c El criterio y los prejuicios___El hombre que no fue ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, BRUNO! La página del Museo de las Estatuas Realismo Pictofotográfico en el Museo de los Mundos Paralelos Una tragedia shakesperiana Un ángel desnudo Somos lo que comemos___Glamour To Kill___Un cadáver exquisito Leibniz y la filosofía ilegible__Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa:Guattari__Pastecca ataca de nuevo La dinastía TANG Monadolog, Leafar y Leafar__Will Eisner__POr qué a un joven no le gsutaban los jóvenes__Comentarios de Leafar_01__El Craven de Nuria

c Punto__Comentarios sobre los comentarios Una familia de artistas Una familia de artistas Maniqueismo razonable__Comentarios__Wang Wei__El método de Poincaré__La Biblia atea__Million Dollar Baby Bondad e inteligencia Perkins Gilman y lo humano 2__Nietzsche y Aristóteles y el feminismo__Cuando los dioses hacían de hombres__Tratado de Ateología__Platón y Nietzsche La Constitución Europea     Aristóteles en Toledo Charlotte Perkins Gilman y lo humano Arthur Schnitzler__Bertolt Brecht__-Una curiosidad de la RDA Charlotte Perkins Gilman y Dellas (Herland)

Monadolog

 

"Incluso es preciso que cada mónada sea diferente de cualquier otra. Pues jamás hay en la naturaleza dos seres que sean completamente iguales uno al otro y en los que no sea posible encontrar una diferencia".

G.W Leibniz, Monadología

Cuaderno digital

 

La monadología de Leibniz y Leafar_01

14 de enero de 2005

Sigo una propuesta que me envío Leafar_01 en un comentario, que todavía iniciaba ayer (¡meses después!) la página de comentarios, para dar un nuevo nombre a este cuaderno digital.

Leibniz es un filósofo alemán que nació en 1646 y murió en 1716. Una de sus obras más famosas es la Monadología.

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Una imagen rara de Leibniz, que siempre suele aparecer con grandes pelucas

Leibniz escribió muchísimo, tanto que todavía sólo se ha editado una pequeña parte de sus obras, pues tenía la costumbre de guardar todo lo que escribía, incluso las pequeñas notas y papelitos. Yo creo que es una costumbre excelente y que hay que resistirse al impulso de romper o tirar las cosas que no nos gustan. Una de las cosas de las que más me arrepiento es la de haber tirado los originales de mis primeros cuentos y no haber hecho una copia de un cuento sobre los mormones que entregué a una editorial y que no se llego a publicar, por lo que lo perdí, según parece, de manera definitiva. No era un gran cuento, pero me encantaría tenerlo. Tampoco tengo completo uno de mis cuentos favoritos, El hombre que no fue, pues perdí una página y he tenido que reinventarla con una segunda versión del cuento, que ahora me gusta menos que la primera. De ese cuento sé que tiene una copia algún amigo de hace tiempo, así que todavía hay esperanza.

En fin, que si guardas todo y te resistes a los accesos destructores de modestia-presunción, después, cuando pasan los años, esos escritos que has guardado son útiles por varias razones.

Te sirven para comprobar que en un momento de tu vida pensaste determinada cosa, a pesar de que tu memoria te diga lo contrario. Eso puede ayudar a que te muestres más modesto al ver tus errores y la facilidad con que uno puede cambiar de opinión.

Creo que la razón fundamental que nos lleva a mentirnos a nosotros mismos cuando aseguramos "siempre he pensado eso" es que nuestra manera de pensar se va modificando mediante pequeñísimos cambios, casi imperceptibles. Cambiamos de opiniones como cambiamos de células: un día nos despertamos y ya no tenemos ninguna célula de las que teníamos hace siete años, y tampoco quizá ninguna opinión coincidente. Quien no ha cambiado nunca de opinión es sencillamente porque no ha pensado nunca.

Otra razón por la que conviene guardarlo todo es casi contraria a la anterior: puedes buscar en lo que escribiste hace años ideas que mantenías y sigues manteniendo, para demostrar, por ejemplo, que no has cambiado de opinión por razones egoístas e interesadas, sino que ya opinabas eso antes. Por ejemplo, si te parece que el sentimiento de rebeldía durante la juventud es a menudo una reacción casi instintiva debida a que no participas del juego y del reparto social todavía, puede parecer que lo dices porque no eres joven, pero si encuentras un texto en el que dijiste eso cuando tenías 16 años, entonces ya no se puede considerar que sea una opinión que varía en función de tus intereses o de tu edad. Yo tengo un texto escrito hacia los 19 años (autobiográfico aunque escrito en tercera persona) en el que decía: "Nunca le habían gustado los jóvenes, incluso cuando era uno de ellos". Así queda claro que ya opinaba eso entonces. [Ya explicaré por qué no me gustaban los jóvenes, que parece una opinión en exceso dogmática, pero creo que no lo es].

Otra razón para guardarlo todo es que muchas de esas cosas resultan entretenidas después. Leibniz dice en uno de los autorretratos que escribió que le encantó leer algunas cosas que había escrito a los catorce años.

Además, el escribir las cosas y guardarlas te permite desarrollarlas y avanzar sobre ellas. Cuando yo mismo me editaba ejemplares caseros de escritos míos, aprovechaba para añadir notas con mis opiniones actuales. A cada edición nuevas notas. Es el placer de discutir uno consigo mismo.

Seguiré hablando de Leibniz en este cuaderno dedicado a él.

 

Por qué a un joven no le gustaban los jóvenes

Decía en ese escrito de juventud: "Siempre detestó a los jóvenes, incluso cuando era uno de ellos". No he encontrado el texto, aunque espero que aparezca pronto, pues estoy digitalizando mis libretas y hojas sueltas.

Pero he encontrado una variante que escribí en 1996 en el ensayo Casanova, Segundo acto, que escribí, con el seudónimo Paula Dems, como una variante de la novela de Schnitzler Casanova, último acto y que sólo leyó Marcos y me dijo que era "lo peor que había escrito nunca", pero creo que lo dijo porque no le gustó la conclusión. Allí decía:

"Ya se sabe que hay que adaptarse a los usos sociales y vivir cada edad según las normas de esa edad: primero hay que ser y actuar como niños, después como adolescentes, más tarde como jóvenes, en su momento como adultos y, por fin, como viejos. En cada edad lo suyo. ¿No dicen los sabios de Grecia que nada hay más ridículo que un anciano que se comporta como un joven?"

En contra de esa opinión común (y de los sabios de Grecia también) a mí no me gustaban ni me gustan los "jóvenes" en cuanto que representantes del arquetipo "joven", ni los adultos, ni los viejos, ni las mujeres ni los hombres, ni los jefes, ni los subordinados, ni los izquierdistas ni los derechistas, ni los homosexuales, ni los heterosexuales, ni los bisexuales siquiera. No me gusta que uno se adapte a un estereotipo.

Cuando iba a la Universidad podía bromear acerca de un profesor, pero no en tanto que "estudiante enfrentado a profesor", sino en tanto que me refería a ese profesor en particular desde mi punto de vista también particular.

Cuando era estudiante, me expulsaron de varias clases en el Instituto porque defendí a una profesora de inglés frente a mis compañeros, los alumnos: ella lo interpretó mal y pensó que mi defensa era irónica. Ahora como profesor, tampoco participio ni comparto las bromas que hace el gremio profesoral acerca de los alumnos.

También he podido, en esta adaptación general al estereotipo, ver cómo a menudo gente a la que conocía desde hacía tiempo se convertía casi de la noche a la mañana en "señores" y "señoras": el día anterior eran personas y ahora son señores. Asombroso.

 

Will Eisner

Hace unos días murió Will Eisner, a consecuencia de complicaciones después de que le implantaran un cuadruple bypass. Tenía 87 años.

Will Eisner es considerado por muchos como el autor más importante e influyente de la historia del comic. Probablemente con razón.

Durante años dibujó las historietas de un héroe enmascarado llamado Spirit, en las que fue introduciendo nuevas maneras narrativas y nuevas técnicas. Ahora se está editando por primera vez en español en unos álbumes caros pero muy buenos. Todavía no ha llegado a la época que yo considero mejor, en la que sus deseos narrativos podían ser convertidos en realidad gracias a un dominio del dibujo impresionante, pero está a punto, así que espero que se edite hasta el final, porque varias veces se ha intentado sin llegar más que a unas pocas aventuras.

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Eisner dibujó impresionantes primeras páginas para las historietas de Spirit, en las que el título de la colección (Spirit) jugaba siempre un papel gracioso o interesante, como en este caso absolutamente deslumbrante

Hace ya varias décadas, Eisner regresó al mundo del comic. Al publicar Contrato con Dios inauguró un nuevo género (aunque siempre se puede encontrar algún precedente) al que él mismo dio nombre: la novela gráfica. Se trata de comics que cuentan historias tan complejas o tan interesantes como las de una obra literaria (como dice Bruno, lo interesante no siempre tiene por qué ser complejo) y dirigidas a un público adulto (que no quiere decir necesariamente mayor de edad).

Después, Eisner siguió publicando extraordinarias novelas gráficas, como El edificio o Fagin el judío, en la que cuenta la historia de Oliver Twist desde el punto de vista del judío Fagin y que es una hermosa manera de entender lo que ha sido el antijudaísmo, incluso en alguien como Dickens que no era realmente antisemita: como cuenta el propio Eisner, Dickens se arrepintió del estereotipo que había creado e intentó borrar toda alusión a que Fagin era judío, más exactamente, cualquier identificación entre la maldad de Fagin y el hecho de ser judío, pero no pudo. Por ello, Oliver Twist también tuvo una lamentable influencia en la propagación de los tópicos antijudíos, que todavía hoy padecemos (y padecen, sobre todo, los judíos).

Will Eisner también dio clases y escribió varios libros de teoría del comic muy buenos, como El comic y el arte secuencial, que es una joya.

En las aventuras de Spirit hay, en mi opinión, verdaderas obras maestras, no del comic, sino de la narración en general. Muchas películas siguen argumentos que Eisner contó en tan sólo siete páginas. Tal vez no inventó muchos de ellos, pero los mostró de una manera muy difícil de superar.

He leído en una de las necrológicas que Orson Welles pudo ser influido por Eisner cuando hizo Ciudadano Kane. Es una idea que siempre me ha tentado y me alegra que alguien lo diga (no me acuerdo quién era). Pero también se produjo la influencia en sentido contrario: el propio Orson Welles protagonizó una aventura de Spirit. No la he conseguido por ahora, pero sí la primera página. Lástima que en ella no aparece la caricatura de Orson Welles.

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Leafar 01 inaugura los comentarios

Sólo Leafar_01 podía conseguir desplazar al propio Leafar_01 del primer puesto en los comentarios de esta página. Y lo ha hecho con unos interesantes comentarios acerca de la fotografía, a raíz de ideas que comentó Marcos en marcóticos y yo mismo en La vorágine de fin de año (que he añadido ahora a La vorágine a secas, el cuaderno anterior a este).

Puedes leer los comentarios de Leafar_01 pinchando en la columna de la izquierda, donde pone "Comentarios"

 

El primer Craven del año

Pronto subiré el Craven que he dedicado a Will Eisner. Pero antes, y como delicioso final a este primer día del 2005 y a este primer día del nuevo cuaderno digital Monadolog, el primer Craven del 2005: me lo ha enviado Nuria y es también un homenaje al cine, en concreto a Casablanca y a sus guionistas, los hermanos Epstein. Puedes verlo aquí y pronto también en Craven visto por...

 

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La dinastía Tang y el hipervínculo

Lunes 17 de enero de 2005

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Leibniz se había trazado la norma de "no despreciar cosa alguna" y en todo lo que leía procuraba aprovechar el hallazgo feliz antes que demorarse en censurar fallas.

(Ezequiel Martínez de Olaso)

Mi primera página web no fue esta que lees, sino una que hice en 1999 dedicada a la dinastía Tang. Nunca la subí a la red, seguramente por qué no tenía ni idea de cómo hacerlo, pero la hice porque me fascinaban las posibilidades del hiperenlace

Ortega y Gasset tenía en su despacho varias mesas con decenas de libros abiertos en cada una de ellas. Cuando escribía un ensayo, iba recorriendo con su libreta el despacho, mirando los libros y copiando las citas o documentándose.

Internet te permite hacer búsquedas rápidas que facilitan mucho el trabajo y te ahorran mucho dinero en mesas. Puedes consultar centenares de libros. Por ejemplo, las obras completas de Shakespeare en Rhymezone.

Si buscas algo que dijo Shakespeare acerca del vino de Canarias solo tienes que poner "canary" y obtienes 5 resultados, como éste:

SIR TOBY BELCH: O knight thou lackest a cup of canary: when did I see thee so put down?
SIR ANDREW: Never in your life, I think; unless you see canary put me down. Methinks sometimes I have no more wit than a Christian or an ordinary man has: but I am a great eater of beef and I believe that does harm to my wit.

Y además la indicación de a qué obra y verso pertenecen.

Junto a esta facilidad de búsqueda impresionante, que en pocos años incluirá todos los libros editados que no estén sujetos a derechos de autor, es decir casi toda la literatura mundial hasta hace 70 años, internet y el mundo digital ofrecen ese hipervínculo al que me refería: puedes ampliar la información con vínculos que te llevan a otro documento y regresar fácilmente a dónde estabas.

Es cierto que al construirse el estandar de navegación de la red mundial no se hizo muy bien y que precursores como Ted Nelson todavía se lamentan porque no se ha aprovechado realmente lo que el mundo digital y el hipervínculo ofrecen y que es distinto al mundo de papel, pero, de nuevo, las posibilidades son inmensa.

También lo es el que uno pueda corregir, modificar o cambiar de lugar decenas de páginas en un momento. Yo empecé tres o cuatro novelas usando diversas máquinas de escribir, pero no terminé ninguna. Creo que la causa fue que para corregir una novela usando una máquina de escribir, tienes que teclearla entera otra vez. A la segunda corrección se acaba muy cansado.

Hay quien dice que se ha perdido profundidad debido a esta facilidad de corrección y de documentación. Hace poco leí un artículo que criticaba a los googleeruditos que llenan sus escritos de argumentos copiados y pegados en una búsqueda rápida en Google, pero que no leen realmente nada a fondo. La crítica tiene en parte razón y es verdad que en la red hay montones de páginas y foros llenas de datos, citas y argumentos que sus autores (los que los han copiado) ni siquiera entienden, porque ignoran el contexto.

Es cierto, pero yo creo que sucede eso en Internet y sucedía con los libros. Es algo que no depende de los medios sino de la mente de quien los usa. Unos lo harán mejor, otros peor, unos nos gustarán más, otros menos. Lo de siempre, quizá multiplicado, pero nada más. Todos cometemos errores y deformamos, tergiversamos y citamos mal lo que opinan otros. Se debe intentar evitar hacerlo, pero no se puede evitar de manera cien por cien garantizada, porque entonces uno no escribiría nada nunca. Hay erudición deliciosa, como la de Susan Sontag, y hay erudición insoportable.

Lo que sí se debe y se puede evitar, creo, son los insultos, las actitudes soberbias y despectivas, que, !ay¡, son tan frecuentes en la red como en el mundo literario del papel.

Otra de las ventajas de Internet es que puedes corregir y señalar los errores que cometen otros (en tu opinión) y los que tu mismo cometes. Creo que en poco tiempo se empezarán a producir bastantes descubrimientos en muchos terrenos de la crítica y de la historia gracias a la facilidad de encontrar cualquier palabra que se quiera buscar en un libro. Por ejemplo, en el terreno de la crítica literaria, de la datación y de la autentificación de obras. Y creo que habrá algunas sorpresas interesantes.

Por cierto, en esta tarea de escanear todo lo que se ha escrito, que Google también ha iniciado junto a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos (la mayor del mundo) y otras, creo que se debería hacer una ley que obligara a los monasterios a permitir que se escanearan todos sus documentos y que se examinaran con rayos láser, para descubrir textos antiguos (los monjes reciclaban, por ejemplo, una obra de teatro de Eurípides para escribir una receta de cordero a las cerezas).

También se deberían hacer públicos todos los fondos del Vaticano, que deben esconder verdaderas maravillas.

