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Correo: danieltubau@gmail.com

 

 

BAFF cine sin fin y la política de los autores lunes, mayo 02, 2005

En el BAFF (Barcelona Asian Film Festival) de este año se proyectan más de 40 películas y más de 20 documentales. Dura poco más de una semana. Así que es imposible verlo todo. Como mucho 27 o 30 películas, si viera tres cada día (que es lo que hago, por cierto).

Pero también sucede, como dice mi amiga Alicia, que ver tanto cine seguido es algo parecido al efecto Stendahl: el mareo físico o espiritual que sufren quienes ven en Florencia demasiadas cosas bellas juntas. Hace poco lo sufrí en Roma, donde me sentí incapaz de ver la Capilla Sixtina, porque ya no podía asimilar tantas cosas bellas juntas. Y después dicen que la belleza no existe. Lo siento por quienes no son capaces de percibirla, o tal vez yo sea un enfermo por encontrar tanta tan fácilmente. Divina enfermedad.

Pero es cierto, que cuando veo una película que me gusta mucho no suelo tener ganas de ver otra, porque sé que eso hará que no pueda paladear el regusto de lo que acabo de ver.

Con el Baff hago una excepción y caigo en la glotonería.

Ayer me decía Iván, mi padre, que él tiene sentimientos encontrados respecto al cine asiático: unas le gustan, otras no, e incluso algunas películas de un director le gustan y otras del mismo director no. Claro eso es lo razonable, le dije. Pero es cierto, como él me recordó que la política de los autores defendida por Truffaut decía que cualquier película de un buen director, por mala que fuera, era más interesante que la mejor película de un mal director. Yo no estoy de acuerdo con eso.

Es cierto que hay directores especialmente interesantes, pero eso no garantiza que todas sus películas sean interesantes. Topaz y Cortina Rasgada, de Hitchcock a mí no me interesan nada (aunque quizá sea culpa mía) y prefiero casi cualquier otra película de un director mediocre.

Creo que la opinión de Truffaut es un abuso de la estadística: que un autor sea interesante en el 80% de lo que hace no significa que lo sea siempre (ni siquiera Shakespeare se libró de escribir alguna cosa bastante floja, como Los dos hidalgos de Verona, tal vez). Si fuera tan fácil ser siempre interesante, los autores no se romperían la cabeza pensando qué diablos hacer, o sufriendo terribles bloqueos.

Todo el mundo está expuesto a hacer alguna vez algo mal, regular o poco interesante, sobre todo en el cine, donde se depende de tantas cosas: el dinero, el guión, los actores.

Continuará...

 

Truffaut y la crítica

miércoles, mayo 04, 2005

A mí me cuesta mucho hacer críticas de películas porque no se me ocurre nada que decir que suene definitivo.

Ya he dicho alguna vez que no estoy en contra del análisis: me gusta el análisis y la síntesis, pero que sí me cansa mucho dictaminar, juzgar si algo es bueno o malo y sobre todo despreciar lo que no me gusta. Porque no creo que mi criterio ni mi opinión sea más válida que la de cualquier otro. ¿Que algo no me gusta? No hay problema en decirlo. Pero de ahí a igualar lo que no me gusta con la categoría 'malo' va un trecho muy largo.

Como a menudo veo que algo no me gusta y veo también que, sin embargo, sí les gusta a otras personas, si rápidamente dictamino que esa cosa es mala, eso parece indicar que también esas personas son tontas por no darse cuenta. No estoy tan seguro de mí mismo como para considerar alegremente que quienes no tienen mis mismos gustos son estúpidos, así que modero mi juicio crítico.

Por otra parte, ¿es realmente importante mi dictamen acerca de un libro o una película? Por supuesto que no. Uno no está obligado a dar siempre una buena conclusión o expresar un juicio categórico. ¡Qué fatiga! Y después, ¿para qué? Si dentro de cinco años nosotros mismos habremos cambiado de opinión y ya no nos gustará algo que nos gustaba hoy, o empezará a gustarnos algo que detestábamos.

Eric Rohmer decía que cuando era un crítico de la nouvelle vague atacó en su momento Monsieur Verdoux de Chaplin, pero que ahora le parecía una obra maestra. Así que seguramente se podía haber ahorrado la virulencia de antaño. Cualquiera que hubiese leído aquella crítica pensaría, si tenía respeto por la opinión de Rohmer, que no merecía la pena ver Monsieur Verdoux. O, lo que es más probable, entraría en la sala a ver Monsieur Verdoux con la opinión ya casi formada, porque resulta difícil apreciar algo si te ha dicho antes alguien, al que consideras inteligente, que no vale nada.

Ya he escrito sobre este asunto varias veces. Por ejemplo, a propósito de un delicioso texto de Musil (Un principio de la más excelsa crítica). Creo que es mejor pecar por exceso de halago que de desprecio. Es mejor decir que algo te parece delicioso y que después a otro no se lo parezca, que a la inversa. Me ha sorprendido leer en una entrevista a Truffaut que él opinaba, al menos en 1981, lo mismo que yo:

'Creo que al examinar el trabajo de otro, habría que abstraerse, aceptar el sistema elegido por el otro, intentar entrar en su juego y no comentar sino lo que nos gusta'.

Que un director y crítico diga esto me parece excelente. En cualquier película, en cualquier libro, hay montones de cosas que chocan con nuestra manera de pensar, con las ideas que tenemos acerca de cómo debe ser una película o un libro. En cuanto encontramos uno de estos detallitos, nos cargamos la película entera. Pero las películas, los libros o cualquier creación artística no se hacen para complacer nuestros criterios acerca de la forma o la estética, sino que nos proponen, como dice Truffaut, un juego. Y casi siempre depende de nosotros jugar o no a ese juego.

Si desde el principio somos reticentes a jugar, no vale la pena que nos gastemos dinero en comprar la entrada del cine. Me parece que, como decía Oscar Wilde, a la obra de arte hay que entregarse, rendirse, dejar que te domine y te posea. Y después, si se quiere, también se puede opinar, por supuesto. Opinar es también un entretenimiento delicioso. Pero ha de haber una rendición previa, una suspensión temporal del juicio crítico. Yo creo que muchos se saltan la fase previa y van directamente al análisis, incluso antes de ver lo que van a analizar.

Comentario de JOSE

Truffaut es quizá el director con el que más identifico, no sólo en lo profesional, aunque por supuesto hay obras suyas que me parecen menores: también en lo personal siento una gran afinidad. Así que he sentido una gran alegría al leer el extracto "Creo que al examinar el trabajo de otro, habría que abstraerse, aceptar el sistema elegido por el otro, intentar entrar en su juego y no comentar sino lo que nos gusta'.

No puedo estar más de acuerdo. Yo que he hecho mis pinitos en la crítica musical, (y tengo los mismos problemas que Daniel a la hora de criticar algo), siempre he pensado que la crítica destructiva no suele servir para nada. Personalmente creo únicamente en la difusión: si te gusta algo, habla de ello y quizá alguien pueda disfrutarlo también.

Y quiero poner un ejemplo al respecto que me contó un amigo, un importante crítico musical. Un día recibió un disco de un grupo de rock duro de un pequeño pueblo de Euskadi. Mi amigo cayó en la tentación de hacer una crítica cáustica que provocaba risas en el lector. Se trató, como el mismo me confesó, de lucir la capacidad de ironía sarcástica, como un Quevedo actual, más que de analizar la calidad de la música. El grupo leyó la crítica y le escribieron una carta en un tono muy humilde, invitándole a un concierto suyo para ver si le hacían cambiar de opinión. Mi amigo acudió y les conoció. Eran personas maravillosas que habían trabajado muy duro durante años para poder comprarse los instrumentos y editar aquel disco. Estaban llenos de ilusión cuando se lo enviaron y aquella crítica les destrozó, ya que en ningún caso merecían tanta saña. A mi amigo se le encogió el corazón de vergüenza y decidió no volver a caer en ese error nunca más.

 

PASSAGES

jueves, mayo 05, 2005

BAFF 2005

PASSAGES (Lu Cheng).
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Dir: Yang Chao.
China, 2004.

SINOPSIS BREVE
E
Una pareja de estudiantes que viven en el campo deciden abandonar las clases y viajar a la gran ciudad donde esperan ganar un dinero fácil vendiendo unas setas mágicas de las que se cuenta pueden resucitar a los muertos.

El director de Passages presentó ayer su propia película. 'Esta es una película muy lenta', dijo, 'así que seguro que muchos de vosotros os vais a dormir... pero os advierto que yo me voy a sentar ahí atrás para vigilar a los que se duerman'.

Sin embargo, después la película no era tan lenta. Claro, era lenta en comparación con casi todo el cine actual de Hollywood, y lenta comparada con las películas proyectadas en televisión: las copias para televisión son más rápidas que las que se proyectan en los cines. Pero tenía un ritmo muy adecuado en mi opinión.

El director, Yang Chao, que tenía mucho sentido del humor, sin embargo parecía un poco frustrado porque no había podido estrenar todavía su película en China. Según dijo, allí hay dos censuras o controles: la del gobierno o la censura oficial, y la de los criterios comerciales.

Muchas de las películas chinas actuales son estilo Hollywood, y parece que en la propia China es difícil estrenar algo que escape a esos esquemas. Lo terrible del asunto es que ahora que el cine estadounidense ha machacado casi todas las cinematografías mundiales gracias al control de la producción- distribución-- exhibición, resulta que es el peor cine americano que nunca ha habido. Si lo hubiese hecho en su buena época, pero ahora...

En fin, que Yang Chao dijo haber aprendido la lección y aseguró que su próxima película sería mucho más comercial y que la falta absoluta de sexo en Passages sería compensada ('Seréis recompensados por aguantar esta') con un montón de sexo.

En las preguntas tras la proyección, contó algunas cosas interesantes acerca de China. Dijo que confiaba en la mujer china, porque lo que era el hombre chino no se podía confiar en nada bueno que procediese de él para el futuro. Su película, dijo, era una defensa de esa tesis: de que el futuro de China depende de sus mujeres.

Me gustó mucho la película, pero no entendí del todo su tesis, porque él decía que el personaje al que la película apoyaba era la mujer, pero a mí me parece que quien queda mejor parado es el hombre y que los motivos de la mujer parecían, a partir de cierto momento, no nacer del amor, sino de una especie de tozudez irrazonable. (Contaré más cosas de Pasagges pronto en la página que dedico al Baff y al cine asiático)

 

BUFFALO BOY

viernes, mayo 06, 2005

BAFF 2005

BUFFALO BOY (Muoa Len Trau)
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Director: Minhn Nguyen

Intérpretes: Le The Lu, Nguyen Thi Kieu Trinh, Kra Zan Sram

SINOPSIS BREVE.
En el sur de Vietnam, en la provincia de Ca-Mau, cuando llega la estación de las lluvias todos los prados se inundan y los búfalos no tienen pastos que comer. Por eso hay que llevarlo a lugares donde puedan comer hasta que el agua se retire y puedan regresar junto a sus propietarios. Algunos campesinos conducen ellos mismos sus bueyes, pero la mayoría se los entregan a unos pastores que se los llevan y los traen de vuelta. El protagonista, un muchacho que vive con su padre y su madre, se une a los pastores para llevar los bueyes a un lugar en el que puedan comer.

Los bueyes de esta película son esos cuernilargos impresionantes que hay en algunos lugares de Asia, que están tan acostumbrados al agua que incluso se les llama bueyes de agua.

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El director Minhn Nguyen estudiaba Física en Francia, si no recuerdo mal, pero se decidió a presentar el guión a un concurso y de este modo llegó a hacer Buffalo Boy, que es su primera película. Se basó en relatos del libro El aroma de los bosques de Ca-Mau, de Son Nam.

La película es impresionante, con todos esos bueyes avanzando por el agua 'hasta oscurecer el cielo', las casas anegadas, y otras que se alzan como palafitos casi oceánicos y toda esa gente viviendo allí. Además, la historia es muy interesante y está muy bien contada.

Mihn Nguyen está tan seguro de lo que está contando que no cae en los errores típicos de los directores noveles, que no suelen confiar en su historia y la llenan de efectismo, intentando mostrar todo lo que saben hacer. Creo que eso le sucede al director de Survive Style, que es una película que tiene muchas cosas interesantes pero que pierde mucho, creo yo, por su deseo de deslumbrar con recursos técnicos y narrativos llamativos y sorprendentes. Pero la historia de Buffalo Boy, el lugar, la situación y los personajes son tan interesantes que no hace falta más adorno.

Es por eso que Mihn Nguyen no necesita aludir a simbolismos o significados complejos, excepto el evidente y hermoso del agua que aquí es fuente de vida pero también de muerte y podredumbre. La realidad fortísima de la película se impone y se muestra con tanta claridad y maestría, que no hace falta más. Los personajes también son extraordinarios, especialmente el chico protagonista, su padre y el jefe de los pastores-bandidos, que yo recuerde ahora.

