
La vorágine
"Todo eso se agravó más tarde con el peor de los síntomas: la vorágine"
(Ántal Szerb)
1 de noviembre de 2004
En Tsurezuregusa, el anterior weblog, diario, bitácora o cuaderno digital, dudaba como llamar a esto que ahora lees. Decidí que no era un weblog ni una bitácora y dudaba entre cuaderno y diario. Un mensaje que me ha enviado un amigo me ha hecho decidirme, al menos por el momento, por "cuaderno". Porque es evidente que esto no es un diario.
Mi amigo me decía que echaba a faltar en esta página algo que le diera cierta coherencia, una línea argumental, un macguffin, una excusa que permitiera encontrar algún tipo de orden.
Tiene razón. Yo no sé muy bien qué es esto. Y lo curioso es que no lo sé desde el principio, como se puede ver en estos textos que publiqué nada más iniciar la página.
Me gusta no tener una intención ni una dirección. Simplemente voy escribiendo las cosas según me va apeteciendo, acumulo cosas pendientes, me olvido de algunas que eran urgentes y me entretengo en trivialidades.
En cierto modo el orden surge de todas maneras, porque poco a poco voy agrupando temas comunes en cuadernos. Por ejemplo los cuadernos políticos, los cuadernos de viaje, los cuadernos evolutivos. Es como una enciclopedia incompleta e incompletable. Lo que une todo este caos, el único posible esqueleto es precisamente este cuaderno digital que lees, los sucesivos weblogs, diarios o cuadernos digitales: Sin título, Angkor Byte, Erewhom Digital, Turista en madrid, Tsurezuregusa o La Vorágine.
La Vorágine, esa sensación extraña de la que habla Antal Szerb es una buena definición de esto. Es como un desagüe en el que van cayendo las cosas pero en el que, por un instante, se mantienen en los bordes del fluido, para después desaparecer y caer a algún lugar en el que un archivero paciente intenta, sin éxito, ordenarlas.
De vez en cuando, el archivero sube al piso superior y trae alguna de las cosas que ha encontrado abajo, que es de nuevo colocada en el desagüe y de nuevo vuelve a caer. Algo así debe ser nuestro propio cerebro, en el que, como ilusos, pensamos que existe un orden, un orden semejante al de las clasificaciones, los abecedarios y las enciclopedias, pero es un orden que seguramente se basa en ignorar todo lo que va contra él, todo lo que no acaba de ajustarse. Al pulir una tabla le arrancamos las protuberancias, que a veces son lo más interesante.
Siempre he estado en contra de los sistemas filosóficos y pienso que mientras más coherente es un sistema más fácilmente se derrumba. Esta es una idea básica del taoísmo: lo rígido se rompe, lo flexible se adapta y sobrevive.
Mi corresponsal daba en el clavo cuando decía que esa coherencia la hallaba en diarios publicados en papel. Es cierto. Este medio de los ordenadores tiene reglas diferentes a las del papel. En el papel yo también suelo necesitar esa coherencia, pero aquí en la red no.
Nerval envidiaba en Noches de octubre a los novelistas ingleses, que podían escribir sin tener un objetivo, una línea argumental o una moraleja. Y así es Noches de octubre y también en cierto modo Aurelia y Silvia las dos obras maestras de Nerval. Así es también esta página.
Agón 2004. Concurso de vídeo
1 de noviembre de 2004
En Budapest, Ana Aranda y yo leímos un libro que nos gustó mucho: El viajero a la luz de la luna, de Antal Szerb. Habrá tiempo para hablar de ese libro. ¿Habrá tiempo? Tal vez no. Quién sabe. Es sólo una frase hecha. Uno sabe que no volverá a hojear alguno de los libros de su estantería. ¿Cuáles?
En el libro de Szerb los protagonistas practican un juego:
"Debes imaginar la vida de los dos hermanos en la casa de los Ulpius como un teatro permanente, una continua Commedia del'Arte. Bastaba lo más mínimo para provocar una representación, para que Tamas y éva actuaran, para que jugaran, como ellos lo llamaban. El abuelo contaba algo sobre una condesa que vivía en un castillo, y que estaba enamorada de su cochero, y Éva se transformaba acto seguido en condesa y Tamas en cochero, o contaba cómo el juez regio Majláth fue asesinado por sus criados valacos, y Éva se convertía en juez regio y Tamas en criados valacos, mientras que otras veces interpretaban verdaderos dramas históricos, sangrientos, muy complicados que representaban por escenas. Las representaciones se hacían a grandes trazos, como las obras de la commedia del'arte. Para improvisar el vestuario, utilizaban las innumerables piezas extravagantes del ropero del abuelo, recitaban unos diálogos no muy largos, pero muy complicados y barrocos, y luego se producía un asesinato o un suicidio. Ahora que me acuerdo, me doy cuenta de que estas obras teatrales improvisadas siempre culminaban con la imagen de una muerte violenta. Tamas y Éva se estrangulaban, se envenenaban, se apuñalaban o se freían en aceite a diario."
A Ana, recordando los juegos de los extraños hermanos Ulpius, un día en que jugábamos con una cámara digital casera que puede grabar vídeo de 15 segundos se le ocurrió un juego.
El juego consiste en agonizar en 15 segundos.
Uno puede elegir el tipo de muerte que prefiera: veneno, un balazo, una caída, un ataque inesperado, pero sólo cuenta con 15 segundos.
Además, el agonizante deberá resucitar en los últimos segundos (conviene que el cámara le avise de que se acaba el tiempo).Comienza, pues, aquí, hoy día de todos los difuntos, el Primer Concurso de Agonística breve Agón 2004.
Los dos primeros participantes son Ana A. y Daniel T. que han grabado su agonía a orillas del lago Balatón. Puedes verlo con este enlace:
Agón 2004. Primer Concurso Internacional de Agonística Breve
3 de noviembre de 2004
Hungría ha tenido la desgracia, como le sucedió a algunos otros países del este de Europa , de conocer el totalitarismo fascista y el comunista. Si la memoria no me falla, la cosa comenzó en los años 20 con el Terror Rojo, que después fue sustituido por el Terror Blanco, mucho más cruel y sanguinario. El Terror Blanco derivó hacia el fascismo de Horthy, que acabó uniéndose a la Alemania nazi. De este modo, Hungría luchó en la Segunda Guerra Mundial junto a Hitler.
Las doctrinas totalitarias se basan en el relativismo cultural, como ya dijo explícitamente Mussolini en su día.
Consideran que no puede existir un verdadero diálogo entre culturas diferentes y que, por ello, la única manera de decidir qué cultura es mejor es el uso de la fuerza. Los totalitarismos también aplican la doctrina extrema del darwinismo social, que inventó el sobrino de Darwin, Francis Galton: al supervivencia del más fuerte. El relativismo y el darwinismo social son nombres modernos para seguir aplicando el comportamiento salvaje e institivo.
Debido a estos fundamentos, los totalitarismos, ya se basen en ideas comunistas, fascistas o simplemente en la identificación con un líder (como Franco), no pueden cooperar y colaborar, excepto de manera transitoria. Si Mussolini predica que la raza superior es la latina y concretamente la italiana, Hitler que lo es la germana y el húngaro Horthy que esa raza superior es la magiar, difícilmente puede fraguarse una alianza duradera. Tarde o temprano, cada uno querrá aplicar sus ideas hasta el final y chocará con sus antiguos aliados. Mussolini, el pionero de los totalitarismos llamados "de derechas", soñó durante un tiempo que la raza, la etnia, la cultura o la civilización latina iba a recuperar la gloria de la antigua Roma. Pero los fracasos de sus andanzas en Europa y África y el impresionante poder germano le obligaron a ceder el primer lugar a Hitler.
Si las potencias del Eje hubieran ganado la guerra, no habría pasado mucho tiempo hasta que estallaran los conflictos entre germanos y latinos, aunque, probablemente, las primeras víctimas habrían sido los eslavos. Tras ellos, quizás le llegaría el turno a los magiares, cultura única y aislada, y más teniendo en cuenta que Hitler había nacido en el antiguo imperio austrohúngaro.
Todo esto explica probablemente el que durante la guerra existieran tensiones entre los nazis alemanes y los fascistas húngaros. El régimen de Horthy persiguió de hecho a todas las minorías, incluida la alemana. Tras la Segunda Guerra Mundial, el régimen comunista impuesto por los rusos intentó no dar importancia a este dato, precisamente porque de ese modo podían acusar a la minoría alemana de la responsabilidad del pasado nazi de Hungría y así descargar la culpa de los propios magiares. Esa explicación contenía tan sólo un gramo de verdad, pero sirvió a los húngaros de la época comunista para mantener su conciencia tranquila.