Además se deberían poner en al red todos los textos sumerios, asirios, etcétera, escritos en arcilla o papiros y que se guardan en los sótanos de los museos. Porque Internet, precisamente, permitiría que se tradujeran todas esas tablillas desde los domicilios particulares de gente interesada en mucho menos tiempo del que se emplea ahora. De este modo, los textos estarían al alcance de cualquiera y la obra original no sería dañada.

En fin, todo esto era a propósito de que he subido la página web que hice en 1999 dedicada a la dinastía Tang. Y la he subido tal cual, simplemente dividiéndola en mis dos columnas habituales. Lo único que he cambiado es la biografía de Bai Juyi, mi poeta Tang favorito, que he ampliado un poco (pero que ampliaré más).

La página era, ya lo dije, de uso personal, y esta llena de errores y cosas a medias, pero a medida que vaya corrigiendo cosas o poniendo nuevas entradas, las iré anunciando aquí, como hago con el Cuaderno Austrohúngaro, por ejemplo.

La dinastía Tang

Leibniz, los antiguos y los modernos

18 de enero de 2005

En La Vorágine inicié una Brevísima historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa, con un texto de Braudillard. Voy a añadir un segundo capítulo, pero antes, vale la pena leer un fragmento de una de las autobiografías de Leibniz en el que se lamenta de la manera de escribir de sus contemporáneos. Por cierto, Leibniz escribió muchas de sus obras en francés, que era entonces la lengua cultural de Europa junto al latín.

Me parece una coincidencia interesante que Leibniz y yo comenzáramos a leer autores antiguos antes que modernos. Eso quizá ayuda a uno a darse cuenta de que una cosa es un texto difícil en el que vale la pena pasar tiempo para entenderlo porque tiene sentido y otra cosa muy distinta es un texto ilegible porque se ha escrito para que sea ininteligible.

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"Y quiso la casualidad que se encontrara primero con los antiguos. En un comienzo le fue imposible comprenderlos, pero gradualmente pudo hacerlo hasta que por último consiguió dominarlos plenamente. Y como todo el que camina bajo los rayos del sol adquiere poco a poco un tinte bronceado, aunque haga incluso otra cosa, así había llegado él a adquirir un cierto barniz no ya sólo en la expresión sino también en los pensamientos. Por eso al frecuentar los escritores más modernos se le hacía insoportable su estilo enfático e hinchado, característico de quienes no tienen nada que decir, y que entonces predominaba en las escuelas, como también le resultaban insoportables los centones heteróclitos de los simples repetidores de ideas ajenas. Ante esa falta de gracia, nervio, vigor y utilidad para la vida de esos escritos, cabía pensar que sus autores escribían para un mundo diferente (al que llamaban República de las Letras o Parnaso).
En efecto, tenía plena conciencia de que tanto los pensamientos vigorosos, vastos y elevados de los antiguos, que parecían cernirse sobre la realidad, como asimismo la vida humana en su total desarrollo que se veía reflejada en una especie de cuadro complejo, acertaban a infundir sentimientos muy distintos en los espíritus. Pensaba sin embargo que todo ello era el resultado de un modo de expresión, claro, fluido y a la vez conforme con la realidad. Y le concedió tanta importancia a esa unidad diferenciada de claridad y conformidad que a partir de entonces se impuso dos axiomas: buscar siempre la claridad en las palabras y en los demás signos del espíritu, y buscar en las cosas la utilidad. Después aprendió que el primer aspecto constituía ón."

 

Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa. Capítulo 2. Félix Guattari

Félix Guattari solía escribir con Deleuze, pero este texto increíble le pertenece sólo a él:

"Aquí se observa perfectamente que no existe ninguna correspondencia bi-unívoca entre los eslabones lineales significativos o de arqueo-escritura según los autores y esta catálisis maquinal multidimensional, multirreferencial. La simetría de escala, la transversalidad, el carácter pático no discursivo de su expansión: todas estas dimensiones nos llevan más allá de la lógica del tercio excluso y nos invitan a renunciar al binarismo ontológico que ya hemos denunciado anteriormente".

Se me dirá que es un fragmento sacado de contexto, pero ¿es posible imaginar un contexto razonable para un discurso como éste?

Y lo curioso es que a lo mejor yo estoy de acuerdo con lo que sostiene Félix Guattari: parece rechazar las fáciles dicotomías entre posturas enfrentadas, que es lo que yo hago en La página noALT (pero allí sólo me permito una rareza léxica, lo de pensamiento alternante).

No se trata de que no se puedan usar palabras raras, nuevas o precisas, que a veces son imprescindibles en un argumento complejo: se trata del abuso desmesurado y pomposo. Aparte de otras consecuencias peores de este tipo de lenguaje, de las que hablaré pronto.

 

Baff, cine asiático en Barcelona

18 de enero de 2004

En abril del años pasado estuve en el Festival de Cine Asiático de Barcelona (Baff) y vi unas cuantas películas deliciosas. Hice una página dedicada al Baff donde pensaba hablar de todo lo que vi, pero después sólo comenté tres películas. Espero, antes de que se celebre la próxima edición, subir algo más. Por el momento, he actualizado el enlace en el lateral. También puedes visitar la página desde aquí:

Baff

 

PASTECCA ATACA DE NUEVO

18 de enero de 2004

Siempre que voy a un restaurante y el mantel es de papel me pongo a hacer dibujitos. Es una costumbre que he aprendido de mi padre Iván.

Una noche en qué cenábamos Bruno y yo con Iván en el restaurante pakistaní Shalimar de Barcelona, Pastecca (Iván) improvisó en unos segundos sobre el mantel uno de sus personajes. Se lo pedí como regalo de año nuevo:

 

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Por cierto, no estaría nada mal que el robot de Pastecca se encontrara con Cravenalguna vez. Puedes ver más dibujos de Pastecca en:

Pastecca

 

Somos lo que comemos

20 de enero de 2005

"Has de saber que tus perfecciones futuras guardarán relación con los cuidados que prodigues aquí para alcanzarlas"

Leibniz se refiere al otro mundo cristiano, pero la idea se podría aplicar perfectamente a la reencarnación budista.

Pero yo prefiero aplicarlo a esta vida terrenal. Aristóteles decía que somos lo que hacemos: se podría también decir que seremos lo que hacemos.

Nosotros nos fabricamos día a día, así que, si queremos gustarnos en el futuro, deberíamos ir proporcionándonos cosas interesantes ahora.

También se podría aplicar el dicho "Somos lo que comemos" no a la comida material, sino también a la intelectual y espiritual: dependiendo de los estímulos que nos proporcionemos obtendremos unos u otros resultados.

Creo que somos, o al menos deberíamos ser, no sujetos pasivos en un laboratorio conductista, a la espera de que lancen estímulos sobre nosotros, sino sujetos activos cognitivos, que buscamos los estímulos y a menudo incluso los creamos.

 

Glamour To Kill

Ayer fui a buscar un buen estímulo en la Sala Arena: el concierto de Glamour To Kill.

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Glamour To Kill es un grupo formado por Luis Miguélez, Juan Tormento y Antonio Glamour. Viven en Berlín y al parecer tienen mucho éxito en Alemania. Ya me había gustado el disco de Miguélez y MacNamara hace dos o tres años y me alegra que haya cada vez más grupos, discos y conciertos como ellos.

Según creo, GTK despierta muchas polémicas, del tipo de "eso está ya más visto...", "son unas petardas", "una copia mala de..." y todas esas cosas que se dicen en estos casos.

 

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La portada de su disco de remixes de Clone Fashion,
su canción más conocida

A mí me encantó el concierto, poderoso, intenso y sexual, y me gustaron ellos. Los teloneros también estuvieron muy bien, aunque no he averiguado cómo se llaman.

 

El cadáver lorem ipsum

20 de enero de 2005

Lorem ipsum es un texto de relleno (dummy text) que se utiliza para rellenar páginas de prueba para ediciones, por ejemplo para revisar el aspecto del tipo de letra elegido para un libro. Se podría rellenar con palabras repetidas sin más, pero eso no suele parecerse a un texto de verdad.

Así que se utiliza este texto que empieza por las palabras "lorem ipsum" y que tiene palabras cortas, largas, signos de puntuación, etcétera. No distrae al que revisa el diseño de la edición de la página (ya sea en la red o impresa) y le permite fijarse en la tipografía sin distraerse por lo que cuenta el texto.

El texto lorem ipsum lo utilizan muchos programas de informática, especialmente de la marca de Aldus o Adobe, pero también en los de Corel y en los de Lotus (si no recuerdo mal). Así que es un texto muy popular, hasta el punto de que ha dado nombre a los textos de relleno: un "lorem ipsum".

Es frecuente que la primera vez que uno se encuentra con un "lorem ipsum" intente leerlo, porque parece a primera vista latín. Pero enseguida se da cuenta de que no significa nada, pues la palabra lorem con que empieza ni siquiera sale en los diccionarios de latín.

Entonces, ¿quién invento el lorem ipsum?.

La historia es muy curiosa y sorprendente y contradice algunas de las cosas que acabo de decir en los párrafos anteriores.

Al parecer se usa ya desde el 1500 y fue uno de los textos de relleno que se utilizaron en las primeras ediciones impresas en Europa tras el descubrimiento de Gutemberg. Después, en los años sesenta, se popularizó muchísimo porque lo usaban en las plantillas de Letraset, esas letras que se pegaban en el papel frotándolas con el bolígrafo o lapiz.

 

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Algunas hojas de Letraset

 

Finalmente, lorem ipsum llegó a los ordenadores en forma de texto de relleno para programas de edición como Aldus Pagemaker, que durante un tiempo fue el principal programa de edición digital. Incluso hay programas generadores de lorem ipsum: tú pides cinco líneas o cinco párrafos y el programa te las suministra al instante.

Un generador de lorem ipsum

Number of words
 

Aquí no funciona, pero puedes verlo en acción en:

loremipsum

Otro generador de lorem ipsum más completo

?????e???A ??????
paragraphs
words
bytes
lists
Start with 'Lorem
ipsum dolor sit amet...'

 

Como se ve, el lorem ipsum ha sobrevido hasta nuestros días en la Galaxia Gutemberg (todavía se usa en las imprentas), ha pasado quizá de puntillas por la Galaxia Marconi y ha resucitado en la Galaxia Internet o Digital o Computacional.

Pero sigue en pie la pregunta: ¿quien inventó el texto?

Según parece, un tal Robert MacClintock leyó atentamente el texto y se dio cuenta de que, aunque incluía extrañas palabras, sí era un texto latino. Rastreó entonces el texto en la literatura latina, tarea inmensa que se facilitó porque una de las palabras empleadas en el lorem ipsum es latina pero poco usual: consectetur. De este modo encontró la fuente original del lorem ipsum: varios pasajes de De Finibus, Bonorum et Malorum. Liber Primus, de Marco Tullio Cicerón, (106-45 BC): De los fines, buenos y malos, libro primero.

Resulta entonces que sí es un texto latino. Y además es un texto clásico. Ni más ni menos que de Cicerón. Escrito en el 45 antes de Cristo, una época muy agitada, que también dio a la posteridad el calendario juliano (de Julio César), que es el origen del que tenemos ahora.

Los diversos pasajes del lorem ipsum se corresponden, pues, con algunas modificaciones, con varios pasajes del libro de Cicerón. Lo que más despistó a quienes pensaron que no era latín es, como dije, la palabra lorem, tan rara, pero resulta que se trata de una palabra cortada: quien eligió el texto lo cortó de cuajo. Lorem es dolorem (dolor).

La primera frase del lorem ipsum en el texto original de Cicerón diría algo así como: "No hay nadie que ame el dolor por si mismo, que lo busque y lo persiga sólo en cuanto que dolor".

El texto más o menos completo del lorem ipsum y los fragmentos de Cicerón de los que procede se puede encontrar en:

El lorem ipsum

Sin embargo, aunque el texto original pertenece a Cicerón, quienes lo usan a menudo lo modifican, ya sea por razones técnicas, por ejemplo porque necesitan algunas palabras menos para ajustar una página, ya sea por simple capricho o ganas de jugar.

Modificar el lorem ipsum es una de las bromas habituales de los editores, que cambian una que otra palabra, escriben vocablos inventados o se envían mensajes ocultos en medio de páginas y páginas de lorem ipsum. A veces se trata de mensajes ofensivos o de contenido sexual, por lo que los editores tienen que tener cuidado con el lorem ipsum que utilizan, no sea que le manden unas pruebas de impresión a un convento y en el lorem ipsum haya blasfemias o párrafos del marqués de Sade escondidos.

Algunos ejemplos de textos de lorem ipsum modificados se pueden ver en:

Ejemplo 1

Ejemplo 2

Para terminar por ahora con la historia del lorem ipsum, hay que advertir que la teoría de MacClintock no es del todo fiable, pues según dice Cecil Adams, el descubridor del origen del lorem ipsum no pudo mostrarle ningún texto o manuscrito con lorem ipsum anterior a los textos de Letraset (1961), a pesar de que asegura haber visto dichos textos.

Así que tal vez la utilización del lorem ipsum no se remonte a los orígenes de la imprenta.

Cecil Adams cuenta esto en:

Cecil Adams

 

Lo anterior pertenece a mi página Un cadáver exquisito, pero como estaba en un enlace en un rincón tal vez no lo hayas leído. Si quieres saber qué es un cadáver exquisito, o leer los que he puesto allí o participar en el cadáver lorem ipsum, visita:

Y puedes enviar una sugerencia para un próximo cadáver exquisito. Sólo tienes que pulsar en comentarios (mira en la columna de la izquierda) y proponer un inicio (en el tema del comentario pon la palabra cadáver). Pronto pondré ese cadáver en una página con comentarios automáticos.

 

Un ángel en una libreta

viernes 21 de enero de 2005

Al escanear una libreta de 1997 encontré este dibujo apresurado de una mujer voladora, tal vez un ángel.

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Una trágica escena shakesperiana

martes 25 de enero de 2005

No es una tragedia shakesperiana porque la haya escrito Shakespeare, sino porque le ocurrió al propio Shakespeare. Lo he leído en Coherencia de la paradoja, de Bernardo Ezequiel Koremblit.

"El poeta se había uncido al yugo matrimonial con una mujer mucho mayor que él (Ana Shakespeare), y las lenguas serpentígeras y la murmuración viperina del condado de Stratford aseguraban que lo había hecho por su fortuna... Shakespeare tenía el consuelo de pensar que su mujer, según se maledecía con públicos susurros, había tenido doce pretendientes antes que él, y él resultaba así el trece de la mala suerte, pero, aún así, esta compensación no lavaba su pecado de haberse casado sin amor.

Shakespeare conoció después a Nan Davenant, cálida, sensual, enamorada, rugiente como el océano cuando hacía el amor y lúcida como la centella cuando conversaba, bella e inteligente (propietaria de una hostería en Oxford y madre del poeta Davenant) que también acariciaba el clavicordio y el laúd con la misma minuciosidad y laboriosidad con que acariciaba a Shakespeare. Cuando el poeta y esta mujer ardiente y ardida se hallaban refugiados en una casa de Grendon, a cuya puerta hacía centinela Richard Cowley, actor de la compañía de Shakespeare que interpretaba los bufones, apareció la esposa del poeta.

Ana Shakespeare enfrentó a los amantes y se acercó a Dan Davenant: "No crea usted, señora, que he venido para quitarle a Will; el mismo día de mi matrimonio comprendí que nunca sería realmente mío, que necesitaba esferas más elevadas..." Después de otras declaraciones, dijo Ana Shakespeare: "Devuélvanos a Will por dos días solamente. ¡Todo va tan mal allí, en casa!... Sin él estamos perdidos".

Shakespeare, alarmado, preguntó por su padre enfermo y por otros detalles que le inquietaron. La escena, silenciosa y trágica, se prolongó con el silencio de la esposa, el mutismo del poeta y la mudez de la amante, hasta que Ana, amarga y filosamente, cortó la atmósfera intensa como San Jorge la cabeza del dragón: "Puesto que no queda otro remedio, te daré yo la estocada. ¡Ayúdame, no sé cómo decirlo!... ¡Oh, Will! La mano de Dios te devuelve a casa, no por mí ni por tu padre, y ni siquiera por tu madre, tan vieja y quebrantada... Will: hace cinco días, enterramos a nuestro muchachito".

