COLAPSO DE FOTONES
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Cuaderno del Tahuantinsuyu
3. Orígenes del Cusco
A partir de hoy, el Cuaderno del Tahuantinsuyu ya tiene página propia:
Cuaderno del TahuantinsuyuA pesar de ello, siempre iré poniendo aquí las nuevas entradas. Luego las añadiré allí junto con más imágenes y cosas nuevas que se me ocurran.

Un vaso de chicha morada, una
bebida
deliciosa que se hace con maíz morado
Hoy voy a hacer aquí una brevísima historia del Cuzco o Tahuantinsuyu.
Los historiadores han hecho diversos esquemas o clasificaciones de la evolución y el desarrollo de las culturas andinas, con nombres como "Época formativa", "Desarrollos regionales tempranos y tardíos", "Horizonte temprano" o "Intermedio Medio", que ya es rizar el rizo.
Por lo general, estos esquemas son la vara de medir y el objeto medido al mismo tiempo y su utilidad cognoscitiva es escasa, a pesar de que trasmiten una sensación de orden y rigor.
Más interesante es saber sencillamente que antes de los incas hubo en Perú otras culturas con una alto grado de desarrollo y organización, especialmente el llamado Imperio Wari, que se exteiende desde el siglo VII al X después de nuestra era. Yo me quedé impresionado al visitar el museo arqueológico de Lima y ver las obras de las diversas culturas: era como todo un mundo de pueblos diversos al estilo del Oriente Cercano.
La caída del Imperio Wari trajo consigo el surgimiento de diversos señoríos regionales. En lo que se refiere al Cusco, en una de esas épocas (el "horizonte medio", ya existió al sur de Cuzco una ciudad llamada Pikillaqta, que había sido centro administrativo wari de la zona.
Cuando cayó el Imperio Wari, y tal vez también debido a desastres naturales, se produjeron muchos movimientos migratorios en busca de tierras fértiles.
Los mitos hablan de héroes culturales como Manco capac, Paraicaca o Tutayquiri, que poseían varas mágicas que, al hundirse en la tierra, señalaban el lugar en que debían asentarse. Creo que el mito de la pareja primordial de Japón también utiliza este tropo de la vara fundante.
Otros grupos, como los llacuaces, llevaban un puñado de tierra "cuya semejanza con la nueva tierra debían buscar y comprobar antes de instalarse".
En todo el área andina hay un motivo común: el de los antepasados que convertidos en piedra cuidan de sus descendientes. Esto guarda semejanza con la fundación de Tebas por Cadmo, cuando arrojó a su espalda piedras o huesos de dragón, de los que nacieron los spartoi o primeros pobladores.
En el próximo capítulo... El origen de la ciudad de Cusco.
Historia y exactitud
En la entrada anterior, me referí a las clasificaciones de los arqueólogos. Todo eso de "período intermedio medio mediado" y "cerámico posterior trasero".
A mí me gusta mucho la historia y la arqueología y estoy de acuerdo, cómo no iba a estarlo, con lo que decía marcos marcóticos en una entrada reciente acerca de los nuevos métodos de los arqueólogos y su afición a la basura:
La nueva arqueología en marcóticos
Es cierto que los antiguos arqueólogos eran unos vándalos y que los actuales son un primor, pero también es cierto que para que se produzca un descubrimiento arqueológico interesante hoy en día, tienen que pasar años, a veces decenas de años.
En China descubrieron los guerreros de Xi'an en los años 70, pero todavía no han explorado la zona en la que se supone está lo mejor: la tumba del emperador megalómano. Quizá en esa tumba haya libros (¡¡Oh maravilla!!) libros de aquellos que ese emperador y otros ordenaron quemar. Tal vez haya inscripciones... grabados. Decenas de maravillas.
Pero hay que esperar, porque los nuevos métodos de los arqueólogos exigen un cuidado exquisito, no vaya a ser que se pierda el polen de una flor que también se encuentra en Malasya y que podría indicarnos algo acerca de contactos entre Malasya y el antiguo Imperio del Centro.
Yo entiendo esta precisión arqueológica, pero no sé si viviré suficiente tiempo para ver la tumba del emperador, aunque intentaré poner todo de mi parte.
Para ser sincero, no recuerdo muchas cosas especialmente interesantes relacionadas con las nuevas técnicas arqueológicas: quizá que hubo comercio entre Inglaterra y Grecia en el siglo -XI, algo que ya se podía suponer y que ahora se limita a esa constatación, fascinante sí, pero que no ofrece nada más. No es que yo prefiera los arqueólogos bárbaros de antaño, pero un poco de búsqueda y de ganas de encontrar textos y estatuas y cosas de esas tan vulgares no vendría mal de vez en cuando, en vez de acumular tanta basura.
En fin, confío en que en el futuro sea posible escanear de una sola pasada todo el terreno y sus componentes para poder destrozarlo de inmediato sin que se pierda nada. Por otra parte, esta prudencia de los arqueólogos también lleva, como es bien sabido, al saqueo: hay otros, menos escrupulosos, que se les adelantan (casi siempre con la colaboración de arqueólogos de la vieja escuela). Por otro lado, es natural que los arqueólogos no obtengan fondos dado lo modesto de sus expectativas: ¿quien quiere invertir millones para descubrir que el cerámico tardío ya existía en la cuenca del Segura antes de la conquista romana? Los científicos saben que para sacar pasta a las instituciones hace falta ofrecer algo que después se pueda vender (aunque sea como producto cultural): hoy en día, por ejemplo, las promesas de los médicos y biólogos empiezan a conseguir más fondos que las de los físicos, porque ofrecen cosas más interesantes: curar el cáncer y otras enfermedades, prolongar la vida, acabar con el hambre...
Naturalmente, si hablo con un arqueólogo o me invitan a una excavación interesante, juraré que jamás he dicho todo esto, o diré que estaba transitoriamente enajenado. Pero, como diletante, intruso y aficionado que soy, me puedo permitir frivolizar con el tema, supongo (o quizá alguien me regañará por incitación al vandalismo).
¿Matrimonio?
En la última entrada del weblog anterior (Las afinidades electivas) me felicitaba por el matrimonio homosexual. Sigo haciéndolo, por supuesto. Pero ahora también he leído en un weblog llamado Alice in Blogland en el que se dice unas cosas en contra del matrimonio (de todos los matrimonios) my razonables. Creo que la autora de ese blog se adelanta a los tiempos, lo que está muy bien, por cierto.
