SEINGALT
Diario secreto
(Weblog of The Past)
TODAS LAS ENTRADAS
Otra izquierda es posible
1. La piratería
2. La paradoja de la izquierda
3. ¿Dónde está la izquierda?
El credo de un escéptico
apasionado:
NO TE CONTAGIES
Juicio y sentimiento
1. Atroz autocontrol
2. El hermano
más listo de Henry James
3. ¡Dios mío, otro americano no!
4. Bondad y egolatría
5. Un desnudo muy moral
Cosas que siempre
han existido
001 Escaparatista
Cosas que he
aprendido de...
Jesucristo
VARONA
La suavidad de las costumbres
Menos humos
NO SMOKING (decía Varona)
Speakercornerweb: Improvisación 003
Felipe González por Iván Tubau
Antiamericanismo y proamericanismo
Hawking y el viaje en el tiempo
Marcóticos... también en verano
Juicio y sentimiento en Formentera
Farenheit 9/11 de Michel Moore
Defensa perfecta de la imperfección
Cuaderno de viaje
1. Nosotros y los demás
2. Solipsismo social
lunes, julio 05, 2004
Menos humos
Los viciosos estamos condenados a fumar. No podemos drogarnos tranquilamente, beber alcohol, bailar, ligar y todo lo demás sin fumar.
Si nos quejamos del humo, somos unos represores: no dejamos que los demás disfruten. Que disfruten ellos sí, pero ¿por qué nosotros no podemos disfrutar también?
No se sabe. No hay respuesta.
Es evidente que quien fuma abusa de los que no fuman: les quita el aire, les obliga a respirar humo, pero eso, parece, no es represión, no es abuso.
Los fumadores no se plantean dudar de lo establecido. Ni siquiera se dan cuenta de que están forzando a los demás, perjudicando el placer ajeno. Es una cosa que salta a la vista, pero los fumadores no piensan en las personas, sino en tópicos: fumar es rebelde, fumar es libertad, prohibir fumar es represor, es yanki, americano. Olvidan que en el país de la libertad y la tolerancia, Holanda, se ha prohibido fumar en las discotecas.
¿Por qué? ¿Un intolerable ataque a la libertad? No, una defensa de la libertad. De la libertad de los que no fuman.
Esta es una de esas cosas en las que muchas personas de izquierda se comportan como los peores derechistas: imponen sus humos a los demás y encima dicen que son ellos los perseguidos. Es como el policía que dice que él no pegó al manifestante, sino que el manifestante puso su cabeza debajo de su porra.
COMENTARIOS RECIBIDOS
marcoticos said...
Hombre, lo que planteas me parece una generalización y, en tanto que
tal, un poco exagerada. Hay fumadores intransigentes que fuman incluso en
los ascensores y otros que procuramos no molestar. A mi me molestan mucho
los coches, que contaminan mucho más que el tabaco, pero no se me ocurre
llamar intransigentes a los conductores pq no vayan en bicicleta.
Liber said...
Claro que es una generalización. Por eso digo "muchos de los que.."
etcétera.
No son todos, pero creo que los propios fumadores no son conscientes de que
SIEMPRE molestan, por lo menos siempre que haya alguien al que no le gusta
el humo (y casi siempre hay alguien así en cualquier lugar), siempre
que estén en definitiva en un lugar que no tendría humo si ellos
no fumaran.
Como sabes, yo nunca prohibo que alguien fume, excepto por respeto a una tercera
persona que lo pasa mal, así que no es una cuestión de intransigencia
exactamente. Yo mismo fumo de vez en cuando, sobre todo porros, y no tengo
excusa para la molestia que causo a los que les molesta el humo. Intento molestar
lo menos posible, pero...
A veces no es posible tener del todo la conciencia tranquila, pero no me invento
razones para justificarme. Si prohíben fumar en las discos, perfecto,
saldremos todos a la calle a echar un porrito o a un cuarto especial para
humos y será delicioso bailar y drogarse en un ambiente respirable.
Mientras tanto, pues uno se acostumbra y se fastidia, qué le vas a
hacer, pero al menos que no parezca que los que no quieren humo encima son
los represores.
En cuanto a los coches, pues la verdad es que es otro de esos tópicos
del statu quo que la gente acepta como si nada: también es evidente
que los conductores molestan: hacen de la ciudad un sitio peor y causan según
los últimos estudios un aumento de contaminación que provoca
DIRECTAMENTE más muertes en la Comunidad de Madrid. Un aumento de 0,7
o algo así en la contaminación aumenta la mortalidad en Madrid
de las personas con problemas pulmonares de manera cuantificable y cuantificada.
No me lo invento, ya buscaré el dato, pero yo tengo muchos más
problemas pulmonares en Madrid que en Barcelona. Ir al centro de la ciudad
en coche es un abuso y una agresión a todos los que vivimos aquí.
Cada uno que haga lo que quiera, pero está muy bien siempre acusar
a las empresas, fábricas, etcétera y luego ir uno con su propia
fábrica contaminante a cuestas.
Claro, suena como un discurso integrista, pero ¿lo es? ¿O es
que el hábito nos impide darnos cuenta de las cosas más evidentes?
El siglo XX entregó las ciudades a los coches, el siglo XXI está
echando a los coches de todas las ciudades. Unos se dan cuenta antes, otros
después, pero todos disfrutaremos de las ciudades sin coches si algún
día llegan, aunque en el camino mucho se quejarán del ataque
"a su libertad de ir en coche.
Anonymous said...
Prohibido prohibir
En el dominical de este domingo hay un articulo en el que se habla de este
asunto del fumar porque en Nueva York han prohibido fumar en los sitios públicos,
esto implica que no se puede fumar en los bares y discotecas. Por lo visto
las discotecas se están vaciando, en cambio, hay mucha gente en los
alrededores fumando rápidamente para poder entrar en la disco y seguir
bebiendo y bailando. Muchos se quejan porque dicen que está medida
está matando la noche en Nueva York y cada vez sale menos gente. Pero
también es verdad que ha bajado muchísimo el consumo de tabaco
y claro eso está muy bien porque, en definitiva, se muere menos gente
y sobre todo no molestas a los demás, que es de lo que se trata.
Si bien las medidas en Nueva York son muy exageradas, ya que se multa también
a los dueños de los locales que tienen ceniceros a la vista porque
de alguna manera incitan al consumo. Según se cuenta en este articulo
–me parece un poco de ciencia ficción- existe la posibilidad
de denunciar desde el anonimato. Y se ha dado el caso de multar a un persona
que tenía guardado un cenicero en el armario de su despecho. Llegar
a estos extremos no es necesario.
Por cierto también se cuenta que se han inventado unos extractores
de humo que son capaces de limpiar el aire de un local de forma muy efectiva
y a pesar de ello se ha continuado con la prohibición.
Toda esta información te hace sospechar un poco, porque en principio
crees que este tipo de leyes se hacen para proteger a los fumadores pasivos.
Quizá fue así en un principio y ya se ha desvirtuado un poco
y se ha exagerado tanto que se ha convertido en una prohibición encubierta
en lugar de una protección. En cualquier caso Danielillo te aconsejo
que leas el articulo porque se habla de otras medidas hechas por el alcalde
Giuliani como por ejemplo prohibir ocupar más de un asiento en el metro.
Proserpina
Liber said...
Es cierto lo que dices. Hay verdaderos extremistas en el otro lado, en el
de los que están contra el tabaco. Lo cierto es que los derechos de
los no fumadores, o de los fumadores que no quieren respirar HUMO EN TODAS
PARTES, podrían esperar un siglo o dos si no fuera porque porque detrás
de los antihumo hay intereses tan poderosos como los que hay tras los prohumo.
En un lado están las compañías tabacaleras que mueven
miles de millones en todo el mundo. Del otro lado los gastos de la Seguridad
Social, que igualan y superan los beneficios que el Estado obtiene por impuestos
sobre el tabaco. Si los fumadores no hubieran sido tan desconsiderados y maleducados
a lo largo de décadas, sus opositores no tendrían argumentos
para ser tan dogmáticos, pero...
Es una pena que sean así las coas y que no nos respetemos los unos
a los otros con naturalidad y sencillez, sin que tenga que venir la policía
a decirnos qué hemos y qué no hemos de hacer.
Se me ocurre un ejemplo muy semejante: en Madrid la gente coge el coche para
ir al centro, aumentando la contaminación y haciendo la ciudad mucho
menos placentera. Aparcan en doble fila, aparcan en lugares prohibidos. Todo.
Entonces el Ayuntamiento pone horrible barras en la acera porque es la única
manera para conseguir que la gente no aparque en la acera. Pero los conductores
arrancan literalmente esas barras y siguen aparcando en la acera. Quien se
encuentra la barra rota aparca igual, aunque sepa que está prohibido,
también aparcan en las rampas de minusválidos. En fin, en todos
lados. ¿Cuál es la próxima medida? Más prohibición.
Calles peatonales, como Huertas. Pero incluso entonces hay conductores que
saben cómo pasar a Huertas y aparcar el coche en medio de la acera,
junto a una terraza.
¿La próxima medida? Cerrar al tráfico todo el centro
de la ciudad. Nos quejamos de tanta represión y prohibición,
pero casi toda la provocamos nosotros, que parece que somos incapaces de guiarnos
simplemente por el sentido común y el respeto a los demás.
martes, julio 06, 2004
Otra
izquierda es posible
1. La piratería
Casi todos estamos de acuerdo en que las grandes empresas ganan demasiado dinero. Por eso, casi todos estamos de acuerdo en que la piratería no es un problema tan grave para las grandes empresas. Que DISNEY obtenga un 20% menos de beneficios no nos parece preocupante.
Pero olvidamos los verdaderos problemas de la piratería industrial, la manera en la que la piratería afecta no a las grandes empresas, sino a todos los ciudadanos en general y en particular a unos cuantos.
A LOS CIUDADANOS
1. Un país como España tiene Seguridad Social, pensiones para
los ancianos y otras muchas ventajas sociales de las que NO disfrutan la mayoría
de los países del mundo, ni siquiera EE.UU
2. Esos beneficios o ayudas sociales son posibles porque
los trabajadores pagamos impuestos. Una parte de nuestro sueldo se le entrega
al Estado. Gran parte de ese dinero se dedica a financiar programas de ayuda
social
tales como la propia Seguridad Social.
3. Si no se pagan impuestos, no hay dinero para ayudas sociales
4. LAS EMPRESAS PIRATAS NO PAGAN IMPUESTOS.
El dinero que ganan las empresas piratas no existe legalmente. Es un dinero que se va directamente a empresas, muchas de ellas GRANDES EMPRESAS, que no lo declaran. El control, que se puede ejercer sobre un dinero "inexistente" es nulo. Puede destinarse a armas, asesinatos, guerras o lo que sea, pero sin la más mínima posibilidad de control.
LOS TRABAJADORES
1. Hablamos de la explotación que se hace a los emigrantes, con contratos
basura, sueldos ridículos, Seguridad Social inexistente.
Casi todos estamos en contra de este abuso.
2. Las empresas piratas no hacen ningún contrato a sus trabajadores,
quienes no cotizan a la Seguridad Social, no pueden demostrar que han estado
trabajando durante dos o tres años en un empresa "inexistente",
deben soportar condiciones de trabajo de verdadera explotación, horarios
de más de 14 horas diarias y ninguna posibilidad de denunciar a sus
explotadores. Muchos de eso sueldos consisten en el pago de una deuda mafiosa
a quienes les trajeron a España.
Creo que estas son dos buenas razones para no estar a favor de la piratería. [Otra cosa es bajar archivos de Internet: no se gana dinero ilegalmente ni se explota a nadie. Como mucho, se perjudica a las ventas de una empresa a la que no compras el producto. Son cosas distintas].
En definitiva, son dos preguntas sencillas:
1. ¿Estamos a favor de que una empresa pirata gane millones de euros
que no declara a Hacienda, por lo que no contribuye al mantenimiento y mejora
de los Servicios Sociales?
2. ¿Estamos de acuerdo en que haya empresas que explotan a sus trabajadores
y que son literalmente incontrolables desde el punto de vista legal?
Si estamos de acuerdo en ambas cosas, entonces no somos
personas de izquierdas, sino lo que se llama ULTRALIBERALES: creemos en el
mercado que se auto-regula, en que cada uno se las apañe como pueda
por sí mismo, en no ayudar a los pobres ni a los trabajadores explotados,
etcétera. Creemos, como los ULTRALIBERALES que debe reinar la ley del
mercado, la ley del más fuerte y que los trabajadores han de estar
a merced de las empresas.
Como no soy ultraliberal, no estoy a favor de la piratería industrial.
COMENTARIOS
Anonymous said...
Creo que en este artículo haces de forma implícita una distinción
importante. Hablas de piratería industrial, es decir, de montar un
negocio ilegal y contratar gente ilegal, etc,etc. Pero sé que, en cambio,estas
a favor del flujo de la cultural y de la piratería individual, es decir
que las personas puedan bajarse su música y escucharla. Como siempre
hemos hecho todos con las cintas magnéticas.
Proserpina
Anonymous said...
Creo que en este artículo haces de forma implícita una distinción
importante. Hablas de piratería industrial, es decir, de montar un
negocio ilegal y contratar gente ilegal, etc,etc. Pero sé que, en cambio,estas
a favor del flujo de la cultural y de la piratería individual, es decir
que las personas puedan bajarse su música y escucharla. Como siempre
hemos hecho todos con las cintas magnéticas.
Proserpina
Liber said...
Así es. Una cosa es que combatamos a las grandes empresas ayudando
a otras grandes empresas que además son mafiosas y no contribuyen al
estado social; otra cosa es que cada uno tenga acceso a cuanta más
cultura mejor. Desde este punto de vista, habría que conseguir que
los derechos de autor no durarán más de 50 años, que
es un plazo razonable para que las editoriales y los herederos. Recuerdo ahora
el caso de Anthony Burgess: le diagnosticaron un cáncer y que moriría
en menos de tres años. Se puso a escribir como un loco para dejar libros
con derechos de autor a su esposa. Ese es un deseo razonable que se puede
proteger, pero no más allá de 50 años. Incluso quizá
25 años mejor: lo justo para que los herederos o las editoriales obtengan
sus beneficios, pero dejando libremente las obras a la sociedad tras un plazo
más que razonable. 25 años me parece más que suficiente.
En Europa se adoptaron los 70 años de la legislación alemana,
la más restrictiva.
Por cierto, Burgess (el autor de La naranja mecánica), no murió
en tres años sino que vivió al menos 25 más.
Otra
izquierda es posible
2. La paradoja de la izquierda
1) El 90% de la gente que se considera de izquierdas
no es en realidad de izquierdas, sino de derechas.
2) El 90% de la gente que se considera de derechas es, efectivamente, de derechas.
3) El 90% de la gente que no se considera ni de izquierdas ni de derechas
es de derechas.
4) En el mundo se hacen a menudo cosas de izquierdas.
La paradoja concluye con este enigma:
¿Cómo es posible que siendo el 90% de las personas de izquierda,
el 90% de las de derecha y el 90% de las de "ni izquierda ni derecha"
de derechas se hagan cosas de izquierdas?
Supongo que estás tan intrigada o intrigado como yo. Como lo estaba yo hasta que, poco a poco, comencé a ver la luz y entendí cómo era posible tal cosa.
Pero también es posible que quieras negar la mayor, es decir que te preguntes por qué diablos he afirmado que el 90% de la gente de izquierdas es de derechas.
Esta es una reacción habitual ante la paradoja que no debe alarmarte: le pasa a mucha gente la primera vez que la oye. Es muy posible que incluso pertenezcas a ese 90% de gente de izquierdas derechista y no lo sabes. Claro, es improbable que pertenezcas a ese exiguo (y quizá muy optimista 10% de izquierdistas de izquierda).
Publicado en el diario digital Wordls
COMENTARIOS
Anonymous said...
Perdona Daniel, pero en este artículo te falta explicar porque se hacen
cosas de izquierda, si el 90% de la gente somos de derecha.
Proserpina
Liber said...
Efectivamente, Proserpina, me falta explicar la parte más interesante
de la paradoja, pero tal vez lo haga hoy mismo. Veo que eres una lectora (¿o
lector?) atenta.
Otra
izquierda es posible
3. ¿Dónde está la izquierda?
"Lo único malo de los izquierdistas es que están en el lado equivocado: a la derecha"
En OTRA IZQUIERDA ES POSIBLE 3 conté la paradoja de la izquierda. La paradoja de la izquierda dice, entre otras cosas, que el 90% de las personas de izquierdas en realidad son de derechas. Esa es una afirmación muy arriesgada, que hay que probar. Aquí está la prueba
SEMIOMETRÍA POLÍTICA
Aquí se muestra un mapa semántico de lo que yo creo que DEBERÍA
SER la izquierda.
A la izquierda de tu pantalla las cosas "de izquierdas".
A la derecha las de derechas (o al menos las de NO-IZQUIERDA)
MAPA SEMÁNTICO
IZQUIERDA // DERECHA
derechos humanos//pena de muerte
igualdad de derechos//
derechos de los presos//tortura
igualdad hombre mujer//discriminación de la mujer
no violencia//justificación de la violencia como arma política
democracia//dictadura
laicismo//intervención de la religión en la política
libertad de prensa//censura de prensa
libertad de movimientos//Prohibición de salir o entrar en el país
libertades sexuales//Persecución de la homosexualidad
//asesinatos en masa
Sería prematuro averiguar si la izquierda del siglo XXI se sitúa a la derecha o a la izquierda de esta pantalla, pero si examinamos lo que hizo la izquierda en el siglo XX, no hay manera de escapar a la evidencia: la mayoría de los izquierdistas apoyaron con entusiasmo muchas de las cosas del lado derecho.
Se da la terrible paradoja de que una persona de derecha moderada del siglo XX tiene menos de que arrepentirse que cualquier persona llamada de izquierdas por las cosas que apoyó. La izquierda del siglo XX ha estado del lado de los dictadores, de la violencia, de regímenes que perseguían y persiguen a los homosexuales, de la censura absoluta de prensa y del asesinato de cientos de miles de personas. Naturalmente nunca dirán que apoyan o apoyaron esas cosas, como un aficionado a los toros nunca admitirá que le gusten los toros porque le guste ver sufrir a un animal. Buscarán todo tipo de razones para justificar lo injustificable y seguirán avergonzándonos a los pocos que nos consideramos de izquierdas y además estamos a la izquierda .
COMENTARIOS
Anonymous said...
Me encanta este galimatías de la izquierda que esta a la derecha o
la derecha que es de derechas. ¿Qué pasa con los que se consideran
de centro? Quizá no me puedas responder a esta pregunta porque no conozco
a nadie que se considere de centro.
Proserpina
Liber said...