En fin, aunque yo no suelo señalar los defectos (ver la entrada anterior), excepto cuando tienen que ver claramente con algo que viene a cuento, si en Buffalo Boy no señalo defectos no es por eso, sino porque no recuerdo haber visto ninguno. Es una de esas películas que, además de su valor como película, tiene un valor añadido como experiencia vital y como aprendizaje.

TONY TAKITANI

sábado, mayo 07, 2005

BAFF 2005

TONY TAKITANI 1

Director: Jun Ichiwara
Intérpretes:
Issey Ogata, Rie Miyazawa,
Takahuni Shinohara,Hidetoshi Nishijima


SINOPSIS
Tony Takitani es un dibujante. Él mismo cuenta su vida, dominada por la soledad hasta que conoce a Eiko.


Contar más cosas del argumento daría una idea muy equivocada acerca de esta película que ha sido calificada como minimalista. Como tampoco creo mucho en este tipo de definiciones, no me atrevería a decir si es o no es minimalista, porque casi siempre el minimalismo lo es por contraste con eso otro que se puede llamar el barroquismo, o la abundancia, la redundancia o el adorno. A mí, como me suele suceder, me gustan las dos cosas y también las intermedias, y creo que a menudo sus fronteras son difusas.

Últimamente algunas de mis ideas acerca del cine están cambiando. Espero que para bien. Casi siempre he pensado que una película ha de ser ante todo entretenida. Pero entretenido no quiere decir superficial, comercial, vulgar ni ninguna de esas cosas que a veces se asocian a lo entretenido.

Chesterton decía que divertido no es lo contrario de serio, sino de aburrido. Yo estoy de acuerdo. No veo ninguna razón por la que uno deba aburrirse al ver una película o al leer un libro.

Ahora bien, eso del aburrimiento es muy subjetivo. Truffaut alababa a un crítico epatante que decía que una película ya era interesante por el mero hecho de ser mejicana. Yo pienso lo mismo del cine asiático, y probablemente también del africano (si es que he visto más de cinco películas africanas que no sean las del norte de África).

Así que es casi imposible que una película asiática me aburra, a pesar de que son famosas por tener un ritmo más lento, cosa que quizá también habría que examinar, puesto que, en primer lugar, todas ellas están subtituladas y una película subtitulada siempre será más lenta que una doblada, debido al esfuerzo de atención que requiere al espectador, que tiene que atender a imagen y a sonido, y al mismo tiempo leer, y al mismo tiempo no distraerse o abandonarse a la experiencia narrativa, para que no se le escapen los subtítulos o las imágenes.

Ahora bien, es posible que las películas asiáticas tengan un ritmo más lento y también es posible que algunas duren más de lo que debieran: este es una sensación que tengo en todas las películas, sean de donde sean: a casi todas les sobran al menos 20 minutos. Es casi imposible encontrar algo que nos resulte breve.

Un defecto típico de las obras independientes, por ejemplo las piezas cortas de teatro, es también ese: que las cosas se alargan. Ser breve es realmente difícil, como demuestro yo ahora mismo con todo este rollo antes de volver a Tony Takitani. Creo que en parte se debe a que lo breve se considera, como lo divertido o lo entretenido, poco serio. Si vamos al cine y la película dura una hora o cincuenta minutos parece como si no pudiese ser gran cosa.

Eso es un error, pues muchas de las mejores cosas son breves, como los ensayos de Montaigne, muchos de los diálogos de Platón, los cuentos de Poe o de Bierce, algunos haikus japoneses brevísimos, o tantas canciones de tres minutos.

¿Y qué tiene que ver esto con Toni Takitani? A ver si consigo explicarlo y unir los hilos de esta disquisición.

Toni Takitani está basada en un relato de uno de los autores japoneses más famosos de la actualidad: Haruki Morakami. Yo tengo uno de sus libros La caza del carnero salvaje, pero todavía no lo he leído. No sé si Toni Takitani es un libro o una novela, pero en la película un narrador va contando el relato como quien lee un libro y apenas de vez en cuando hay diálogos. Tal vez esos diálogos coinciden con los del relato de Haruki Morakami. No lo sé. En la película las secuencias o escenas se suceden con un fundido a tonos grises desde el lado izquierdo de la pantalla, pero la sensación es como la de una tira que corre en horizontal.

Creo que la intención del director es imitar el paso de las páginas por un lector y es posible, pero no lo sé, que cada vez que el lado izquierdo de la pantalla funde a gris y se desplaza hacia la siguiente escena coincida con un cambio de página en el libro. No lo sé.

En principio la abundancia de voz en off no conviene a una película ('Resulta blando', brama el teórico McKee en Adaptation), pero Tony Takitani resulta hermosímima y muy intensa a pesar de que tiene muchísima voz en off.

Tal vez, es cierto, al final se hace un poco larga, a pesar de ser una película breve. Pero ya digo que eso es muy subjetivo, pues quienes vemos la película subtitulada no podemos seguir realmente lo que nos propone el director: leer la película como si una cinta o tira horizontal que contiene las escenas se desplazara ante nuestros ojos: nosotros estamos obligados constantemente a romper ese hermoso deslizamiento y bajar a leer los subtítulos.

Pero, sea larga o no Tony Takitani (y es una película breve en tiempo real, por cierto), ha sido un placer verla. Y sea larga o no cualquier otra película, sucede que el cine tiene un problema que no tiene la literatura. Y a eso quería llegar.

Las películas se ven de principio a fin, ya duren una hora o tres. Las novelas y los ensayos, no. Si un autor tuviese la obligación de conseguir que su lector leyera la obra entera de principio a fin, entonces Proust nunca habría escrito En busca del tiempo perdido, ni Cervantes Don Quijote de la Mancha, ni tantas grandes obras de la literatura o el ensayo.

Eso limita mucho al cine, porque nadie en su sano juicio puede querer ver nueve horas seguidas de cine, como se podía hacer en la última jornada del Baff con una película filipina (aunque yo he estado en maratones de 24 horas no sé cuantas horas, tal vez 24). Naturalmente, existe la televisión, que permite fraccionar una historia y hacer series tan buenas como Retorno a Brideshead o Arriba y abajo, compuestas de horas y horas. Pero una película se tiene que ver de principio a fin. Eso parece razonable.

Pero quizá no lo sea tanto. En eso es en lo que estoy cambiando de opinión. Ahora pienso que quizá, del mismo modo que uno deja una novela al final de un capítulo e incluso a veces en medio de un párrafo, para luego retomarlo, quizá lo mismo se podría hacer con el cine. Se me dirá: Ya, si eso ya se hace ahora: basta con ver las películas en la tele y parar cuando uno quiere.

Es cierto, pero también sucede que casi todas las películas vistas en la tele pierden muchísimo. Yo incluso he llegado a decir que ver una película por primera vez en televisión es como no haberla visto (quizá también acabaré cambiando de opinión en esto).

Así que, si se pudiese hacer eso que se hace en la tele en el cine, la cosa resultaría interesante y quizá se abrirían nuevas posibilidades. Pero, claro, ¿cómo vamos a parar la proyección en un cine y reanudarla cuando nos dé la gana? Porque la gracia del asunto está en hacerlo cuando nos da la gana: cuando los anuncios cortan una película, casi siempre sucede cuando menos nos apetece que suceda esa interrupción.

Ahora bien, cada vez es más posible ver el cine en casa en pantallas cada vez más grandes, así que con el tiempo, podremos ver las películas cuando queramos como en un cine e interrumpirlas cuando queramos. Espero que eso no haga que se pierda esa otra experiencia hermosa que es estar metido en una sala de cine con un montón de desconocidos.

Cuando eso sea posible (ya lo es, aunque caro), uno podrá ver las películas como quien lee un libro: algunas nos mantendrán en vilo y en vela de principio a final, otras las interrumpiremos para reanudarlas más tarde.

Pero todo esto tiene también relación con otra cosa que me interesa del previsible futuro del cine, pero lo contaré otro día y así no haré esto tan largo que tenga que ser interrumpido a la mitad.

Para volver a Tony Takitani, diré que me gustó mucho no sólo por esta idea de ver una película como quien lee un cuento, sino por los extraordinarios actores, por la hermosa contención de sus gestos y por la manera sobria en que transcurre todo, a pesar de la tristeza que lo inunda todo también.

Comentario de Alicia:Hola daniel

También he visto Tony Takitani y me parece hermoso eso que cuentas sobre el movimiento de cámara como si fuera el paso de las hojas de un libro, precisamente del libro de Murakami. Me parece una interpretación preciosa. Quizá también se podría pensar que es un punto y a parte o el final de cada capítulo de la novela o de cada párrafo. Quizá y volviendo a lo que tiene que ser cine o no, puede que estemos ante un nuevo género con Tony Tanitaki. El audio-comic-cinético o algo así. Tiene elementos del cine, las secuencias que suceden, los actores, el paso. Pero también es un poco comic, puede ser que las páginas que pasa precisamente por ser imágenes y no palabras sean las páginas de un cómic.
Alicia (miércoles, mayo 11, 2005)

 

Truffaut y Jose

12 de mayo de 2005

Jose ha enviado un comentario acerca de lo que dije hace unos días acerca de Truffaut y la crítica (ver).

Me alegra doblemente porque creo que es el primer comentario directo que envía Jose a esta página y porque es muy interesante lo que dice y además estoy de acuerdo. Puedes leerlo si haces click en Enviar un comentario en la columna de la izquierda, o al final de la entrada a la que se refiere Jose (ver), o con este vínculo directo:

Jose sobre Truffaut

 

Baff 2005

Ya he subido una página dedicada al baff 2005. En realidad, allí pongo las entradas que estoy escribiendo aquí, pero seguro que más adelante añado allí más cosas relacionadas con las películas del Baff.

Baff 2005

 

NADIE SABE

BAFF 2005

NADIE SABE

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Dir: Kore Eda
Japón, 2004
Intérpretes: Yuya Yagira, Ayu Kitaura,
Hiei Kimura, Momoko Shimizu, Hanae Jan, You.

SINOPSIS
Cuatro niños son abandonados por su madre y tienen
que sobrevivir por sí mismos.autro niño

De Kore Eda vi hace un año After Life, que me gustó muchísimo. Sé que también es discípulo suyo el actor y director de Kakuto, que también me gustó mucho, a pesar de que no obtuvo buenas críticas. Pero no conozco casi nada más de él.

Nadie sabe, de género realista, es una película muy distinta a After Life, pero igual de buena. Kore Eda rodó la película durante un año para que los niños crecieran y acabarán habituándose y actuaran con naturalidad.

Una de las mejores cosas de la película es la comprensión hacia todos los personajes: aunque la madre abandona a los niños, no es presentada como un personaje cruel o malvado, sino todo lo contrario. Y tampoco se trata de una denuncia contra la sociedad. Es algo que habría gustado a Truffaut, quien siempre se arrepintió de no haber dado una oportunidad a los padres de Los 400 golpes. Lo bueno es que esta extraordinaria película hoy mismo se estrena en los cines comerciales.

 

Criptozoología y Hitler en Marcóticos

13 de mayo de 2005

Habla Marcos en una entrada reciente de la criptozoología (puedes leer esa entrada si haces click aquí).

La criptozoología es el estudio de animales de los que no se sabe a ciencia cierta que existan, como el Yeti, el Unicornio o el monstruo del lago Ness.

A Marcos le gusta mucho la criptozoología, pero parece sentir cierta vergüenza por ello, así que hace ciertas consideraciones preliminares acerca de los prejuicios, que me interesa comentar. Dice:

'En general, me parece que los prejuicios son tachún, sobre todo cuando se sienten hacia cosas inocuas. Es decir, quizá esté bien tener prejuicios acerca de horrores tales como el nazismo (quizá en el Mein Kampf se encuentre algún párrafo interesante, pero, a priori, por prejuicio, me parece que no vale la pena ni husmear la portada); sin embargo, también tendemos a incurrir en prejuicios sobre cosas que igual esconden virtudes insospechadas'.
[La cuarta pared, 6 de mayo]

A mí tampoco me gustan los prejuicios, así que me parece un prejuicio no leer Mein Kampf de Hitler, más si tenemos en cuenta que Hitler es el causante probablemente de los peores crímenes de la humanidad y protagonista fundamental del siglo XX.

Pensar que en en Mein Kampf no haya nada interesante o incluso razonable, sería un error que convertiría a Hitler en una especie de prodigio inusual: escribir un libro en el que nada tenga sentido o no haya ni una frase razonable. Pero Hitler era un hombre como cualquier otro cuando escribió su libro. Según él mismo dice, había leído mucho a costa de grandes sacrificios, así que resulta imposible que no recordara o pensara algo sensato en su libro.

