
La
vorágine
"Todo eso se agravó más
tarde con el peor de los síntomas: la vorágine"
(Ántal Szerb)
Cuaderno digital
1 de noviembre de 2004
En Tsurezuregusa, el anterior weblog, diario,
bitácora o cuaderno digital, dudaba como llamar a esto que ahora lees.
Decidí que no era un weblog ni una bitácora y dudaba entre cuaderno
y diario. Un mensaje que me ha enviado un amigo me ha hecho decidirme, al
menos por el momento, por "cuaderno". Porque es evidente que esto
no es un diario.
Mi amigo me decía que echaba a faltar en esta
página algo que le diera cierta coherencia, una línea argumental,
un macguffin, una excusa que permitiera encontrar algún tipo de orden.
Tiene razón. Yo no sé muy bien qué
es esto. Y lo curioso es que no lo sé desde el principio, como se puede
ver en estos textos que publiqué nada más iniciar la página.
Cómo debe
ser una página web
Esto no es una página
web
Me gusta no tener una intención ni una dirección.
Simplemente voy escribiendo las cosas según me va apeteciendo, acumulo
cosas pendientes, me olvido de algunas que eran urgentes y me entretengo en
trivialidades.
En cierto modo el orden surge de todas maneras, porque
poco a poco voy agrupando temas comunes en cuadernos. Por ejemplo los cuadernos
políticos, los cuadernos de viaje, los cuadernos evolutivos. Es como
una enciclopedia incompleta e incompletable. Lo que une todo este caos, el
único posible esqueleto es precisamente este cuaderno digital que lees,
los sucesivos weblogs, diarios o cuadernos digitales: Sin título,
Angkor Byte, Erewhom Digital, Turista en madrid, Tsurezuregusa o La Vorágine.
La Vorágine, esa sensación extraña
de la que habla Antal Szerb es una buena definición de esto. Es como
un desagüe en el que van cayendo las cosas pero en el que, por un instante,
se mantienen en los bordes del fluido, para después desaparecer y caer
a algún lugar en el que un archivero paciente intenta, sin éxito,
ordenarlas.
De vez en cuando, el archivero sube al piso superior
y trae alguna de las cosas que ha encontrado abajo, que es de nuevo colocada
en el desagüe y de nuevo vuelve a caer. Algo así debe ser nuestro
propio cerebro, en el que, como ilusos, pensamos que existe un orden, un
orden semejante al de las clasificaciones, los abecedarios y las enciclopedias,
pero es un orden que seguramente se basa en ignorar todo lo que va contra
él, todo lo que no acaba de ajustarse. Al pulir una tabla le arrancamos
las protuberancias, que a veces son lo más interesante.
Siempre he estado en contra de los sistemas filosóficos
y pienso que mientras más coherente es un sistema más fácilmente
se derrumba. Esta es una idea básica del taoísmo: lo rígido
se rompe, lo flexible se adapta y sobrevive.
Mi corresponsal daba en el clavo cuando decía
que esa coherencia la hallaba en diarios publicados en papel. Es cierto. Este
medio de los ordenadores tiene reglas diferentes a las del papel. En el papel
yo también suelo necesitar esa coherencia, pero aquí en la red
no.
Nerval envidiaba en Noches de octubre a los
novelistas ingleses, que podían escribir sin tener un objetivo, una
línea argumental o una moraleja. Y así es Noches de octubre y también en cierto modo Aurelia y Silvia las dos
obras maestras de Nerval. Así es también esta página.
Agón 2004. Concurso de vídeo
1 de noviembre de 2004
En Budapest, Ana Aranda y yo leímos un libro
que nos gustó mucho: El viajero a la luz de la luna, de Antal
Szerb. Habrá tiempo para hablar de ese libro. ¿Habrá
tiempo? Tal vez no. Quién sabe. Es sólo una frase hecha. Uno
sabe que no volverá a hojear alguno de los libros de su estantería.
¿Cuáles?
En el libro de Szerb los protagonistas practican un
juego:
"Debes imaginar la vida de los dos hermanos en
la casa de los Ulpius como un teatro permanente, una continua Commedia del'Arte.
Bastaba lo más mínimo para provocar una representación,
para que Tamas y éva actuaran, para que jugaran, como ellos lo llamaban.
El abuelo contaba algo sobre una condesa que vivía en un castillo,
y que estaba enamorada de su cochero, y Éva se transformaba acto
seguido en condesa y Tamas en cochero, o contaba cómo el juez regio
Majláth fue asesinado por sus criados valacos, y Éva se convertía
en juez regio y Tamas en criados valacos, mientras que otras veces interpretaban
verdaderos dramas históricos, sangrientos, muy complicados que representaban
por escenas. Las representaciones se hacían a grandes trazos, como
las obras de la commedia del'arte. Para improvisar el vestuario, utilizaban
las innumerables piezas extravagantes del ropero del abuelo, recitaban unos
diálogos no muy largos, pero muy complicados y barrocos, y luego
se producía un asesinato o un suicidio. Ahora que me acuerdo, me
doy cuenta de que estas obras teatrales improvisadas siempre culminaban
con la imagen de una muerte violenta. Tamas y Éva se estrangulaban,
se envenenaban, se apuñalaban o se freían en aceite a diario."
A Ana, recordando los juegos de los extraños
hermanos Ulpius, un día en que jugábamos con una cámara
digital casera que puede grabar vídeo de 15 segundos se le ocurrió
un juego.
El juego consiste en agonizar en 15 segundos.
Uno puede elegir el tipo de muerte que prefiera: veneno,
un balazo, una caída, un ataque inesperado, pero sólo cuenta
con 15 segundos.
Además, el agonizante deberá resucitar
en los últimos segundos (conviene que el cámara le avise de
que se acaba el tiempo).Comienza, pues, aquí, hoy día de todos
los difuntos, el Primer Concurso de Agonística breve Agón 2004.
Los dos primeros participantes son Ana A. y Daniel T.
que han grabado su agonía a orillas del lago Balatón. Puedes
verlo con este enlace:
Agón 2004. Primer
Concurso Internacional de Agonística Breve
Nazismo en Hungría
3 de noviembre de 2004
Hungría ha tenido la desgracia, como le sucedió a
algunos otros países del este de Europa , de conocer el totalitarismo
fascista y el comunista. Si la memoria no me falla, la cosa comenzó en
los años 20
con el Terror Rojo, que después fue sustituido por el Terror Blanco,
mucho más cruel y sanguinario. El Terror Blanco derivó hacia
el fascismo de Horthy, que acabó uniéndose a la Alemania nazi.
De este modo, Hungría
luchó en la
Segunda Guerra Mundial junto a Hitler.
Las doctrinas totalitarias se basan en el relativismo
cultural, como ya dijo explícitamente Mussolini en su día.
Consideran que no puede existir un verdadero diálogo
entre culturas diferentes y que, por ello, la única manera de decidir
qué
cultura es mejor es el uso de la fuerza. Los totalitarismos también
aplican la doctrina extrema del darwinismo social, que inventó el
sobrino de Darwin, Francis Galton: al supervivencia del más fuerte.
El relativismo y el darwinismo social son nombres modernos para seguir aplicando
el comportamiento salvaje e institivo.
Debido a estos fundamentos, los totalitarismos, ya
se basen en ideas comunistas, fascistas o simplemente en la identificación
con un líder (como Franco), no pueden
cooperar y colaborar, excepto de manera transitoria. Si Mussolini predica
que la raza superior es la latina y concretamente la italiana, Hitler que
lo es la germana y el húngaro Horthy que esa raza superior es la
magiar, difícilmente puede
fraguarse una alianza duradera. Tarde o temprano, cada uno querrá aplicar
sus ideas hasta el final y chocará con sus antiguos aliados. Mussolini,
el pionero de los totalitarismos llamados "de derechas", soñó durante
un tiempo que la raza, la etnia, la cultura o la civilización latina
iba a recuperar la gloria de la antigua Roma. Pero los fracasos de sus andanzas
en Europa y África y el impresionante poder germano le obligaron
a ceder el primer lugar a Hitler.
Si las potencias del Eje hubieran ganado la guerra,
no habría pasado mucho tiempo hasta que estallaran los conflictos
entre germanos y latinos, aunque, probablemente, las primeras víctimas
habrían
sido los eslavos. Tras ellos, quizás le llegaría el turno
a los magiares, cultura
única y aislada, y más teniendo en cuenta que Hitler había
nacido en el antiguo imperio austrohúngaro.
Todo esto explica probablemente el que durante la
guerra existieran tensiones entre los nazis alemanes y los fascistas húngaros.
El régimen de Horthy persiguió de hecho a todas las minorías,
incluida la alemana.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el régimen comunista impuesto por
los rusos intentó no dar importancia a este dato, precisamente
porque de ese modo podían acusar a la minoría alemana de la
responsabilidad del pasado nazi de Hungría y así descargar
la culpa de los propios magiares. Esa explicación contenía
tan sólo un gramo de verdad, pero sirvió
a los húngaros de la época comunista para mantener su conciencia
tranquila.
Algo parecido sucedía en la República
Democrática
Alemana que, en un alarde de ficción histórica, siempre hicieron
como que el nazismo no tenía nada que
ver con ellos, sino sólo con los alemanes de la República Federal.
Cuando estuve en Berlín Occidental en 1988 me asombró la memoria
y el sentimiento de culpa de los alemanes, que incluso tenían un
museo dedicado al holocausto en el antiguo Reichstag. Pero en el lado comunista
apenas se hablaba del pasado nazi y se insistía en echar la culpa
a los vecinos del otro lado de la ciudad.
Lo mismo sucedía, al parecer, en Hungría
y quizás
todavía sucede porque en la Citadela hay un museo dedicado a la época
nazi de Hungría en el que se condena aquello, pero creo que no
de la contundente manera que sería necesario.
Marcóticos en Agón
Marcos Marcóticos es el tercer participante en el
Primer Certamen Internacional de Agonística Breve: Agón.
Un consuelo tras las elecciones
4 de noviembre de 2004
Si en las anteriores elecciones entre Bush y Gore
aprendimos dónde estaba Florida, ahora nuestros conocimientos de
geografía
han aumentado: ya sabemos dónde está Ohio.
Dorkbot corregido
En la última entrada de Tsurezuregusa puse un comentario
al divertidísimo Dorkbot 2004 y añadí un álbum de vídeo y fotos, tal mal
hecho que había que girar la cabeza para ver los vídeos bien. Ya lo he corregido.
Puedes verlo (sin girar la cabeza) en al página que he dedicado a Dorkbot.
Dorkbot 2004
El archivero regresa con buen karma
Poco a poco voy convirtiendo todas mis páginas
a un formato cómodo y navegable. Ahora le ha tocado el turno a Baalberith
El Archivero. Además de arreglar la página, le he cedido todo
el siglo XX. Para empezar, un ensayo que escribí en 1992
acerca del karma.
El archivero
Cómo trasmitir información a mayor velocidad que la
de la luz...
... gracias a la paradoja EPR (Einstein-Podolsky-Rosen)
Voy a proponer una idea para transmitir información
a una velocidad mayor que la de la luz.
En primer lugar hay que recordar que para la teoría
física actual no existe la posibilidad de transmitir información a mayor
velocidad que la de luz, por la sencilla razón de que no hay nada más veloz
que la luz. Esta es una de las bases de la teoría de la relatividad de Einstein.
La velocidad de la luz es de 300.000 km por segundo en números redondos.
Muchos conocen algunas de las curiosas paradojas de
la relatividad einsteniana, como que viajando a velocidades próximas a las
de la luz el tiempo corre más lentamente. Si un gemelo embarcase en una nave
espacial a velocidad cercana a la de la luz y su hermano se quedase en la
tierra, al regresar el hermano viajero treinta años después, quizá ya habrían
pasado 200 años en la tierra y su gemelo sedentario estaría criando malvas.
Este
es el origen de la novela y las películas de El planeta de los
simios.
Así que nada puede viajar más rápido que la luz. Eso
dice la teoría de la relatividad.
En el siglo XX nació otra teoría física que se disputa
con la relatividad el protagonismo: la mecánica cuántica o MC.
A Einstein nunca le acabó de convencer la física cuántica
y aunque no podía negarla por entero, decía que estaba incompleta. Para demostrarlo,
intentó varios experimentos mentales que, según él, conducían a inevitables
paradojas y callejones sin salida, pero que siempre eran refutados por su
rival Bohr.
El más célebre de estos experimentos es el experimento
EPR, conocido así por las iniciales de sus tres creadores: Einstein, Podolsky
y Rosen.
Para explicarlo de manera sencilla es bueno, como
recomienda Martin Gardner, seguir la variante propuesta por David Bohm:
"La paradoja EPR adopta varias formas, pero la más
fácil de comprender es la propuesta por el difunto físico estadounidense
David Jacob Bohm. (Fíjense en que su apellido sólo se diferencia
en una letra del de Bohr.) Tiene que ver con una misteriosa propiedad de
las partículas llamada spin.
El spin es más o menos similar
al giro de una peonza, porque tiene un momento angular que siempre adopta
una de dos formas posibles, que reciben nombres diversos: derecho o izquierdo,
positivo o negativo, arriba o abajo.
Imaginemos una reacción cuántica
que genera dos partículas idénticas, A y B, que salen en direcciones
opuestas. En la MC (Mecánica Cuántica) típica, cada
partícula
tiene sus spins derecho e izquierdo «superpuestos». Cuando se
mide el spin de la partícula
A, se dice que su «función ondulatoria» (...) «colapsa» (se
desvanece). La partícula adopta inmediatamente un spin derecho o izquierdo,
con igual probabilidad.