Hubo un tiempo, anónimo anonymous, en el que casi todo el mundo se
consideraba de centro. Lo cierto es que ahora tanto el PSOE como el PP luchan
por eso que se llama el espacio de centro, porque no creo que en España
ganara las elecciones un partido que se declarara explícitamente de
izquierda total o de derecha total. A pesar de que Aznar, en mi opinión
era de derechas, de pura derecha, no de centro. Y también lo es Rajoy,
creo. Pero ambos disimulaban su derechismo (Aznar, en la segunda legislatura,
cada vez menos).
Pero estas cosas varían mucho con el tiempo. Hoy la derecha acepta
el divorcio sin problemas, incluso la homosexualidad, y sólo pone reparos
a la adopción por homosexuales. Hace 25 o 30 años, y no digamos
en época de Franco, un homosexual declarado no podría entrar
en el PP, ahora hay juventudes gay en el PP. Las cosas, afortunadamente, cambian.
Yo me considero de izquierdas, pero si el centro es estar alejado de los extremismos,
sobre todo los extremismos violentos, ser de centro parece ser lo mejor. Hace
años la izquierda casi el pleno justificaba las dictaduras comunistas
(excepto los anarquistas) y la derecha justificaba a Franco o a Pinochet.
El centro no justificaba a unos ni a otros. En esa época, ya veces
en esta, era más fácil coincidir con un centrista que con un
izquierdista si se trataba de derechos humanos, libertad y condena a la pena
de muerte, por ejemplo(a pesar de que yo entonces, como casi todos, creía
que los centristas eran fascistas disfrazados, ¡qué error, qué
inmenso error!).
miércoles, julio 07, 2004
Hace poco se ha publicado un libro de Stefan Zweig llamado El legado de Europa. Es una colección de artículos diversos que escribió en los últimos años, algunos de ellos poco antes de suicidarse. Uno de los más emocionantes e interesantes es el que dedica a Montaigne.
Zweig recuerda la Europa en la que creció, el Imperio Austrohúngaro y la recuerda con nostalgia.
El imperio del viejo emperador Francisco José era el paraíso comparado con lo que vino después: el comunismo, el fascismo, el franquismo y el nazismo (por orden de aparición). Pero entonces se consideraba que aquél mundo austrohúngaro era un vestigio del pasado, una decadencia blanda del esplendor pasado, que debía ser sustituida por las nuevas ideas. Y aquel mundo decadente fue sustituido por el infierno.
También se ha publicado hace poco La sucursal del Infierno en la tierra de otro austrohúngaro, Joseph Roth, que era declaradamente monárquico (Zweig era más bien socialista y republicano). Esa sucursal del Infierno en la tierra era el régimen nazi, que acabó, aunque a distancia, con Roth y Zweig. Roth muerto en París, borracho y destrozado, Zweig, que se suicidó en Brasilia con su esposa, cuando Europa entera era ya una sucursal del infierno y no parecía existir esperanza de volver a aquella dulce decadencia.
Roth detectó el mal mucho antes que otros y en todas sus formas, a pesar de que, en su momento, se ganó muchas críticas por poner en el mismo plato de la balanza a nazis y a comunistas:
"En igual medida en que estoy contra Hitler, estoy contra Stalin. hay poca diferencia entre el comunismo y el nacionalsocialismo; en el fondo son tan parecidos que se les confunde. Lenin es, por así decirlo, el abuelo; Mussolini el padre y Hitler el hijo de un único y mismo sistema. Este sistema es en el fondo impío".
Todavía hoy en día hay muchos que creen que el fascismo surgió por generación espontánea, sin saber que es hijo directo del comunismo de Lenin. El propio Mussolini dudó si hacerse comunista tras su paso por el socialismo, y Hitler también admiraba los métodos comunistas. Los tres sistemas (comunismo, fascismo y nazismo) defendían el uso de la violencia con fines políticos y la eliminación física del enemigo, y los tres se hicieron con el poder dirigidos por una minoría mediante un golpe de Estado. Aplicaban, pues, ideas semejantes a las de Che Guevara, al que tantos todavía admiran, quien dirigió los fusilamientos de La cabaña (eso se llama pena de muerte) y decía: "Las reglas del juego son una tontería: lo que importa es la voluntad y la fuerza". Casi lo mismo que decía siempre Mussolini en sus discursos.
Traigo aquí estos temas en este diario secreto casi monotemático, porque hablaré mucho de El legado de Europa de Zweig y de La sucursal del Infierno en la tierra de Roth, y porque creo que nadie parece darse cuenta de que la Europa actual, la llamada Europa de los 25 y algunos países más (por ejemplo Japón), es lo mejor que le ha sucedido a Europa y al mundo a lo largo de toda la historia, pero nadie parece sentirse contento por ello.
Un lugar donde no hay pena de muerte, donde hombres y mujeres son iguales (o van camino de serlo y lo son desde el punto de vista legal), donde se respetan cada vez más los derechos de los animales, donde cada uno puede hablar en la lengua que le dé la gana, donde hay seguridad social, donde los homosexuales no tienen que esconderse y donde pronto podrán adoptar niños. Un lugar en el que no hay guerra desde hace 50 años, que es algo que era impensable incluso en la época del decadente imperio austrohúngaro (la guerra de Yugoslavia fue en un antiguo país comunista).
No consigo entender por qué la gente está desencantada. ¿Qué hace falta para que se encante? La mayoría hablan como si esto fuera el infierno, como si fuese una Europa corrupta, de comerciantes, etcétera, sin advertir lo que tenemos y lo que espero no volvamos a perder para abrir de nuevo una verdadera sucursal del infierno en la tierra.
COMENTARIOS
marcoticos said...
1) Estoy totalmente de acuerdo. Creo que, en los países ricos, cualquier
tiempo pasado fue peor, por lo menos para el 50% de la población, las
mujeres, que carecían de cualquier derecho. Sin embargo, también
es cierto que en otras zonas del planeta, como África o América,
hace unos 500 años (antes de que llegaran los europeos) se vivía
mejor.
Liber said...
Que en África se vivía mejor hace 500 años es probablemente
cierto, no por los méritos de los que vivían allí hace
500 años, sino por el horror actual.
En cuanto a América, dudo mucho que se pueda llamar vivir mejor a sociedades
tan fascistas o tiránicas como la azteca, la inca, la maya y semejantes,
que tenían su paralelo en la Europa de la Inquisición, por cierto.
Sin embargo, yo no me refiero a lo que estaba mejor o peor en general, sino
a algo que es mejor y es bueno en sí mismo: la Europa actual.
¿Qué puede ser mejor? Por supuesto. Comparado con el ideal todo
es malo, pero esta Europa es hacia lo que debe aspirar el resto del mundo,
no aquello de lo que hay que huir, como parecen dar a entender algunos. Si
algún día esto se pierde, nuestros descendientes se darán
cuenta de lo que ha sido y es.
marcoticos said...
Una aclaración. Los aztecas eran una sociedad bastante desagradable.
Es cierto que se dedicaban a extorsionar y asesinar a todos los vecinos que
podían, no sé si los mayas también, creo que no. Los
incas tb eran unos fascistas, pero cuando hablaba de América me refería
a muchísimas más culturas que estaban muy bien, como los sioux
o los innuit
Liber said...
De acuerdo.
Anonymous said...
Estoy bastante de acuerdo contigo Daniel, la verdad es que Europa pasa por
un momento de esplendor. Pero debo hacer una puntualización si ha habido
una guerra, no en Europa, pero si, realizada por países europeos. España
e Inglaterra han invadido Iraq. Es tremendo, pero es así.
Proserpina
Liber said...
Es cierto. Y no sólo eso: Europa vende armas a países en guerra
y explota o saca beneficos vergonzosos de unos cuantos. También ayuda
a muchos, pero habría que terminar de una vez con el comercio de armas,
por ejemplo.
Otra derecha es posible (en EE UU)
EE UU, TRISTE LIDERAZGO
El siglo XX ya va quedando lejos y podemos contemplarlo con detenimiento y distancia. Seguramente ha sido el siglo más terrible y sangriento hasta ahora. Dos guerras mundiales, millones de muertos en el holocausto nazi, en la Rusia soviética y en la China maoísta, la mayor hambruna de la historia conocida (también en China), la bomba atómica, decenas de dictaduras en todo el planeta, el resurgir de un Islam intolerante.
Si comparamos ahora aquel terrible siglo XIX con el XX, es casi seguro que salga ganando el XIX, lo que demuestra que las cosas pueden ir a peor.
En cuanto al siglo XXI que acaba de empezar, en lo que se refiere a conflictos bélicos no puede compararse a ninguno de los dos anteriores. Las actuales guerras de Irak y Chechenia, con todo su horror, palidecen al compararlas con las guerras Irán-Irak o Rusia-Afganistán, que causaron millones de muertos.
El mundo, sin embargo, parece haber empeorado en los últimos años, tras la gran alegría que fue la caída del muro de Berlín y el fin del comunismpo soviético: fundamentalismo islámico, la pobreza y la muerte por el SIDA y conflictos más sangrientos pero menos comentados en África, la guerra de Irak y la de Chechenia.
Es triste que en el siglo XXI el país que más ha hecho por empeorar el mundo haya sido EE UU, que es quien más podría hacer por mejorarlo. Triste liderazgo y terrible ejemplo por parte del poder mundial dominante.
En un momento en el que hay tanto que hacer por África, por los países sometidos a los curas islamistas y por conseguir que China cambie pacificamente de régimen, es terrible ver a EE UU siempre tan decididamente en el lado equivocado, intentando una y otra vez apagar incendios con gasolina, iniciando guerras crueles, saltándose los derechos humanos y aplicando políticas dignas de un país fascista, contribuyendo, en definitiva a la radicalización de un mundo ya muy radicalizado (el islámico) y que se halla en un equilibrio peligrosamente inestable.
Por eso es tan importante que gane Kerry las próximas elecciones, pues aunque los Demócratas estadounidenses no se puede decir que sean la izquierda, al menos son otro tipo de derecha.
COMENTARIOS
Anonymous said...
Por lo menos Kerry está en contra de la pena de muerte, creo que ni
siquiera Al Gore está en contra.
Proserpina
Liber said...
Sí, esa es una noticia realmente espectacular, porque una de las mayores
vengüenzas de Estados Unidos es que exista la pena de muerte. Si desapareciese
en EE UU sería un paso de gigante para que fuese abolida poco a poco
en el resto del planeta, sobre todo en China.
No sé, Gore, creo que estaba en contra, o quizá eludía
pronunciarse. Me parece que rechazó la carrera como Gobernador para
evitar firmar condenas demuerte. Clinton, sin embargo, es un asesino, que
firmó condenas de muerte, incluso lo hizo durante la campaña
presidencial para demostrar su fortaleza. Repugnante. Y hay quien le considera
de izquierdas o progresista.
jueves, julio 08, 2004
El
credo de un escéptico apasionado:
NO TE CONTAGIES
Un lema que uno ha de llevar a todas partes donde se discuta y que quizá debería escribirse con una aguja en el ojo para tenerlo siempre a la vista, como dicen en Las Mil y Una Noches: "No te contagies".
No dejes que el calor y el entusiasmo de la discusión te lleven a donde no quieres ir. No sigas a una multitud para hacer el mal, dice la Biblia, y repite el ateo Bertrand Russell. Ten cuidado con el entusiasmo compartido por muchos, porque a menudo se vuelve violento y contra otros. Entusiasmo quiere decir estar poseído por un dios (en-Theos) y estar poseído por un dios es muy semejante a estar fuera de sí, alienado, ocupado por otro, vacío, mera caja de resonancia de consignas.
Pero no dejes tampoco que el entusiasmo nocivo te lleve al otro extremo, a la pasividad desapasionada, a una búsqueda obsesiva de la soledad, a encerrarte en una guarida protegida del ruído y la furia, rodeado tan sólo de aquellos que son como tú.
No te contagies e imites lo que dicen estos porque son poderosos, o selectos, o distintos; pero no te contagies de su actitud negando cualquier cosa que digan ellos, situándote siempre en el extremo contrario, en la postura opuesta a la que ellos mantienen: eso te haría esclavo de ellos, dependerías de ellos para pensar, siempre tendrías que saber qué piensan ellos para saber qué es lo que piensas tú. No des, en fin, tu adhesión incondicional a nadie y tampoco le des tu rechazo antes de saber siquiera que opina. Piensa siempre como un hombre libre."
Escribí este credo apasionado y escéptico hace unas semanas, tras leer la página 58 de El legado de Europa de Stefan Zweig, dedicada a Montaigne.
El título lo tome de la biografía de Russell escrita por Alan Wood: Un escéptico apasionado, que es una definición que siempre he envidiado.
Pensaba incluir mi improvisado credo, o mejor sería decir recordatorio o advertencia íntima, en mi página dedicada a los Imperativos Electivos. Lo haré en septiembre.
Una casualidad extravagante y hermosa ha querido que hoy leyese en la Biblioteca Nacional un libro de Aforismos de Lichtenberg más completo que él que compré en Argentina (y que comenté en mi anterior diario:Mazda). Entre esos aforismos de Lichtenberg que no conocía leí este que me llenó de asombro y gozo por la coincidencia:
"No te dejes contagiar, no des como tuya ninguna opinión ajena antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo"
COMENTARIOS
Anonymous said...
El problema es que cuando uno trata de opinar por sí mismo tiene miedo
a que se le clasifique. No digo que este mal la clasificación, pero
a veces tenemos tantos cliches que nos da miedo decir lo que pensamos de verdad.
Proserpina
Liber said...
Sí, pero supongo que si todos nos quedamos callados, el cliché
crece con nuestro tácito asentimiento. Si opinamos sin miedo, aunque
tengamos que matizar una y mil veces, iremos quizá cambiando el cliché
poco a poco.
Siempre he sentido una cierta desconfianza hacia los aforismos. Aunque no me gustan los sistemas filosóficos por lo que tienen de rígidos, su opuesto, los aforismos, tampoco me convencía. Creo que mi injustificada pero justificable desconfianza se debe a que a menudo los aforismos no se toman como lo que son: una incitación a pensar, sino como todo lo contrario: un dogma o verdad revelada. Así, hay quienes se lanzan los aforismos como piedras (ver La página noALT 004), como hacen, por ejemplo, los seguidores de Wittgenstein con aquella célebre sentencia que dice: "De lo que no se puede hablar, mejor es callarse".
Sin embargo, los aforismos y en general las citas breves, me gustan y de vez en cuando he escrito algunos, incluso en forma de versos breves. Pero creo que muchas de mis mejores ideas no se hallan en estos aforismos a propósito, sino que están expresadas aquí y allá, en textos que a lo mejor tratan de un tema más o menos trivial. Ahora que estoy leyendo distintas ediciones de los cuadernos borradores o libros de cuentas (waste books) de Lichtenberg, me han entrado ganas de recopilar algunas ideas que me parecen interesantes y que tengo dispersas por aquí y por allá. No son muchas, pero me apetece reunirlas en un mismo documento, que voy a llamar Waste Web. Es decir, va a ser una especie de cuaderno borrador, cuaderno de notas dispersas, a veces confusas, que iré extractando de aquí y de allí. No puedo asegurar que sean ideas mías, supongo que muchas las he copiado sin advertirlo de otros autores, de amigos o de diversas experiencias, que otras son modificaciones de cosas ya pensadas por otros y que muy pocas son enteramente mías. Tengo la costumbre en mis anotaciones a los libros que leo de usar una especie de signo cuneiforme, una cuña, para distinguir mis propios comentarios de los del autor del libro, pero eso tampoco es una garantía de originalidad.
En fin, el caso es que, una vez puesta en marcha la idea se me van ocurriendo aforismos relacionados con las cosas que voy leyendo, por ejeemplo al leer Inventar de Norbert Wiener.
Así que si quieres leer esos aforismos, puedes hacerlo en Waste Web, cuaderno borrador
viernes, julio 09, 2004
Cosas
que siempre han existido
001 Escaparatista
Una de las cosas más graciosas que conozco es
la insistencia en decir que lo que pasa ahora no ha pasado nunca antes:
"Ahora los jóvenes ya no saben hablar", "La música
de ahora es sólo ruido", "Nuestra sociedad es la sociedad
del espectáculo", "La moda lo domina todo"... Son ideas
que siempre se han repetido, auqnue no siempre con las mismas y exactas palabras.
samuel Noah Kramer cuenta que en los primeros textos cuneiformes sumerios
los padres ya se quejaban de que sus hijos no estudiaban y sólo les
gustaba gandulear e irse de juerga "no como en nuestros tiempos".
En esta sección, que abriré en mi página
a partir de septiembre, pondré ejemplos de cosas que parecen muy recientes
y actuales pero que existen desde hace mucho.
Aquí está la primera
001 LA PROFESIÓN DE ESCAPARATISTA
Resulta que esta profesión que parece tan moderna era la de Lyman Frank
Baum, el autor de El mago de Oz, que vivió a finales del siglo XIX
y comienzos del XX. Y no sólo se dedicaba a decorar escaparates, sino
que era el director de la revista oficail de escaparatistas de Chicago, el
Chicago Show Window.
COMENTARIOS
Marcoticos said...
Repasando textos antiguos, uno se asombra de la cantidad de cosas que pensamos
exclusivas de nuestro tiempo y que en realidad existen desde siempre. Si me
auras, el escapartismo se podría retroaer a los primeros comercios
instalados en negocios con vista al público. Lo único que por
entonces no estarían tras un cristal sino directamente expuestos en
la calle. Como en los actuales mercados árabes. ¿O es que no
podemos considerarlos escaparate? Claro, que por entonces supongo que no existiría
la profesión de escaparatista en cuanto tal.
Cosas
que he aprendido de...
Jesucristo
En la sección Cosas que he aprendido de... intento recordar cosas que he aprendido de diversas personas, autores o escuelas filosóficas. No es que necesariamente haya aprendido esas cosas de esas personas, pero al menos sí me parece que en esos autores se expresan bien esas ideas y que tal vez ello haya hecho que se reforzaran en mí ciertas opiniones. Pero sin duda en ocasiones la influencia ha sido directa y determinante.
Son textos de carácter fundamentalmente positivo: es decir, me refiero sólo a las cosas buenas que he aprendido de ellos. Es cierto que a menudo de ellos también he aprendido lo que NO debo hacer o pensar. Quizá haga una sección más adelante dedicada al conocimiento negativo o por oposición En la revista ESKLEPSIS tenía una sección quizá más ecuánime que se llamaba TAN CERCA Y TAN LEJOS, en la que decía lo que me acercaba y alejaba de algo. Precisamente en el número 1 era Tan cerca y tan lejos... del cristianismo. Así que este texto probablemene repetirá muchas de esas ideas (las positivas)
COSAS QUE HE APRENDIDO DE... JESUCRISTO Y LOS CRISTIANOS
He aprendido de Jesucristo que hay que intentar acercarse
a los demás y dejar que los demás se acerquen: "Quien no
está contra mí está conmigo", en vez de apartarlos
y crearse enemigos como dicen quienes invierten la frase: "Quien no está
conmigo está contra mí"
He aprendido a no confundir la cortesía con la sumisión y a
tratar a todo el mudno de tú, pues así es como él trataba
a sus discípulos y como ellos le trataban a él. Pero la prudencia
y de nuevo la cortesía me hacen ser flexible y tratar de "usted"
a algunas personas, pues sé que hay quien se considera ofendido ante
el "tú".
