MANIFIESTO CONTRA LOS MUNDOS VIRTUALES
Recuerdos de la era analógica
«Vamos, amigo, compañero, hermano, primo, vecino, ciudadano, compadre, conéctate, enchufa tu alma a la utopía, deja que por tus venas circule el fluido eléctrico de los sueños, convierte tus deseos en realidad. Ya no tienes que moverte, no tienes que hacer nada, clava los electrodos en tu blanda masa encefálica y disfruta de una nueva realidad hecha a imagen y semejanza de ti mismo…»

Esta obra es una de las últimas muestras de la mentalidad arcaica que rechazaba todo lo nuevo, todo lo que quebrase las seguridades, las costumbres y los hábitos adquiridos a lo largo de milenios. Encuadrada en la variedad negativa o distópica del género utópico, esta invectiva no está exenta de vigor y rezuma moralismo, pero no hay que olvidar que las utopías negativas se escribían en un mundo cuyos ingredientes principales eran la guerra, el hambre, la crueldad y la indiferencia…
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