Algo parecido sucedía en la República Democrática Alemana que, en un alarde de ficción histórica, siempre hicieron como que el nazismo no tenía nada que ver con ellos, sino sólo con los alemanes de la República Federal. Cuando estuve en Berlín Occidental en 1988 me asombró la memoria y el sentimiento de culpa de los alemanes, que incluso tenían un museo dedicado al holocausto en el antiguo Reichstag. Pero en el lado comunista apenas se hablaba del pasado nazi y se insistía en echar la culpa a los vecinos del otro lado de la ciudad.
Lo mismo sucedía, al parecer, en Hungría y quizás todavía sucede porque en la Citadela hay un museo dedicado a la época nazi de Hungría en el que se condena aquello, pero creo que no de la contundente manera que sería necesario.
Marcóticos en Agón
Marcos Marcóticos es el tercer participante en el Primer Certamen Internacional de Agonística Breve: Agón.
Un consuelo tras las elecciones
4 de noviembre de 2004
Si en las anteriores elecciones entre Bush y Gore aprendimos dónde estaba Florida, ahora nuestros conocimientos de geografía han aumentado: ya sabemos dónde está Ohio.
Dorkbot corregido
En la última entrada de Tsurezuregusa puse un comentario al divertidísimo Dorkbot 2004 y añadí un álbum de vídeo y fotos, tal mal hecho que había que girar la cabeza para ver los vídeos bien. Ya lo he corregido. Puedes verlo (sin girar la cabeza) en al página que he dedicado a Dorkbot.
El archivero regresa con buen karma
Poco a poco voy convirtiendo todas mis páginas a un formato cómodo y navegable. Ahora le ha tocado el turno a Baalberith El Archivero. Además de arreglar la página, le he cedido todo el siglo XX. Para empezar, un ensayo que escribí en 1992 acerca del karma.
Cómo trasmitir información a mayor velocidad que la de la luz...
... gracias a la paradoja EPR (Einstein-Podolsky-Rosen)
Voy a proponer una idea para transmitir información a una velocidad mayor que la de la luz.
En primer lugar hay que recordar que para la teoría física actual no existe la posibilidad de transmitir información a mayor velocidad que la de luz, por la sencilla razón de que no hay nada más veloz que la luz. Esta es una de las bases de la teoría de la relatividad de Einstein. La velocidad de la luz es de 300.000 km por segundo en números redondos.
Muchos conocen algunas de las curiosas paradojas de la relatividad einsteniana, como que viajando a velocidades próximas a las de la luz el tiempo corre más lentamente. Si un gemelo embarcase en una nave espacial a velocidad cercana a la de la luz y su hermano se quedase en la tierra, al regresar el hermano viajero treinta años después, quizá ya habrían pasado 200 años en la tierra y su gemelo sedentario estaría criando malvas.
Este es el origen de la novela y las películas de El planeta de los simios.
Así que nada puede viajar más rápido que la luz. Eso dice la teoría de la relatividad.
En el siglo XX nació otra teoría física que se disputa con la relatividad el protagonismo: la mecánica cuántica o MC.
A Einstein nunca le acabó de convencer la física cuántica y aunque no podía negarla por entero, decía que estaba incompleta. Para demostrarlo, intentó varios experimentos mentales que, según él, conducían a inevitables paradojas y callejones sin salida, pero que siempre eran refutados por su rival Bohr.
El más célebre de estos experimentos es el experimento EPR, conocido así por las iniciales de sus tres creadores: Einstein, Podolsky y Rosen.
Para explicarlo de manera sencilla es bueno, como recomienda Martin Gardner, seguir la variante propuesta por David Bohm:
"La paradoja EPR adopta varias formas, pero la más fácil de comprender es la propuesta por el difunto físico estadounidense David Jacob Bohm. (Fíjense en que su apellido sólo se diferencia en una letra del de Bohr.) Tiene que ver con una misteriosa propiedad de las partículas llamada spin.
El spin es más o menos similar al giro de una peonza, porque tiene un momento angular que siempre adopta una de dos formas posibles, que reciben nombres diversos: derecho o izquierdo, positivo o negativo, arriba o abajo.
Imaginemos una reacción cuántica que genera dos partículas idénticas, A y B, que salen en direcciones opuestas. En la MC (Mecánica Cuántica) típica, cada partícula tiene sus spins derecho e izquierdo «superpuestos». Cuando se mide el spin de la partícula A, se dice que su «función ondulatoria» (...) «colapsa» (se desvanece). La partícula adopta inmediatamente un spin derecho o izquierdo, con igual probabilidad.
Ahora viene la magia. Para conservar el momento angular, después de haber medido A (que así adquiere un spin definido), B tiene que adquirir el spin contrario. Supongamos que A, medida en Chicago, tiene un spin izquierdo (recuerden que no tiene un spin definido hasta que se mide). En un planeta de una lejana galaxia, un físico mide la partícula B cuando ésta llega allí. Infaliblemente, tiene un spin derecho. ¿Cómo «sabe» B el resultado de la medición de A? ¿Envía A algún tipo de señal telepática a B, bien instantáneamente o bien a una velocidad igual o superior a la de la luz?
Einstein ridiculizaba esto, diciendo que era «acción fantasmal a distancia». Creía que el experimento propuesto, que por entonces sólo era un experimento imaginado, demostraba que la MC no era completa. Tenía que haber «variables locales ocultas» que dotaban de spins definidos a ambas partículas antes de que se midiera una de ellas."
La respuesta de Bohr al desafío EPR fue que, independientemente de lo separadas que estén A y B siguen formando un único sistema. Cuando se mide A, desaparece la función ondulatoria de todo el sistema y las dos partículas adquieren simultáneamente spins contrarios. Se dice que las partículas están correlacionadas o enredadas.
Espero que me hayas seguido hasta aquí. No te preocupes si no acabas de entenderlo, porque, como decía Niels Bohr, uno de los principales creadores de la cuántica: "Si entiendes la mecánica cuántica es que no la has entendido".
Piensa tan sólo que tenemos dos principios aceptados por la física actual:
1. No se puede transmitir información a más velocidad que la luz
2. Cuando el spin de una partícula es medido eso conlleva que si el spin resulta ser izquierdo el de su partícula correlacionada será por fuerza derecho.
Y eso significa que:
3. Esas dos partículas idénticas que han surgido de una reacción cuántica al mismo tiempo ahora se pueden hallar a años luz (pues se han dirigido a distintas direcciones).
Resulta en cualquier caso, dice Gardner, que todos los físicos están de acuerdo en que no se pueden enviar mensajes codificados más veloces que la luz usando el fenómeno EPR. ¿Por qué?
Porque no es posible saber qué spin tendrá una partícula antes de medirlo. Una vez medido, sabemos que el de su partícula enredada será el contrario, pero nada más.
Es como si alguien, dice Gardner, lanza una moneda al aire en París y otra en Nueva York y por alguna extraña razón si una sale cara en la otra sale cruz. Pero es imposible saber si ahora me saldrá cara o me saldrá cruz. No puedo decir, por ejemplo que tres caras significan "Hola", porque es imposible saber si van a salir caras o no antes de mirar la moneda (antes de medir el spin). No se puede hacer una especie de morse de rayas y puntos con las propiedades del spin.
Esto es cierto. Sin embargo, hay algo que yo si sé cuando mido el spin: sé que si he obtenido "derecho", la persona que mida la otra partícula obtendrá "izquierdo".
Es cierto que eso no es estrictamente transmitir información, pero sí parece ser de alguna manera obtener información. Para verlo más claro, podemos imaginar lo siguiente:
El Sistema Solar va a ser atacado por los Skrulls.
Los terrestres tenemos una flota destacada en Alpha Centauro, a años luz de la Tierra.
Por allí pasarán los Skrulls en su camino a la Tierra.
Sólo vamos a tener dos posibilidades de golpear a los Skrulls, una en Alpha Centauro y otra en el Sistema Solar.
Tras el primer golpe, los Skrulls aniquilarán a su primer atacante de Alpha Cenaturo y seguirán hacia la Tierra.
Resulta que el problema es que tenemos un arma doble magnético-atómica tanto en Alpha Centauro como en la Tierra. Pero si en Alpha Centauro se ataca con la parte magnética, nosotros debemos hacerlo con la parte atómica para completar la destrucción del Escudo Skrull.
Pero resulta que no hemos podido contactar con Alpha Centauro para decidir con qué atacarán ellos y con qué atacaremos nosotros. La coordinación es indispensable: si no, la flota Skrull sobrevivirá y nosotros seremos aniquilados.