He aprendido de Jesucristo y de Francisco de Asís a amar a las cosas y a las personas, no a las ideas, pues Francisco amaba a Dios, no a la idea de "Dios", y a los pobres, no a "la causa de los pobres", como dice otro cristiano que amó, Chesterton. Jesús también decía: "El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado".
He aprendido a ser humilde y modesto como Jesús cuando lavaba los pies de sus discípulos o Francisco de Asís cuando ayudaba a los leprosos, pero sin hacer de esa modestia presunción. A no sentir asco cuando hay algo más importante que el asco, como cuando Francisco tocaba a los leprosos.
A considerar iguales a toods los seres humanos, sean judíos, gentiles, musulmanes, politeístas o ateos. A creer que existe la responsabilidad y el libre albedrío y que, aunque existen razones, causas y justificaciones para cualquiera de nuestros actos, también existe la voluntad, nuestra voluntad, y la posibilidad, casi en cualquier situación, de elegir. A no despreciar a los demás, ni a los pobres ni a los ricos, ni a los cultos ni a los incultos. A rechazar a los profetas y a quienes usan la religión en su propio beneficio.
A rechazar el nacionalismo, el imperialismo, cualquier idea de raza, grupo o Iglesia: "Mi reino no es de este mundo".
He aprendido que del mismo modo que no existe la posibilidad de tener un dilema moral si no existe el libre albedrío, también es absurda cualquier búsqueda intelectual o científica acerca del mundo si no existe un mundo real fuera de nosostros. Frente a las doctrinas idealistas, adopto, con cristianos como Gilson, algún tipo de realismo. Amo por ello el mundo como lo aman tantos cristianos, con fe absoluta en su materialidad asombrosa, sea lo que sea esa cosa llamada materia.
He aprendido de Jesús a no juzgar a los demás
por etiquetas, para bien o para mal y he adoptado su doctrina pragmática:
"Por sus obras los conoceréis".
He aprendido de él a ser pacífico y suave, como lo fue casi
siempre, excepto en el breve episodio de la zarza ardiente.
Y aunque creo que Jesús era un hombre mortal y no el hijo de Dios, de su leyenda he aprendido a sentir empatía hacia los demás, como quiso sentirla él haciéndose hombre.
José Enrique Varona, un filósofo cubano que vivió entre 1849 y 1933 decía:
"El hombre no se moraliza con mandatos; suavícese el medio natural y social en que se desenvuelve y se suavizarán sus costumbres, y su inteligencia será el reflejo de esos sentimientos más humanos y por consiguiente más morales".
Esto es tan cierto, creo yo, que hay que evitar siempre
que se pueda el ejemplo brutal y asocial: la guerra, la disputa enconada
y sangrante, la descalificación del adversario como persona o como
ser humano, no sólo por lo que de malo tienen en sí tales
cosas, sino por el peligro de que sean imitadas.
La primera Guerra Mundial, aquella guerra que iba a acabar con todas las guerras,
rompió todos los tabúes que la sociedad europea había
ido adquiriendo con gran esfuerzo y volvió a poner la violencia en
primer plano político. Seguramente fue la influencia determinante que
hizo que el movimiento obrero se inclinase de una manera terrible hacia la
violencia y la revolución violenta. Y también fue el ejemplo
que permitió el surgimiento del fascismo y del nazismo. En vez de apartarse
horrorizados del infierno de esa guerra, los seres humanos parecieron quedar
fascinados. La violencia llama a la violencia. Ahora tenemos un ejemplo reciente:
el terrorismo islámico despierta la violencia imperial de Estados Unidos,
que a su vez alienta de nuevo el terrorismo. La represión bárbara
israelí provoca el sangriento terrorismo palestino que a su vez alimenta
los métodos brutales y asesinos del Estado de Israel.
Pero volviendo a Varona, creo que precisamente hay
muchos aspectos brutales en la cultura que se van corrigiendo a medida que
se suavizan las costumbres. A la gente del campo les solía importa
bien poco el sufrimiento de los animales, que eran sólo instrumentos
para ellos. Frente a la idealización de la sensibilidad del hombre
primitivo y del hombre de campo, la realidad suele ser otra.
Del mismo modo, poco a poco se van abandonando costumbres bárbaras
y espero que la próxima sean los toros. Cualquiera que rechace esta
fiesta cruel sabe que es muy difícil convencer a sus partidarios: esgrimen
mil y una razones (tradición, supervivencia del toro de lidia, arte).
Razones como estas se pueden utilizar para justificar el esclavismo, las luchas
de gladiadores o los castrati.
Los castrati eran muchachos a los que se castraba para que en la adolescencia no cambiaran la voz y unieran a la clara voz infantil el dominio de la técnica de un adulto y su control. Ahora nos parece que esta práctica es una barbarie que no se puede permitir. Existe una grabación del último castrato, que encontraron unos periodistas de la BBC en el Vaticano cuando iban a entrevistar a Pio X, creo. Era un hombre ya mayor, pero conservaba algo de esa extraña voz que fue considerada la más excelsa, por encima de la de contratenor y la de tenor. Sin embargo, los castrati eran generalmente chicos pobres del sur de italia, que estaban condenados a una vida miserable y de la que escapaban gracias a ser castrados. Se consideraban a sí mismos unos privilegiados, como puede verse en las Memorias de Casanova (que se enamoró de uno de ellos) y en la película Farinelli.
Muchas de estas razones podrían justificar la castración de niños, pero con horror nos alejamos siquiera de su planteamiemnto. Y sin embargo aceptamos un montón de razones a favor de los Toros que olvidan el horror incontestable de que allí, en la plaza, hay un animal al que están torturando y nosotros, en vez de reaccionar o vomitar, consideramos que es un espectáculo y hasta somos capaces de disfrutar de ello.
Pero la fiesta de los toros, que antes se practicaba en muchos países de Europa, como Inglaterra, fue prohibida a medida que las costumbres se fueron suavizando. Tal vez el aislamiento de España impidió que aquí también fuesen prohibidas, pues en la República las ideas antitaurinas avanzaban rápidamente. Lamentablemente, también en los Toros, todavía somos hijos de Franco y de su brutalidad.
Quien lo dude, o quien no quiera seguir en la ignorancia, debería mirar este documento:
COMENTARIOS
marcoticos said...
TOTALMENTE DE ACUERDO!!!!!
sábado, julio 10, 2004
Inicié este diario con una entrada dedicada al tabaco. Ahora he encontrado un texto del filósofo cubano Varona que coincide con mi planteamento, o yo con el suyo, pues él lo escribió en 1896. En mi caso no tiene mucho mérito, pero en el suyo, en un época en la que no se hacía ninguna campaña contra el humo, sino todo lo contrario, resulta asombrosa su claridad de ideas y la sencillez de sus argumentos, que considero irrebatiles. No es casual que este hombre fuera también feminista, evolucionista, (pero rechazara el darwinismo social de su época), que tuviese como lema la frase de Buffon: Recojamos hechos pàra adquirir ideas" y que dijera: "Respeta tu pensamiento; no lo prostituyas; no te hagas traición a ti mismo".
Aquí está su texto acerca del NO SMOKING, con una breve introducción de Luis Aguilar León.
Jose Enrique Varona: NO SMOKING
Cuando su amigo Enrique Hernandez Miyares se indigna al encontrarse en no se qué remoto rincón de Nueva York el aviso "No smoking", Varona escribe unas aladas reflexiones sobre nuestro carácter [de los cubanos en particular] y el sentido social de la prohibición.
"Comprendo que nuestro viajero se haya indignado contra ese imperioso consejo, que recuerda tan inoportunamente que no vive uno solo en el mundo, y que no se puede inficionar a saciedad el aire que otro respira. Y me explico que, si alguna vez sorprendió en el claustro de su conciencia tal veleidad de anexionismo [de Cuba por EE.UU], haya abjurado de ellas con horror en el "smoking room", entre las aromáticas espiras de humo de su habano. Quizás le parecería que un misterioso dedo iba trazando con ellas jeroglíficos que desarrollaban un dogma singular, refractario a nuestros usos, a nuestras ideas, a nuestra sangre, a nuestro criollismo bonachón y egoísta, que gusta salirse con la suya, aunque se apeste el prójimo.
"No smoking. Es decir, recuerda que todos te respetan y que debes respetar a todos. Recuerda que tu vecino del momento tiene los mismos derechos a tu consideración que tu vecino permanente. Recuerda que tus gustos no deben convertirse en el disgusto del que te acompaña. Recuerda que la máxima primera del código de la buena sociedad es: no molestes. Y recuerda que el hombre bien educado debe considerarse siempre en buena sociedad.
"No smoking. Es decir, para el buen concierto de los individuos en comunidad no hay nada insignificante. La lesión del derecho más pequeño resulta enorme. No prives a nadie de su aire puro. Respeta su olfato. No le irrites los ojos. Te indignas porque un desconocido te ha pisado un pie. Pues piensa que con idéntica razón se indigna el porque le arrojas a la cara una bocanada de humo. A ti te parece aromático, a el puede parecerle nauseabundo. Te molestas si te salpican de lodo. Otro puede molestarse porque le impregnas la ropa de olor a tabaco. Te exasperas porque esa buena señora sube al ómnibus con su falderillo. Pues a la buena señora tu cigarro le produce mareo. Lo conveniente para todos es, ni perro, ni cigarro, ni lodo, ni humo. Piensa siempre que la presencia de otro limita tus antojos, en la misma proporción que tu compañía limita los suyos. No se ha inventado, ni se inventara otra formula para andar en paz y sosiego por el mundo."
martes, julio 13, 2004
Aunque danieltubau.com está al parecer de vacaciones, sé de buena tinta que está haciendo alguna que otra reformilla en la página y una base de datos que pronto, como él dice, será de utilidad a los navegantes.
Buscando en la telaraña de su página, ha encontrado unas cuantas cosas que no funcionaban. Por ejemplo, un nexos que nadie ha debido leer porque el enlace estaba roto. Aquí está un enlace directo:
También ha reformado la página del Speakercornerweb que no funcionaba bien del todo:
Además, ha subido una estupefacta o estupefaciente historieta de Craven
hecha por Marcos, que os recomiendo con el mismo calor que danieltubau.com
emplearía de no hallarse ocupado librándose del calor del verano.
He decidido copiar la idea de una página
web ajena. Se trata de Philosophy
Comix, en la que se muestran cuestiones filosóficas con tiras de
comics conocidos. Mi excusa para un plagio tan descarado es que ya le estaba
dando vueltas a la idea desde hace tiempo. Lo cierto es que mi página
dedicada a Krazy Kat a menudo es precisamente eso, como puede verse en el
capítulo 2 (Krazy
Kat 03), en el que se plantea una cuestión relacionada con la filosofía
del lenguaje. También hice algo de eso en Niveles y Metaniveles, una
página con la que casi inicié mi vaije web y que en septiembre
recuperaré.
Mientras esa página de Comic y Filosofía para la que todavía
no tengo nombre llega, pondré aquí algunos anticipos de la extraordinaria
página Philosophy Comix de Larry Hauser. Pondré siempre un vínculo
al original, pero reproduciré aquí la viñeta para poder
traducirla.
SNOOPY:
Post hoc ergo propter hoc
1. A veces, si te mantienes firme junto a la puerta, tu cena llega antes...
2. ...a veces funciona y a veces no...
3. ...especialmente si lo haces todas las noches
El autor de Philosophy Comix utiliza esta historieta como ejemplo de la conocida
falacia Post hoc ergo propter hoc: una vez que algo ocurre explicamos
fácilmente por qué ha ocurrido, pero a mí me parece que
también sirve muy bien para plantear cómo nos fijamos en las
cosas que confirman nuestras teorías y no atendemos a las que las refutan.
Siempre pongo el ejemplo de los taxistas: si tienen un problema con una conductora
dicen: "Mujer tenía que ser" y creen que están haciendo
una estadística fiable ("Las mujeres no saben conducir)",
pero cuando tienen un problema con un conductor nunca dicen "Hombre tenía
que ser", sino que lo insultan sin más, con lo que los casos observados
de mujeres malas conductoras siempre aumentan y los de los hombres no.
Pero en la historieta, la tercera viñeta muestra la falacia del argumento: si lo haces todas las noches, entonces es absurdo plantearse si el método funciona o no.
viernes, julio 16, 2004
Speakercornerweb: Improvisación 003
Marcos me propone tres temas para una improvisación
del Speakerscornerweb. Para quien no se acuerde (yo no me acordaba) el juego
se explica en: Speakercornerweb,
donde puedes leer también las dos improvisaciones anteriores: Demóstenes,
Locke y la comedia y El fin no justifica los medios.
Resumo, de todos modos aquí las reglas:
1. No puedo ver el tema antes de empezar la improvisación
2. La improvisación sólo puede durar media hora. Si no se me
ocurre nada, deberé abandonarla.
3. La improvisación ha de tener que ver claramente con el asunto propuesto.
Esta es la improvisación que me propone Marcos y que he escrito en unos 20 minutos en el Café Cervantes:
Speakercornerweb
003 ¿Qué es el arte?
¿Son necesarios los ejércitos?
La confirmación en términos cuánticos de la existencia
de Dios
Una improvisación me pide Marcos Marcóticos y en mi vida digital jamás me he visto en tal aprieto. Tres asuntos he de relacionar y a fé mía que no parece sencillo.
Lo primero que se me ocurre ante la pregunta ¿Qué es el arte? es la respuesta chistosa: "El arte es morirte de frío". Y me doy cuenta entonces de que los ejércitos ayudan a no morirse de frío cuando hay una emergencia nacional, como puede ser una nevada inesperada y brutal que paraliza todo un país. Lo que es más importante: gran parte del arte mundial no existiría si no fuera por los ejércitos, pero no porque los ejércitos protejan ese arte y los museos, o lo roben, como Napoleón en Egipto y los británicos en Atenas. No, yo me refiero a que sin ejércitos no existiría La Ilíada, que habla de un ejército que ataca Troya, ni el larguísimo poema hindú Mahabaratta, que cuenta la guerra entre dos ejércitos que son de la misma familia, ni Guerra y paz sin los ejércitos de Napoleón. Y tantas y tantas grandes obras. En este sentido se puede decir que los ejércitos son necesarios para el arte: le dan constantemente temas, motivos y argumentos.
En cuanto a la pregunta de si son necesarios los ejércitos, un pacifista de tendencias taoístas como yo tiene la tentación inmediata de decir que no, que no son necesarios. Que no deberían existir. Pero mis tendencias confuncianas y una observación atenta de la historia y de la realidad me hacen dudar: parece que mientras haya ejércitos los ejércitos son necesarios. Para desaparecer los ejércitos deberían desaparecer todos a la vez. Hace poco leí unas declaraciones de un pacifista israelí nieto del belicoso Netanhayu que defendía la paz con los palestinos y se negaba a alistarse y que estaba en contra de todas las guerras, "excepto la Segunda Guerra Mundial". No era un razonamiento absurdo o incoherente. Se dice, y yo estoy fundamentalmente de acuerdo, que la peor paz es mejor que la mejor guerra. Pero esa farse elocuente quizá sea discutible si pensamos en qué habría sucedido si los aliados hubiesen hecho la paz con Hitler e Hiro Hito. Esa paz, ¿hubise sido menos horrible que la guerra? ¿Habría matado Hitler en campos de exterminio a millones de seres humanos en esa paz? ¿Lo habría hecho también Hiro Hito siguiendo su ejemplo?
Podemos sospechar que sí. Del mismo modo, resulta difícil imaginar una guerra peor que la paz staliniana (a no ser una guerra de bombas atómicas, que fue lo que quizá impidió la Tercera Guerra Mundial). ¿Una guerra contra Pol Pot habría sido realmente peor que dejar a Pol Pot asesinar a la cuarta parte de la población de Camboya? Como buen taoísta, me iría a la montaña y pensaría que allá los locos se maten unos a otros, pero no estoy seguro de que eso sea lo más razonable ni lo más humano.
Ahora bien, ¿dónde está Dios y dónde está Dios en relación con la mecánica cuántica? Y, en segundo lugar, ¿qué relación hay entre Dios, el arte y los ejércitos?
En primer lugar, procederé con el asunto de la confirmación de la existencia de Dios en términos cuánticos. Esta sí es una cuestión sencilla.
Los fenómenos cuánticos, la imposibilidad de predecir si un fotón entrará por una o por otra ranura, acaba con el determinismo y con la noción misma de causa y efecto: a partir de una causa perfectamente conocida no es, sin embargo, posible predecir el efecto. Esto implica un universo absurdo y sinsentido, como ya descubrió Lucrecio en Sobre la naturaleza, un extraordinario poema filosófico que niega la existencia de los dioses, pero que aquí va a servir para demostrarla.
Dice Lucrecio que si no existe causa y efecto, entonces de cualquier cosa podría surgir cualquier otra, de un papel roto una casa y de una ballena podría nacer un elefante.
Pero resulta que, cuando observamos a nuestro alrededor, descubrimos que no sucede así: no nacen casas de hojas rotas ni elefantes de ballenas. Ahora bien, ya se ha visto que el mundo y las leyes de la cuántica en sí no garantizan esta coherencia y regularidad que observamos. De ello se deduce que ha de existir un ente que se ocupe de dirigir los fotones a la ranura adecuada, de impedir que nazcan casas de los papeles rotos y elefantes de las ballenas. Ese ente es Dios.
Quod est demonstratum, diría Santo Tomás.
Las mutaciones, las terneras con dos cabezas y cualquier accidente contra el orden habitual y cotidiano se pueden atribuir a descuidos de la Criatura Divina. No hace falta decir que esta necesaria presencia del Ordenador y Observador Supremo es también la mejor confirmación del idealismo de Berkeley. Otros lo supieron antes que yo, como Chesterton, quien decía que lo asombroso no era que el tren entrase en el tunel por la estación Victoria y saliese en Saturno, sino que saliese en Kensington: Dios, cada vez que el tren entra en el tunel, decide si esta vez saldrá por Saturno o por Kensington.