Ahora viene la magia. Para conservar el momento angular,
después de
haber medido A (que así adquiere un spin definido), B tiene que adquirir
el spin contrario. Supongamos que A, medida en Chicago, tiene un spin izquierdo
(recuerden que no tiene un spin definido hasta que se mide). En un planeta
de una lejana galaxia, un físico mide la partícula B cuando ésta
llega allí. Infaliblemente, tiene un spin derecho. ¿Cómo «sabe» B
el resultado de la medición de A? ¿Envía A algún
tipo de señal telepática a B, bien instantáneamente
o bien a una velocidad igual o superior a la de la luz?
Einstein ridiculizaba
esto, diciendo que era «acción fantasmal a distancia».
Creía que el experimento propuesto, que por entonces sólo era
un experimento imaginado, demostraba que la MC no era completa. Tenía
que haber «variables locales ocultas» que dotaban de spins definidos
a ambas partículas antes de que se midiera una de ellas."
La respuesta de Bohr al desafío EPR fue que, independientemente
de lo separadas que estén A y B siguen formando un único sistema. Cuando
se mide A, desaparece la función ondulatoria de todo el sistema y las dos
partículas adquieren simultáneamente spins contrarios. Se dice que las partículas
están correlacionadas o enredadas.
Espero que me hayas seguido hasta aquí. No te preocupes
si no acabas de entenderlo, porque, como decía Niels Bohr, uno de los principales
creadores de la cuántica: "Si entiendes la mecánica cuántica es que no la
has entendido".
Piensa tan sólo que tenemos dos principios aceptados
por la física actual:
1. No se puede transmitir información a más velocidad
que la luz
2. Cuando el spin de una partícula es medido eso conlleva
que si el spin resulta ser izquierdo el de su partícula correlacionada será
por fuerza derecho.
Y eso significa que:
3. Esas dos partículas idénticas que han surgido de
una reacción cuántica al mismo tiempo ahora se pueden hallar a
años luz (pues se han dirigido a distintas direcciones).
Resulta en cualquier caso, dice Gardner, que todos
los físicos están de acuerdo en que no se pueden enviar mensajes codificados
más veloces que la luz usando el fenómeno EPR. ¿Por qué?
Porque no es posible
saber qué spin tendrá una partícula antes de medirlo. Una vez medido,
sabemos que el de su partícula enredada será el contrario, pero nada más.
Es como si alguien, dice Gardner, lanza una moneda
al aire en París y otra en Nueva York y por alguna extraña razón si una sale
cara en la otra sale cruz. Pero es imposible saber si ahora me saldrá cara
o me saldrá cruz. No puedo decir, por ejemplo que tres caras significan "Hola",
porque es imposible saber si van a salir caras o no antes de mirar la moneda
(antes de medir el spin). No se puede hacer una especie de morse de rayas
y puntos con las propiedades del spin.
Esto es cierto. Sin embargo, hay algo que yo si sé
cuando mido el spin: sé que si he obtenido "derecho", la persona que mida
la otra partícula obtendrá "izquierdo".
Es cierto que eso no es estrictamente transmitir información,
pero sí parece ser de alguna manera obtener información. Para verlo más claro,
podemos imaginar lo siguiente:
El Sistema Solar va a ser atacado por los Skrulls.
Los terrestres tenemos una flota destacada en Alpha
Centauro, a años luz de la Tierra.
Por allí pasarán los Skrulls en su camino a la Tierra.
Sólo vamos a tener dos posibilidades de golpear a
los Skrulls, una en Alpha Centauro y otra en el Sistema Solar.
Tras el primer golpe, los Skrulls aniquilarán a su
primer atacante de Alpha Cenaturo y seguirán hacia la Tierra.
Resulta que el problema es que tenemos un arma doble
magnético-atómica tanto en Alpha Centauro como en la Tierra. Pero si en Alpha
Centauro se ataca con la parte magnética, nosotros debemos hacerlo con la
parte atómica para completar la destrucción del Escudo Skrull.
Pero resulta que no hemos podido contactar con Alpha
Centauro para decidir con qué atacarán ellos y con qué atacaremos nosotros.
La coordinación es indispensable: si no, la flota Skrull sobrevivirá y nosotros
seremos aniquilados.
Afortunadamente, tenemos un código para casos de emergencia
como éste (recuerdo de las Guerras Mutantes): consiste en medir el spin de
partículas correlacionadas de Alpha Centauro y del Sistema Solar.
Si, entonces, medimos el spin de esa partícula y obtenemos
"derecho" sabemos que en Alpha Centauro obtendrán (o han obtenido) "izquierdo"
y que izquierdo significa usar el arma magnética, con lo que nosotros deberemos
usar el arma atómica.
Esta es la idea. Ya sé que eso no es transmitir
información:
nosotros no recibimos ningún mensaje de nuestros aliados de Alpha
centauro ni ellos nos lo mandan y, sin embargo, sí sabemos lo que
han hecho y lo que, en consecuencia, debemos hacer nosotros para detener
a los skrulls.
No sé si ha resultado muy convincente, pero es sólo
una idea o sugerencia para pensar en este asunto interesante de transmitir
un mensaje sin transmitir un mensaje. Creo que tiene que ver también con
lo analógico y digital en más de un sentido.
En la próxima ocasión, cumpliré la promesa hecha
a la atenta Proserpina en Seingalt
diario secreto y explicaré cómo es posible
ver el pasado (pero no viajar al pasado).
Marcóticos, el vampiro digital
8 de noviembre de 2004
La página de marcóticos sufre periódicos apagones
que me hacen pensar que su propietario se pasa mucho tiempo en los sótanos
del castillo de bits que habita, escondido de la luz del sol y del golpeteo
de los fotones. Ahora, de nuevo, ha regresado con varias cosas, como el divertido
inicio de un viaje por las singulares tierras de la Calabria y una nueva
entrega de su viaje centroeuropeo. Puedes leerlo con este vínculo:
marcóticos
Viena reconstruida
El escritor austriaco Thomas Bernhard decía que Viena
se había convertido en un museo. Viena siempre ha sido célebre por sus muchos
museos, pero Bernhard quería decir que la ciudad estaba muerta, sin vida,
que ya no quedaba nada de la antigua Viena. No creo que Bernhard sintiera
nostalgia por la Viena de su infancia y su juventud, que fue la posterior
a la Segunda Guerra Mundial, una ciudad pobre y destruida, en un país que
ni siquiera tenía autoridad propia y era gobernado por cuatro naciones (Unión
Soviética, Francia, Gran Bretaña y EE UU).
Es posible que Bernhard pensará más bien en al Viena
del Imperio Austrohúngaro, o en la de entreguerras, cuando era una de las
capitales culturales de Europa y del mundo.
Esa capital quedó arrasada tras la Segunda
Guerra Mundial y durante varios años los vieneses vivieron en medio de las
ruinas de su antigua gloria, sin dinero y sin siquiera permiso para levantar
de nuevo la ciudad. Hacia 1949 el dinero comenzó a llegar y los vieneses
iniciaron la reconstrucción. Esa es la Viena que aparece en El
tercer hombre.

La Riesenrand, noria gigante del parque Prater de Viena.
No es la original, sino una reconstrucción que se hizo tras
la guerra. Pero sí es la misma que aparece en El tercer hombre.
Mide 65 metros
de altura. Si te fijas bien en la foto
verás los
edificios abajo y en uno de ellos a un
gigante
sentado.
No sé quién es.
Los vieneses decidieron dejarlo todo tal como estaba
antes de la guerra, con algunas pequeñas variaciones, como el techo de colores
de la catedral de san Esteban o el número de vagones de la noria gigante
del Prater, que redujeron a 14.

Los bellos tejados de piedras de colores de la catedral
de San Esteban también fueron añadidos tras la Segunda Guerra Mundial.
El escudo del águila bicéfala quizá está de más.
Otras ciudades destruidas tras la Guerra renunciaron
a recuperar el aspecto de antaño, como Berlín occidental, que tan sólo en
los últimos años, al convertirse de nuevo en capital de Alemania, se ha vuelto
a edificar como una gran metrópolis.
Viena y Budapest decidieron reconstruir sus
viejos edificios y castillos como si no hubiera pasado nada y la mayoría
de los palacios y monumentos que hoy vemos son réplicas de los originales.
Se plantea aquí el célebre problema de la identidad y el barco de Teseo.
En la Atenas clásica guardaban una réplica
del barco con el que Teseo viajó a Creta para luchar contra el Minotauro.
Ese barco con el tiempo iba estropeándose y los atenienses sustituían las
piezas rotas por otras nuevas. Al cabo de muchos años ya no quedaba ni una
sola pieza del barco original: todo el barco estaba hecho con piezas de
madera, tela y metal posteriores al célebre viaje.
La pregunta es: ¿Es el
mismo barco? ¿Podemos decir que aquel barco seguía siendo el barco de Teseo?
Y, si ya no era el barco de Teseo, ¿cuándo dejó de serlo? ¿Seguimos siendo
nosotros la misma persona a pesar de que no compartimos ni una sóla de las
células de la persona que éramos hace veinte años?
Esta entrada pertenece al Cuaderno
de viaje austrohúngaro,
crónica de un viaje por las tierras del antiguo Imperio.
La página noALT
Como sacrificado lector de esta página caótica
ya te habrás dado cuenta de que las cosas aparecen y desaparecen.
No se trata de un fenómeno cuántico-relativista, sino que sucede
simplemente que esto es una especie de cuaderno borrador que tiene la particularidad
de que se borra de verdad. El lector más fiel de esta página
soy yo mismo que me leo y releo una y otra vez y que, en un alarde de tolerancia,
me permito corregirme a mí
mismo a menudo. Ahora he cambiado uno de los capítulos de La
página
noALT, que era muy difícil de entender (¡nadie me lo ha dicho:
he tenido que venir yo para darme cuenta de que la redacción era infumable
y contradictoria!). Así que lo he corregido
y ahora, creo, está muchísimo mejor. Es el capítulo
oo2.
La página noALT es una especie
de defensa de la tolerancia y al mismo tiempo del rigor en la discusión
pública, y un ataque al dogmatismo y a todas esas ideas que separan
el mundo en dos campos enfrentados (el nuestro y el de los otros). Además,
intento que la cosa sea planteada con humor y cierto ingenio. No creo que
convenza a casi nadie, porque es muy difícil cambiar ciertos hábitos,
pero al menos se puede pasar un rato entretenido.
La página noALT
Agón marcóticos se ve
Siguiendo el consejo del propio marcóticos, he subido
los vídeos del concurso Agón en otro formato y ahora se pueden descargar
rápidamente. Pronto más concursantes.
Agón. Primer certamen Internacional de Agonística
Breve
Volver a empezar
9 de noviembre de 2004
Uno de los problemas de la evolución de las sociedades
es que cada generación tiene que aprender de nuevo, desde cero,
todo lo que han aprendido las generaciones pasadas. Cosas que parecían ya
resueltas vuelven a salir a la luz. Cada dos o tres generaciones regresa
la fascinación por la violencia, el asesinato, la coacción política, la presión
sobre los tibios y neutrales, un gusto por la guerra y las soluciones rápidas,
la división del mundo en bandos irrenconciliables, la intolerancia hacia
las ideas ajenas, las fórmulas fáciles que parecen capaces de arreglar el
mundo en un momento. Todas esas cosas de las que quedaron asqueadas las generaciones
pasadas. Y lo peor del asunto es que una vez rotos de nuevo los tabúes cuesta
volver atrás. Al terminar la Primera Guerra Mundial, parecía que el mundo
estaba tan asqueado de muerte y violencia que aquella sería "la última de
las guerras". Como cuentan Zweig, Roth y otros espectadores de la época,
apenas tres años después del conflicto todos parecían desear otra guerra
y la violencia se convertía en el instrumento de los fascismos europeos y
de los comunismos soviéticos, de los nacionalismos en todo el mundo. Todos
quería volver a zambullirse en la guerra, a pesar del horror que se acababa
de vivir. La guerra llama a la guerra y la violencia llama a la violencia.
Ahora, una vez que habíamos llegado a la conclusión
de que nada se podía conseguir con medios violentos, parece que cada vez
somos menos los que seguimos pensando así. Tendrán que pasar quince o veinte
años para que muchos vuelvan a darse cuenta de que de nada sirve
la violencia y la guerra y que la única manera de construir una sociedad
medianamente justa es poniéndonos de acuerdo con quienes piensan de diferente
manera que nosotros. Espero que cuando eso suceda, esta nueva racha de soluciones
fáciles no se nos haya llevado a todos por delante. Pero la verdad es que
en el momento presente soy bastante pesimista.
Plus ça change plus c'est le meme
Aunque Iván opina que esta frase de Alphonse
Karr es absurda (él la cita a la manera de Lampedusa: "Que todo cambie para
que nada cambie"), yo no lo creo así. Interpretada a la letra es obvio que
es absurda, pero el ingenio de la frase es que dice algo muy cierto bajo
un apariencia paradójica.
Lo que quiere decir la frase es que los cambios aparentemente
más radicales en realidad dejan las cosas como estaban. Por ejemplo, entre
la Rusia de los zares y la Unión Soviética de Stalin hay muchas más semejanzas
que las que existen entre la monarquía de Alfonso XIII y la de su nieto Juan
Carlos I. Los cambios violentos sólo llevan, generalmente, a una sustitución
de jerarcas y tiranos. Cuando los poderosos son expulsados por la fuerza
de las armas, suele suceder que sólo mediante las armas se pueden sostener
quienes les han derrocado. Aunque hay honrosas excepciones, muy pocas, como
la Revolución de los claveles de Portugal.