Puedes leer sus razones en:
Una historieta de CRAVEN



Bisexualidad
Un estudio científico ha venido a refutar al pobre Craven de la historieta anterior. Resulta que han descubierto en un laboratorio que la bisexualidad no existe (al menos la masculina):
“O eres gay, o eres heterosexual, o estás mintiendo”.
Cerca del 1,7% de la población asegura que se siente atraído
sexualmente tanto por hombres como por mujeres, pero una serie de estudios
desmienten esta declaración de principios. El último y más
ambicioso, que se publicará en la revista Psychological Science, ha
reafirmado a base de películas pornográficas que efectivamente
hay más mito que realidad en eso de la bisexualidad, por lo menos
en la masculina.
Un equipo de psicólogos de las universidades de Chicago (Estados Unidos)
y Toronto (Canadá) ha medido la respuesta sexual (yendo directamente
al meollo del asunto, los genitales) ante las imágenes de hombres y
de mujeres. Y resulta que a aquellos que se declaran bisexuales les gustan
los hombres... o las mujeres. En concreto, el estudio sólo se refiere
a la bisexualidad masculina, puesto que los sujetos sometidos a experimento
eran todos hombres.
Según señala un profesor de psicología de la universidad
estadounidense de Utah, Lisa Diamond, en la página de Internet del diario
The New York Times, más allá de poner en duda la existencia de
esa tercera opción sexual plantea además una cuestión
suplementaria muy interensante: “¿De qué hablamos cuando
hablamos de deseo? Damos por hecho que todo el mundo quiere decir lo mismo,
pero aquí tenemos pruebas de que no es así”.
Otros científicos consultados por el diario norteamericano han dejado
claro que el estudio deberá repetirse con un mayor número de
personas para resultar concluyente. Los psicólogos de la Northwestern
University y del Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto publicaron
anuncios en diarios alternativos y del mundillo gay para reclutar a 101 hombres
mayores de edad; 33 de ellos se identificaron como bisexuales, 30 como heterosexuales
y 38 como homosexuales.
A partir de sus palabras, los científicos les colocaron en un tabla
del 0 al 6, en el que 0 y 1 les identificaba como heterosexuales, 5 y 6 como
gay, y las tres posiciones restantes indicaban grados de bisexualidad. Luego
les dejaron a solas en el laboratorio viendo películas porno y midiendo
la respuesta genital a las imágenes. Y resultó que los supuestamente
gay se excitaban con los actos sexuales entre hombres; los supuestamente heterosexuales
con las imágenes eróticas de mujeres... ¿y los supuestamente
bisexuales? Pues tres cuartas partes reaccionaron como los homosexuales, y
el resto como los heterosexuales.
“Independientemente de su tendencia sexual, mostraron una respuesta cerca
de cuatro veces superior” hace un sexo que hacia el otro, indica el director
del estudio, Gerulf Rieger. Y una última conclusión, ésta
de interés quizá para la industria del cine pornográfico:
un tercio de los componentes de cada grupo no reaccionó ante las películas"
Parece que el experimento no es muy de fiar y que habrá que repetirlo en mejores condiciones. En cualquier caso, tanto este experimento como cualquier otro similar muestra que las personas a menudo no reaccionan igual en un laboratorio y en la vida real.
Gustos y categorías
Hace ya bastante tiempo que se abandonó la idea dominante en psicología durante décadas que consideraba que somos como sujetos pasivos en un laboratorio conductista, esperando a recibir el próximo estímulo.
Más bien parece que somos (algunos más que otros), buscadores activos de información y estímulos. Somos capaces de educarnos a nosotros mismos y de fabricar nuestra propia naturaleza, como ya decía Aristóteles: ("La naturaleza del ser humano es no tener naturaleza"), y tantos otros que a menudo cito aquí, sobre todo cuando critico el sexismo que asegura que hombres y mujeres somos diferentes (y que también suele recurrir a supuestas pruebas científicas).
Es obvio que todavía queda un largo trecho para que la bisexualidad se extienda en la sociedad como se ha extendido últimamente la homosexualidad femenina y masculina (que hace años también daba bajos porcentajes en las pruebas de laboratorio).
Todavía hay pocos modelos bisexuales a imitar (yo ahora sólo recuerdo a Leonardo Da Vinci y a mi amigo Jesús). La fuerza del ejemplo es fundametal en la conducta del ser humano: a menudo es la conducta lo que causa un cambio de gustos y no al contrario, como suele pensarse.
Paul Watzlawick insiste en que para cambiar un comportamiento enfermizo lo mejor no es cambiar la manera de pensar (como se intentaba en las terapias tradicionales), sino la manera de actuar: cambiar el modo de actuar cambia más fácilmente el modo de pensar que a la inversa.
Hace poco, por cierto, también se publicó un estudio comparativo acerca de la afición de los varones europeos a desarrollar los músculos y la de, creo, los coreanos. La conclusión fue que los varones europeos quieren tener más masa muscular que los coreanos sencillmente porque en las revistas europeas aparecen más hombres con más masa muscular.
La maravillosa apertura sexual de los últimos años, que espero sea definitiva, no como las efímeras de 1920 y 1960-1980, ha causado también un cierto retroceso paradójico en el gusto bisexual, pues muchos homosexuales son casi tan rígidos en sus gustos sexuales como los heterosexuales (en estos momentos incluso me atrevería a decir que más). Pero poco a poco la cosa, creo, irá abriéndose otra vez.
Por cierto, en lo que se refiere a los gustos sexuales, se puede hablar de homosexuales (les gustan los de su mismo sexo), heterosexuales (les gustan los de distinto sexo) y bisexuales (les gustan todos). Pero hay dos categorías curiosas que no tienen nombre que yo sepa: aquellas personas a las que les gustan las mujeres y aquellas personas a las que les gustan los hombres.
Es decir, una lesbiana y un varón heterosexual comparten su afición a las mujeres, mientras que un gay y una mujer heterosexual gustan de los hombres. ¿Cómo se puede llamar a estos gustadehombres /gustademujeres?.
Y quizá, rizando un poco el rizo, se podría hablar también de quienes gustan o resultan atractivos a los hombres en general, quienes atraen en general a mujeres y quienes atraen a ambos.
Eso por el momento, pero hay más categorías sin denominación, creo. Seguramente es bueno que la realidad vaya por delante del lenguaje en este caso.