Y qué relación hay entre esto y los ejércitos? Hay varias relaciones que ahora me resultan evidentes (sin duda Dios está ahí, atento a mis dificultades). Por ejemplo: la investigación en física avanzada siempre ha estado en relación con las necesidades militares. Sin ejércitos poderosos, la Alemania de inicios del siglo XX no habría sido una gran potencia capaz de desarrollar las ideas cuánticas. Además, ¿qué es el arte? El arte es lo que define la cultura dominante, la que posee los mayores ejércitos. Por otro lado, una vez que hemos demostrado que Dios existe gracias a la mecánica cuántica, es fácil deducir que también los ejércitos son necesarios, puesto que si Dios permite que existan por algo será. Idea que se confirma si recordamos esas obras de arte citadas en las que los ejércitos juegan un papel principal: resulta que en casi todas ellas, Dios también está presente.
En la Ilíada casi se puede decir que los dioses
organizan la guerra, desde que Eris, diosa de la discordia lanza una manzana
entre tres diosas y dice: "Para la más bella" (momento también
artístico: "Las tres Gracias"), lo que provoca el juicio
de Paris, quien otorga la manzana a Afrodita a cambio de tener a Helena de
Esparta, causa de la unión del ejército aqueo que marcha a recuperar
a Helena de (ahora "de Troya"). Y también en el Bagavad Gita
(parte del Mahabarata) es el dios Vishnu quien convence al dubitativo y pacífico
Arjuna de que se lance al combate contra sus primos, porque desde el punto
de vista divino (ese que vigila los fotones) resulta buena la guerra (y por
tanto los ejércitos) aunque desde el punto de vista humano no se lleguen
a entender las razones.
Y de este modo, como se ve, el Dios cuántico, los ejércitos
y el arte camina simpre unidos.
COMENTARIOS
marcoticos said...
Genial!!!
Te has ganado 1 euro
sábado, julio 17, 2004
Aitor recomienda en Contraindicaciones un sistema para mostrar y compartir fotos en la red que se llama Flickr.
Es estupendo, porque el programa se ocupa de casi todo y tú sólo tienes que poner las fotos. He iniciado dos galerías. Una es de fotos con estatuas, Galería de estatuas, las típicas fotos que los turistas nos hacemos junto a estatuas.

La otra es El fotógrafo modelo.

Piedad del artista
En Flickr he subido otra foto de la serie El artista fotógrafo y me he dado cuenta de que no puse ningún vínculo a las galerías de fotos en la última entrada.
Aquí está:
lunes, julio 19, 2004
Una nueva galería de fotos: La vida secreta con la primicia que aquí puedes ver.

Mi lado femenino
martes, julio 20, 2004
Mi hermana Natalia piensa que soy un egocéntrico incurable. Yo pienso que ella piensa eso porque hablo de mí mismo sin poner excusas raras y porque a menudo me refiero a mi supuesto egocentrismo sin avergonzarme, como algo divertido, en vez castigar a los demás con ese egocentrismo como quien no quiere la cosa. Precisamente hace unos días puse un aforismo acerca del asunto en Waste Web (egocentrismo insoportable).
mmm
Aunque lo cierto es que también me invento excusas para disimular ese egocentrismo o multiplicarlo, como El Archivero, que se ocupa de recuperar cosas que alguien muy parecido a mí hizo alguna vez. En esta ocasión una sesión de fotos bajo el supuesto: "Qué pasaría si cayese una bomba atómica sobre Madrid? o algo parecido. A Fernando, Nacho y otros amigos nos hicieron unas fotos y nos pidieron unos textos acerca del asunto. Lo cuento en el Flickr, la Galería de fotos.
Juicio
y sentimiento
(folletín filosófico, psicológico, sociológico
y autobiográfico por entregas)
Capítulo 1. Atroz autocontrol
Mi padre opina que ejerzo sobre mí mismo un
férreo control. No sé cuál fue el origen de esta idea
peregrina, pero he observado que no es el único que lo piensa. Sospecho
que el mayor responsable de la propagación de esta idea entre mis familiares
y mis amistades he sido yo mismo al contar lo que opina de mí mi padre.
Estas cosas suceden. Cuentas una idea disparatada que alguien tiene de ti
y al cabo del tiempo la gente sólo recuerda la idea que les contaste
pero olvida que era una idea disparatada. Por eso se dice: "Difama, que
algo queda".
Así que a menudo me he tenido que defender de una curiosa acusación
que consiste en reprocharme que ejerzo sobre mí mismo un desmesurado
autocontrol.
Autocontrol es una palabra que suena bien en determinados contextos, pero
que en la mayoría de las ocasiones se emplea como sinónimo de:
hipocresía, falta de espontaneidad, represión, conservadurismo
y falsedad.
Así que mi padre y otras personas parece que me imaginan como una especie
de olla a presión que lucha constantemente por no revelar sus verdaderos
sentimientos y emociones, un esforzado optimista que mantiene la sonrisa en
su cara pero que en realidad está deseando gruñir o gritar,
un reprimido que se muestra amable pero que en su fuero interno desearía
insultar o golpear.
Yo estoy, sin ninguna vacilación, a favor del autocontrol. Creo que
es cierto lo que decía Aristóteles: una vida sin reflexión
no merece ser vivida, y creo que es bueno lo que defendían muchos libertinos:
el reinado de la razón y el cálculo de las pasiones. Creo también
que si uno no aprende nada de la experiencia entonces es que pasa por el mundo
como un tonco seco o como una roca, y que de nada le sirve el trabajo que
la selección natural se ha tomado para crear su cerebro. Creo también
que quienes caen continuamente en el exceso al beber, al drogarse o al vivir
no son por ello más sinceros y espontáneos, sino tan sólo
más estúpidos, porque convierten el placer en displacer: no
aprovechan más el placer, sino que lo cortan de raíz.
Una vez he dejado claro que creo en el autocontrol,
puedo decir que no lo ejerzo sobre mí mismo.
Muchos, ya lo dije antes, dudarán de tal afirmación (a esos
les responderé en su momento), mientras que otros quizá se pregunten:
"Si estás a favor del autocontrol, ¿por qué no lo
practicas?"
La respuesta es: porque no lo necesito. No necesito
ejercer el autocontrol porque no tengo nada que reprimir en mí. No
soy esa olla a presión en la que emociones intensas bullen y los instintos
permanecen encadenados en oscuras mazmorras. No me censuro, no me reprimo,
no me controlo.
A muchos, ya lo sé, esto no les parece posible. Voy a decirlo sin disimulo:
no es problema mío sino suyo. Muchas personas no pueden creeer que
un temperamento no sea dominado por toda clase de bajas pasiones porque se
miran a sí mismos y lo que ven les hace pensar que todos han de ser
como ellos. Y la verdad es que muchos son como ellos.
La anterior es una manera muy directa de describir a los demás, resulta
casi insultante y presuntuosa al mismo tiempo. Podría hacerlo con más
disimulo, pero se trata precisamente de no ejercer el autocontrol, ¿no
es cierto?
Mi tarea ahora consistirá en explicar por qué afirmo con tanta
desfachatez y descaro que no ejerzo sobre mi mísmo represión,
censura y autocontrol. Lo haré con ayuda de William James.
Continuará...
COMENTARIOS
Anonymous said...
Yo no estoy contra del autocontrol ni siquiera cuando eres una olla a presión.
Por eso tengo tantos amigos porque no estoy dominada por las bajas pasiones
y, cuando lo he estado, he intentado reprimirlo. Es insoportable vivir con
una persona que no ejerza este control ni siquera por mera educación.
Proserpina
Calderas, cojinetes y rodamientos
Si usted busca calderas, cojinetes y rodamientos se ha equivocado de web.
Me voy a leer este verano La estructura de la evolución,
de Stephen Jay Gould. Más de 1800 páginas acerca del asunto.
Pero antes voy a dejar aquí escrito lo que opino de la teoría.
Aunque pongo esto de manera pública, es algo que sólo me interesa
a mí. Me gusta hacer este tipo de experimentos. Por ejemplo, antes
de hacer la carrera de filosofía cogí un libro de texto típico
de Historia de filosofía y escribí lo que opinaba de cada teoría
y filósofo para luego ver si mis ideas cambiaban o no tras la carrera.
Me intesa esto porque siempre decmos "Yo pienso eso desde hace 10 años,
o desde toda la vida", pero a menudo es mentira. Ni siquiera nosotros
sabemos que estamos mintiendo. La memoria nos engaña, por muy claras
que veamos las cosas en nuestro recuerdo. Así que si uno escribe algo
con fecha, después puede ver si su memoria es buena o mala y demostrar,
si hace falta, que pensaba esto o lo otro. Yo escribo desde los 13 on 14 años
montones de cosas porque padezco logofagia.
La ventaja de hacerlo en una página web (por cierto habría que encontrar un sinónimo a esto de página web) es que no puedes hacer trampa con la fecha.
A partir de este punto, lector, puedes dejar de leer esta entrada, que te resultará un poco aburrida.
Apunto a vuelapluma lo que recuerdo que opino, muy sintetizado.
1. Creo que los organismos evolucionan y no fueron creados tal como son ahora
por Dios o lo dioses, sino que proceden unos de otros.
2. Creo que la evolución actúa por medio de la selección
natural
Explicado de manera sencilla: los entes que mejor se adaptan al medio tienen
más posibilidades de reproducirse. De este modo actúa la selección
natural sobre los organismos.
3. La seleccion natural actúa sobre todo
Antes he dicho entes u organismos para no decir: genes, individuos, grupos
o especies.
Una de las discusiones acerca de la selección natural es si la selección
opera sobre genes, grupos, familias, individuos, especies, etcétera.
Es difícil tener una opinión definida al respecto, pero me da
la impresión de que mi opinión se podría expresar más
o menos así:
a) No creo que la selección natural opere sólo
sobre uno de estos entes.
b) No creo que ni siquiera sea muy correcto decir que la seleccón "opera"
o "actúa". Simplemente, las cosas suceden:
--los genes se reproducen, unos mejor que otros
--los individuos se reproducen, unos mejor que otros
--las especies o los grupos se reproducen o mantienen, unos mejor que otros.
Etcétera.
Creo que en cada nivel (genes, individuos, grupos...) los organismos se reproducen
y que unos lo hacen mejor y otros peor. Pero me da la impresión de
que no hay un sujeto concreto y único de la evolución.
A veces un cambio evolutivo se produce debido a una característica
muy específica de los genes, en otras ocasiones debido a una característica
muy específica de los individuos, etcétera
Ejemplo tonto número 1: Aunque un individuo posea genes potencialmente
mejor adapatados a medio, de nada le valdrán y no logrará reproducirse
si otro individuo con genes peores tiene un cuchillo y lo asesina. Sería
absurdo pensar que lo genes del tipo del cuchillo eran más aptos que
los del otro. ¿Por qué? Porque incluso podemos suponer que el
tipo del cuchillo, después de matar al otro no siquiera se reprodujo
y el beneficiado fue un tercero que no tuvo arte ni parte.
4. Dicho lo anterior, en general me inclino a pensar que es más determinante
en el proceso selectivo el individuo que el gen, al especie o el grupo. Naturalmente,
se pueden encontrar ejemplos de selección de grupo que se impone fuertemente
a la selección individual: el holocausto de millones de judíos
por los nazis echa por tierra la aptitud o no aptitud de los judíos
para reproducirse
Paradojas de este tipo se pueden encontar a montones: una especie que ha triufado
durante siglos, como las ratas o los conejos australianos es aniquilada por
gatos traídos de Europa. El pájaro dodó de la isla Mauricio
es exterminado por los europeos, no a causa de la competencia por un nicho
ecológico ni para servir de alimento, sino por ser "feo".
Según parece, un alto porcentaje de hijos no lo son de sus padres (quizá
entre un 5 y un 10 por ciento). Eso significa que la familia García,
por ejemplo, está manteniendo a ayudando a reproducirse a unos genes
que no son los suyos. Este ejemplo puede servir para apoyar la teoría
del gen egoísta (los genes son el sujeto de la elección) pero
es fácil darle la vuelta al argumento si nos ponemos en el lugar de
la familia García, que mantiene su apellido aunque sea con genes ajenos.
Del mismo modo se podría interpretar la adopción: desde el punto
de vista del adoptado se apoya la teoría del gen egoísta (quizá)
pero desde el punto de vista de los adoptantes todo lo contrario.
5. Pienso que en general el sistema que engloba a otro determina más
el proceso selectivo que el englobado o comprendido por él. En este
sentido me parece más importante el individuo. Sin embargo, el grupo
o la especie, no me parecen por encima del individuo (lo que quizá
sea contradictorio por mi parte). Me parece que más allá del
individuo no se puede hablar con absoluta propiedad de organismos sometidos
al proceso evolutivo.
6. Creo, de todos modos, que este no es un simple problema de perspectiva:
no creo que la tarea de la ciencia sea salvar los fenómenos a la manera
de lo que decía Ossiander en el prólogo al De Revolutionibus de Copérnico. Creo que la ciencia se refiere a un mundo exterior y que aunque
sería perfectamente posible hacer hoy en día una astronomía
tolemaica y geocentrica con montones de epiciclos y ecuantes que se ajustase
a los fenómenos observados, ello no impediría seguir pensando
que es más verdadera la explicación heliocéntrica del
sistema solar heliocéntrica con los planetas trazando elipses alrededor
del Sol.
En una ocasión le dije a un amigo que el reduccionismo de Dawkins al
considerar al gen el sujeto evolutivo se podría extender a los átomos
o a los fotones: son ellos quienes compiten. No le gustó la idea entonces,
pero ahora mantiene que la explicación basada en el gen o en el individuo
o en lo que sea son equivalentes y que es sólo un punto de vista que
se puede elegir. Yo no estoy de acuerdo porque dije lo de los fotones como
argumento de reducción al absurdo. No creo que sea un problema de perspectiva
o punto de vista. Parece claro que casi todo lo que se explique con individuos
se puede explicar con los genes, pero hay que recordar lo de la astronomía
ptolemaica y la copernicana. La ciencia no puede afirmar la verdad, creo,
pero tampoco decir que todo depende, al menos no siempre, del punto de vista.
7. Creo que el cerebro es un producto de la evolución y que algunas
de sus características son también un producto más o
menos directo de la selección natural. Pero no todas.
Es decir, creo que los sistemas complejos pueden, gracias a su complejidad,
hacer cosas para las que no parecían destinados (que no fueron favorecidas
específicamente por la selección).
En particular, considero que aunque puede haber diferencias biológicas
entre hombres y mujeres tal vez debidas al proceso evolutivo, dada la complejidad
del cerebro humano (masculino y femenino) esas diferencias pueden ser y son
borradas casi de un plumazo por la educación y la cultura. Creo que
esto es tan evidente por simple observación de la realidad que me asombra
que todavía se dude.
8. Creo que los genes influyen en el comportamiento pero que esa influencia
puede ser corregida y casi anulada por la cultura y la educación.
9.Creo que no todas las características de los seres vivos tienen una
causa en la selección natural. Considero que algunos cambios favorecidos
por la selección natural han taído consigo otros que no fueron
provocados por ella.
10. Creo que los factores que influyen en la selección natural son
la mejor o peor adaptación al medio, las mutaciones o trancripciones
erróneas del código y el azar.
11. También creo que en el proceso evolituvo influyen grandes catástrofes
biológicas.
12. No considero adecuado emplear términos o ideas psicologistas para
referise al proceso volutivo. Ni siquiera me parece adecuado lo de supervivencia
del más apto (que es una idea que hace casi imposible escapar de la
tautología).
13. Tampoco creo que se deban emplear ideas teleológicas (finalistas,
con una meta u objetivo) que dan a entender que el proceso evolutivo se dirige
de manera más o menos consciente a algo: No se cambia, mutan o reproducen
los entres para llegar a algo, sino simplemente a causa de algo (se han adapatado
al medio, les favorece el azar, se ha producido una mutación y los
individuos mutados se reproducen mejor en ese medio concreto).
14. Tampoco creo en el lamarquismo, que es la manera en la que el 90% de los
no expertos en biología ven el proceso selectivo. No es raro, puesto
que el propio Darwin fue un poco lamarquiano (lo que es comprensible, pues
no conocía el gen). Por cierto, que me encantaría que fuese
cierto el lamarquismo.
15. Pienso que es posible que exista verdadero altruísmo, el apoyo mutuo entre individuos, grupos o especies. En particular entre los seres humanos. Sé que esta es posiblemente mi opinión más heterodoxa. Soy consciente de ello y de su poca contrastación científica, pero no puedo evitar pensarlo. Ahora bien, no creo que el altruismo sea el factor selectivo determinante ni mucho menos, aunque creo que sí es más importante en la especie humana que en otras especies.
16. Todas esas cosas no son propiamente una cuestión de creencia a la manera de fe o deseo. No es que yo prefiera el individuo por razones éticas frente al gen o la especie (que lo prefiero): es que creo que está más fundamentado hoy por hoy. Pero cambiaré de opinión con mejores razones (no con deseos o dogmas).
17. En este asunto, como en casi todo, desconfío mucho de las explicaciones que lo explican todo y en particular de los reduccionismos (que reducen todo a único factor), como la del gen egoísta. El ingenio explicativo es en biología quizá el más asombroso de todos los que conozco, exceptuando las ideologías: cualquier cosa se puede explicar y justificar.
18. Acerca de los memes, me remito a mi ensayo Memes, mundos e Ideas platónicas, donde queda bastante claro qué es lo que opino.
Memes, mundos e Ideas platónicas (en Word)
Memes, mundos e Ideas platónicas (en PDF)
Como todavía no me he comprado el libro de Jay Gould, quizá escriba alguna cosa más sobre la evolución si me acuerdo de algo más.
Cuando empezó el Tour de Francia, yo NO quería
que ganase Amstrong.
Mi ciclista favorito de todos los tiempos es Eddy Merckx y no quería
que nadie le superase. Merckx ganó cinco tours y varios Giros y Vueltas,
además de muchísimas etapas. Le llamaban "El canibal"
por su apetito insaciable de victoria: quería ganar incluso las etapas
llanas y los sprints de final de etapa. Otros ciclistas han ganado cinco tours:
Hinault, Anquetil e Indurain, pero ninguno se puede comparar a Merckx en el
palmarés total. Sin embargo, si alguien gana SEIS tours, Merckx ya
no será considerado el mayor ciclista de todos los tiempos. Por esta
razón, quizá un poco miserable, quería que Amstrong
no ganase su sexto tour.
Hoy he cambiado de opinión. Me ha hecho cambiar de opinión el
saber que Amstrong y su equipo están siendo insultados a lo largo de
las etapas. ¿Y por qué son insultados y casi agredidos? Porque
Amstrong es estadounidense. La estúpida fobia antiamericana ya no conoce
límites en Europa y la gente parece cada vez más incapaz de
distinguir entre Bush y Estados Unidos. Cuando en España Franco tenía
su dictadura, los extranjeros tenían el buen gusto de no insultar o
agredir a los españoles a causa de ello (a pesar de que la mayoría
de los españoles APOYABA A FRANCO). Así que al leer que Amstrong
es constantemente acosado en la carrera de manera brutal, he cambiado mis
preferencias y deseo que gane su sexto tour. Esto me suele suceder, por ejemplo,
cuando veo un partido de fútbol en el que insultan a un jugador por
ser negro: inmediatamente voy con el equipo de ese jugador.