(Esta escena ha sido relatada por Longworth Chambrun, quien recibió la versión del diálogo por Cowley, el actor que cuidaba la puerta del refugio de los amantes, y el hijo de Ana y William Shakespeare, llamado Hemnet, murió el 11 de agosto de 1596).

El poeta se desplomó sobre la mesa y Nan Davenant se inclinó agachándose hasta el piso: humildemente y en silencio anudó un lazo del zapato de Ana, y al levantarse murmuró mecánicamente las palabras que precedieron a su salida de la habitación: "Todo ha concluido, Will. Quiera Dios guiar tus pasos hacia tu hogar y conducirme al mío. He comprendido la lección. Vuelvo a mi casa no para reunirme con mi marido ni con los amantes que la maledicencia me atribuye, sino para velar y cuidar a mi hijo. Hombres y mujeres tenemos dos papeles que desempeñar en la comedia humana: Dios nos ofrece uno de ellos, el diablo nos tienta con el otro, y la gracia o el azar determinan la elección. Ana, hermana mía: al venir aquí decidiste mi destino. Separémonos... Me voy a ver a mi hijo; tú, a la tumba del tuyo... y Will llevará la carga que el genio ha posado sobre sus hombros".

Cuando Nan Davenat salió, Shakespeare, apoyándose como un ciego en los brazos del bufón Rick Cowley deletreó estas palabras: "Tú, a quien el azar ha hecho testigo de esta escena, olvídala para siempre; no debes recordar la debilidad de tu pobre amo... Recuerda solamente aquello que nosotros, los actores, olvidamos con facilidad: ¡cuan distinta es la vida real de los artificios de la escena!".


Realismo pictofotográfico en el Museo de los Mundos Paralelos

26 de enero de 2005

Al revisar la última versión que hice del Museo de los Mundos Paralelos, me he dado cuenta de que es absolutamente ilegible. No hay quien entienda los textos.

Resulta que los escribí intentando parodiar la manera en la que escriben los críticos de arte, los galeristas y muchos artistas, pero la parodia acabó siendo tan infumable como el original.

Nadie tuvo la amabilidad de decírmelo, quizá porque se sentían intimidados por un texto tan poco amable, así que me he tenido que dar cuenta yo mismo, que suelo reservar mis más duras críticas precisamente para mí mismo.

En fin, que he reiniciado el Museo y que creo que ahora está mucho mejor (aunque quizá me dé cuenta qué esta vez tampoco dentro de unos meses).

Ahora, aunque sigo imitando, pero con más suavidad, el estilo discursivo de los artistas plásticos y sus expertos, creo se entienden las cosas crípticas de la versión anterior y se desarrollan algunas sugerencias que quizá resultaban imposibles de percibir antes. Si te gusta, agradeceré tus comentarios. Si no te gusta, también, porque me ahorrarás tener que tratarme mal a mí mismo y porque el Museo, al fin y al cabo es algo más o menos público.

Por ahora sólo hay un cuadro actualizado: La novia en el fotógrafo, de Dagnan-Bouveret.

 

El Parque de las Estatuas

jueves 27 de enero de 2005

En mi Cuaderno austrohúngaro hablé del Parque de las Estatuas de Budapest. Ahora he subido una página a este parque, en al que iré poniendo las fotografías de todas las estatuas.

Parque de las Estatuas

 

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, BRUNO!!

Guadalupe Posadas, Daniel Tubau, Cuervo y Craven le dicen a Bruno...

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

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EL CRITERIO Y LOS PREJUICIOS

domingo 30 de enero de 2005

Hace unos días un amigo me preguntaba si es que yo no tenía criterio. Le extrañaba que me gustaran cosas tan dispares como las que a veces elogio en esta página. En especial la música, ¿cómo me podía gustar al mismo tiempo Barbara, Bebe, Brel, Bach, Biolay, Fangoria, Javier Solis, Mina, Gino Paoli, Casbah 73, Elvis, Nick Drake, Os Mutantes, los Stones y los Beatles, Prince, ¡algunas canciones country!, el flamenco, el glam, las sayas peruanas, David Bowie, los fados portugueses, Lou Reed, Velvet Underground, algunas cumbias, el punk, Chris Montez, Kraftwerk, Soft Cell, algo de AC-DC, Frank Sinatra, Charly García y Sui Generis, el rock, el pop, la psicodelia, algo de hip hop y de rap, la música disco, el funk, los boleros, las rancheras, el blues y la música india, etcétera, etcétera.

Y lo mismo sucede con la literatura, la pintura, la arquitectura o lo que sea. Me puede gustar un ilustrado y un romántico, un clasicista y un clásico, un arcaico y un moderno, y encuentro buenas razones en discursos e ideas de grupos, filosofías e ideologías que se consideran antagónicas. Me conmueven poemas chinos, españoles, persas, franceses, estadounidenses o griegos, y lo mismo me da que pertenezcan a una corriente o a otra: poesía de la experiencia, poesía metafísica, simbolista, conceptual...

Mi respuesta es que no. No tengo criterio. Intento no tenerlo.

Tener criterio es casi siempre sinónimo de tener prejuicios, es decir ideas previas que tergiversan e impiden experimentar con naturalidad las cosas. Creo, como Oscar Wilde, que el arte exige una entrega por parte del espectador, una rendición plena, al menos transitoria, a la obra contemplada, a la experiencia concreta.

En mis sueños de perfección (que duran poco, porque detesto la perfección) me gusta imaginarme como el hombre sin prejuicios.

Naturalmente, sé que es imposible. Todo nuestro modo de percibir el mundo depende de lo que hemos aprendido y lo que sabemos. Yo tengo cientos de prejuicios de persona del siglo XX y XXI que no tenía un babilonio del año mil antes de nuestra era y que no tendrá un habitante del siglo XXV.

Además, sólo podemos entender lo desconocido a partir de lo conocido. Lo nuevo a partir de lo antiguo. Todo nuestro conocimiento es en cierto modo metafórico y comparativo.

Eso es cierto, pero hay dos maneras de utilizar el conocimiento: una es construyendo una casa en la que encerrar nuestra manera de pensar. Un casa que tenga, en el mejor de los casos, una ventana a través de la que mirar el mundo que hay fuera.

La otra manera se podría comparar con la construcción de puentes: un puente que nos permite caminar sobre el abismo que nos separa de eso que vislumbramos allá a lo lejos. O, como decía Stevenson en un hermosísimo poema, también se puede comparar con la construcción de faros. Faros que nos permiten acercarnos a la costa oscura sin que se nos rompa el barco.

Quienes miran desde la ventana adaptan lo que ven a ese estrecho marco y lo perciben todo desde esa seguridad de sus ideas ya hechas, deforman la obra que ven, ajustándola a su esquemas. Es como el mito griego del bandido Procusto, que obligaba a los viajeros a tenderse en una cama: si sobraba cama, les estiraba el cuerpo hasta descoyuntarlos; si la cama era más pequeña que ellos, les cortaba la parte sobrante. Así actúan muchas personas cuando opinan o cuando ven algo nuevo: lo adaptan a su lecho de Procustro (así se llama en filosofía a esta deformación de los hechos).

A menudo se juzgan las cosas antes siquiera de conocerlas, como hacen quienes opinan categóricamente de libros o películas que ni han leído ni han visto. Y lo mismo sucede con sus ideas políticas, personales o emocionales. Sus opiniones son siempre previsibles porque ya las tienen claras antes de plantearse la cuestión concreta sobre la que opinar.

Hace poco hablaba con Iván, mi padre, acerca de esas personas que viajan siempre con su pack completo de ideas: siempre dicen lo mismo y siempre sabemos qué es lo que van a decir acerca de cualquier cosa. Tienen un juego completo de ideas que lanzan en cualquier situación, no se advierte nunca ninguna modificación en sus criterios: siguen diciendo lo mismo acerca de cualquier cosa pase lo que pase (tan sólo a veces aplican un ligero maquillaje a la exposición de ideas ya demasiado insostenibles).

Watzlawick advierte también de esa actitud que ante una determinada situación se interroga antes que nada. "¿Qué debo sentir?" o "¿Dónde me debo situar?" en vez de "¿Qué debo pensar?". Y, efectivamente, en vez de pensar, se sitúan allá donde se sitúan los suyos, y van , como decía Séneca, "no a donde hay que ir, sino a donde se va".

Pero uno debe estar dispuesto, creo yo, a replantearse sus ideas casi a cada momento, y sobre todo debe darse cuenta de cuáles son sus prejuicios más repetidos, porque suelen ser los más inadvertidos. Situaciones o acontecimientos que parecen casi idénticos, no lo son si se observan con cuidado y, por ello, casi nunca valen las respuestas automáticas y aprendidas. Uno debe ser imprevisible para sí mismo y para los demás, no por un ansia de extravagancia u originalidad (que también fatiga), sino por el simple hecho de que cuando uno se plantea realmente las cosas a menudo encuentra respuestas inesperadas.

¿De ello se debe deducir que me gusta todo, puesto que no tengo criterio?. No, por supuesto, aunque creo que sí me gustan muchas más cosas de lo que suele ser habitual, porque no descarto casi nada de antemano, ni me avergüenzo de que me gusten cosas que "no me deberían gustar". Y también a veces no me gustan cosas que cualquiera diría que me tendrían que gustar, "conociéndome".

En definitiva, el pensamiento propio se demuestra no por el catálogo de nuestras aversiones y preferencias, sino por la manera en la que las tomamos o las dejamos. Es una manera de ser, no una colección de ideas o gustos. Por eso es tan agradable encontrar a personas que realmente opinan y piensan por sí mismos, incluso aunque no estemos de acuerdo con ellas.

 

EL HOMBRE QUE NO FUE

Al escribir la entrada anterior, una rara asociación de ideas me ha llevado a un cuento que escribí hace muchos años: El hombre que no fue. Como lo escribí en el siglo XX, lo he puesto en la página de Baalberit el archivero.

El hombre que no fue

Pero aquí añado una nota de 1997, porque trata un tema muy interesante:

Sobre El hombre que no fue [1997]
Este cuento ha sido uno de los más importantes para mí. Tan importante como Monthy o Estación Término, por ejemplo. Emocionalmente importante. No sabría explicar muy bien por qué, pero sí puedo responder a una pregunta que me he hecho a mí mismo al advertir que me es muy difícil decir cuál es el cuento más importante de todos los que he escrito (no estoy hablando de calidad literaria).
Porque sucede que hay muchos cuentos que son el cuento más importante. ¿Y cómo es eso posible, si la categoría 'cuento más importante' sólo puede incluir un elemento?
Este asunto me preocupó y tarde en dar con la solución, que vino a mí como una iluminación: de pronto supe que tenía la respuesta, aunque también supe que no sería fácil convertirla en un discurso coherente (cada vez pienso menos eso de que sin lenguaje no es posible pensar).
La respuesta es que todos esos cuentos que se pueden incluir en la categoría más importante lo son para distintas personas. Es decir: vuelvo a mi viejo tópico (y no sólo mío) de que yo soy y no soy todos esos hombres, jóvenes y niños que he sido. De este modo es fácil entender que El hombre que no fue ha sido el cuento más importante para uno de esos yoes que me han precedido, y que Estación Término o El instante Inevitable lo ha sido para otro, y Dama de corazones y seis de pic para otro. De este modo, que no tiene nada que ver con la mística y sí con la física y la biología más rigurosa, se entiende la coexistencia en un sólo ente (eso sí, cambiante), y en veces sucesivas, del grado mayor de intensidad emocional que he llamado cuento más importante. De este modo también se puede entender que es posible haber amado más que a ninguna a varias mujeres y haber sentido que el momento más importante de la vida ha tenido lugar muchas veces.
Después, claro está, el yo actual pone sus propias emociones en el juego e intenta decir cuál es el cuento más importante de todos los que lo han sido alguna vez, pero lo único que podrá hacer este yo actual es elegir su propio cuento más importante, no decidir cuál lo ha sido con más intensidad, veracidad, razón y sentido.
Lamentablemente, no conservo el original escrito a mano de El hombre que no fue y, además, en la primera versión mecanografiada que conservo, falta la última página. Eso me ha obligado a reescribir un nuevo final, utilizando una segunda versión, más extensa que escribí años después. Creo que, más o menos he recuperado la intención y muchas de las palabras del final original. Si algún día encuentro esa página o el manuscrito original, modificaré el cuento en una próxima edición. En cuanto a esa segunda versión, no sabría decir si es mejor o peor que la primera: yo prefiero (también por razones sentimentales), la primera.
En El hombre que no fue son descritas muchas personas que conocí a manera de arquetipos, pero no voy a decir cuáles. Tampoco daré una explicación del cuento (que parece innecesaria) ni trataré el asunto de otros elementos autobiográficos (tal vez lo haga en otra edición).
Enoch Soames (con el que en un momento dado se compara a Elson) es el personaje de un cuento de Max Beerbohm, que leí en la excelente y tremendamente estimulante Antología de la Literatura Fantástica, de Borges/Ocampo/Bioy Casares. Ese cuento, titulado Enoch Soames, me gustó muchísimo y también lo menciono en Jerome Perceval, el crítico voraz.
Otra posible influencia, más lejana e indirecta, puede ser El hombre de la multitud, de Poe.
Eso de que el lector puede añadir lo que quiera a la lista (entiéndase de un modo retórico) lo propuso alguien (también de un modo retórico, no como sucede ahora en Internet, donde el concepto de creación y autoría puede realmente a menudo llegar a diluirse), tal vez Walt Whitman (...).

 

CHARLOTTE PERKINS GILMAN Y DELLAS

2 de febrero de 2005

Charlotte Perkins Gilman nació el 3 de julio de 1860 en Hartford, Conneticut.

Es considerada una escritora feminista, aunque ella misma rechazaba con muy buenas razones esa etiqueta. Pero también hay buenas razones para aplicársela, del mismo modo que podemos llamar a Mark Twain un escritor abolicionista, puesto que estaba en contra de la esclavitud. Perkins Gilman también estaba en contra de la esclavitud o servidumbre de la mujer y es lógico que aparezca en la lista de quienes a finales del siglo XIX y principios del XX lucharon por los derechos de las mujeres. Del mismo modo que consideramos que también Bertrand Russell y John Stuart Mill eran feministas (o que lo soy yo mismo). Cualquier persona razonable debería haberlo sido, pero la verdad es que muchas personas inteligentes y razonables no sólo no se unieron a una de las mayores revoluciones sociales que nunca han tenido lugar, sino que combatieron en su contra. Esa es seguramente una buena muestra de cómo los prejuicios pueden afectarnos sin que siquiera seamos conscientes de que se trata de prejuicios.

 

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Charlotte Perkins Gilman
Tiene cierto parecido con
mi madre Vicky (y conmigo)

 

Perkins Gilman escribió una novela utópica llamada Dellas (Herland). Recuerdo que hace muchos años mi madre se propuso escribir una novela o un guión acerca de una sociedad en la que sólo existían mujeres. Los hombres se habían extinguido por alguna razón y las mujeres se reproducían por partenogénesis, es decir, sin participación del varón.

Hoy en día eso ya no es una teoría utópica, sino que es perfectamente posible que a partir de un óvulo pueda nacer un ser humano, sin necesidad de semen. No estoy seguro de que se haya conseguido hacer lo mismo sólo con semen, creo que no.

Las mujeres de Dellas o Herland , como en la utopía de mi madre, se reproducen por partenogénesis. No hay hombres allí desde que fueron exterminados 2000 años antes (no por las mujeres, sino a causa de una guerra). Es una sociedad aislada y protegida del mundo, que recuerda un poco el Erewhom de Samuel Buttler.

Las mujeres tiene sólo hijas por alguna extraña razón genética. Han prescindido de casi todos los animales domésticos, como los perros, puesto que atacan a las niñas, pero tienen a los gatos (hay gatos hembras y machos), a los que han educado para que no cacen a los pájaros. Además, practican un cierto control de la población debido a la escasez de alimento y han desarrollado una agricultura intensiva y repoblado los bosques con sólo árboles frutales.