¿Una página apolítica?
He decidido de manera más o menos consciente no hablar
de política en esta página. Más que nada porque creo que a casi nadie le
interesa entender lo que sucede en el mundo, sino que cada uno se preocupa
sólo de tener su conciencia bien tranquila repitiendo consignas que suenan
bien y haciendo oídos sordos a todo lo que ponga en cuestión sus ideas ya
definidas, ya decididas, ya intocables.
Creo que todos podemos tener ideas
políticas discrepantes y que no hay nada mejor que la discusión, pero creo
también que la discusión no consiste en el intercambio de lemas ni en la
repetición constante de cosas muy sentidas y muy emocionantes pero nada
efectivas y generalmente demagógicas, así que yo por mi parte renuncio, al
menos en internet. Seguiré haciendo cosas como La
página noALT y otras
que tienen, evidentemente que ver con la política, pero creo que voy a rehuír
cualquier tipo de expresión concreta o de actualidad. Sólo, por el momento,
me limitaré, de vez en cuando a recomendar cosas que creo pueden ser interesantes
para tener un juicio un poco menos dogmático y parcial relacionado más o
menos con la actualidad. En este sentido, ahora que se prepara la sucesión
de Arafat, recomiendo este artículo excelente de Marcos Aguinis, un periodista
argentino, acerca de la Intifada (el artículo fue escrito poco después de
que comenzara, en el 2000):
Guerra, cinismo y prejuicio (Marcos Aguinis)
Y esta página dedicada a traducir textos del
mundo árabe, del que creo, la mayoría no conocemos nada, excepto lo que
algunos quieren que sepamos. Es una página completísima, con montones de
artículos traducidos al español. Sin comentarios añadidos: los textos tal
cual. También hay vídeos con fragmentos de los canales árabes e iraníes. Es
obvio que la página está hecha por simpatizantes de Israel y quizá de Bush,
pero lo interesante es que se trata de fuentes originales árabes e iraníes.
Y hay algunas cosas impresionantes. Es una fuente de información casi casi
de primera mano, que es algo que se echa de menos demasiado a menudo. Buscaré
un equivalente referido a Israel y también páginas de los pacifistas de ambos
bandos (que parecen ser un 40% en ambos lados). Internet es una maravilla
y si se usa bien nos deja pocas posibilidades para usar la excusa: "Es que
yo no sabía..."
MEMRI
Karina y Luis, dos nuevos concursantes en Agón
2004
El concurso de agonística breve Agón 2004 comienza
a animarse con la llegada de dos nuevos participantes: Karina y Luis.
Además, y esta vez es verdad, al menos en mi ordenador, los vídeos se descargan
con una facilidad que da gusto gracias al formato FLV. Probadlo con este
vínculo
Agón: primer Certamen de Agonística Breve
Un poema de Calímaco
10 de noviembre de 2004
Diciendo: "Sol, adiós", Cleómbroto de Ambracia
desde lo alto de un muro saltó al Hades.
Ningún mal había visto merecedor de muerte,
pero había leído
un escrito, uno solo, de Platón: "Sobre el alma"
Cómo convertirse en cirenaico
Hace un tiempo escribí acerca de uno de mis
filósofos
más admirados, Aristipo de Cirene, fundador de la escuela cireanaica: Cosas
que he aprendido de... Aristipo.
La escuela cirenaica consideraba que el
objetivo de la vida humana era la búsqueda del placer. Anthony Grafton cuenta
en Falsarios y críticos una historia muy graciosa:
"Dionisio el Renegado era un estoico que negaba la
existencia del dolor y del placer. Cambió de opinión tras sufrir una inflamación
ocular aguda. Pasó el resto de su vida como un cirenaico feliz, frecuentando
tabernas y prostíbulos."
Parece que entre placer y placer, a Dionisio le quedaba
tiempo para disfrutar de un tercer placer, escribir, pues escribió una
tragedia imitando a Sófocles que engañó a muchos, como
Heráclides.
Heráclides, en efecto,
se negaba a creer que la tragedia no fuese realmente de Sófocles,
así que
Dionisio le dijo que había puesto en ella el acróstico PANKALOS.
Heráclides
encontro efectivamente esa palabra en las iniciales de varios versos consecutivos,
pero pensó que era simple causualidad. Al continuar con la lectura
del acróstico
Heráclides leyó:
"_Un simio viejo no caerá en la trampa
_Claro que caerá, es cuestión de tiempo..."
...y la cosa seguía hasta que se podía leer:
"Heráclides no sabe de letras"
Esto último hizo definitivamente callar al
platónico
y soberbio Heráclides y le llenó de vergüenza"
La anécdota, según parece, la cuenta
Diógenes Laercio. Lo que más me gustaría, sinceramente, sería leer
esa obra sofoclea de Dionisio el Renegado. No para burlarme de su imitación,
sino para disfrutar de otra obra de Sófocles, pues si engañó a Heráclides
me engañaría sin duda a mí. Como casi todo el teatro griego, también esa
obra tan interesante se ha perdido. Esa es una de las cosas más tristes para
mí de las pérdidas de la cultura griega, junto con la pérdida de las obras
de Demócrito.
Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica
francesa
Voy a hacer una pequeña antología cronológica
que recogerá textos filosóficos franceses desde sus orígenes
hasta su decadencia, pasando por su larguísimo esplendor. No es una decadencia
absolutamente lineal y fatal, y hay muy honrosas excepciones, pero es verdaderamente
una pena que en el XIX y sobre todo en el XX los pensadores franceses, antiguos
maestros de Europa y del mundo en el hablar claro y preciso, fueran haciéndose
cada vez más abstrusos, enrevesados y pretenciosos,
hasta acabar resultando, en algunos casos, absolutamente ininteligibles,
y demasiado a menudo hinchados como pompas llenas de nada.
Hoy, un breve texto de Braudillard:
"Nunca llegaremos al destino, aunque se trate del
Juicio Final, ya que estamos separados de él para siempre por un espacio
de refracción variable. La retroversión de la historia se podría perfectamente
interpretar como una turbulencia de esta clase, debida a la precipitación
de los acontecimientos que invierte su propio curso y traga su propia trayectoria"
(Braudillard
1992)
¡Oh, si hubiera un nuevo Moliere para poner en solfa
a estos maestros ridículos, que graciosa obra compondría!
El buscador ególatra y eGOOGLE herramientas para el
ego
Acabo de darme cuenta de que hace tiempo que se cayeron
de esta página los inventos de Walter Ego: el fabuloso buscador ególatra...

...y el increible buscador eGOOGLE, que en lo que
se refiere a ti funciona mucho mejor que su conocido rival.

Pincha en los logotipos para probarlos.
Pronto recuperaré también la página de Walter Ego y
mejoraré su configuración.
Consejos para vivir más tiempo
1. Viajes en coche
Se suele considerar que un viaje en coche de una ciudad
a otra ha de ser lo más rápido posible. Madrid-Barcelona en cinco horas.
Se coge la autopista, o la Autovía, se pone el coche a toda pastilla y...
se tiran cinco horas a la basura.
Cinco horas a toda velocidad, sin disfrutar del paisaje
(¿qué paisaje hay en una auopista a no ser los encantadores molinos eólicos
de Aragón?), sin detenerse excepto para tomar un café en un feo centro-bar-restaurante-kiosko
de carretera. A una velocidad que impide, al menos al conductor, mantener
una conversación reposada. Con todo el mundo pendiente de que el conductor
no se despiste o no se duerma. Tiempo perdido. Se cree ganar mucho tiempo,
ahorrar horas, pero lo único que se hace es perder tiempo: las cinco horas
del vaije.
2. Quien espera desespera
Esperamos a alguien. O esperamos un avión o un tren
en el que vamos a viajar. Ese tiempo de espera lo catalogamos rápidamemnte
como tiempo inútil. Un tiempo de transición en el que no puede suceder
nada interesante porque no podemos iniciar nada. Nos dejamos llevar por
la desgana y tiramos minutos u horas a la basura. Y si el amigo tarda, nos
pasamos todo el tiempo pensando en cómo le regañaremos cuando llegue, y encima
nos enfadamos.
3. Trayectos
El tiempo que transcurre entre un lugar y otro, el
recorrido que nos lleva de aquí a allá . Para muchas personas, ese tiempo
no existe, es también un tiempo perdido, que se quiere que acabe, que no
gusta. Muchas personas, en vez de caminar o pasear, trasladan sus cuerpos
de un lugar a otro.
La
ilusión de las alternativas
La ilusión de las alternativas es un curioso
fenómeno que se produce a menudo en las discusiones y en las disputas
políticas y que suele ser utilizado por las personas o pensadores
dogmáticos. También tiene algún uso que podemos considerar
benéfico, pero en La página noALT 006 sólo
me ocupo de su empleo pernicioso.
Puedes enterarte de en qué consiste visitando
La
página noALT
Walter Ego
Walter Ego parece haber desaparecido de esta página,
pero, puesto que he añadido a la columna lateral dos de sus inventos
(el eGOOGLE y el Buscador ególatra), he corregido también la
navegación de su página:
La
página de Walter Ego
Antología del pensamiento alternante
12 de noviembre de 2004
Dos nuevas muestras de pensamiento alternante en la
Gran Antología del Pensamiento Alternante. Autores: Jesucristo, George W.
Bush y Janos Kadar. ¿pero no eran sólo dos citas? Resuelve el misterio en:
La página noALT 005: Gran Antología
Agón 2004: Bruno
Un nuevo vídeo en Agón 2004, el Primer Certamen
Internacional de Agonística Breve. El concursante: Bruno. Todavía estás a
tiempo de participar y llevarte el premio:
Agón 2004
El espejo
Un nuevo texto en el espejo, en esta ocasión una divertida
y muy aguda opinión de Plutarco acerca de los charlatanes.
Plutarco en el espejo
Minimalismo
13 de noviembre de 2004
Cuando inicié esta página web intenté enterarme
un poco de cuales eran las tendencias dominantes en la confección
de páginas
digitales y cuáles eran los estándares. Exceptuando las páginas
más descaradamente
comerciales, una de las cosas que más se veía era algo que
suele llamarse en la historia del arte y del diseño minimalismo:
el uso preciso y mínimo
de los recursos, la carencia de adornos, la utilización de los elementos
básicos, necesarios y útiles, sin añadir nada supérfluo.
Su lema: "Menos es más".
El minimalismo ha dado sin duda grandes obras en
el arte, pero también
es cierto que aplicado a un weblog o a una página web lo que suele
dar es problemas al navegante, pues se trata de páginas que resultan
muy agradables o deslumbrantes desde el punto de vista estético pero
que son poco prácticas, porque abusan
de tipos de letra muy pequeños o son tan esquemáticas y precisas
que es difícil
encontrar lo que buscas: la manera de cambiar de pantalla, el botón
que activa una película. Resulta que a menudo la redundancia, repetir
dos o más veces
una misma cosa en diferentes lugares de una misma pantalla por ejemplo, es
necesaria en un producto que va a ser utilizado por otras personas. Porque
el problema es que los navegantes no tienen los mismos hábitos y lo
que al diseñador de una página le parece elemental no siempre
se lo parece al que cae en esa página por casualidad.
Entre los teóricos
de la usabilidad (cómo hacer
las páginas web fáciles de usar e intuitivamente navegables)
el más destacado
entonces era Robert Nielsen, pero a mí me gustaba y me sigue gustando
otro, Robert Fisk (no confundir con el periodista del mismo nombre) que en
su libro USAbility mostraba que muchas de las teorías de Nielsen eran
aplicables sólo al mercado de EEUU, es decir que la usabilidad de
Nielsen pecaba de americanocentrismo. Pero lo más interesante de Fisk
es que sus consejos eran menos rimbombantes y recurrían a un sentido
común tamizado por una acertada
reflexión. Por ejemplo, decía Fisk:
"El
problema de la usabilidad y la navegabilidad de las páginas web no
se debe sólo a que existan demasiados códigos y sistemas diferentes,
sino a que existen muchos cerebros diferentes".
Buscamos cosas
distintas y las buscamos de diferente manera y
es muy difícil que una página web pueda complacer a todos esos
cerebros.
En homenaje a Fisk, hice una pequeña broma
llamada precisamente minimalismo, que puedes ver con este enlace:minimalismo.
En cuanto a Fisk, la usabilidad y las páginas
web en general, pronto agruparé todos los textos que he ido publicando
en una página
llamada Metapágina. En ella se podrá seguir también la evolución
de mis ideas acerca del asunto y acerca de esta página.
La ciudad museo
14 de noviembre de 2004
Es cierto, como decía Berhard, que Viena tiene
un cierto aire de museo, tal vez debido a su limpieza, mientras que en Budapest
edificios reformados al mismo tiempo que los vieneses han adquirido en pocas
décadas el aspecto de antiguas construcciones.
Pero Bernhard no sólo se quejaba del aspecto
de Viena, sino también de su espíritu. No sé si las
cosas han cambiado mucho desde que Bernhard se suicidó, pero me parece
que Viena es una ciudad bastante más viva de lo que sus palabras me
hicieron suponer. Con Ana y Bibi pasé allí unos días
deliciosos y gracias a unas bicicletas que alquilamos descubrimos que la
ciudad está muy lejos de ser ese museo del que se habla.

Con Goethe en Viena
Hay que admitir que algunos cafés,
como el Café Central,
son excesivamente formales y casi parece que estás en una exposición
en vez de uno de esos locales que aparecen en las novelas de Zweig y Schnitzler.