Afortunadamente, tenemos un código para casos de emergencia como éste (recuerdo de las Guerras Mutantes): consiste en medir el spin de partículas correlacionadas de Alpha Centauro y del Sistema Solar.
Si, entonces, medimos el spin de esa partícula y obtenemos "derecho" sabemos que en Alpha Centauro obtendrán (o han obtenido) "izquierdo" y que izquierdo significa usar el arma magnética, con lo que nosotros deberemos usar el arma atómica.
Esta es la idea. Ya sé que eso no es transmitir información: nosotros no recibimos ningún mensaje de nuestros aliados de Alpha centauro ni ellos nos lo mandan y, sin embargo, sí sabemos lo que han hecho y lo que, en consecuencia, debemos hacer nosotros para detener a los skrulls.
No sé si ha resultado muy convincente, pero es sólo una idea o sugerencia para pensar en este asunto interesante de transmitir un mensaje sin transmitir un mensaje. Creo que tiene que ver también con lo analógico y digital en más de un sentido.
En la próxima ocasión, cumpliré la promesa hecha a la atenta Proserpina en Seingalt diario secreto y explicaré cómo es posible ver el pasado (pero no viajar al pasado).
Marcóticos, el vampiro digital
8 de noviembre de 2004
La página de marcóticos sufre periódicos apagones que me hacen pensar que su propietario se pasa mucho tiempo en los sótanos del castillo de bits que habita, escondido de la luz del sol y del golpeteo de los fotones. Ahora, de nuevo, ha regresado con varias cosas, como el divertido inicio de un viaje por las singulares tierras de la Calabria y una nueva entrega de su viaje centroeuropeo. Puedes leerlo con este vínculo:
El escritor austriaco Thomas Bernhard decía que Viena se había convertido en un museo. Viena siempre ha sido célebre por sus muchos museos, pero Bernhard quería decir que la ciudad estaba muerta, sin vida, que ya no quedaba nada de la antigua Viena. No creo que Bernhard sintiera nostalgia por la Viena de su infancia y su juventud, que fue la posterior a la Segunda Guerra Mundial, una ciudad pobre y destruida, en un país que ni siquiera tenía autoridad propia y era gobernado por cuatro naciones (Unión Soviética, Francia, Gran Bretaña y EE UU).
Es posible que Bernhard pensará más bien en al Viena del Imperio Austrohúngaro, o en la de entreguerras, cuando era una de las capitales culturales de Europa y del mundo.
Esa capital quedó arrasada tras la Segunda Guerra Mundial y durante varios años los vieneses vivieron en medio de las ruinas de su antigua gloria, sin dinero y sin siquiera permiso para levantar de nuevo la ciudad. Hacia 1949 el dinero comenzó a llegar y los vieneses iniciaron la reconstrucción. Esa es la Viena que aparece en El tercer hombre.

La Riesenrand, noria gigante del parque Prater de Viena.
No es la original, sino una reconstrucción que se hizo tras
la guerra. Pero sí es la misma que aparece en El tercer hombre.
Mide 65 metros
de altura. Si te fijas bien en la foto
verás los
edificios abajo y en uno de ellos a un
gigante
sentado.
No sé quién es.
Los vieneses decidieron dejarlo todo tal como estaba antes de la guerra, con algunas pequeñas variaciones, como el techo de colores de la catedral de san Esteban o el número de vagones de la noria gigante del Prater, que redujeron a 14.

Los bellos tejados de piedras de colores de la catedral de San Esteban también fueron añadidos tras la Segunda Guerra Mundial. El escudo del águila bicéfala quizá está de más.
Otras ciudades destruidas tras la Guerra renunciaron a recuperar el aspecto de antaño, como Berlín occidental, que tan sólo en los últimos años, al convertirse de nuevo en capital de Alemania, se ha vuelto a edificar como una gran metrópolis.
Viena y Budapest decidieron reconstruir sus viejos edificios y castillos como si no hubiera pasado nada y la mayoría de los palacios y monumentos que hoy vemos son réplicas de los originales. Se plantea aquí el célebre problema de la identidad y el barco de Teseo.
En la Atenas clásica guardaban una réplica del barco con el que Teseo viajó a Creta para luchar contra el Minotauro. Ese barco con el tiempo iba estropeándose y los atenienses sustituían las piezas rotas por otras nuevas. Al cabo de muchos años ya no quedaba ni una sola pieza del barco original: todo el barco estaba hecho con piezas de madera, tela y metal posteriores al célebre viaje.
La pregunta es: ¿Es el mismo barco? ¿Podemos decir que aquel barco seguía siendo el barco de Teseo? Y, si ya no era el barco de Teseo, ¿cuándo dejó de serlo? ¿Seguimos siendo nosotros la misma persona a pesar de que no compartimos ni una sóla de las células de la persona que éramos hace veinte años?
Esta entrada pertenece al Cuaderno de viaje austrohúngaro, crónica de un viaje por las tierras del antiguo Imperio.
Como sacrificado lector de esta página caótica ya te habrás dado cuenta de que las cosas aparecen y desaparecen. No se trata de un fenómeno cuántico-relativista, sino que sucede simplemente que esto es una especie de cuaderno borrador que tiene la particularidad de que se borra de verdad. El lector más fiel de esta página soy yo mismo que me leo y releo una y otra vez y que, en un alarde de tolerancia, me permito corregirme a mí mismo a menudo. Ahora he cambiado uno de los capítulos de La página noALT, que era muy difícil de entender (¡nadie me lo ha dicho: he tenido que venir yo para darme cuenta de que la redacción era infumable y contradictoria!). Así que lo he corregido y ahora, creo, está muchísimo mejor. Es el capítulo oo2.
La página noALT es una especie de defensa de la tolerancia y al mismo tiempo del rigor en la discusión pública, y un ataque al dogmatismo y a todas esas ideas que separan el mundo en dos campos enfrentados (el nuestro y el de los otros). Además, intento que la cosa sea planteada con humor y cierto ingenio. No creo que convenza a casi nadie, porque es muy difícil cambiar ciertos hábitos, pero al menos se puede pasar un rato entretenido.
Agón marcóticos se ve
Siguiendo el consejo del propio marcóticos, he subido los vídeos del concurso Agón en otro formato y ahora se pueden descargar rápidamente. Pronto más concursantes.
Agón. Primer certamen Internacional de Agonística Breve
9 de noviembre de 2004
Uno de los problemas de la evolución de las sociedades es que cada generación tiene que aprender de nuevo, desde cero, todo lo que han aprendido las generaciones pasadas. Cosas que parecían ya resueltas vuelven a salir a la luz. Cada dos o tres generaciones regresa la fascinación por la violencia, el asesinato, la coacción política, la presión sobre los tibios y neutrales, un gusto por la guerra y las soluciones rápidas, la división del mundo en bandos irrenconciliables, la intolerancia hacia las ideas ajenas, las fórmulas fáciles que parecen capaces de arreglar el mundo en un momento. Todas esas cosas de las que quedaron asqueadas las generaciones pasadas. Y lo peor del asunto es que una vez rotos de nuevo los tabúes cuesta volver atrás. Al terminar la Primera Guerra Mundial, parecía que el mundo estaba tan asqueado de muerte y violencia que aquella sería "la última de las guerras". Como cuentan Zweig, Roth y otros espectadores de la época, apenas tres años después del conflicto todos parecían desear otra guerra y la violencia se convertía en el instrumento de los fascismos europeos y de los comunismos soviéticos, de los nacionalismos en todo el mundo. Todos quería volver a zambullirse en la guerra, a pesar del horror que se acababa de vivir. La guerra llama a la guerra y la violencia llama a la violencia.
Ahora, una vez que habíamos llegado a la conclusión de que nada se podía conseguir con medios violentos, parece que cada vez somos menos los que seguimos pensando así. Tendrán que pasar quince o veinte años para que muchos vuelvan a darse cuenta de que de nada sirve la violencia y la guerra y que la única manera de construir una sociedad medianamente justa es poniéndonos de acuerdo con quienes piensan de diferente manera que nosotros. Espero que cuando eso suceda, esta nueva racha de soluciones fáciles no se nos haya llevado a todos por delante. Pero la verdad es que en el momento presente soy bastante pesimista.
Plus ça change plus c'est le meme
Aunque Iván opina que esta frase de Alphonse Karr es absurda (él la cita a la manera de Lampedusa: "Que todo cambie para que nada cambie"), yo no lo creo así. Interpretada a la letra es obvio que es absurda, pero el ingenio de la frase es que dice algo muy cierto bajo un apariencia paradójica.
