[email protected]

Escribir un guion: un viaje extraordinario
Daniel Tubau cuestiona las fórmulas dogmáticas de los gurús del guión, que casi nunca cuentan cómo trabajan los guionistas. La narrativa audiovisual recupera riqueza, ambigüedad y profundidad. Un curso para aprender y disfrutar con la escritura de guiones. Clases a distancia pero en vivo, una cercanía que no podrás encontrar en un curso grabado ni en la Inteligencia Artificial.

Más información
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau

Galería

Mosca duda acerca de si existe
Demostración de Berkeley de que Dios existe
Buda y la otra orilla Filosofía con Mosca y Caja
El dolor morboso de los estoicos
El gran teatro de la felicidad
Búscame en Class Paper
Un menú epicúreo
Últimas conclusiones acerca de Tucídides|| 35
Sócrates y los filósofos discutidores

El nacionalismo cambiante

Cuando los nuestros alcanzan un cierto número, surge el nacionalismo, que puede ser de una ciudad, como lo era en Atenas o Esparta, de una nación o comunidad sin estado, como Cataluña o Flandes; de un reino o una república, como España o Francia; de un Imperio, como China, la Francia napoleónica o la Unión Soviética, Gran Bretaña o Estados Unidos. Cuando descubramos vida extraterrestre, inventaremos en el mismo instante el nacionalismo terrícola y probablemente nos unamos en un superobjetivo: combatir a los alienígenas.

Pero quizá, más que de nacionalismo, sea mejor hablar de reacciones de identificación, la sensación de pertenencia a una comunidad, la creencia en una identidad diferente a la de otros grupos, porque los seres humanos pueden fanatizarse, discriminar y matar con increíble efectividad y crueldad no sólo por su nación, sino también por su religión, su raza, su lengua o su cultura. El siglo XX demostró que también pueden hacerlo por su ideología:

«El siglo XX nos habrá enseñado que ninguna doctrina es por sí misma necesariamente liberadora: todas pueden caer en desviaciones, todas pueden pervertirse, todas tienen las manos manchadas de sangre: el comunismo, el liberalismo, el nacionalismo, todas las grandes religiones y hasta el laicismo. Nadie tiene el monopolio del fanatismo y, a la inversa, nadie tiene tampoco el monopolio de lo humano1».

Sin embargo, las identidades nacionales, religiosas e ideológicas son cambiantes. Como dice Maalouf, hace dos décadas un habitante de Bosnia habría presumido con orgullo de ser yugoslavo, comunista y probablemente ateo; desde hace unos cuantos años prefiere declararse bosnio y musulmán. Sin duda, muchos de ellos habrían sido capaces de matar, entonces o ahora, llevados por ese cambiante sentimiento de pertenencia.


NACIONALISMO E IDENTIDAD

 


¿Bichos en política?

¿Bichos en política?

La diferencia más clara entre animales y bichos es que a los  animales hay que tratarlos más o menos bien, incluso muy bien si son nuestras mascotas, mientras que podemos aplastar a los bichos. Cuando queremos matar, liquidar o destruir…

Lo peor de lo malo (el procés catalán)

Lo peor de lo malo (el procés catalán)

Que se celebre o no un referéndum en Cataluña es una cuestión que no me interesa demasiado, excepto porque la propuesta del gobierno catalán para celebrar ese referéndum es a todas luces absurda e injusta. Ni la manera de convocarlo…

La identidad nacional

La identidad nacional

«Lark, Alondra, Pastecca, Vania, etc.: me gusta ser tantos con tal de no ser yo.» Iván Tubau Ahora que el estado nación se empezaba a disolver en Europa en algo mucho más grande que acoge a todos estos países; ahora…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El nacionalismo cambiante – DILETANTE. Daniel Tubau