Mentiras maravillosas

No está claro a qué escuela filosófica pertenecían los gimnosofistas a los que conoció Pirrón en la India, si es que pertenecían a alguna escuela o secta y no eran tan sólo sabios errantes. Se ha dicho que eran budistas, pero también podrían ser jainistas, es decir, seguidores de Majavira, aunque algunos rasgos de su comportamiento, como quemarse vivos, no parecen coincidir con el pensamiento de los jainas. Hay quien los relaciona con alguna escuela védica, es decir, aquellas que consideran sagrados los himnos religiosos llamados Vedas. Pero también podría suceder que los sabios desnudos no fueran budistas, jainistas ni brahmánicos, sino materialistas, tal vez de la escuela carvaka o lokayata, lo que nos acercaría, más que cualquier otra posibilidad, a un pensamiento escéptico.

«Todos los que han escrito acerca de la India han preferido lo maravilloso a lo verdadero». Estrabón, Geografía

En la actualidad, se consideran fantasiosos casi todos los testimonios griegos escritos por filósofos y cronistas que acompañaron a Alejandro Magno y que nos hablan de los sabios de la India y de los misteriosos gimnosofistas o sabios desnudos. Las referencias más importantes son el encuentro del cínico Onesícrito con los gimnosofistas y los recuerdos de Megástenes, embajador griego en la corte de la dinastía india de los Maurias. Sin embargo, al mismo tiempo son los textos más antiguos en los que se menciona a algún pensador indio.

Resulta bastante llamativo que la primera noticia acerca de los pensadores de la India proceda de textos griegos y que no exista ningún texto indio anterior. La india es una de las grandes civilizaciones de la Antigüedad y parece extraño que tardase tanto tiempo en ofrecer muestras escritas. Es tan insólito como el misterio de cómo civilizaciones tan avanzadas como las de Perú no practicaran la escritura,, aunque hay ciertos indicios de que tal vez existiera uan escritura mochica. Naturalmente, quizá todo este silencio escritural se deba a que nos faltan datos en el registro arqueológico, o a que la escritura se conservó en materiales que no sobrevivieron al paso del tiempo, una hipótesis que se ha sugerido para ciertos lugares de la India, debido al clima tan húmedo.

Alguien podría decirme que lo anterior no es cierto, puesto que los himnos conocidos como los Vedas están datados más allá del año mil antes de nuestra época. Conviene deshacer ese error tan repetido.

Los primeros textos indios, los Vedas, himnos religiosos en alabanza a divinidades como Indra, Varuna, Brahma o Agni, fueron compuestos hacia al año 1000 o 1500 antes de nuestra era. En cuanto a los comentarios a los Vedas conocidos como Upanisads, que tienen mayor contenido filosófico, tal vez fueron compuestos hacia el 700 o el 600 a.C.

Hay que prestar mucha atención a la palabra «compuestos», porque suele emplearse de manera ambigua, dando a entender que los Vedas o Upanisads que hoy leemos se escribieron hacia el año 1500, o hacia el año 700 antes de nuestra era.

Podemos comparar esta situación con la de los primeros textos griegos.

Cuando se habla de la Iliada y la Odisea de Homero, o de la Teogonía de Hesíodo, se dice que fueron escritos hacia el año 700 u 800 a.e., pero se añade que en esos poemas se mencionan acontecimientos que tuvieron lugar hacia el año 1200 o 1400 a.e.

Ahora bien, ¿podríamos decir, como se dice en el caso de la India, que los textos de Homero y Hesíodo fueron compuestos hacia el año 1400 o 1200 antes de nuestra era?

La cuestión parece confusa, y lo es. Esa confusión nace de una sucesión de equívocos.

Lo primero que tenemos que hacer es distinguir entre diferentes maneras de poner fecha a un texto. Podemos referirnos a cuatro cosas muy diferentes:

1. La fecha de los primeros manuscritos conservados.

2. La fecha en la que se deduce, mediante diversos métodos, que el texto fue escrito.

3. La fecha en la que se supone que lo que se cuenta en esos textos se empezó a transmitir de manera oral.

4. La fecha en la que se supone, por diversas razones, que tuvieron lugar los acontecimientos que aparecen en ese texto.

Estas diferencias no se suelen explicar con claridad cuando se habla de los Vedas y Upanisads, por lo que el lector suele llevarse la impresión de que hacia el año 1200 a.C. ya existían textos en la India, los de los Vedas. Se suelen equiparar alegremente las fechas del punto 1 con las del punto 4: los textos conservados y los acontecimientos narrados en ellos. Pero la realidad es muy diferente.

Los primeros escritos que se conservan en alguna lengua india son las inscripciones de los emperadores maurias, datadas hacia el año 272 o 264 a.e., es decir, décadas después de que Alejandro llegara a la India.