Pelayo Yzquierdo
He tenido la suerte de tener una infancia llena de estímulos y he conocido, gracias a mis padres, a mucha gente interesante que hacía cosas también interesantes, o que al menos a mí me interesaban. Conocí a muchas personas relacionadas con el cine y también a muchas relacionadas con el dibujo o el diseño, como Jose Luis Velasco, Dominique Forest, Alberto Corazón, de cuyo hijo Baruc fui amigo, y otros que ahora no recuerdo. Uno de aquellos dibujantes o diseñadores era mi propio propio padre, Iván, que tenía la virtud de dedicarse a muchas cosas, pero sin llegar a convertirse en ninguna de ellas, o al menos esa era mi impresión: nunca pensé en él como diseñador o actor, periodista o profesor. Virtud que yo intento imitar.
Otro de esos dibujantes o diseñadores era Pelayo Yzquierdo, que murió hace dos días.
Pelayo pertenecía a ese mundo del diseño que a mí me fascinaba, con esas mesas llenas de pinceles, plumas, plumillas, témperas, cuchillas de afeitar para corregir los trazos y tinta china. Era un hombre pequeñito, tan pequeñito que Iván cuenta en sus memorias que cuando se casó con Marina fue ella quien entró en la casa con él en brazos.
Mi hermana Natalia y yo, que compartimos parte de nuestra infancia con su hijo Pablo, siempre sentimos mucho respeto y cariño hacia él. Explicaba muy bien las cosas, no sólo las del diseño: recuerdo cómo me fascinaban algunas explicaciones de ilusiones ópticas, que iba dibujando sobre la marcha.
Me gustaría poner aquí alguna cosa suya, pero no tengo ninguna. Creo que en la película que inaugura la escuela de Barcelona, Fata Morgana (de Vicente Aranda) dibujó unas viñetas de comic que salen al principio, y es posible que también sea suyo el cartel de la película, que pongo aquí y que tiene algo de ilusión óptica:

Música en la página
Por fin he encontrado un buen programa para incorporar música en la página. Puedes verlo en la columna de la izquierda: Sounbdblox o Caja de música. Poco a poco lo iré rediseñando.
Por ahora sólo hay una canción. Puedes escucharla de varias maneras, pero una es pulsando en tracks y te aparecerá.
La canción es I wish you love, que dedico, por supuesto a Rosi, porque sé que le gusta mucho.
Y vuelvo a hacer la pregunta que hice en su momento: ¿Alguien sabe cuál es la canción original de la que esta de Chris Montez es una versión?
Referendum virtual
Mi amigo Aitor me cuenta que hay un referendum virtual organizado por un colectivo contrario a la ley de igualdad matrimonial. Propone que votemos para que no obtengan el resultado deseado, sino el contrario.
Me parece bien. Yo ya he votado. No sé si será una cosa muy de fiar, pero podría estar bien un resultado contrario a sus deseos. Así que si quieres votar, puedes hacerlo, aquí:
La redacción de la pregunta puede resultar confusa. Si votas SI estás a favor de que la ley sea igual para todos, homosexuales y heterosexuales. Yo he votado SI. Tú puedes votar lo que prefieras, por supuesto. Por ahora gana el NO, pero no por mucho.
De nuevo en esta página
No, no estaba de vacaciones. Estaba escribiendo un libro, que más o menos he terminado ya, aunque como decía no se quién, los libros nunca se terminan, simplemente sucede que a veces se publican y ya se dejan de reescribir.
Al escribir un libro se nota la diferencia que todavía existe entre los libros en papel y las páginas web, el mundo de la imprenta y el mundo de las pantallas (en realidad llamar a unas u otras cosas digitales o analógicas es una tontería).
Cuando escribo en esta página no me preocupo por casi nada, excepto por resultar comprensible. No me preocupo de documentar las cosas, no me inquieta si meto la pata, si digo algo no del todo exacto o justo. Eso le da a la página ligereza supongo, auqnue hay quien no lo entiende así y se toma demasiado en serio las tonterías que digo.
Esto es como un borrador, en el que escribo mal y rápido, sin más.
Pero al escribir un libro, todas las cosas que digo me encargo de comprobarlas, me muerdo la lengua, soy incluso más moderado que aquí. Los griegos decían: "Verba volant, scripta manent" (Las palabras vuelan, lo escrito permanece).
Y hago aquí un inciso:
como he escrito esa frase latina en una página web, estoy tentado de dejarla
tal cual, sin comprobar si está bien escrita o no. Si la escribiese para
un libro, la comprobaría.
...De todos modos, voy a comprobarla, ya que tengo
el Google a mano: está bien escrita.
La frase, creo que ya lo he dicho en algún weblog anterior, se suele usar para elogiar las virtudes de la escritura y los libros, o los contratos escritos, por ejemplo. Sin embargo, según parece, su significado original era el contrario: servía para elogia las palabras aéreas y cambiantes, frente a la escritura, petrificada y siempre igual a sí misma.
La gracia del asunto es que este mundo de la informática, que por ahora vemos en pantallas de ordenador, pero que pronto veremos en papel o cualquier otro soporte, se halla en un camino intermedio entre la palabra escrita y la palabra hablada. Por eso, supongo, escribo aquí en un tono intermedio: ni como hablaría con una amiga (o amigo), ni como escribiría en un libro.
Lo que se escribe aquí se puede modificar fácilmente, o añadirle cosas, vínculos, etcétera. A veces reviso los weblogs y corrijo frases que no se entienden, pero intento no cambiar nunca el sentido de lo que dije o corregir errores, tal vez por alguna superstición fidelista que adquirí cuando reescribí algunos cuentos hace años, tiré los originales y luego eché de menos las primeras versiones.
Soy consciente de que en esta página no utilizo bien las características del mundo informático, pero no lo hago porque sé que la mayoría de la gente no está familiarizada todavía con la navegación a través de hipervínculos: entrar aquí, saltar allí, regresar, etcétera.
A medida que detecte que la gente va aprendiendo este nuevo lenguaje iré haciendo más uso de los vínculos en un texto, de las palabras resaltadas con explicaciones al pasar el ratón, de las dos columnas independientes pero conectadas... Es lo que estoy intentando hacer en mi página ENIGMA, que es como un experimento.
Creo como Ted Nelson (el que inventó la palabra "hipervínculo") que es una verguenza que usemos las pantallas y el mundo de Internet como si fueran libros, sin sacarle realmente partido.