Son vegetarianas, practican la incineración, no creen en divinidades castigadoras patriarcales sino en una difusa Diosa madre, e insisten más en la educación que en la genética, una educación flexible y tolerante, fundada sobre todo en juegos y diversiones y no en el esfuerzo o el castigo.

Las mujeres de Dellas tienen una cierta organización pero no parece demasiado rígida: hay unas guardianas, robustas y que han pasado ya de los cuarenta, están las niñas que son, no literalmente, pero si psicológicamente, hijas de todas las habitantes de Dellas ("cada niña tiene dos millones de madres") y están las jóvenes. Estudian toda la vida y no una sola cosa, sino todo tipo de cuestiones, evitando la especialización.

Son todos estos aspectos con los que yo coincido casi por completo, así que es una buena sociedad utópica, incluso para alguien como yo que soy contrario a las utopías. Además, Dellas es una de las pocas utopías que no se mantiene con el recurso a la fuerza o la violencia, característica casi obligada en todas las sociedades utópicas, no sólo las del mundo real, sino incluso las de la ficción, como la Utopía de Tomas Moro o la República de Platón.

Un aspecto curioso de Dellas es que allí no existe el sexo, la atracción y el acto sexual. Perkins Gilman lo dice explícitamente y también deja claro que las habitantes de Dellas no son lesbianas.

Tampoco existen sentimientos como los celos y es curioso que en un momento de la obra se dice que a las mujeres de Dellas no les interesan las historias del mundo exterior (que les cuentan tres hombres que llegan allí) en las que los celos son el argumento principal. A mí me sucedió lo mismo cuando vi hace poco Closer: no entendía el absurdo comportamiento de los personajes, lo que me hacía difícil identificarme o preocuparme por sus problemas. Es algo semejante a lo que pasa al leer las obras de Calderón que tienen que ver con el concepto del honor, que hoy a todo el mundo le parece tan absolutamente ridículo como a mí me parecen también las historias que se basan únicamente en la idea de los celos y las infidelidades como si fuera algo tremendo o algo que tuviera que ver con el amor.

En Dellas hay amor, pero no hay sexo y tampoco celos. Perkins Gilman sugiere que el sentimiento de los celos tiene mucha relación con el sexo, pero ninguna con el amor, lo que es hasta cierto punto razonable. Pero quizá tampoco tengan que ver los celos con el sexo, sino con el sentido de posesión o cosas peores, que es uno de los rasgos quizá más propiamente masculinos, pero que también comparten muchas mujeres. Otro día hablaré de la interesantísima y lúcida distinción que hace Perkins Gilman de lo femenino, lo masculino y lo humano.

Para mí, la ausencia de sexo es casi el único rasgo negativo de Dellas, pero tal vez sea ese un prejuicio del que yo no he sabido librarme y que no siento por el momento ninguna necesidad de abandonar, pues en el sexo sólo veo placer y maravilla.

En el estupendo prólogo a Dellas escrito por Elizabeth Rusell, se añaden algunos defectos más a la obra, como cierto racismo, común en la época. Es cierto, pero se muestra muy atenuado en comparación con otras opiniones vergonzosas de autores de la misma época (en general las feministas también eran antiesclavistas). En cuanto a opiniones cercanas a las teorías eugenésicas o de lucha por la vida en el sentido de Spencer o de Galton, yo no lo he visto tan claro: aunque es cierto que se habla de "supermadres" (a semejanza de los superhombres nietzchianos), también hay una pasaje en el que se dice de manera explícita que es más importante sin duda la educación que la genética.

En cualquier caso, se trata de una novela de ciencia ficción o utópica, no de un ensayo propiamente dicho, que plantea una situación insólita, por lo que tampoco se puede atribuir a la autora todas las opiniones o situaciones en las que se encuentran sus personajes.

Estoy ahora leyendo también un ensayo de Perkins Gilman llamado A manmade world, our androcentric culture (Un mundo hecho a la medida del hombre, nuestra androcéntrica cultura), que me está gustando mucho y en el que Perkins Gilman argumenta de manera muy poderosa en contra de la discriminación sexual y del sexismo.

La propia Charlotte Perkins Gilman fue víctima de esa discriminación, pues al sufrir depresiones tras el nacimiento de su hija Katherine, visitó a un médico que le recomendó no leer nada, no escribir nunca y permanecer el resto de su vida fundamentalmente al cuidado de la casa y de su hija. El remedio fue peor que la enfermedad y Perkins Gilman acabó hundiéndose en una depresión tremenda que reflejó en su novela El papel pintado amarillo: que era lo único que veía allí encerrada en casa.

Pero después se divorció de su marido y se casó con George Houghton Gilman, quien estaba a favor según parece de la igualdad de la mujer y que ayudó siempre a su esposa, convertida desde entonces en escritora y polemista. Editaba una revista mensual de 32 páginas llamada The Forerunner en la que ella era la autora de todos los contenidos: artículos, novelas por entregas, información y supongo que también ilustraciones, pues también era dibujante y profesora de dibujo.

En 1932 le diagnosticaron un cáncer incurable y poco tiempo después se suicidó:

 

"Ninguna aflicción, dolor, desventura o «pena del corazón» puede excusar el poner fin a la propia vida cuando todavía nos queda alguna capacidad de servicio. Pero desaparecida ya toda posibilidad de ser útiles, y ante la certeza de una muerte inevitable e inminente, el más elemental de los derechos humanos es escoger una muerte rápida y fácil en vez de una lenta y horrible agonía... yo he optado por el cloroformo frente al cáncer."

Pronto contaré algunas cosas del ensayo de Perkins Gilman A man made world.

 

Arthur Schnitzler

3 de febrero de 2005

Hay años en los que uno descubre a un escritor y lo devora. Recuerdo con mucha claridad cuando descubrí a Poe en la adolescencia, y cuando descubrí a Henry James al leer Los papeles de Aspern (aunque ya conocía Otra vuelta de tuerca); también recuerdo el año de Lem, y el de Primo Levi y el de Sófocles, Esquilo y Eurípides. El año pasado y este serán sin duda los del descubrimiento de Musil.

En 1997 descubrí a Arthur Schnitzler. Creo que primero leí La Ronda, Anatol y los ensayos y aforismos en Madrid y luego, en Buenos Aires, La señorita Elsa, Hacia la nada y Casanova último acto.

Pero tal vez sucedió al revés y descubrí a Schnitzler durante el medio año que pasé en Buenos Aires, porque mis recuerdos más intensos están asociados a La señorita Elsa, que encontré en una librería de viejo de Buenos Aires y que leí en algún lugar del barrio de San Telmo. Por un feliz azar, poco después empezaron a traducirse al castellano todas las obras de Schnitzler, y más todavía cuando se estrenó la última película de Stanley Kubrick, basada en un relato de Schnitzler.

A mí me parece que las novelas y relatos de Schnitzler son extraordinarios y siempre creí que fue un autor muy respetado en su época, pero que cayó en un largo olvido con la ascensión de los nazis en Alemania y la anexión de Austria (Schnitzler era austriaco y judío). Por eso me ha sorprendido, al leer un estupendo ensayo de Reich Ranicki, descubrir que aunque Schnitzler tuvo un momento de gloria, en el que Thomas Mann llegó a considerarle el escritor más importante de la lengua alemana (o de Austria, no recuerdo) junto a Gerhart Hauptman, después fue conociendo un declive constante y pasó a ser considerado una especie de reliquia del pasado que hablaba de cosas que ya no le interesaban a nadie. ¿Y cómo es posible que Schnitzler pasará entonces de moda y hoy sea uno de los escritores en lengua alemana de su época menos pasado de moda?

Reich Ranicki da algunas buenas razones para explicar esta paradoja, que tienen que ver con lo que sucedió en Europa a partir de la primera guerra mundial. El mundo, y Europa en particular, se llenó de demagogos, de revolucionarios y de violentos que querían establecer sociedades utópicas en la tierra, que querían purgar a la sociedad de judíos, burgueses o comunistas y donde no había ya espacio para el pensamiento independiente. Había que unirse a los grupos para derribar y construir.

Hoy todo eso es lo que nos parece caduco, todo ese nacionalismo, todo ese racismo, esa búsqueda de la supervivencia y el dominio de los más fuertes, de líderes carismáticos a los que las masas siguen como ovejas al matadero (que es a dónde fueron).

Dice Reich Ranicki que Schnitzler estaba en contra del didactismo en literatura, al contrario que Bretch, y que decía: "Creo que mi oficio es crear personas, y lo único que debo demostrar es la multiplicidad del mundo". Es obvio que con ideas como estas no se pueden fabricar proclamas fáciles ni lemas incendiarios como los que fabricaba Bertolt Bretch, quien en una ocasión se puso a gritar durante la representación de una obra de Schnitzler contra esa "morralla caduca".

En fin, que en una época como aquella, en la que tu mejor amigo te podía denunciar en aras de la causa, en la que los tibios eran considerados traidores por unos y por otros y en los que todas las soluciones pasaban por el uso de la violencia, Schnitzler no tenía sitio. En 1927 escribió:

"Una cierta parte de la población está siempre dispuesta, en determinadas condiciones, a dejarse dominar por pasiones tales como al bestialidad, la rapiña y la sevicia y no hay que excluir en absoluto del panorama de posibilidades el que a pesar del relativo carácter apacible de los austriacos, estos no se dejen inducir, llegado el caso, a actos de brutalidad y crueldad".

Diez años después, Austria era anexionada por la Alemania nazi entre el entusiasmo de la mayoría de su población.

Reich Ranicki cuenta cosas muy interesantes acerca de Schnitzler, como que se sentía muy inseguro de todo lo hacía y que se consideraba un escritor mediocre. El mismo admitía: "Mi esencia en todo: el diletantismo", que es más o menos lo que yo considero de mí mismo, pero la diferencia es que Schnitzler sufría mucho por eso y yo no sufro nada (pero quién sabe, tal vez tenga una crisis en el futuro).

Le era imposible centrarse en un proyecto y solía estar ocupado en varias cosas a la vez: "Soy capaz de mirar al fondo, pero no de bajar a él". Creo que Schnitzler es una buena muestra de que la opinión de un escritor sobre sí mismo no es nada de fiar, porque a mí y a muchos más nos parece que Schnitzler es un escritor que a menudo ha bajado hasta el fondo, como en La señorita Elsa o El Teniente Gustl, y que siempre es profundo, a pesar de que, como dice Reich Ranicki, todo lo que dice se entienda. No es nunca un escritor oscuro y es siempre un escritor delicioso. La señorita Elsa es un breve relato deslumbrante en un obsesivo e ininterrumpido monólogo interior, que fue elogiado por Freud porque reflejaba de la manera más clara el flujo de conciencia (Freud consideraba a Schnitzler su doble). Y es cierto, porque realmente parece uno meterse en la mente de otra persona, de Elsa, con todas sus contradicciones, los pensamientos triviales que se mezclan y asaltan la conciencia en medio de la peor de las angustias, la atención que capta detalles insignificantes, el flujo casi paralelo de ideas mezcladas que acceden a la conciencia.

Se dice que otra manera de entender cómo funciona la mente humana es imaginarla como algo parecido al comienzo de La pasión según San Mateo, de Bach, y es cierto, pero en la obra de Schnitzler (también en El teniente Gustl) hay más verosimilitud, porque la conciencia bachiana, la suma de voces que se superponen en una respiración constante y creciente tiene un orden del que nuestra conciencia generalmente carece. A mí La Pasión según San Mateo me recuerda más a los momentos de entusiasmo emocional e intelectual, a un entusiasmo que se mantiene y crece sin parar y en el que todo parece apoyarse en lo anterior.

 

Bertolt Brecht

No voy a decir que la obra de Bretch se haya convertido en morralla, como el decía de la Schnitzler, porque creo que no es así y porque muchas cosas suyas me siguen entusiasmando, a pesar de su didactismo y a pesar del mal ejemplo que dio en su propia vida.

Se atribuye a Bretch aquello tan famoso:

Primero vinieron a por los judíos
y como nosotros no éramos judíos, no hicimos nada.
Después vinieron a por los comunistas
pero como tampoco éramos comunistas, no hicimos nada.
Luego vinieron por los socialistas
y más tarde a por los gitanos,
pero como tampoco éramos socialistas ni gitanos,
tampoco hicimos nada.
Al final vinieron a por nosotros
y ya fue demasiado tarde para hacer algo”

Digo que se le atribuye, porque acabo de descubrir al buscar el poema en la red, que el autor es un pastor suizo Martin Niemoller.

Pero, en cualquier caso, Brecht opinaba de manera semejante a Niemoller y combatió el fascismo y la represión y defendió a los explotados y perseguidos. Pero tras la Segunda Guerra Mundial aceptó el puesto de director en el Berliner Ensemble y se convirtió en escritor al servicio del régimen comunista policíaco de Alemania Oriental. Cuando en 1953 los obreros desencadenaron protestas contra el régimen impuesto por los soviéticos en las que murieron cientos de manifestantes y policías, Brecht acusó a los obreros de agentes del capitalismo y apoyó las detenciones de millares de personas y las ejecuciones de más de cien civiles.

Bretch colaboró con este régimen, él que dijo o popularizó lo que decía Niemoller: "Primero vinieron a por los judíos, pero como yo no era judío..." Sin embargo, parece que en privado decía verdaderas salvajadas contra el régimen policial que defendía en público, un tipo de inmoralidad intelectual semejante al que hace poco denunció Susan Sontag refiriéndose a Gabriel García Márquez y Fidel Castro.

 

Una curiosidad acerca de la RDA

Alemania Oriental tenía probablemente el mayor archivo de datos sobre sospechosos que jamás ha existido, pues se conservan 600.000 fichas, que cualquiera puede consultar en la biblioteca dirigida por Joachim Gauch. Los informantes eran cientos de miles, hay quien dice que toda la población fue espía alguna vez: quienes leen sus fichas descubren que la Stasi (la policía secreta) conocía incluso la marca de su ropa íntima y que el informante era su propio marido y por eso quienes visitan el Museo de Gauch rompen matrimonios y amistades de toda la vida.

 

PERKINS GILMAN Y LO HUMANO [1]

6 de febrero de 2004

Hace unos días hablé de Charlotte Perkins Gilman y de su novela utópica Dellas (Herland). Dije entonces que aunque es lógico considerarla una escritora feminista, sin embargo ella tenía buenas razones para no aceptar esa etiqueta. Esas buenas razones no las da en Dellas, sino en su ensayo A manmade world, our androcentric culture (Un mundo hecho a la medida del hombre, nuestra cultura androcéntrica).

El ensayo empieza de manera deslumbrante hablando acerca de las ovejas. No se considera razonable que nos comportemos como ovejas, es decir que sigamos fielmente a nuestros líderes. Como decía Séneca: "El hombre sabio ha de ir a donde hay que ir no a dónde se va, como hacen las ovejas".

Pero Perkins Gilman explica que las ovejas no piensan por sí mismas porque:

"This instinct, we are told, has been developed by ages of wild crowded racing on narrow ledges, along precipices, chasms, around sudden spurs and corners, only the leader seeing when, where and how to jump. If those behind jumped exactly as he did, they lived. If they stopped toexercise independent judgment, they were pushed off and perished; they and their judgment with them".

"Este instinto, se nos dice, fue desarrollado a lo largo de años de vida en laderas escarpadas, barrancos, estrechos balcones sobre precipicios, con inesperadas esquinas y obstáculos, de tal modo que sólo el líder [la oveja que iba delante] sabía dónde y cómo pisar. Si las que iban detrás hacían exactamente lo mismo, sobrevivían. Si se paraban a ejercitar su pensamiento independiente, caían y perecían, ellas y su pensamiento con ellas"

Después habla Perkins Gilman de otros animales, como los carneros, las cabras, los búfalos y los antílopes y de los vocablos que se emplean en inglés para describirlos: cuando tienen cuernos es un sustantivo masculino. En castellano creo que no se da una correspondencia tan exacta, o tal vez sí. Pero lo más interesante no es eso, sino que esos cuernos suelen ir unidos a unos instintos beligerantes, agresivos y violentos. No es que se trate de una relación de causa efecto ni de un chiste fácil acerca de los cuernos, sino que da la impresión de que la agresividad se da más en los machos, mientras que en las hembras se observa casi siempre lo que se llama instinto maternal.

