• William Shakespeare

    Lectura de Shakespeare, la biografía , de Peter Ackroyd

    Con mucho entusiasmo me dispuse a leer una nueva y monumental biografía de Shakespeare. Como es sabido, los biógrafos de Shakespeare se ven obligados  repetir las diez o veinte cosas que se saben con certeza de Shakespeare y a imaginarse el resto, así que tampoco esperaba grandes revelaciones. Algunos llevan a cabo esta difícil tarea de manera espléndida, como Shapiro, que nos llega a convencer de que muchas de las cosas que se cuentan en las obras de Shakespeare nos revelan algo del autor. Sus libros son una delicia, en especial 1599 un año en la vida de Shakespeare. Pronto espero leer el que ha dedicado Shapiro a otro año,…

  • Sobre la imperfección,  William Shakespeare

    Shakespeare y la imperfección

    Debo admitir que yo disfruto más con los pequeños espectáculos imperfectos que con las grandes y virtuosas coreografías en las que no consigo ver a la persona que se ha vestido de artista. También suelen gustarme las películas imperfectas o que al menos lo parecen. Shakespeare es imperfecto siempre o casi siempre y durante muchos años sus comentadores se han han asombrado al descubrirlo. No han podido ocultar la imperfeccion de Shakespeare y sin embargo, ellos y nosotros, casi todos nosotros, consideramos que Shakespeare es el más grande. La explicacion de esta aparente paradoja tal vez sea sencilla y algunos la han intuido, al menos desde que Samuel Johnson escribiera…

  • Memorabilia

    Midcult, mass cult y high cult

    He escrito a lo largo de los años varios capítulos de Cosas que he aprendido de… un ejercicio que consiste en reconocer las deudas intelectuales (y en ello incluyo las sentimentales). Lo aprendí cuando leí en la adolescencia a Marco Aurelio, en esos hermosos pasajes en los que agradece a sus maestros lo aprendido. Mi padre siempre repetía aquello de que las citas eran una manera de pagar deudas, así que agradecer lo aprendido es no solo mencionar al autor y transmitir en otro lugar su ingenio  agudeza o belleza, como sucede en las citas, sino que a ello se añade el reconocimiento de una influencia benéfica sobre uno mismo. Walt…

  • El espectador es el protagonista

    Zeami, el teatro Nô y el jo ha kyu

    En Las paradojas del guionista conté con mucho detalle el asunto de las tres partes de un guión, pero también intento aclarar la confusión en la que caen incluso teóricos como Robert McKee al confundir planteamiento, desarrollo y desenlace con esos supuestos tres actos que todo guión debe tener. Para distinguir entre ambas cosas, empleo el ejemplo de La ronda, de Schnitzler, una obra que tiene tres «actos» en el sentido de planteamiento, desarrrollo y desenlace, a pesar de estar compuesta por diez actos. También me refiero a otros teóricos de las tres partes de una obra, como el japonés Zeami, quien opinaba que no solo ha de haber planteamiento,…

  • Las paradojas del guionista,  William Shakespeare

    Macbeth y las tres brujas

     Un viejo dicho de Hollywood afirmaba que la información fundamental de la trama de una película se tiene que repetir siete veces, aunque hay que intentar hacerlo cada vez de una manera distinta, excepto cuando la situación sea tan propicia para fijar un nombre en la mente del espectador como en el encuentro entre Macbeth y las brujas en la obra de Shakespeare: MACBETH Hablad, si es que podéis. ¿Quiénes sois? BRUJA PRIMERA ¡Salve, Macbeth! ¡Señor de Glamis, salve! BRUJA SEGUNDA ¡Salve, Macbeth! ¡Señor de Cawdor, salve! BRUJA TERCERA ¡Salve, Macbeth! ¡Salve a ti, que serás rey! Después de esta triple presentación, ¿qué espectador no sabrá ya que ese personaje se llama Macbeth? Pero es…