Yo, por ejemplo, pongo aquí muchos vínculos a cosas de otros y mías, pero sospecho que muy pocos los pinchan por temor a perderse.
En primer lugar, me permito recomendarles (no quiero que suene como un anuncio) que usen un explorador distinto de Explorer, por ejemplo Firefox u otro con tecnología Mozilla (son gratis).
De este modo podrán abrir los vínculos no en pantallas nuevas, sino en pestañas, simplemente pulsando con el botón derecho del ratón en cada vínculo. Así se puede ir leyendo un documento y abrir todos los vínculos que interesen sin perder el documento ni tener un montón de navegadores abiertos.
Otras ventajas de Firefox: puedes resaltar el texto de una página web con fosforito y luego copiar todo lo que has resaltado. Y mucho más.
Al parecer, explorer va a contratacar pronto y pondrá esas funciones y otras este verano o en septiembre en su nueva versión del Explorer (antes la tenía previsto para el 2007).
Sobre navegadores
¡Quieto o quieta ahí! ya te ibas a saltar la entrada ¿eh? A ti las cosas técnicas de Internet, no te interesan. Muy bien, lo comprendo. Pero esta entrada es muy sencilla. Y uno debería familiarizarse con el uso de los navegadores de Internet del mismo modo que aprende a moverse por una ciudad, porque cada vez hay más cosas interesantes en la Red y cada vez se realcionan más con al vida diaria.
Ayer recomendaba usar el navegador Firefox en vez del Explorer. ¿Por qué? Sobre todo porque tiene tabs o pestañas. Es decir, como los achivadores clásicos o las agendas de teléfono típicas.

Mi ordenador cuando navego. En la parte de arriba puedes ver que hay ocho pestañas, es decir ocho páginas web abiertas. A veces abro 30 a la vez . Es la mejor manera de navegar
¿Y para qué sirve eso? Fundamentalmente para que puedas abrir varias páginas en un único navegador. Es decir, si yo pongo un vínculo o enlace aquí en Firefox tú puedes abrirlo en otra pestaña del navegador, simplemente con un click del botón derecho del ratón. Eso permite leer un weblog como este sin perderte. Y además, ocupa muchísima menos memoria de tu ordenador, con lo que las cosas van más rápido.
Si te interesa, puedes descargar Firefox desde aquí:
Y para que no pienses que los de Firefox me dan una comisión, te diré que el próximo Explorer también tiene pestañas: es una demanda clamorosa entre los navegantes inteligentes (los que navegan de manera inteligente, nada que ver con sus capacidades mentales absolutas).
Pero, tú ya puedes tener esas pestañas en Explorer, si vas aquí:
Barra del explorer con tabs o pestañas
Es facilísimo, oficial de Microsoft y garantizado. Fácil de instalar y de usar. Así que ya no hay excusa para no navegar con pestañas y abrir los dichosos vínculos sin perder la página principal.
Y, por supuesto, puedes tener los dos navegadores, Firefox y Explorer, en tu ordenador y abrir un día uno y otro día otro. O los dos a la vez, como hago yo a menudo.
Por cierto, si para completar el pack quieres el correo de Google, Gmail, el mejor ahora mismo en mi opinión, escríbeme un email y te mando una invitación (todavía no es de uso público).
Mejoras en la página
Estoy corrigiendo en estos días, en que ya estoy más aliviado de trabajo, algunos errores de la página que hacían que se cargase lentamente. Espero dejarla bien del todo en poco tiempo. Si detectas cualquier error me sería de mucha ayuda que me lo comunicaras.
Y con esto se acaban las cuestiones técnicas en este weblog.
Parejas y familia
El otro día hablaba con mi amiga Alicia acerca de la pareja.
Llegamos a la siguiente conclusión: no hay ninguna cosa positiva en la idea misma de pareja. Ella piensa que cuando dos personas se casan (el matrimonio es la pareja por antonomasia) la cosa debería reducirse a un contrato sin más, pero que no debería exigirse ni fidelidad ni que el conyuge debe ayudar y cuidar al otro.
Yo estoy de acuerdo. Lo de la fidelidad resulta evidente: ¿por qué se va a meter la ley en asuntos de comportamiento privado?
Por otra parte, exigir fidelidad es igual de estúpido tanto con contrato como sin contrato y, en mi opinión, una muestra de mediocridad Casi estaría tentando de decir que es una bajeza. Un ejemplo más de una moral de obligaciones y represiones en la que la gente no hace las cosas porque quiere hacerlas sino porque teme el castigo. Y en la que unos se convierten en presos de los otros y al mismo tiempo en sus policías.
En cuanto a lo de prestar ayuda al conyuge, por supuesto que es una cosa buena, pero no lo es que se exija al conyuge por ser conyuge, sino al ciudadano en tanto que ciudadano: ayudar siempre que se pueda a los demás. La ley castiga la denegación de auxilio en ciertos casos y en principio eso me parece bien. Pero hacer una ley privada para el matrimonio me parece lo mismo que dije antes de la fidelidad, y además ruín.
A mí me gusta mucho Confucio, pero lo que menos me gusta de él, o de su interpretación habitual, es la idea de que la familia está por encima de todo y que tienes que tener una moral para la familia y otra para la sociedad. Todo eso son restos de morales primitivas de clanes y grupos que quieren diferenciarse de los demás grupos, el germen de ideas como el nacionalismo, que es como una gran familia con sus vicios y defectos multiplicados.
Naturalmente, vivir con otra persona tiene cosas buenas, cosas incluso muy buenas, pero yo a eso no le llamo vivir en pareja, sino vivir con otra persona.
Virtudes sociales y represiones
En la conversación con Alicia acerca de la pareja nos pusimos a examinar otras ideas consideradas habitualmente positivas y llegamos a la pavorosa conclusión de que todas ellas tiene que ver con la represión.
Fidelidad: Reprimir los deseos (prohibir al otro que haga lo que desea hacer).
Pareja: Prohibir al otro tener sexo con otros. Prohibir al otro hacer lo que le apetece en muchas circunstancias.
Lealtad: Reprimir los deseos de hacer lo que podrías hacer por mantenerte leal a alguien a quien quizá no deberáis mantenerte leal Lealtad y justicia o razón a menudo chocan: de hecho, la lealtad se invoca casi siempre para justificar actos injustos, como la obediencia debida.