Por ejemplo, una denuncia de la injusticia social en la Viena de su juventud, que podría haber escrito un comunista o un anarquista, o cualquier persona capaz de observar y dotada de un cierto sentido de la justicia:

'Sin embargo, Viena no era sólo el centro político e intelectual de la vieja monarquía del Danubio, sino que constituía también su centro económico. Frente al enorme conjunto de oficiales de alta graduación, funcionarios, artistas y científicos, había un ejército mucho más numeroso de proletarios, y frente a la riqueza de la aristocracia y del comercio reinaba una sangrante miseria. Delante de los palacios de la Ringstrasse, pululaban miles de desocupados y en los trasfondos de esa vía triunphalis de la antigua Austria, vegetaban vagabundos en la penumbra y entre el barro de los canales'.
[Hitler, Mi lucha]

Y poco más adelante protesta contra quienes al practicar la caridad con el proletariado se quejan de que no les sea agradecido el gesto, y dice algo que diríamos todos:

'No cabe en el criterio de tales gentes comprender que una acción social no puede exigir el tributo de la gratitud, porque ella no prodiga mercedes, sino que esta destinada a restituir derechos'
[Hitler, Mi lucha ]

Precisamente son este tipo de frases y de ideas, que cualquiera puede compartir, lo que le sirve a Hitler para difundir su ideología racista y violenta, que se expresa ya desde las primeras páginas:

'SI FRENTE A LA SOCIALDEMOCRACIA SURGIESE UNA DOCTRINA SUPERIOR EN VERACIDAD, PERO BRUTAL COMO AQUELLA EN SUS MÉTODOS, SE IMPONDRÍA LA SEGUNDA, SI BIEN CIERTAMENTE, DESPUÉS DE UNA LUCHA
TENAZ'. [Hitler, Mi vida] [Está en mayúsculas porque así lo puso Hitler o sus traductores]

Y enseguida propugna la implantación del Terror como arma política para frenar el Terror propugnado, también como arma política, por Lenin:

'EL METODO DEL TERROR EN LOS TALLERES, EN LAS FABRICAS, EN LOS LOCALES DE ASAMBLEAS Y EN LAS MANIFESTACIONES EN MASA, SERÁ SIEMPRE CORONADO POR EL ÉXITO MIENTRAS NO SE LE ENFRENTE OTRO TERROR DE EFECTOS ANÁLOGOS'.

Así que, como se ve, no es nada difícil encontrar en el libro de Hitler párrafos detestables que prefiguran y anuncian su futura actuación política. Pero, claro, también hay de vez en cuando argumentos buenos. Si no fuera así, estaríamos convirtiendo a Hitler, como dije, en un prodigio de coherencia y haciendo ininteligible su triunfo político, basado en excitar, con toda conciencia, cálculo y frialdad, lo peor de los instintos humanos.

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Creo que esta foto pertenece a una serie que se hizo Hitler para ensayar sus gestos en los discursos

 

Pero podría haberse dado el caso de que el libro de Hitler fuese estupendo: eso no haría que nuestro juicio sobre él cambiase, porque fanáticos como él (él se llama a sí mismo fanático) siempre han existido y han escrito libros más o menos repugnantes, pero pocos han conseguido tanto poder como él consiguió y han llevado a la práctica crímenes mayores.

Ahora bien, tener una opinión formada de Hitler sin leer su libro no es un prejuicio: es un posjuicio, basado en la observación de lo que Hitler hizo. Porque no hace falta leer Mi lucha para opinar acerca de Hitler.

Solamente una opinión acerca de Mi lucha sin haberlo leído se puede considerar un prejuicio. Los prejuicios a veces aciertan, y Marcos acierta al decir que su prejuicio le dice que quizá haya algún párrafo interesante en Mi lucha, pero sospechar que en general es detestable. Seguiré con el tema mañana.

 

Criptozoología, prejuicios y Chomsky

15 de mayo

Sigo con el asunto no un día después, como prometí, sino dos. De este modo, incumpliendo promesas, me libro de parecer un extremista, porque supongo que yo en cierto modo soy un moralista, a pesar de que detesto serlo y que no creo en el deber moral. Un moralista, como lo era Buñuel según Bazin: un moralista en el buen sentido.

Estaba comentando una entrada reciente de marcóticos en La cuarta pared. Al principio decía Marcos que 'los prejuicios son tachún', pero matizaba que quizá se podían tener 'acerca de horrores tales como el nazismo'. Yo decía que eso no son prejuicios, sino posjuicios: una vez conocida la cosa, juzgas u opinas.

Un prejuicio sería pensar, por ejemplo, que los chinos son indolentes porque has conocido a un chino muy vago. O pensar, como hacía el escritor de ciencia ficción y terror Lovecraft, que los judíos eran destestables precisamente porque no conocía en realidad a ningún judío: cuando conoció a uno, resultó que le cayó muy bien y abandonó su prejuicio. No recuerdo si llegó a pensar que todos los judíos son maravillosos (lo que también sería un prejuicio) o simplemente abandonó su prejuicio inicial que los consideraba detestables. Por cierto, el apellido Lovecraft hace sospechar un origen judío a partir de Levy. Y, por cierto de nuevo, yo soy considerado en alguna página web un 'escritor lovecraftiano' gracias a un cuento que escribí a los 19 años: Los últimos de Yiddí. Puedes comprobarlo y leer el cuento en dos páginas web:

E-zine Una introducción a los mundos de H.P.Lovecraft

en la que mi cuento es una de 'las obras que escaparon del espacio más allá del tiempo (algunas obras rescatadas de una lejana granja en los bosques de Vermont)', y en:

Universidad Miskatónica Lovecraftiana

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Portada de mi cuento en
la Universidad Miskatónica

Pues bien, el propio Marcos da enseguida un buen ejemplo de prejuicio, el antiamericanismo:

'También tendemos a incurrir en prejuicios sobre cosas que igual esconden virtudes insospechadas. Un ejemplo claro se advierte con el antiamericanismo. De pronto TODO lo que viene made in usa resulta deleznable, aunque nos entusiasmen Michael Moore, Martin Scorsese, Truman Capote, Norman Mailer, Noam Chomsky, el blues, la ropa tejana, etcétera'.

[La cuarta Pared, Criptozoología]

Pero Marcos parece aquí suponer, sin duda debido a un descuido, que los prejuicios siempre comportan un juicio negativo, pero no tiene por qué ser así: también hay prejuicios positivos.

Yo más o menos entiendo por prejuicio cualquier opinión no razonada ni razonable, o que se basa en una información deficiente. Es decir, cualquier comportamiento instintivo, por ejemplo, de odio o amor hacia cosas que no se conocen.

Naturalmente, a veces alguien conoce muy bien una cosa y sin embargo tiene prejuicios hacia ella, como muestra el ejemplo que da Marcos del antiamericanismo.

Ahora bien, dirás entonces que eso es un posjuicio, pero yo no lo creo así, puesto que el antimericanismo es una manera de pensar ni razonada ni razonable.

Ah, dirás, ¿y quién dice lo que es razonado o razonable?. Pues, en este caso, yo.

No, no temas, no es una caída en el egotismo extremo. También puedes decir tú lo que es razonado o razonable, o los dos, o mucha gente. Y después tendremos que discutir si es razonado o razonable lo que tú, yo o todos consideramos razonado y razonable. No hay otra manera, puesto que no está escrito en ningún cielo platónico lo que es razonado o razonable. Pero sí están escritas algunas cosas que ahora nos parecen a casi todos razonadas y razonables, por ejemplo en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre: la igualdad de todos los hombres y mujeres sin distinción de credo, raza, grupo o ideología, el derecho a la educación, etcétera.

Pero no siempre parecieron tan razonables, y hasta hace bien poco se pensaban cosas que ahora se consideran simples y grotescos prejuicios: que los negros eran una raza inferior, que la mujeres también lo eran, que la homosexualidad era una enfermedad (hasta hace 25 años se intentaba curar con electrochoques), y muchas más cosas.

Naturalmente, ahora sabemos que pensar que los negros son una raza inferior incurre en un primer prejuicio porque no existe la raza negra: desde el punto de vista biológico sólo hay una raza, la raza humana, que tiene tres variedades principales: melanoderma (negra), xantoderma (amarilla) y leucoderma (blanca). Así que uno puede decir que algo es un prejuicio porque le parece poco razonado o razonable, pero, además, ha de dar, cuando resulte necesario, argumentos razonables en favor de su opinión: que no hay razas humanas ya no es una opinión, sino una cuestión de hecho biológica, que no puede ser modificada a no ser que se modificase el concepto de raza de manera radical.

Yo no sé si en la lista que da Marcos de cosas americanas que entusiasman incluso a los antiamericanos se incluyen cosas que también le entusiasman a él. Yo, sin embargo, no incluiría en la lista de mis entusiasmos a Noam Chomsky.

Noam Chomsky fue un héroe de mi adolescencia. Aparte de sus teorías como lingüista y sus amenos libros, yo le consideraba un pensador de izquierdas anarquista como yo, que condenaba por igual las dictaduras de derechas y de izquierdas. Sin embargo, he sabido hace poco que no es así y que justificó o minimizó durante años el genocidio de Pol Pot en Camboya, considerado el mayor crimen cometido nunca en un país en términos proporcionales: fue asesinada una cuarta parte de la población. Incluso Chomsky siguió minimizándolo cuando ya disponía de abundante información fiable.

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Museo del genocidio de Camboya con restos de asesinados
por Pol Pot. El Museo lo construyeron los vietnamitas,
quienes derribaron a Pol Pot, a pesar de que años antes
fueron ellos quienes le ayudaron a llegar al poder.

También hay algunas cosas preocupantes de Chomsky acerca de simpatías con negadores del holocausto nazi, pero todavía no lo he examinado a fondo. Pero lo fundamental es que Chomsky se deja siempre dominar por su prejuicio antiamericano (a pesar de ser americano) y continuamente minimiza por comparación cualquier cosa que afecte a cualquier suceso que el considere antiamericano.

Esto es precisamente lo que significa ser dominado por los prejuicios: Chomsky es un razonador formidable y un gran escritor, pero esa obsesión constante hace que incluso sus mejores argumentos acaben resultando sospechosos y su información poco fiable también.

Para aplicarme mi propio consejo de dar datos cuando se dice que algo es irracional o irrazonable, puedes leer un artículo sobre Chomsky y la Camboya de Pol Pot en:

La hipocresía de Noam Chomsky

Es una página liberal (Liberalismo.org), así que si tú no eres liberal es posible que tengas prejuicios acerca de la fiabilidad de sus argumentos. Quizá no son prejuicios, sino posjuicios, pero creo que el artículo tiene datos muy concretos que resultan difíciles de rebatir.

Yo tampoco soy liberal, casi pienso de los liberales lo que decía Chesterton: 'Siempre he creído en el liberalismo, pero hace tiempo que abandoné la ingenuidad infantil de creer en los liberales', a pesar de que hay algunos liberales que me caen bien y me parecen admirables como John Stuart Mill y Karl Popper (sí, has leído bien, Karl Popper, pero... ¿lo has leído a él?).

Tal vez habría sido estupendo que un artículo semejante estuviese en una página de izquierdas, pero no hay cosas así en las páginas de izquierdas, así que hay que buscar en otro lado: una de las maneras de librarse de los prejuicios es leer con la mayor objetividad posible a quienes son de ideologías distintas a la nuestra, porque ahí se encuentra información que no sueles obtener en los afines a ti.

Chomsky ridiculizó en su momento las cifras del genocidio camboyano diciendo que se habían publicado en una revista poco de fiar: el Reader Digest, que es una publicación que se vende, creo, en supermercados, y que resume libros y suele tener contenidos conservadores e incluso reaccionarios.

Susan Sontag probablemente pensaba en Chomsky cuando dijo que durante mucho tiempo en Estados Unidos, en lo que se refiere a los regímenes comunistas, uno estaba mejor informado leyendo el Reader Digest que el New York Times (considerado de tendencia progresista).

Si dudas todavía en leer aquello, basta seguramente con esta cita literal de Chomsky acerca de la implantación del Terror por parte del Frente de Liberación en Vietnam, en la que hace uso precisamente de su método de comparación trivializadora (siempre hay algo peor que lo que queremos defender, aunque sea incluso hipotético):

'No me parece que sea aceptable que condenemos el periodo de terror del FLN, simplemente porque fue algo horrible. Creo que lo que tendríamos que hacer es preguntarnos por los costes comparativos, por espantoso que suene; y si queremos tomar una posición moral en este asunto (y creo que deberíamos hacerlo), tendremos que poner en una balanza cuáles fueron las consecuencias de que se usara el terror, y cuáles habrían sido de no haberse usado. Si es cierto que las consecuencias de no haber utilizado el terror hubieran sido que el campesinado vietnamita habría seguido viviendo como el de Filipinas, creo que, entonces, el terror estaría justificado'.

Todo esto no significa que no merezca la pena leer a Chomsky. Al contrario, creo que en sus libros políticos hay mucha información útil para enterarse de muchas de las cosas detestables que ha hecho y hace Estados Unidos y que a muchos americanos les informaría más leer a Chomsky que ver las noticias de la Fox, por ejemplo.