Sin embargo, tal
vez, pero no puedo asegurar que sea así, en
la opinión
despectiva de Bernhard había un fondo de frustración que me
recuerda a aquellos españoles que se dolían continuamente de
España porque echaban de menos la grandeza perdida. Es obvio que Viena
ya no es lo que fue, porque ya no es sede de un imperio, pero tal vez eso
es una pequeña desventaja de un cambio finalmente beneficioso. Como
dijo el antiguo canciller de Austria Bruno Kreisky: "Austria ha salido
de la historia... y está muy contenta de haberlo hecho".
(Esta entrada pertenece al Cuaderno
austrohúngaro)
Casbah 73
Hace unos días estaba con Fer y Ana en una
tienda. Buscábamos un regalo para Oli y en ese momento sonó un
tema impresionante que nos hizo casi ponernos a bailar. Ana
dijo que en esa tienda ponían
mejor música
que en la discotecas y entonces nos dimos cuenta de que era un tema de Oli: Cabo
Verde Strut. Esa casualidad inesperada nos indicó que teníamos
que comprarle allí el regalo a Oli. El tema es tan potente
y contagioso que parece un clásico. Está incluído en el primer larga
duración que Oli
Stewart acaba de editar con su nombre artístico Casbah73: Moods
And Grooves.
Doce temas y una verdadera delicia de principio a fin.

Es una música perfecta para
bailar y escuchar, con ritmos, atmósferas, melodías y voces sugerentes
y excitantes, algo que, como dice Ana, se echa a faltar en muchos de los
temas de discoteca instrumentales que son sólo ritmo.
............ 
Observa la dedicatoria con atención
Moods and Grooves incluye los dos singles anteriores
de Casbah73: The Way I Am y Cabo Verde Strut y otros diez temas
entre los que no sabría por cuál decididirme, porque cada vez que escucho
el disco me llama la atención uno nuevo.
La navaja de Occam afeita a la navaja de Occam
16 de noviembre de 2004
Si quieres averiguar qué significa esta paradoja,
visita el cuaderno evolutivo y lee el último capítulo (si no
has leído el
penúltimo, conviene que lo hagas antes de leer el último).
Cuaderno evolutivo: Más sobre al navaja de Occam
Más sobre Casbah73
Ayer se me olvidó poner la dirección donde puedes
encontar más información acerca de Casbah 73 y Oli Stewart y escuchar las
canciones (aunque con el sonido deformado típico de las muestras gratis y
sólo breves fragmentos):
Casbah73
Significado, intención y doble lectura
17 de noviembre de 2004
Pensemos en una canción como I've Got You
Under My Skin, de Cole Porter: Es una hermosa canción de amor. Te
llevo bajo de mi piel.
I've got you under my skin.
I've got you deep in the heart of me.
So deep in my heart
that you're really a part of me.
I've got you under my skin.
I tried so not to give in.
I said to myself:
''This affair never will go so well.''
But why should I try to resist
when, baby, I know so well,
I've got you under my skin.
I'd sacrifice anything, come what might,
for the sake of having you near.
In spite of a warning voice that comes in the night
and repeats, repeats in my ear:
''Don't you know, little fool, you never can win.
Use your mentality, wake up to reality.''
But each time that I do, just the thought of you
makes me stop before I begin,
'cause I've got you under my skin.
I would sacrifice anything, come what might,
for the sake of having you near.
In spite of a warning voice that comes in the night
and repeats, how it yells in my ear:
''Don't you know, little fool, you never can win.
Why not use your mentality,
step up, wake up to reality.''
But each time I do, just the thought of you
makes me stop just before I begin,
'Cause I've got you under my skin.
Yes, I've got you under my skin.
Pero resulta que no es una canción de amor,
o que no es sólo una canción de amor, sino que es una descripción
de la adicción a la heroína, que sí se lleva literalmente
bajo la piel. Hace unos años se grabó un disco con canciones
de Cole Porter para ayudar a enfermos de SIDA. El disco se llamaba precisamente I've Got
You Under My Skin, porque el SIDA también se lleva bajo la piel.
Otra canción deliciosa, esta vez de Barbara: Ma
plus belle histoire d'amour. Mi más bella canción de
amor. Ahora sí es una hermosa canción de amor, pero resulta
que según decía la propia Barbara, el destinatario de la
canción no era un amante, sino su público.
Du plus loin que me revienne
L'ombre de mes amours lointaines
Du plus loin du premier rendez-vous
Du temps de mes premières peines
Lors j'avais quinze à peine
Coeur tout blanc et griffes aux genoux
Que ce fût, j'étais précoce
De tendres amours de gosse
Ou les morsures d'un amour fou
u plus loin qu'il m'en souvienne
Si depuis j'ai dit "je t'aime"
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
C'est vrai je ne fus pas sage
Et j'ai tourné bien des pages
Sans les lire, blanches et puis rien dessus
C'est vrai je ne fus pas sage
Et mes guerriers de passage
A peine vus, déjà disparus
Mais à travers leurs visages
C'était déjà votre image
C'était vous déjà et le coeur nu
Je refaisais mes bagages
Et poursuivais mon mirage
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
Sur la longue route qui menait vers vous
Sur la longue route j'allais le coeur fou
Le vent de décembre me gelait au cou
Qu'importait décembre, si c'était pour vous
Elle fut longue la route
Mais je l'ai faite la route
Celle-là qui menait jusqu'à vous
Et je ne suis pas parjure
Si ce soir je vous jure
Que pour vous je l'eus faite à genoux
Il en eu fallu bien d'autres
Que quelques mauvais apôtres
Que l'hiver et la neige à mon cou
Pour que je perde patience
Et j'ai calmé ma violence
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
Mais tant d'hivers et d'automnes
De nuits, de jours et personnes
Vous n'étiez jamais au rendez-vous
Et de vous perdant courage
Soudain me prenait la rage
Mon Dieu que j'avais besoin de vous
Que le Diable vous emporte
D'autres m'ont ouvert leur porte
Heureuse, je m'en allais loin de vous
Oui, je vous fus infidèle
Mais vous revenais quand même
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
J'ai pleuré mes larmes
Mais qu'il me fut doux
Oh ! Qu'il me fut doux
Ce premier sourire de vous
Et pour une larme qui venait de vous
J'ai pleuré d'amour, vous souvenez-vous?
Ce fut un soir en septembre
Vous étiez venus m'attendre
Ici même vous en souvenez-vous?
A nous regarder sourire
A nous aimer sans rien dire
C'est là que j'ai compris tout à coup
J'avais fini mon voyage
Et j'ai posé mes bagages
Vous étiez venus au rendez-vous
Qu'importe ce qu'on peut en dire
Je tenais à vous le dire
Ce soir je vous remercie de vous
Qu'importe ce qu'on peut en dire
Tant que je pourrai vous dire
Ma plus belle histoire d'amour
C'est vous
En el primer caso, el de I've
Got You Under My Skin, a mí me parece que conocer el significado
o sentido oculto de la canción la hace mejor. El doble juego de
significado amor/heroína enriquece la escucha, como en el verso:
''Don't you know, little fool,
you never can win.
Use your mentality, wake up
to reality.''
(No te das cuenta, pequeño idiota, que nunca podrás
vencer/ Usa tu mente, vuelve a la realidad")
En el segundo caso, conocer el significado que le
quería dar Barbara no me resulta tan emocionante, sino que le quita
emoción a la canción, así que me esfuerzo por olvidar
que va dirigida al público.
Son opiniones subjetivas y personales. A alguien le
puede parecer justo lo contrario. Pero no creo que en esta subjetividad influya
la experiencia (experiencias amorosas, experiencias con heroína y
experiencias con el público), porque mis experiencias con la heroína
y con el público son casi equivalentes y poco dignas de mención.
Es posible que a Cole Porter le resultase biográficamente interesante
su experiencia con la heroína y ello se reflejase en la creación
de la canción, y es seguro que a Barbara le resultaba muy emocionante
su encuentro con el público, que, como dice la canción, fue
en cierto modo su primer amante y el último y más fiel (aunque
ella no le devolvió siempre esa fidelidad).
Así que la razón por la que, al conocer
el significado, me resulta más emocionante una canción, la
de Porter, y menos otra, la de Barbara, yo mismo la ignoro. Pero sucede.
Curiosamente, hay otra canción de Barbara, Une petite cantate que
me lleva hasta las lágrimas precisamente porque sé que está dedicada
a la pianista que la acompañaba en sus conciertos y que murio en un
accidente de coche.
Aunque estos ejemplos son subjetivos y discutibles
es cierto que a veces conocer el significado o la intención de algo
enriquece una obra, pero en otras ocasiones la empobrece. Se dice que los
poemas de Omar Jayyam al vino y a los efebos y al placer de las tabernas
esconden un significado oculto: que el vino es la religión musulmana,
los efebos su iglesia, etétera. Lo mismo decía Fray Luis de
león del Cantar de los Cantares de Salomón, poema
erótico que él interpretó como una alegoría religiosa.
A mí esas interpretaciones me matan el texto,
justo lo contrario que le pasasaba a Agustín de Hipona,
al que la Biblia interpretada "a la letra" le mataba: yo prefiero
el Omar Jayyam vicioso y ateo al Jayyam sufí secreto, y también
prefiero el erotismo tan carnal del Cantar de los Cantares a la
ingeniosa interpretación que hace Fray Luis de León. No se
trata, creo de un problema de aversión a la religión, porque
los poemas místicos de San Juan de la Cruz me parecen una de las cimas
de la poesía castellana, interpretados a su misma manera mística.
Precisamente, aunque creo que es trivializar los poemas de Jayyam interpretarlos
como códigos sufís, a la inversa, pienso también que
trivializamos a Juan de la Cruz, Teresa de Ávila o Francisco de Asis,
si sustituimos su amor por Dios por amor a un hombre o mujer. Es amor erótico,
e incluso sexual, pero a mí me conmueve más si, además,
está dirigido a la divinidad.
Pero lo que me interesa de este asunto es que, en general,
es bueno que una obra no necesite ser interpretada para ser apreciada. Borges
decía que el lector es derrotado por el Ulysses y que puedes
enfrentarte al libro de Joyce si antes has leído la guía escrita
por un tal Gilbert, que tiene más de 400 páginas.
Cualquier texto o película tiene diversas interpretaciones
o lecturas, pero en cierto modo cada una de esas lecturas deben vivir por
sí mismas. El ejemplo más elocuente es tal vez el de Shakespeare,
el de los trágicos griegos, o el de Don Quijote, que tienen múltiples lecturas,
muchas de ellas fascinantes y enriquecedoras, pero que en su momento eran
obras apreciados por todo tipo de público, y especialmente por quienes
no tenían
ni idea de esas segundas lecturas.
Cuando es indispensable conocer la clave
secreta para apreciar un libro o una película, suele darse un placer
de experto, que también puede estar bien, pero que no me parece comparable
al otro. Borges, de nuevo, pone un ejemplo muy bueno: nadie siente cariño
hacia Quevedo, nadie lo siente como una persona con la que se esté conversando,
pero eso sí sucede eso con Cervantes. Quevedo nos deslumbra, nada
más,
pero incluso sentimos pereza al enfrentarnos a sus libros.
Hay quien piensa
lo mismo de Borges que él pensaba de Quevedo, pero yo no: para mí Borges
es como Cervantes o Montaigne, alguien con quien hablo y que me habla, y
no comparto la idea tan extendida de la frialdad borgeana.
Las obras pueden tener dobles, triples o séptuples
lecturas, como el Corán, pero a menudo, cuando nos explican
esas claves tan enrevesadas, pensamos que se podrían haber ahorrado
el esfuerzo, porque la obra estaba mucho mejor sin ellas.
Pero hay excepciones.
¿Dónde estaba Jesucristo?
18 de noviembre de 2004
En algún lugar he dicho que Jesucristo dijo que quien
no estaba con él estaba contra él, y en otra ocasión he corregido esa afirmación
y he dicho que lo que Jesucristo dijo es que quien no estaba contra él estaba
con él. Pero resulta que no es verdad ni una cosa ni la otra o que son verdad
ambas. Para aclarar esta confusión, visita la Gran
antología del pensamiento alternante.
Aristóteles y la amistad
Aristóteles fue discípulo de Platón
durante, creo, al menos veinte años. Sus primeros escritos eran diálogos
escritos a la manera de su maestro y que se han perdido, lo que es una lástima.
Con el tiempo, sin embargo, Aristóteles se fue alejando de las ideas
de Platón y creó su
propio sistema filosófico. Algunos le reprochaban que contradijera
las ideas de quien había sido su amigo y maestro. Aristóteles
respondía: "Soy amigo
de Platón, pero más amigo soy de la verdad".
En la Retórica de Aristóteles
he encontrado un texto muy interesante en el que trata ese tema de la amistad
y la razón, y en concreto cómo opinamos de distinta manera
según de quien
vengan las ideas, y especialmente si provienen de amigos o de enemigos. Puedes
leerlo en El espejo.
Nazis
en la Citadela
En 1854, tras una revuelta de los ciudadanos de Budapest,
los austriacos colocaron en una de las colinas de Buda, un puesto de defensa
en previsión de rebeliones de los húngaros contra el Imperio.
Durante la segunda guerra mundial se construyó en
esa misma colina un bunker y una ciudadela de defensa antiaérea. Hungría
era aliada de la Alemania nazi y se dice que el asedio de Budapest fue el
segundo más largo tras el de Stalingrado.