Virtud: Eres virtuoso por tu capacidad de reprimirte a ti mismo, de no caer en las tentaciones.
Sobriedad, etcétera.
Naturalmente en todo esto me refiero al uso habitual de estas palabras, no a las definiciones filosóficas o etimológicas, ni siquiera a las clásicas, que darían lugar a interesantes discusiones, sin duda.
Al final quizá resulta que todas las virtudes sociales son en esencia represivas. Vivir en sociedad es cierto modo reprimirse o reprimir los instintos. Si pienso en la que yo considero la mayor virtud en la relación con los demás:
Educación/cortesía/respeto
también se puede considerar que es en cierto modo represiva.
Pero sólo en cierto modo.
Es evidente que en ciertos casos tienes que reprimirte para ser educado y respetuoso. Cierto. Pero creo que también depende de la persona. Hay personas que, al parecer, se tienen que reprimir mucho para comportarse de manera educada y respetuosa, o que lo son de manera muy forzada.
En mi caso, creo que es mi comportamiento natural y espontáneo. Mi padre piensa, como ya conté en mi folletín del verano pasado, que yo me reprimo, pero allí explico por qué no. Seguramente lo aprendí alguna vez y en cierto modo también me he enseñado a mí mismo (enseñarse a sí mismo es, quizá, para mí la primera virtud no social, es decir, individual). Me gusta tanto el respeto mutuo que supongo que, entre otras cosas, me di cuenta de que no podía obtenerlo de los demás si yo mismo no se lo daba. Lo asombroso es que hay gente maleducada que siempre habla de lo maleducados que son los demás.
Pero yo no me acerco a los demás pensando: "Bueno, aquí estoy relacionándome con otros, así que voy a tener que reprimir mis ganas de decir ciertas cosas o comportarme de ciertas maneras". Lo hago, por supuesto en pequeña medida. Por ejemplo cuando me dirijo a un anciano y le trato de "usted", pues, a pesar de que yo creo que el usted es una falta de respeto, sé que mucha gente piensa lo contrario.
Entonces se podría decir, quizá, que hay ciertas virtudes sociales que son completamente distintas según estén motivadas por el deber o por algo más indefinible que podríamos llamar "simpatía"; o la tan olvidada fraternidad (entendida a la manera cristiana o revolucionaria francesa: todos los seres humanos somos hermanos).
Una cortesía que sólo se sostiene en el deber de ser cortés acaba siendo tan desagradable como esas virtudes represivas de la fidelidad, la lealtad, o como la pareja.
El amor y la amistad
Pero es que Alicia y yo llegamos a pensar que también el amor y la amistad se habían inventado para reprimir. En realidad no llegamos a esa conclusión, sino que esa fue el origen de las que he contado antes.
Todo esto surgió de una pregunta que hizo mi hijo Bruno en un foro que compartimos varios amigos: "¿Qué preferís, el amor o la amistad?".
No sé el resto del foro, que se mantuvieron en un silencio sonoro, excepto mi hermana Natalia, pero yo empecé a darle vueltas al asunto y fui encontrando defectos al amor y defectos a la amistad y al final casi pensé que no prefería ninguna de las dos cosas. Vamos, que casi era mejor no contar ni con una ni con otra, al menos entendidas o aplicadas a la manera tradicional: "prefiero vivir sin muletas, si para usarlas tengo que romperme una pierna antes".
Porque a menudo parece, en efecto, que las invocaciones a la amistad sirven para fundamentar obligaciones semejantes a las que se hacen desde el amor o la pareja y que a veces tanto el amor como la amistad son devastadores (quizá más el amor, pero no podría asegurarlo). El amor entendido por supuesto en el sentido de amor pasión, amor incondicional, amor sin límites, y sin poner muchos matices que serían necesarios, porque tampoco me voy a poner a escribir aquí un tratado.
Y pongo de nuevo de excusa fácil para la pobreza de mis reflexiones que esto es un weblog de verano. Sobre esto, para quien le interese el tema, hay varios libros muy interesantes, que recuerde ahora: Sobre el enamoramiento, de Alberoni o Del amor, de Stendhal o los ensayos sobre el amor de Ortega y Gasset, que en parte analiza el concepto de cristalización de Stendhal. También seguro que hay muchas cosas buenas en Plutarco, tanto acerca del amor como de la amistad y en el Fedón o en el Banquete de Platón.
Pero de la amistad lo mejor quizá sea lo que dijo Montaigne acerca de su amistad con La Boetie: "Si me obligan a decir porqué le quería, siento que sólo puedo expresarlo contestando: porque era él; porque era yo". Y esa es también la mejor respuesta a cualquier pregunta sobre el amor. Amo a mis amigos y a mis amantes porque amo como son, y no quiero que ninguna obligación ni deber se interponga en ese amor o lo domestique.
Eravamo cuatro amici al bar
Puedes escuchar una hermosa canción de amistad de Gino Paoli en la caja de música, que está dedicada a Rafa, Luis y Marcos: Eravamo cuatro amici al bar. Y aquí está la letra. Mañana contaré algunas cosas de Gino Paoli y su amistad con Luigi Tenco.
La letra de la canción:
Quattro amici
Eravamo quattro amici al bar
che volevano cambiare il mondo
destinati a qualche cosa in più
che a una donna ed un impiego in banca
si parlava con profondità di anarchia e di libertà
tra un bicchier di coca ed un caffè
tiravi fuori i tuoi perché e proponevi i tuoi farò.
Eravamo tre amici al bar
uno si è impiegato in una banca
si può fare molto pure in tre
mentre gli altri se ne stanno a casa
si parlava in tutta onestà di individui e solidarietà
tra un bicchier di vino ed un caffè
tiravi fuori i tuoi perché e proponevi i tuoi però.
Eravamo due amici al bar
uno è andato con la donna al mare
i più forti però siamo noi
qui non serve mica essere in tanti
si parlava con tenacità di speranze e possibilità
tra un bicchier di whisky ed un caffè
tiravi fuori i tuoi perché e proponevi i tuoi sarò.
Son rimasto io da solo al bar
gli altri sono tutti quanti a casa
e quest'oggi verso le tre son venuti quattro ragazzini
son seduti lì vicino a me con davanti due coche e due caffè
li sentivo chiacchierare han deciso di cambiare
tutto questo mondo che non va.
Sono qui con quattro amici al bar
che hanno voglia di cambiare il mondo.
