
Me gusta mucho el método de la filosofía escolástica que consiste en comentar obras de autores relevantes. Es algo que caracteriza toda la obra de Borges y que, que yo sepa, no ha sido señalado convenientemente por los expertos.
El método implica (ya lo he señalado en otra ocasión) ante todo respeto por esos autores con los que se mantiene un diálogo, en vez de intentar juzgarlos desde la distancia y la ventaja de nuevos conocimientos, como suelen hacer los críticos literarios.
Eso me gusta: discutir con Santo Tomás, con Platón, con…?
Exponer contraargumentos, darles o quitarles la razón, pero desde una posición de igual a igual, pues no hay mayor soberbia que pensar que un habitante del siglo XX es un Dios omnipotente sobre todo lo anterior. Y sucede a menudo que cuando se considera algo como histórico se lo excluye de la vida.
(escrito en Berlín)

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