Lo que quiere decir la frase es que los cambios aparentemente más radicales en realidad dejan las cosas como estaban. Por ejemplo, entre la Rusia de los zares y la Unión Soviética de Stalin hay muchas más semejanzas que las que existen entre la monarquía de Alfonso XIII y la de su nieto Juan Carlos I. Los cambios violentos sólo llevan, generalmente, a una sustitución de jerarcas y tiranos. Cuando los poderosos son expulsados por la fuerza de las armas, suele suceder que sólo mediante las armas se pueden sostener quienes les han derrocado. Aunque hay honrosas excepciones, muy pocas, como la Revolución de los claveles de Portugal.
¿Una página apolítica?
He decidido de manera más o menos consciente no hablar de política en esta página. Más que nada porque creo que a casi nadie le interesa entender lo que sucede en el mundo, sino que cada uno se preocupa sólo de tener su conciencia bien tranquila repitiendo consignas que suenan bien y haciendo oídos sordos a todo lo que ponga en cuestión sus ideas ya definidas, ya decididas, ya intocables.
Creo que todos podemos tener ideas políticas discrepantes y que no hay nada mejor que la discusión, pero creo también que la discusión no consiste en el intercambio de lemas ni en la repetición constante de cosas muy sentidas y muy emocionantes pero nada efectivas y generalmente demagógicas, así que yo por mi parte renuncio, al menos en internet. Seguiré haciendo cosas como La página noALT y otras que tienen, evidentemente que ver con la política, pero creo que voy a rehuír cualquier tipo de expresión concreta o de actualidad. Sólo, por el momento, me limitaré, de vez en cuando a recomendar cosas que creo pueden ser interesantes para tener un juicio un poco menos dogmático y parcial relacionado más o menos con la actualidad. En este sentido, ahora que se prepara la sucesión de Arafat, recomiendo este artículo excelente de Marcos Aguinis, un periodista argentino, acerca de la Intifada (el artículo fue escrito poco después de que comenzara, en el 2000):
Guerra, cinismo y prejuicio (Marcos Aguinis)
Y esta página dedicada a traducir textos del mundo árabe, del que creo, la mayoría no conocemos nada, excepto lo que algunos quieren que sepamos. Es una página completísima, con montones de artículos traducidos al español. Sin comentarios añadidos: los textos tal cual. También hay vídeos con fragmentos de los canales árabes e iraníes. Es obvio que la página está hecha por simpatizantes de Israel y quizá de Bush, pero lo interesante es que se trata de fuentes originales árabes e iraníes. Y hay algunas cosas impresionantes. Es una fuente de información casi casi de primera mano, que es algo que se echa de menos demasiado a menudo. Buscaré un equivalente referido a Israel y también páginas de los pacifistas de ambos bandos (que parecen ser un 40% en ambos lados). Internet es una maravilla y si se usa bien nos deja pocas posibilidades para usar la excusa: "Es que yo no sabía..."
Karina y Luis, dos nuevos concursantes en Agón 2004
El concurso de agonística breve Agón 2004 comienza a animarse con la llegada de dos nuevos participantes: Karina y Luis. Además, y esta vez es verdad, al menos en mi ordenador, los vídeos se descargan con una facilidad que da gusto gracias al formato FLV. Probadlo con este vínculo
Agón: primer Certamen de Agonística Breve
10 de noviembre de 2004
Diciendo: "Sol, adiós", Cleómbroto de Ambracia
desde lo alto de un muro saltó al Hades.
Ningún mal había visto merecedor de muerte, pero había leído
un escrito, uno solo, de Platón: "Sobre el alma"
Hace un tiempo escribí acerca de uno de mis filósofos más admirados, Aristipo de Cirene, fundador de la escuela cireanaica: Cosas que he aprendido de... Aristipo.
La escuela cirenaica consideraba que el objetivo de la vida humana era la búsqueda del placer. Anthony Grafton cuenta en Falsarios y críticos una historia muy graciosa:
"Dionisio el Renegado era un estoico que negaba la existencia del dolor y del placer. Cambió de opinión tras sufrir una inflamación ocular aguda. Pasó el resto de su vida como un cirenaico feliz, frecuentando tabernas y prostíbulos."
Parece que entre placer y placer, a Dionisio le quedaba tiempo para disfrutar de un tercer placer, escribir, pues escribió una tragedia imitando a Sófocles que engañó a muchos, como Heráclides. Heráclides, en efecto, se negaba a creer que la tragedia no fuese realmente de Sófocles, así que Dionisio le dijo que había puesto en ella el acróstico PANKALOS. Heráclides encontro efectivamente esa palabra en las iniciales de varios versos consecutivos, pero pensó que era simple causualidad. Al continuar con la lectura del acróstico Heráclides leyó:
"_Un simio viejo no caerá en la trampa
_Claro que caerá, es cuestión de tiempo..."
...y la cosa seguía hasta que se podía leer:
"Heráclides no sabe de letras"
Esto último hizo definitivamente callar al platónico y soberbio Heráclides y le llenó de vergüenza"
La anécdota, según parece, la cuenta Diógenes Laercio. Lo que más me gustaría, sinceramente, sería leer esa obra sofoclea de Dionisio el Renegado. No para burlarme de su imitación, sino para disfrutar de otra obra de Sófocles, pues si engañó a Heráclides me engañaría sin duda a mí. Como casi todo el teatro griego, también esa obra tan interesante se ha perdido. Esa es una de las cosas más tristes para mí de las pérdidas de la cultura griega, junto con la pérdida de las obras de Demócrito.
Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa
Voy a hacer una pequeña antología cronológica que recogerá textos filosóficos franceses desde sus orígenes hasta su decadencia, pasando por su larguísimo esplendor. No es una decadencia absolutamente lineal y fatal, y hay muy honrosas excepciones, pero es verdaderamente una pena que en el XIX y sobre todo en el XX los pensadores franceses, antiguos maestros de Europa y del mundo en el hablar claro y preciso, fueran haciéndose cada vez más abstrusos, enrevesados y pretenciosos, hasta acabar resultando, en algunos casos, absolutamente ininteligibles, y demasiado a menudo hinchados como pompas llenas de nada.
Hoy, un breve texto de Braudillard:
"Nunca llegaremos al destino, aunque se trate del
Juicio Final, ya que estamos separados de él para siempre por un espacio
de refracción variable. La retroversión de la historia se podría perfectamente
interpretar como una turbulencia de esta clase, debida a la precipitación
de los acontecimientos que invierte su propio curso y traga su propia trayectoria"
(Braudillard
1992)
¡Oh, si hubiera un nuevo Moliere para poner en solfa a estos maestros ridículos, que graciosa obra compondría!
El buscador ególatra y eGOOGLE herramientas para el ego
Acabo de darme cuenta de que hace tiempo que se cayeron de esta página los inventos de Walter Ego: el fabuloso buscador ególatra...
...y el increible buscador eGOOGLE, que en lo que se refiere a ti funciona mucho mejor que su conocido rival.
Pincha en los logotipos para probarlos.
Pronto recuperaré también la página de Walter Ego y mejoraré su configuración.
Consejos para vivir más tiempo
1. Viajes en coche
Se suele considerar que un viaje en coche de una ciudad a otra ha de ser lo más rápido posible. Madrid-Barcelona en cinco horas. Se coge la autopista, o la Autovía, se pone el coche a toda pastilla y... se tiran cinco horas a la basura.
Cinco horas a toda velocidad, sin disfrutar del paisaje (¿qué paisaje hay en una auopista a no ser los encantadores molinos eólicos de Aragón?), sin detenerse excepto para tomar un café en un feo centro-bar-restaurante-kiosko de carretera. A una velocidad que impide, al menos al conductor, mantener una conversación reposada. Con todo el mundo pendiente de que el conductor no se despiste o no se duerma. Tiempo perdido. Se cree ganar mucho tiempo, ahorrar horas, pero lo único que se hace es perder tiempo: las cinco horas del vaije.
2. Quien espera desespera
Esperamos a alguien. O esperamos un avión o un tren en el que vamos a viajar. Ese tiempo de espera lo catalogamos rápidamemnte como tiempo inútil. Un tiempo de transición en el que no puede suceder nada interesante porque no podemos iniciar nada. Nos dejamos llevar por la desgana y tiramos minutos u horas a la basura. Y si el amigo tarda, nos pasamos todo el tiempo pensando en cómo le regañaremos cuando llegue, y encima nos enfadamos.