E poi ci troveremo come le star
a bere dell'Whisky al Roxy Bar
o forse non c'incontreremo mai
ognuno a rincorrere i suoi guai.
La didáctica del terror
Según parece, cada vez que tiene lugar un atentado tenemos que dar las gracias porque nos están educando. Muchas personas y muchos articulistas que opinan acerca del terrorismo dedican las tres cuartas partes de sus argumentos a decir que el mundo es injusto. No suelen referirse a quienes han puesto las bombas excepto como víctimas de esa injusticia mundial, víctimas que no han tenido más remedio que dedicarse a matar a sus semejantes. Un articulista decía que habrá que conocer la terrible vida de esos terroristas, la injusticia que les había llevado a cometer sus actos. Afortunadamente, un lector más inteligente le respondió que muy secreta e imperceptible debía ser esa terrible vida si ni siquiera su familia se había dado cuenta (como declaraban casi todos los familiares de los terroristas). Los propios terroristas se deben quedar asombrados al leer en los periódicos el gran favor que están haciendo a la sociedad occidental matándola.
La injusticia y la violencia
Que el mundo es injusto lo sabemos sin necesidad de que pongan una bomba y aumente así la injusticia. Que hay millones de personas que pasan hambre no es algo que necesite ser recordado matando a sesenta, doscientas o dos mil personas más.
Pero se observa en algunos círculos una insólita comprensión hacia los terroristas. Es una especie de fascinación por la muerte, por la acción directa, por las soluciones fáciles. Una fascinación que suelen sentir muchas personas que se aburren de su vida doméstica y sueñan con revoluciones que harán que el mundo cambie de la noche a la mañana. Y efectivamente, para algunos cambia de la noche a la mañana, porque se mueren en los atentados.
Mueren en Madrid, en Londres y en Nueva York personas que son inocentes (porque todos somos inocentes y nadie merece morir así), muchos de ellos emigrantes y bastantes de ellos musulmanes. Pero también mueren en Irak todos los días (casi todos iraquíes), en Tailandia, en Egipto.
¿De qué modo combaten la injusticia todos estos asesinatos?
Además de las muertes añadidas por los terroristas al cómputo global de injusticia, aumenta el racismo en los países víctimas de atentados, lo que perjudica a las personas procedentes de países musulmanes más que a nadie; se perjudica el desarrollo de los países musulmanes de manera grave y aumenta la injusticia global, no sólo por el número de muertos, sino por las consecuencias económicas y políticas. Además de contribuir a limitar los derechos y libertades de los ciudadanos de los pocos países en los que gozan todavía de libertad.
En el siglo XX esta fascinación estupida por la muerte, la violencia y la dictadura tuvo tantos ejemplos que parece imposible enumerarlos: Alemania, Hungría, Italia, España, Rusia, China, Chile, Cuba, Corea del Norte, Argentina, Corea del Sur, Vietnam, Estados Unidos... Es difícil encontrar un sólo país que no tuviera un período de dictadura o que no estuviera implicado en los peores crímenes.
También hubo mucha fascinación hacia el terrorismo, hacia la acción directa de la Baader Meinhoff alemana, las Brigadas Rojas italianas, el IRA irlandés y, por supuesto, ETA.
Después de veinte años de fascinación, hasta los más recalcitrantes acabaron admitiendo que no tenía sentido matar para hacer un mundo más justo. Los únicos que no pudieron aplaudir esta conclusión fueron, evidentemente, los asesinados.
Pero, claro, aquí se parte de un supuesto completamente gratuito y falso: que los terroristas luchan por un mundo mejor, o al menos que luchan contra la injusticia de Occidente. Pero los terroristas luchan para implantar un mundo detestable, una dictadura islámica o un régimen xenófobo y ultranacionalista en el caso de ETA o el IRA. Y poco a poco van consiguiendo que el mundo se haga peor: primero por las muertes que causan, segundo por la reacción que provocan en sus víctimas, tercero porque la energía del mundo occidental (y no occidental) se dirige a combatirlos en vez de ocuparse de los verdaderos problemas del mundo, entorpeciendo una demanda social de justicia que se había hecho muy fuerte en los países occidentales en los últimos 20 años.
Las razones para matar
¿Qué los terroristas tienen razones? Por supuesto, todo el mundo tiene razones para hacer lo que hace. Pero tener razones no significa tener razón. También George W. Bush tenía razones para invadir Irak, pero no tenía razón.
A mí no se me ocurre pensar que los atentados de las Torres Gemelas justifiquen la invasión de Irak, sencillamente porque no tiene sentido. Tiene tan poco sentido como pensar que la guerra de Irak justifica los atentados de Madrid o Londres. Quienes piensan así lo único que hacen es imitar el pensamiento criminal de Bush.
¿Que los terroristas invocan la guerra de Irak o la cuestión palestina?. Por supuesto, los criminales siempre invocan cualquier causa, justa o injusta, como hace Bush al apelar a la democracia y los derechos humanos.
Pero lo que resulta increíble es que haya gente que se tome en serio los discursos de los terroristas islámicos y los de Bush.
Que piensen que nos lo tenemos merecido por la guerra de Irak o por la injusticia colonial, o que los iraquíes se tenían merecida la invasión por leer el mismo libro sagrado que los de Al Queda (ahí acaban las coincidencias, pues unos son sunitas o chiítas y los otros wahabitas o véte tú a saber qué).
Algunos, al ver que Bush apela a la democracia y los derechos humanos, llegan a la folclórica conclusión de que la democracia y los derechos humanos son injustos. Que es como pensar que el socialismo es malo porque el partido de Hitler se llamaba Nacional-socialista o que el vegetarianismo lleva al crimen porque Hitler era vegetariano.
¿El terror incomprensible?
Por otra parte, tampoco es tan asombroso que los terroristas se conviertan en terroristas. No hace falta un lavado de cerebro especial para conseguirlo, como prueba durante 25 años la acción de ETA en España: muchos de los terroristas eran y son gente estupenda, preocupada por sus semejantes (sobre todo por los más semejantes a ellos), personas que pueden tanto poner una bomba como curar a alguien herido por una bomba.
Muchos de ellos son de buena familia (según parece la mayoría son de clase media y alta, o altísima, como Bin Laden) y casi ninguno de ellos ha padecido realmente hambre o injusticia. Alguno de ellos tal vez dentro de diez años recordará con asombro que un día estuvo a punto de hacerse explotar y llevarse consigo a decenas de personas.
