• Principios de la filosofía de Descartes

    Una solución divina

    Principios de la filosofía: «Punto 40: Es fácil que nos enredemos en grandes dificultades si intentamos conciliar la preordenación divina con nuestro libre albedrío y comprender ambas cosas a la vez» ¡Y tan grandes dificultades! Pero, seguro que Descartes es capaz de resolverlo, como ya antes que él lo han resuelto tantos teólogos. Así, el Punto 41 ofrece un título esperanzador: «Cómo se concilian nuestra libertad y la preordenación de Dios». Y respecto a aquellas grandes dificultades,  explica: «Nos libraremos de ellas si recordamos que nuestra mente es finita, mientras que el poder de Dios, por el cual previó, y además quiso y preordenó desde la eternidad todo lo que…

  • Principios de la filosofía de Descartes

    Lo indefinido y lo infinito

    Dice Descartes en Principios de la filosofía: «Y como no se puede fingir tan gran número de estrellas, que creamos que Dios no pudo crear más, también suponemos que su número es indefinido». Supongo que Descartes utiliza aquí el término «indefinido» como equivalente de «infinito». Si no fuese así, algunas de las cosas que digo a continuación deberían modificarse. Creo que en la cita anterior Descartes opera como muchos teólogos y filósofos teologales: cambia los conceptos, según hable de Dios o según hable de la naturaleza. Si suponemos que el número de estrellas es indefinido, es decir si sucede que, pensemos el número de estrellas que pensemos, Dios siempre ha podido…

  • Principios de la filosofía de Descartes

    ¿La idea de Dios demuestra la existencia de Dios?

    Dice Descartes: «En qué sentido el conocimiento de las otras cosas depende del conocimiento de Dios» (Principios de filosofía, punto 13). Añade: «Al percibir que en la idea de ente absolutamente perfecto se contiene la existencia necesaria y eterna, debe concluirse que el ente absolutamente perfecto existe» (Punto 14). Luego dice: «Considerando que entre las diversas ideas que tiene en sí, hay una de ente absolutamente poderoso, absolutamente inteligente y absolutamente perfecto, la cual es con mucho la principal de todas, reconoce en ella la existencia, no sólo la posible y contingente, sino la absolutamente necesaria y eterna». Y en el título de este punto 14: «A partir de que…