
Ya he comentado antes (en el texto que escribí en Berlín Occidental: Discutir con otros autores) mi interés por el método escolástico, que implica un respeto hacia los autores que se lee. Curiosamente, cuando volví a Madrid, lei un artículo de Savater en el que define la palabra respeto.
Coincido con su definición, que es la que yo empleé y la que he empleado al hablar del método escolástico: respetar a un autor es escuchar o leer sus argumentos con suma atención y nunca con desdén, para después opinar a favor o en contra de los mismos.
Coincido también con Savater en que los católicos emplean la palabra respeto para impedir que se hable acerca de todo lo que pueda concernirles (y que, de una u otra manera, nos concierne a todos). Aparte del error de considerar que eso es el respeto, ellos no suelen guardar silencio cuando las creencias de los demás no son las cristianas.

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