Cartel del Museo Nazi de la Citadela
El bunker de la Citadela es ahora un museo en el que
se reconstruyen con figuras de cera escenas de los años en los que
los nazis y los fascistas húngaros ocupaban la Citadela: un médico
alemán atendiendo a un herido, soldados y generales preparando una
batalla, el interrogatorio a un soldado ruso. Aunque es una reconstrucción,
resulta muy interesante porque el lugar es real.

Interrogatorio a un soldado ruso en la Citadela
En nuestra visita coincidimos con unos inquietantes
visitantes: un grupo de nazis nostálgicos. Dos tipos de aspecto intimidatorio,
calvos, gordos, pero robustos y musculosos, que llevaban chaquetas de cuero
negro en las que se podía leer en grandes letras: DEUTSCHLAND y GERMANY
(Alemania en ambos casos). Supongo que eran nostálgicos nazis de algún
país que no era precisamente Alemania, porque escribir Germany (Alemania
en inglés) no parece tener mucho sentido para un alemán. Sus
novias eran rubias y una de ellas era muy guapa.
La gente, por ejemplo varios obreros que estaban trabajando
allí, los miraba asombrada y parecía contener su indignación.
Me dio la impresión de que la Citadela es un lugar de perigranaje
nazi y por eso creo que la exposición y los carteles que la anunciam
debería mostrar con más claridad un mensaje antinazi. Especialmente
porque los húngaros fueron aliados de los nazis, por lo menos hasta
1943, año en el que el presidente fascista húngaro, Horthy,
inició negociaciones secretas con los aliados para abandonar a las
potencias del Eje. Pero no lo consiguió y fue sustituido por los Flechas
Cruzadas, que se mantuvieron al lado de los nazis hasta el final, instaurando
un régimen de terror para mantenerse en el poder.

Un inquietante pasadizo en la Citadela,
que no era posible recorrer
[Esta entrada pertenece al Cuaderno
austrohúngaro]
Subtítulos y doblaje
22 de noviembre de 2004
La profesión de fe del cinéfilo, lo
que permite distinguirlo a kilómetros, son los subtítulos.
Es el dogma mayor e indiscutible, la primera
de las verdades reveladas, escrita con (sub)títulos de oro en las
tablas de la ley fílmica: el cine hay que verlo subtitulado.
Estoy hablando, claro, de películas
en otro idioma, todavía ningún cinéfilo ha
exigido subtitular las películas de su propia idioma (excepto para
sordos).
El cine hay que verlo subtitulado.
Es una
verdad tan evidente que no hay que tomarse siquiera la molestia de razonarla.
Es así y basta. ¿Tú
prefieres las películas dobladas?. Estupendo, pero tú no perteneces
a la misma especie que yo. Encantado y adiós.
Si alguien insiste, se le replicará con un
tono entre paternal y escandalizado: “¿Pero
cómo puedes creerte a Clint Eastwood hablando en español y
con la voz de Constantino Romero?
No vale la pena discutir, ni siquiera preguntar
a tu vez: ¿Y cómo puedes creerte a Marco Antonio hablando en
inglés
y con la voz de Marlon Brando? Si te paras a pensar te dará cuenta
de que tan inverosímil es que una misma persona doble a uno o a distintos
actores como que Julio César, Emiliano Zapata y Vito Corleone se parezcan
tanto a Marlon Brando y hablen siempre con su voz. El principio de verosimilitud
es la cosa más discutible del mundo y cada uno lo aplicamos a nuestro gusto:
a Shakespeare le reprochaban que cómo se iba a creer el público que
en el primer acto estuviéramos en Milán y en el segundo en una isla. Samuel
Johnson defendía a Shakespeare y decía que no es que el público se hubiese
vuelto loco y creyera que estaba ahora en Milán y luego en una isla, sino
que siempre sabía que estaba en un teatro: y en un teatro esas cosas son
posibles. La verdad es que yo no me di cuenta de que Clint Eastwood hablaba
como Constantino Romero hasta que me lo dijeron, y además vuelvo a olvidarlo
en cuanto enpieza una película protagonizada por Eastwood. Cuando alguien
va al cine lo primero que debe hacer, en mi opinión, es dejar la incredulidad
colgada en el ropero. Suspensión de la incredulidad y deseo de participar
en el juehgo son requisitos imprescindibles para disfrutar de las mentiras
de la ficción.
Así que, por alguna extraña razón resulta más inverosimil
Constantino Romero como Marlon Brando que Marlon Brando como Julio César.
Tampoco vale la pena que saques a relucir algunas
razones que a primera vista pueden resultar convincentes a favor del doblaje
frente a los subtítulos. Imaginemos un concurso en el que los participantes
tienen que dar razónes a favor del doblaje y a favor del subtítulo. Comienza
el partidario del subtítulo:
Subtítulo 1:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 1:
"El doblaje respeta el encuadre elegido por
el director y no llena la pantalla de letras que no estaban allí como
sí hace el subtítulo (lo sentimos por el director)."
Subtítulo 2 :
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 2:
"Los subtítulos rompen la dirección natural de la
mirada en una película y te obligan a mirar de manera exagerada
la parte de debajo de la pantalla, que suele ser precisamente el lugar
en el que nunca sucede nada interesante (si sucede algo interesante,
como un cadáver
en el suelo, peor todavía: los subtítulos no le dejarán
ver bien el cadáver)."
Subtítulo 3:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 3:
"Los subtítulos te obligan a apartar la vista del gesto
de los actores, a perderte todo tipo de detalles y matices, de modificaciones
que duran menos de un segundo en su gesto". Lo sentimos por los actores.
Subtítulo 4:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 4
"No sólo te pierde el gesto exacto y preciso de los actores, una mirada,
una sonrisa, a veces te pierdes una imagen entera." Lo sentimos
por decoradores y atrezzistas.
Subtítulo 5:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 5:.
"El ritmo del montaje se destruye completamente porque tu mirada no
puede entregarse a lo que te proponen, obligada a descender continuamente
a la parte inferior de la pantalla. Eso te exige un esfuerzo suplementario
y no previsto (de ahí que
tras un pase en la Filmoteca todo el mundo se levante bostezando o intentando
reprimir un bostezo por buena que sea la película)." Lo sentimos por
el montador (y por el espectador).
Subtítulo 6:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 6:
"Si el director durante el rodaje o el montador
durante el montaje han intentado tener en cuenta en el paso de una escena
a otra dónde
se hallará en ese momento la mirada del espectador, eso dará igual,
porque la mirada del espectador no estará en el lugar dónde
trascurre la acción, sino en los subtítulos, en la parte inferior
de la pantalla." Lo sentimos por el montador.
Subtítulo 7:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 7:
"La luminosidad y la mera presencia de
los subtítulos modifica
la iluminación y crea un foco de atención que no existía
en la película original." Lo sentimos por el iluminador.
Subtítulo 8:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 8:
"Si el diálogo es largo, es más
fácil respetarlo
doblando todas las palabras que resumiéndolo en las líneas
breves del subtítulo. La solución de traducir todas las palabras
en el subtítulo agrava los problemas descritos en los puntos anteriores.
En definitiva: el trabajo del guionista (o al menos el del dialoguista)
parece haber sido trasmitido por una oficina de telegramas a tanto por
palabra". Lo sentimos por el guionista.
Subtítulo 9:
"El subtítulo respeta la voz original
del actor"
Doblaje 9:
"La lectura de los subtítulos te impide
entregarte al lenguaje natural del cine." Lo sentimos por todos
los que han trabajado en la película.
Me parece que en este concurso perdería inevitablemente
el partidario del subtítulo, que quizá podría decir que no sólo se pierde
la voz original, sino también la entonación o la intención del actor oiriginal.
No tiene por qué suceder así si el doblador es bueno (y suele haber mejores
dobladores que subtituladores). Pero, ¿cómo se va fijar alguien realmente
en la entonación si no conoce el significado de las palabras? ¿Realmente
alguien puede apreciar en una película china la intención con la que el actor
ha pronunciado una palabra en concreto, si ni siqueira sabemos el significado
de esa palabra? Incluso en una película en la que conozcamos un poco el idioma
original, el acto de captar la intención de los actores poniéndola en correspondencia
con los subtítulos deja de ser una cuestión emocional para convertirse en
un ejercicio intelectual. Por último, ¿qué decir de ese otro ejercicio intelectual
(que nos saca inevitablemente de la historia), que consiste en leer el subtítulo,
escuchar lo que dice el actor, comparar ambas cosas (si sabemos un poco
de inglés, francés, italiano) y darnos cuenta además de que una y otra
vez la traducción está mal hecha en el subtítulo.
En fin, eso era un concurso,
pero en la discusión con un cinéfilon partidario de los subtítulos esas
razones no sirven para nada. Todo esto da igual. No pierdas energías:
lo único
que importa es la voz, la voz de los actores, no sus gestos ni su interpretación,
ni los diálogos, ni el montaje, ni el encuadre, ni la esencia misma
del lenguaje cinematográfico. Todo eso es indiferente y el cinéfilo
te escuchará con paciencia si es que le caes bien, incluso no
tendrá más remedio que asentir y aceptar la corrección
de tus argumentos; le parecerán, tal vez, hasta “interesantes”,
pero se mantendrá firme en su postura: “EL CINE HAY QUE VERLO
SUBTITULADO”.
Eso sí, al memos te mirará como a un
hijo descarriado pero no te despreciará, tu batería de argumentos
demuestra que te lo has currado y que te preocupas realmente por
defender el trabajo de mucha gente que algo tiene que ver con el oficio de
hacer películas:
el cámara, el decorador, el guionista, el dialoguista, el iluminador,
el montador, los actores y el director.
Ya dije al principio, de todos modos,
que es mejor que ni siquiera intentes argumentar en contra de los
subtítulos cuando estés delante de un cinéfilo. Ahora bien, si en
un acto de imprudencia decides hacerlo, no caigas nunca en la tentación
de dar la mejor razón en contra de los subtítulos, no digas: “Yo
no voy al cine a leer”.
Eso te mandará directamente al infierno de
los palurdos. Por Dios, ¡qué vulgaridad!
Sí, ya sé que el mejor de los argumentos,
ya sé que, efectivamente, ningún guionista, ni director, ni
camarógrafo,
ni montador cuentan con un espacio de la pantalla reservado para la lectura,
ya sé que ni siquiera en el cine mudo se les ocurrió poner
subtítulos,
sino que añadían
carteles para que las imágenes se pudieran ver sin perder detalle.
Sí, es el más razonable de los argumentos,
pero, precisamente por eso, el cinéfilo no pude soportar que se lo
arrojen a la cara y está preparado para responder con toda contundencia
y con el mayor de los desprecios.... “Pero, ¿cómo puedes
ser tan simple?”
Todo explicado, nada explicado
23 de noviembre de 2004
¿Cómo se diría en latín? ¿Omnia
explicanda nulla explicatio?
Tengo que averiguarlo. Si alguien lo sabe, que me envíe un mensaje o comentario.
Al leer hacia la página 642 de La
estructura de la teoría de la evolución de Stephen Jay
Gould, recordé un proyecto de cuento que no llegué a escribir. Se trataba
de un ensayo-ficción en el que explicaba la ventaja evolutiva de cierto
comportamiento animal o humano extravagante.
Todo encajaba perfectamente,
pero todo era inventado. No sé si la intención original era escribir
otro texto en el que con una precisión igualmente perfecta se justificaba
el comportamiento opuesto.
Naturalmente, se trataba de una parodia de esas
explicaciones a las que son tan aficionados algunos biólogos evolutivos,
que son capaces de explicar cualquier cosa imaginable que hagan los
animales.
André Gide escribió Corydon para
demostrar que la homosexualidad estaba justificada por los muchos comportamientos
animales homosexuales, pero en su época, la mayoría de los biólogos
escribián ensayos para probar lo contrario.
Precisamente, la existencia de
la homosexualidad es uno de esos comportamientos que resulta difícil
explicar si se parte del supuesto de que el sexo está hecho biológicamente
para la reproducción. Tal vez se trate de uno de esos efectos colaterales
que a veces se producen en la evolución: algo que no había sido creado para
un uso determinado es usado para eso, aunque no tenga ninguna ventaja evolutiva.
El sexo nos incita a reproducirnos con el reclamo del placer, pero el reclamo
del placer nos hace ver que podemos obtenerlo también con los de
nuestro mismo sexo, e incluso podemos llegar a olvidarnos de que ese reclamo
era para la reproducción. Esta es la explicación más trivial pero no es la
que suele gustar a muchos biólogos que tienen una razon para todo. Y seguramente
podrían crear una buena explicación que garantice la ventaja evolutiva
también de la homosexualidad (a mí se me ocurren varias explicaciones
ingeniosas).
Otro asunto que suele desbaratar las explicaciones
ingeniosas tipo el gen egoísta es el comportamiento de los virus, que matan
a quien los acoge, por lo que su triunfo total sería su extinción. Aquí,
un razonador ingenioso dirá que precisamente no se produce ese triunfo total
con lo que los virus siguen siendo ventajosos de alguna manera. ¿De qué manera?
Yo no lo recuerdo, pero sé que alguien me lo ha explicado en algún libro,
tal vez Dawkins en El gen egoísta.
Pero a veces uno se pregunta, del mismo modo que sucedía
antes con la homosexualidad: ¿No será que los virus son cosas que ocurren
sin más, no interpretables desde el punto de vista de la selección natural,
al menos no como un factor causal de primer nivel?