3. Trayectos
El tiempo que transcurre entre un lugar y otro, el recorrido que nos lleva de aquí a allá . Para muchas personas, ese tiempo no existe, es también un tiempo perdido, que se quiere que acabe, que no gusta. Muchas personas, en vez de caminar o pasear, trasladan sus cuerpos de un lugar a otro.
La ilusión de las alternativas
La ilusión de las alternativas es un curioso fenómeno que se produce a menudo en las discusiones y en las disputas políticas y que suele ser utilizado por las personas o pensadores dogmáticos. También tiene algún uso que podemos considerar benéfico, pero en La página noALT 006 sólo me ocupo de su empleo pernicioso.
Puedes enterarte de en qué consiste visitando
Walter Ego
Walter Ego parece haber desaparecido de esta página, pero, puesto que he añadido a la columna lateral dos de sus inventos (el eGOOGLE y el Buscador ególatra), he corregido también la navegación de su página:
Antología del pensamiento alternante
12 de noviembre de 2004
Dos nuevas muestras de pensamiento alternante en la Gran Antología del Pensamiento Alternante. Autores: Jesucristo, George W. Bush y Janos Kadar. ¿pero no eran sólo dos citas? Resuelve el misterio en:
La página noALT 005: Gran Antología
Un nuevo vídeo en Agón 2004, el Primer Certamen Internacional de Agonística Breve. El concursante: Bruno. Todavía estás a tiempo de participar y llevarte el premio:
El espejo
Un nuevo texto en el espejo, en esta ocasión una divertida y muy aguda opinión de Plutarco acerca de los charlatanes.
13 de noviembre de 2004
Cuando inicié esta página web intenté enterarme un poco de cuales eran las tendencias dominantes en la confección de páginas digitales y cuáles eran los estándares. Exceptuando las páginas más descaradamente comerciales, una de las cosas que más se veía era algo que suele llamarse en la historia del arte y del diseño minimalismo: el uso preciso y mínimo de los recursos, la carencia de adornos, la utilización de los elementos básicos, necesarios y útiles, sin añadir nada supérfluo. Su lema: "Menos es más".
El minimalismo ha dado sin duda grandes obras en el arte, pero también es cierto que aplicado a un weblog o a una página web lo que suele dar es problemas al navegante, pues se trata de páginas que resultan muy agradables o deslumbrantes desde el punto de vista estético pero que son poco prácticas, porque abusan de tipos de letra muy pequeños o son tan esquemáticas y precisas que es difícil encontrar lo que buscas: la manera de cambiar de pantalla, el botón que activa una película. Resulta que a menudo la redundancia, repetir dos o más veces una misma cosa en diferentes lugares de una misma pantalla por ejemplo, es necesaria en un producto que va a ser utilizado por otras personas. Porque el problema es que los navegantes no tienen los mismos hábitos y lo que al diseñador de una página le parece elemental no siempre se lo parece al que cae en esa página por casualidad.
Entre los teóricos de la usabilidad (cómo hacer las páginas web fáciles de usar e intuitivamente navegables) el más destacado entonces era Robert Nielsen, pero a mí me gustaba y me sigue gustando otro, Robert Fisk (no confundir con el periodista del mismo nombre) que en su libro USAbility mostraba que muchas de las teorías de Nielsen eran aplicables sólo al mercado de EEUU, es decir que la usabilidad de Nielsen pecaba de americanocentrismo. Pero lo más interesante de Fisk es que sus consejos eran menos rimbombantes y recurrían a un sentido común tamizado por una acertada reflexión. Por ejemplo, decía Fisk:
"El problema de la usabilidad y la navegabilidad de las páginas web no se debe sólo a que existan demasiados códigos y sistemas diferentes, sino a que existen muchos cerebros diferentes".
Buscamos cosas distintas y las buscamos de diferente manera y es muy difícil que una página web pueda complacer a todos esos cerebros.
En homenaje a Fisk, hice una pequeña broma llamada precisamente minimalismo, que puedes ver con este enlace:minimalismo.
En cuanto a Fisk, la usabilidad y las páginas web en general, pronto agruparé todos los textos que he ido publicando en una página llamada Metapágina. En ella se podrá seguir también la evolución de mis ideas acerca del asunto y acerca de esta página.
14 de noviembre de 2004
Es cierto, como decía Berhard, que Viena tiene un cierto aire de museo, tal vez debido a su limpieza, mientras que en Budapest edificios reformados al mismo tiempo que los vieneses han adquirido en pocas décadas el aspecto de antiguas construcciones.
Pero Bernhard no sólo se quejaba del aspecto de Viena, sino también de su espíritu. No sé si las cosas han cambiado mucho desde que Bernhard se suicidó, pero me parece que Viena es una ciudad bastante más viva de lo que sus palabras me hicieron suponer. Con Ana y Bibi pasé allí unos días deliciosos y gracias a unas bicicletas que alquilamos descubrimos que la ciudad está muy lejos de ser ese museo del que se habla.

Con Goethe en Viena
Hay que admitir que algunos cafés, como el Café Central, son excesivamente formales y casi parece que estás en una exposición en vez de uno de esos locales que aparecen en las novelas de Zweig y Schnitzler. Sin embargo, tal vez, pero no puedo asegurar que sea así, en la opinión despectiva de Bernhard había un fondo de frustración que me recuerda a aquellos españoles que se dolían continuamente de España porque echaban de menos la grandeza perdida. Es obvio que Viena ya no es lo que fue, porque ya no es sede de un imperio, pero tal vez eso es una pequeña desventaja de un cambio finalmente beneficioso. Como dijo el antiguo canciller de Austria Bruno Kreisky: "Austria ha salido de la historia... y está muy contenta de haberlo hecho".
(Esta entrada pertenece al Cuaderno austrohúngaro)
Hace unos días estaba con Fer y Ana en una tienda. Buscábamos un regalo para Oli y en ese momento sonó un tema impresionante que nos hizo casi ponernos a bailar. Ana dijo que en esa tienda ponían mejor música que en la discotecas y entonces nos dimos cuenta de que era un tema de Oli: Cabo Verde Strut. Esa casualidad inesperada nos indicó que teníamos que comprarle allí el regalo a Oli. El tema es tan potente y contagioso que parece un clásico. Está incluído en el primer larga duración que Oli Stewart acaba de editar con su nombre artístico Casbah73: Moods And Grooves. Doce temas y una verdadera delicia de principio a fin.

Es una música perfecta para bailar y escuchar, con ritmos, atmósferas, melodías y voces sugerentes y excitantes, algo que, como dice Ana, se echa a faltar en muchos de los temas de discoteca instrumentales que son sólo ritmo.
............ 
Observa la dedicatoria con atención
Moods and Grooves incluye los dos singles anteriores de Casbah73: The Way I Am y Cabo Verde Strut y otros diez temas entre los que no sabría por cuál decididirme, porque cada vez que escucho el disco me llama la atención uno nuevo.
La navaja de Occam afeita a la navaja de Occam
16 de noviembre de 2004
Si quieres averiguar qué significa esta paradoja, visita el cuaderno evolutivo y lee el último capítulo (si no has leído el penúltimo, conviene que lo hagas antes de leer el último).
Cuaderno evolutivo: Más sobre al navaja de Occam
Más sobre Casbah73
Ayer se me olvidó poner la dirección donde puedes encontar más información acerca de Casbah 73 y Oli Stewart y escuchar las canciones (aunque con el sonido deformado típico de las muestras gratis y sólo breves fragmentos):
Significado, intención y doble lectura
17 de noviembre de 2004
Pensemos en una canción como I've Got You Under My Skin, de Cole Porter: Es una hermosa canción de amor. Te llevo bajo de mi piel.
I've got you under my skin.
I've got you deep in the heart of me.
So deep in my heart
that you're really a part of me.
I've got you under my skin.
I tried so not to give in.
I said to myself:
''This affair never will go so well.''
But why should I try to resist
when, baby, I know so well,
I've got you under my skin.
I'd sacrifice anything, come what might,
for the sake of having you near.
In spite of a warning voice that comes in the night
and repeats, repeats in my ear:
''Don't you know, little fool, you never can win.
Use your mentality, wake up to reality.''
But each time that I do, just the thought of you
makes me stop before I begin,
'cause I've got you under my skin.
I would sacrifice anything, come what might,
for the sake of having you near.
In spite of a warning voice that comes in the night
and repeats, how it yells in my ear:
''Don't you know, little fool, you never can win.
Why not use your mentality,
step up, wake up to reality.''
But each time I do, just the thought of you
makes me stop just before I begin,
'Cause I've got you under my skin.
Yes, I've got you under my skin.
