• Egotismo

    Yo soy la materia de mi web

    «Je suis moi même la matière de mon livre», es decir, «Yo soy la materia de mi libro», es la manera en la que Montaigne definió sus Ensayos. Yo apliqué la misma idea a mi página digital y a mi blog Il Saggiatore casi desde sus inicios en 2003. Il Saggiatore conecta Sagitario con Il Saggiatore, de Galileo Galileo, que también quiere decir «El Ensayador». Todo ese juego conceptual está más o menos contenido en la imagen principal de esta entrada, en la que mi personaje Craven  es casi un centauro arquero que lanza una flecha hacia atrás, es decir hacia el pasado. Si se observa atentamente, la flecha es…

  • Acerca del karma

    Los deseos

    Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, está alimentando negativamente a su cerebro. Incluso aunque no se lamente de manera explicita y se limite a desear continuamente esto o aquello en la intimidad de su conciencia, por ejemplo, tener una casa o un coche o unos amigos mejores de los que tiene, se estará perjudicando mentalmente. Ningún acto mental pasa inadvertido, todos tienen su efecto en la mente. Estos deseos no cumplidos se acumulan, repetitivos, en el…

  • Acerca del karma

    Las ideas y el carácter

    Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que ya desde pequeños tienen un carácter agresivo, mientras que otros son mansos. El carácter, en definitiva, parece ser un producto biológico inevitable, inserto en nuestros genes. Siempre he sido escéptico ante este tipo de argumentos, pero no es descartable por completo que en los genes haya algo así como alelos que afecten o determinen de alguna manera los diferentes caracteres: curiosidad, agresividad, tozudez, etcétera. Sin embargo, eso no significaría necesariamente…

  • Acerca del karma

    Una espontaneidad muy buscada

    Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de la somnolencia hasta que no ha tomado el primer café, es sin duda exagerado. Lo que suele suceder en tales casos es que esa persona se despierta con el café porque durante años ha habituado a su cerebro a despertarse con el café. Su cerebro ha aprendido a la perfección la orden que asocia café y despertarse, como el recurrente perro de Pavlov, que ya ha aparecido antes por por…

  • Acerca del karma

    El peligro de los hábitos

    Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un lado, nuestra mente no se encuentre en buena situación para afrontar situaciones inesperadas o no habituales. Por otro lado, tampoco estamos ayudando a potenciar las inmensas capacidades de nuestro cerebro, porque le enseñamos lo que ya conoce o ya sabe hacer. Los hábitos pueden ir desde tomar café siempre de la misma manera, hasta afiliarse a un partido o a una ideología determinada. Hábito es también creer que se tienen…