Hasta aquí Perkins Gilman parece dirigirse hacia las ideas sexistas basadas en al biología tan de moda hoy en día, o anticiparse a ellas, pues ella escribió su ensayo a principios del siglo XX.

Sin embargo, enseguida dice: "En nuestra especie todo esto cambia". Se insiste tanto, dice, en las diferencias entre los hombres y las mujeres, que se piensa poco en qué consiste ser "humano".

¿Hay algo que caracterice a los hombres y a las mujeres en tanto que humanos, del mismo modo que se puede decir que existe algo que caracteriza a las ovejas en tanto que ovejas y no en tanto que ovejas machos y hembras?

No sé si se entiende bien la pregunta. Como hemos visto, las ovejas no piensan por sí mismas (ya sean machos o hembras) a excepción de la que va delante. Esa es una característica "ovejil". Sin embargo, en los tigres no observamos ese comportamiento, sino más bien el contrario: cada tigre suele ir solo y raramente o nunca forma grupos, como hacen, por ejemplo, los leones. Esa es una característica "tigril".

Pero tanto las ovejas hembras como las tigras (¿o tigresas?) tienen instintos maternales. Esa parece ser una característica de los individuos femeninos, sea cual sea la especie a la que pertenecen.

Entre los seres humanos, parecen darse también esas características de agresividad masculina e instinto maternal femenino (obviamente por instinto "maternal" me refiero al cuidado de los hijos), pero, aparte de esa coincidencia (que luego se discutirá): ¿los humanos nos parecemos más a los/las ovejas o a las/los tigres?.

Esa es una pregunta que me interesa mucho y he dado ya algunos ejemplos de ese interés en está página y en estos cuadernos digitales.

Desde el punto de vista teológico, una fuerte objeción contra la opinión que sostiene que la crueldad humana es necesaria porque así tenemos libre albedrío es que quizá podríamos tenerlo también sin necesidad de parecernos tanto a los tigres.

Tal vez no hay por qué parecerse a las ovejas, pero ¿no podía Dios haber elegido un modelo intermedio entre las ovejas y los tigres? Por ejemplo, los elefantes, que comen hierba y, según tengo entendido no son especialmente agresivos, pueden colaborar entre ellos y con otras especies y parecen tener una inteligencia bastante notable. O mejor todavía, podía habernos creado a semejanza de los extraordinarios delfines.

Como dice William Blake en su poema Tiger que tantas veces he citado:

¿Qué martillo, qué cadena?
¿En qué horno se forjó tu cerebro?
¿En qué yunque? ¿Qué osadas garras
ciñeron su terror mortal?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas,
Y bañaron los cielos con sus lágrimas,
¿Sonrió al contemplar su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Es asombroso, sí, que una misma mano crease al cordero y al tigre, y que también creara al ser humano a semejanza del tigre pero con un poder y una agresividad mucho mayores: los humanos somos tigres para los propios tigres.

Continuará...

Aristóteles en Toledo... y Freud

8 de febrero de 2005

Aristóteles no estuvo en Toledo, que yo sepa, quizá porque no era tan viajero como su maestro Platón y porque, según tengo entendido, el viaje más largo que hizo fue a Macedonia para educar a Alejandro Magno, o tal vez porque, aunque hubiese llegado a la Península Ibérica, la ciudad de Toledo o Toletum todavía no existía. Pero, aunque no haya estado en Toledo, yo sí he estado con él en Toledo, con su Poética, que he vuelto a leer en el autobús que me llevaba de Madrid a Toledo esta mañana.

Una inicio enrevesado que me sirve simplemente para introducir tres o cuatro cosas que me han llamado la atención de este libro que todavía sirve para aprender acerca de la escritura, el teatro o el cine, y eso que está incompleto. Pero las cosas que voy a comentar no tienen que ver con la dramaturgia, sino con otros asuntos.

En el autobús, mientras leía la Poética, no podía dejar de darme cuenta de que mi compañero de asiento sentía una gran afición a hurgarse la nariz. Yo intentaba colocarme lo más escorado posible para no ser distraído por este espectáculo que no venía incluido con el precio del billete, pero era imposible. De pronto leí un pasaje de Aristóteles que decía exactamente:

"A continuación de lo dicho conviene tratar de lo que deben procurar y evitar los autores, así como de la nariz de donde procede el efecto específico de la tragedia"

La verdad es que me extrañó ver una nariz en este contexto, así que releí el pasaje:

"A continuación de lo dicho conviene tratar de lo que deben procurar y evitar los autores, así como de la raíz de donde procede el efecto específico de la tragedia"

Resulta que mi compañero de viaje se había metido tan profundamente en mi cabeza que incluso saltó desde allí a la Poética. Es como esos lapsus linguae de los que hablaba Freud: quieres decir una cosa pero dices otra, la que realmente piensas.

Aristóteles en Toledo: 2. Aprender

Las ideas de Aristóteles acerca de cuál es el bien supremo se suelen buscar en su Ética a Eudemo o en su Ética a Nicomaco o en otros escritos, como la Física, Sobre el alma o la Metafísica. No creo que se busquen en la Poética.

Sin embargo, he encontrado en la Poética este pasaje en el que Aristóteles, casi de pasada, dice qué es lo que más le gusta en el mundo. No sé si eso se podrá identificar con el bien supremo que propone en otras obras, por ejemplo con la contemplación, pero esto es lo que dice:

"Aprender algo es el mayor de los placeres no sólo para el filósofo, sino también para el resto de la humanidad."

Aquí parece verse por un momento la sonrisa en el rostro de Aristóteles, de este filósofo tan preciso e implacable, tan serio en apariencia. ¡Cómo debió disfrutar! Porque, con excepción tal vez de Demócrito, creo que pocas personas han aprendido tanto como Aristóteles.

Mañana sigo con este tema.

Me ha gustado esto que dice Aristóteles acerca del carácter:

"Carácter es aquello que indica una libre decisión respecto de qué cosas, en circunstancias adecuadas, se elige o se rehúye, por ello no hay carácter en los discursos en los que el hablante no tiene que decidir o evitar nada".

Me gusta porque estoy en desacuerdo con una idea muy extendida que considera que una persona tiene carácter si grita mucho ("Es que tiene mucho carácter") o si dice lo que piensa con mucha seguridad, o si tiene una opinión definida acerca de todo, o si se dedica, en vez de a pensar, a lanzar proclamas.

Espero mostrar en los próximos días que esto que dice Aristóteles tiene mucho que ver con algunas de las cosas de las que habla Charlotte Perkins Gilman.

Próximamente en esta página...

La vanguardia es la retaguardia

9 DE FEBRERO DE 2005

Me dijo ayer esta excelente frase Iván, mi padre. Como todas las fórmulas brillantes hay que tomarla con precaución, pero es en general muy cierto. Un ejemplo de ello es el próximo referéndum europeo en el que encontramos de nuevo a la izquierda radical y vanguardista propugnando el "NO" y en el mismo bando que los partidos nazis, los partidos fascistas, los partidos racistas y los partidos fundamentalmente nacionalistas.

La Constitución de Europa

18 de febrero

Una larga ausencia de este weblog, que algunos me han señalado, como Marcos (¡feliz cumpleaños!), quien me dijo "¿Por qué nos castigas con tu silencio?".

En la entrada anterior hablé de lo que opinan otros de Europa y del referéndum, pero no de lo que opino yo, que es una cosa que a veces se hace en exceso. Para corregir ese error, y rompiendo mi promesa de no tratar aquí temas políticos excepto si no hay más remedio, diré más o menos lo que opino del asunto. No para hacer campaña o crear plataformas, sino como siempre, a titulo individual, personal y subjetivo. Expreso, sencillamente mi opinión.

Que supongo es fácil de deducir si se lee la entrada anterior. Mi opinión es que voy a votar SÍ a la Constitución europea. Ni siquiera digo que se deba votar sí, tan sólo lo que yo voy a hacer.

Voy a votar sí, porque creo que la Constitución es un paso más hacia la unidad de 25 o más países, europeos y en el futuro espero que también no europeos. Creo que esa unión es lo mejor que ha hecho Europa en toda su historia y que el lema de Izquierda Unida en este referéndum es especialmente desafortunado: Otra Europa es posible.

Demasiado bien sabemos que es posible otra Europa si conocemos un poco de historia: basta con echar una ojeada al siglo pasado, el peor de Europa y del mundo en cuanto a sufrimiento y muerte, y fundamentalmente por culpa de Europa. Ya sé que el lema se refiere no al pasado sino a condiciones futuras hipotéticas e imaginarias, pero me temo que es más adecuado decir a Izquierda Unida que Otra izquierda es posible.

Así que esta Europa de los comerciantes es la mejor Europa, porque también es la Europa de los derechos humanos, de la igualdad de la mujer, de la defensa de la justicia por encima de los Estados, gracias a los tribunales europeos (el 70% de nuestra legislación procede de Bruselas), y de muchas otras cosas que la humanidad ha estado persiguiendo durante siglos. ¿Demasiado optimista? Basta con leer un libro de historia y ver que es incluso poco lo que he dicho. O acercarse a Francia y ver como uno pasa sin que le pidan siquiera el carné de identidad. Quienes nos definimos cono cosmopolitas no podemos encontrar un lugar mejor: 25 fronteras disueltas.

La Constitución Europea estoy seguro que no es la mejor Constitución posible, pero lo mejor, como decían algunos griegos es enemigo de lo bueno: la búsqueda de lo perfecto lleva al infierno y de eso, como dije antes ya hay bastantes ejemplos en el siglo XX.

Es una Constitución, creo, de las más avanzadas que nunca se han escrito. Si existe alguna que la supere, supongo que será la de otro país europeo, uno de los 25 estados miembros. Seguro que se podía haber hecho más a mi gusto, pero las Constituciones no se hacen al gusto de uno, sino que uno de sus fundamentos imprescindibles es que sea al gusto de una amplísima mayoría. Y así lo ha sido ésta, puesto que, si no me equivoco, ha sido refrendada por el 80 o 90 por ciento de los parlamentarios europeos. Algunos dicen que nadie nos ha consultado. A lo mejor, si lo hubiesen hecho, no habríamos sabido qué decir.

Pero, aparte de eso, claro que nos han consultado: ¿quienes han elegido a los parlamentarios europeos? Parece que hay quien piensa que una Constitución o cualquier ley se puede escribir entre doscientos millones de personas. Me temo que no es posible. Por si fuera poco, se ha convocado, al menos en España un referéndum, que seguramente es innecesario. Es curioso que quienes se quejan de que no se nos ha consultado y piden no votar o votar No por esa razón suelen ser quienes defienden ir resolviendo todos los asuntos a golpe de referéndum, uno de los métodos más proclives a la demagogia. Así que hay referéndum y quizá sea bueno que lo haya en este caso porque es una ley fundamental, la ley más fundamental de Europa.

Por otra parte, en pocos lugares se podrá encontrar algo más solidario que lo que ha sido la Comunidad Europea. Durante años, España y muchos otros países ha estado viviendo de las ayudas europeas, especialmente procedentes de Alemania y eso ha permitido elevar el nivel de vida de manera casi asombrosa, hasta el punto que ahora España casi debe ser más contribuyente que receptor. ¿Hay algo más solidario que el intento europeo de igualar el nivel de vida de todos los países miembros? De eso pueden hablar mucho los españoles, pero también los irlandeses, los griegos y los portugueses.

Y voy a votar sí también porque el mundo no está en uno de sus mejores momentos. Un Estados Unidos belicista y temerario, que es capaz de poner en entredicho la convención de Ginebra, una Rusia semidictatorial con iguales tendencias belicistas, una China que avanza hacia convertirse en la primera potencia mundial que está todavía bajo una dictadura y donde los derechos humanos brillan por su ausencia y mil millones de musulmanes en países en los que no hay democracia, menos derechos humanos, el cincuenta por ciento de la población está sometida (las mujeres) y aumentan las tendencias religiosas y la intervención e los curas en la política. A eso se puede sumar la terrible África y la India. Poco queda que pueda llevar al optimismo, excepto la Unión Europea. Como decía Daniel Cohn Bendit (Dani el Rojo de mayo del 68) si se quiere controlar la acción política mundial de Estados Unidos, al única manera es una Europa unida y convencida de estarlo Si la Constitución es rechazada, entonces sí que Estados Unidos tendrá manos libres para actuar como le dé la gana. Y no digamos del resto de lugares antes enumerados. Así que Europa no es sólo positiva para sí misma, sino para el resto del planeta. Con todos sus errores, sus defectos y sus imperfecciones, es la única fuerza realmente influyente en pro de un mundo mejor. Para mí esto es más que suficiente para votar sí.

Pero para que no parezca esto un ejercicio de elocuencia, daré algunas razones concretas para aprobar esta Constitución. De hecho, no las daré yo, aunque las comparto, sino que las transcribo de la revista El ciervo, una revista cristiana de izquierdas.

"20 RAZONES DEL SÍ DE LA IZQUIERDA

1. Por primera vez se define a la Unión como "de Estados y de ciudadanos", es decir, se ponen las bases para un único demos europeo.

2 El Tratado, por primera vez, incluye como valores, principios y objetivos de la Unión, que son un compendio de las ambiciones sociales de Europa: la libertad, la democracia, los derechos humanos, la paz y la igualdad entre ciudadanos; "la igualdad entre hombres y mujeres", "la justicia y la protección sociales" y "la solidaridad"; la "economía social de mercado", "el pleno empleo y el progreso social", la lucha contra "la exclusión y las discriminaciones"; "la cohesión social y territorial", "el desarrollo sostenible", "el comercio equitativo" y "la erradicación de la pobreza en el mundo". Estos valores consagran el modelo europeo de sociedad, que tiene en su corazón la idea de la justicia social.

3. Por primera vez se incluye en el Tratado la Carta de Derechos Fundamentales, con carácter vinculante (es la Parte II) y con fuerza, jurídica para ser invocada ante los tribunales europeos. Con ello se dota de plena realidad política al concepto de ciudadanía europea.

4. En este mismo sentido, la Carta incorpora (y con ello consagra a escala europea) los derechos sociales clásicos, como el derecho de huelga, el derecho a la información de los trabajadores, el derecho a la negociación colectiva, o la protección contra despidos abusivos. Constitucionaliza el diálogo social y la participación de los agentes sociales en la política de la Unión y reconoce la capacidad comunitaria para legislar sobre servicios públicos. En este aspecto, va mucho más lejos que muchas de las constituciones de los Estados nacionales de la Unión.

5. Además, incluye entre los objetivos de la Unión el derecho a una educación gratuita, el acceso a los servicios públicos y a la Seguridad Social. Reconoce también los llamados derechos de "tercera generación": el derecho a la protección del medioambiente, a la protección de los consumidores, a la protección de los datos personales o a la diversidad cultural y lingüística.

6. El Tratado instituye la UE, por primera vez, como un ente con personalidad jurídica y simplifica las figuras legislativas, que quedan reducidas a leyes europeas y leyes marco europeas, lo que hará más fácil su control democrático.

7. Clarifica la división de poderes entre los distintos órganos de la UE (Parlamento, Comisión y Consejo).

8. Supone, asimismo, un paso adelante en la democratización del proceso legislativo europeo porque da un rol más relevante al Parlamento Europeo.

9. Un hito fundamental: avanza decisivamente en la eliminación criterio de unanimidad, que funciona como un derecho de veto para cada uno Estados a la hora de tomar las decisiones en el seno del Consejo Europeo. La mayoría cualificada pasa a ser el método más habitual en la toma de decisiones, para casi las materias sobre las cuales tiene competencias el Consejo. Cierto es que la unanimidad se mantiene para tres políticas fundamentales: la fiscal, la social y la política exterior. Este es uno de los aspectos más negativos del nuevo Tratado (si no el peor). Fue una concesión, especialmente grave, que hubo que hacer básicamente al Reino Unido, que representa a las fuerzas anti federalistas, para arrancarle su voto favorable.