Pero resulta que no es una canción de amor, o que no es sólo una canción de amor, sino que es una descripción de la adicción a la heroína, que sí se lleva literalmente bajo la piel. Hace unos años se grabó un disco con canciones de Cole Porter para ayudar a enfermos de SIDA. El disco se llamaba precisamente I've Got You Under My Skin, porque el SIDA también se lleva bajo la piel.
Otra canción deliciosa, esta vez de Barbara: Ma plus belle histoire d'amour. Mi más bella canción de amor. Ahora sí es una hermosa canción de amor, pero resulta que según decía la propia Barbara, el destinatario de la canción no era un amante, sino su público.
Du plus loin que me revienne
L'ombre de mes amours lointaines
Du plus loin du premier rendez-vous
Du temps de mes premières peines
Lors j'avais quinze à peine
Coeur tout blanc et griffes aux genoux
Que ce fût, j'étais précoce
De tendres amours de gosse
Ou les morsures d'un amour fou
u plus loin qu'il m'en souvienne
Si depuis j'ai dit "je t'aime"
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
C'est vrai je ne fus pas sage
Et j'ai tourné bien des pages
Sans les lire, blanches et puis rien dessus
C'est vrai je ne fus pas sage
Et mes guerriers de passage
A peine vus, déjà disparus
Mais à travers leurs visages
C'était déjà votre image
C'était vous déjà et le coeur nu
Je refaisais mes bagages
Et poursuivais mon mirage
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
Sur la longue route qui menait vers vous
Sur la longue route j'allais le coeur fou
Le vent de décembre me gelait au cou
Qu'importait décembre, si c'était pour vous
Elle fut longue la route
Mais je l'ai faite la route
Celle-là qui menait jusqu'à vous
Et je ne suis pas parjure
Si ce soir je vous jure
Que pour vous je l'eus faite à genoux
Il en eu fallu bien d'autres
Que quelques mauvais apôtres
Que l'hiver et la neige à mon cou
Pour que je perde patience
Et j'ai calmé ma violence
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
Mais tant d'hivers et d'automnes
De nuits, de jours et personnes
Vous n'étiez jamais au rendez-vous
Et de vous perdant courage
Soudain me prenait la rage
Mon Dieu que j'avais besoin de vous
Que le Diable vous emporte
D'autres m'ont ouvert leur porte
Heureuse, je m'en allais loin de vous
Oui, je vous fus infidèle
Mais vous revenais quand même
Ma plus belle histoire d'amour, c'est vous
J'ai pleuré mes larmes
Mais qu'il me fut doux
Oh ! Qu'il me fut doux
Ce premier sourire de vous
Et pour une larme qui venait de vous
J'ai pleuré d'amour, vous souvenez-vous?
Ce fut un soir en septembre
Vous étiez venus m'attendre
Ici même vous en souvenez-vous?
A nous regarder sourire
A nous aimer sans rien dire
C'est là que j'ai compris tout à coup
J'avais fini mon voyage
Et j'ai posé mes bagages
Vous étiez venus au rendez-vous
Qu'importe ce qu'on peut en dire
Je tenais à vous le dire
Ce soir je vous remercie de vous
Qu'importe ce qu'on peut en dire
Tant que je pourrai vous dire
Ma plus belle histoire d'amour
C'est vous
En el primer caso, el de I've Got You Under My Skin, a mí me parece que conocer el significado o sentido oculto de la canción la hace mejor. El doble juego de significado amor/heroína enriquece la escucha, como en el verso:
''Don't you know, little fool, you never can win.
Use your mentality, wake up to reality.''
(No te das cuenta, pequeño idiota, que nunca podrás vencer/ Usa tu mente, vuelve a la realidad")
En el segundo caso, conocer el significado que le quería dar Barbara no me resulta tan emocionante, sino que le quita emoción a la canción, así que me esfuerzo por olvidar que va dirigida al público.
Son opiniones subjetivas y personales. A alguien le puede parecer justo lo contrario. Pero no creo que en esta subjetividad influya la experiencia (experiencias amorosas, experiencias con heroína y experiencias con el público), porque mis experiencias con la heroína y con el público son casi equivalentes y poco dignas de mención. Es posible que a Cole Porter le resultase biográficamente interesante su experiencia con la heroína y ello se reflejase en la creación de la canción, y es seguro que a Barbara le resultaba muy emocionante su encuentro con el público, que, como dice la canción, fue en cierto modo su primer amante y el último y más fiel (aunque ella no le devolvió siempre esa fidelidad).
Así que la razón por la que, al conocer el significado, me resulta más emocionante una canción, la de Porter, y menos otra, la de Barbara, yo mismo la ignoro. Pero sucede. Curiosamente, hay otra canción de Barbara, Une petite cantate que me lleva hasta las lágrimas precisamente porque sé que está dedicada a la pianista que la acompañaba en sus conciertos y que murio en un accidente de coche.
Aunque estos ejemplos son subjetivos y discutibles es cierto que a veces conocer el significado o la intención de algo enriquece una obra, pero en otras ocasiones la empobrece. Se dice que los poemas de Omar Jayyam al vino y a los efebos y al placer de las tabernas esconden un significado oculto: que el vino es la religión musulmana, los efebos su iglesia, etétera. Lo mismo decía Fray Luis de león del Cantar de los Cantares de Salomón, poema erótico que él interpretó como una alegoría religiosa.
A mí esas interpretaciones me matan el texto, justo lo contrario que le pasasaba a Agustín de Hipona, al que la Biblia interpretada "a la letra" le mataba: yo prefiero el Omar Jayyam vicioso y ateo al Jayyam sufí secreto, y también prefiero el erotismo tan carnal del Cantar de los Cantares a la ingeniosa interpretación que hace Fray Luis de León. No se trata, creo de un problema de aversión a la religión, porque los poemas místicos de San Juan de la Cruz me parecen una de las cimas de la poesía castellana, interpretados a su misma manera mística. Precisamente, aunque creo que es trivializar los poemas de Jayyam interpretarlos como códigos sufís, a la inversa, pienso también que trivializamos a Juan de la Cruz, Teresa de Ávila o Francisco de Asis, si sustituimos su amor por Dios por amor a un hombre o mujer. Es amor erótico, e incluso sexual, pero a mí me conmueve más si, además, está dirigido a la divinidad.
Pero lo que me interesa de este asunto es que, en general, es bueno que una obra no necesite ser interpretada para ser apreciada. Borges decía que el lector es derrotado por el Ulysses y que puedes enfrentarte al libro de Joyce si antes has leído la guía escrita por un tal Gilbert, que tiene más de 400 páginas.
Cualquier texto o película tiene diversas interpretaciones o lecturas, pero en cierto modo cada una de esas lecturas deben vivir por sí mismas. El ejemplo más elocuente es tal vez el de Shakespeare, el de los trágicos griegos, o el de Don Quijote, que tienen múltiples lecturas, muchas de ellas fascinantes y enriquecedoras, pero que en su momento eran obras apreciados por todo tipo de público, y especialmente por quienes no tenían ni idea de esas segundas lecturas.
Cuando es indispensable conocer la clave secreta para apreciar un libro o una película, suele darse un placer de experto, que también puede estar bien, pero que no me parece comparable al otro. Borges, de nuevo, pone un ejemplo muy bueno: nadie siente cariño hacia Quevedo, nadie lo siente como una persona con la que se esté conversando, pero eso sí sucede eso con Cervantes. Quevedo nos deslumbra, nada más, pero incluso sentimos pereza al enfrentarnos a sus libros.
Hay quien piensa lo mismo de Borges que él pensaba de Quevedo, pero yo no: para mí Borges es como Cervantes o Montaigne, alguien con quien hablo y que me habla, y no comparto la idea tan extendida de la frialdad borgeana.
Las obras pueden tener dobles, triples o séptuples lecturas, como el Corán, pero a menudo, cuando nos explican esas claves tan enrevesadas, pensamos que se podrían haber ahorrado el esfuerzo, porque la obra estaba mucho mejor sin ellas.
Pero hay excepciones.
18 de noviembre de 2004
En algún lugar he dicho que Jesucristo dijo que quien no estaba con él estaba contra él, y en otra ocasión he corregido esa afirmación y he dicho que lo que Jesucristo dijo es que quien no estaba contra él estaba con él. Pero resulta que no es verdad ni una cosa ni la otra o que son verdad ambas. Para aclarar esta confusión, visita la Gran antología del pensamiento alternante.
