
Un aspecto interesante de la cuestión del conocimiento metafórico es la evidente relación entre las metáforas y los dos mundos de Descartes.
Descartes aseguraba que existen dos mundos, el de la sustancia extensa y el de la sustancia pensante.
La sustancia extensa es la materia y la sustancia pensante es el espíritu. Descartes considera que se trata de mundos separados, aunque se conectan de alguna forma, tal vez, en su opinión, a través de la glándula pineal.
Cada uno de estos mundos tiene su propio lenguaje, por lo que no es correcto usar términos o conceptos de uno de los lenguajes para describir el otro mundo. Por ello, dice Descartes, cuando usamos metáforas, incurrimos casi siempre en ese error fatal, especialmente cuando usamos metáforas extensionales, es decir, materiales.
Ahora bien, ¿es posible hablar del mundo de la sustancia pensante sólo con términos apropiados? Probablemente sea una tarea imposible, o al menos tan enojosa como la que propusieron algunos positivistas lógicos al querer extender el lenguaje fisicalista al mundo de la mente.
(2019) Ahora bien, hay quetener en cuenta que todas las metáforas que conocemos se expresan en un lenguaje material, es decir, hablado o escrito, o representado de alguna manera gráfica o gestual. Puesto que esas metáforas se refieren a lo material de una u otra manera, ¿cómo encontrar metáforas espirituales, es decir, que sean puro pensamiento? Parece imposible.

[Escrito en 1990. Revisado en 2018 y en 2025]
[Escrito con motivo de un seminario de antropología y el libro de Lakoff y Johnson Metáforas de la vida cotidiana]

Descartes

[Los principios de la filosofía, de Descartes]
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