Por otra parte, después de haber ganado cuatro etapas, creo que Amstrong
merece este tour por encima de cualquier otro ciclista.
COMENTARIOS
Anonymous said...
Pues Felicidades porque ha ganado Armstrong. La verdad es que yo sí
que quería que ganase desde el principio quizá porque ha tenido
un cáncer y de alguna manera esta hazaña puede ayudar a las
personas enfermas. El problema de Armstrong no es sólo ser americano
sino más bien ser tejano como Bush. Es el mismo problema que tengo
yo por haber nacido en Castilla y león al igual que Aznar.
Proserpina
Hawking y el viaje en el tiempo
Stephen Hawking, el célebre físico experto
en agujeros negros ha perdido una apuesta. Resulta que hizo una apuesta hace
años con otro físico. El otro fisico opinaba que no era posible
viajar en el tiempo gracias a los agujeros negros. Hawking opinaba que sí.
Ahora, treinta años después, Hawking ha llegado a la conclusión
de que no es posible ese viaje en el tiempo y lo ha reconocido públicamente.
Me alegro porque yo nunca he creído en la posibilidad del viaje en
el tiempo, ni con agujeros negros ni sin ellos. Creo que es posible ver el
pasado (por ejemplo, la muerte de César), pero no viajar al pasado.
Como dije en una entrada reciente, podré probar esta afirmación
mía, después del verano, espero, pues debo haberlo escrito en
alguna parte.
COMENTARIOS
Anonymous said...
Estaremos pendiente de esta promesa.
Proserpina
Google, Yahoo y Microsoft están luchando en la red por el dominio de los buscadores, de los álbumes de fotos, de los correos, etcétera. Gracias a la entrada de Google en el correo electrónico con Gmail, Microsoft se ha visto obligado a modificar sus planes. Desde hace un tiempo la estrategia de Microsoft en su correo de Hotmail era reducir su servicio gratuito más y más para hacerlo de pago finalmente. Pero esta estrategia se ha venido abajo frente a los 100 megas que regala Yahoo y el Giga que va a dar Google con Gmail. Así que Hotmail está dando o va a dar 25o megas. Me alegro, porque el dominio absoluto de Microsoft es muy peligroso: si lo tiene todo podrá fijar las normas. Desde aquí recomiendo que se usen otros correos en vez de o además de Hotmail, y también otros buscadores que no sean Explorer, como Mozilla, Opera, Safari, etc. No soy un activista cibernético y sé que es difícil segir el consejo de no usar Word por ejemplo y por eso ofrezco mis documentos en Word y PDF, pero no creo que un monopolio absoluto sea bueno y Microsoft ya posee demasiadas cosas. Su casi monopolio en los navegadores al liquidar a Netscape le ha permitido imponer de facto normas absurdas: Explorer no está preparado para muchas de las cosas que se pueden hacer en un navegador, pero casi nadie lo sabe y Microsoft dice que no corregirá el Explorer hasta el ¡¡2007!! Así que bájate otro navegador, que son gratis. Puedes usar Explorer y otro alternativamente sin ningún problema. Simplemente con instalar otro navegador ayudas a que el monopolio lo sea menos, incluso aunque no lo uses. Yo uso Mozilla Firefox. Te recomiendo también que te abras una cuenta de correo con otra empresa además o en vez de Hotmail: Yahoo 100 megas, Gmail 1 giga (todavía en pruebas, pero pronto en servicio: yo lo estoy usando y creo que es el mejor). Pero en fin, haz lo que quieras que yo no soy un poli ni un guerrillero de la red que dice a los demás lo que tienen que hacer.
COMENTARIOS
Anonymous said...
Ya dije yo en su día que era imposible hacer que el correo electrónico
fuera de pago. Plas, plas, plas
Proserpina
Antiamericanismo y proamericanismo
Ya lo he dicho más de una vez, pero lo diré
otra vez por si acaso: tan absurdo me parece el antiamericanismo visceral
como el proamericanismo visceral. En su artículo de hoy en El País,
Glucksman quiere atacar el antiamericanismo y antijudaísmo, lo que
es muy razonable, pero cae en el proamericanismo (o probushismo) y prosharonismo.
Yo creo que tienen razón quienes dicen:
Bush=Sharon= asesinos
Sharon=BUsh= desprecio de las leyes internacionales
igualdades que Glucksman parece rechazar, pero que yo creo que son correctas, y demostrables además, casi tanto como una ecuación matemática.
Así que estoy en contra del antiamericanismo visceral y del antijudaísmo que, efectivamente, creo que existe en Europa y particularmente en España, pero que eso no hace mejores a Sharon ni a Bush, que bien podrían ser juzgados en el Tribunal de Derechos Humanos.
COMENTARIOS
Anonymous said...
¡Están locos estos romanos!
La locura de los bandos, de las alternativas, o es blanco o es negro. Es terrible
cómo se simplifica el problema palestino-israelí.
El otro día leí que estaba también aumentando el antijudaismo
en Francia y que Sharon había dicho que los judios franceses eran
esperados en Israel con las puertas abiertas. La comunidad judia francesa
se ha enfadado mucho con estas declaraciones. Además que persona
en su sano juicio quería vivir en Israel? Por descontado creo que
los que viven allí
pudiendo vivir en otro sitio, están locos.
Pro
Liber said...
Estoy de acuerdo contigo: irse a vivir a Israel es como sacar un pasaporte
al Infierno, tanto si eres judío como si eres palestino. Creo que lo
que dijo Sharon es exagerado, pero creo que es evidente que en Europa está
renaciendo últimamente cierto antijudaísmo bastante claramente.
La prueba es que los únicos que dicen una media palabra a favor de
los judíos son todos judíos (Glucksman, Henry Levi). No lo digo
para acusarlos de parciales, que quizá lo sean, sino para mostrar lo
injusta que es la situación. Por eso yo hablo públicamente a
favor de los judíos (no a favor de Sharon ni de la política
de Israel): para mostrar que no hay por qué ser judío.
Yo no soy judío (para Hitler lo sería porque mi abuela lo era)
y defiendo a los judíos y a los palestinos y la paz entre esos dos
pueblos que son casi el mismo pueblo. Y ataco a los asesinos de uno y otro
bando.
Felipe González por Iván Tubau
Se acaba de publicar un libro de mi padre dedicado
a Felipe González.
Bueno, un medio libro, pues él escribe sólo la mitad. Es una
colección de Ediciones B que se llama CARA y CRUZ. Uno de los autores
defiende al personaje (Felipe González en este caso) y otro lo ataca.
Iván es el que habla contra Felipe González. Más o menos
coincido con los argumentos de Iván contra Felipe González,
aunque es posible que yo los hubiera expuesto de manera que pudiera convencer
a alguien que no estuviese ya convencido. Iván dirá, tal vez,
que eso es llamar imbécil al lector. Como yo ya estaba convencido y
de acuerdo en casi todo, no ha necesitado convencerme. Pero es posible que
a algunos este ataque a González desde la izquierda les haga pensar
un poco (si no, que sería perfecto, cambiar de opinión).
Creo que tiene razón Iván cuando dice que uno de los mayores
errores de González fue hacer más de derechas a una España
que parecía inclinarse por fin hacia la izquierda. La cosa ya empezó
con el referendum de la OTAN (Iván cuenta que yo voté en Madrid
y Barcelona ese día, las dos veces contra el ingreso en la OTAN, claro)
Coincido también con él en que los asuntos de corrupción,
con ser deplorables, no son lo más grave. Y, por supuesto, coincido
con él en que Felipe González ha sido uno de los peores presidentes
de España, peor que Suárez y que Calvo Sotelo al menos, debido
a los GAL, el grupo antiterrorista que o bien justificó o consintió,
o bien organizó. En un caso sería cómplice, al menos
político, de asesinato, en el otro caso sería un criminal. Quienes
se asombren de este aparente radicalismo mío, deberían darse
cuenta de qué estamos hablando: de crimen de Estado. Crimen de Estado
que Felipe González nunca condenó explícitamente y que
el PSOE apoyó políticamente al apoyar sin dudarlo a Vera y Barrionuevo,
acusados y condenados por el GAL (sólo Borrel y ahora Zapatero parecen
haberse desmarcado de ellos, aunque a Borrell Almunia y compañía
le obligaron a pasearse frente a la prisión de los condenados por el
GAL).
Eso es algo tan grave que invalida todas las buenas cosas que haya hecho González.
Y si es radicalismo estar en contra del asesinato y la pena de muerte (terrorismo
de Estado es pena de muerte) entonces ya no sé en qué mundo
vivo.
En el epílogo, que anuncia un futuro previsiblemente mejor con un presidente
socialista previsiblemente mejor, yo juego un papel destacado. Como ya lo
he contado en otro diario de red, pongo aquí un enlace para quien le
interese: Apostilla en abril
jueves, julio 22, 2004
Juicio
y sentimiento
2. El hermano más listo de Henry James
Juicio y sentimiento 2
(folletín filosófico, psicológico, sociológico
y autobiográfico por entregas)
Capítulo anterior: 1. Atroz autocontrol
Capítulo 2. El hermano más listo de Henry James
Estoy ahora leyendo un libro extraordinario: Las variedades de la experiencia
religiosa, de William James.
William James es ahora más conocido por ser el hermano de Henry James que por sí mismo. Cuando los dos James vivieron (finales del XIX y principios del siglo XX), sucedía más bien al contrario: William era considerado uno de los pensadores más importantes de su época, mientras que Henry no acababa de triunfar en la narrativa, y menos en el teatro.
Son dos hermanos muy distintos y según creo
recordar, no apreciaban mucho cada uno las obras del otro.
Desde hace muchos años, especialmente desde 1983, tengo a Henry James
entre mis escritores favoritos. Ese año leí Los papeles de Aspern.
De William había leído Lecciones de pragmatismo y alguna cosa
más. Me caía muy bien y poco más.
Creo que a William James le ha perjudicado mucho el que su nombre está
asociado al pragmatismo. Más que nada porque el pragmatismo es una
escuela filosófica que suena a algo antiguo y, más todavía,
porque es una escuela filosófica americana (estadouniense) y hoy en
día mentar a Estados Unidos es como pronunciar el nombre del diablo.
El antiamericanismo es una corriente de pensameinto tan habitual en España
que es ya casi una tradición como los toros. Supongo que se inició
en 1898 con la Guerra de Cuba, pero es posible que ya antes se puedan encontrar
ejemplos.
Hacia 1991 más o menos, con motivo de la Primera Guerra del Golfo escribí
un artículo contra la guerra en El Independiente (El País y
el PSOE estban a favor de la guerra) que se llamaba Proamericanismo visceral.
En el artículo comenzaba diciendo que me parecía absurdo el
antiamericaniso visceral y que yo nunca había padecido esa curiosa
enfermedad.Pero el grueso del artículo venía a intentar demostrar
que el problema en ese momento no era el antiamericanisnmo visceral, sino
el proamericanismo visceral. Todo lo anti o pro visceral suele ser malo, a
no ser que consideremos, como hizo mi padre Iván al ser acusado de
antiamericano visceral recientemente, que la víscera en cuestión
es el cerebro.
Y es cierto que muchos médicos opinan que el cerebro es una víscera,
pero no es la que suelen utilizar, me temo los viscerales.
En definitiva, ese artículo llamado Proamericanismo visceral, que se podría haber publicado no en el 91 sino en el 03 referido a Aznar, Blair y compañía, me libra, espero, de cualquier sospecha acerca de mis opiniones respecto a la política actual de Estados Unidos.
Pertenecer a una escuela que suena a decimonónica y además se llama pragmática y además es americana es una losa demasiado pesada y el pobre Wiliam James es ahora pasto de profesores de filosofía muy especializados pero apenas es conocido por otro tipo de público. El segundo filósofo del pragmatismo americano, Charles Sanders Pierce, ha sido recuperado gracias a Umberto Eco, pero William James, por el momento, descansa a la sombra de su hermano Henry.
En el próximo capítulo: ¡¡Dios
mío, otro americano no!!
Continuará...
COMENTARIOS
Anonymous said...
Me hace mucha gracia como analizas los prejuicios hacia Willian James, creo
que tienes razón pragmatismo y americano son dos palabras rechazadas
por los izquierdistas (de la orilla derecha), lo que me pregunto es si pasa
lo mismo con los de derechas de la derecha.
Proser
Marcóticos... también en verano
Muchos tenemos la costumbre de visitar casi cada día determinados weblogs o diarios digitales. Mi preferido es marcóticos, el weblog de mi amigo Marcos. Pero sucede que cuando se pasa un tiempo sin poner nada nuevo, uno va perdiendo el hábito de visitarlo, excepto para ver cosas antiguas (que también me gusta). Últimamente los vínculos y subpáginas de marcóticos no funcionaban bien, así que, tras muchos intentos frustrados, llevaba yo unos días sin visitarlo. Hoy, al entrar me he encontrado con:
A) Todo funciona
B) Hay un montón de cosas nuevas
He podido ver por fin y por ejemplo, la sección
Rapa Nui dedicada a la isla de pascua y los famosos moais, que han sido para
mí uno de los mitos más persistentes desde la infancia, cuando
yo mismo hice un moai de barro (tamaño bolsillo, jeje). Os recomiendo
visitar esa página en la sección logogramas de MARCÓTICOS.
Hay muchas más cosas, pero ya las iré comentando. Espero que
Marcos cumpla su promesa de ir poniendo alguna cosa cada semana al menos.
Creo que es bueno poner un poquito cada día o semana (y de vez en cuando
poner mucho), más que nada para mantener el hábito de los lectores,
la costumbre de abrir la página.
Zikkurath y MMM (Madrid Me Mata)
Hace unos días subí una copia de una página publicada hacia el año 1980 en la revista Madrid Me Mata. En el comentario a la foto (que puedes ver en el lateral de este diario de verano) hablaba del mítico fanzine de ciencia ficción Zikkurath, creado pormia migo Fernando Fuenteamor.

Ahora puedes ver la foto del primer ejemplar con portada en color (los anteriores eran en B/N y más tipo fanzine). La pena es que en este formato revsita sólo salieron dos números, pero muy bunos. El de la foto, es el propio Fernando. Puedes enlazar con mi álbum de fotos en el lateral o a través de este vínculo. Si Fernando me da permiso, publicaré más fotos de aquel reportaje (no publico fotos de nadie en la red sin pedirle permiso, de ahí que parezca que parezca que sólo me gustan mis propias fotos: lo que sucede es que me doy permiso para publicarlas (y me gustan también).

Lennard y yo subidos al coche.
Detrás, el muro de Berlín
Aquí tienes una prueba de que las cosas cambian más de lo que
creemos. La foto está hecha en Berlín y esa pared pintarrajeada
que se ve detrás es el muro de Berlín. Los dos tipos que están
subidos encima del coche somos mi amigo Lennard y yo. La foto fue hecha un
año antes de la caída del muro. Recuerdo perfectamente, y en
esto no me falla la memoria porque lo escribí ese mismo año,
que Lennard nos dijo a mí y a mi novia de entonces, Cathy, que ellos,
los alemanes de uno y otro lado, ya se habían acostumbrado al muro
y que la mayoría pensaba que nunca sería derribado. Estuvimos
en Berlín oriental y pudimos ver ese estado policial en el que cuando
esperabas el metro que te devolvería al lado occidental un batallón
de soldados pasaba por la vía contraria para que los berlineses de
la Republica Democrática Alemana (por el otro andén pasaban
trenes que iban a las ciudades de Alemania oriental) no saltasen a la vía
y se subiesen al metro. Desde una torreta de vigilancia se advertía
a la gente del andén de enfrente que no pasasen más allá
de una línea que había trazada en su andén.
Toda aquella farsa siniestra y fascista se derrumbó un año después,
cuando ya pocos confiaban en ello. Ahora ya casi no nos acordamos de lo imposible
que parecía y nos hemos acostumbrado tanto al cambio que incluso hay
estúpidos que dicen que en Alemania Oriental se vivía mejor,
nostálgicos como los que dicen lo mismo respecto a la época
de Franco: "Con Franco se vivía mejor".
Así que la conclusión es que las cosas cambian, más de
lo que creemos y a menudo más rápido de lo que se pueda imaginar.
Ojalá también caiga el muro istraelí cuanto antes y los
israelís y los palestinos vivan definitivamente en paz. Parece imposible,
pero...
COMENTARIOS
Anonymous said...
Quizá la gente que dice eso de que con Franco se vivía mejor,
tendría que decir algo así como Con Franco vivía mucho
mejor, que es un poco distinto.
De todas formas el orden establecido, las costumbres, la sociedad cambian
de repente y los mecanismos son complicados de explicar... este equilibrio
es del todo inestable. Ayer fui a ver la película de MIchael Moore
y bueno es una película bastante dura. pero me ocurrió un hecho
curioso, el documental tiene golpes de humor muy calculados y bien guionizados
y la verdad es que no me pódía reír. Quizá porque
vi cosas terribles (parezco un Nexus 6), imágenes de los americanos
desesparados por el atentado del 11 S, mujeres iraquis muertas con las caras
hinchadas por el Napal, soldados americanos jovencísimos totalmente
desequilibrados, etc. Es terrible. Es la guerra. Sé que no puedo ser
ingenua, pero no puedo aconstumbrarme, no puedo. Es superior a mis fuerzas,
es que ahora tengo un nudo en el estómago al recordarlo.
Pro
sábado, julio 24, 2004
Juicio
y sentimiento
3. ¡Dios mío, otro americano no!
En el capítulo 1 de esta serie, que es como un culebrón o un ensayo por entregas) hablaba del autocontrol y en concreto de mi supuesto autocontrol. Negaba que yo me autocontrolase y decía por qué: no necesitaba hacerlo. En el segundo capítulo hablaba de William James y de su libro Las variedades de la experiencia religiosa. ¿Cuál es al relación entre el capítulo 1 y el 2? Es algo que William James cuenta acerca de Walt Whitman. Walt Whitman es un poeta americano (estadounidense), también decimonónico. Está considerado como el más grande poeta de Estados Unidos y su persoanlidad resulta asombrosa en una época que asociamos a la austera y severa Reina Victoria, lo que David Stove llama el horror victorianorum. Sin embrago, si miramos con más atención, descubriremos a unos cuantos personajes que no se ajustan a ese tópico vistoriano (a lo mejor nos sorpredería la propia reina Victoria). Muchos de ellos son americanos, como Thoreau, autor de Walden e inspirador de la desobediencia civil (junto a La Boetie) y hoy en día adorado por anarquistas y uno de los santos patrones del ciberspacio; Ambrose Bierce, autor del Dicionario del Diablo, mejor en mi opinión que el Diccionario de filosofía de Voltaire y del Diccionario de lugares comunes de Flaubert. Quien quiera leer el Diccionario del Diablo de Bierce, puede hacerlo en este vínculo: Diccionario del diablo Pongo algún ejemplo:
Abdicación, s. Acto mediante el cual un soberano demuestra percibir la alta temperatura del trono.
Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.
Y éste que le gustará a mi querido amigo Java Jenner:
Paraíso, s. Lugar donde los malvados cesan de perturbarnos hablando de sus asuntos personales, y los buenos escuchan con atención mientras exponemos los nuestros.
Otros americanos de la época: Edgar Allan Poe, Herman Melville (autor de Moby Dick y Bartleby. Podría seguir y no parar, porque los Estados Unidos en el siglo XIX y en el XX han dado a la cultura mundial un verdadero diluvio de delicias, no sólo MacDonalds y Bushes. Volviendo a Whitman, lo cierto es que su personalidad quizá resulta asombrosa incluso para el día actual. Creo que si hay alguien con el que se puede comparar a Whitman es Aristipo el cirenaico o Francisco de Asís. Whitman amaba con tanta pasión todo que no tuvo más remedio que escribir el Canto a mí mismo, que es quizá la más elocuente demostración de que el amor al universo y el amor a uno mismo no se oponen, sino todo lo contrario.
William James recuerda lo que decía Bucke de Whitman:
"Su distracción preferida parece que era pasear y dar vueltas solo, contemplando la hierba, los árboles, las flores, las perspectivas de luz, los aspectos cambiantes del cielo, escuchar los pájaros, los grillos y los cientos de sonidos naturales; era evidente que estas cosas le proporcionaban un placer mayor que a la gente corriente. Hasta que le conocí no se me había ocurrido que se pudiera obtener tanta felicidad de esas cosas, tal y como él la poseía. le gustaban mucho las flores -silvestres o cultivadas-, le gustaban todas; creo que admiraba las lilas y los girasoles tanto como las rosas. Tal vez no haya habido hombre alguno al que le agradaran tantas cosas y le desagradasen tan pocas como a Walt Whitman. Todos los objetos naturales poseían para él algún encanto; todo cuanto veía y sentía le complacía; (parecía y pienso que era verdad) que le gustasen todos los hombres, mujeres y niños que veía (auqnue nunca le oí decir que le gustase alguno), pero cuantos le conocían se sentían amados y amaban a su vez a los demás. Jamás discutía ni se peleaba, y nunca hablaba de dinero. Siempre justificaba, unas veces en serio y otras en broma, a quienes hablaban de él duramente en sus escritos, y pensé a menudo que incluso gozaba con la oposición de su enemigos." Un temperamento como este es el de un santo, un santo pagano y ateo, que ama al mundo con la misma intensidad que Francisco de Asís, pero sin ver a Dios detrás. Se puede sospechar, y a menudo se hace y con razón, si detrás de este santo no se esconde un hipócrita, un falso, alguien que controla sus emociones y sonríe falsamente al mundo. Una duda que tal vez sea contestada en el próximo capítulo. Mientras tanto, puedes leer algo de Whitman:
"Canto a mi mismo"
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que me atribuyo, también quiero que os lo atribuyáis,
pues cada átomo que me pertenece también os pertenece
a vosotros.
Vago e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a placer sobre la tierra,
para contemplar una brizna de hierba estival.
Mi lengua, cada molécula de mi sangre emanan
de este suelo, de este aire.
He nacido aquí, de padres de cuyos padres
nacieron aquí
y cuyos padres también nacieron.
A los treinta y siete años de edad, en perfecta salud,
comienzo a cantar,
deseando hacerlo hasta la muerte.
Que se callen los credos y las escuelas,
que retrocedan un momento,
conscientes de lo que son y sin olvidarlo nunca.
Me brindo al bien y al mal,
dejo hablar a todos,
a la desenfrenada Naturaleza
con su energía original.
Página
con la obra completa de Whitman (en inglés)
whitman Originally uploaded by hedwig.
Continuará...
En su libro sobre Felipe González, Iván,
mi padre dice en una nota:
"En cuanto a mi empleo de la primera persona, también lo tengo
claro. La mayor parte de las obras académicas, indigestas y mal escritas,
la eluden. Intentan aparentar objetividad "científica". Ya
distinguió en su día Jose Luis Martínez Albertos la apariencia
de objetividad de la objetividad (...) La apariencia de objetividad, claro,
elude el yo. Eludir el yo es una de las reglas del periodismo hipócrita
(que es casi todo). Por mi parte pienso seguir usando sin miedo y sin reproche
la primera persona. Como mis clásicos mejores, mis maestros. Como Epicuro.
Como Montaigne. Como Pániker, el retroprogresivo delicioso".
Eso mismo hago yo en esta página escrita por una persona y dirigida
a otra persona: tú, lector. Por eso suelo hablar en primera persona
y me dirijo a ti en singular y sin ese fastidioso tratamiento de usted. Tampoco
es que piense que siempre deba hacerse así, ni yo mismo lo hago siempre
en todas las cosas que publico en esta página, pero por regla general
suele ser preferible.
COMENTARIOS
Anonymous said...
¿qué piensas del plural de modestia? Ese que se usa para quitar
importancia.
Proserpina
Iván said...
Al plural que tú llamas de modestia se le llama también mayestático
y lo usaban, creo, los papas.
domingo, julio 25, 2004
Cuando era adolescente, entre gente que conocía se escuchaba muchísimo a Simon y Garfunkel. Por alguna razón que no consigo entender ni recordar, yo les tenía bastante manía, así que solía decir que no me gustaban. Creo que no miento ahora si digo que sí me gustaban a pesar de esa aparente contradición. Ahora escucho "Mrs. Robinson" en un cibercafé y me gusta muchísimo. Nuestras manías a veces son tan absurdas que nos impiden disfrutar de muchas cosas, por eso es mejor pecar por exceso que por defecto: es mejor que te guste todo o casi todo a que no te guste nada o casi nada. En música me gusta casi todo, por cierto (a pesar de este prejuicio ridículo con S&G).
COMENTARIOS
Anonymous said...
Quizá les tenías manía porque parecen blanditos y en
eso que llaman adolescencia no sé porque razón parece existir
una atracción por la rebeldía (y a veces por la violencia).
Proserpina

Henri Salvador (la "h" no se pronuncia)
El día 20 de julio fui a ver a Henri Salvador. Salvador es un cantante famoso en Francia desde hace más de 60 años, quizá más de 70, pues debutó en 1933. ¿Cuántos años tiene? Noventa. La longevidad de los artistas es una de esas cosas que pensamos que es propia de nuestra época, pero véte tú a saber si no será una de esas cosas que siempre han existido (de eso hablo en Cosas que siempre han existido, en este mismo diario, viernes 9 de julio) . Me parece recordar, pero tal vez me equivoco, que Sara Bernhard, la más célebre actriz francesa del siglo XIX también actuó hasta una edad muy avanzada.
Es lógico que al ir a ver a un artista de 90 años uno dude acerca de si no será un concierto un poco triste o que te mueva a un tipo de emoción muy semejante a la compasión. Hace unos años fui al último concierto de Chavela Vargas en Madrid (desde entonces, Chavela ha dado diez o doce últimos conciertos más). No me pareció triste ni me movió a compasión, al menos no a causa de que Chavela tuviera 80 o más años (muchas de sus canciones son tristes). Uno de mis conciertos favoritos, que no pude ver pero que escucho a menudo es el que dio Charles Trenet con 87 años. También recuerdo lo emocionante que fue escuchar Strangers in the night en la radio que trasmitía el último concierto que dio Sinatra en Madrid. Precisamente, ese concierto no se llenó debido a que la prensa extendió la idea de que Sinatra apenas tenía ya voz (yo me lo creí, lo que es una pena). Ante la falta de público, en el último momento los organizadores autorizaron a una emisora a emitirlo en directo para recuperar algo de la inversón. Ese concierto fue impresionante, escuchado desde mi radio al menos, y es el que más lamento no haber visto (y quedarme en casa llorando a solas).
En fin, para terminar con los ejemplos, hace poco fui también al último que dieron los Rolling en Madrid (a mis amigos Helen y Oliver les sorprende que en España digamos los Rolling, pues en Gran Bretaña y EE UU dicen "los Stones"). Este concierto de los Stones con 60 años fue tan bueno como el de 1982 y por parte de Mick Jagger ni siquiera se notó que hubieran pasado 22 años (ni 40 desde sus inicios). Tampoco sería malo que se hubiera notado, por cierto. No fue quizá tan emocionante como el del 82 porque en el del 82 cayó sobre el estadio una tormenta impresionante.
Conclusión: el propio Henri Salvador bromeó a lo largo del concierto acerca de lo que le dijo su agente cuando él le propuso hacer una gira con 90 años. Lo contó con muchisimo ingenio y humor porque Salvador es un artista de esos que antes se llamaban "One Man Show", que no se limitan a cantar, sino que también cuentan cosas personales, chistes o bromas. Como Frank Sinatra. Salvador incluso hizo un sketch divertidísmo en el último bis: interpretó en inglés a un actor que anuncia un whisky o una ginebra . Era uno de esos anunciantes que aparecían en los inicos de la tele en las pausas publicitarias y que estaban en la emisora todo el día esperando el momento en que les tocase intervenir de nuevo. Como este anunciaba una ginebra, cada vez que volvía a salir se tomaba un vaso y acababa completamente borracho. La interpretación de Salvador tambaleándose (a propósito) y farfullando un inglés ininteligible (también a propósito) fue fabulosa. Alguien con quien nos encontramos tras el concierto (estábamos mi hermana, mi padre y yo) , y también un crítico en una reseña de prensa, dijo que "todo estaba muy ensayado".
¡Por supuesto! Pero lo dicen como si eso fuera malo. Yo no conozco a nadie capaz de hacer un sketch como ese sin tenerlo perfectamente ensayado. Interpretar un sketch como ese sin ensayar es condenarse uno mismo al ridículo, a la torpeza y a un resultado desastroso. Yo soy partidario de la imperfección, como pronto argumentaré en este diario, pero imperfección no significa necesariamente improvisación. Incluso pienso que a menudo la veraderamente buena improvisación surge cuando te sientes seguro en las líneas básicas de un número.
Naturalmente, los cómicos y actores saben que hay cosas que se pasan de cocidas, de ensayadas, y que empiezan a resultar frías e insípidas, sin fuerza. A mí, como director, no me gusta repetir más de dos veces un número cómico en el que intervienen comediantes (con los actores la cosa cambia un poco). Si se repite varias veces hay que cambiar algo, el propio cómico lo cambia sobre la marcha para recuperar frescura. Pero el número de Salvador nos divirtió a todos y estaba en su punto.
Precisamente lo mejor de los comediantes es cómo improvisan y consiguen cosas que no estaban en el guión, pero un cómico dejado a su suerte también está perdido. Es casi seguro que Salvador improvió donde menos sospecha el público que pudiera hacerlo. Incluso el gran Jango Edwards, rey de la improvisación, ensaya las líneas maestras de su actuación, elige que tres o cuatr números hará y repite numeros que ha hecho tantas veces que quizá no necesita siquiera repasarlos... Después se mueve libremente e improvisa. Cuando le vi en Barcelona el año pasado, el primer día la cosa no salió redonda porque tuvo que improvisar la traducción al catalán de su número (además de al castellano). El segundo día prescindió del catalán y el tercero lo incorporó de nuevo pero mejor ensayado y unido al numero (cuento los dos primeros días y el escándalo en: Las alas de Ícaro, 24 de julio).
Además de todo esto, y lo más importante: las maravillosas canciones de Henri Salvador, algunas antiguas (yo estaba deseando que cantara mi favorita, Mon enfance, pero no la cantó) , algunas de sus dos últimos discos , fueron una delicia: Siracusse, Une chanson douce, Jardin d'hiver, Chambre avec vue... Contó historias de su amistad con Boris Vian, de cómo compusieron juntos una canción apresurada dedicada a una chica, y cantó también una canción curiosa en la que aparece Dalí y Barcelona.
Puedes ver un momento de su actuación aquí.
martes, julio 27, 2004
Juicio y sentimiento
Folletín filo-socio-psico-lógico
Capítulo
4. Bondad y egolatría
En el capítulo anterior nos preguntábamos
(tú y yo) si la descripción que un tal Bucke hacía del
poeta Walt Whitman podía creerse. Resultaba difícil pensar que
alguien pudiera tener tantas virtudes y no ser un santo insoportable. Más
teniendo en cuenta que Whitman se escribía poemas a sí mismo,
que es una cosa que casi nadie soporta, como demuestra las críticas
que ha despertado Michel Moore con su última pelicula (de eso hablaré
pronto, cuando la vea). En fin, ¿era así Whitman (ver capítulo
3) o no? Bucke, que le conoció personalmente y al que William James
considera incluso su discípulo, dice: "Cuando lo conocí,
pensaba que se conducía con cuidado y se controlaba, que nunca hablaba
con antipatía, quejaba o protestaba, no se me ocurrió la posibilidad
de que careciese de esos estados de ánimo; sin embargo, tras mucho
observarle descubrí con satisfacción que esta ausencia o inconsciencia
era totalmente real. Nunca hablaba con desaprobación de ninguna nacionalidad;
ni de ningún tipo de hombre, de ninguna época de la historia
del mundo ni de ningún oficio ni ocupación, ni siquiera; contra
animal alguno, insecto o cosa inanimada, ni de ley alguna de la naturaleza
ni de las consecuenvcias de estas leyes, como pueden ser las deformidades,
las enfermedades o la muerte. No se quejaba jamás del tiempo, ni del
dolor ni de la enfermedad, ni de ninguna otra cosa; no juraba jamás,
tampoco lo podía hacer porque no hablaba nunca enfadado y, aparentemente,
nunca lo estaba. Nunca mostró miedo y no creo que lo tuviera jamás."
Asó que, como se ve, no parecía haber en Whitman tal autocontrol,
y más si tenemos en cuenta, como dice William James, que: "Walt
Whitman debe su importancia literaria a la negación sitemática
de sus escritos de todo elemento restrictivo. Los sentimientos que se permitía
expresar eran de orden expansivo y los expresaba en primera persona, no como
los describirían los individuos vulgares monstruosamente presmidos,
sino excitado por las emociones de todos los hombres de forma que una emoción
ontológica, apasionada y mística cubre sus palabras y acaba
persuadiendo al lector que los hombres y las mujeres, la vida y la muerte,
y todas las cosas, son buenas de una forma sublime". Naturalmente podemos
considerar que William James, que también conoció personalmente
a Whitman (me parece que lo dice en su libro más adelante) estaba mal
informado, que el compañero de Whitman Bucke mentía y que Whitman
era un hipócrita, pero seguramente resulta más fácil
pensar que a Whitman le pasaba eso que decía Bucke y que yo he marcado
con negrita y en naranja un poco más arriba: "Cuando lo conocí,
pensaba que se conducía con cuidado y se controlaba, que nunca hablaba
con antipatía, quejas o protestas, no se me ocurrió la posibilidad
de que careciese de esos estados de ánimo". A esto me refería
yo en los capitulos anteriores: no tienes que ejercer el autocontrol si no
tienes nada que controlar. Como este ensayo folletín es una especie
de Canto a mí mismo, he traído aquí a Whitman para mostrar
que uno no tiene por qué ejercer el autocontrol en sus relaciones con
los demás, ni reprimir su enfado, su ira o su odio si no piensa qeu
a su alrededor sólo hay estupidos, tonto o incapaces. Si uno no siente
siquiera el placer de hablar mal de lo demás, de vengarse de alguien,
si no está dominado por prejuicios estúpidos o deseos mezquinos,
si no desea el mal de los demás, sea conocidos o desconocidos, amigos
o enemigos, ¿qué es lo que tiene que controlar? ¿Qué
es lo que tiene que reprimir? Puesto que si dejara esto aquí me ganaría
(tal vez merecidamente por una vez) el calificativo de Mayor Ególatra
del Universo o, lo que es peor, Aspirante Primero a la Santidad Cósmica,
por el momento diré que no considero la actitud de Whitman, ni la mía
en lo que coincide con la suya, como algo extraordinario, sino como lo más
natural, sencillo y espontáneo. Lo raro y lo artificial me parece lo
otro: odiar con odio visceral, buscar los defectos de los demás y disfrutar
con su enumeración, detestar a alguien sólo por el nombre, la
nacionalidad e incluso la ideología, tener deseos de venganza, acumular
frutraciones, seguir la terapia del pecado y el arrepentimiento (que explicaré
en próximas entregas). Eso es lo raro, lo rebuscado, lo artificial,
en definitiva, lo falso. He de aclarar, sin embargo, que mi amor hacia el
universo no se pudede comparar al de Whitman y creo saber por qué.
Al parecer., Witman no distinguía en su amor absoluto entre el bien
y el mal: "Lo que llamamos buenos es perfecto y lo que llamamos malo
es igualmente perfecto" Yo sí distingo entre el bien y el mal.
En el proximo capítulo haré un desnudo integral de mi conciencia
moral (un asunto que suelo mantener siempre oculto)
Continuará...
No, impaciente lector, todavía no puedes leer el quinto capítulo de este emocionante serial. Esta entrada es para anunciarte que lo que sí puedes es leer todos los capítulos ya publicados ordenados de manera conveniente para que no te líes con los vínculos, los días y la absurda manera en la que se ordenan los weblogs, donde parece que lo único que interesa es lo último de lo último . Todos ellos están en la siguiente página:
miércoles, julio 28, 2004
Juicio y sentimiento en Formentera
COMENTARIOS
Iván said...
No estaría mal decir que la foto que protagonizas tú (con Pía
en segundo plano) tiene un autor, o sea un tipo que desde el barco hizo clic
y que soy yo, o sea tu padre.
Hace un tiempo, en otro diario digital, escribí
una entrada con este título, que me recuerda uno de mis discos favoritos
Dance a Go Go, que escuchaba con mi padre y mi hermana en nuestros viajes
veraniegos en coche. Entonces lo decía con tono irónico, porque
no había nada de interactividad, pero ahora lo digo de verdad: esta
página ha sido inundada por comentarios de varios autores: anonymus,
Proserpina y Pro (supongo que Pro y Properpina son la misma persona). Comentarios
a veces interesantes, a veces simpáticos, a veces ingeniosos, a veces
polémicos y a veces todo junto. Esta página, según creo,
no avisa de los comentarios nuevos, así que tendréis que ir
buscándolos. Lo mejor es bajar hasta el final de la página y
empezar a abrir los comentarios a cada entrada. Si queréis añadir
más, me encantaría leerlos (a mí sí me avisan
en gmail de los comentarios nuevos).
