La crítica de la Crítica

A pesar de su admiración por las dos primeras Críticas de Kant, Goethe percibió que el filósofo de Königsberg intenta, por un lado, “encerrar dentro de los límites más estrechos el poder cognoscitivo del hombre», pero que, al mismo tiempo, “se salta bonitamente esos límites por él mismo trazados» [1].

Ve también en Kant “arrogancia y ligereza” cuando:

“armado de unas cuantas experiencias, rompe a disertar irreflexivamente y a establecer con precipitación algunas tesis, y atribuirles a los objetos cuanto le viene en gana”.

Sostiene Goethe que Kant

“limita sus pensamientos a una facultad de discernimiento reflexiva, discursiva, prohibiendo terminantemente ninguna otra categoría. Pero luego, cuando ya estamos en trance de desesperación, se entrega a más liberales manifestaciones y nos consiente que hagamos el uso que nos plazca de la libertad, que en cierto modo reconoce [2].

Todo lo anterior lleva a Goethe a opinar que la Crítica de la razón pura de Kant representa un acontecimiento trascendental, pero que “no cierra el círculo».

Y considera, se supone que para cerrar ese círculo, que:

“lo conveniente que sería que algún hombre eminente escriba una crítica de los sentidos y una crítica de la inteligencia humana” [3].

Por otra parte, niega también Goethe la oposición kantiana entre deber e inclinación, y entre razón y sensualidad.

Por último, Goethe añade a las facultades de la razón, el entendimiento y la sensibilidad una cuarta, la imaginación (phantasie) [4].

Estos apretados párrafos contienen muchas ideas interesantes, pero comentarlos, al menos por mi parte, exigiría una reflexión que ahora me llevaría un tiempo que no puedo dedicar al asunto, aunque tal vez lo haga en el futuro. Me sorprende lo de que Goethe añada esa cuarta facultad de la imaginación, porque, si recuerdo bien, Kant ya lo hizo. El recuerdo se ha visto confirmado por una búsqueda rápida, aunque veo que Kant añadió la imaginación en la segunda edición de la Crítica de la razón pura. Sería interesante averiguar si Goethe se enfrentó a la lectura, al parecer casi imposible, de la primera edición, y si su comentario, en consecuencia se refiere a esa primera edición.
Probablemente coincido con Goethe en rechazar una férrea dicotomía entre razón y sensualidad, o entre deber e inclinación, porque he escrito alguna vez acerca de ello, en especial contra de la oposición entre pasión y razón. Por un lado, creo aquello que decía un francés de que nuestras razones son las esclavas de nuestras pasiones, pero, por otro lado, pienso que pasión y razón son compatibles, y que se puede ser, por ejemplo, un «escéptico apasionado», que es como Alan Wood tituló la biografía de Bertrand Russell.
Otros asuntos hacia los que apunta Goethe merecen una investigación para entender a qué se refería exactamente.


  • [1]Obras Completas,1917.
  • [2]Obras Completas, 1917.
  • [3]Obras Completas,1189.
  • [4]The Encyclopedy of Philosophy. Volumen 3, artículo GOETHE.

Goethe y los idealistas alemanes

Investigación acerca de la relación entre Johann Wolfgan Goethe y los filósofos idealistas: Kant, Hegel, Fichte, Schelling, Schiller, Schopenhauer y el poeta Holderlin. Escrito hacia 1991.
Goethe y los idealistas alemanes
La relación de Goethe con los más importantes representantes del idealismo alemán: Kant, Fichte, Schelling, Hegel, Schiller, Holderlin y Schopenhauer.
Influencia de Kant en Goethe
Kant no hizo nunca caso de mí, pese a seguir yo por mi propio impulso un camino paralelo al suyo.
Semejanzas entre las ideas de Kant y las de Goethe
Paseando por los jardines públicos de Palermo, se me ocurrió de pronto que en el órgano de la planta que solemos llamar la hoja se ubica el verdadero Proteus, que puede esconderse o revelarse en todas las formas vegetales. De principio a fin, la planta no es más que hoja.

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