Presentación de Sabios ignorantes y felices por Carlos García Gual

En la Biblioteca Iván de Vargas, Carlos García Gual presentó mi libro Sabios ignorantes y felices. Aquí puedes ver la primera parte y leer la transcripción del vídeo si lo prefieres.

DANIEL TUBAU: Vamos a empezar la presentación. Primero va a hablar Carlos, luego hablaré yo un poquito, luego dialogaremos y luego podéis intervenir y, los que hayáis leído el libro, comentar todo lo que se os ocurra, o cualquier pregunta que queráis hacer.

CARLOS GARCÍA GUAL: Bueno, muy buenos días a todos. Este es otro libro de Daniel, un libro como los suyos, amplio, de estilo muy claro, y que he tocado un tema, en este caso un tema difícil y que es realmente de los menos tratados dentro de lo que son los temas de la filosofía antigua. Voy a empezar leyendo unas líneas suyas:

Hoy en día las librerías están inundadas de libros estoicos acerca de la vida feliz y sus consejos que recuerdan a los libros de autoayuda, aunque en esto sucede lo mismo que con las postales y los paisajes: son los libros de autoayuda los que se parecen a los libros estoicos, y no al contrario. Las excelentes reflexiones de Marco Aurelio, Seneca o de Epicteto se convierten en fórmulas mágicas para alcanzar la felicidad al instante. Lo malo es que al final el original acaba imitando a la copia, y en los últimos años parece que es el estoicismo el que imita a los libros de autoayuda. Destino, quizá inevitable, del que tampoco se han librado ni el budismo ni el taoísmo.

Este es un libro, efectivamente que trata de los escépticos. Los escépticos incitan a una reflexión y a una duda que es poco cómoda para la existencia cotidiana. Los estoicos parece que te ofrecen recetas para la vida feliz (también los epicúreos), son más claros en eso. En cambio los escépticos dejan siempre sobre todo una duda, un pensamiento, digamos, de intriga. Pero son muy interesantes aunque, como digo, poco tratados. Tenemos solo textos relativamente tardíos. El más importante es Sexto Empírico, que es realmente un autor tardío.

Pero aquí no se trata tanto de estos textos, sino de evocar la corriente del escepticismo. Y este es un libro que lo toma desde un comienzo. Habla de que ya en los presocráticos hay autores que insisten en la duda, en lo difícil que es tener un conocimiento seguro. Esa es una larga tradición, y en la primera parte del libro se ve muy bien, una larga tradición de la filosofía griega, donde hay figuras como Jenófanes o Demócrito que insisten en que el conocimiento no es nunca seguro, que es siempre una apuesta.

Por lo tanto, se trata de un tema poco tratado, original. En España no conozco ningún otro libro así sobre el escepticismo. El escepticismo he tenido grandes estudiosos franceses como Brochard, o británicos, pero en España no hay libros sobre el escepticismo y es una filosofía un poco incómoda. Daniel ofrece un panorama amplio que va desde esos comienzos de los presocráticos, y siempre con muy buena lectura de textos. Daniel sabe analizar bien y hacer sugerencias sobre uno y otro texto. Escribe en un estilo claro, como los demás libros de Daniel. Es sobre todo muy buen lector, ha sido muy buen lector y cuenta las cosas siempre con ese estilo que a veces uno echa de menos, por ejemplo, en los filósofos académicos, que tienen a veces un estilo envarado, serio. Daniel no. Daniel ya saben ustedes que no pertenece a ese gremio, pertenece a un gremio que es el gremio de los guionistas y del mundo del espectáculo, donde gusta presentar las cosas con una cierta claridad y no dar fórmulas fijas al final, sino dejar al lector que comparta sus ideas.

Este libro tiene detrás muchísimas lecturas. A mí me ha sorprendido, por ejemplo, lo ágil que es al tratar ciertos autores, por ejemplo, Cicerón. Cicerón tiene mala fama entre los filósofos. Piensan que es muy retórico, tiene mejor fama Séneca. Y sin embargo Cicerón es mucho más importante para la filosofía que Séneca. Cicerón recoge en gran parte ideas que son las de los estoicos medios, los más interesantes, de autores que se han perdido, Carnéades y Posidonio, pero tiene una manera de exponer las cosas que no es dogmática. Eso le hace poco cómodo para los profesores de filosofía que van a las fórmulas. Pero está muy bien. Las tres o cuatro páginas que hay sobre Cicerón, sobre los escritos menos conocidos de Cicerón, son excelentes e invitan a esa lectura.