Algunos de estos comentarios ya los he contestado. No es que haya por qué
contestar, pero creo que es agradable interaccionar y ser interaccionado,
cuanto más mejor.
viernes, julio 30, 2004
Juicio y sentimiento.
En el capítulo anterior prometí un desnudo integral de mi conciencia
moral. Es una promesa sin duda debida al calor del verano y al consumo inmoderado
de vino, porque suelo ser bastante discreto y no me gusta el exhibicionismo
(más bien peco de discreto), y menos en asuntos de eso que se llama
ética y moral. Nadie que lea esta página creerá que no
soy exhibicionista, pero creo que aquí lo soy para romper conmigo mismo
y sentirme más libre. Jacques Brel se retiró de los escenarios
cuando se dio cuenta de que la cosa ya no era muy real, que empezaba a actuar,
a poner en marcha un mecanismo cuando salía a escena. Uno va creando
una imagen que más o menos le gusta y luego se siente obligado a ajustarse
a esa imagen. Para evitarlo, lo mejor es crear una imagen con la que no estés
del todo satisfecho, que te deje un poco en mal lugar. Creo que eso te libera
de ti mismo y te da más libertad. Brel también decía
que no lograba entender por qué a la gente le resultaba tan difícil
hacer lo que realmemte deseaba hacer. Yo pienso lo mismo y por eso ahora me
apetece desnudar mi conciencia moral por una vez.
Siento una atracción muy fuerte hacia la justicia y la bondad. Creo
que del lema de la Revolución Francesa habría que hacer más
caso del que se ha hecho a la tercera consigna: Libertad, igualdad, Fraternidad.
También siento un pudor extremo que me impide presumir de bondadoso,
y detesto la idea de la santidad o el heroísmo. Mis mejores amigos
saben que siempre digo que soy un mal amigo y que no se puede contar conmigo.
¿Y por qué digo eso? Porque también detesto la idea del
deber, del deber moral y del deber de la amistad. Pero como esto es un folletín
impúdico, puedo por una vez mostrar mi juego. Cache ton dieu ("esconde
tu Dios") decía Valery pero ahora no le voy a hacer caso.
Me considero, a la manera de Antonio Machado "en
el buen sentido de la palabra, bueno". Me costaría mucho soportar
la idea de no ser bueno, de no actuar con justicia. No me preocupa que alguien
piense que no soy bueno, eso casi me da igual, pero lo pasaría muy
mal si yo mismo pensará que he sido malo o injusto. Sé que en
ocasiones he hecho daño a otras personas, pero creo que nunca ha sido
por maldad, por venganza, por crueldad. A veces es imposible que alguien no
sufra a causa de otro (pero no por culpa de otro). Yo también he sufrido
a menudo, pero excepto en dos o tres ocasiones, no he pensado que fuese por
culpa de alguien. Como diré cuando hable de Demócrito en Cosas
que he aprendido de..., mi lema secreto casi desde que empecé a pensar
en estas cosas es lo que decía Demócrito: "Es mejor sufrir
injusticia que cometerla".
¿Por qué digo todo esto? Más que nada para que resulte
verosimil y creible que por mi cabeza no pasan esas malas emociones o pensamientos
que harían necesario que me aplicase a mí mismo el autocontrol.
No sé si te acuerdas, lectora, que estoy tratando de demostrar que
no me controlo porque no hay nada que deba reprimir. Es decir, quiero ahora
afirmar de nuevo que no soy un hipócrita.
Generalmente no tengo por qué fingir que soy
bueno, sino más bien todo lo contrario, entre otras razones porque
me he dado cuenta de que si uno se gana fama de bueno sus argumentos pasan
al instante a ser escuchados con menos atención.
Así que uno ha de ser agudo e incisivo de vez en cuando, mordaz en
ocasiones e irónico cada cierto tiempo, ingeniosamente combativo casi
siempre para que le tomen a uno en serio.
Si yo digo, como he dicho en una entrada reciente de este diario, que no me
gusta el antiamericanismo visceral, no puedo decir simplemente que no me gusta
porque es algo que va contra la fraternidad humana. Si dijera eso, que sería
lo más sencillo y razonable, todo el mundo me tomaría por un
cura y miraría hacia otro lado. Así que tengo que mostrar lo
absurdo de esa postura, del antiamericanismo visceral y demostrar que es una
actitud que convierte a quienes la mantienen precisamente en aquello que aseguran
rechazar, y que se han coinvertido en víctimas de sus enemigos (la
política actual de Estados Unidos), imitando su simpleza y la corta
manera de pensar de George Bush II.
Otro método para que estos argumentos bienintecionados sean escuchados
es hacer cosas como La página noALT, o dar una lista de normas muy
razonables que cualquiera debería seguir en una discusión, normas
que suelen brillar por su ausencia en el ciberespacio, como se puede comprobar
visitando cualquier foro o página de debate.
No es que todos esos métodos más o menos ingeniosos seaa una
invención mía para resultar más convincente. Creo que
son razones buenas y verdaderas, pero creo que resultarían innecesarias
si las personas fuesen más equilibradas en sus fobias y odios y tuvieran
una manera de relacionarse con los demás más razonable, tolerante,
justa y fraterna. Fraternidad.
Después de este desnudo casi integral de mi conciencia moral, me llevará
bastante trabajo quitarme la imagen de cura, así que en el próximo
capítulo de este folletín adoptaré un tono combativo
y defenderé que no sé por qué diablos los bondadosos
tenemos que someternos y soportar que dominen la situación los malvados.
Continuará...
sábado, julio 31, 2004

El día 30 de junio escribí una entrada
acerca de El mago de Oz, pero el texto se borró y sólo se conservó
el retrato de Jack Pumpkinhead. Intento ahora repetir esa entrada o lo que
recuerdo. Decía allí que cuando era niño me gustó
muchísimo la película El mago de Oz, protagonizada por Judy
Garland. Me sigue gustando y creo que es una de las mejores películas
de la historia del cine.
Lo que nó sabía cuando la vi es que la historia era una más
de la saga del mundo de Oz. Su autor Lyman Frank Baum, escribió trece
historias más en el mundo de oz y otros autores escribieron 26 más.
Creo que lo supe al leer algunas cosas del matemático y filósofo
Martin Gardner en las que contaba verdaderas curiosides de ese mundo de Oz
y de los personajes que lo habitan. Durante años estuve esperando que
se pubicarán en español el resto de los libros de Oz, pero no
ha sido hasta hace poco que dos editoriales, casi al mismo tiempo, por fin
se han decidodo a hacerlo. Mientras tanto, intenté incluso leerlo en
esperanto: La mirinda sorcxisto de Oz. Por alguna razón que quizá
tenga que ver con las ideas políiticas de Baum, toda su obra está
en esperanto, el lenguaje artificial cuya pretensión era unir a la
humanidad.
Otro aficonado al mundo de Oz es mi admirado Walter Murch, montador de Coppola,
que incuso hizo una segunda parte de El mago de Oz, mezclando varias historias
de Baum.
Hace poco he leído La maravillosa tierra de Oz (el que intenté
leer en esperanto). Los relatos de Baum son alegóricos y simbólicos
en ocasiones, tienen segundas lecturas, que es una cosa que puede dar malos
resultados si se abusa de ello o se descuida la historia que se está
contando, como sucede a un libro tan interesante como El sueño de Polifilo,
de Colonna, que resulta demasiado árido porque los personajes son tan
símbolicos que ni te preocupas por ellos. Goethe también era
aficionado a cierto simbolismo, como en La serpiente verde o en Wilhem Meister
(también en Fausto), pero casi siempre se asentaba en el terreno firme
de las cosas concretas: lo simbólico aparece en él, como en
Shakespeare como en una sublimación alcohólica. Lo concreto
es siempre en el fondo simbólico, como pueden ser simbólicos
los versos de Jayyam en los que habla del vino (los sufís dicen que
se refiere a Dios o la religión), pero a casi todos los lectores nos
traspasa ese vino real y apenas nos interesa la alegoría que pueda
esconder (que también es dudosa, por cierto).
Pero los simbolos desnudos suelen cansar e incluso resultar triviales, pues,
como acabo de decir, todo el simbolismo de la rosa puede convertirse en un
vulgar lugar común frente a una rosa viva que tienes en las manos.
En fin, el caso es que La maravillosa tierra de Oz tiene mucho que ver con
la distinción entre la vida y la no vida, lo natural y lo artificial,
pues varios seres cobran vida gracias a unos polvos mágicos (como todos
nosotros, se podría decir): una calabaza, un tronco caballo de madera
y un alce-sillón volador.
El más importante, protagonista de la aventura junto al niño
Tip es Jack Pumpkinhead (Jack Cabezadecalabaza), el de la ilustración
de esta entrada. Poco después de cobrar vida, dice: "Aunque me
doy cuenta de que sé muchísimas cosas, al no conocer todo lo
que hay, no he podido hacerme aún cargo de cuanto me queda por saber.
Me llevará algún tiempo averiguar si soy muy sabio o muy tonto".
Algo parecido le pasa al caballo hecho de un tronco, que corre locamente sin
atender a las llamadas de su creador (Tip también). Finalmente, cae
en un agujero y se ve obligado a parar. Dice entonces:
__"So" significa parar?
__Sí.
__¿Y un agujero en el suelo también significa parar?
Y el alce-sillón volador también se hace preguntas semejantes:
"Es mi primer día de vida, así que no puedo saber si estoy
sano o estoy enfermo".
Jack y Tom viajan a la Ciudad Esmeralda y alí
conocen a su rey, el Espantapájaros. Mantienen entonces Jack y el Espantapájaros
un diálogo con traductora simultánea incluída, la niña
Jaleíta. A pesar de que se entinden perfectamente, porque hablan el
mismo idioma, se desarrolla una absurda y divertida situación en la
que casi llegan a las manos porque Jaleíta "traduce" lo que
le da la gana. Hay una situación muy semejante en la película
de los Hermanos Marx "Sopa de ganso" entre Groucho y el embajador
del país rival. Al final, Jack al Espantapájaros: "Ha sido
culpa mía. He dado por supuesto que hablaríamos idiomas diferentes
porque somos de diferentes países".
A menudo en el libro se trata el asunto de la diferencia, de las personas
que son diferentes a lo que la sociedad considera normal. Así, el Espantapájaros
le dice a Jack: "Como somos distintos de la gente corriente, seamos amigos".
También dice: "Todo en la vida es raro hasta que uno se acostumbra".
Y en otro momento alguien dice: "Estoy convencido de que las únicas
personas que merecen cierta distinción en este mundo son las que se
salen de lo corriente".
También las niñas tienen aquí un papel fundamental, no
sólo porque se produce una revolución contra el Espantapájaros
dirigida por una niña llamada General Jinjur, sino por el asombroso
desenlace que puede hacer considerar a esta novela uno de los libros de cabecera
de travestis y transexuales. No lo cuento, por si alguien quiere leerlo sin
conocer el final.
Un dato curioso, que quizá tenga relacón con todo esto es que
el autor, Baum, escribió varios libros con nombre de mujer, que es
justo lo contrario de lo que se hacía en su época, en la que
las mujeres se escondían bajo seudónimos de hombre, como George
Elliot o, en España, Fernán Caballero.
miércoles, agosto 04, 2004
Farenheit 9/11 de Michel Moore
Viena, 7 de agosto de 2004
El debate acerca de esta película documental
de Michel Moore se centra en muchos lugares, por ejemplo en la web del periodista
Arcadi Espada, no en lo que Moore plantea o denuncia: la manipulación
que permitió a Bush hacerse primero con la presidencia de Estados Unidos
y, después, con el apoyo de su paíspara iniciar una guerra contra
Irak, sino acerca de las supuestas manipulaciones que el propio Moore comete
en la película.
Como sabía que existía esta polémica ya iba un poco condicionado
y preparado para ver un documental bastante tramposo y manipulador. Después
de verla, lo que más me asombra es la facilidad con la que se extienden
las consignas en ciertos medios, porque las supuestas manipulaciones de Moore
son de risa frente a la verdad general y particular de Farenheit 9/11.
No estoy diciendo: "Puesto que la tesis central de Moore es cierta, perdonemos
las manipulaciones menores".
No. Lo que digo es que creo, en primer lugar, que los argumentos generales
de Moore son verdaderos: hubo manipulación en las últimas elecciones
de Estados Unidos, Bush mintió al dirigir su ataque contra Irak con
la excusa de que tenían armas de destrucción masiva y que estaban
relacionados con Al Qaeda, tras esta guerra hay intereses de grandes empresas
relacionadas con Bush y su entorno, los Bush mantienen desde hace muchos años
acuerdos mafiosos y criminales con Arabia Saudí.
Eso por una parte. Pero, además, la mayoría de lo detalles que
cuenta Moore son ciertos. Muchos de ellos ya los conocía cualquier
persona que estuviese medianamente informada (pero no la mayoría de
los estadounidenses, donde la manipulación informativa ha sido impresionante
durante la época Bush), aunque algunas cosas las ignorábamos.
Es seguro que en la película habrá algunos errores en los datos
y es evidente que en muchas cuestiones el planteamiento de Moore les resultará
discutible a algunos, también habrá alguna mentira y muchas
manipulaciones estilísticas. Casi todas ellas son inevitables en cualquier
documental, incluso en cualquier artículo periodäistioco (Arcadi
Espada, por ejemplo es, en mi opinión mucho más manipulador
de lo que lo pueda ser Moore).
Si alguien se cree que las secuencias de caza de un león en un documental
están grabadas tal como sucedió un día cualquier en la
sabana, está muy mal informado acerca de las dificultades y la naturaleza
de un documental. No creo que exista ningún documental al que se pueda
llamar "verdadero" en el sentido literal e ingénuo de la
palabra. La selección de los personajes, la elección de lo que
se graba o no se graba, de lo que se muestra o no se muestra, la manera en
la que se ordena una secuencia de imágenes, ya supone una manipulación.
En mis clases a veces pongo el ejemplo de un documental acerca de un chaval enganchado a la heroína. Imaginemos que grabamos, en días diferentes, tres momentos en la vida del chaval.
1. Su padre le da una bofetada
2. El chaval camina por la calle vagueando
3. El chaval compra drogra y se pincha.
Ahora podemos ordenar estos momentos de distintos modos, según el mensaje que queramos trasmitir:
MENSAJE A: El chaval se droga por culpa de los malos tratos de su padre
1. Chaval vagueando por la calle
2. Su padre le pega una bofetada
3. El chaval compra droga y se pincha
MENSAJE B: La drogadicción del chaval es la causa del envenenamiento de las relaciones
1. Chaval compra droga y se pincha
2. Chaval vagueando por la calle
3. Su padre le da una bofetada
En un caso, la bofetada es la causa de la droga, en el otro es causada por la droga.
Alguien dirá: Para ser objtivos habrá que ordenar las imágenes en el orden en el que fueron grabadas. Pero eso tampoco garantiza objetividad: el chaval se puede pinchar varias veces a la semana y puede recibir otras tantas bofetadas sin que sea posble determinar qué viene primero: nosotros elegimos si empezamos hoy lunes a grabar la bofetada del día o el chute del día.
Pero incluso una simpe frase se puede manipular.Por ejemplo:
"Aunmenta el trabajo precario, pero el paro desciende por quinto mes consecutivo"
frente a
"El paro desciende por quinto mes consecutivo, prero aumenta el trabajo precario".
La frase que va tras el "pero" le quita fuerza a la frase que va antes. Podemos destacar en la mente del oyente (sobre todo si usamos una entonación adecuada) que el paro ha mejorado o que el trabajo precario ha aumentado.
En un documental como el de Moore que pretendía (y lo ha conseguido) llenar las salas de cine, es seguro que existirán manipulaciones de este tipo o semejantes, porque una de las cosas que tiene este documental, al menos para mí, es que te interesa de principio a fin: no aburre. Pero esas manipulaciones no son nada comparadas con las manipulaciones que en él se muestran y que, aunque se corrijan algunos detalles (más o menos aviones saudíes salieron deEE UU tal o cual día) los datos son esencialmente ciertos. En mi opinión, una manipulación mayor que la de Moore es la de quienes encaran el documental hablando de esa manipulación: es una manera de desviar la atención del contenido que no tiene nada que envidiar a los grandes manipuladores. Que la noticia tras ver el documental sea la manipulación de Moore y no la de Bush es asombroso. Aquí estoy yo, por ejemplo, hablando de las manipulaciones de Moore en vez de hacerlo de las de Bush, en vez de hablar de una guerra llena de muerte y horror, que la mayoría de los americanos ni siquiera vieron antes del docmental de Moore, de una profesión periodística en Estados Unidos que ha llegado a una decadencia tan lamentable que hasta el New York Times ha tenido que pedir perdón por la manera en la que consintió en ser manipulado.
Dudo mucho que se pueda llamar a Moore mentiroso tras el examen de esta película, pero de lo que estoy seguro es de que no se le puede llamar hipócrita. Moore es especialmente honesto desde el momento en el que a lo largo de toda la película y en todas las presentaciones, ruedas de prensa y entrevistas dice claramente que su objetivo es que Bush pierda las próximas elecciones. Nunca esconde esta intención. Su película es contra Bush. El espectador lo sabe y sabe que va a ver un ataque frontal y declarado a Bush y su guerra, nunca piensa que vaya a contemplar una selección de imágenes ordenadas "objetivamente" por un editor neutral. Las acusaciones de mentira que he oñido acerca de la película se basan en detalles casi siempre triviales o ridículos, cuando no en mentiras por parte de quien acusa a Moore. Creo que es bueno señalar esos errores o mentiras, tan bueno como señalar y destacar las mentiras de Bush (hay muchas más, además de las que salen en Farenheit 9/11).
Entre las acusaciones está que Moore da a entender que salieron más saudíes de los que salieron cuando el espacio aéreo tras el 11 S estaba cerrado. Puede ser. Pero también parece cierto que sí salieron saudíes de la familia Bin Laden como reconoce el propio príncipe Bandar, embajador de Arabia Saudí, en la película.
Otras críticas intentan buscar tres pies al gato, como la acusación que hace Espada de que Moore compara a los marroquíes con monos. Más bien, eso muestra el racismo del acusador o sus dotes de manipulador, puesto que lo que Moore hace es contar que entre los aliados de Bush estaba Marruecos, que ofreció enviar 2000 monos para desactivar minas. Es a esos monos, y no a los marroquíes, a quienes muestra Moore cuando Bush habla de sus "aliados". En cuanto a mostrar a los rumanos como dráculas o nosferatus, eso está en un contexto de una imaginaria película que propone Moore con Bush y sus aliados. Si estas cosas fueran racismo entonces Moore sería un racista antiamericano feroz por la manera en la que presenta a sus compatriotas una y otra vez.