También, ya que descendemos hasta los genes para explicar
la selección natural, es tentador descender un poco más, por ejemplo, hasta
los minerales y los metales. Podemos justificar el óxido de los objetos de
hierro como un comportamiento (pongamos las necesarias y salvadoras
comillas o cursiva dawkiniana), un comportamiento ventajosamente
evolutivo, puesto que devuelve finalmente a la tierra los compuestos originales,
contribuyendo así a futuras vetas de hierro. Algo de lo que no es capaz
el acero inoxidable.
Pero, entonces, ¿qué ventaja evolutiva tiene el diamante,
que resulta tan difícil de reciclar?
Algún ingenioso (en este caso yo) dirá: "Su no reciclabilidad es
compensada por su belleza, por el atractivo que ejerce sobre los seres
humanos, lo que garantiza su supervivencia y finalmente, tarde o temprano,
su creación artificial".
Como se ve, todo se puede explicar.
[Esta entrada pertenece al Cuaderno
evolutivo]
Sobre esto escribiré dos cuentos breves, aunque ya
te he destripado el argumento.
Comic
24 de noviembre de 2004
Poco a poco voy poniendo, de manera ordenada, enlaces
a otras páginas o secciones de esta página. La cosa lleva su tiempo, y yo
ahora tengo poco, así que tardará en estar todo. Mientras tanto, casi todo
el contenido de la página puedes encontrarlo en mapadedanieltubau.com,
el primer enlace del lateral, pero no te lo recomiendo a no ser que te guste
perderte en el caos, la repetición, los enlaces duplicados, etcétera. Allí
están, por ejemplo, los enlaces a páginas que me gustan, como Marcóticos,
Dogma, Contraindicaciones, Los
demás somos nosotros o Centésimo,
que pronto pondré también aquí.
Por ahora he puesto en el lateral algunas cosas de
comic, como el Comic
de 24 horas, un interesante experimento que propone Scott McCloud y
que tú también puedes hacer. La página de Krazy Kat (Krazy
Kat Krazy), que
pronto haré más navegable. Craven,
el comic del esqueleto y el cuervo, al que espero añadir un capítulo hoy
o mañana, y Craven
visto por... en
donde los personajes son vistos por otras personas (pronto dos nuevas viñetas
de Rosi).
Dentro de un tiempo haré una página íntegramente dedicada
al comic donde reuniré todas las cosas que he ido publicando en los weblogs
acerca de comic.
Entrevista a Martin Amis
25 de noviembre de 2004
Uno de los más grandes problemas del momento
político actual, al menos para mí, es que muchas personas de
izquierda empiezan a decir cosas insensatas y vuelven a justificar o a minimizar
injusticias y violencias. Hay algunos temas en los que la izquierda guarda
un espeso silencio, a menudo cómplice y a veces no tan silencioso.
Por poner un ejemplo: una cosa es estar en contra
de la guerra de Bush, y yo lo estoy con toda la izquierda (y parte de la
derecha según parece), una cosa es llamar asesino a Sharon, cosa de
lo más razonable, una cosa es también calificar de inmoral,
cruel e incluso fascista el comportamiento del gobierno israelí...
Pero otra muy distinta es que el estar contra la
Bush y la guerra de Irak sirva para justificar o minimizar el Islam radical
y el terrorismo fundamentalista, para olvidarse o no dar importancia a lo
que está ocurriendo en Irán, en Arabia Saudi y en la práctica totalidad de
los países musulmanes, o alegrarse porque un régimen como
el de Corea del Norte, tan espantoso que parece salido de una novela de ciencia
ficción, desarrolle bombas atómicas porque eso fastidia a Estados Unidos.
Y otra cosa muy distinta también es considerar
que porque están
machacados por Sharon, los combatientes crueles y sanguinarios palestinos
son estupendos o que Arafat, que tiene un historial para echarse a temblar,
era un líder
encantador, o soltar con desparpajo alusiones acerca de los judíos
y decir que los judíos están practicando un holocausto igual
al de los nazis.
Me parece que en la discusión política
la gente a menudo pierde todo sentido de la proporción y que con tal
de estar contra Satanás se alían con Belcebú. Lo siento,
pero yo no voy por ese camino. No puedo considerar, como le decía a un amigo
hace poco, que gente así sea de mi bando, que estén de mi lado o yo del suyo,
más bien creo que todos ellos son del mismo bando, del bando de Bush y de
Sharon, precisamente.
A mí, ese comportamiento de muchas personas
de izquierdas me resulta muy triste, me parece a menudo inmoral y casi siempre
insensible y cruel, así que me alegra que haya alguien que hable
contra esas cosas y además sea de izquierdas, porque en muchas personas
de izquierdas se produce la reacción de hacerse de derechas al escuchar
ciertos argumentos de sus amigos. Yo, contra viento y marea, ya he dicho
varias veces que siempre he sido de izquierdas y lo sigo siendo, a pesar
de que a veces parece que no hago otra cosa que discutir con la izquierda.
Creo, y espero no equivocarme, que Martin Amis era,
es y seguirá siendo de izquierdas, a pesar de atacar con toda contundencia
el comunismo soviético, la especie de mariolatría (culto a
la virgen) que se está extendiendo hacia Arafat y otras cuestiones
similares. En una entrevista que me ha hecho llegar Ana, Martin Amis dice
bastantes cosas interesantes y demuestra que uno puede ser de izquierdas
y no dejarse el cerebro en la mesilla de noche y la sensibilidad en la nevera.
Este es el enlace a la página en la que pongo artículos
de otras personas y en la que está ahora la entrevista a Martin Amis:
Recortes de prensa
Dije que no iba a hablar más de política,
pero una cosilla de vez en cuando...
...Y un poco más de política
26 de noviembre de 2004
En la página en la que voy juntando cosas relacionadas
con la política, he puesto unas cuantas cosas acerca de Estados Unidos
que he escrito en los weblogs y en otros lugares. Puedes verlo en:
Política
Artículos
También puedes leer artículos, de diferentes autores,
que me parecen interesantes en:
Recortes de prensa
Musil en El Espejo
Un texto de Musil en El espejo. Es un texto
bastante mordaz y tengo como un nosequé de reparo al ponerlo, porque podría
parecer que Musil y yo (reflejado en él) somos demasiado implacables, pero
he de admitir que eso que dice Musil lo he podido observar muchas
veces en ciertos ambientes, especialmente en el de los comiqueros.
El espejo
Craven visto por... Rosi
27 de noviembre de 2004
Rosi me ha enviado dos nuevos
Craven simpatiquísimos, que puedes ver en:
Craven visto por...
Ser y no ser, una nueva historieta de Craven
28 de noviembre de 2004
Después de más de un mes, he dibujado una nueva historieta
de Craven. Tengo bastantes ideas casi terminadas para nuevas historietas,
en las que aparecerán nuevos personajes. Mientras tanto:
Craven: ser y no ser
El carácter nacional húngaro
jueves 2 de diciembre de 2004
En las guías de viaje se dice que los húngaros son
muy alegres, pero también atormentados. Al parecer, tenían
o tienen la tasa de suicidio más alta de Europa. Ana tiene una explicación que resulta plausible
para Budapest: es fácil quitarse la vida desde las alturas de Buda o arrojarse
al Danubio desde los puentes que unen Buda y Pest.

Uno de los puentes que une Buda y Pest.
Al fondo se ven las colinas de Pest.
Uno nunca sabe si está condicionado por los tópicos
y por las guías de viaje, pero a mí sí me ha dado la impresión de que los
húngaros son alegres, más alegres que los austríacos. Y también me parece
haber visto a más húngaros con aspecto atormentado. Es posible que me haya
influido también la lectura de El viajero bajo
el resplandor de la luna,
un libro de Ántal Szerb que hemos descubierto en Budapest y que estamos
leyendo (en su traducción española, por supuesto).

Lo que un suicida vería poco antes de saltar al Danubio
Los propios húngaros parecen ser conscientes y promocionar
esos dos aspectos de su personalidad: su alegría y su fatalismo, y se quejan
de un destino histórico que les es esquivo. En su himno nacional, ecsrito
por Ferenc Kölcsey y con música de Ferenc Erkel) se dice:
"Apiádate, Señor, del húngaro
rodeado de peligros
Extiende sobre él tu brazo protector
en el mar de sus desgracias.
Concede años de felicidad
a quien la adversidad tanto ha maltratado
Su pueblo ya ha expiado
el futuro y el pasado."
Los últimos versos lo dejan claro: los húngaros no
sólo han pagado con su sufrimiento todas sus culpas pasadas, sino incluso
también sus culpas futuras.
Quizá sea esta creencia de los húngaros en la fatalidad
de su destino lo que me ha hecho darme cuenta de una hermosa paradoja: las
teorías deterministas están determinadas por las circunstancias culturales.
Las personas, en cualquier época y lugar, tienen un
deseo irreprimible de encontrar una causa clara y tangible que lo explique
todo. Es una proyección a la evolución social de la tendencia que tiene
nuestra mente a tratar de explicar y unir datos dispersos. Siempre queremos
encontrar una explicación que haga coherentes los sucesos dispersos de nuestra
vida.
Las observaciones astronómicas condujeron
a teorías astrológicas deterministas que intentaron hallar en las estrellas
las razones de nuestro destino. Por su parte, en religiones como el cristiansimo
y el Islam el determinismo se expresa en teorías como la que dice que uno
se salva si está predestinado por la Gracia (la Gracia no se puede obtener
por méritos propios); o que las mujeres, por ser mujeres, no tienen alma,
y por tanto no pueden salvarse, o que en un libro ya están escritos los
nombres de quienes se salvarán y condenarán en el Juicio Final.
Pero este determinismo se adapta siempre a las circunstancias
cambiantes, por lo que en la época del desarrollo de las teorías económicas
surge el determinismo económico marxista; mientras que los estudios anatómicos
conducen a doctrinas deterministas como la frenología, que cree encontrar
en la forma del cráneo las causas de la criminalidad o la inteligencia.
Cuando la época victoriana y el puritanismo ceden terreno, surge un nuevo
determinismo en Freud: todo está determinado o causado por el sexo. El auge
de los nacionalismos es en sí otro determinismo (la nación como causa y
razón); el belicismo encuentra también su teoría determinista en el ansia
de poder de Adler.
Como niños que descubren un nuevo juguete, nos afanamos
en convertir cualquier nuevo hallazgo en la clave de bóveda de una explicación
total, en la razón final que explica nuestro comportamiento y nuestro carácter.
Los átomos conducían a un mundo determinista en el que todo es producto
de las colisiones de esas partículas, pero la teoría cuántica se convierte
tambien en el paradójico determinismo de la indeterminación. En fin, el último
juguete determinista empezó a desarrollarse con la teoría genética: estamos
deterninados por nuetsros genes. Una conclusión que, en definitiva, no es
otra cosa que una actualización del fatalismo húngaro, de la idea de un
destino inscrito en los pueblos, la sangre o las estrellas.
[Esta entrada pertenece al Cuaderno austrohúngaro]
nuestroS antepasadoS
En los enlaces del lateral he puesto uno nuevo:
a una página que está escrita desde el futuro (esta que lees fue escrita
en el pasado). Por ahora sólo he podido interceptar un texto dedicado al
gran Ted Nelson, pero pronto espero captar alguno más:
nuestroS antepasadoS
Dawkins: genes, memes y determinismo
Richard Dawkins ha publicado un nuevo libro que parece
muy interesante: El relato del ancestro. He leído algunas entrevistas
que le hacen con motivo de la aparición del libro y parece que Dawkins está
abandonando progresivamente su determinismo genético (que defendiera en El
gen egoísta), tal vez porque la reciente lectura del ADN ha sido
un duro golpe para quienes confiaban en los genes para explicarlo todo. En
su nuevo libro da mucha importancia al sexo como factor evolutivo y parece
considerar seriamente la posibilidad de que ciertas características que poseemos
sean casi accidentales o al menos un efecto colateral de ciertos cambios
en la especie. En definitiva parece considerar diversas causas y mecanismos
en el proceso evolutivo.
También, creo ha moderado su entusiasmo por los
memes y ahora dice lo que decía al principio: que sólo se trataba de una
metáfora para ilustrar su idea de que no todo proceso selectivo tenía por
qué ser necesariamente biológico. Su actual moderación le hace acercarse
a muchas de las ideas de su rival Stephen Jay Gould. Todavía no sé cuál
es o será la reacción de los seguidores de Dawkins que adoran los memes (en
la red los memes son todavía la moda del momento).
Si quieres saber lo que opino sobre memes, puedes
leer una pequeña investigación que escribí hace unos meses:Los
memes de Dawkins
Si te interesa mi opinión acerca del gen egoísta,
hay varias cosas en mi Cuaderno evolutivo.
Esklepsis 3
7 de diciembre de 2004
He subido a esta página el número 3 de mi revista
Esklepsis, que publiqué en 1997. Está en formato web, en vez de en PDF o
DOC como los números anteriores, porque eso facilita la navegación, los vínculos
a otras páginas y me permitirá añadir comentarios y cosas nuevas.