Yo creo que una de las ventajas de este libro, frente a otros libros de filosofía, es que es un libro de caminos abiertos, de sugerencias, de cosas que enlazan muy bien con este tema de los escépticos de que no hay soluciones rígidas en el fondo. Que podemos dudar, podemos dudar de todo. Aunque luego, como se sugiere, para la vida corriente uno puede adaptarse a las normas habituales. Y eso es lo que dicen otros escépticos. Es decir, uno puede dudar de todo pero vivir como los demás.

Los estoicos, bueno, los estoicos y tampoco los escépticos, no eran como los cínicos, sino que se adaptaban a la vida corriente, pero sabían que tal vez vivimos en un mundo de dudas, de tinieblas, de misterios, etcétera, y es lo que intentan sugerir. Aquí están, digamos, bien ordenados los escépticos antiguos, pero ya sabéis que nos han quedado muy pocos textos de los fundadores, de Pirrón, de Élide, que viajó a la India con las tropas de Alejandro y quizá conoció a filósofos indios, de Timón que fue un autor de sátiras y luego ya hay autores sueltos hasta Sexto Empírico, que no sabemos muy bien quién es. Claro, Daniel piensa que puede ser, como sugiere alguno, un pariente de Plutarco que se llamaba Sexto y está citado por Marco Aurelio, etcétera. Yo tengo mis dudas, porque Sexto era un nombre muy corriente entre los romanos.

«Sexto» quería decir que entre los hijos de un señor… Los romanos no tenían muchas ideas y llamaban a sus hijos «Primo», «Segundo», «Tercero», según iban naciendo. Sexto era bastante corriente. Puede ser, ¿no? Este Sexto que se llama Sexto Empírico escribió mucho y fue tratando las dudas sobre distintas ciencias y deja un panorama abierto. No sabemos quién era, pero es el único gran autor desde el punto de vista de los textos.

A mí me ha gustado mucho el libro, yo lo he leído, como suelo leer los libros que me gustan, a trechos, pensando un poco el capítulo, y creo que está un poco escrito así, porque este libro tiene casi 500 páginas, y ya como les digo, en España, libros sobre los escépticos, no sé si hay algunos, pero yo no los conozco, o más bien se limitan a relatos muy cortos.

El escepticismo en cambio ha tenido ecos importantes en la historia de la filosofía. En la filosofía francesa a Montaigne le eran simpáticos los escépticos, ha habido escépticos en la época de Montaigne pero las dudas de los escépticos llegan hasta Kant. Kant tiene que habérselas con los escépticos, aunque ya digo, es una secta filosófica incómoda para los profesores de filosofía. Bueno, voy a dejarle la palabra a Daniel que les contará esto mejor, y luego si quieren hablamos un poco.

DANIEL TUBAU: Muy bien, muchas gracias Carlos.

Continuará

Entrevistas, charlas, conferencias y artículos

Comentarios, opiniones, entrevistas y artículos acerca de Sabios ignorantes y felices.
Los escépticos llegan a Sociedad Global
Hubo una gran polémica entre estoicos y escépticos en la Antigüedad, y según los testimonios de la época, por ejemplo de Cicerón, ganaron siempre los escépticos los duelos dialécticos. Así que creo que vale la pena escuchar a los escépticos, porque a lo mejor tienen cosas interesantes que decirnos.
Derivando por el escepticismo
Es una obra que combina lo enciclopédico con la fluidez narrativa, plasmando aquello de enseñar deleitando y me quedo corto. «Sabios ignorantes y felices» de Daniel Tubau, ofrece amplias informaciones con absoluto rigor.
Invitación a la filosofía escéptica
el escepticismo no es pasivo o resignado, como el estoicismo, sino que está en el origen de un sistema político como la democracia o incluso de la ciencia moderna, que es puro escepticismo aplicado. Descúbrelo en este vídeo.
Los libros de Daniel Tubau se devoran
Todos los libros de Daniel Tubau se devoran, porque presenta todos los temas con una soltura, una amenidad, una agilidad… Yo creo que toda esa labor de técnica de guiones  se nota en este estilo, este magnífico y genial estilo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *