
Una de las ideas más de moda en la actualidad es la de la conciencia cósmica o conciencia universal, que a muchos les sirve de consuelo, porque resulta más atractiva y moderna que la creencia en los dioses de las diversas religiones. En realidad es una idea muy antigua, tanto en Grecia como en la India, que de tanto en tanto reverdece, ahora con ciertas vestiduras y adornos científicos o cientifistas. En Ágora, el programa de Carmen Gomar en Radio Nacional opiné acerca de esta propuesta.
Skepsis, atrévete a dudar. Con Daniel Tubau.
Carmen Gomar: Daniel Tubau, bienvenido al primer programa de la segunda temporada de Ágora, encantada de tenerte aquí, una vez más con nosotros.
Daniel: Y yo. Y yo de continuar aquí en Ágora, que es un verdadero placer, una segunda temporada.
Carmen: Una segunda temporada que iniciamos, ya hemos escuchado a Vico, venimos de escuchar a Enric con ese adónde vamos o de dónde venimos en el que nos hablaba de esa alegoría platónica de las almas, esas almas que vuelven, que se convierten en estrellas, algo precioso. Y bueno, tú vas a hacer también una especie de mix en plan Vico, intentando, intentando, porque esto queridos pensadores es que es muy complejo, es que la filosofía lleva milenios intentando abordarlo. Pero sí que nos apetecía dar algunas pinceladas de estas grandísimas preguntas de la humanidad: quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Son preguntitas que se las traen, vaya manera de empezar la temporada.
Daniel: Sí, sí, no, desde luego.
Carmen: Si quieres podemos dar un poco de vuelta sobre ese a dónde vamos, ¿no? A dónde va la humanidad, a dónde vamos nosotros… Bueno. Podemos aquí filosofar, nunca mejor dicho.
Daniel: Exactamente, ¿no? Fíjate, la pregunta pues no puede ser más amplia, a dónde vamos, dónde va la humanidad, dónde vamos cada uno de nosotros, etcétera. Hay muchas maneras de abordarlo, ¿no? Una manera es naturalmente el asunto social, el asunto político, dónde va la sociedad, dónde va el mundo, si estamos en un buen momento, en un mal momento, ¿no? Yo diría que hay rasgos en el mundo actual… metiendo un poco filosofía con política también, pero bueno, la política, la democracia… Aristóteles decía que política y ética eran lo mismo, o sea que prácticamente pues estamos en ese terreno, ¿no?
Carmen: El hombre es un animal político, ¿no?
Daniel: Exactamente, ¿no? Zoon politikón, ¿no? Y entonces, bueno, pues en política, realmente yo creo que es un momento malo porque lo que sí que detecto, por lo menos puede ser subjetivo, pero creo que hay bastante fondo en ello, es una predilección hoy en día por lo que se llaman los hombres fuertes, la autoridad, los dictadores, autócratas, admiración por Trump en Estados Unidos, naturalmente, en el resto del mundo creo que no; admiración por Xi Jinping, que es una dictadura al fin y al cabo, China, ¿no? Y se pone como modelo que deberíamos imitar o se pone a Putin. Digamos, hay como estas ideas de los autócratas, los que dicen “yo decido y no tengo que preguntar a la gente lo que piensa o no piensa”, y se olvida en mi opinión que los derechos humanos, la libertad, la democracia, el libre pensamiento, etcétera, que yo creo que está en Europa y sin embargo hay toda una campaña de desprestigio de Europa que yo creo que es mala.
Carmen: Estaríamos entonces por tanto en un momento para el pesimismo, ¿según tu punto de vista, Daniel?
Daniel: Da la sensación, ¿no? Yo soy optimista por naturaleza, digamos por ánimo soy optimista, pero bueno, una cosa es el optimismo de la vida personal y otra cosa es la observación de la realidad exterior, ¿no?
Carmen: Ahora que hablas de los grandes valores, digamos, sobre los que se cimentó la cultura, la sociedad, la política europea, hablas de la democracia también. Yo creo que sería interesante plantear un debate en Ágora sobre si la democracia… qué está pasando con la democracia y si realmente, fíjate, voy más lejos, si realmente es un sistema… tú lo defiendes, ¿no? Como el menos malo de los sistemas.
Daniel: Sí, sí, el menos malo de los sistemas, sí.
Carmen: Pero bueno, habría mucho que comentar aquí sobre la democracia y ahí lo dejo. Hay otras maneras también de afrontar esta pregunta, ¿no? ¿A dónde vamos? A dónde va el ser humano cuando fallece, porque la vida y la muerte pues son la cara y la cruz de la asistencia, es lo mismo.
Daniel: Claro, efectivamente, ¿no? Donde… bueno, yo ahí pues no creo en otros mundos, no creo en un mundo después de la muerte, por lo tanto, creo que lo que vamos, la supervivencia de cualquier persona mía, yo creo esto de que seguiremos existiendo por los gusanos que nos comen o las cenizas que vuelan en el viento. Como decía Edgar Allan Poe en ese cuento tan bonito que se llama “El poder de las palabras”, y dice: cuando hablamos estamos moviendo con la voz, estamos moviendo aire y ese aire empuja otro aire y ese empuja una molécula a otra molécula y esa molécula va expandiéndose por el universo y al final crea mundos las palabras. Esas moléculas estarán en la formación de nuevos mundos que todavía ni siquiera existen, ¿no? En ese sentido pues sí, seguiremos existiendo.
Carmen: Por nuestro legado, ¿no? Por lo que nos lo decía Vico, por lo que podemos dejar de trascendencia.
Daniel: Claro. Lo que pueda quedar, lo que hemos hecho bien, ¿no?
Carmen: Exacto, en futuras generaciones, ¿no? Entonces te veo, Daniel, a pesar de ser escéptico, te veo muy epicúreo en este sentido, ¿no? Porque Epicuro pues bueno, sí que negaba, ¿no? ese destino de lo que nos hablaba Enric, de esas almas, ¿no? que vuelven a ese orden divino, que vuelven al comienzo del todo o como decía Pitágoras, que se reencarnan, ¿no? Tú estás más en lo epicúreo.
Daniel: Sí, estoy en lo epicúreo, no creo en nada de almas, etcétera. Y además no me consuela, por ejemplo, ahora está muy de moda la conciencia cósmica, ¿no? Se habla de la conciencia cósmica, etcétera. Pero a mí eso me parece casi una pesadilla, la conciencia cósmica.
Carmen: Ah, ¿sí? Eso de que todos somos lo mismo…
Daniel: Sí, que todos somos lo mismo.
Carmen: Todos salimos de lo mismo.
Daniel: Sí, sí, yo digo por Dios, no. Es decir, hay una serie buenísima que se llama Pluribus, que es el que hizo Breaking Bad, y en esa serie una inteligencia extraterrestre se apodera de toda la humanidad, de 7.000 millones de personas, y hace que sean una única conciencia. 7.000 millones de personas de la Tierra tienen la misma conciencia, comparten todo, todos los recuerdos, todo el pensamiento, absolutamente todo.
Carmen: ¿Todos o hay algunos que se libran?
Daniel: Hay como 8 o 10 o 12 personas que se libran, sobre todo la protagonista. Y resulta que la humanidad es felicísima. Todos estos 7.000 millones de personas son felices, sonríen todo el rato, están contentos, todos piensan exactamente lo mismo, pero como sabéis viendo la serie eso es una verdadera pesadilla. Yo creo más en una identidad personal que me parece mucho más interesante que eso de diluirte en algo que ni siquiera eres consciente de dónde estás, ¿no?
Carmen: Claro, al final lo vimos también en Matrix. Al final es el despertar, que de nuevo planteaba Platón, ¿no? Puedes seguir mirando las sombras o puedes salir, ¿no? a la luz.
Daniel: Sí, sí. Con sus dificultades, ¿no? Salir a la luz pues tiene sus dificultades, te ciega, ¿no? claro.
Carmen: Te ciega y tiene un precio también, ¿no? el despertar. Oye, y sobre todo, inteligencia artificial, ¿a dónde vamos con la inteligencia artificial? Tú nos decías en algún capítulo que se está requiriendo el servicio de muchos filósofos pues precisamente para programar las IAs y esto puede tener resultados… ya está teniendo resultados muy positivos en muchas áreas, pero atención, también asusta, ¿eh?
Daniel: Sí, asusta, ¿no? Este sí que es un misterio tremendo, el de la inteligencia artificial, de qué va a pasar y puede ser espantoso y realmente hay razón… Es muy raro que haya algún invento humano que no haya sido usado para el mal. Eso es prácticamente imposible y la IA pues será usada sin duda.
Carmen: Claro, es el típico ejemplo del cuchillo, que te corta un alimento o que puede matar a alguien.
Daniel: Que puede matar a alguien, exactamente, ¿no? Y con la IA pues seguramente se usará para el mal en muchas cosas y pero esperemos que compense con lo que se use para el bien, confiemos en ello. Aunque yo siempre hacía la broma, yo estudié Mentes y Máquinas en los años 90 en la Universidad Complutense, que era pionero aquello de la inteligencia artificial y era una cosa rara que te sonaba a tal…
Carmen: Sí, nos contaste en su día, ¿no? Que pusisteis en práctica una serie de estudios muy pioneros…
Daniel: Claro. Sí, sí, sí, exacto. Yo hacía un trabajo, una investigación tremenda y tal. Y yo ya desde entonces siempre le cogí mucho cariño a las máquinas y siempre hago, digo en broma que yo seré un traidor a la raza humana, ¿no? Que me iré con ellas. Sí.
Carmen: ¿Vas con las máquinas? ¿Vas con las máquinas? Eres de los Skynet.
Daniel: Exactamente, ¿no? Eso es.
Carmen: Estamos aquí filosofando con Daniel Tubau, intentando, bueno, pues dar algunas respuestas o simplemente plantear más preguntas a esas preguntas que nos rodean a todos: quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos. El de dónde venimos tiene muchas explicaciones: la cristiana, la platónica, la puramente científica, el Big Bang… Bueno, ahí estaría, en cualquier caso no lo sabemos del todo, no tenemos esa certeza.
Daniel: No, tampoco tenemos certeza. Fíjate, el Big Bang por ejemplo… bueno, es una teoría interesante, yo no apostaría todas las cartas al Big Bang. Creo que la ciencia todavía tiene muchas cosas que descubrir y el Big Bang pues a lo mejor… de hecho ya empieza a haber un poco de crisis y crítica al Big Bang y quizá bueno pues a lo mejor hay muchísimos Big Bangs, a lo mejor nosotros somos un pedacito, todo este universo absolutamente inmenso que ya conocemos o que ya sabemos que está ahí, podría ser nada, una cosita de nada. Hay un mito nórdico que dice que todo el universo es una manchita en la uña de un gigante.
Carmen: Mmm.
Daniel: Y luego hay otros gigantes. Y luego hay más, y más, ¿no? O sea que… quién sabe lo que se va a descubrir. Yo creo que la ciencia todavía tiene mucho trabajo por delante y muchas sorpresas afortunadamente, que será divertido verlas.
Carmen: Ahora que cuentas esa teoría noruega, decías, ¿no? nórdica de la mitología nórdica… de Thor, Odín, todo eso… hablando de los gigantes, hay teorías, bueno, más alternativas o conspiranoicas que dicen que venimos de los gigantes que ya están aquí con nosotros, ¿no? Y luego está de dónde viene uno, esa biología, ese árbol genealógico, hay teorías que hablan de esa carga energética, el transgeneracional, no sé si lo has oído hablar, ¿no? Bueno, pues esos traumas que heredamos de generaciones pasadas. Fíjate, ahora que estamos terminando, el Tubau cineasta, apasionado de la vida, el Tubau filósofo… ¿de dónde viene, realmente?
Daniel: ¿De dónde vengo? Claro. Yo vengo de una familia que tiene muchos antepasados. Como todas las familias. ¿No? Porque ¿qué familia no tiene muchísimos antepasados, evidentemente, ¿no? Todos nos retrotraemos hasta los orígenes. Y bueno, vengo de una familia, yo nací en Barcelona, mi madre era charnega, eso que llaman despectivamente en Cataluña charnego, el que viene de fuera y que se tiene que incorporar, etcétera.
