En Tersites y Palamedes, las leyes del azar hablé de la sorprendente ausencia del estudio de las leyes del azar en la Grecia clásica. Hablé de una pintura de Polignoto, que menciona Pausanias en su Descripción de Grecia, en la que se veía jugar a los dados a dos personajes de la guerra de Troya, Palamedes y Tersites.
Aunque esa pintura se ha perdido, se conservan otros dibujos en ánforas y jarras griegas, en los que juegan a los dados dos de los guerreros más poderosos de Troya, Aquiles y Áyax.

La más célebre de estas escenas se conserva en un ánfora pintada por Exekias, en la que se ve a Aquiles vestido con su armadura, mientras que Áyax tiene sus armas cerca. Los dos están enfrentándose en un juego que algunos expertos han comparado con el backgamon y otros con las damas o el ajedrez, el pessoi. En cualquier caso, se trata de un juego en el que quizá se empleaban dados, como veremos más adelante.

Esta curiosa escena en la que los dos guerreros compiten en un juego no ha podido ser explicada por los mitógrafos, porque Homero no la describe ni en la Ilíada ni en la Odisea (ver Tersites y Palamedes, la leyes del azar).
Se considera que se trata de un motivo creado posteriormente, que quizá pretendía mostrar una escena cotidiana de los guerreros en sus momentos de descanso. Otros han buscado cierto simbolismo en el hecho de que los dos héroes encontrasen un destino fatal en las llanuras de Troya: el azar de los dados y el determinismo de su destino.

Mi opinión es que la escena esconde otra interpretación.
Creo que Aquiles y Áyax no están jugando por simple placer, sino que están apostando algo importante. Esta posibilidad parece reforzarse si observamos otra de las representaciones, la que se atribuye al pintor de Efiletos, en la que entre los dos contendientes aparece la diosa Atenea, lo que parece indicar que la diosa está ejerciendo de árbitro en una cuestión importante. ¿De qué asunto podría tratarse?

Me aventuro a pensar, pero no descarto otras interpretaciones, que lo que Áyax y Aquiles están decidiendo es quién se enfrentará al héroe troyano Héctor.
Como es sabido, muchos guerreros griegos se disputaron el honor de luchar en combate mortal contra el mejor de los troyanos.
Áyax se enfrentó en dos ocasiones a Héctor, como se describe en la Ilíada, pero el combate quedó nulo.
Tiempo después, Aquiles, furioso por la muerte de su amado Patroclo, regresó al combate y mató a Héctor. Ese es el tema principal de la Ilíada: la cólera de Aquiles.

La escena representada en el vaso podría referirse al sorteo por el primer combate contra Héctor, aunque un detalle de la pintura de Exekias parece contradecirlo, pues es Aquiles el que parece ganar la partida, ya que si miramos con atención el dibujo veremos que, como en los cómics modernos, los dos personajes dicen la tirada de sus dados: Aquiles dice: “Tessara” (cuatro), mientras que Áyax responde: “Tria” (“tres”). Eso parece indicar que es Aquiles quien ha ganado el juego de dados.

A no ser, claro, que se tratase de un juego de tablero en el que no se ganaba sacando la cifra más alta en una tirada, sino que un número determinado puede servir para alcanzar alguna casilla.
También podría suceder que la suma de los dos números haga ganador a uno o al otro jugador.
Ahora bien, al examinar los motivos, símbolos y representaciones relacionados con los poemas homéricos, tenemos que tener en cuenta una dificultad casi insuperable.
Las pinturas que aquí estoy examinando, suelen estar fechadas hacia el año -550 o -400, mientras que los poemas homéricos se supone que fueron compuestos hacia el -800 o el -700.
Lo que hace las cosas todavía más difíciles es que los acontecimientos que se narran en los poemas homéricos pudieron tener lugar en el año -1200 o incluso en el -1400.
En consecuencia, estamos hablando de distancias temporales enormes no sólo entre los acontecimientos que se narran y los textos homéricos, sino también entre estos y las representaciones en jarras y ánforas.
Ante cualquier escena nos podemos preguntar: ¿qué griegos jugaban a los dados?, ¿los que participaron en la guerra de Troya?, ¿los que aparecen en los poemas trasmitidos por Homero y otros cantores (por ejemplo los del ciclo de poemas conocidos como las Ciprias hoy perdidos)?, ¿los griegos de la época clásica que pintaron esas imágenes?
Quizá los griegos que participaron en la guerra de Troya no conocían el juego de los dados y su uso fue añadido por los griegos del año -550.
Por otra parte, los griegos que participaron en la guerra de Troya… quizá no eran griegos, o al menos no eran los griegos que cantaron los poemas de Homero o pintaron las jarras que se conservan.
Tal vez los griegos llegaron a Grecia después de la guerra de Troya, tal vez los dados llegaron a Grecia en época clásica y no eran conocidos durante la época de la guerra de Troya. Quizá Homero tampoco conocía el juego de los dados, sino más bien el de las tabas o astrágalos. ¿Quién sabe? Hay muchas preguntas que responder.
En cualquier caso, mi opinión es que si se representaba a los dos grandes héroes jugando a los dados era porque había algún relato que hablaba de esa partida de dados, tal vez en alguna de las versiones de la Ilíada , pues casi cada ciudad griega tenía su propia versión del poema. O tal vez se contara en otro poema. Pero creo que debió de existir al menos alguna anécdota relacionada con esa partida entre Áyax y Aquiles.

Mi hipótesis es que el juego de dados o tabas tuvo un papel más importante en la guerra de Troya del que hoy conocemos, a pesar de que Homero no consideró necesario hablar de ello.
Su presencia constante en ánforas y vasijas parece indicar un acontecimiento significativo, como ya he dicho, pero, además, existe un interesante indicio que podría ser muy revelador y que no ha sido mencionado por ningún estudioso (al menos que yo sepa).
Ese indicio no se encuentra en Grecia ni en las llanuras de Troya, sino en la lejana India (ver El rey indio que se apostó a sí mismo).

Por ahora sólo me gustaría señalar que en otras representaciones de esta escena parece adivinarse que, aunque se emplean dados, también parece haber piezas sobre un tablero, casi como si los héroes estuvieran jugando al juego de la conquista de Troya, del mismo modo que los japoneses usaron el juego del go para planear sus estrategias en la Segunda Guerra Mundial. Ese sería un bonito ejemplo de metalenguaje, de un juego dentro del juego.

Sería casi una broma irónica ver cómo los héroes jugaban con sus piezas sobre el tablero, del mismo modo que los dioses juegan con los guerreros griegos y troyanos en las llanuras de Troya, incitándolos a un combate mortal para divertirse en sus mansiones del Olimpo.
(Este texto fue publicado en la página Divertinajes el 19 de septiembre de 2013. Es también la homéroca 008
(Revisado en 2015 y 2026)

Las 900 tesis homéricas es una investigación en la red. Todos los textos son provisionales y están en permanente revisión, por lo que no conviene tomárselos muy en serio. Como su nombre indica, la investigación está dedicada a Homero y a las obras que se le atribuyen, y en especial la Ilíada y la Odisea.
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