Goethe y los idealistas alemanes

Goethe y los idealistas alemanes

Foto de los años en los que escribí este ensayo

Recupero aquí otro antiguo trabajo que hice cuando estudié Filosofía en la Universidad Complutense.

Supongo que hice esta investigación acerca de Goethe y los idealistas alemanes para la asignatura de Metafísica, que impartía Navarro Cordón.

Como en la Universidad a partir del segundo año apenas pude acudir a las clases, porque tenía que trabajar, mi táctica consistía en proponer a los profesores hacer trabajos de investigación con los que compensar mi falta de asistencia y las previsibles bajas notas en los exámenes. De este modo unía el placer con el beneficio, puesto que nada me parece mejor que hacer un trabajo universitario, en vez de depender de un examen. De hecho, pienso que esa es la única buena manera de aprender y detesto los exámenes, tanto como alumno como profesor.

Cuando no tengo más remedio que poner un examen a mis alumnos, he inventado una nueva técnica, parecida a aquello de la clase invertida o split classroom, y les propongo un examen invertido: les pido que me cuenten cosas relacionadas con lo que he contado en  clase pero que, por favor, no me cuenten lo que yo ya he contado. Nada más aburrido que corregir decenas y a veces cientos de exámenes que te repiten una y otra vez lo que ya sabes. Supongo que eso es importante en ciertas asignaturas, como medicina o las diversas ingenierías, pero no en narrativa o en filosofía, me parece. Así que en los exámenes soy yo el que aprendo de mis alumnos.

En el caso de este trabajo, me parece recordar que no me sentía capaz de internarme en las profundidades de la filosofía hegeliana, así que busqué un tema en el que apareciera Hegel y sus amigos idealistas, pero que al mismo tiempo me interesara. ¿Y qué mejor cosa que investigar la relación de todos ellos con el gran Johann Wolfgang Goethe?

Creo que el resultado fue bueno y compensó mi pobre desempeño en el examen, pues el profesor me dijo que no se entendía nada de lo que decía en mi examen (había intentado a propósito imitar el estilo de Hegel), pero me aprobó finalmente gracias al trabajo.

Como suelo hacer en estos casos, intentaré mantener el estilo del trabajo original sin cambiar nada importante. En caso de hacerlo o de añadir algo nuevo, lo escribiré en otro color o lo añadiré señalando la fecha actual. La verdad es que no estoy muy seguro de que este trabajo valga la pena porque lo voy releyendo a medida que lo publico aquí. Ya veremos. Pero sí recuerdo que me lo pasé muy bien leyendo las obras completas de Goethe en la Biblioteca Nacional de Madrid y buscando referencias a los idealistas.

No sé en qué año hice el trabajo. Intentaré averiguarlo.

 

Introducción

Schopenhauer, Hölderlin, Kant, Schelling, Hegel

Se examina en este trabajo la relación de Goethe con los más importantes representantes del idealismo alemán: Kant, Fichte, Schelling, Hegel, Schiller, Holderlin y Schopenhauer.

Como indica el título: Goethe y los idealistas alemanes, y no Los idealistas alemanes y Goethe interesa saber qué pensaba Goethe de los idealistas y de qué manera se relacionó con ellos, y no a la inversa. De ahí que se estudien las obras de Goethe, no las de aquellos, aunque se podrá quebrar esta norma para aclarar alguna cuestión concreta, especialmente en el apartado Goethe y Holderlin. Generalmente, en las historias de la filosofía y en el programa mismo de esta asignatura, se considera como «los idealistas alemanes» a Kant, Fichte, Schelling y Hegel. A ellos hay que añadir sin duda a Schopenhauer, como se explica en el apartado que se le dedica. A estas cinco figuras filosóficas, añado yo dos poetas-dramaturgos, Schiller y Holderlin. Schiller en su calidad de kantiano convencido (por otra parte, escribió textos de filosofía pura); Holderlin, en cuanto idealista: no sólo fue compañero de estudios de Hegel y Schelling, sino que los tres compartieron muchos de sus intereses y de sus anhelos, influyendo quizá más Holderlin en ellos que aquellos en él.

No se analizará en este trabajo, al menos en profundidad, ni la filosofía de Goethe ni la la de los idealistas (la extensión propuesta no lo permite), excepto en el caso de que ello sea de utilidad para la narración, centrada fundamentalmente en las biografías compartidas de Goethe y los idealistas, y en las opiniones de Goethe acerca del pensamiento de aquellos. Se da la circunstancia de que Goethe fue contemporáneo de los siete pensadores idealistas que aquí se examinan, y que los conoció a todos personalmente, con excepción de Kant.

Johann Wolfgang Goethe

Por último, el término idealismo se usa en este trabajo siempre en oposición a realismo y se entiende, a grosso modo, como que el realismo sostiene que ab esse ad posse valet consecuentia, mientras que el idealismo invierte la frase: ab nosse ad esse valet consecuentia.

Es decir, como lo define Etienne Gilson:

«O se partirá del ser, incluyendo en él al pensar: ab esse ad nosse valet
consequentia (del ser al pensar la consecuencia es válida) , o se partirá del pensar, incluyendo en él al ser: ab nosse ad esse valet consequentia (del pensar al ser vale la consecuencia).»

Dicho de otro modo: existe el mundo y entre las cosas del mundo está el pensamiento que nos permite intentar conocerlo (realismo), frente a: existe el pensamiento, pero eso no implica que exista el mundo. Esto último es lo que en principio, con diversas variantes, piensan los idealistas. 

En palabras de Lalande: «Realismo es la doctrina según la cual el ser es independiente del conocimiento actual que de él puedan tener los sujetos cognoscentes.» Y por lo tanto el idealismo sostendría que no, que el ser no es independiente del conocimiento (del pensar).

 

Continuará…

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