10. El Tratado supone un cambio "histórico" en lo que se refiere al sistema de voto en el seno del Consejo Europeo, que a partir de ahora votará de acuerdo con el sistema de doble mayoría. ¿Qué quiere decir esto? De entrada que los Estados tendrán una cuota de voto proporcional a su población, lo cual supone un avance importantísimo en la democratización de este órgano decisivo de la Unión. Las decisiones que se aprueben por mayoría cualificada tendrán que ser apoyadas por un grupo de Estados que representen como mínimo el 65 por ciento de la población; sin embargo, para proteger los intereses de los Estados pequeños, este grupo tiene que estar compuesto al menos por el 55 por ciento de Estados.

11. Avanza, si bien no todo lo que sería deseable, en la institucionalización de un gobierno económico para los países del euro. Es éste un proceso imprescindible para compensar, por medio de la coordinación de políticas fiscales y macroeconómicas que prioricen el crecimiento y el empleo, la autonomía total de un Banco Central Europeo centrado exclusivamente en la lucha anti inflación. El Tratado supone un refuerzo claro de las capacidades de la Unión en Política Exterior y de Seguridad (PESC). Según el Tratado, los principios inspiradores de la PESC deben ser el mul-tilateralismo, el respeto al Derecho internacional, el reconocimiento de la legitimidad de la ONU, la solución negociada de los conflictos, la cooperación para el desarrollo y la defensa de los derechos humanos. Pero, sobre todo, el nuevo Tratado crea de manera estable y definitiva la figura del ministro de Asuntos Exteriores de la UE, que unificará (hacia dentro) y dará visibilidad (hacia fuera) a la PESC. En contrapartida, hay que reconocer como una de las principales insuficiencias del Tratado el mantenimiento de la unanimidad en el Consejo Europeo a la hora de tomar decisiones de política exterior.

13. Se instituyen las cooperaciones reforzadas, un mecanismo por el cual aquellos países que quieran avanzar más rápidamente o profundizar la integración en una política determinada, tienen la posibilidad de hacerlo sin necesidad de que el resto les siga, siempre y cuando no se les impida la posibilidad de hacerlo en el futuro. Una limitación a este mecanismo es el hecho de que todos los países deben dar su visto bueno a una cooperación reforzada (los que participarán en ella y los que no), pero estamos ante un instrumento muy relevante para garantizar que el proceso europeo siga hacia delante en una Unión ampliada a 25 Estados, donde las asimetrías van a ser más inevitables.

14. Este es el mecanismo clave, por ejemplo, para dar los pasos fundamentales que la UE tiene pendientes en defensa. En este sentido, el Tratado sienta unas buenas bases para que la UE se dote de una estrategia de defensa autónoma, sacándose de encima la tutela norteamericana. Si bien es verdad que otro de los precios que ha habido que pagar (a los propios Estados Unidos) es la explicitación de que la OTAN sigue siendo el pilar fundamental de la defensa europea.

15. Todo lo que suponga avanzar en la integración política, en política exterior y en política de defensa, supone, sin duda, un reforzamiento de la UE como actor relevante en la política mundial, capaz de ejercer de contrapeso a los Estados Unidos y sus ansias imperiales, y de impulsar el multilateralismo en las relaciones internacionales. Así, nadie tan contento con una derrota de la Constitución como los neocoms que lideran la política exterior estadounidense.

16. La Constitución da un rol más relevante a las regiones, permitiéndoles acudir al Tribunal de Justicia y obliga a tener en cuenta los efectos en las regiones (especialmente en aquéllas con poder legislativo) de todas las decisiones comunitarias.

17. Además, por primera vez, aunque sea de modo tímido, la Unión reconoce como un principio propio la protección de las lenguas minoritarias y se compromete con la defensa de la diversidad. Un protocolo adicional al Tratado incorporado a última hora a instancias del Gobierno español abre la puerta al reconocimiento de las lenguas minoritarias como lenguas oficiales.

18. Avanza también en democracia participativa, puesto que se reconoce por primera vez la posibilidad de la democracia directa por medio de la Iniciativa Legislativa Popular a escala europea, por la que los ciudadanos pueden promover una ley si recogen un millón de firmas de ciudadanos.

19. Por otra parte este proceso de redacción de este Tratado ha sido el más democrático de cuantos ha conocido la UE en su historia. Normalmente los Tratados eran redactados por las llamadas Conferencias Intergubernamentales (CIG) en las que los Estados negociaban entre sí, a puerta cerrada, el texto que luego debían aprobar. Esta vez, se ha convocado por primera vez una Convención, una especie de organismo constituyente, formada básicamente por representantes de los Parlamentos nacionales y del Europeo. De esta Convención nació un texto que luego los gobiernos retocaron, ciertamente a la baja. Nunca había habido tanta transparencia ni tanta democracia en el proceso de integración europea.

20. La posibilidad de revisión del Tratado, su facilidad o dificultad, es uno de los puntos que más ha centrado el debate, en el seno de la izquierda, entre partidarios y detractores. Como han escrito los franceses Strauss-Khan y Delanóe: "Algunos, entre los que quieren ir más lejos, temen sin embargo que ya no podamos hacerlo jamás, dado que el nuevo Tratado grabaría en mármol la Europa actual." Pero, como ellos responden, no es así. El argumento que sustenta este miedo viene a decir que un Tratado con pretensiones constitucionales es mucho más difícil de cambiar, y que tiene una vocación de permanencia mucho mayor que los precedentes. Sin embargo, este Tratado no es más difícil de cambiar que los anteriores, porque requiere la misma regla fundamental que los anteriores para su modificación o sustitución por otro, que es la unanimidad entre los Estados de la Unión. Si acaso, podría esgrimirse que probablemente este Tratado será más fácil de revisar que los precedentes gracias a la llamada "cláusula pasarela" a la que no se ha prestado la atención que merece: permite que materias que hoy todavía son decididas por unanimidad en el futuro puedan decididas por mayoría cualificada si decide, por unanimidad, el Consejo Europeo". (EL CIERVO)

Solo añadiré algo que también dicen el El Ciervo: la Constitución europea no puede ser de izquierdas o de derechas en sí, sino tan sólo permitir que se haga una política de izquierdas. Y esta lo permite. También, por supuesto, de derechas. Pero si por izquierda se entiende, como entiendo yo, derechos humanos, igualdad y todas esas cosas que dije al principio, entonces esta es una Constitución escorada hacia la izquierda. Y lo bueno es que estas cosas las hayan aceptado la izquierda y la derecha europea, con las excepciones conocidas a un lado y a otro, de tendencias que no suelen preocuparse de los derechos humanos, por ejemplo.

Por otra parte, y esto es algo que parecen ignorar muchos pero que es la esencia del debate, no se trata de elegir entre esta Constitución y cualquier cosa imaginaria, sino entre esta Constitución y el Tratado de Niza. Si esta Constitución no se aprueba, regirá el Tratado de Niza. Así de sencillo. Y esta Constitución es claramente mejor.

Perkins Gilman y lo humano [2]

20 de febrero de 2005

Hace unos días comencé a contar algunas cosas que dice Perkins Gilman en A manmade world. Pongo aquí un enlace a esa entrada por si no la leiste:

 

Perkins Gilman hablaba de las características femeninas y las masculinas, pero ya dije que no caía en ese pseudobiologismo hoy tan extendido que dice todo el rato que hombres y mujeres son diferentes. Al contrario.

En primer lugar Perkins Gilman señala esa curiosidad que conocen los etólogos (estudiosos del comportamiento animal): que en muchas especies el macho tiene un comportamiento que se parece al de la hembra humana. Se refiere a la exhibición y los adornos, a los elementos de seducción, comportamiento del que el ejemplo animal más llamativo es el macho pavo real, con sus impresionantes plumas que parece que sólo tienen la utilidad de deslumbrar a la hembra. Las plumas dice Perkins Gilman son masculinas, no femeninas, lo que hoy en día tiene un doble sentido, insospechado entonces, supongo.

Esta es una de esas paradojas que ponen en entredicho las simplistas calificaciones de masculino y femenino. Pero no se trata de descubrir qué es realmente femenino y qué es realmente masculino haciendo una estadística de todos los animales conocidos. Ese tipo de ejercicios son inútiles, sean cuales sean sus resultados.

André Gide intentó en Corydon demostrar que la homosexualidad era la conducta dominante entre los animales. Recuerdo que cuando leí el libro me pareció bastante convincente, como suelen resultar todos los libros de biología que intentan mostrar la ventaja adaptativa de este o aquél comportamiento (como El Gen egoísta de Dawkins). Porque lo cierto es que entre los animales se da prácticamente todo tipo de comportamiento, así que es fácil demostrar casi cualquier cosa.

Pero sea cual sea el resultado de esas estadísticas entre lo masculino y lo femenino, insisto en que no tiene importancia. Perkins Gilman lo sabe, como lo sabía Aristóteles o Pico de la Mirándola. Lo masculino y lo femenino como tales quedan cancelados por algo superior en nuestra especie: lo humano.

Por supuesto que tenemos características que podríamos llamar masculinas o femeninas por comparación con otras especies. Por supuesto que podemos observar en términos generales más agresividad, o al menos más agresividad violenta entre los machos que entre las hembras (no en la mantis religiosa, claro). Por supuesto que podemos observar que entre las mujeres se dan más instintos maternales, más tendencia a cuidar de los hijos.

Eso es obvio, pero esas características y muchas otras se deben no a nuestra parte humana, sino a nuestra parte animal, es decir masculina o femenina. Si lo humano se desarrolla, irán disminuyendo más y más estas diferencias y todas las demás. Ya se puede observar, lamentablemente, la misma agresividad masculina en mujeres soldado, y también se puede observar, afortunadamente, más atención a los hijos por parte de los padres. La adopción de hijos por parejas homosexuales e incluso su gestación cambiará muchísimas cosas y romperá con muchos tópicos que sostienen que uno está obligado a comportarse de una u otra manera según lo que tenga entre las piernas.

¿Y qué tiene esto que ver con Aristóteles y Pico de la Mirandola?

Tiene que ver que Aristóteles dijo que la naturaleza del ser humano es no tener naturaleza. La característica principal de la 'humanidad' es que no tiene ninguna característica fija, excepto las que ella misma quiera darse.

Y lo mismo decía Pico de la Mirandola mediante una fábula en la que Dios creaba a los ángeles con una naturaleza bondadosa y pura y a los demonios con una naturaleza malvada. Al ser humano lo creaba sin naturaleza y le decía: "De ti depende elevarte a los ángeles o descender a las bestias".

Cuando la gente todavía sigue hablando de lo masculino y lo femenino con tanta tozudez suele poner un montón de ejemplos pintorescos como que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte porque unos leen mapas y otros no son capaces de hacer dos tareas a la vez.

Son las típicas mentiras estadísticas (McLuhan: “Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las mentiras a medias y las estadísticas”). Algunas de esas apreciaciones estadísticas evidentemente se basan en datos reales: los hombres difícilmente superarán a las mujeres, por ejemplo, en dar de mamar: ni siquiera serán capaces de sacar leche (ahora dudo y pienso que quizá incluso podrían lograr eso finalmente).

Otras diferencias no se basan en la biología, sino en la educación, que sigue siendo sexista, muy sexista, y en los estímulos diferentes que reciben hombres y mujeres. Sacar conclusiones acerca de caracteres femeninos y masculinos inmutables cuando las cosas apenas han empezado a cambiar hace dos o tres décadas en sencillamente absurdo.

No es diferente de las consideraciones acerca de la inferioridad de los negros que se sacaban en siglos pasados, e incluso hasta la segunda guerra mundial con los test de inteligencia que supuestamente demostraban dicha inferioridad.

Ahora, bien, insisto, para dejar claro este asunto que suele escaparse de las discusiones. No digo que no haya diferencias biológicas entre hombres y mujeres, incluso puede suceder que los hombres o las mujeres tengan estadísticamente mejor orientación espacial, habilidad lingüística o lo que sea. Lo que digo es que eso no es importante. La cultura y la capacidad humana de aprender puede cancelar prácticamente todo lo biológico. Incluso la orientación sexual. Es posible que en el feto, en la infancia o en la adolescencia se produzca una especialización sexual, pero el sexo humano y el amor humano van más allá de los simples impulsos sexuales animales, que por supuesto existen, pero que son procesados por nuestro cerebro y transformados. El ser humano, en definitiva puede educarse a sí mismo y darse nuevas maneras de ver la realidad, no sólo la pobre manera instintiva con que nos dota la biología.

Un ejemplo es el mecanismo del estrés. Se supone que es una herramienta muy útil para sobrevivir en situaciones de peligro, por ejemplo ante el acecho de una fiera salvaje. Es posible que los seres humanos en los que se activaba mejor este mecanismo tuvieran más oportunidades de sobrevivir y reproducirse. Hoy en día el mecanismo existe, pero no suele activarse por la presencia de una fiera salvaje, sino por situaciones como una llamada de Hacienda, problemas en el trabajo, sobrecarga de responsabilidades, etcétera. Es decir, el mecanismo existe, pero las causas que lo activan son totalmente diferentes y es obvio que la evolución no primó el mecanismo del estrés para que algún día nos enfrentásemos a un inspector de Hacienda. Del mismo modo, la atracción sexual, el deseo sexual y el placer que proporciona el sexo seguramente han tenido algún tipo de valor evolutivo, pero fueran cuales fueran las causas que lo activaron en el pasado, ahora esos efectos se pueden conseguir a partir de otras causas o estímulos, causas o estímulos que nos proporcionamos nosotros mismos, al menos si queremos.

El cerebro humano, en definitiva es capaz de manejar datos. No se sabe exactamente cómo lo hace y la comparación con los ordenadores actuales no parece que sea segura. Pero sí se puede comparar con un ordenador en un sentido. El ordenador tiene unas determinadas capacidades de proceso y de memoria, pero lo que haga con ellas depende del usuario: puede usar sus bytes para escuchar un disco, ver una película, jugar al ajedrez, escribir este entrada o argumentar justo lo contrario. El ordenador está hecho para procesar cantidades masivas de información, pero esa información puede ser de miles de tipos. Y lo mismo sucede con el cerebro humano. Si el cerebro de un humano se puede convertir en el cerebro de un nazi o de un sabio contemplativo y pacífico, y si ambas cosas están al alcance de hombres y mujeres, ¿cómo no van a estar a su alcance todas las demás cosas? Me resulta asombroso que en el siglo XXI, cuando más muestras hemos tenido de lo absurdo de pensar que hombres y mujeres son diferentes, cuando se ha podido ver que las mujeres pueden hacer todo lo que hacen los hombres y todo lo más elaborado y sofisticado, ahora se busquen diferencias tan chapuceras como si uno u otro hacen dos tareas a la vez o si unos se orientan mejor o peor. La buena noticia es que, aunque sea absurdo, mientras sólo se discuta eso...

Sobre las diferencias entre hombres y mujeres puse en esta página un artículo paródico:

Ellas y ellas , ¿viva la diferencia? (WORD) (PDF)

 

 

Aristóteles, Nietzsche y el feminismo

Al leer el excelente libro de Perkins Gilman se me ocurren varias cosas. En primer lugar, que cuando se estudia en las escuelas las revoluciones y los movimientos sociales del siglo XX apenas se le da importancia al feminismo. En mi opinión, el feminismo y la lucha por la igualdad de la mujer ha sido casi seguro lo mejor del siglo pasado. Muchos todavía transmiten la idea de que las feministas eran un puñado de histéricas ridículas, cuando eran las personas más sensatas de su época.

La segunda cosa es lo asombroso que resulta que personas tan inteligentes como Nietzsche fuesen unos verdaderos palurdos en este asunto, víctimas de sus instintos más animales (y me temo que Nietzsche no era víctima de sus instintos sólo en este asunto). Leer a Nietzsche es realmente curioso porque está continuamente cantando a la falta de prejuicios y es en casi todos los sentidos una personalidad reprimida, reaccionaria y frustrada.

Otro ejemplo terrible es Aristóteles, quizá el mayor intelecto de toda la historia, capaz de darse cuenta de que el ser humano no tiene una naturaleza animal sino mental y que, sin embargo consideraba a la mujer poco menos que un animal (acabo de leer un comentario en este sentido en la Poética, por ejemplo).