 La fecha exacta depende de que se acepte o no que esas estelas, levantadas a imitación de las que hacían los persas, fueron iniciadas por el fundador de la dinastía, Chandragupta, o bien por su nieto Asoka. En cualquiera de los dos casos, la fecha sería posterior al año 325, cuando Alejandro se fue de la India.

Los siguientes textos que se conservan en una lengua india son los textos budistas de Gandhara, datados con mucha seguridad en el siglo I antes de nuestra era. No existe (no conocemos) ningún texto de los Vedas o de los Upanisads anterior. Ninguno.

Ahora bien, es posible que los himnos védicos se trasmitiesen de manera oral durante más de un milenio, hasta que alguien se decidió a escribirlos. Esa es la hipótesis que casi siempre han manejado los investigadores. ¿Es una hipótesis verosímil?

En el caso griego, los primeros manuscritos con textos homéricos que se conservan son papiros y ostraca (pedazos de arcilla o piedras con inscripciones), que se han datado aproximadamente hacia el año 300 o incluso el 500 antes de nuestra era. También se discute si una de las primeras inscripciones en griego, grabada en la llamada Copa de Néstor de Pitecusa, contiene una alusión al personaje Néstor de Pilos y a una copa semejante que se describe en la Ilíada. De ser así, el primer texto homérico conservado sería de aproximadamente el año 750 antes de nuestra era, que es precisamente cuando se cree que fueron escritos los textos homéricos. Buena coincidencia, sin duda, que parece indicarnos que es muy probable que la Ilíada ya existiera en forma escrita en esa fecha.

Por otra parte, aunque no es un texto homérico, pero que sí menciona a dioses como Zeus y Afrodita, el Papiro de Derveni, descubierto en 1962 en la ciudad griega de Salónica, se ha datado hacia el año 400 antes de nuestra era y hoy en día se considera el primer manuscrito de Europa. Por cierto, dos de los posibles autores del extraño texto son escépticos de los que hablo en Sabios ignorantes y felices: Metrodoro de Lámpsaco y Diágoras de Melos. Es otro buen indicio, en este caso de que hacia el año 400 la escritura era bastante común.

Regresemos a la India.

En el caso indio, como ya hemos visto, no existe ninguna inscripción védica anterior al siglo I antes de nuestra era.

Y sin embargo se afirma que los Vedas fueron «compuestos» hacia el año 1200 o incluso 1500. ¿Y cómo se comprueba una hipótesis tan arriesgada?

Recurriendo a los propios Vedas y otros textos religiosos muy posteriores.

Por ejemplo, interpretando ciertas menciones astronómicas en los Vedas, y después buscando fenómenos celestes que se puedan datar con seguridad, como un eclipse; o por la mención del río Saraswati, que se supone que todavía existía y que hoy ha desaparecido. Todas estas deducciones resultan bastante discutibles, pero sirven a algunos para establecer una fecha en el año 1300 a.C. y a otros para llevar los Vedas hasta el año 30.000 antes de nuestra era.

Los defensores de situar la composición de los Vedas hacia el año 1500, o incluso antes, aceptaban la idea tradicional de que un pueblo de origen indoario (o indoiranio) llegó a la India en esas fechas y llevó con ellos los Vedas, aunque trasmitidos solo de forma oral. De este modo, los Vedas se transmitieron durante más de un milenio, siglos antes de que fueran escritos. ¿Es verosímil esta idea?

Es cierto que en la India existen métodos mnemotécnicos muy complejos, que permiten poner a prueba la fidelidad de lo transmitido de diversas maneras, pero persiste la duda acerca de cuándo se empezaron a emplear dichos métodos, ya que nada en el registro arqueológico indio permite confirmar lo que se ha transmitido de forma oral. El silencio de la época védica, de la cultura que compuso los Vedas, es desesperante, tanto desde el punto de vista de la escritura como de los restos materiales de cualquier tipo.

Pero existe una manera de datar a los dioses védicos, aunque procede de un lugar muy lejano de la India.


Los gimnosofistas y el escepticismo en la India

Una investigación acerca de los gimnosofistas, los filósofos desnudos que Alejandro Magno conoció en la India: ¿budistas, jainistas, hinduistas o escépticos?
Los misteriosos gimnosofistas de la India
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Dioses indios más allá de la India
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Filosofías de la India
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La tercera gran escuela ortodoxa, los materialistas carvaka y lokayata, le fue mucho peor y ha sido perseguida y despreciada durante gran parte de la historia de la India, como ha sucedido casi siempre con quienes se atrevían, en la India, en Grecia y en casi cualquier lugar, a dudar de los dioses o a sostener que no existe un mundo espiritual paralelo a este material en el que vivimos.

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