Pero, en mi opinión, los datos y las informaciones de Chomsky luego habrá que contrastarlos con otras fuentes. Yo creí durante mucho tiempo que Chomsky estaba fundamentalmente interesado en la verdad y en denunciar todos los crímenes y abusos, que era como Susan Sontag o Bertrand Russell por ejemplo, quien atacó duramente a la Unión Soviética ya en la época de Lenin y sin embargo creó en Tribunal Russell contra los crímenes de guerra de Estados Unidos en Vietnam. Pero me temo que no es así.

Eso no quiere decir que Sontag o Russell no se hayan equivocado alguna o muchas veces o que incluso no hayan mentido alguna vez, pero, que yo sepa, siempre han rectificado cuando han tenido más información, cosa que no hizo Chomsky, aparte de su obsesión por trivializar cualquier crimen comparándolo con algo que hayan hecho los Estados Unidos. Y ya seguiré otro día con la criptozoología de Marcóticos, que por ahora no aparece aquí por ningún lado.

MCDULL PRINCE DE LA BUN

martes 17 de mayo de 2005

BAFF 2005

MCDULL PRINCE DE LA BUN

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Director: TOE YUEN

Guión: Brian Tse.
Directora de animación: Alice Mak.
Intérpretes (voces): Andy Lau, Anthony Wong, Sandra Ng.

China/Hong Kong, 2004.

SINOPSIS BREVE
McDull es un cerdito que va a la escuela y al que su madre le cuenta extrañás historias acerca de quién era su padre. Además McDull tiene un tic que le hace agitar continuamente la pierna, pero su madre piensa que alguna vez ese defecto le será útil.

Esta es la segunda parte de My life as McDull, que no he visto. Aunque el director de la película es Toe Yuen, que hace un trabajo excelente, los verdaderos creadores de ambas historias son Alice Mak, directora de animación, y el guionista Brian Tse.

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Alice Mak y Brian Tse en un sillón McDull

La película es una muestra de la nueva animación china que en un futuro próximo es seguro que inundará el mercado mundial, como está sucediendo con cualquier producto imaginable.

Aunque por las imágenes parezca una película muy infantil, no lo es. Todo lo contrario. A mí me pareció que estaba llena de cosas interesantes, también desde el punto de vista técnico, con una animación que mezcla 3D y 2D en algunas escenas realmente impresionantes, como la de las gruas de construcción que se mueven como pájaros sobre la ciudad o la voladura de edificios por el plan de reordenación urbana. Los niños de la historia, todo tipo de animalitos, como el cerdito McDull, estudian extrañas materias que les permitirán prosperar en un mundo competitivo: pedir comida en un restaurante, poner cara de tonto, hacerse el muerto, bailar el cha-cha-chá y otras materias que ahora no recuerdo.

A menudo es divertidísima y otras veces emocionalmente intensa, aunque resulte difícil creerlo al ver como protagonista a un cerdito-bollo y una tortuga-pizza.

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La profesora y sus alumnos

 

Criptozoología y prejuicios (3) Prejuicios positivos

18 de mayo de 2005

Espero que esta sea la penúltima parte de este tema que se va alargando como un folletín.

En las dos entregas anteriores (Criptozoología 1 y Criptozoología 2) me refería a lo que decía Marcos en una entrada de Marcóticos y La cuarta pared.

Aclaro aquí, por si a alguien le interesa, que Marcóticos, Marcos y La cuarta pared son tres manifestaciones de una misma personalidad, como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, personalidad que habita en un cielo digital (aquí), pero que se multiplica de alguna extraña manera y puede estar presente en tu casa y en la mía o en millones en todo el planeta gracias a eso que, quizá por comodidad llamámos Internet, la telaraña universal.

Pues bien, Marcóticos hablaba en una entrada dedicada a la criptozoología de los prejuicios y yo empecé comentando los prejuicios en relación con Hitler y su libro Mi lucha, del que todos hablamos, pero pocos han leído (yo hace poco y todavía no entero).

Yo, como cualquier otro, tenía prejuicios acerca del libro, puesto que no lo había leído. Prejuicios que se han visto confirmados al leerlo, pero que ahora son posjuicios.

Para ser sincero, tengo que confesar que me alegro de que se hayan confirmado porque me resulta más tranquilizador pensar que ya se hallaba en germen en el libro de Hitler lo que hizo después que descubrir que el libro era estupendo y pudiera decirse que es que su autor se volvió de pronto loco. Eso te da una sensación de que hay una posibilidad de detectar el crimen y la crueldad antes de que se produzca.

Es una sensación tranquilizadora pero que seguramente es falsa, porque no es tan sencillo encontrarla en otros casos, por ejemplo en los cuatro Evangelios cristianos, que habría que interpretar muy maniqueamente para considerarlos el origen de cosas como la Inquisición.

No es tan difícil, sin embargo, encontrar razones para esa crueldad cristiana en otros libros de la Biblia y sobre todo en el Antiguo Testamento. Por eso, yo creo que tienen razón quienes consideran que el Antiguo Testamento nunca debió ser incluido en el Corpus cristiano.De todos modos, una cosa son las teorías y otra las acciones. Como decía el pragmático Jesucristo: 'Por sus obras les conoceréis'.

También el filósofo griego Demócrito decía que la mayor virtud era la Tritogenia, la correspondencia entre pensamiento, palabra y acción, pero que se daba pocas veces.

Y Confucio: 'Antes escuchaba lo que la gente decía que iba a hacer y pensaba que lo harían. Ahora primero escucho lo que dicen y luego observo lo que hacen'.

Es decir, que quienes siguen supuestamente una teoría estupenda pueden comportarse de manera horrenda o a la inversa (eso debe ser más raro, pero nunca se sabe).

Como decía Samuel Johnson: 'El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones'.

Pero, aparte de la relación entre teoría y práctica, también hay que leer, al menos si se quiere hablar con cierta objetividad y conocimiento, algunos libros que están en el origen de movimientos sociales que han sido trascendentales: a los fascistas, a los nazis y también a los autores que están en el origen del comunismo, el maoísmo o cualquier otra ideología que haya dado origen a cualquier totalitarismo.

Yo tengo que admitir que he leído más del llamado totalitarismo de izquierdas que del de derechas; muchísimo de Marx, Engels, Lenin, algo de Stalin, Mao Ze Dong e incluso la curiosa filosofía de Kim Il Sung de Corea, a pesar de que sólo he sido comunista, que yo recuerde, durante un año o menos (hacia los trece o catorce años).

También he leído a los anarquistas Proudhom, Kropotkin o o Bakunin, que por ahora no han dado origen, que yo sepa, a ningún totalitarismo. Algunos de ellos, como Bakunin o Kropotkin fueron héroes de mi adolescencia. Pocos lo siguen siendo. Tal vez sólo Kropotkin.

En general en esos textos hay montones de buenos argumentos y las cosas detestables no aparecen con tanta transparencia como en el caso de Mi lucha de Hitler. Pero hay algunos estremecedores, como este del bolchevique Zinoviev en 1918:

'Para deshacernos de nuestros enemigos, debemos tener nuestro propio terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados'.

Es decir, la propuesta sin ningún pudor de aniquilar a 10 millones de seres humanos. Se quedó corto, según todos los cálculos hoy aceptados.Esto del Terror, que tanto le gustaba a Hitler y Zinoviev, procede del período del Terror posterior a la Revolución francesa, y era uno de las bases teóricas de Lenin. Por ejemplo, dice Lenin en 1918 en un telegrama al presidente de un soviet:

'Hay que formar inmediatamente una troika dictatorial (usted mismo, Markin y otro), implantar el terror de masas, fusilar o deportar a los centenares de prostitutas que hacen beber a los soldados...'

Es bueno leer estas cosas y que algunas se conserven, para no caer en el error de pensar que Stalin era muy malo pero Lenin no, o que Lenin y Stalin no ordenaban y conocían lo que sucedía.

Incluso en Rusia había en la época de Stalin gente que pensaba que lo que les estaba pasando no era culpa de Stalin, y que si él se enterase de lo que sucedía, 'tomaría medidas'. Recuerdo una conversación de ese tenor que mantuvo una vez, si no me equivoco, Boris Pasternak (el autor de Doctor Zhivago) con un amigo en una calle de Moscú.

También había gente en la España de Franco que pensaba cosas parecidas, aunque parezca un mal chiste: que te venga a salvar tu verdugo.

Existe, por cierto, un curioso prejuicio en lo que se refiere al comunismo. Es un prejuicio positivo que consiste en que no se juzga con la misma dureza a los totalitarismos de izquierda que a los de derecha. Yo mismo siento como si mi página se ensuciara al escribir 'Hitler' o al citar un párrafo de su libro. Pero no lo siento al escribir 'Stalin' o 'Mao'. Y eso es grave, porque nuestra sensibilidad no es capaz de ver a Stalin, Lenin o Mao como lo que fueron, criminales comparables a Hitler.

Es asombroso que haya, por ejemplo, un restaurante moderno en Madrid en el que en las paredes cuelgan retratos de Mao y de los guardias rojos. ¿Qué pensaríamos si entrásemos en un restaurante lleno de svasticas nazis y retratos de Hitler y las juventudes hitlerianas? Incluso una persona que se reconoce de derechas como Tom Wolfe tiene en su casa un busto de Mao. Si a alguien le parece que exagero, quizá es porque ignora que se atribuye a Mao la responsabilidad de la muerte de quizá más personas que Stalin y Hitler juntos, y la mayor hambruna conocida de toda la historia (y sus partidarios, como Sartre, decían, incluso en los años setenta del siglo XX: 'Ha dado un plato de arroz ha todos los chinos').

Es importante conocer estas cosas también para intentar que al menos en las próximas generaciones no exista ese prejuicio positivo, sobre todo ahora que Putin pretende rehabilitar a Stalin y se niega a excusarse en nombre del Estado ruso por los crímenes de la antigua URSS y dice: '¿A quién más vamos a tener que pedir perdón?', aunque no han pedido perdón a nadie. Si Schroeder hiciera una afirmación semejante a propósito de Hitler levantaría un clamor mundial completamente razonable, como lo ha levantado en China que en Japón se minimizara en libros de textos los crímenes japoneses antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Japón ha ofrecido a Corea y China corregir los textos y que sean supervisados por China y Corea del Sur. Un gran ejemplo, como el que ha dado continuamente Alemania pidiendo perdón por los crímenes nazis. Pero que es algo que no ha hecho Rusia con todos los pueblos que invadió o sometió ni con su propio pueblo. Afortunadamente, las cosas están cambiando un poco en los últimos años y son cada vez más las personas que saben algunas de las cosas que pasaron en la URSS y en China y también son más cada vez las que las denuncian desde la izquierda, lo que es un verdadero alivio para quienes somos de izquierdas pero siempre hemos detestado esos regímenes. Pero supongo que para que se produzca una verdadera conciencia del asunto antes ha de producirse un verdadero cambio de régimen en Rusia y, por supuesto, en China.

 

Sin la sombra de las Torres

20 de mayo de 2005

Art Spiegelman es uno de los autores de comic más prestigiosos. Entre otra cosas porque es al parecer el único que ha recibido un premio Pulitzer con un comic pero en al categoría de periodismo.El Premio Pulitzer es uno de los premios a su vez más prestigiosos de Estados Unidos. Fue creado por Joseph Pulitzer, magnate de la prensa y rival de William Randolph Hearst A mí me gusta mucho cuando algo sale de las limitaciones, casi siempre subjetivas, que le impone el medio es que es expresado. Por un lado, hay que entender los medios, saber que una película es diferente a una obra de teatro y por tanto no se puede contar de la misma manera, pero, por otro lado, una buena obra casi siempre es traducible a otro medio. ¿Por qué no dar un premio a la mejor narración, ya se trate de cine, comic, teatro, novela, periodismo o radio? En el caso de Maus, la obra premiada de Spiegelman, no hubo necesidad de traducción: simplemente su comic se podía leer como una novela o como un ensayo acerca del Holocausto o como una magnífica crónica periodística.Joseph Pulitzer sabía eso cuando creó sus premios, y por ello concedió libertad a los gestores para modificar o añadir categorías a las originales: cuatro para periodismo, cuatro para cartas y obras de teatro o novelas, uno para educación y otro para viajes de estudio. Además, dejaba al criterio del jurado el dar premios a disciplinas no incluidas en las anteriores o en las actuales (creo que ahora hay 25 categorías diferentes).

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Joseph Pulitzer retratado por Singer

Pulitzer era un tipo muy interesante y creo que bastante extravagante. No en vano era de origen... ¡húngaro!. Quizá haya ocasión de hablar de él próximamente en Están entre nosotros (página dedicada a los extraterrestres húngaros) o en un libro que espero publicar pronto acerca del asunto. Mientras tanto, hablemos de Spiegelman.Maus es desde luego una obra maestra del comic, pero también de la literatura (o al menos de la narración) y por supuesto del periodismo. En ella, Spiegelman cuenta el holocausto tal como se lo contó a él su padre. A pesar del éxito de Maus, Spiegelman vivió casi una década 'intentando no hacer comics'. Según él dice, es demasiado trabajo. Sin embargo, tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y la caída de las Torres Gemelas, sintió la necesidad de volver a dibujar.