Simplemente en este momento creen con su cándida buena fe de asesinos que hay una causa que hace que valga la pena entrar en una librería de San Sebastián y dispararle al librero en la cabeza o hacerse explotar en un vagón de metro y matar a cincuenta personas.
Pero lo peor es que haya quienes les justifiquen, quienes piensen que asesinar a doscientas personas en un día o a mil en 20 años (ETA) es una consecuencia lógica y razonable de véte tú a saber qué sufrimiento.
Las verdaderas causas del terrorismo no son la locura o los sentimientos, la sensibilidad exacerbada o el hambre, sino las ideas. La mayoría de las personas que se mueren de hambre no intentan remediarlo matando: qué causalidad que sólo se les ocurre a quienes tienen detrás una teoría elaborada, como la de ETA, la del IRA, la de Bush o la de la Yihad.
Seguramente pasarán otros 20 años hasta que ciertas personas se den cuenta de que el terrorismo islámico tampoco sirve para construir un mundo mejor. A no ser que el mundo, y especialmente el mundo musulmán, reaccione contra él y pruebe la democracia y los derechos humanos (puesto que ya ha probado todo tipo de dictaduras ideológicas o religiosas), que sería mejorar el mundo pero de una manera no deseada por los islamistas radicales (estas paradojas a veces se producen).
La violencia
Por eso, creo que especialmente ahora es un buen momento para renunciar de hecho y de palabra al uso de la violencia, a cualquier justificación de la violencia. A la justificación de la guerra y el asesinato como método para combatir el terrorismo, a la violencia antiterrorista, pero también a la glorificación del terrorismo, sea de ETA, del IRA, palestino, de las FARC o los paramilitares colombianos. Y también para acabar con esas manifestaciones antiglobalización y antisistema en las que se usan métodos violentos.
¿Pero es que todavía no se entiende que usar la violencia contra la violencia es hacer lo mismo que se combate? ¿Que quienes usan la violencia son tan injustos como aquellos a los que critican?
¿Qué soberbia ha de tener uno, o que insensibilidad, para sentirse legitimado a golpear o tirar piedras a otra persona? ¿Qué placer se puede obtener de ello?
¿Por qué los anti sistema no expulsan de sus manifestaciones a los violentos, como el Bloque Negro?
Yo no soy responsable de lo que haga Bush ni puedo impedirlo de manera directa, lamentablemente, pero sí puedo irme de una manifestación violenta o intentar expulsar a los violentos. ¿Es que puedo sentirme feliz porque mis compañeros de manifestación hayan herido a alguien, por ejemplo a un policía? ¿Qué tipo de mente hay que tener para sentir placer por eso?
Lamentablemente ninguna en especial, no hay que ser ni terriblemente insensible ni cruel, basta con tener unas cuantas ideas simples. Las ideas y las ideologías pueden conseguir fácilmente que una persona sea insensible y cruel sin darse siquiera cuenta, creyendo incluso ser lo contrario.
Lo que una persona pueda hacer por mejorar el mundo no está claro, pero desde luego puede contribuir a mejorarlo si no usa la violencia ni alienta o defiende o minimiza a los violentos. Cada acto violento no es sólo malo en sí mismo, sino que también hace que los violentos del otro lado encuentren más razones para su sinrazón.
¿Quieres
apoyar una política como la de Bush? Pues actúa como él:
usa la fuerza y la violencia, trata a las personas como objetos a los que
se puede golpear o matar.
Los musulmanes y las personas
Parece como si ciertas personas (más o menos 1000 millones) fueran musulmanes antes que personas. Pero yo no estoy de acuerdo con eso.
En muchos países ahora padecen la religión musulmana como nosotros padecimos hasta hace poco el catolicismo o el nacionalcatolicismo, pero la diferencia es que cuando eso sucedía aquí, la gente responsable luchaba contra ello, por ejemplo en Francia con manifestaciones antifranquistas.
A nadie, excepto a los fascistas o los partidarios de la dictadura, se le ocurría pensar que eso del franquismo y el nacionalcatolicismo era un asunto interno en el que nadie debía meterse y que nosotros solos debíamos resolverlo. Nadie apelaba a que las masas españolas estaban a favor del Franco (lo que probablemente era verdad) o que las masas alemanas estaban a favor de Hitler (que también era verdad). Todos sabían que esto y aquello eran dictaduras asesinas.
También cualquier persona en su sano juicio sabe que hay una dictadura religiosa en Irán y semidictaduras en casi todos los países musulmanes: se podría decir que hay dictaduras en casi todos ellos sencillamente porque la mitad de la población, las mujeres, no tiene los mismos derechos que los hombres.
Pero da la impresión de que los musulmanes son ante todo musulmanes y entonces juegan en otra división humana o algo parecido, donde no se pueden aplicar las mismas leyes ni los mismos derechos. Ya se empieza a oír a intelectuales que hablan de que no se puede importar el modelo de democracia occidental y de derechos humanos a otras culturas. Es decir, que se jodan las personas: haber nacido en otro sitio. ¿Cómo no voy avergonzarme a menudo de las cosas que oigo a personas en general razonables y justas?
¿Cuántos años de relativismo pro-islámico-musulmán nos esperan a nosotros y cuántos años de absolutimo islámico musulmán les quedan a 1000 millones de personas?
Impíos mexicanos
2 de agosto de 2005
Ayer escuchaba cantar a Jose Alfredo Jiménez una canción que me recordó otra de Agustín Lara.
Jose Alfredo y Agustín (se les suele mencionar más por el nombre que por el apellido) fueron quizá los dos compositores más importantes de México. También cantaban, pero son más conocidos por las interpretaciones que de sus canciones hicieron gente como Chavela Vargas, Pedro Infante, Pedro Vargas, Lola Beltrán o cualquier otro de los grandes cantantes mexicanos.
Sería interminable una lista de las delicias salidas de estos dos compositores, así que mencionaré tan sólo algunas. De Jose Alfredo: Le pido a la suerte, La noche de mi mal, El rey, Ella, Mi aventura o la que tal vez sea mi favorita: Mundo raro.