Aristóteles y la amistad
Aristóteles fue discípulo de Platón durante, creo, al menos veinte años. Sus primeros escritos eran diálogos escritos a la manera de su maestro y que se han perdido, lo que es una lástima. Con el tiempo, sin embargo, Aristóteles se fue alejando de las ideas de Platón y creó su propio sistema filosófico. Algunos le reprochaban que contradijera las ideas de quien había sido su amigo y maestro. Aristóteles respondía: "Soy amigo de Platón, pero más amigo soy de la verdad".
En la Retórica de Aristóteles he encontrado un texto muy interesante en el que trata ese tema de la amistad y la razón, y en concreto cómo opinamos de distinta manera según de quien vengan las ideas, y especialmente si provienen de amigos o de enemigos. Puedes leerlo en El espejo.
En 1854, tras una revuelta de los ciudadanos de Budapest, los austriacos colocaron en una de las colinas de Buda, un puesto de defensa en previsión de rebeliones de los húngaros contra el Imperio.
Durante la segunda guerra mundial se construyó en esa misma colina un bunker y una ciudadela de defensa antiaérea. Hungría era aliada de la Alemania nazi y se dice que el asedio de Budapest fue el segundo más largo tras el de Stalingrado.

Cartel del Museo Nazi de la Citadela
El bunker de la Citadela es ahora un museo en el que se reconstruyen con figuras de cera escenas de los años en los que los nazis y los fascistas húngaros ocupaban la Citadela: un médico alemán atendiendo a un herido, soldados y generales preparando una batalla, el interrogatorio a un soldado ruso. Aunque es una reconstrucción, resulta muy interesante porque el lugar es real.

Interrogatorio a un soldado ruso en la Citadela
En nuestra visita coincidimos con unos inquietantes visitantes: un grupo de nazis nostálgicos. Dos tipos de aspecto intimidatorio, calvos, gordos, pero robustos y musculosos, que llevaban chaquetas de cuero negro en las que se podía leer en grandes letras: DEUTSCHLAND y GERMANY (Alemania en ambos casos). Supongo que eran nostálgicos nazis de algún país que no era precisamente Alemania, porque escribir Germany (Alemania en inglés) no parece tener mucho sentido para un alemán. Sus novias eran rubias y una de ellas era muy guapa.
La gente, por ejemplo varios obreros que estaban trabajando allí, los miraba asombrada y parecía contener su indignación. Me dio la impresión de que la Citadela es un lugar de perigranaje nazi y por eso creo que la exposición y los carteles que la anunciam debería mostrar con más claridad un mensaje antinazi. Especialmente porque los húngaros fueron aliados de los nazis, por lo menos hasta 1943, año en el que el presidente fascista húngaro, Horthy, inició negociaciones secretas con los aliados para abandonar a las potencias del Eje. Pero no lo consiguió y fue sustituido por los Flechas Cruzadas, que se mantuvieron al lado de los nazis hasta el final, instaurando un régimen de terror para mantenerse en el poder.

Un inquietante pasadizo en la Citadela,
que no era posible recorrer
[Esta entrada pertenece al Cuaderno austrohúngaro]
Subtítulos y doblaje
22 de noviembre de 2004
La profesión de fe del cinéfilo, lo que permite distinguirlo a kilómetros, son los subtítulos.
Es el dogma mayor e indiscutible, la primera de las verdades reveladas, escrita con (sub)títulos de oro en las tablas de la ley fílmica: el cine hay que verlo subtitulado.
Estoy hablando, claro, de películas en otro idioma, todavía ningún cinéfilo ha exigido subtitular las películas de su propia idioma (excepto para sordos).
El cine hay que verlo subtitulado.
Es una verdad tan evidente que no hay que tomarse siquiera la molestia de razonarla. Es así y basta. ¿Tú prefieres las películas dobladas?. Estupendo, pero tú no perteneces a la misma especie que yo. Encantado y adiós.
Si alguien insiste, se le replicará con un tono entre paternal y escandalizado: “¿Pero cómo puedes creerte a Clint Eastwood hablando en español y con la voz de Constantino Romero?
No vale la pena discutir, ni siquiera preguntar a tu vez: ¿Y cómo puedes creerte a Marco Antonio hablando en inglés y con la voz de Marlon Brando? Si te paras a pensar te dará cuenta de que tan inverosímil es que una misma persona doble a uno o a distintos actores como que Julio César, Emiliano Zapata y Vito Corleone se parezcan tanto a Marlon Brando y hablen siempre con su voz. El principio de verosimilitud es la cosa más discutible del mundo y cada uno lo aplicamos a nuestro gusto: a Shakespeare le reprochaban que cómo se iba a creer el público que en el primer acto estuviéramos en Milán y en el segundo en una isla. Samuel Johnson defendía a Shakespeare y decía que no es que el público se hubiese vuelto loco y creyera que estaba ahora en Milán y luego en una isla, sino que siempre sabía que estaba en un teatro: y en un teatro esas cosas son posibles. La verdad es que yo no me di cuenta de que Clint Eastwood hablaba como Constantino Romero hasta que me lo dijeron, y además vuelvo a olvidarlo en cuanto enpieza una película protagonizada por Eastwood. Cuando alguien va al cine lo primero que debe hacer, en mi opinión, es dejar la incredulidad colgada en el ropero. Suspensión de la incredulidad y deseo de participar en el juehgo son requisitos imprescindibles para disfrutar de las mentiras de la ficción.
Así que, por alguna extraña razón resulta más inverosimil Constantino Romero como Marlon Brando que Marlon Brando como Julio César.
Tampoco vale la pena que saques a relucir algunas razones que a primera vista pueden resultar convincentes a favor del doblaje frente a los subtítulos. Imaginemos un concurso en el que los participantes tienen que dar razónes a favor del doblaje y a favor del subtítulo. Comienza el partidario del subtítulo:
Subtítulo 1:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 1:
"El doblaje respeta el encuadre elegido por el director y no llena la pantalla de letras que no estaban allí como sí hace el subtítulo (lo sentimos por el director)."
Subtítulo 2 :
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 2:
"Los subtítulos rompen la dirección natural de la mirada en una película y te obligan a mirar de manera exagerada la parte de debajo de la pantalla, que suele ser precisamente el lugar en el que nunca sucede nada interesante (si sucede algo interesante, como un cadáver en el suelo, peor todavía: los subtítulos no le dejarán ver bien el cadáver)."
Subtítulo 3:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 3:
"Los subtítulos te obligan a apartar la vista del gesto de los actores, a perderte todo tipo de detalles y matices, de modificaciones que duran menos de un segundo en su gesto". Lo sentimos por los actores.
Subtítulo 4:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 4
"No sólo te pierde el gesto exacto y preciso de los actores, una mirada, una sonrisa, a veces te pierdes una imagen entera." Lo sentimos por decoradores y atrezzistas.
Subtítulo 5:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 5:.
"El ritmo del montaje se destruye completamente porque tu mirada no puede entregarse a lo que te proponen, obligada a descender continuamente a la parte inferior de la pantalla. Eso te exige un esfuerzo suplementario y no previsto (de ahí que tras un pase en la Filmoteca todo el mundo se levante bostezando o intentando reprimir un bostezo por buena que sea la película)." Lo sentimos por el montador (y por el espectador).
Subtítulo 6:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 6:
"Si el director durante el rodaje o el montador durante el montaje han intentado tener en cuenta en el paso de una escena a otra dónde se hallará en ese momento la mirada del espectador, eso dará igual, porque la mirada del espectador no estará en el lugar dónde trascurre la acción, sino en los subtítulos, en la parte inferior de la pantalla." Lo sentimos por el montador.
Subtítulo 7:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 7:
"La luminosidad y la mera presencia de los subtítulos modifica la iluminación y crea un foco de atención que no existía en la película original." Lo sentimos por el iluminador.
Subtítulo 8:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 8:
"Si el diálogo es largo, es más fácil respetarlo doblando todas las palabras que resumiéndolo en las líneas breves del subtítulo. La solución de traducir todas las palabras en el subtítulo agrava los problemas descritos en los puntos anteriores. En definitiva: el trabajo del guionista (o al menos el del dialoguista) parece haber sido trasmitido por una oficina de telegramas a tanto por palabra". Lo sentimos por el guionista.
Subtítulo 9:
"El subtítulo respeta la voz original del actor"
Doblaje 9:
"La lectura de los subtítulos te impide entregarte al lenguaje natural del cine." Lo sentimos por todos los que han trabajado en la película.