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Art Spiegelman

Y lo que quería dibujar tenía que ver con el 11 de septiembre. No le resultó fácil, porque sus críticas al gobierno de Estados Unidos no sentaban nada bien, ni siquiera al New Yorker, una de las revistas más progresistas de Estados Unidos, que le había encargado precisamente la portada de su ejemplar posterior al 11 de septiembre. Pero gracias a la colaboración de varios periódicos europeos, Spiegelman pudo ir publicando páginas hasta completar 12 planchas.

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La portada de Sin la sombra de las Torres,
que fue también la portada del New Yorker
(pero sin la viñeta central)

El formato elegido, a gran tamaño, es el de los antiguos comics de la época de Pulitzer y Hearst precisamente, llenos de vivos colores.Spiegelman no se limita a usar el formato de los comics de principio del siglo XX, sino que recupera a muchos de aquellos personajes clásicos y los integra en la historia, por ejemplo a Yellow Kid (oficialmente el primer comic), Little Nemo, los Katzenjamer Kids (dos de mis preferidos), y Krazy Kat, mi favorito de toda la historia del comic, y también del propio Spiegelman (puedes ver la página que le dedico con este enlace: Krazy Kat). La introducción de estos y otros personajes clásicos en las pesadillas y obsesiones de Spiegelman es a menudo muy ingeniosa y cada plancha es una delicia En cada una de las planchas, Spiegelman va desarrollando todo lo que vio o vivió tras el atentado, por ejemplo cómo fue a recoger a su hija que estudiaba junto a las Torres, pero también su miedo, su descontento y su rabia por la manera en la que reacciona su gobierno, como en esta viñeta:

1 'Igualmente aterrorizado por Al Qaeda y su propio gobierno', dice el texto. En el lateral se ve la progresiva transformación de Spiegelman en rata. Las ratas son los judios en Maus, mientras que los nazis son gatos: Spiegelman teme verse condenado a vivir lo que vivieron sus padres en la época nazi.

Al final de Sin la sombra de las Torres, Spiegelman escribe un interesantísimo ensayo 'El suplemento del comic' en el que analiza esos comics de principios del siglo XX. Y como regalo final, unas cuantas planchas de la época.

Criptozoología (y 4)

25 de mayo de 2005

Empecé a comentar una entrada de Marcóticos acerca de la criptozoología y al final no dije nada del asunto y me perdí hablando de los prejuicios:

CRIPTOZOOLOGÍA EN MARCÓTICOS


Marcóticos sobre Criptozoología

Acerca de Criptozoología 1
Acerca de Criptozoología 2
Acerca de Criptozoología 3

Ahora intentaré hablar de una vez de la criptozoología.Dice Marcos:

"Yo, por ejemplo, durante muchos años he sido víctima de un feroz prejuicio hacia todo aquello que sonase a parapsicología, astrología y demás masallálogías que pretenden hacer ciencia con los llamados fenómenos sobrenaturales (como el hecho de que a estas alturas del siglo XXI todavía no se haya descubierto una forma de revertir la alopecia). Sin embargo, en ese tipo de textos podemos encontrar un sinfín de ideas para escribir una historia, para dibujar un cómic o, sencillamente, para entretenernos. De hecho, si esas propuestas no se toman en serio, son la mar de divertidas: parece más entretenido pensar que las pirámides fueron construidas por extraterrestres que por millares de obreros explotados hasta la extenuación".

[Marcóticos/La cuarta pared/Criptozoología]

Yo también he sido muy aficionado a todas esas masallálogías (Ciencias del Más allá). Tengo una estantería llena de libros y revistas de parapsicología, criptozoología, magia, demonología, etcétera. Lo cierto es que nunca he creído ni en la astrología, ni en el destino ni en nada parecido, pero me he entretenido mucho leyendo esos libros. Elegí mi firma, por ejemplo, tras leer un libro de Grafología. Miré qué era lo peor y qué era lo mejor y me quedé con lo mejor: la sencilla firma que puedes ver aquí:

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Es un buen método que quizá no sirva para burlar el destino, pero sí quizá a los analistas grafológicos.Sin embargo, tampoco hay que ser muy dogmático en estos asuntos. A veces algunas cosas que eran completamente absurdas han acabado resultando ciertas. Recientemente, por ejemplo, se ha descubierto una raza de verdaderos enanos, similares a los hobbits de las leyendas en la Isla de Flores (Filipinas). Acerca de esta supuesta raza de pequeños seres humanos hablaban mucho estos libros de masallálogías y cosmoarqueología, del mismo modo que también dicen que había gigantes. A lo mejor los testimonios primitivos acerca de los gigantes procedían de gentes más bien bajitas y los gigantes eran como nosotros. Pero en muchas mitologías hay una lucha de los dioses con los gigantes (en Grecia se llamaba Gigantomaquia), y es posible que se trate de un recuerdo que fue convirtiéndose en mito.Aunque durante la antiguedad y la Edad Media nadie dudaba de la existencia de Troya, hacia el siglo XIX los expertos decían que sólo era una fábula y que lo que se contaba en la Ilíada era una invención de Homero. Sin embargo, Schlieman siempre creyó que aquello no era fábula, sino historia, y buscó Troya. Y la encontró. De hecho encontró al menos nueve Troyas. Nueve estratos diferentes de la ciudad de Troya, si no recuerdo mal. En alguno de ellos se veía que la ciudad había sido destruida violentamente, a veces por el fuego, lo que también coincide con los mitos griegos que ya hablan de una primera destruición de Troya por parte de Heracles, si no recuerdo mal.Robert Graves, también basándose en los mitos, hizo la sugerencia de que en Creta, considerada entonces una civilización pacífica y sabia, se hacían sacrificios humanos. Los expertos se lo tomaron a risa. Veinte o treinta años después se descubrieron en efecto, restos de sacrificios humanos en Knossos, la capital de la antigua Creta.Y así se podrían multiplicar los ejemplos.Eso no quiere decir que entonces cualquier fenómeno o historia paranormal sea cierta o haya que creer en ella. Al contrario. Hay que considerarla, y así creo que lo hace Marcos, como una suposición arriesgada, y hay que darse cuenta de que una cosa es una afirmación de carácter más o menos científico y otra muy distinta una hipótesis arriesgada.Es cierto que sucede que mucha gente no sabe distinguir entre los diferentes grados de confirmación o falsabilidad de una teoría. Que una idea no pueda ser objeto de estudio científico no significa que sea falsa, por ejemplo.Creo que ya me he referido varias veces a lo que decía Bertrand Russell: si alguien sostiene que una tetera victoriana está en este momento orbitando en torno a Neptuno, no hay manera fácil de refutarlo, pero en principio, dado que es algo acerca de lo que no hay ningún indicio conocido, el peso de la prueba ha de recaer sobre quien lanza esa afirmación, no sobre quienes la niegan.Casi todas las afirmaciones de los paranormalistas son de ese tipo. Se indignan porque la gente no hace caso a sus teorías y recuerdan que también otros grandes descubrimientos científicos fueron considerados locura en su momento. Por supuesto, y a menudo incluso se han cometido muchos errores al considerar una hipótesis como acientífica, por ejemplo, el desplazamiento de los continentes y la tectónica de placas de Wegener, pero eso no hace que una teoría sin indicios o datos suficientes sea por ello científica o verdadera. Tampoco que una teoría sea científica implica, por supuesto, que sea verdadera: una de las virtudes de las teorías científicas es precisamente que se pueden contrastara y refutar. Yo considero que la telepatía es una cosa de lo más razonable desde el punto de vista natural: consiste tan sólo en la transmisión de ondas eléctricas entre dos cerebros a distancia y sin cables. En el futuro, es seguro que podrá haber telepatía impantando unos microchips en cerebros separados. De hecho, ya existe entre tetrapléjicos y sus computadadores (sobre esto escribí un cuento de ciencia ficción que ya es casi costumbrista: Vidas vicarias) Pero eso no significa que la telepatía del futuro confirme las afirmaciones de los telépatas del pasado y el presente. También había mucha gente que decía que se podía llegar a la Luna y ya se ha llegado, pero no lanzando un imán hacia arriba y siendo atraído por él y lanzándolo de nuevo uan y otra vez, como proponía Cyrano de Bergerac. Hasta ahora no hay ninguna prueba convincente de transmisión telepática sin ayuda técnica. Y que se pueda conseguir en el futuro (sin chips ni nada) ni siquiera probaría que se haya conseguido en el pasado. Una interesante paradoja de la criptozoología en particular es que su victoria es su derrota. Es decir, si se demuestra que existe un ser mítico como el Yeti, el monstruo del Lago Ness, el Catobeplas o el Unicornio, entonces la Criptozoología pierde uno de sus objetos de estudio y se lo entrega a la zoología (o a la paleontología).Pero a lo que yo quería llegar con todo esto es a que tomemos en serio o no determinadas teorías, ideas o libros, las ideas no vienen etiquetadas desde algún cielo platónico con un sello de verdad o falsedad en función del libro en el que son expresadas. Ya me refería al caso aparentemente paradójico de ideas de Hitler que todos podemos compartir, como que es mejor la justicia social que la caridad: hace poco alguien expresaba esa idea en una lista de correo sin conocer, creo, lo que dije en mi página en relación con el libro de Hitler. Cualquiera puede tener buenas ideas o cogerlas de otro sitio, así que a veces, al leer un libro de parapsicología nos podemos pasar de listos si lo consideramos absurdo y acientífico de principio a fin y tiramos todas sus ideas directamente a la basura. Es lo que llaman los ingleses tirar al bebé con el agua sucia del barreño. En Dianética, el libro-biblia de la Cienciología, hay un montón de cosas razonables e incluso estupendas y no es extraño que a algunas personas les haya servido para mejorar, al menos en lo que se refiere a la autoestima. Algunas son ideas antiguas tomadas de la filosofía griega, otras del budismo, y tal vez algunas sean del propio L.Ron Hubbard, que fue escritor de ciencia ficción antes de ser gurú. Si se hubiese dedicado a la ciencia ficción plenamente a lo mejor nos interesaban tanto sus ideas como nos interesan las de Philip K.Dick, que a mí, como en su novela Sivainvi, me impresiona con interpretaciones teológicas y ontoteológicas que a la mayoría de los lectores estoy seguro que sólo le parecen chaladuras sin sentido. Pero el problema de la cienciología no son sus teorías, bastante inocuas creo, sino sus métodos de secta y sus relaciones casi seguras con la CIA y cosas peores. Lo mismo sucede en los libros de Paulo Coelho, que juntan grandes simplezas, con pensamiento reaccionario, escondido o camuflado a la manera de Carlos Castaneda, pero que también tienen cosas interesantes, como el argumento de El alquimista que está tomado de Las mil y Una Noches y de un cuento de Washington Irving. Personalmente la versión de Coelho me parece la peor, pero será interesante para quien no conozca de dónde sacó la idea Coelho (y quizá haya otro origen anterior que yo ignoro).Así que, hay que tener las debidas prevenciones y el juicio crítico siempre alerta siempre que se lee algo, pero también hay que ser capaz de escuhar a quienes no nos gustan, no sea que nos cuelen una buena idea y nosotros la tiremos a la basura movidos por nuestra antipatía o nuestros prejuicios.Como decía Borges, que lo tomó de Cervantes, que lo tomó de Plinio el Joven, que lo tomó de su padre Plinio el Viejo, que lo tomó... ¿de? en cualquier libro, por malo que sea, siempre hay una línea o una idea que vale la pena.A veces incluso porque esa idea es tan detestable que es bueno conocerla de verdad y no de oídas. Por cierto, he observado que en la entrada de Criptozoología, marcos ha hecho un ligerísimo cambio.

 

Las persianas del verano

27 de mayo de 2005

He subido más persianas de Natalia Tubau.Se completa la página dedicada a Chueca y se añade una tercera página de arte persianero de Malasaña. Algunas muy chulas, como está con el dios Ganesha: 1

Persianas de Natalia Tubau Persianas 3

 

Otra izquierda es posible, ahora más que nunca

30 de mayo de 2005

Pues parece que tendremos que seguir con el Tratado de Niza durante un tiempo. Y que habrá que confiar en la suerte para que no sea sustituido por algo peor, porque en este momento las perspectivas son de triunfo de la derecha en Alemania con Angela Merkel y de la derecha más derecha en Francia con Sarkozy. Podemos tener a dos derechas muy conservadoras en los dos países principales de Europa. ¿Serán ellos los que redactarán una nueva Constitución "más social"? Y aquí y allí, cierta izquierda se felicita por el resultado.Ha ganado el voto del miedo a la ampliación, a los nuevos países, a la solidaridad con los recién llegados, del freno a Unión Europea. El voto del nacionalismo, del fascismo de Le Pen y de la izquierda oportunista y demagógica de Fabius, del ultranacionalista campestre alternativo Bové y de Attac. Attac es el grupo que lidera desde la izquierda el NO a la Constitución y uno de los responsables del retorno de la demagogía combativa a la izquierda.

