• Están entre nosotros (los húngaros),  Sobre el arte

    Lazslo Toth

    Sin Piedad 1972, Ciudad del vaticano, 21 de mayo, domingo de Pentecostés. Son las once y media de la mañana. Un hombre se abre paso entre la multitud de peregrinos que esperan la bendición papal, esquiva a cinco guardias, se encarama a la balaustrada de mármol junto a la Pietá de Miguel Ángel y le asesta quince golpes con un martillo de geólogo. La virgen pierde un brazo, un ojo y parte de la nariz. Mientras destroza la estatua, el hombre grita: «¡Soy Jesucristo, soy Jesucristo y he regresado de la muerte!». Se llama Laszlo Toth. Es un geólogo australiano, pero nació en Hungría.   El artista criminal Laszlo Toth es…