[email protected]

Escribir un guion: un viaje extraordinario
Daniel Tubau cuestiona las fórmulas dogmáticas de los gurús del guión, que casi nunca cuentan cómo trabajan los guionistas. La narrativa audiovisual recupera riqueza, ambigüedad y profundidad. Un curso para aprender y disfrutar con la escritura de guiones. Clases a distancia pero en vivo, una cercanía que no podrás encontrar en un curso grabado ni en la Inteligencia Artificial.

Más información
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau

Galería

Mosca duda acerca de si existe
Demostración de Berkeley de que Dios existe
Buda y la otra orilla Filosofía con Mosca y Caja
El dolor morboso de los estoicos
El gran teatro de la felicidad
Búscame en Class Paper
Un menú epicúreo
Últimas conclusiones acerca de Tucídides|| 35
Sócrates y los filósofos discutidores

2.4 Acceso del hombre a la felicidad

democritogrecia-moneda-10-dracma-ano-1990-democrito_MLA-O-72024630_4332

Llegamos con esto a la cuestión que tanto preocupaba a Aristóteles: si el hombre aspira a la felicidad debido a la naturaleza, al azar, a la costumbre, o a la educación y la voluntad. Demócrito parece opinar que ello depende de la naturaleza: “Conocen lo bello y a él se abocan quienes por naturaleza están inclinados a él” (fr.888). Sin embargo, esta sentencia es negada, o c

uando menos matizada, en muchos otros fragmentos de Demócrito. La disparidad de criterio podría deberse a la consideración de lo bello, que tal vez no habría que identificar en Demócrito con lo bueno o con la búsqueda de la felicidad. El lamentable estado en que ha llegado a nosotros la obra de Demócrito impide pronunciarse de manera clara sobre este asunto, pero en contra de esa subordinación del obrar ético a la naturaleza parece ir el fragmento 1079: “Son más quienes se vuelven buenos por el ejercicio que quienes lo son por naturaleza”. Parece, pues, posible acceder al bien, y a la felicidad, mediante la voluntad, pues Demócrito anticipa la idea de que la naturaleza del hombre es no tener una naturaleza propia. El fragmento 764 expresa esto de manera rotunda y hermosa:

“La naturaleza y la instrucción poseen cierta similitud, puesto que la instrucción transforma al hombr

e y, al transformarlo, produce su naturaleza”.

De tal modo que, aunque algunos hombres parecen ser buenos por naturaleza, el hombre que no lo es, puede lograrlo mediante la educación de su voluntad y la imitación de los hombres buenos: “Se debe ser bueno, o al menos imitar al que lo es” (fr.757). Mondolfo, en efecto, ha señalado que para Demócrito “la función de la conciencia es una educación de la voluntad, y ha insistido en el nexo que la educación establece en el sistema democriteano entre una física determinista y una ética en la que cabe la libre elección humana (nota 303, pág.380 de Los filósofos presocráticos III).

En comparación, podemos traer aquí un texto de Aristóteles que pertenece al libro II de la Ética a Nicómaco, donde dice que:

“Ninguna de las virtudes éticas se produce en nosotros por naturaleza, puesto que ninguna cosa que existe por naturaleza se modifica por costumbre… De ahí que las virtudes no se produzcan por naturaleza ni contra la naturaleza, sino que nuestra naturaleza puede recibirlas y perfeccionarlas mediante la costumbre” (II,1,1103a,25).

 

*********

ÉTICA DE DEMÓCRITO Y ARISTÓTELES

Ética de Aristóteles y de Democrito: una comparación

Ética de Aristóteles y de Democrito: una comparación

Se examina en este trabajo la ética de Aristóteles, tal como es expuesta en el primer capítulo de su Ética a Nicómaco. Y se compara con la ética de Demócrito.

1.1 Bienes y fines. La política y el bien supremo

1.1 Bienes y fines. La política y el bien supremo

Antes de proseguir, sin embargo, Aristóteles, se ve en la obligación de advertir que la política no es una ciencia exacta, por lo que no se debe esperar de ella proposiciones demostrativas. Con ello, la ética de Aristóteles choca frontalmente con proyectos como el de Spinoza, de exponer la ética more geométrico

1.2 El bien supremo es la felicidad

1.2 El bien supremo es la felicidad

Aristóteles, vimos antes, ha alcanzado la conclusión de que el fin de la política es la felicidad. En cuanto a qué sea esa felicidad o bien supremo, Aristóteles examina primero las tres soluciones que se corresponden con los tres modos de vida, sensitivo, político y contemplativo


ÍNDICE

ÍNDICE

Introducción I. LA ÉTICA DE ARISTÓTELES 1. Bienes y fines. La política y el bien supremo 2. El bien supremo es la felicidad 3. La felicidad y los tres modos de vida 4. Refutación de la idea platónica de bien…

2.7 Conclusión

2.7 Conclusión

Sólo queda por comentar una cuestión que es tal vez la central en todo estudio de la ética aristotélica: el de su misma definición. La de Aristóteles es el ejemplo más repetido y el modelo más señalado de ética eudemonista,…

2.6 Pensamiento, palabra y acción

2.6 Pensamiento, palabra y acción

“Tres son las consecuencias de ser sabio: deliberar bien, hablar bien y obrar como se debe».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2.4 Acceso del hombre a la felicidad – DILETANTE. Daniel Tubau