Casanova,  segundo acto

El fin del primer acto

|| Casanova, segundo acto /4

Casanova intenta en vano seducir a La Charpillon (Ilustración de Leroux)
Casanova intenta en vano seducir a La Charpillon (Ilustración de Leroux)

Dice Casanova en sus Memorias:

“Confieso, ahora, con toda humildad, la metamorfosis que se operó en mí, en Londres, a la edad de treinta y ocho años. Fue la clausura del primer acto de mi vida. La del segundo se efectuó a mi marcha de Venecia, en 1783, y la del tercero tendrá lugar, al parecer, aquí, donde me distraigo escribiendo estas Memorias. Entonces acabará mi comedia en tres actos, y si silban, como muy bien puede suceder, espero no oírlo.”

En esta concepción de la vida como un teatro, que ha sido empleada, entre otros, por Calderón y Shakespeare, Casanova ve que el telón que cierra el primer acto cae cuando conoce a la Charpillon en Londres. En el capítulo 11 del noveno libro de sus memorias, anuncia que va a contar cómo se cerró este primer acto y, en consecuencia, cómo comenzó a morir.

Quienes hayan leído Historia de mi vida, se acordarán de la estremecedora historia de la Charpillon, que nos muestra a un Casanova derrotado y desconocido, no porque no haya sido vencido una y otra vez a lo largo de su vida de aventurero, sino porque es una derrota que él se causa a sí mismo. Daré al lector algunos datos indispensables, pero hay muchos detalles que omitiré, puesto que existen personas que todavía no han conocido la felicidad de haber leído las memorias de Casanova y no es recomendable contar mal lo que su autor cuenta tan bien. Un error que cometió Kundera al elogiar Ningún mañana de Vivant Denon, cuando alaba la sutileza de Denon pero revela y hace explícito todo lo que en aquel era ambiguo.

Casanova, dicho en pocas palabras, cae en Londres en las redes de una mujer llamada la Charpillon, que le desprecia y maneja a su antojo. Esta es la primera transformación, pues el aventurero llega a la infamia, a la violencia y a todo aquello que siempre ha detestado, siendo conducido hasta el borde mismo de la locura.

Casanova golpea a un amante de La Charpillon: "Entré y vi, en palabras de Shakespeare, al monstruo de dos espaldas sobre el sofá. La Charpillon y su peluquero."
Casanova golpea a un amante de La Charpillon: «Entré y vi, en palabras de Shakespeare, al monstruo de dos espaldas sobre el sofá. La Charpillon y su peluquero.»

Hay que aclarar, siempre para explicar pero no para justificar el comportamiento de Casanova, que su enemiga es comparable a las temibles Erinias de Grecia, que torturaban a Orestes persiguiéndole, arañando su rostro y defecando en sus alimentos. Si se quiere obtener una idea aproximada de la relación entre Casanova y la Charpillon, basta con recordar que Pierre Louÿs se inspiró en ella para escribir La mujer y el pelele, que fue adaptada al cine por Buñuel como Ese oscuro objeto del deseo.

La deliciosa novela de Pierre Louÿs, que, aunque con rasgos inevitablemente semejantes a la Carmen de Merimée, en realidad se inspira en la historia de La Charpillon y Casanova

Continuará…



GIACOMO CASANOVA

EL RESTO ES LITERATURA

WILLIAM SHAKESPEARE

ELIAS CANETTI

JORGE LUIS BORGES

 

Share

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *