Páganos y cristianos en tiempos de Agustín

Dice Hamman en La vida cotidiana en África en tiempos de Agustín:

“¡Qué pretensión la de querer poseer el monopolio de la virtud! Como si no existieran santos en el paganismo. Pretendemos vivir correctamente, quedándonos paganos”.

Otros replican:

“¿Qué me puede aportar Cristo? ¿Tener una vida recta? La tengo. ¿Por qué necesitaría a Cristo? No he matado, tampoco he robado. No engaño a mi mujer. Si alguien ve que algo debe de cambiar, hágase cristiano”.

 Esta actitud de vida entre los paganos contrasta a menudo con el comportamiento de numerosos cristianos, mal convertidos, que pasaron al cristianismo por oportunismo, por cálculo o ambición. (…)

“¿Para qué persuadirme de ser cristiano? Un cristiano me ha robado; yo no lo he hecho. Un cristiano me ha jurado en falso. Yo, nunca”.

Agustín, que narra la anécdota, añade con un poco de melancolía:

“Este lenguaje los aleja de la salvación, a pesar de su vida honesta”.

El obispo reconoce la desviación de ciertos cristianos que se imaginan hacer bien al robar a un pagano.

“Cristo te dice: tenía vestidos y tú me los quitaste. Tú, contra la costumbre establecida, te permites despojar al pagano para vestir al cristiano”.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

[email protected]

Libro 1 Libro 1 Libro 7 Libro 3 Siete maneras de alcanzar la felicidad Manual estoico de vida Sabios ignorantes y felices Cómo escuchar El arte del engaño Cómo triunfar en cualquier discusión Libro 8 Libro 9 Libro 10 Libro 11 Libro 12 Libro 13 Libro 14 Libro 15 La musa en el laboratorio Libro 17 Libro 18 Libro 19 Libro 20