El de Moore es un documental subjetivo, de opinión, con intenciones muy definidas, en el que hace uso de todos los recursos que pueden hacerlo más ameno. Uno puede estar de acuerdo con algunos métodos y con otros no. A mí no me gustó el final de su anterior película Bowling for Columbine, por ejemplo), pero en las críticas a Moore parece invalidarse toda la película basándose en tres o cuatro detalles, lo que es, repito, una manipulación mucho mayor,porque también se da a entender que puesto que Moore manipula Bush no lo hace (o igualar de algún modo una y otra manipulación). Peor todavía es querer cargarse a Moore aludiendo a su aspecto físico, que es una técnica infame. Durante años he estado escuchando continuas alusiones al aspecto físico de Aznar, ahora son los del otro lado (la derecha) los que emplean el mismo método contra Moore.
Juzgar a las personas por su aspecto físico es algo que apenas se diferencia de juzgarlas por su signo del zodiaco. Es obvio que en la opinión que nos hacemos acerca de los demás uno de los elementos de juicio es su aspecto físico y que hay personas que nos desagradan más que otras, pero considerar que se pueda fácilmente establecer una relación entre el aspecto físico y las opiniones o la moralidad de una persona es muy arriesgado y muy desagradable.
No sé si hace falta decir, después de todo esto, que me ha gustado mucho el documental, que he aprendido y he visto muchas cosas que creo hay que ver y que recomiendo verlo.
domingo, agosto 08, 2004
Defensa
perfecta de la imperfección
Breslav (Chequia), 9 de agosto de 2004
Un error nos ha llevado a este pequeno pueblo checo en vez de a Bratislava,
la capital de Eslovaquia. Aprovecho para corregir aqui el texto que escribi
en Barcelona.
Me gusta lo imperfecto no porque lo sea, no porque yo me proponga apreciar lo perfecto y alejarme de lo perfecto. No. Lo que sucede es que descubro que me gusta lo imperfecto cuando pienso en las cosas que me gustan y veo que casi todas son imperfectas.
Pero no exijo ni busco la imperfección. Eso sería una busqueda artificiosa.
Hay sensaciones perfectas. Es perfecto caminar por la calle y sentirse feliz. Es perfecta la vida cuando estrás en una discoteca y la gente baila y también parecen felices. Es perfecto leer algo que te gusta y descubrir una coincidencia tan hermosa que parece que el autor ha querido expresar algo que le dijiste ayer, a pesar de que no le conoces. Estas son sensaciones o experiencias perfectas.
Pero las cosas no sé si pueden ser perfectas. ¿Son perfectas las puestas de sol cuando estás cansado de verlas y preferías que fuese de día? Las cosas de la naturaleza, los árboles, las montañas, los ríos, no sé si pueden ser perfectas. No es a este tipo de cosas a loq ue me quiero referir aqui. Aquí me quiero referir a las cosas creadas por el ser humano, al arte y a todas esas creaciones que todos llamamos bellas, excepto los profesores de estática que dejan escapar la belleza entre las mallas perfectas de sus definiciones.
Los libros, los cuadros, los diseños, el baile, el teatro, el cine, cuando son perfectos me producen a menudo rechazo y casi siempre me mantienen lejos, apartado, emocionalmente apartado.
Algún dandy decía que la ropa nueva endominga. Hay que ponerse la ropa nueva un día o dos en privado, en casa, antes de salir a la calle. Si un traje es demasiado perfecto hace que todos se fijen más en el traje que en quien lo lleva. Yo no quiero que mi traje importe más que yo. El traje está para ayudarme a mí, no yo al traje, del mismo modo que Jesucristo dijo con mucho acierto que el domingo estaba hecho para el hombre y no el hombre para el domingo.
La perfección somete las cosas a la forma en la que son expresadas de un modo tan extremo que se hace a menudo insoportable o insulso. Los bailarines que no se equivocan en un sólo paso, que mueven brazos, piernas, pies, dedos y barbillas con precisión milimétrica son tan esclavos de su perfeccion que a menudo sufren durante días por un erroe que sólo puede haber percibido alguien tan obsesionado como ellos.
En el siglo XX, el ballet se liberó en parte de la tiranía insoportable de la perfección y nació la danza contemporánea, que recuperó lo que era bailar y que habia sido olvidado durante la época reglamentista de Luis XIV. Algunas de las nuevas maneras de danzar también empiezan a oxidarse en normas y absurda búsqueda de al perfección. De vez en cuando, es cierto, surge un bailarín que parece capaz de alcanzar perfección academica y la expresión al mismo tiempo, que traspasa los limites. Estos bailarines suelen ser controvertidos en sus inicios, y al final a menudo castigados en cuanto cometen un pequeño error, en cuanto el engranaje ya no no circula como una máquina sin fallo. No hay que olvidar que la crítrica de danza parece encargarse a jueces de gimnasia más que a personas capaces de apreciar la belleza.
Lo cierto es que yo disfruto más con los pequeños espectáculos imperfectos que con las grandes y virtuosas coreografías en las que no consigo ver a la persona que se ha vestido de artista.
También suelen gustarme las peliculas imperfectas o que al menos lo parecen.
Shakespeare es imperfecto siempre o casi siempre y durante muchos años sus comentadores se han han asombrado al descubrirlo. No han podido ocultar la imperfeccion de Shakespearre y sin embargo, ellos y nosotros, casi todos nosotros, consideramos que Shakespeare es el más grande.
La explicacion de esta aparente paradoja tal vez sea sencilla y algunos la han intuido ya desde que Samuel Johnson escribiera su célebre prologo a Shakespeare: la grandeza y la imperfección no sólo no son cosas opuestas, sino que se alimentan la una a la otra.
Cuando construímos un cd con nuestras canciones favoritas, nos sorprende descubrir, al escucharlo, que la suma de tanta bellezza no iguala a lo que cada canción suponía por separado. Parecería que por una vez que el todo es menor que sus partes. ¿Cómo es posible? La razón tal vez sea que las cosas nos aburren cuando son iguales. Si cuentas siempre lo mismo y de la misma manera el espectador o el lector se aburrirá, pero eso sucederá tanto si lo que cuentas es muy lento como si es extraordinariamente movido.
Cuando todo permanece igual acaba cansando porque el cerebro necesita novedad, al menos un cerebro sano, y si las cosas no cambian, el cerebro acaba acostumbrandose a todo y busca cosas nuevas, a menudo fuera de la narración. Pero si todo cambia constantemente, el cerebro también acaba aburriéndose de la monotonía del cambio continuo. Se puede ser plano, monótono, tedioso y repetitivo por abajo, pero también por arriba.
No se puede pensar que tantas imperfecciones en la obra de Shakespeare sean calculadas, pero tampoco se pueden atribuir sólo a la inconsciencia o la toprpeza. Creo que, como todo artista, Shakespeare intentaba hacer las cosas bien, pero que no se preocupaba tanto que sólo pensase en hacer las cosas bien. Preferia seguramente hacerlas aunque fuera mal que no hacerlas.
La imperfeccion, sencillamente, no tiene por qué buscarse: sobreviene inevitablemente.
La perfección, por el contrario, sólo puede existir si la buscas y solo la puedes conseguir si te ajustas a unas reglas trazadas previamente, si sigues unos cánones disenados para la visión y la crítica puntillosa e inmisericorde de los expertos. Por eso, cuando los dogmas artísticos caen suelen morir con ellos las obras que respiraban tan sólo en ellos: su dependencia era tan absoluta que apenas les quedaba nada propio. Sin embargo, a menudo sobreviven las imperfectas, las que no lograron esa perfección canónica.
Del mismo modo caen los sistemas filosóficos que se alzan como edificios perfectos: cuando ya a nadie le gusta esa arquitectura mental, tampoco interesan los muebles, pues estaban tan adaptados a la forma de las paredes que no pueden usarse en otra casa. Las ideas, los argumentos y los conceptos que dependen en exceso de una metafísica concreta suelen morir con ella. Por eso, cualquiera puede leer todavía lo que escribió Montaigne, pero sólo los profesores o los filósofos profesionales leen lo que escribieron Hegel o Kant. Afortunadamente, nadie es perfecto aunque lo pretenda, y algunas cosas de Kant, Hegel o Spinoza sobreviven a pesar de sus sistemas dogmáticos.
Como dije antes, en mi opinion el mayor defecto de lo perfecto es que resulta frio porque es como un traje nuevo: da igual quien lo lleve porque lo unico que importa es el traje. Los artistas perfectos lo unico que hacen es pasear un traje nuevo ante la vista del publico.
COMENTARIOS
Marcoticos said...
Con la lucidez que le caraceriza, aún siendo un profano en la materia
de danza, Tubau nos vuelve a regalar observaciones muy sensatas. Hablo por
Eva, que ha sido bailarina profesional, y que le ha gustado mucho el comentario
sobre los jueces de gimnasia (me pide que se lo envíes a Roger Salas,
un insoportable megacrítico de danza). Ella ha sido bailarina clásica,
y por ende, en términos generales, durante la enseñanza la obligaban
a ser una gimnasta, una artista a la que no le explicaban qué es el
arte (de la presión, sale el vino, no el sentimiento). Ahora da clases
de danza clásica y lo único que le pide a sus alumnas es que
disfruten del baile, que sientan, y que luego, si quieren, se preocupen por
la milimétrica posición de un tobillo (lo que es una actitud
excepecional en este mundillo). (le ha gustado tanto el texto que lo va a
poner en su academia).
La perfección es una especie de recurso para reprimidos. La mejor excusa
para no disfrutar de las cosas. Es el típico caso del menda que no
baila en las discotecas por temor a "hacer el ridículo",
y se pierde algo tan MARAVILLOSO como bailar en compañía, aunque
él argumenta que bailar es aburrídisimo (basado en una historia
real).
La prueba visible del argumento de Tubau es su propio log: un mundo fascinante,
textos hipnóticos, propuestas para reflexionar durante semanas, y todo
sembrado de faltas fruto de la apresurada redacción en un marco diseñil
que causaría espanto entre los entendidos. Y sin embargo, tras 15 días
de gira por el mundo tenía un mono de la ostia. Sin duda, el log más
interesante de cuantos conozco.
Y ahora un consejo para los tres aventureros de que pululan por centroeuropa,
con la esperanza de que lo leáis a tiempo:
- Visitar las minas de sal Wieliczka, en las afueras de Cracovia. Son algo
inolvidable. Y en el pueblo de Kalwary podréis asistir a un espectáculo
religioso estremecedor.
- Visitar el museo nacional de historia en Budapest. ¡¡¡¡ES
LA OSTIA!!!
- Cerca de Praga, en Karlovi Vari,hay un balneario para ricos curiosísmo
y en Kutna Hora hay un osario IMPRESIONANTE (a Craven le fascinaría).
- Si vais a Praga, una pensión puta madre cerca de la estación
y del museo de historia natural: Pensión Museum, calle Mezibranská
nº 15 (tfno, 296 32 51 86)
- Si vais a Budapest, cerca de la estación de metro Kalvinter, línea
azul, calle Ülloi, hotel Makrovilag (al lado de un sex shop y una gasolinera).
A disfrutarla y besos inmensos para los 3.
marcoticos said...
Comentario de Eva, que anda con alguna copa en el cuerpo:
Querido Dani, me ha encantado tu texto, de hecho quisiera que lo enviaras
a la revista POR LA DANZA que llega a muchos bailarines.
Es curioso, ayer llegamos de nuestro viaje. He leído 3 libros y justo
le preguntaba a Marcos que qué podia leer ahora y EL ALEPH de Borges
ha caido en mis manos. En la portada yo tenía escrito lo siguiente,
no sé de dónde salen las citas:
EVA 99
"El arte está hecho para inquietar; la ciencia para tranquilizar.
El arte sobrevuela; la ciencia proporciona muletas.
Solo hay una cosa válida en el arte: lo que no se puede explicar.
El artista que no encuentra ya resistencia, raya en la perfección;
pero sólo se trata de una perfección técnica.
La vasija da una forma en el vacío y la música al silencio (Georges
Braque, 1946).
El arte no se hace para ser comprendido ni enseñado. El estudio de
las formas clásicas es necesario como estímulo no como estancamiento
(a saber de quién es la cita."
Te podría contar tanto de cómo me ha transformado la danza que
te ayudaría a comprender mucho más algunas cosas.
Esa búsqueda de la perfección y el disfrutar de veras en el
camino de la búsqueda son senderos que tendrían que ir juntos,
pero por el contrario a veces se unen, otras se separan.Esto ocurre en la
danza (que es lo que yo conozco). Ahora se que son iguales y que van juntos,
y que uno se apoya en el otro, si hay carencia de uno el otro se ensancha,
pero nos enseñan que el primero es más importante: algunos no
pierden de vista el segundo incluso dejan el primero; otros pierden de vista
el segundo quieren llegar al final (????); otros, que lo han perdido, retroceden
hasta el punto donde donde se separaron y al ser tarde para seguir , ahora
siguen más tranquilos el camino y saltan de uno a otro.
Marcos estaba en esa intersección y me está enseñando
a ir por medio de los dos. Que suerte tuve de que no fuera otra la que retrocediera.
Lo siento estoy un pelín pedo, pero quizá no me salga igual
otra vez. Y que más da.
DISFRUTAD EL VIAJE.
lunes, agosto 09, 2004
Cuaderno de viaje 1. Nosotros y los demás
Bratislava
El viaje se inició en Barcelona...
Ana, con una melena pelirroja recién cortada, tomará un vuelo
de Alitalia a Viena que tarda cinco horas porque hace escala en Milán.
Yo tomaré, una hora antes, un vuelo de Iberia que solo tarda dos horas
porque es directo. Bibi viajará a Viena desde Madrid.
Mi billete es especial, muy barato, casi gratis, pero no tengo reserva, asi
que si el vuelo se llena, yo no puedo viajar.
Al facturar me dicen que el vuelo esta completo, pero que espere hasta el
ultimo momento a ver si hay suerte.
Me lo tomo con calma. Si no logro embarcar será un problema porque
Bibi y Ana estarán en Viena y no quiero que modifiquen sus planes por
mi culpa.
Sin embargo, no vale la pena ponerse nervioso. A veces me he puesto nervioso
en situaciones semejantes, pero desde hace algún tiempo casi no me
preocupan. Al principio, cuando me di cuenta de este nerviosismo inútil,
me intenté controlar, pero ahora ya no necesito hacerlo, porque la
tendencia a ponerme nervioso en tales situaciones casi ha desaparecido. Lo
que empieza como control, a menudo, gracias al hábito, acaba convirtiéndose
en espontáneo.
sábado, agosto 14, 2f004
Cuaderno de viaje 2. Solipsismo social
Espero en el aeropuerto de Barcelona porque no se todavia
si podre volar hacia Viena. Veo que algunas personas corren freneticas tras
sus vuelos. La tentacion inmediata es pensar que es absurdo correr de ese
modo, que vaya perdida de energia. Pero al recordar que yo tambien lo hacia
antes, descarto ese pensamiento. Eso me recuerda algo que he leido hace poco
en Las variedades de la experiencia religiosa, de William James, y que ahora
copiare aqui, pues lo copie ayer en otra libreta: no es causalidad que lo
haya recordado.
James dice que juzgamos de distinta manera las mismas acciones si las protagonizamos
nosotros y si las protagonizan los demas:
"Este metodo de desacreditar los estados de animo por los que sentimos
antipatia nos es familiar, todos lo usamos en cierta medida para criticar
a ciertas personas con estados afectivos que nos parecen excesivos. Pero cuando
otros critican nuestros momentos mas exaltados y los denominan "nada
mas" que expresiones de nuestra disposicion organica, nos sentimos ofendidos
y heridos porque sabemos que fuesen cuales fuesen las peculiaridades de nuestro
organismo, nuestros estados mentales tienen un valor sustantivo como revelaciones
de la verdad viva, y deseamos acallar semejante materialismo medico".
Recorde este parrafo y otros semejantes de James al descubrirme a mi mismo
haciendo generalizaciones acerca de la personalidad de los demas a partir
de sus acciones, a partir de esos pequenos fragmentos de su vida que yo alli,
en el aeropuerto, podia contemplar. Este tipo de deducciones y generalizaciones
siempre parece funcionar, pero su exactitud y su acierto se basa exclusivamente
en que nunca son ni pueden ser comprobadas. Creemos que somos capaces de deducir
grandes verdades a partir de pequenos detalles porque nunca nos tomamos la
molestia de averiguar si nuestras deducciones eran o no acertadas. Pero lo
mas interesante de esta falacia que cometemos con tanta frecuencia es lo que
dice James: establecemos explicaciones causales partiendo de datos casuales,
avanzamos dictamenes basados en el comportamiento ajeno que nunca nos aplicariamos
a nosotros mismos. Pensamos que ese pasajero que resopla y corre de un lado
a otro es un histerico que no sabe tomarse las cosas con la tranquilidad necesaria,
pero olvidamos que muchas veces nosotros hemos reaccionado como el, y no por
ello somos histericos.
Sucede quiza que todos somos socialmente solipsistas. Los solipsistas creen
que solo existen ellos y su mente, y que el resto de la humanidad no existe.
No hay otras mentes. Nadie o casi nadie sostendria esta filosofia extravagante,
pero en cierto modo todos la aplicamos en el terreno social. Parece como si
las leyes que rigen nuestro comportamiento y las que rigen el comportamiento
ajeno procediesen de universos distintos e incompatibles.
Sobre esto se podria escribir un libro, y tal vez lo escriba, imitando en
cierto modo a Vaihinger y su filosofia del como si.
Aqui adelanto algunas leyes:
NUESTRO COMPORTAMIENTO: Nuestras decisiones son fruto del libre albedrio
COMPORTAMIENTO AJENO: Sus decisiones estan determinadas.
NUESTRO COMPORTAMIENTO: Nuestras acciones van acompanadas de los estados
de animo adecuados
COMPORTAMIENTO AJENO: Sus estados de animo provocan sus acciones
NUESTRO COMPORTAMIENTO: Cuando estamos en sitios llenos de gente nosotros
somos siempre victimas
COMPORTAMIENTO AJENO: Cuando estamos en sitios llenos de gente los otros siempre
son culpables.
En este viaje escribo sin acentos y sin esa letra que sale en la palabra ESPA_A
porque los teclados son distintos. Ya lo corregire. Creo que Internet cambiara
la grafia de los idiomas actuales y obligara a reformarlos. Espero que eso
acabe con los acentos, por ejemplo, aunque no con la letra de la palabra ESPA_A,
que es muy util (un signo para un sonido, en vez de dos como en frances o
portugues o italiano)
(Budapest)
[SEINGALT, julio y agosto de 2004]
El siguiente weblog: Tzuresureguza
El weblog actual: danieltubau.com
Regresa a danieltubau.com
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