A continuación parte del índice de este número 3:
Excéntricos :
John Stuart Mill
Seres Proteicos :
Proteo
Cuadernos Ególatras :
El cuestionario de Proust
Imposibilidades de Dios :
...que no hay otro Dios
Ajedrez/Poesía :
Dos poemas de Borges
Los libros perdidos :
Tritogenía (Demócrito)
La percepción del dolor
La Galería Mortal :
Séneca y Quevedo
El álbum de Pandora :
Sextina Amicitiae
Tractatus Metaphilosophicus :
Lidia Baurgant
Leyes :
Spinoza/Maier
El espejo :
Scheler
Consejos para apreciar
una obra de arte : René Berger
La mitad oculta :
Hipatia
Cuaderno de viaje : Irlanda
Museo
de entes filosóficos :
El demonio de Laplace
Libros
Darwin- Autobiografía
Okakura- El libro del té
Machen: La colina de los sueños
Apoyo Mutuo 1
Y el vínculo: Esklepsis 3
Comentario al Zhuang Zi
08 de diciembre de 2004
Un nuevo capítulo del comentario que estoy escribiendo
a uno de mis libros favoritos, el Zhuang Zi. Se inicia ahora el
comentario al segundo libro, con un texto de difícil interpretación pero
que tal vez vaya aclarándose más adelante (no lo sé, puesto que el comentario
lo voy escribiendo y corrigiendo sobre la marcha, sin saber de manera muy
precisa qué sucederá en los próximos capítulos).
Puedes leer el comentario entero o este nuevo capítulo
con este enlace:
Zhuang Zi
El haiku de Cuervo
10 de diciembre de 2004
El haiku es un poema japonés que tiene tres
versos de cinco, siete y cinco sílabas. 17 sílabas en total. Esa brevedad
obliga al poeta a una síntesis inevitable. El haiku suele captar un
instante, una imagen concreta, un momento también breve que es casi una iluminación.
Matsuo Basho es el poeta más conocido y reverenciado en Japón y sus haikus
los más elogiados. El más famoso y citado de todos es este:
Un viejo estanque;
al zambullirse una rana,
ruido de agua.
Los haikus tienen mucha
relación con el budismo zen, que influyó muchísimo en la cultura japonesa
y que todavía explica muchas de sus características.
El zen es
la adaptación japonesa de la escuela budista china llamada Ch'an. La escuela
Ch'an también influyó en las artes chinas y procede a su vez del budismo
indio. Uno de los pintores más célebres chinos, que vivió hacia en el siglo
XIII y que anticipa tendencias que apenas se vieron en Occidente
hasta el siglo XX, es Liang Kai.

Las obras de Liang Kai y de otros pintores chinos
seguidores del budismo también influyeron en los pintores japoneses
que seguían el zen. Uno de estos pintores es Miyamoto Musashi.
Musahi es más
conocido como espadachín que como pintor. Fue el mejor de los espadachines
de Japón y sobrevivió a cerca de 70 combates a muerte. Su libro Escritos
sobre las cinco ruedas, es uno de los clásicos para cualquier arte
marcial y estratégico. Un libro que incluso utilizan hoy en día los hombres
de negocios. Es, por cierto, un libro extraordinario, que tal vez está
en el origen de que yo mismo no haya perdido nunca un combate de pulso gitano.
Pero
Musashi también manejaba el pincel con la misma habilidad que la espada
y pintaba en un estilo semejante al de Liang Kai.
En la última historieta de Craven he
unido el primer haiku que compuso Matsuo Basho con dos pinturas diferentes
de Musashi:


La unión de las dos pinturas de Musashi y del primer
haiku que escribió Basho, han dado origen, junto al cuervo de Craven, a El
haiku de Cuervo.
El Craven de Bruno
11 de diciembre de 2004
Mi hijo Bruno me ha regalado dos Craven muy
divertidos e ingeniosos. Puedes verlos en
Craven visto por...
Wang Wei: Respuestas
a la primera fase
13 de diciembre de 2004
Hace varios meses inicié o reinicié un
juego que tenía
como motivo un poema de Wang Wei. Puse un plazo para participar, pero, aunque
el plazo acabó hace muchos meses, no he puesto todavía la segunda
parte. Al visitar la página del juego me he encontrado con la agradable
sorpresa de ver una nueva traducción enviada por un desconocido. Eso
me ha estimulado a seguir con el juego, a lo que también me animó que mi amigo
Rafael me preguntase que cuándo diablos
llegaría la segunda parte.
Pues ya está aquí. Ahora bien,
si no has participado en el juego y quieres hacerlo, puedes leer la primera
entrega, enviar una respuesta y SÓLO DESPUÉS leer la segunda
entrega. Naturalmente, puedes hacer trampas, pero hacer trampa en un juego
es una de las cosas más tontas que
existen, a no ser que tengamos una verdadera necesidad de ganar algo, por
ejemplo, alabanzas, o si el premio es espectacular (aquí,
creo, no hay premio y tampoco hay una respuesta correcta). Cuando
hayas enviado tu respuesta a la primera parte podrás leer la segunda
y seguir jugando. También podrás leer todas las respuestas recibidas hasta
ahora. Todo ello con este enlace (que también
encontrarás
en la barra lateral):
Un experimento chino 2
Una poeta japonesa: Ono no Komachi
14 de diciembre de 2004
En la literatura japonesa,
especialmente en sus orígenes, hay muchas escritoras célebres.
La lengua japonesa común, escrita en caracteres hiragana, se considera incluso
una invención femenina. Las mujeres no tenían permitido usar los caracteres
Kanji importados de China y por ello utilizaban un japonés simplificado.
Los hombres sólo utilizaban el hiragana en su correspondencia amorosa con
las mujeres. Pero con el tiempo, esa lengua casi secreta se convirtió en
el japonés actual, en el más importante de sus cuatro silabarios: kanji,
hiragana, katakana (creado por los bonzos o monjes) y roomaji (caracteres
occidentales).
Las obras maestras de la época clásica están escritas
por mujeres, como El libro de la almohada, de Sei Shoganon (del que ya he
hablado en esta página) y El romance de Genji, de Murasaki Shikibu, que al
parecer se está traduciendo íntegro por primera vez al español y que espero
con impaciencia.
Ahora, en un bellísimo libro que me han regalado, Cien
poetas, cien poemas (Hyakunin Isshu), he descubierto a otra escritora
japonesa que parece muy interesante.
Se llama Ono no Komachi:
"Una mujer bellísima que vivió a
mediados del siglo IX y que encarna todo el refinamiento y toda la melancolía
de la época Heian. El poeta Ki no Tsurayuki la incluyó entre
los seis mejores poetas de waka, es decir, como uno de los "seis genios" (rokkasen)
de la antología Kokinshü, que contiene 18 poemas suyos.
Según
la leyenda, Ono no Komachi, hija de un oficial, había nacido en
la región de Akita y fue enviada a Kioto a la edad de 13 años.
Allí destacó por su belleza y por su inteligencia, llegando
a ser gran dama de la Corte, quizá sirviendo al emperador Nimmei,
y fue requerida por numerosos pretendientes a los que rechazó. Se
cree que al final de su vida regresó a su tierra natal, donde murió,
sola, pobre e
ignorada, aferrada al orgullo de su belleza juvenil, "viendo caer
las largas lluvias", como dice en el maravilloso poema (n.° 9)
que la representa en esta antología... "
El poema de Ono no Komachi recogido en la antología:
el color de las flores
se va desvaneciendo:
así pasa mi vida, vanamente,
envuelta en tristes pensamientos
viendo caer las largas lluvias
Hace unos días hablaba de los haikus (o haikai) con
motivo de El haiku de Cuervo. El poema de Ono no Komachi no es un haiku,
sino un tanka, que comparte con los haikus los tres primeros versos de cinco,
siete y cinco sílabas, pero añade otros dos.
Existen varios retratos de Ono no Komachi:
"Varios siglos después,
Eishi, el artista más aristocrático de ukiyo-e (tipo
de grabado o ilustración japonesa), ilustró ese
poema que aún nos sigue conmoviendo. Otro genio del grabado,
Harunobu (1725-1770) recreó, en una bellísima "estampa
de brocado" (nishikie)
la figura legendaria de Ono no Komachi"

Ono no Komachi en una
ilustración de Korin Ogata
"Ono no Komachi inspiró también
algunas obras del teatro nô, cinco de las cuales son atribuidas a Kan'ami
o a Zeami. La más conocida, Sotoba Komachi,
de Kan'ami, narra una historia estremecedora que tiene como
fondo la supuesta crueldad de Ono con sus enamorados y amantes: a uno
de ellos, el capitán Shii no
Shoso, conocido también como Fukakusa, le impuso como
condición,
para acceder a sus deseos, que pasara cien noches ante su puerta;
pero el capitán,
que había acudido fielmente a cada cita, murió la última
noche... El triste final de Ono no Komachi, como una anciana
pordiosera y vagabunda, parece marcado por ese amor frustrado,
por esa historia absolutamente "romántica".
Su poesía, intensa y emotiva, rica en metáforas
e impregnada de un fuerte erotismo, es, tal vez, el mejor retrato
de esa misteriosa mujer que, según la tradición,
adoptó al final de
su vida, en el templo de Onosan Myoshoji, en Hazako, el nombre
budista de "Myosho"."
[José María Bermejo y Teresa Herrero, Cien poetas,
cien poemas, Editorial Hiperión]
En esta maravilla que es Internet he encontrado
unos cuantos poemas más de Ono no Komachi, aunque sólo están traducidos
al inglés. Me gusta mucho este:
Those gifts you left
have become my enemies:
without them
there might have been
a moment's forgetting.
(Tr. Hirshfield & Aratani)
Aquí tienes dos direcciones para leer más poemas
de Ono no Komachi:
Other
Women Voices
Gotterdamerung
Ántal
Szerb: el viajero bajo la luz de la luna
17 de septiembre de 2004
El nombre de este cuaderno de red (La
Vorágine) debe
su nombre a un escritor húngaro: Ántal Szerb.
Ántal Szerb es un escritor húngaro de
cuya existencia no tenía noticia hasta que visité Budapest.
Allí encontré en una librería uno de sus libros traducidos
al español: El viajero bajo la luz de la luna. No es una
historia autobiográfica, pero parece claro que contiene muchas cosas
de la vida y de la manera de pensar de Szerb. Quiero decir, que se nota la
personalidad del escritor detrás, lo que es una buena cosa en muchas
ocasiones, aunque a veces esa intromisión estropea una narración
con personajes imaginarios, que de pronto parecen salirse del papel. Pero
si desde el principio te da la impresión de que los personajes son
una máscara del autor, puede ser un verdadero placer, o eso espero,
porque yo suelo caer en eso a menudo y me cuesta mucho crear unos personajes
que no son, en cierta medida, pero no completamente, en parte yo mismo. Es
curioso que otra novela que he leído de Szerb, El último
de los Pendragón, no me gustó tanto como El viajero precisamente
porque en la lucha entre la personalidad de Szerb y la de sus personajes
acaban ganando los personajes y él se diluye. Da siempre la impresión
de que Szerb es más interesante que los extravagantes personajes de El último
de los Pendragón, pero supongo que a muchos lectores les molestará lo
contrario: las intromisiones del autor.
Tampoco hay que caer, sin embargo, en el error frecuente
de confundir a un autor con sus personajes: Woody Allen se parecerá sin
duda a muchos de sus personajes, sobre todo a los que él mismo interpreta,
pero, según él mismo dice, con muchos de ellos no tiene casi
nada en común e incluso detestaría a una persona así si
la conociera. Como decía Villiers de L'Isle Adam, a nadie se le ocurre
pensar que las opiniones del gato con botas son las de Perrault.
En El viajero bajo la luz de la luna aparecen
varios personajes que me recuerdan a mí mismo y a personas que conozco,
pero también sensaciones que, supongo, serán más frecuentes
de lo que pueda parecer. Una de ellas es la vorágine:
"Todo eso se agravó más tarde con
el peor de los síntomas: la vorágine. La vorágine, tal
cual te lo estoy diciendo. A veces sentía que la tierra se abría
debajo de mis pies, y que estaba al borde de una terrible vorágine.
Lo de la vorágine no lo tomes tampoco muy en serio, puesto que yo
nunca la veía, nunca tuve visiones de ese tipo, pero sabía
con certeza que la vorágine estaba allí. Mejor dicho, era consciente
de que no estaba, sabía que sólo existía en mi imaginación,
pues ya sabes qué complicadas son estas cosas. El hecho es que cuando
me invadía esa sensación de vorágine no me atrevía
a moverme, no era capaz de pronunciar una palabra, y pensaba que todo había
terminado."
El narrador conoce a los extraños hermanos
Ulpius, Tamás y Éva, que recuerdan muchísimo a los protagonistas
de la última película de Bertolucci (Soñadores).
No voy a describirlos porque me parece que eso sería simplificar en
dos líneas unos caracteres complejos y hacerles perder todo su interés
mediante una definición rápida. Además de los hermanos,
en la extraña casa de los Ulpius aparecen otros personajes que luego
continuarán apareciendo en la novela, ya en tiempo presente.
Es curioso que el narrador, Mihály, comparte
con Tamás "la afición por las cosas antiguas" y la
mitología y que los dos están fascinados por los celtas. Me
parece divertido, porque a mí, aunque me gustán mucho los celtas,
y en particualr las leyendas irlandesas, me fascinan también los húngaros
por lo raros que son, pero claro, para dos húngaros como Mihály
y Tamás, lo exótico son los celtas (se supone que los españoles
somos en gran parte celtas).
Me gustó una cosa que dice Mihály: "No
soporto que alguien dependa de mí, ni siquiera soporto tener una criada,
por eso de soltero prefería hacerlo todo yo solo. No soporto la responsabilidad
y por lo general termino odiando a los que esperan algo de mí...".
Es algo que recuerda mucho a la cita que puse en Esklepsis
3 de Víctor Tausk, un discípulo de Freud y amante de
Lou Andreas Salomé:
"Me gustan sólo las personas libres, las que
mantienen su independencia con respecto a mí. Porque los que se
me someten, me obligan a su vez a depender de ellos; y entonces yo me vengo
e incurro en culpabilidad ante aquellos que se portaron bien conmigo (...)
Quiero irme abriendo camino conforme a las necesidades de mi naturaleza,
sin abrigar falsas emociones o sentimientos ambiguos. El tipo de vida que
ahora llevo es el más idóneo para alcanzar el fin que me
he propuesto: soy independiente, puesto que nadie depende de mí,
y no puedo ser esclavo, ya que no soy amo."
Quizá yo no expresaría las cosas de
manera tan apasionada o taxativa, pero coincido con Mihály y con Tausk:
no me gusta ni depender de los demás ni que los demás dependan
de mí, no me gusta ni mandar ni ser mandado. Pero eso no quiere decir
que no pueda aceptar en una circunstancia determinada y concreta depender
de alguien, o que alguien dependa de mí. También soy, creo,
un buen subordinado siempre que no se interpongan por medio cuestiones que
afecten gravemente a mi manera de pensar o a mis ideas acerca de lo que es
justo o injusto.
Kamo no Choomei también dice algo parecido en Hoojooki (un relato desde mi choza):
"Si dependes de alguien, acabas por pertenecerle.
Si te haces cargo de otros, serás esclavo de tu propio afecto y devoción.
Si te adapatas al mundo, se sufre mucho. Si no, te vuelves loco."
Uno de los capítulos del libro de Szerb se
inicia con una cita del extraordinario Tigre de William Blake:
"¡Tigre! ¡Tigre!, fuego que ardes
en los bosques de la noche"
Puedes leerlo con este vínculo: El
tigre de Blake
Existe un rumor, muy extendido entre la comunidad
científica, que sostiene que los extraterrestres llegaron a la tierra
hace ya mucho tiempo, que desembarcaron en Budapest y que se hacen lalmar
húngaros. Yo tengo una página dedicada a estos extraterrestres
(Están entre nosotros),
que es anterior a una nueva información que obtuve en mi viaje a Budapest
y que tiene que ver con Ántal Szerb.
Szerb escribió una guía de Budapest
que se llama: Guía de Budapest para extraterrestres. Curioso, ¿no
es cierto?
En el último lugar húngaro que visitamos
antes de dejar Hungría, la ciudad de Györ, descubrí otra
inesperada y hermosa casualidad relacionada con los hermanos Ulpius.
Esta entrada pertenece al Cuaderno austrohúngaro
La vorágine
de fin de año
18 de diciembre de 2004
En las próximas semanas este weblog no funcionará,
pero he abierto otro provisional de red (al que puedo subir cosas desde cualquier
cibercafé):
La vorágine
de fin de año
Sunday, January 09, 2005
Marcóticos y la fotografía
Marcos ha cambiado el diseño de su página, que ahora
se inicia por el weblog. Es un diseño sencillo pero muy
bonito en blanco y negro. Como sucede siempre que se empieza algo,
empezamos haciendo cosas muy enrevesadas para luego ir derivando
hacia lo más simple. A mí me pasó con mi página
y, tras muchos experimentos, he ido cayendo en lo sencillo. Pero
tampoco hay que pasarse, creo, porque a veces las páginas
web se parecen demasiado unas a otras y también está bien
distinguirlas de alguna manera (últimamente el estiilo Movable
Type se está convirtiendo en universal). A mí mismo
me gusta cambiar mi propia página a menudo, aunque ahora
llevo más de dos meses con la misma. Cuando vuelva a Madrid
la cambiaré siguiendo una idea de Leafar_001 (espero haber
escrito bien su nombre!, a ver s así se renueva el último
comentario recibido en mi página).
En su nueva página, Marcos ha tenido una fantástica idea,
que es poner símbolos mayas. Pero no la ha completado, porque
lo lógico, tal vez, hubiera sido que pusiera cada día
el glifo del día. No he descifrado todavía sus símbolos
aunque uno de ellos me parece que es Muwal. Me voy aprovechar de la
idea de Marcos en un próximo weblog, donde pondré cada
día el glifo correspondiente. Ya lo hice en un diario personal
durante un tiempo, con la descabellada idea de que así me los
aprendería. Para que Marcos no se adelante a mi plagio, lo anuncio
aquí ya, jeje.
Marcos habla de muchas cosas interesantes, como Kapucisky, Londres
o el nacionalismo y también se alegra de lo fácil y barato
que es hacer fotos gracias a las cámaras digitales. Hay quien
dice que esa facilidad hace que hagamos fotos más descuidadas.
Tal vez (yo desde luego soy una nulidad como fotógrafo) pero
no tiene por qué ser así. Los grandes fotógrafos
también hacían muchas fotos antes de los sistemas digitales
y después escogían las mejores, que son las que nosotros
conocemos. Y de vez en cuando, uno puede hacer una foto estupenda.
Lo interesante de la cantidad impresionante de fotos que se hacen hoy
en día es que si en futuro el mundo fuera destruído,
podría saberse cómo era casi centímetro a centímetro
gracias a las fotos.
Ya lo sé, si el mundo fuera destruido, también serían
destruidas las fotos. De acuerdo. Supongamos entonces que en el siglo
XXVIII quieren hacer una réplica a tamaño natural de
la Tierra, con todas sus ciudades, calles y personas. No sería
difícil, aunque seguramente quedarían algunos huecos,
que serían fascinantes: habría que llenar esas zonas
sin imagen y completar el mapa.
Antes de entrar a un after
El otro día estaba, aquí en Barcelona, a las puertas
de un after a las seis menos cuarto de la mañana. Aunque
me habían dado unas invitaciones en el City Hall, resultó que
el sitio estaba cerrado. Estaba a punto de irme cuando apareció una
chica que se plantó delante de la reja. Le pregunté y
me dijo que iban a abrir enseguida. Le ofrecí mi otro flyer
para que entrara gratis, pero ella me dijo que trabajaba allí.
Se quitó los cascos y hablamos mientras esperábamos.
Era polaca. Me dijo que aquello era horrible y que no entendía
a la gente que iba a los after (yo era uno de ellos en ese momento),
que todos los días acababa saliendo alguien sangrando por
la nariz. Le pregunté si por peleas o por la coca. "Por
la coca", me dijo. También me dijo que estaba estudiando
en la Universidad Autónoma y que los catalanes eran muy
cerrados y también muy radicales, que siempre estaban hablando
de lo mismo (nacionalismo) y de que eran comunistas y ni siquiera
sabían lo que eso era. Que eran hijos de papá jugando
a la revolución.
SUSAN SONTAG
Susan Sontag es uno de los pensadores
que más he admirado
y por los que tengo más respeto. Era una de las pocas personas
de izquierdas que realmente era de izquierdas, en todo momento
y en toda situación. Cometió errores como cualquier
persona que piense por sí misma y haga público su
pensamiento, porque no siempre disponemos de la mejor información
y porque es normal que a menudo nos equivoquemos, pero siempre
rectificó cuando nuevos datos ponían en cuestión
sus opiniones.
En lo político creía que los intelectuales tenían
derecho a opinar en cuestiones políticas, pero que, una vez
que lo hacen, también están sometidos a la misma crítica
a la que se puede someter a un político, puesto que esa intervención
tiene también consecuencias políticas e implica una responsabilidad.
No siempre coincido con ella, cosa razonable sobre todo en cuestiones
de gusto, aunque el acuerdo en cuestiones políticas es casi
total, con los matices necesarios en toda discusión intelectual,
pues, como ella misma decía:
"La misión principal de un escritor no es tener opiniones, sino decir
la verdad...y negarse a ser cómplice de mentiras e informaciones inexactas.
La literatura es la casa del matiz y de la oposición a las voces de la
simplificación. La misión del escritor es contribuir a que sea
más difícil creerles a los saqueadores intelectuales."
Cuando hace unos diez años pasé una enfermedad bastante
larga y fatigosa, lo que más me ayudó fue leer su libro
La enfermedad y sus metáforas. Sontag escribió ese libro
porque a los 43 años le diagnosticaron un cáncer y le
dieron cinco meses de vida. Sin embargo, ha logrado vivir casi 30 años
más. Pero la enfermedad y sus metáforas no trata de su
caso particular, sino que es un ensayo fascinante, inteligente y deslumbrante
acerca de la enfermedad y la manera en la que la sociedad se enfrenta
a ella o la padecen los enfermos.
Una de las cosas más importantes del libro es la denuncia de
una actitud que parece convertir al paciente no en víctima de
la enfermedad sino en casi culpable, como si él fuese el responsable
de lo que se le ha caído encima. El estilo de Sontag es ameno,
penetrante y erudito. Posee siempre una erudición asombrosa,
siempre bien utilizada, no para mostrar cuánto sabe, sino empleada
para iluminar una cuestión o añadir un matiz que viene
a cuento. Es una de las maneras de escribir un ensayo que más
me gusta, que puede compararse a la de Montaigne o la de Plutarco:
sencillez y erudición. Es un estilo en el que he intentado escribir
algunas cosas.
Sontag fue siempre muy crítica con la política del Estado
de Israel, pero cuando recibió el Premio Jerusalén no
lo rechazó como le pedían algunos, sino que aprovechó para
criticar la política de ocupación israelí al recoger
el premio.
Este era uno de sus rasgos más característicos: no solía
decir lo que muchos deseaban que dijera.También sorprendió cuando
criticó publicamente a García Márquez: "Gabriel
García Márquez sabe mucho, pero no es honesto cuando
habla de Cuba, eso lo sabemos todos".
Se refería Sontag a la reciente confesión de García
Márquez en privado de que había ayudado a salir a disidentes
de Cuba:
"Es una confesión patética, debería explicar por qué no
lo hace en público, cuando hasta el gran Saramago, con un comunismo ultramontano,
para mí incomprensible, ha admitido que (tras las últimas represiones)
para él Cuba se acabó".
En otra ocasión, en 1992, en una reunión de intelectuales
norteamericanos en el Ayuntamiento de Nueva York, organizada con apoyo
ruso, del movimiento Solidaridad, Sontag, sorprendio a todos al decir
que en su opinión las páginas del conservador Reader´s
Digest habían retratado al comunismo con más exactitud
que las del Nation, una publicación de la izquierda norteamericana."
Sontag fue activista contra la guerra de Vietnam, opositora de las
peores políticas de Estados Unidos y en concreto de la de Bush
y la guerra de Irak, y se calificaba a sí misma irónicamente
de "ciudadana del Imperio americano". Últimamente tenía
muchos problemas en su país.
Además de todo, esto, creo, era una persona estupenda y su espíritu
crítico no se traducía en ninguna de las máscaras
habituales de muchos de los intelectuales comprometidos políticamente
(ya sean de izquierdas o de derechas): comportamiento gruñón,
pendenciero, soberbio, dogmático o mesiánico. Siempre
razonaba y no confundía los juicios descriptivos con los juicios
valorativos, sino que usaba cada uno de ellos en el momento adecuado,
sin esa mezcolanza entre opinión e información que es
otra característica del debate político que a mí se
me hace a menudo insoportable.
Supongo que en los próximos días hablaré bastante
de esta maravillosa mujer que fue Susan Sontag.
Últimas horas...
...en Cádiz
Me espera un tren que me llevará a Barcelona.
Así que he devuelto la bici que he estado usando estos días
para recorrer Cádiz de punta a punta. He pasado unos días
estupendos y me ha gustado mucho la ciudad. Se me ha pegado el
acento, como me suele suceder siempre que viajo, y he pensado en
lo absurdo que es eso de considerar que el mejor español
se habla en Salamanca.
A mí me gusta ese español de Salamanca, supongo, pero
también me gusta la variante andaluza que hace tantas liasones
o ligaduras como el francés. Teniendo en cuenta que, si hablamos
del español de España, la comunidad andaluza es la más
poblada y que la segunda comunidad más poblada (Cataluña)
no parece últimamente muy interesada por el español (lo
que es una pena), lo lógico sería pensar que el español
más español de España es la variante andaluza
(a la que hay que sumar seguramente Canarias y Extremadura...) Si además
tenemos en cuenta que en Hispanoamérica la variante andaluza
es la más extendida también, ¿por qué no
nos olvidamos de seguir considerando el español de Salamanca
como el canon de la perfección? Ya desde su origen se enfrentaron
las dos variantes del castellano (la andaluza y la de Toledo), pero
considerar que una es superior a la otra es una estupidez: están
a la misma altura, a peasrde que haya andaluces que parecen avergonzarse
de su acento y españoles que creen que hablar andaluz es hablar
mal español.
Por cierto, estos días he disfrutado muchísimo escuchando
a todas horas el disco de Bebe, que es un buen ejemplo de ese español
andaluz tan delicioso.
DESDE CÁDIZ
UN POEMA
Cádiz, 26 de diciembre de 2004
Al menos pondré una entrada en este cuaderno digital provisional
que es La vorágine de fin de año, escrita
en esta ciudad que tanto me gusta.
El poema es una vieja canción japonesa que cita Tanizaki
en su Elogio de la sombra:
Ramajes
reunídlos y anudádlos
una choza
desatádlos
la llanura de nuevo
5 Comments:
frío y nieve
en las calles de León
bello caos
proserpina
hola daniel
Te mando un kaiku
frío y nieve
en las calles de León
bello caos
proserpina
hola daniel
Te mando un kaiku
frío y nieve
en las calles de León
hermoso caos
proserpina
hola daniel
Te mando un kaiku
frío y nieve
en las calles de León
hermoso caos
proserpina
Hermoso haiku proserpina, aunque me lo has enviado por triplicado como si hubieses usado papel carbón cibernético