The Skeptics, de R.J.Hankinson

Los escépticos, de R. J. Hankinson, es un libro muy interesante, que descubrí después de publicar Sabios ignorantes y felices. Una pena, porque me habría resultado muy útil.

Coincido con muchas de las ideas de Hankinson y es muy de agradecer que, además, escribe muy bien, sin el academicismo habitual, algo que no es frecuente, en especial en el terreno del escepticismo antiguo.

He visto que ha publicado otros libros que parecen interesantes, como Galen’s Epistemology y Cause and Explanation in Ancient Greek Thought, que espero leer pronto, porque está claro que también tienen relación con el escepticismo.

Aquí transcribo un fragmento acerca de la epojé o suspensión del juicio, en el que Hankinson se inclina a considerar que no debemos entender esa suspensión del juicio, esa renuncia a aceptar dogmáticamente una explicación como una acción mecánica, sino más bien como un estado mental que nos sobreviene cuando descubrimos, gracias a la investigación y comparación de explicaciones rivales, o incluso, añado yo, del examen de las razones a favor o en contra de una opinión, descubrimos, decía, que las cosas no están del todo claras:

No es necesario para mi estado de epojé que encuentre los argumentos (u otras consideraciones) sobre cada lado de una pregunta hasta que estén perfectamente equilibrados, más bien se trata de que no me inclino por ninguno, o si lo hago, esa inclinación es suave y no precipitada, e incluso puede oscilar en una u otra dirección. Por lo tanto, no hay nada pickwickiano en la búsqueda continua del escéptico; por supuesto que no se trata de una búsqueda neurótica y absorbente de la verdad última: el escéptico no perderá el sueño (perder el sueño por cualquier cosa es incompatible con la calma escéptica y el desapego). El escéptico, no obstante, avanzará suavemente mediante una apacible investigación, y esa actividad tranquila, creo, debe ser entendida como una actividad y un factor esencial en el mantenimiento de la epojé, y no sólo su origen.

Con picwickiano Hankinson alude, como es obvio, a Los papeles póstumos del Club Pickwick. Entiendo que se refiere a la investigación constante, maniática e ingenua que los miembros del Club Pickwick hacen en sus viajes.

En lo esencial estoy de acuerdo con Hankinson y creo que en muchos escépticos esa epojé o suspensión del juicio no es una conclusión lógica o científica, no es la observación minuciosa y maniática como a ve ces nos parece trasmitir Sexto Empírico, de que las razones a cada lado de la balanza son exactamente equivalentes, de que pesan lo mismo hasta el último gramo. Es más bien una actitud, una manera de ver la vida y la discusión, que nos lleva a tomar las conclusiones con cierta prudencia, sabiendo que nos podemos equivocar y que, incluso aunque nos inclinemos en favor de una opinión, podemos mantener un resquicio para la duda, incluso para ser capaces de jugar con opiniones contradictorias y mantenerlas dentro de nuestro foco de interés.

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