De Agustín Lara: Noche de Ronda, Volverás, esa joya que es Se me hizo fácil, la famosísima Solamente una vez o Piensa en mí, que cantó hace no mucho Luz Casal. Como curiosidad, Lara es autor también del famoso chotís Madrid, que empieza con aquello de: "Madrid, Madrid Madrid, en México se piensa mucho en ti", y también del célebre tema Granada, que empieza diciendo "Granada tierra soñada por mí..." porque la escribió sin haber visitado Granada (también hizo canciones a Toledo, Valencia y otros lugares de España).
Pues bien, la canción de Jose Alfredo dice:
"Canta canta canta
palomita blanca
que tu dicha es tanta
que hasta Dios te adora"
[Se dirige a una mujer, no a un paloma]
Que es una fórmula impía que hace a una mujer Dios del propio Dios.
Estas fórmulas abundan en las canciones mexicanas, en las que el amor o la venganza muchas veces están por encima de Dios. Pero el caso más claro es el de la legendaria canción de Agustín Lara que dice:
"Aunque no quieras tú
ni quiera yo, ni quiera Dios,
hasta la eternidad
te seguirá mi amor"
que escribió Lara en Palabras de mujer. En este caso, le obligaron a reescribir la letra porque ya era demasiado enfrentarse a los deseos del propio Dios y además vencerle. La letra corregida dice:
"Aunque no quieras tú ni quiera yo, lo quiere Dios..."
2 de agosto de 2005
Pos ándele no más que me dice Nuria que le gustó lo de Jose Alfredo y Agustín de ayer y recién me entero que el hijo de Jose Alfredo Jiménez ha descubierto una canción inédita de su padre que compuso ¡con Agustín Lara!
La única canción que compusieron juntos, al parecer. Creo que se llama Así canta México. El hijo busca a un buen intérprete para grabarla, pero dice que es difícil porque no hay muchos buenos ahora en México.
También dice Nuria que Chavela no es mexica, lo que es cierto, pues nació en Costa Rica.
Y por cierto, no me resisto a poner una canción del que yo creo que es mi cantante mexicano favorito, pero es difícil afirmar algo así: Javier Solís.

Puedes oír Sombras (a todo volumen es preferible), en mi Caja de Música.
El gato de Schrödinger y Javier Sampedro
Javier Sampedro ha empezado a publicar sus estimulantes artículos de agosto en El País. En el de hoy habla del gato de Schrödinger, que es la mascota de este weblog.
No sé si te has dado cuenta de que puedes hacer un experimento cuántico en esta página haciendo click en la caja que está junto a la mosca.
De nuevo en Lisboa. Ahora con mi hijo Bruno.
Nos alojamos en la pensión Estrela de Ouro, junto al Barrio alto.
Hoy estuvimos en el Castelo de Sao Jorge y al salir descubrimos de puritita casualidad un lugar delicioso llamado RESTO en el que cenamos en una terraza (esplanada). Luego bajamos por las zonas mas sordidas de la Moreria (Mouraria) y aunque nos cruzamos con varios grupos de gente poco tranquilizadora no nos paso nada. Tudo ben.
A veces hay quien nos mira mal porque parecen creer que soy un pederasta con su efebo. Bruno me dijo que una pareja paso junto a nosotros y el chico nos miro con cara de asco. Es algo que tambien me pasaba con mi padre.
(No pongo acentos aqui porque no se donde los tiene el teclado portugues)

Hemos comprado unos libros. Bruno una superenciclopedia del Manga (comic japones) editada por Taschen, y yo uno que cuenta varias batallas de la antigua china, en particular de las epocas de primavera y otonho y de los reinos combatientes (entre el -700 y el -400 mas o menos).
Visitamos el Museo Calouste Gulbelkian. Es la tercera vez para mí. Es un museo pequeño, con obras de diferentes epocas (egipcias, mesopotámicas, griegas, persas, armenias, francesas y las hermosas joyas art noveau de Rene Lalique. Yo estoy enamorado de una de sus estatuas (Flora, de Jean Pierre Carpeaux) que ahora he podido fotografiar desde diversos angulos. Flora es una muchacha que tiene una sonrisa traviesa, pero que no se aprecia en la postal que compré en mi primera visita, asi que espero haberla logrado capturar con mis propias fotos (aunque las he hecho con una cámara de pesima definicion).
Las esculturas son quiza mas interesantes que las pinturas, porque pueden variar mucho según la iluminación que reciban o el angulo en que son miradas, mostrar aspectos diferentes y distintas expresiones. Hay un fotógrafo o fotógrafa, creo que japonés, que hace fotos de estatuas antiguas de tal manera que parecen fotografías de personas reales, no de estatuas.

Con Bruno comentamos lo que sucede en los museos, que saturan con su acumulacion de obras y formalidad.
A él le habria gustado sentarse en los sillones Luis XIV o pisar las alfombras persas. Eso es algo que tambien pasa con la musica clasica. No tiene mucho sentido permanecer sentado durante dos horas en la dura butaca de un teatro, sin poder moverte, mirando solo lo que hace la orquesta, concentrandote de manera exclusiva en la musica. Creo que el placer aumenta si, al mismo tiempo que escuchas la musica, vives.
Por ejemplo, si paseas por un parque, charlas con alguien tumbado en la hierba, bebes y te mueves. Por eso me gustan mucho las interpretaciones de musica clasica que hace Uri Caine. Por ejemplo su Wagner en un cafe de Venecia con el ruido de la gente que pasa, que habla, que vive alrededor.
En general, salvo los momentos de iluminacion y trance, que son breves pero eternos y casi imprevisibles (como el que tuve la primera vez con Flora), la concentracion exclusiva en la belleza suele ser contraproducente: la rebaja, del mismo modo que se rebajan las obras sublimes al ponerse todas juntas.
Yo siempre pongo mi ejemplo favorito, el de una selección de canciones favoritas que todas juntas a veces resultan triviales: hay que saberlas combinar con mucha precision para que no se anulen unas a otras. A menudo hay que poner algo que descienda el nivel para volver a apreciar la belleza que se avecina. Es un arte que deben tambien dominar los buenos discjockeys.
Pero el museo Gulbenkian es una delicia porque las obras son muy variadas y están elegidas por el gusto subjetivo de Gulbenkian, con el que coincido muy a menudo. En otro momento hablaré de este interesante personaje que fue Gulbenkian. Hace poco leí precisamente un breve texto de Saroyan en el que cuenta su encuentro con Gulbenkian. Los dos eran armenios.

de Jean Pierre Carpeaux

en el museo Calouste Gulbelkian

de Lisboa


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