Se puede decir todo aquello del contexto y que pocas personas pensaban de otra manera. Pero no es cierto: el maestro de Aristóteles, Platón, consideraba que la mujer y el hombre eran iguales y que ellas debían recibir la misma educación. Lo mismo pensaba Aristipo de Cirene, quien educó personalmente a su hija Arete (que dirigió la escuela cirenaica a la muerte de su padre), y lo mismo pensaba al parecer Epicuro. Así que la opinión de Aristóteles es difícil de excusar.

¿Y qué decir de Nietzsche? Ya John Stuart Mill y Harriet Taylor habían escrito una defensa de la igualdad de la mujer, además, por supuesto de todo el movimiento feminista en sí, iniciado probablemente por Mary Wolfstonecraft (la autora de Frankenstein) hacia 1790.

Puedes comparar esto que dice Nietzsche:

"Veo por todas partes los defectos de la educación. Un hombre debe ser educado para ser soldado, en cualquier sentido. Y la mujer debe ser educada para ser la mujer del soldado, en cualquier sentido".
(Carta a Lou Andreas Salomé)

 

Con esto que dice Mary Wolfstonecraft

"Ya he advertido sobre los malos hábitos que adquieren las mujeres cuando se las confina juntas; y pienso que podría extenderse con justicia esta observación al otro sexo, mientras no se deduzca la inferencia natural que, por mi parte, he tenido siempre presente, esto es, promover que ambos sexos debieran educarse juntos, no sólo en las familias privadas sino también en las escuelas públicas. Si el matrimonio es la base de la sociedad, toda la humanidad debiera educarse siguiendo el mismo modelo, o si no, la relación entre los sexos nunca merecerá el nombre de compañerismo, ni las mujeres desempeñarán los deberes peculiares de su sexo hasta que no se conviertan en ciudadanas ilustradas, libres y capaces de ganar su propia subsistencia, e independientes de los hombres (...) Es más, el matrimonio no se considerará nunca sagrado hasta que las mujeres, educándose junto con los hombres, no estén preparadas para ser sus compañeras, en lugar de ser únicamente sus amantes (...)"
Mary Wollstonecraft
Vindicación de los derechos de la mujer, 1793

 

...Y con esto que dicen John Stuart Mill y Harriet Taylor:

 

"El principio regulador de las actuales relaciones entre los dos sexos –la subordinación legal del uno al otro- es intrínsecamente erróneo y ahora constituye uno de los obstáculos más importantes para el progreso humano; y debiera ser sustituido por un principio de perfecta igualdad que no admitiera poder ni privilegio para unos ni incapacidad para otros".
John Stuart Mill y Harriet Taylor Mill
El sometimiento de la mujer, 1869

 

Por cierto, que también resulta asombroso que entre las prioridades de lucha social actuales apenas se oiga hablar de liberar a la mitad de la humanidad musulmana que sigue sometida a los hombres. Es como si se diese por sentado que eso es algo en lo que no debemos meternos. Nadie pide sanciones internacionales contra los países que discriminan a sus ciudadanas, nadie convoca manifestaciones contra la situación de la mujer en Arabia Saudi o Marruecos. Sólo cuando se cae en lo grotesco, como el espanto de las mujeres afganas cubiertas de la cabeza a los pies, se dice algo. Incluso muchos parecen defender que en los países de Europa los musulmanes tengan una ley paralela en la que la mujer está sometida y no goza de los derechos ciudadanos de los que gozamos los que no somos musulmanes, hombres y mujeres.

 

Nietzsche, Platón y la mujer

Quizá piensas que la cita de Nietzsche de la entrada anterior está fuera de contexto y que tampoco es para tanto. Si quieres algo más claro y más detallado, aquí tienes este enlace a un texto completo de Nietzsche en el que polemiza directamente con Platón, reprochándole que considere igual a la mujer.

Hay textos de Nietzsche y de otros autores, incluso ya a mediados del siglo XX y después, verdaderamente repugnantes y bochornosos, pero eso se consideran deslices sin importancia y se concentran las risas en el comportamiento de las feministas.

 

Tratado de Ateología

Iván me ha regalado El tratado de Ateología, de Michel Onfray, que me está gustando mucho. Para que veas de que va, aquí hay un fragmento:

"Les trois monothéismes, animes par une méme pulsión de mort généalogique, partagent une serie de mépris identiques: haine de la raison et de l'intelligence; haine de la liberté; haine de tous les livres au nom d'un seul; haine de la vie; haine de la sexualité, des femmes et du plaisir; haine du féminin; haine des corps, des désirs, des pulsions. En lieu et place de tout cela, judaisme, christianisme et islam défendent: la foi et la croyance, l'obéissance et la soumission, le goüt de la mort et la passion de l'au-delá, l'ange asexué et la chasteté, la virginité et la fidélité monogamique, l'épouse et la mere, l'áme et l'esprit. Autant diré la vie crucifiée et le néant celebré... »

"Los tres monoteísmos, animados por una misma pulsión de muerte genealógica, comparten una serie de aversiones idénticas: odio a la razón y a la inteligencia, odio a la libertad, odio a todos los libros en nombre de uno solo, odio a la vida, odio a la sexualidad, a las mujeres y al placer, odio a lo femenino, odio al cuerpo, a los deseos, a las pulsiones. En lugar y a cambio de todo esto el judaísmo, el cristianismo y el islam defienden: la fe y la creencia, la obediencia y la sumisión, el gusto por la muerte y la pasión por el más allá, el ángel asexuado y la castidad, la virginidad y la fidelidad monogámica, la esposa y la madre, el alma y el espíritu. Es decir la vida crucificada y la nada exaltada..."

Comparto la crítica del autor a la religión, y en concreto a los tres monoteísmos, pero no comparto cierto optimismo acerca del ateísmo que me parece detectar en sus páginas. El caso Nietzsche, ya comentado en las entradas anteriores, es un buen ejemplo, pues se supone que Nietzsche era ateo (una cita suya encabeza el Tratado de Ateología), pero compartía muchas de esas aversiones, fundamentalmente todas las relacionadas con la mujer y lo femenino. Y a ello hay que sumar lo que hemos visto en el siglo XX con regímenes casi ateos (Hitler) o declaradamente ateos (Lenin, Stalin, Mao), que eliminan el Infierno en el más allá, pero lo establecen en la Tierra.

Libros y libros

Hace unos días, Marcos ponía en Marcóticos una texto en el que hablaba de su amor a los libros. Antes de leerlo, yo ya tenía pensado poner aquí algo relacionado con mi amor a los libros... electrónicos.

Es decir, que esto no es una respuesta a marcóticos, sino una casi coincidencia temporal.

A mí me gustan mucho los libros. Debo tener cuatro mil o más, porque ya hace tiempo que dejé de contarlos. Además de estos, que más o menos he leído todos (sé que no siempre se leen los libros que se tienen), he leído tal vez más en la Biblioteca Nacional o en diversos lugares. Sin embargo, no soy un obseso de los libros. Alguna vez un amigo o amiga se ha sorprendido por mi poca mitomanía librera.

No me da ninguna pena que al final se dejen de editar libros en su formato actual, porque yo ya me voy acostumbrando a los libros digitales. Tengo ahora más libros digitales (unos 6000) que libros en papel. Los he conseguido en apenas dos semanas. Leo más rápido en el ordenador y, no sólo eso, con más aprovechamiento.

Tienen la ventaja inmensa de que te permiten marcar y copiar y pegar cualquier fragmento. Además puedes añadir comentarios (como en los libros de papel), pero en ese caso esos comentarios pueden ser indexados inmediatamente con Google Desktop por ejemplo. Además, puedes buscar cualquier palabra entre todos los libros de tu ordenador (también con el Desktop de Google) y encontrar en un instante decenas de referencias interesantes. La única desventaja respecto a los otros libros es que los ordenadores portátiles pesan mucho, pero creo que pronto probaré una agenda electrónica. En una agenda electrónica puedes llevar decenas de libros con un peso que no llega a los 200 gramos, además de todos tus documentos. A lo mejor todavía no tiene la calidez de un libro de papel, pero creo que eso está al caer.

En fin, que estoy encantado con los libros digitales y que, aunque me siguen gustando los de papel, no creo que supusiera ningún trauma sustituir unos por otros. Porque uno de los problemas de los libros de papel es que ya no me caben más en casa.

Los estoicos decían Omnia meum mecum porto (Todo lo que es mío lo llevo conmigo). Pero es cierto que a uno,a demás de lo suyo propiamente dicho, le gustaría llevar algunas cosas más. En mi caso, mis libros y todos mis papeles. Los papeles los estoy escaneando, así que espero llevarlos pronto conmigo a todas partes. Los libros es más difícil, aunque mes a mes aumenta el número de libros electrónicos.

Cuando los dioses hacían de hombres

Este es uno de esos libros deliciosos que me gusta tener en papel. Uno de los libros por los que merece la pena gastarse el dinero. Casi todo libro lo merece, creo, pero es que están tan caros que yo sólo compro prácticamente de segunda mano o de bolsillo (afortunadamente, el mercado de bolsillo en España está mejorando mucho). Es un libro dedicado a la mitología mesopotámica.

La edición está a cargo del legendario Samuel Noah Kramer (autor de una joya llamada La historia empieza en Sumer) y del que es hoy quizá el mayor experto en Mesopotamia, Jean Bottéro. Como se dice en la contratapa, en este volumen se recoge el corpus más completo de textos mitológicos mesopotámicos.

No se incluye el Poema de Gilgamesh (quizá mi libro favorito de toda la historia), no sé si porque es demasiado extenso o porque no se considera puramente mitológico. Y es innecesario porque la mejor edición que conozco, también a cargo de Bottéro, se editó en esta misma editorial (Akal) hace no mucho.

Pero hay ni más ni menos que 51 textos, entre ellos el Enuma Elish o Poema de la Creación y el también fascinante Poema de Erra. Espero que este nuevo estímulo me lleve a ir poniendo aquí cosas relacionadas con Mesopotamia, como ya dije cuando leí la colección de mitos sumerios editada por Federico Lara Peinado hace no mucho.

Hace dos años, por cierto, unos arqueólogos alemanes aseguraron haber encontrado la ciudad de Uruk, donde reinaba Gilgamesh e incluso su tumba. No he sabido más del asunto, porque supongo que con la guerra (Uruk estaba en Irak) todo quedó paralizado, o a lo mejor fue una falsa noticia.

 

Bondad e inteligencia

21 de febrero de 2005

El otro día hablaba con Marcos.

Hay que ver, por cierto, la de cosas que uno ha hecho "el otro día".

Pues bien, hablábamos muchos y mucho en su cumpleaños. Casi todos discutíamos su teoría acerca de la bondad y la inteligencia, que no sé si sabré reproducir aquí con justicia. Y por tanto no lo haré.

Pero la cosa tiene cierta relación con la idea de Platón (o de Sócrates) que dice que sólo somos malos por ignorancia. Para Marcos, una persona realmente inteligente no puede ser mala. Los otros decíamos que esa era una manera de definir la inteligencia muy discutible.

Aquí mismo he puesto un ejemplo ayer con Nietzsche, que era en ciertos aspectos bastante malvado (al menos desde el punto de vista teórico) pero al mismo tiempo muy inteligente. Pero claro, y aquí estaba el problema de la discusión, Nietzsche seguramente no admitiría ser malvado, diría que era simplemente razonable.

Chesterton, en una de sus pocas frases crueles que conozco, dijo acerca de Nietzsche (que pasó los últimos diez años de su vida loco): "Quien no deja que se le ablande el corazón, corre el peligro de que se le reblandezca el cerebro"

Esto de la bondad y la inteligencia es un asunto que he discutido a menudo con Marcos, pero lo curioso del caso es que a veces, como ahora, pienso que estoy completamente de acuerdo con él. Pero después algo me hace pensar que no lo estoy. Así que siento que estoy de acuerdo y que sin embargo no puedo darle la razón. No por tozudez.

Recuerdo, por ejemplo, lo que decía Buñuel acerca de este mismo asunto: durante la guerra civil española dejó de creer que la cultura, la educación y la inteligencia hicieran por sí solas buenas a las personas. Observó tanta crueldad en personas muy inteligentes que la teoría se le desmoronó.

Reflexiones como esa me hacen alejarme de la teoría platónica-marcótica, pero luego me descubro a mí mismo pensando que no considero realmente inteligente a una persona si es cruel o malvada.

Y luego vuelvo a alejarme de esa idea al recordar que conozco a personas que no son en absoluto inteligentes y que sin embargo son esencialmente buenas. Alguien dirá, quizá Marcos: puesto que son buenas eso demuestra que son inteligentes. Pero eso sería despojar a la palabra inteligencia de cualquier significado compatible con el resto de la gente.

Pero, claro, que haya personas que no son inteligentes pero sí buenas no impide afirmar: "No se puede ser inteligente sin ser bueno".

No hay que caer en esa típica falacia lógica que invierte los términos de una afirmación: que todos los habitantes de Nueva York vivan en Estados Unidos no significa que todos los que viven en Estados Unidos vivan en Nueva York.

Pero antes de la conversación con Marcos, estuve releyendo las memorias de Buñuel (¡una hermosa casualidad!) y escribí en un cuaderno lo siguiente:

LA INTELIGENCIA ÉTICA

Dice Buñuel:
"Hoy es de buen tono declararse antimaniqueo. El primer escritorcillo que escribe el primer librito nos advierte que, a sus ojos, no hay cosa peor que el maniqueísmo (sin saber muy bien, por otra parte, de qué se trata). Esta moda se ha hecho tan común, que a veces me asaltan sinceros deseos de proclamarme maniqueo y obrar en consecuencia"
Una persona moralmente inteligente, y en general eso creo que fue Buñuel, dice: "A veces he estado tentado de convertirme en X (algo horrible) simplemente porque hay tantos que dicen "no X" a todas horas". Pero queda claro que no ha hecho tal cosa, que no se ha convertido en X (por ejemplo, en maniqueo). Ahí queda la cosa, en una frase de fastidio, sin más.

Quien sí se convierte en maniqueo simplemente por fastidio de los que atacan el maniqueísmo cae en lo que yo llamo "ser vencido por los enemigos al luchar contra ellos".

Es decir, en realidad se ve obligado a comportarse de una u otra manera no por razones o por su propio criterio, sino por el criterio de aquellos que detesta. Es una cosa ridícula, porque una cosa es que uno siga como una oveja obediente a los que admira, pero ¡seguir a los que detesta! (aunque sea sacándoles la contraria por sistema).

Y sin embargo es un comportamiento frecuente. Quienes detestan a Estados Unidos, a menudo son capaces de justificar cualquier barbaridad simplemente porque Estados Unidos está en contra de ella. Un ejemplo reciente, las elecciones en Irak, que no parecen haber alegrado a nadie, a pesar de que son sin duda algo bueno (yo tengo un amigo kurdo que ve de manera completamente diferente el asunto).

Pero digo esto sólo a modo de ejemplo, no como demostración. El peligro de los ejemplos es que precisamente quien los lee puede automáticamente negar la teoría general si no le gusta el ejemplo, incluso aunque la teoría general sea correcta. Es precisamente un ejemplo de cómo ser dirigido por tus enemigos alejándote de ellos. Así que pondré otro ejemplo: quienes detestan a Zapatero y son de derechas pero partidarios de la Constitución Europea, son capaces de desear que salga un alto porcentaje del NO, e incluso votar NO, para achacar a Zapatero la culpa del ese NO elevado (al parecer, en los feudos madrileños del PP, como Serrano y Goya el NO ha alcanzado el 30%).

Repito que son sólo ejemplos para ilustrar la teoría de ser dirigido por tus enemigos: no tengo la costumbre de inventarme teorías para poder poner ejemplos .