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No es un nombre que suene muy pacifista, la verdad. Su lenguaje también está lleno de referencias a "nuestra lucha", "nuestro combate", la "batalla del referendum", además de desprecios al "enemigo". Algo que parecía ya cosa del pasado.

Su página en Madrid, aquí: Attac MadridLa de Francia pinchando en esta imagen de futuro esplendoroso con el sol que está a punto de salir.1

Una iconografía que recuerda a otras

Bellas ideas y declaraciones estupendas pero muy mal dirigidas, en mi opinión: consideran por ejemplo un triunfo la caída de Schroeder en Renania, como si esa caída fuese a implicar una subida de sus tesis, cuando lo que hará será reforzar eso que llaman liberalismo salvaje: ¿o es que creen que los cristianodemócratas alemanes van a proponer lo mismo que ellos?. Un NO apoyado y promovido por el nacionalismo, el fascismo y la izquierda utopista, y revolucionaria. Es inevitable que esta combinación suene a ya vista: vista en los inicios del siglo pasado. Ojalá las cosas no evolucionen como lo hicieron entonces. No creo que se pueda decir mejor que como lo ha dicho Zapatero: "Europa no es el problema: es la solución".

 

Informe de Amnistía Internacional y la tortura en EE UU

31 de mayo de 2005

Se ha publicado el informe anual de Amnistía Internacional. Puedes leerlo en

Amnistía Internacional, informe

Entre las muchas cosas que Amnistía Internacional denuncia está la redefinición de la tortura que está llevando a cabo el gobierno de Estados Unidos y que permite que se considere como instrumento legal lo que los derechos humanos prohíben expresamente. El gobierno de EEUU y ya ha protestado, pero todo parece indicar que las denuncias de Amnistía son correctas. A mí no me gusta pertenecer a ninguna organización, pero si soy socio de Amnistía, que es una de la pocas que me parece de fiar (también de la Cruz Roja), porque siempre ha denunciado la violencia, la pena de muerte y la tortura, provenga de donde provenga. Amnistía, en esta ocaisón, recomienda no sólo exigir responsabilidades al gobierno de EEUU de manera retórica, sino juzgar a los responsables para evitar la impunidad, por ejemplo por el Tribunal de La Haya, o dictando órdenes como la que dictó Garzón contra Pinochet. En Europa, tras el referendum francés, va a ser muy difícil que una iniciativa tan necesaria pero tan compleja diplomáticamente (podría ser procesado el propio Bush) se pueda llevar a cabo, porque la credibilidad europea ha quedado muy debilitada y su unión es ahora más débil (y ahora le toca el turno a Gran Bretaña, la nación más pro EEUU). Parece más factible que esas responsabilidades empiecen a exigirse en los mismos EEUU, porque también la ONU está ahora acogotada por EEUU, Rusia y China, países con pena de muerte y tortura.

 

 

Montaje ideológico Inc

1 de junio de 2005

Montaje ideológico Inc., con el patrocinio de S. Eisenstein y V.Pudovkin, que en paz descansen, y la Orquesta y Coro Soviéticos, presenta:

Cárceles modernas


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Cárceles modernas

2 de junio de 2005

El vídeo que subí ayer está hecho imitando el estilo de lo que se llama montaje ideológico de Pudovkin y Eisenstein, que se caracteriza entre otras cosas por ser un abuso de la demagogia y la manipulación. No es que yo piense realmente que mi trabajo como guionista sea una especie de castigo o cárcel. Más bien pienso todo lo contrario. Lo aclaro, aunque creo que resulta obvio, por si alguien se lo toma demasiado en serio. También, por otra parte, me parecen deslumbrantes películas de Eisenstein como Octubre y El acorazado Potemkin, a pesar de ser una herramienta de manipulación tan grotesca que hoy asombra que los espectadores no saliesen del cine pensando lo contrario de lo que pretendían inculcarles. Pero es que eran películas dirigidas a un público ya convencido, y realizadas en un período histórico en el que el pensamiento simple y maniqueo dominaba el mundo. Eisenstein nos muestra a Kerenski y luego a un pavo real, como en aquel famoso vídeo del PSOE en el que se mostraba a dirigentes del PP y luego a unos perros doberman. Después nos lo muestra pataleando como un niño en un sofá. Los discursos de los mencheviques en favor de la paz y el diálogo son anulados con un contraplano del público dormitando, o con imágenes de arpas y guitarras: son música celestial... inútil e ingenua.El propio Eisenstein admitía los propósitos manipuladores de su montaje y se mostraba orgulloso de ello, como cuando cuenta con todo desparpajo lo bien que funcionaba la censura soviética:

“No puedo resistir el placer de citar aquí un montaje, un tour de force... ejecutado por Boitler. El film importado de Alemania, era Danton, con Emil Jannings. En nuestras pantallas la escena se representaba de este modo: Camille Desmoulin es condenado a la guillotina. Danton, profundamente agitado, se precipita a casa de Robespierrre; éste vuelve al cabeza y se seca lentamente una lágrima. El subtítulo decía aproximadamente: En nombre de la libertad debo sacrificar a un amigo...” Excelente.
Pero, ¿quién podría adivinar que en el original alemán Danton... corría en busca de Robespierre y le escupía en el rostro? Este salivazo era lo que Robespierre se secaba con el pañuelo”.

[Sergei Eisenstein, “Del cine al teatro”, en Teoría y técnica cinematográficas, 29]

 

 

Prejuicios a favor y en contra

En un tratado literario chino del siglo VI de nuestra era, encuentro este excelente párrafo final:

Criticar un texto es fácil, tratar de forma comprensiva muchas palabras es difícil. He intentado contarlo con tanto detalle como se mira un cabello y ser tan profundo corno la médula. Sin embargo, las ideas son sinuosas y su fuente está escondida; parecen cercanas pero se alejan y las palabras no han podido capturarlas; estos casos son innumerables.
En cuanto a los juicios sobre las obras literarias, algunos coinciden con los de autores anteriores; no es que quiera ser eco del mismo sonido, es que la verdad obliga a no diferir de ellos. Otros juicios divergen de los anteriores; no es que busque la diferencia en sí misma, sino que la razón obliga a diverger. Pero la identidad o disidencia no depende de los críticos modernos o antiguos. Deseo diseccionar músculos y distinguir razones, juzgar sólo de modo apropiado. Tirando de las riendas en el campo de la literatura, y sujetando el ronzal en el jardín del arte he tratado casi todos los temas. Pero «las palabras no agotan las ideas»; es difícil incluso para el Sabio. Mi conocimiento cabe en una botella, ¿cómo puedo establecer la escuadra y la regla? He aprendido profundamente la herencia de pasadas generaciones, las venideras puede que vean la mía como simple polvo.Lie Xie, El corazón de la literatura y el cincelado de dragones

Así es cómo todos deberíamos actuar: no dejarnos llevar por nuestros odios o simpatías instintivas al juzgar algo y no buscar la contradicción o la semejanza, sino llegar a las conclusiones a las que la observación y la reflexión serena nos conduzca. Aún así, nuestras conclusiones estarán influidas inevitablemente, por nuestra subjetividad pero, "sujetando el ronzal", al menos el caballo no se nos desbocará. El deseo de imitación o de distinción es uno de los peores prejuicios. A menudo se da entre progenitores y descendientes, por ejemplo, como bien saben los psicólogos. O entre maestros y discípulos, pero también entre enemigos declarados. Pero es bueno librarse de ello y de cualquier otro comportamiento enfermizo o traumático, como puede ser el respeto excesivo a la tradición o el afán desmedido de novedad y originalidad.

 

 

Craven en barcelona

En Barcelona, en la última página del libro de Zeami Fûshikaden (un tratado sobre el teatro Nô), dibujé este Craven apresurado.


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"Hoy me siento especialmente siniestro"

 

 

Cuaderno de Tahuantinsuyu

7 de junio de 2005

Tahuantinsuyu, las cuatro regiones reunidas.
tahua: cuatro
ntin: sufijo plural con una idea de unión entre sí.
suyu: parcialidad, en sentido amplio de región".

María Rostworowski de Díaz Canseco "No sabemos si la palabra Tahuantinsuyu, las cuatro regiones reunidas entre sí, que contiene una idea de integración, fue usada y conocida antes de la conquista española, porque aparece a partir del final del siglo XVI"

María Rostworowski de Díaz Canseco

Llegué a Cuzco, también llamado Cusco, también llamado Qosco, también llamado Qosqo, el 13 de diciembre de 1997, invitado por mi amiga Karina. Cuzco fue la capital de la antigua civilización inca, que, como es sabido, fue destruida también por los españoles.Allí pasé al menos dos semanas y, como suelo hacer siempre que viajo, anoté unas cuantas cosas en un cuaderno e hice algunos dibujitos. Pondré aquí algunas de las cosas de ese cuaderno, las que me parezcan más interesantes. El cuaderno, al que pronto haré una página propia está dedicado a Karina, por supuesto, que ahora está allí, en Tahuantinsuyu.

 

Capitales mundiales en el Cusco [Cuaderno de Tahuantinsuyu]

El Cuzco, que se considera a sí misma "Capital arqueológica del Continente Americano" (tal vez con bastante razón), alberga no sólo la Capilla Sixtina de América, en Aldahuyllas, sino, probablemente, más capitales mundiales por kilómetro cuadrado que cualquier otro lugar.Oropesa es la "capital mundial del pan" y así lo anuncia en los carteles, aunque en dura competencia con Urcos. Saylla es la capital mundial del chicharrón; Lanchara la capital mundial del durazno (melocotón) y Olla presume de ser la capital mundial de la danza.Hay muchas más capitales mundiales en el Cuzco, pero sin duda la más llamativa es un pequeño pueblo cerca de San Jerónimo que se enorgullecer de ser "la capital mundial de productos nutritivos para animales".

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Un fragmento de los impresionantes frescos de la Capilla
Sixtina de América, en Aldehuelas: "Ay que ardiendo
quedo, ay que ya no puedo".

Curiosamente, días después de escribir lo anterior, encontré este párrafo en un libro de Marca Auge sobre los no-lugares:

En Francia, todo conglomerado urbano aspira a ser el centro de un espacio significativo y de por lo menos una actividad específica. Si Clon era la capital de la gastronomía, Hieras puede llamarse "capital de la cuchillería", Digo"capital de la cerámica" y Jamé "cuna del pollo de granja". Estos gloriosos títulos figuran hoy a la entrada de las ciudades".

 

 

Karl Popper y los intelectuales

8 de junio de 2005

Karl Popper es uno de los filósofos más interesantes del siglo XX. Actualmente su nombre esta excesivamente asociado al liberalismo, lo que hace que muchos ni siquiera se tomen la molestia de leer sus libros. Pero Popper consideraba que Bertrand Russell era el mayor filósofo del siglo XX, lo que quizá deshaga un poco el cliché. En La sociedad abierta y sus enemigos, Popper ataca las ideas de lo que él considera "enemigos de la sociedad abierta": Platón, Hegel y Marx. Es un libro extraordinario, a pesar de que quizá haya cuestiones de detalle e interpretaciones dudosas e incorrectas, como han señalado algunos historiadores. Pero es, junto a Sobre la libertad de John Stuart Mill, algunos textos del anarquista ruso Kropotkin, casi todos los de Montaigne, los de Diderot o los de Bertrand Russell de lo mejor que se ha escrito en favor de la libertad y contra la imposición, el abuso político y la dictadura. Russell dijo en una ocasión que lo mejor que uno podía hacer para hablar claro y sencillo era escribir al principio de su vida alguna cosa abstrusa y difícil. Popper siguió este consejo y escribió La miseria del historicismo para, a partir de ahí, poder escribir de manera sencilla y amena. Pero algunos confunden todavía profundidad con oscuridad y creen que la sencillez de Russell y Popper es un defecto. Los ensayos de Popper son siempre estimulantes y a mí en particular me llenan de un cierto calorcillo emocional, de vigor intelectual, de ganas, se podría decir, de pensar. Franz Kreuzer entrevistó en una ocasión a Popper y a la larga conversación le puso el título Sociedad abierta, universo abierto, porque Popper llevaba su postura anti determinista y antitotalitaria hasta el mismísimo universo, pues también le interesaba mucho la física. Aunque no estaba de acuerdo con la interpretación de Copenhague ortodoxa, que tiene como rasgo más característico el principio de incertidumbre de Heisenberg, tampoco creía que la alternativa a eso fuera el determinismo de la antigua física.En el librito de Kreuzer se incluye un gran regalo final: la conferencia que dio Popper en homenaje a Leopold Lucas, un sacerdote que a los 70 años fue llevado al campo de concentración de Theresienstadt, donde ejerció durante diez meses como sacerdote y murió. Su mujer, Dora, permaneció allí trece meses más como enfermera y en octubre de 1944 fue deportada a Polonia con otros dieciocho mil presos. Y allí fueron asesinados.La conferencia de Popper se llama Tolerancia y responsabilidad intelectual, porque, en su opinión, gran parte de los males de la sociedad son obra de los propios intelectuales:

"Nosotros, los intelectuales, desde hace milenios hemos ocasionado los más horribles daños. La matanza en nombre de una idea, de un precepto, de una teoría: esa es nuestra obra, nuestro descubrimiento, el descubrimiento de los intelectuales. Si dejáramos de incitar a las personas unas contra otras -a menudo con las mejores intenciones- sólo con eso se ganaría mucho."