Me parece que en este concurso perdería inevitablemente el partidario del subtítulo, que quizá podría decir que no sólo se pierde la voz original, sino también la entonación o la intención del actor oiriginal. No tiene por qué suceder así si el doblador es bueno (y suele haber mejores dobladores que subtituladores). Pero, ¿cómo se va fijar alguien realmente en la entonación si no conoce el significado de las palabras? ¿Realmente alguien puede apreciar en una película china la intención con la que el actor ha pronunciado una palabra en concreto, si ni siqueira sabemos el significado de esa palabra? Incluso en una película en la que conozcamos un poco el idioma original, el acto de captar la intención de los actores poniéndola en correspondencia con los subtítulos deja de ser una cuestión emocional para convertirse en un ejercicio intelectual. Por último, ¿qué decir de ese otro ejercicio intelectual (que nos saca inevitablemente de la historia), que consiste en leer el subtítulo, escuchar lo que dice el actor, comparar ambas cosas (si sabemos un poco de inglés, francés, italiano) y darnos cuenta además de que una y otra vez la traducción está mal hecha en el subtítulo.
En fin, eso era un concurso, pero en la discusión con un cinéfilon partidario de los subtítulos esas razones no sirven para nada. Todo esto da igual. No pierdas energías: lo único que importa es la voz, la voz de los actores, no sus gestos ni su interpretación, ni los diálogos, ni el montaje, ni el encuadre, ni la esencia misma del lenguaje cinematográfico. Todo eso es indiferente y el cinéfilo te escuchará con paciencia si es que le caes bien, incluso no tendrá más remedio que asentir y aceptar la corrección de tus argumentos; le parecerán, tal vez, hasta “interesantes”, pero se mantendrá firme en su postura: “EL CINE HAY QUE VERLO SUBTITULADO”.
Eso sí, al memos te mirará como a un hijo descarriado pero no te despreciará, tu batería de argumentos demuestra que te lo has currado y que te preocupas realmente por defender el trabajo de mucha gente que algo tiene que ver con el oficio de hacer películas: el cámara, el decorador, el guionista, el dialoguista, el iluminador, el montador, los actores y el director.
Ya dije al principio, de todos modos, que es mejor que ni siquiera intentes argumentar en contra de los subtítulos cuando estés delante de un cinéfilo. Ahora bien, si en un acto de imprudencia decides hacerlo, no caigas nunca en la tentación de dar la mejor razón en contra de los subtítulos, no digas: “Yo no voy al cine a leer”.
Eso te mandará directamente al infierno de los palurdos. Por Dios, ¡qué vulgaridad!
Sí, ya sé que el mejor de los argumentos, ya sé que, efectivamente, ningún guionista, ni director, ni camarógrafo, ni montador cuentan con un espacio de la pantalla reservado para la lectura, ya sé que ni siquiera en el cine mudo se les ocurrió poner subtítulos, sino que añadían carteles para que las imágenes se pudieran ver sin perder detalle. Sí, es el más razonable de los argumentos, pero, precisamente por eso, el cinéfilo no pude soportar que se lo arrojen a la cara y está preparado para responder con toda contundencia y con el mayor de los desprecios.... “Pero, ¿cómo puedes ser tan simple?”
Todo explicado, nada explicado
23 de noviembre de 2004
¿Cómo se diría en latín? ¿Omnia explicanda nulla explicatio? Tengo que averiguarlo. Si alguien lo sabe, que me envíe un mensaje o comentario.
Al leer hacia la página 642 de La estructura de la teoría de la evolución de Stephen Jay Gould, recordé un proyecto de cuento que no llegué a escribir. Se trataba de un ensayo-ficción en el que explicaba la ventaja evolutiva de cierto comportamiento animal o humano extravagante.
Todo encajaba perfectamente, pero todo era inventado. No sé si la intención original era escribir otro texto en el que con una precisión igualmente perfecta se justificaba el comportamiento opuesto.
Naturalmente, se trataba de una parodia de esas explicaciones a las que son tan aficionados algunos biólogos evolutivos, que son capaces de explicar cualquier cosa imaginable que hagan los animales.
André Gide escribió Corydon para demostrar que la homosexualidad estaba justificada por los muchos comportamientos animales homosexuales, pero en su época, la mayoría de los biólogos escribián ensayos para probar lo contrario.
Precisamente, la existencia de la homosexualidad es uno de esos comportamientos que resulta difícil explicar si se parte del supuesto de que el sexo está hecho biológicamente para la reproducción. Tal vez se trate de uno de esos efectos colaterales que a veces se producen en la evolución: algo que no había sido creado para un uso determinado es usado para eso, aunque no tenga ninguna ventaja evolutiva. El sexo nos incita a reproducirnos con el reclamo del placer, pero el reclamo del placer nos hace ver que podemos obtenerlo también con los de nuestro mismo sexo, e incluso podemos llegar a olvidarnos de que ese reclamo era para la reproducción. Esta es la explicación más trivial pero no es la que suele gustar a muchos biólogos que tienen una razon para todo. Y seguramente podrían crear una buena explicación que garantice la ventaja evolutiva también de la homosexualidad (a mí se me ocurren varias explicaciones ingeniosas).
Otro asunto que suele desbaratar las explicaciones ingeniosas tipo el gen egoísta es el comportamiento de los virus, que matan a quien los acoge, por lo que su triunfo total sería su extinción. Aquí, un razonador ingenioso dirá que precisamente no se produce ese triunfo total con lo que los virus siguen siendo ventajosos de alguna manera. ¿De qué manera? Yo no lo recuerdo, pero sé que alguien me lo ha explicado en algún libro, tal vez Dawkins en El gen egoísta.
Pero a veces uno se pregunta, del mismo modo que sucedía antes con la homosexualidad: ¿No será que los virus son cosas que ocurren sin más, no interpretables desde el punto de vista de la selección natural, al menos no como un factor causal de primer nivel?
También, ya que descendemos hasta los genes para explicar la selección natural, es tentador descender un poco más, por ejemplo, hasta los minerales y los metales. Podemos justificar el óxido de los objetos de hierro como un comportamiento (pongamos las necesarias y salvadoras comillas o cursiva dawkiniana), un comportamiento ventajosamente evolutivo, puesto que devuelve finalmente a la tierra los compuestos originales, contribuyendo así a futuras vetas de hierro. Algo de lo que no es capaz el acero inoxidable.
Pero, entonces, ¿qué ventaja evolutiva tiene el diamante, que resulta tan difícil de reciclar? Algún ingenioso (en este caso yo) dirá: "Su no reciclabilidad es compensada por su belleza, por el atractivo que ejerce sobre los seres humanos, lo que garantiza su supervivencia y finalmente, tarde o temprano, su creación artificial".
Como se ve, todo se puede explicar.
[Esta entrada pertenece al Cuaderno evolutivo]
Sobre esto escribiré dos cuentos breves, aunque ya te he destripado el argumento.
24 de noviembre de 2004
Poco a poco voy poniendo, de manera ordenada, enlaces a otras páginas o secciones de esta página. La cosa lleva su tiempo, y yo ahora tengo poco, así que tardará en estar todo. Mientras tanto, casi todo el contenido de la página puedes encontrarlo en mapadedanieltubau.com, el primer enlace del lateral, pero no te lo recomiendo a no ser que te guste perderte en el caos, la repetición, los enlaces duplicados, etcétera. Allí están, por ejemplo, los enlaces a páginas que me gustan, como Marcóticos, Dogma, Contraindicaciones, Los demás somos nosotros o Centésimo, que pronto pondré también aquí.
Por ahora he puesto en el lateral algunas cosas de comic, como el Comic de 24 horas, un interesante experimento que propone Scott McCloud y que tú también puedes hacer. La página de Krazy Kat (Krazy Kat Krazy), que pronto haré más navegable. Craven, el comic del esqueleto y el cuervo, al que espero añadir un capítulo hoy o mañana, y Craven visto por... en donde los personajes son vistos por otras personas (pronto dos nuevas viñetas de Rosi).
Dentro de un tiempo haré una página íntegramente dedicada al comic donde reuniré todas las cosas que he ido publicando en los weblogs acerca de comic.
25 de noviembre de 2004
Uno de los más grandes problemas del momento político actual, al menos para mí, es que muchas personas de izquierda empiezan a decir cosas insensatas y vuelven a justificar o a minimizar injusticias y violencias. Hay algunos temas en los que la izquierda guarda un espeso silencio, a menudo cómplice y a veces no tan silencioso.
Por poner un ejemplo: una cosa es estar en contra de la guerra de Bush, y yo lo estoy con toda la izquierda (y parte de la derecha según parece), una cosa es llamar asesino a Sharon, cosa de lo más razonable, una cosa es también calificar de inmoral, cruel e incluso fascista el comportamiento del gobierno israelí...
Pero otra muy distinta es que el estar contra la Bush y la guerra de Irak sirva para justificar o minimizar el Islam radical y el terrorismo fundam