Carmen: Ahora no se dice tanto, pero en su día sí. Pero todavía, sí…
Daniel: No se dice tanto, pero sí que se tenía… sí, sí… Mi abuela era aragonesa, ¿no? Y entonces, tal, ¿no? Y bueno, pues en esta familia, con mi padre y con mi madre, sí que les interesaba mucho la cultura, eso me fue llevando poco a poco a la filosofía. Yo creo que pasé primero por una etapa mitológica, mi madre me regaló un libro de mitología, eso me inspiró, empecé a leer a los griegos, y de ahí pues leí a los presocráticos que me gustaron mucho. Sobre todo Demócrito me encantaba, Anaxágoras, Jenófanes, Empédocles, todos esos me… dije, esto es buenísimo. Luego los diálogos de Platón, donde también viene la discusión y por ahí, por la discusión, yo ya sabes que considero que Sócrates es escéptico, ¿no? O sea que bueno, pues por ahí viene un poco el asunto también, ¿no?
Carmen: Pasaste del mito, Daniel, al logos, ¿eh? en tu adolescencia.
Daniel: Sí, efectivamente. Muy bien.
Carmen: Y tenemos algo en común, y es que alguna vez me has dicho que tú estabas dominado por el demonio de la contradicción y a mí eso me parece lejos de ser un defecto, me parece una gran virtud. ¿No? El no tenerlo, hay cosas que no tenemos por qué tenerlas claras del todo en la vida.
Daniel: Sí. Lo que pasa que debía de ser un poco pesado en la adolescencia, ¿no? En la adolescencia…
Carmen: Bueno, qué adolescente no es pesado, con respeto, ¿eh? a todos los que nos estén escuchando.
Daniel: Claro, no es pesado, ¿no? Con respeto. Sí, sí, es una etapa y hay que verla como tal, ¿no? Es difícil, sí, sí. Afortunadamente pasa y después todo se…
Carmen: Y sé que pasa, afortunadamente, ¿no?
Daniel: Sí, decía mi madre y mi hermana decían: “Estás dominado por el demonio de la contradicción, todo lo contradices. Y si te digo una cosa dices la contraria. Y al día siguiente te digo la que tú has dicho y también me sacas la contraria”.
Carmen: Bueno, ya eras un pre… ya eras un preescéptico, digamos, eras la precuela del escéptico que eres ahora.
Daniel: Exactamente, ¿no? Eras la precuela del escéptico que eres ahora. Eso, efectivamente, así es, ¿no?
Carmen: Si hay algo que está claro es que te gusta argumentar, que persigues la verdad y eso es lo que vamos a intentar seguir haciendo durante toda esta temporada en Ágora y que además vas a compartir precisamente con nuestro experto en presocráticos, en clásicos, como es David Hernández de la Fuente. A ver si podemos hacer una convergencia entre vosotros dos, ¿no?
Daniel: Sí, sí. Unos diálogos ahí, disputas, donde vamos a adoptar cada uno un personaje, ¿no? Y vamos a defender las ideas de uno y de otro. Pero sí, lo que has dicho de la verdad es así completamente. Mucha gente piensa que como me declaro, no escéptico, sino que sigo los métodos escépticos, que yo no busco la verdad y es todo lo contrario. Yo busco, sobre todo, sobre todo, la verdad. O sea, soy un obseso de la verdad. No soporto la mentira y no soporto el engaño y busco siempre lo que es más verdadero que otra cosa.
Carmen: Habrá quien te diga ahora, ¿qué es la verdad?
Daniel: Exactamente. Ahí…
Carmen: ¿Qué es la verdad? Porque hay gente que dice mi verdad, mi verdad… es curioso. Pero bueno, ahí intentamos la epojé.
Daniel: Pues yo ahí diría, la verdad… no esas grandes verdades tremendas y tal, sino la verdad que decía el lógico Tarski, que decía la frase “la hierba es verde” es verdad si la hierba efectivamente es verde, que también lo decía Tomás de Aquino, la verdad es la adecuación entre el pensamiento y lo observado. En ese sentido estoy de acuerdo con Aquino, por ejemplo, ¿no?
Carmen: Bueno, interesantísimo repaso, nos hemos formulado muchas preguntas y las que nos quedan esta temporada nosotros, ¿hacia dónde vamos? Hacia el siguiente programa contigo en el que vamos a hablar de un pensador muy interesante, chino, porque Tubau esta temporada va a traernos el pensamiento de filósofos bastante desconocidos pero trascendentales. Hacia ese punto vamos nosotros con Tubau.
Daniel: Hacia ese punto. Exactamente, hacia China y a otros lugares.
Carmen: Siempre desde la verdad. Un placer, Tubau, muchas gracias.
Daniel: Lo mismo digo, un placer.

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