En fin, en aquella libreta escribí algo más:

"Se puede hablar de inteligencia moral y se puede hablar de moral, pero yo no creo en la moral, en las obligaciones morales ni en nada parecido.
No es tan contradictorio como parece. Uno puede ser español pero no por ello está obligado a decir que uno ha de ser español. Si mañana Cataluña se independiza, quizá yo pasaría a ser de la noche a la mañana catalán, sin haber hecho ningún tipo de acto político, simplemente por una cuestión de censo. O seguiría siendo español (me es indiferente, la verdad). Un comportamiento determinado se puede examinar desde el punto de vista moral o político, pero ello no significa que ese comportamiento haya tenido lugar por seguir preceptos morales o políticos. Aunque uno no siga principios morales, eso no significa que sus actos no puedan ser calificados de morales o inmorales.
No sé si lo he explicado muy bien. Por ejemplo, en el terreno artístico. Imaginemos que yo pinto un cuadro e improviso dando un brochazo aquí y otro allá. Ahora viene un experto en arte y dice que es un cuadro comparable a los de tal o cual pintor. Yo no lo sabía, no los he imitado conscientemente, porque no los conocía, pero eso no impide que la comparación, quizá, sea muy atinada.

Y entonces, todo esto venía a propósito de lo de la inteligencia moral. Veo que empiezo a escribir en esta página de la manera chapucera en que tomo mis notas, pero bueno, termino.

La conclusión, que me acerca a Platón-Marcos, es que a mí me admira más, mucho más, la bondad que la inteligencia.

Y lo que más me admira y deslumbra es una inteligencia bondadosa, porque la observación me dice, y en esto vuelvo a alejarme de lo platónico-marcótico, que entre las personas inteligentes, no diré que abunda la maldad, pero sí cierta crueldad (mental), muchísima ironía, bastante aspereza y una ausencia general y asombrosa de empatía hacia los demás.

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Maniqueísmo razonable

22 de febrero de 2005

En una de las entradas de ayer se hablaba del maniqueísmo como algo irrazonable. El maniqueísmo al que se refería Buñuel es la actitud que divide el mundo en malos y buenos, blanco y negro, femenino y masculino, yin y yang, etcétera. Ese tipo de dualismo no me gusta, como se puede comprobar en mi página noALT, dedicada fundamentalmente a criticarlo.

Sin embargo, el maniqueísmo entendido literalmente me parece muy razonable. El maniqueísmo es una religión fundada por un tal Mani o Manes, un persa que mezcló ideas de unas cuantas religiones: la judía, la persa o irania, la budista y la cristiana, entre otras. Mani parece que era una persona muy interesante, pintor, poeta, profeta y creador de una hermosa escritura cursiva. Murió crucificado, como Jesucristo, pero trescientos años después.

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Agustín de Hipona fue maniqueo antes que cristiano.

El maniqueísmo suponía que en el Universo había dos principios antagónicos, uno bueno y otro malo, Dios y el Diablo. Dos principios antagónicos enfrentados, uno luminoso y el otro oscuro.

¿Y por qué me parece razonable el maniqueísmo religioso? Lo diré brevemente, aunque es un tema que da mucho de sí.

Si suponemos que el Universo depende de un único Dios, como en el cristianismo, y que incluso la existencia del Diablo es obra de ese Dios, entonces no hay manera de no hacer responsable a Dios de todas las terribles cosas que observamos en el mundo.

Sin embargo, si existen dos potencias enfrentadas igual o casi igual de poderosas, una buena y otra mala, entonces podemos considerar que el Dios bueno es el responsable de todo lo bueno, pero no de lo malo, que es obra de la potencia maléfica.

Aunque el cristianismo está muy contaminado de maniqueísmo, siempre ha considerado de manera oficial que sólo existe un Dios omnipotente y que el diablo es un mero agitador de maldad.

Así que si yo creyera en Dios, preferiría ser maniqueo. Porque creer en un Dios omnipotente que ha creado este universo se me hace muy cuesta arriba.

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Comentarios

En alguna de las subpáginas de esta página (como en Baff o en Un experimento chino (Wang Wei) he puesto comentarios automáticos. Voy a probar aquí en algunas entradas, como la anterior. También he puesto la opción comentarios en la entrada de ayer en la que hablaba de lo que opinaba Marcos, para que el propio Marcos pueda polemizar si la apetece o trascribir con más fidelidad su pensamiento (o remitir a su web).

Wang Wei

Ya sé que me tomo las cosas con mucha calma y que raramente cumplo mis promesas, especialmente en la página del experimento chino dedicado a Wang Wei (¡se inició el asunto en 1999!). Sin embargo, ahora la pelota está en el tejado de los visitantes. En cuanto reciba, digamos, cinco traducciones de la segunda parte del experimento, subiré la tercera parte, donde las cosas comienzan a ponerse interesantes.

Puedes participar en ese experimento chino, ya sea en su segunda fase o desde su inicio, con este enlace:

Un experimento chino (Wang Wei)

 

El método de Poincaré en el autobús

Henri Poincaré fue uno de los más importantes matemáticos del siglo XX. Se dice que había llegado a encontrar el formulismo matemático que le podría haber conducido a la teoría de la relatividad, pero que le pareció una cosa tan absurda que casi le dio miedo seguir en esa dirección. Sin embargo, en otros asuntos, Poincaré fue osado e hizo grandes contribuciones a la ciencia.

Ahora se están recuperando sus ideas acerca de la manera en la que se desarrolla la creatividad. Él consideraba que nuestro cerebro piensa en segundo plano, es decir, sin que nosotros seamos plenamente conscientes de ello. Ya había sido admitido que el cerebro ordena los datos que le suministramos (a través de nuestra percepción y nuestras reflexiones conscientes), pero Poincaré afirmaba que el cerebro no se dedicaba tan sólo a ordenar o a combinar, sino que era creativo: busca soluciones, calibra hipótesis, etcétera.

Yo estoy de acuerdo con Poincaré y a menudo digo que no hay que perder el tiempo haciendo cosas que nuestro cerebro ya puede hacer pos sí mismo. Del mismo modo que no ayudamos conscientemente a nuestro estómago a hacer la digestión, también podemos dejar que nuestro cerebro se ocupe él solo de ciertos problemas, y nos los dé ya resueltos.

Es decir, que a menudo la atención consciente en un problema no contribuye a solucionarlo, sino a empeorarlo, a hacer más difícil su resolución. Basta en ocasiones con darle al cerebro los datos del problema y dejarle que los solucione en paralelo, mientras nosotros hacemos otras cosas, por ejemplo, dormir.

Poincaré también tenía un método para tener ideas. Se había dado cuenta de que en el momento que precede al sueño se producen fácilmente ideas. La explicación de esto tal vez tenga que ver con lo que acabo de explicar: cuando vamos a dormirnos, nos relajamos, eliminamos la preocupación, el factor emotivo que bloquea nuestro cerebro, y las ideas encuentran sitio para fluir y desarrollarse. Por eso en momentos de relajación es más fácil que se te ocurran muchas cosas, por ejemplo, durante un paseo o, como es mi caso, fregando los platos

El método de Poincaré para tener ideas consistía en sentarse en un sillón con las manos en los reposabrazos. Bajo las manos, en el suelo, colocaba bandejas o cosas de metal y en las manos sostenía dos bolas pesadas. Entonces se iba relajando hasta que se dormía. Y en el momento en el que casi se iba a dormir, sus manos se relajaban y se abrían y las bolas caían sobre las bandejas, lo que despertaba a Poincaré.

Hay que suponer que, tras los sustos iniciales, uno se acostumbra a este método y en cuanto suenan las bolas se pone a escribir todo lo que recuerda que acaba de pasar por su mente

Yo no he practicado todavía el método de las bolas (espero hacerlo hoy mismo), pero sí práctico los martes, miércoles y jueves un método parecido en el autobús que me lleva a Toledo y me trae de vuelta a Madrid

El método consiste en tener a mano una libreta y prepararme para tener ideas para guiones del programa en el que trabajo. Así que voy mirando el paisaje a las seis de la mañana, los anuncios, la gente a mi alrededor, leo libros o periódicos de estos que te dan en la calle y dejo que vaya fluyendo mi mente como si estuviese en una sesión de zazen (meditación).

En una especie de duermevela se me van ocurriendo ideas y la verdad es que cuando llego a Toledo suelo tener diez ideas o más, suficientes para los guiones del día (porque luego, al escribirlas se me ocurren algunas más y necesito más o menos 15 o 20 ideas por día).

Así que convierto el viaje en tiempo de trabajo (pero muy placentero, porque elimina monotonía a un viaje repetido), con lo que después dispongo de más tiempo para otras cosas. Y además se me ocurren algunas cosas no relacionadas con el trabajo, que también apunto.

El método funciona tan bien, que prefiero seguir trabajando en el autobús a hacerlo en otros lugares (excepto en el momento de escribir los guiones, claro).

 

La Biblia atea

Buñuel dice en sus memorias (Mi último suspiro), que su libro favorito de la Biblia es el Eclesiastés o Libro de la Sabiduría. Es también mi favorito, con cierta ventaja sobre el Libro de Job, el Cantar de los Cantares y el Apocalípsis . Pongo aquí el fragmento del Libro de la sabiduría que un anciano lee a un niño en Él, una película de Buñuel, tal como lo cita el mismo:

"En una escena de la película, un anciano leía a un niño un pasaje que, para mí, es el más bello de la Biblia, muy por encima del Cantar de los Cantares. Se encuentra en el Libro de la Sabiduría (2, 1-7), libro que no figura, ni mucho menos, en todas las ediciones. El autor de estas líneas admirables las pone en boca de los impíos.
Basta con poner entre paréntesis las primeras palabras y leer:
"(Pues neciamente se dijeron a sí mismos los que no razonan): Corta y triste es nuestra vida, y no hay remedio cuando llega el fin del hombre, ni se sabe que nadie haya escapado del hades.
Por acaso hemos venido a la existencia, y después de esta vida seremos como si no hubiéramos sido: porque humo es nuestro aliento, y el pensamiento una centella del latido de nuestro corazón.
Extinguido éste, el cuerpo se vuelve ceniza, y el espíritu se disipa como tenue aire.
Nuestro nombre caerá en el olvido con el tiempo, y nadie tendrá memoria de nuestras obras, y pasará nuestra vida como rastro de nube, y se disipará como niebla herida por los rayos del sol que a su calor se desvanece.
Pues el paso de una sombra es nuestra vida, y sin retorno es nuestro fin, porque se pone el sello y ya no hay quien salga.
Venid, pues, y gocemos de los bienes presentes, démonos prisa a disfrutar de todos en nuestra juventud.
Hartémonos de ricos, generosos vinos, y no se nos escape ninguna flor primaveral.
Coronémonos de rosas antes de que se marchiten, no haya prado que no huelle nuestra voluptuosidad.
Ninguno de nosotros falte a nuestras orgías, quede por doquier rastro de nuestras liviandades, porque esta es nuestra porción y nuestra suerte".
Ni una sola palabra _dice Buñuel_ que cambiar en esta lejana profesión de ateísmo. Creería uno estar leyendo la más hermosa página del Divino Marqués."

 

MIllion Dollar Baby

La última película de Clint Eastwood me ha dejado trastornado. dos días después de verla, todavía me asaltan imágenes y todavía pienso en los personajes como si fueran personas, y sufro pensando en ellos.

Lo curioso es que se podría decir que no comparto casi nada de lo que opinan los personajes. Creo además que el boxeo debería estar prohibido, aunque no puedo negar que algunas películas de boxeo me atraen, del mismo modo que uno de mis comics favoritos está protagonizado por un boxeador: Ben Bolt. También me gustan las luchas de gladiadores o las películas de mafiosos y no estoy a favor ni de la mafia ni de la recuperación de las luchas de gladiadores. Aquí precisamente se podría aplicar algo que decía Samuel Johnson muy interesante:

“Un pensamiento no nos llega al alma porque los males a los que nos enfrenta sean reales, sino porque son males a los que nosotros mismos podríamos vernos expuestos. Pero, al mismo tiempo, la clave de la tragedia procede precisamente de nuestra conciencia de la ficción: si creyéramos que los asesinatos y traiciones son reales, dejarían de agradarnos”

 

Una familia de artistas

¡Tachán tachán!

Hoy tengo el honor de presentar las obras maestras de dos jovencísimos artistas: Amaia y Marcos, Marcos y Amaia. Son dos obrás del instante, realizadas ante mi propia vista en una terraza al sol. Las voy a guardar bien para presumir cuando se conviertan en artistas famosos:

Aquí están:

 

AMAIA

1

 

MARCOS

1

1

 

No es extraño tanto talento, si tenemos en cuenta que el padre, Alberto, también es un artista:

1

 

 

Punto

28 de febrero de 2005

Tengo por la red algunas páginas y weblogs aparte de este que ahora lees. Algunos son semisecretos y otras tan secretos que ni yo sé dónde están.

Algunos son weblogs heterónimos, como los poetas paralelos de Pessoa. Al revisar una vieja libreta me he encontrado con un texto que me ha recordado una página web de la que no me habría acordado nunca si no hubiese sido por esta casualidad. En esa página web sólo hay una cosa que se llama PUNTO.

Tenía otras cosas pensadas, pero como hace un año o así que me olvidé del asunto, hago pública ahora esa web, que se llamaba Seingalt (pero que no hay que confundir con el Diario Secreto de Seingalt), porque la verdad es que ni siquiera sé cómo entrar en ella para modificarla.

Seingalt Punto

 

Comentarios sobre los comentarios

Ya dije hace unos días que he puesto algunos comentarios automáticos en la página. Los comentarios automáticos son eso en lo que pinchas y puedes escribir tu opinión acerca de algo que acabas de leer.

Nunca he estado muy seguro de si me gustan o no los comentarios automáticos, y por eso no uso ningún sistema típico de weblogs, como Movable Type o Bloger (excepto en vacaciones).

La ventaja de los comentarios es la interactividad: es un placer tener respuesta de vez en cuando a estas cosas que echas al aire digital.

La desventaja es que en muchas páginas los comentarios se convierten en una plataforma para el insulto, la demagogía, o el autobombo. Hay quien ha tenido que cerrar su página debido a los ofensivos comentarios que recibía.

Supongo que depende del carácter de cada cual, pero yo no suelo insultar a nadie y tampoco me gusta que me insulten. Hay ciertas maneras de discutir que me parecen inútiles y fatigosas y por eso he dejado casi de participar en foros ajenos, porque me parece que generalmente cada uno dice lo suyo y ni siquiera se preocupa de escuchar al otro. Pero tal vez yo también caiga en ese defecto.

Es curioso porque hay páginas en las que los comentarios son interesantes, se discute, a veces acaloradamente, pero con el respeto necesario, mientras que en otras sucede todo lo contrario. Quiero decir que los usuarios se adaptan al estilo de la página, como nos adaptamos a los demás según ellos actúen (al menos yo lo hago, a veces sin desearlo).

En realidad, yo siempre he tenido comentarios en esta página, al menos desde el segundo weblog, Las alas de Ícaro, y no me puedo quejar de los mensajes recibidos, que siempre han sido respetuosos. He recibido uno o dos un poco fuertes, pero por correo privado, lo que supongo que es también una muestra de respeto. Pero mi página de comentarios siempre ha sido referida a la página en general y no a cada entrada en particular.

Ahora he pensado poner la opción de comentarios en algunas entradas, aunque también pondré un enlace para enviar comentarios en general. Todo esto lo explicaré un poco mejor en el próximo weblog. He tomado como ejemplo para hacer esto una de mis páginas favoritas con comentarios, Zootropo, diario del mundo geek, en la que es un placer leer los comentarios. Claro que Zootropo avisa que se reserva el derecho de admisión de comentarios, lo que me parece muy razonable.

Por cierto Zootropo anuncia que ya ha salido una pequeña actualización de Firefox, el navegador que está comiéndole terreno a Explorer (microsoft ha acelerado para este verano la actualización de su navegador porque Firefox (que realmente es buenísimo) está empezando a crearle problemas.

Empecé a escribir estas entradas antes de encerrarme conmigo mismo dentro de mi cráneo durante cuatro días (¿gripe, intoxicación?); las termino ahora y descubro que ya es fin de mes, lo que me obliga a despedir este weblog. Espero que la salud y todo el tiempo que tengo que recuperar me permita un momento para iniciar un nuevo cuaderno digital de diseño ultrasencillo: intentaré tan sólo utilizar colores que no haya usado todavía (por variar) y ponerle un título cualquiera.

 

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