Puede verse un ejemplo de esto en La página no-alt: La evolución de las piedras. Popper recuerda también los escritos sobre la tolerancia de Voltaire, al que cita:

"Tolerancia es la consecuencia necesaria de la comprensión de que somos personas fiables: equivocarse es humano, y todos nosotros cometemos continuos errores. Por tanto, dejémonos perdonar unos a otros nuestras necedades. Esta es la ley fundamental del derecho natural".

Después recuerda Popper a uno de los primeros filósofos que propuso una teoría del conocimiento humano que insiste en su carácter conjetural, Jenófanes. Hablaré de eso en otro momento.

 

 

La nueva ética intelectual de Karl Popper

Mi página No-Alt está dedicada a mostrar en acción el pensamiento dogmático e intolerante, las ideas maniqueístas que tanto abundan, sobre todo entre personas ideologizadas. Pero quiero dedicar otra página al lado positivo del asunto: a la defensa de la tolerancia, a las normas o consejos que deberían regular una discusión honesta. La nueva ética profesional de Popper será uno de estos textos. Popper terminó su conferencia Tolerancia y responsabilidad intelectual proponiendo una nueva ética intelectual opuesta a la vieja ética en la que el ideal era y es ser una autoridad en la materia y poseer la verdad, y que prohíbe cometer errores.Frente a ella, Popper propone:

1. Nuestro saber conjetural objetivo va siempre más lejos del que una persona puede dominar. Por eso no hay ninguna autoridad. Esto rige también dentro de las especialidades.
2. Es imposible evitar todo error o incluso tan sólo todo error en sí evitable. Los errores son continuamente cometidos por todos los científicos. La vieja idea de que se pueden evitar los errores, y de que por eso es obligado evitarlos, debe ser revisada: ella misma es errónea.
3. Naturalmente sigue siendo tarea nuestra evitar errores en lo posible. Pero precisamente, para evitarlos, debemos ante todo tener bien claro cuan difícil es el evitarlos, y que nadie lo consigue completamente. Tampoco lo consiguen los científicos creadores, los cuales se dejan llevar de su intuición: la intuición también nos puede conducir al error.
4. También en nuestras teorías mejor corroboradas pueden ocultarse errores, y es tarea específica de los científicos el buscarlos. La constatación de que una teoría bien corroborada o un proceder práctico muy empleado es falible puede ser un importante descubrimiento.
5. Debemos, por tanto, modificar nuestra posición ante nuestros errores. Es aquí donde debe comenzar nuestra reforma ético-práctica. Pues la vieja posición ético-profesional lleva a encubrir nuestros errores, a ocultarlos y, así, a olvidarlos tan rápidamente como sea posible.
6. El nuevo principio fundamental es que nosotros, para aprender a evitar en lo posible errores, debemos precisamente aprender de nuestros errores. Encubrir errores es, por tanto, el mayor pecado intelectual.
7. Debemos por eso esperar siempre ansiosamente nuestros errores. Si los encontramos debemos grabarlos en la memoria; analizarlos por todos lados para llegar a su causa.
8. La postura autocrítica y la sinceridad se tornan, en esta medida, deber.
9. Porque debemos aprender de nuestros errores, por eso debemos también aprender a aceptar, sí, a aceptar agradecidos el que otros nos hagan conscientes de ellos. Si hacemos conscientes a los otros de sus errores, entonces debemos acordarnos siempre de que nosotros mismos hemos cometido, como ellos, errores parecidos. Y debemos acordarnos de que los más grandes científicos han cometido errores. Con toda seguridad no afirmo que nuestros errores sean habitualmente perdonables: no debemos disminuir nuestra atención. Pero es humanamente inevitable cometer siempre errores.
10. Debemos tener bien claro que necesitamos a otras personas para el descubrimiento y corrección de errores (y ellas a nosotros); especialmente personas que han crecido con otras ideas en otra atmósfera. También esto conduce a la tolerancia.
11. Debemos aprender que la autocrítica es la mejor crítica; pero que la crítica por medio de otros es una necesidad. Es casi tan buena como la autocrítica.
12. La crítica racional debe ser siempre específica: debe ofrecer fundamentos específicos de por qué parecen ser falsas afirmaciones específicas, hipótesis específicas o argumentos específicos no válidos. Debe ser guiada por la idea de acercarse en lo posible a la verdad objetiva. Debe, en este sentido, ser impersonal.

 

La cámara lápiz

10 de junio de 2005

En 1948, Alexandre Astruc publicó un breve artículo "Nacimiento de una nueva vanguardia: la Caméra-stylo" en el que decía que el cine estaba a punto de convertirse en un nuevo medio de expresión semejante a la pintura y la novela. A esta nueva época del cine la llamo de la caméra-stylo (cámara-lápiz o cámara-pluma) porque sería como escribir con película:

"En la actualidad, Descartes se encerraría en su habitacion con una cámara de 16mm y película y escribiría el Discurso del método con película".

Sin embargo, la técnica no había avanzado tanto como creía Astruc y aunque los directores de la nouvelle vague (Truffaut, Rohmer, Godard) intentaron llevar a la práctica sus ideas diez años después, no pudieron. Hacer cine seguía requiriendo demasiado esfuerzo, dinero y la colaboración de muchas personas.Tal vez ahora se acerca el momento de cumplir el sueño de Astruc, pues la tecnología digital hace fácil lo que antes era una tarea fatigosa y costosa. Ahora uno mismo puede grabar con una cámra de bolsillo con calidad aceptable, editarse su propia película en un ordenador más o menos potente y distribuirla. No en cines comerciales porque todavía no se ha implantado la tecnología digital, pero si en pequeños circuitos o a través del ordenador. Ya se venden escenarios y decorados para películas y dentro de poco se venderán también actores virtuales. En el futuro cada uno grabará la película tan sólo imaginándola en su cabeza. Cuando eso suceda, la camera stylo será una realidad.Mientras tanto podemos acercarnos bastante.Yo no tengo por el momento una buena cámara digital, pero supongo que la tendré dentro de un tiempo. Hasta entonces lo que hago son borradores, bocetos de video con mi pocket pc, que tiene una definición birriosa, pero da un resultado interesante en pantallitas pequeñitas. Hace unos días subí un video imitando el montaje ideológico de Eisenstein y Pudovkin. Ahora he hecho una pieza breve con retales y en un programa de edición chapucero a la espera del Final Cut o el Premiere que alguien me prometió... Esta pieza, se llama La Noche y es como un garabato hecho en vídeo. Así que quizá a esto se le podría llamar garavídeos o videoborradores o video-retales. Este tiene audio, así que cuidado con el volumen.

La noche

 

Madame Du Deffand

13 de junio de 2005

En el siglo XVIII uno de los géneros literarios más interesantes eran las cartas. Todo el mundo escribía cartas y ¡qué cartas! Sobre todo las de las mujeres. Creo que la obra literaria favorita de Marcel Proust son las cartas de Madame de Sevigne, que son realmente maravillosas. Yo ahora recuerdo una observación que hacía esta mujer a su hija: "La obsesión por usar un vocablo distinto para referirse a la misma cosa es una vulgaridad", o algo parecido. Que me parece una observación excelente. Ahora todos estamos obsesionados por no repetir la misma palabra dos veces en un párrafo, y buscamos sinónimos para evitarlo, cuando lo más razonable, casi siempre, es, sencillamente, usar la palabra adecuada, aunque esté repetida.[Por ejemplo, en el párrafo anterior repito "palabra". Podría evitarlo poniendo en una de las ocasiones "vocablo", pero, ¿no sería una tontería? También uso dos veces el verbo "repetir".] En unas notas que he encontrado que escribí después de leer Vidas contadas de Javier Marías, un libro muy estimulante, encuentro algunas citas de Madame du Deffand. Por cierto, ¿no es un poco feo esto de "Señora de Deffand". Quizá podríamos llamarla por su nombre o simplemente por su apellido.Pues bien, cuenta Deffand que la Mariscala de Luxemburgo, tras echarle una ojeada a la Biblia exclamó:

"¡Qué tono, qué tono horroroso! ¡Ah, que lástima que el Espíritu Santo tuviera tan poco gusto!"

Hay una cita de Deffand que aparece en todas partes: "La distancia no es lo que cuesta, es sólo el primer paso". Está bien, es algo parecido a aquel adagio chino: "para dar mil pasos antes hay que dar un paso". Pero está mucho mejor en su contexto, que es como lo cuenta Javier Marías:

"Un cardenal se asombraba de que San Dionisio Aeropagita, tras su martirio, hubiera caminado con su cabeza cortada bajo el brazo desde la Iglesia de Montmartre hasta la iglesia de su nombre , una distancia de nueve kilómetros, que dejaba sin habla al cardenal. "Ah, señor, le interrumpió Madame Du Deffand, en esa situación, sólo el primer paso cuesta."

En otro momento, dice Deffand:

"Ayer tuve doce personas, y admiré la diferencia de clases y matices de la imbecilidad: éramos todos perfectamente imbéciles, pero cada uno a su modo."

 

Rossellini y el arte

17 de junio de 2005

En una entrevista hecha en 1954 por Truffaut y Maurice Schérer (Eric Rohmer), dice Rossellini algo que me gusta mucho y que yo también pienso desde hace tiempo:

"¿Qué es lo que me irrita, qué es lo que me enoja del mundo de hoy? El mundo de hoy es un mundo gratuitamente cruel en demasía... Reacciono violentamente ante esto porque creo firmemente que la crueldad es siempre una manifestación de infantilismo, siempre".

Y en cuanto al arte:

Todo el arte de hoy se hace cada día más infantil. Todo el mundo desea ser lo más infantil posible. No digo ingenuo, sino infantil. Del infantilismo hemos caído hasta lo más bajo de la escala humana... Este infantilismo lo hemos visto en la nueva novela. Lo hemos visto en forma absolutamente increíble en la pintura. Hemos llegado a la vanidad total, a lo enfermizo. Y esto dentro de un mundo que se hace cada día más serio, más complejo. Ahora bien, ya que el mundo está hecho por los hombres, debo aceptarlo siempre, a pesar de las lamentaciones de la gente del tipo de: "vamos ala destrucción total, la bomba atómica, etc".
Hoy en día el arte consiste en una lamentación o en la crueldad. No existe ninguna otra medida: o se lamenta uno, o hace un ejercicio absolutamente gratuito de pequeña crueldad"

Son opiniones de 1954 pero que quizá se podrían aplicar ahora, y también se podían aplicar hace 25 años, así que quizá es un rasgo que siempre se ha dado. El infantilismo de los artistas llego a su apogeo tras el mayo del 68 y seguramente todavía estamos viviendo sus efectos: los artistas, sobre todo los artistas anti sistema, siguen siendo seres puros, perpetuamente indignados, que hacen una cosa que se llama acciones pero que más bien deberían llamarse agresiones, pues casi todo consiste en atacar o destruir algo (casi siempre sólo simbólicamente, por fortuna), gente absolutamente segura de sí misma, que actúan como puritanos savoranolas o cromwells dispuestos a poner esta hipócrita sociedad patas arriba y que a menudo hacen lo mismo que critican, maestros de la burguesía a la que pertenecen pero desprecian. Pero a los que les falta, sobre todo, y esa es quizá una de las cuestiones fundamentales, el afecto:

"Tomen por ejemplo la especulación -hay que llamarla por su nombre- que se hace sobre la incomunicabilidad, sobre la alienación, etc. Yo no creo que haya en ella ningún afecto, sino una enorme complacencia. Es posible que ese afecto exista y que yo no lo sepa ver. Tal vez se me escape... Si juzgo a través de mis sentidos, no consigo percibir el afecto. Hoy en día uno se cree en la vanguardia desde el mismo momento en que se lamenta. Pero lamentarse no es criticar, que ya es una posición moral. Desde el momento en que uno descubre que quien cae al agua puede ahogarse, y arroja todos los días gente al agua para ver esa cosa terrible y abominable de que quien se cae al agua puede ahogarse, pienso que todo esto es absolutamente innoble. Pero si cuando me doy cuenta de que la gente que cae al agua se ahoga, empiezo a aprender a nadar para poder lanzarme al agua y salvarla, entonces se trata de una posición distinta."

