• La relatividad del relativismo

    Algunos pensadores tienen la curiosa costumbre de defender una idea con ardor hasta lograr que signifique lo contrario de lo que siempre ha significado. Uno de los éxitos más recientes en este sentido el de esa corriente antropológica, luego filosófica, luego política y luego popular y cotidiana que se conoce como «relativismo». Naturalmente, no me estoy refiriendo a la teoría de la relatividad de Einstein, ni siquiera al relativismo epistemológico sino tan sólo al relativismo cultural. El relativismo cultural nació de una idea muy sana y razonable, la del respeto a otras personas y a otras culturas, la idea de la tolerancia, la amplitud de miras y el rechazo al…

  • Shakespeare trivial

    En la obra que se atribuye a Shakespeare y Fletcher Historia de Cardenio, que es una traducción de la Doble Falsedad de la que hablara Theolbald, sorprende cómo los diálogos se suceden con cierta soltura pero sin mayor interes, cómo se repiten cosas ya dichas y aquí y allá comparaciones insípidas, como esta:  DOROTEA «Vete, señor, que tus palabras son impropias y suenan mal y en falso tus canciones, e incluso tu perfume que percibo no me halaga tanto como aquel que despide la violeta de los campos nuestros» ¿Qué sentido tiene una comparación tal? ¿A qué vienen aquí los campos, si estamos en una villa? No es mala la…

  • Interferencias.

    El cine a veces muestra más que la realidad. Casi siempre la realidad, digamos «el universo» es más grande que la narración. En teoría narrativa siempre se comienza por aquello de la historia frente a la narración. O incluso desde más atrás, desde la Historia a la historia y desde la historia a la narración. Es un asunto complejo e interesante que no voy a tratar aquí. Simplemente me interesa ese asunto antes insinuado: el narrador selecciona una parte de la realidad y con esa parte hace su historia, que luego cuenta en lo que algunos llaman narración. Homero no cuenta toda la guerra de Troya, sino sólo el último…

  • El principio de causalidad ontológico frente al psicológico

    Hume negó que pudiéramos justificar las relaciones de causalidad. No podemos asegurar de ningún modo que una acción será causa de una reacción. Aplicamos el principio de causalidad por el hábito de ver que a tal suceso sigue otro, pero eso sólo vale para el pasado, no para el futuro. “He aquí una bola de billar inmóvil sobre una mesa y otra bola que se mueve hacia ella con rapidez. Las dos chocan y la bola que en un principio estaba en reposo ahora adquiere movimiento (…) Es evidente que las dos bolas entrarán en contacto antes de que les sea comunicado el movimiento y que no hay intervalo alguno…

Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau
Sabios ignorantes y felices, de Daniel Tubau