[email protected]

Escribir un guion: un viaje extraordinario
Daniel Tubau cuestiona las fórmulas dogmáticas de los gurús del guión, que casi nunca cuentan cómo trabajan los guionistas. La narrativa audiovisual recupera riqueza, ambigüedad y profundidad. Un curso para aprender y disfrutar con la escritura de guiones. Clases a distancia pero en vivo, una cercanía que no podrás encontrar en un curso grabado ni en la Inteligencia Artificial.

Más información
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau

Galería

Mosca duda acerca de si existe
Demostración de Berkeley de que Dios existe
Buda y la otra orilla Filosofía con Mosca y Caja
El dolor morboso de los estoicos
El gran teatro de la felicidad
Búscame en Class Paper
Un menú epicúreo
Últimas conclusiones acerca de Tucídides|| 35
Sócrates y los filósofos discutidores

Shakespeare y los androides

En Blade Runner, el androide Roy, interpretado por Rutger Hauer, dice poco antes de morir:

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

Es una frase justamente célebre, que nos permite entender la furia de los androides, creados con un tiempo de vida limitado, en el caso de los Nexus 6, como Roy, tan sólo cuatro años. Un tiempo de vida comparado con el cual el nuestro es casi la eternidad.

La frase final de Roy se le ocurrió al propio Rutger Hauer, pues no estaba ni en la novela de Philip K.Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?) ni en el guión de la película.

Tiene un eco shakespireano evidente y recuerda en concreto a un célebre pasaje de La tempestad, pero no a la frase final, tantas veces citada, sino a todo el parlamento previo:

PRÓSPERO
Te veo preocupado, hijo mío,
y como abatido. Recobra el ánimo.
Nuestra fiesta ha terminado. Los actores,
como ya te dije, eran espíritus
y se han disuelto en aire, en aire leve,
y, cual la obra sin cimientos de esta fantasía,
las torres con sus nubes, los regios palacios,
los templos solemnes, el inmenso mundo
y cuantos lo hereden, todo se disipará
e, igual que se ha esfumado mi etérea función,
no quedará ni polvo. Somos de la misma
sustancia que los sueños, y nuestra breve vida
culmina en un dormir.


Una nueva poética para el siglo 21

Una nueva poética para el siglo 21

  Me ha alegrado encontrar en el comienzo del libro de Jordi Balló y Xavier Pérez El mundo, un escenario, esta mención: «Para Daniel Tubau, que preconiza una nueva poética del guión para el siglo XXI, la ausencia de funcionalidad causal…

Lectura de Shakespeare, la biografía , de Peter Ackroyd

Lectura de Shakespeare, la biografía , de Peter Ackroyd

Con mucho entusiasmo me dispuse a leer una nueva y monumental biografía de Shakespeare. Como es sabido, los biógrafos de Shakespeare se ven obligados  repetir las diez o veinte cosas que se saben con certeza de Shakespeare y a imaginarse…

Shakespeare y la imperfección

Shakespeare y la imperfección

Debo admitir que yo disfruto más con los pequeños espectáculos imperfectos que con las grandes y virtuosas coreografías en las que no consigo ver a la persona que se ha vestido de artista. También suelen gustarme las películas imperfectas o…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shakespeare y los androides – DILETANTE. Daniel Tubau