Y concluye Rossellini: "y esto me ha decidido a no hacer más cine".

 

El barrio del Raval en Chapateca

18 de junio de 2005

Un nuevo barrio cierra sus persianas para Natalia, El Raval de Barcelona.Puedes verlo con este enlacePersianas 4 Por cierto, llegó un mensaje de Rosi felicitando a Natalia por las persianas y Natalia respondió. Puedes leer los mensajes si haces click en Envía un mensaje (al principio de la columna de la izquierda).

 

Libros

martes 21 de junio de 2004

No soy un adorador de los libros. Me gusta lo que contienen , pero no comparto el pavor de muchos ante su posible desaparición. Creo que el libro es un soporte más, como lo fue el papiro y los rollos romanos. Así que, si desaparecen y son sustituidos por otro tipo de soporte, no me lamentaré por las esquinas. Esto es algo que resulta chocante a quienes ven que mi casa es algo así como una modesta sucursal de la Biblioteca Nacional, con paredes llenas de estanterías a rebosar, pero si tengo tantos libros es, sobre todo, porque me gusta lo que contienen. Al contrario de muchas personas que tienen miles de libros como yo pero no se los han leído, yo he leído casi todos los que tengo y muchos más en la Biblioteca Nacional, donde he pasado tardes enteras. No compro libros que no pienso leer porque no me sobra dinero y tampoco espacio. Y los libros ocupan mucho espacio: el saber sí ocupa lugar. Espero con ansiedad que se patente ya de una vez el ordenador tipo lámina de papel en el que puedas llevar toda tu biblioteca, que sea tan agradable a la vista como un libro y tan cómodo, o más. Por el momento uso un ordenador de bolsillo en el que llevo decenas de libros y todos mis documentos, además de música, juegos y películas comprimidas. Cuando llegue el ordenador de papel o textura similar, seguramente dejaré de comprar libros de papel y sólo compraré libros electrónicos (habrá que ver cómo venderlos y comprarlos fácilmente, y baratos, para que los autores puedan ganar dinero por escribir). Ahora mismo tengo ya unos diez mil libros electrónicos, que leo en mi pocket pc cuando voy en autobús a Toledo, por ejemplo. Todo esto lo digo porque a continuación me voy a contradecir un poco a mí mismo.

 

 

Un libro delicioso

A pesar de lo que dije antes, hay varios libros a los que tengo mucho cariño. Por ejemplo, una edición baratísima de Aurelia de Gerrad de Nerval, que durante años siempre llevaba conmigo, incluso cuando iba a bailar. Acabó quedando destrozado, así que me compré otro igual que es el que ahora adoro con la misma fidelidad, pero que suelo dejar en casa, porque otra buena edición de Aurelia, en francés, también la saqué a bailar y no pude evitar regalársela a una chica un día en que estaba bailando en el Why not? con mi amigo Marcos. Pero el otro día fui a la Feria del Libro con Bruno (mi hijo) y pasamos un día estupendo. Conocimos gente interesante y encontramos varios libros que nos gustaron. El me regaló una verdadera maravilla: El diccionario del diablo de Ambrose Bierce.Ya he hablado en esta página de este libro, que es uno de mis preferidos, pero la edición que ha hecho el Círculo de lectores es impresionante tanto en el envoltorio como en el contenido. En primer lugar, incluye cientos de nuevas definiciones (¡¡851!!). En segundo lugar, es el libro más hermoso de todos los que tengo. Encuadernado en tela recia y tintada de un delicioso azul antiguo y gastado con motas verdes, con un dibujo de un diablo en la portada y en el lomo. Una verdadera delicia.

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Aprovecho para poner alguna de las definiciones de Bierce:fisiognomía, s. Arte de determinar la personalidad de otro mediante los parecidos y las diferencias con la nuestra, que se toma como modelo de excelencia.índice, s. Dedo que se suele utilizar para señalar a dos malhechores. nihilista, s. Ruso que niega la existencia de todo, salvo la de Tolstói. El lider de esta escuela de pensamiento es Tolstói. La conclusión de todo esto, al menos desde mi punto de vista, es que hay libros muy hermosos pero que el amor sin más a un soporte (como el libro, el vinilo o lo que sea) acaba pareciéndose al coleccionismo: empiezas guardando cosas que te gustan y al final sólo las guardas por añádir una nueva pieza. Algo que se puede aplicar a todos los placeres, por cierto, y en lo que hay que evitar caer. Por ejemplo, coleccionar una nueva entrada en esta página web. O el estúpido donjuanismo.En general (siempre hay excepciones) no me gusta la fascinación por los soportes ni por las herramientas, sino lo que se puede hacer con esos soportes y esas herramientas. Si el libro de Bierce editado por el Círculo de lectores contuviera las Páginas Amarillas, creo que me gustaría muchísimo menos: cada vez que lo abriese sufriría una decepción: su belleza es un precisamente el perfecto equilibrio entre lo que es y cómo es.

 

Cuaderno del Tahuantinsuyu 2. Otto y el sapo

Tras visitar la Capilla Sixtina de América, la catedral de Aldahuyllas (de la que hablaré en otro momento), Karina y yo fuimos a ver otra iglesia con murales en Huaro. Al llegar vimos al encargado hablando con un extranjero. Al salir de la iglesia le ofrecimos llevarle a Canincunca en nuestro coche (conducía Karina), pues él también quería ir allí. Se llamaba Otto y era alemán de Westfalia. En Canincunca visitamos la Iglesia y luego el cementerio. Los tres éramos muy aficionados a los cementerios y a la muerte, pero Ottó, además, estaba haciendo una tesis acerca de la muerte en la Colonia. Al parecer también en Cuzco, nos dijo Otto, había otra necrófila que investigaba algo relacionado con los cementerios. Otto realizaba sus investigaciones fundamentalmente en el archivo de Cuzco, donde ante sus pedidos de libros le decían. "Vuelva otto día". De regreso a Cuzco, paramos en Oropesa, en una chicharronería junto a una estación de tren abandonada, cuando el sol ya se estaba ocultando en un bellísimo aterdecer. Comimos chicharrones (cerdo asado, pero no las típicas cortezas), bebimos unas cervezas Cuzqueñas y pasamos una tarde divertidísima jugando al sapo.

1!11!

El sapo de Oropesa

¿Quién gano?

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Aquí se ve al campeón, Otto, al fondo

Es duro para personas tan competitivas (pero sólo en el juego) como Karina y yo, pero ganó Otto: 3 de cuatro partidas .

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Atardecer en Oropesa

 

De nuevo Gilgamesh

23 de junio de 2005

Se ha publicado hace poco en español una nueva edición/traducción de La epopeya de Gilgamesh. Su autor, Joaquín Sanmartín, basándose en al edición crítica del texto acadio realizada en 2003 por A. R. George. Según dice mi admirado Carlos García Gual, con profusión de interesantes notas. La epopeya de Gilgamesh es mi libro favorito de todos los tiempos, como bien saben quienes me conocen o quienes visitan esta página con regularidad:

Cuando los dioses hacían de hombres
(en Monadolog, 20 de febrero de 2005) Otras menciones las puedes encontrar usando el buscador de la columna de la izquierda También en el breve pero delicioso weblog de Ana Aranda Los demás somos nosotros se habla de Gilgamesh: 24 de noviembre de 2003

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Gilgamesh luchando con el toro celeste
(por Ana Aranda)

Se considera que Gilgamesh es la primera narración de ficción de la historia (el I Ching chino es quizá anterior, pero es más bien un ensayo). Cuenta la historia de Gilgamesh, rey de Uruk, que tal vez vivió hacia el año -2700. No se sabe cuál fue el autor de este libro, del que se conservan restos en diferentes idiomas, pero sí se sabe que un tal Sinleke Unnunni fue el autor o al menos el copista de la versión ninivita.Hay libros que se pueden comprar varias veces, porque siempre son distintos. Mi padre compra ediciones de los Rubayats de Omar Jayyam (yo también tengo cuatro o cinco: hablo de eso en Esklepsis 1) o del Libro del Dao de Lao Zi. Porque cada traducción es un poco diferente y ofrece cosas nuevas. Pero el caso de La epopeya de Gilgamesh es todavía más interesante, porque cada nueva edición añade fragmentos recientemente descifrados, con lo que la historia se va completando poco a poco. Es curioso que la historia más vieja del mundo sea también la más nueva y cambiante.La última edición que me compré de Gilgamesh (he leído otras después en Internet) es la editada por Jean Bottero. La leí en un viaje delicioso que hice con mis amigos Luis y Marcos a Portugal. Espero con verdadera ansiedad leer esta nueva edición, que no me compro todavía porque tengo que trabajar en un libro.Precisamente en el libro que estoy escribiendo acerca del guión hablo de vez en cuando de Gilgamesh, pero hay una cosa muy interesante que no sé si acabaré incluyendo en el libro, así que la pongo aquí.

 

La paradoja de Gilgamesh

Jean Bottéro, uno de los mayores expertos en la mitología mesopotámica y autor de la más elogiada edición de La epopeya de Gilgamesh, termina su libro con una interesante nota:“Podría haber, en esta obra, ya desde su primer boceto con la Versión antigua, una paradoja que nadie, creo, ha destacado hasta la fecha: frente a este Gilgamesh que busca, con tanto esfuerzo, una vida sin fin y que regresa a su casa, a fin de cuentas, con las orejas gachas, aniquilada toda esperanza y resignado a seguir, con entusiasmo aparente, su destino de mortal, nos encontramos con que su nombre aparece siempre acompañado del signo cuneiforme de la «estrella» que, según las reglas de esta escritura, lo coloca entre los seres divinos. Dicho de otro modo, esto revela, al menos, que editores, correctores, copistas y lectores sabían perfectamente bien, durante todo el largo caminar de Gilgamesh, de su deseo frustrado, de su agotamiento y de su derrota, que después de su fallecimiento, tal y como lo explica la leyenda sumeria de su muerte, había sido «divinizado», y que había obtenido, por tanto, de hecho, esta inmortalidad por cuya obtención tanto se había afanado aquí abajo”.Así que, desde el principio de la historia los lectores u oyentes ya conocían el desenlace, porque sabían que Gilgamesh era un Dios, del mismo modo que los espectadores del teatro griego sabían que es lo que pasaría al final de la obra, porque casi todas las obras se basaban en mitos conocidos. Bottéro, sin embargo, resuelve así la aparente paradoja de un relato casi de intriga pero cuya solución ya se conoce:“La paradoja sólo es aparente, porque si bien autores y usuarios de la Epopeya lo sabían, también sabían que Gilgamesh, durante su vida, era imposible que previera o siquiera esperara lograr este inusitado regalo, en relación con el cual los dioses se habían mostrado siempre tan avaros, porque los definía separándolos radicalmente de los seres humanos. No sólo las diversas versiones de la epopeya, sino también antes de ellas, las leyendas sumerias lo consideran un hombre como los demás, aunque lo describan como superior a todos... La Epopeya habría perdido todo su sentido, toda su fuerza de convicción si Gilgamesh no hubiera sido, a todos los niveles, no sólo hombre sino, por decirlo así, más hombre que ninguno”.Es lo mismo que sucede, y sucedió desde el principio, con la historia de Jesucristo: todo el mundo sabe que al final resucitará porque todos los cristianos saben que Jesucristo es Dios. También los niños conocen el desenlace cuando piden a sus padres que les cuenten otra vez la misma historia. Pero aunque el receptor de la historia lo conozca y quien la cuenta también lo sepa, como lo sabe un cristiano que explica a otro cristiano la historia de su Dios hecho hombre, hay una lógica interna de los personajes, una lógica del relato que exige que el propio Jesucristo no conozca el desenlace, o que al menos llegue a dudar si es o no hijo de Dios, como cuando exclama: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”

 

Orgullo de ley

30 de junio

Pericles, el político ateniense, decía que una ciudad debía estar más orgullosa de sus leyes que de sus batallas. Entre las leyes de Atenas, estaba la igualdad:

"Nosotros y los nuestros, todos hermanos nacidos de una sola madre, no creemos que seamos esclavos ni amos unos de otros, sino que la igualdad de nacimiento según naturaleza nos fuerza a buscar una igualdad política según ley y a no ceder entre nosotros ante ninguna otra cosa sino ante la opinión de la virtud y la sensatez"

Así que es un placer poder estar orgulloso de las leyes que nos estamos dando en España y que hacen que tengamos todos los mismos derechos. Dentro de un tiempo los argumentos de los que se oponen al matrimonio homosexual o a la adopción, o a cualquier cosa basandose en los gustos sexuales, sonarán a pura risa, a idea folclórica que véte tú a saber cómo alguien pudo mantener alguna vez. Me alegro de ser testigo de este momento y participar en él en pequeña medida. Así que bienvenida sea una ley que acaba con prejuicios de miles de años y que demuestra que las cosas a veces sí cambian. Y mucho. Y para bien.¿Qué mejor despedida para este weblog? (Pero volveré con uno nuevo)

 

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