CUADERNOS DEL DILETANTE
Waste Web, cuaderno borrador
La vida es un borrador que continuamente se enmienda y no se acaba de poner en limpio.
(Jose Enrique Varona)Aforismos
Vínculos ordenados por orden alfabéticos
El efecto es el padre de la causa
La política de Romeo y el balcón
Relativismo y relativismo cultural
Un Dios tímido, travieso o malvado
Los últimos son los primeros y los primeros los últimos
Para resolver algunos problemas acepto la respuesta que ofrece la tradición y la costumbre, en ocasiones prefiero la de la vanguardia y la innovación, y a veces elijo mi propia respuesta. Pero siempre someto la elección al criterio de la razón. Y cuando la razón no es capaz de hacerme decidir, me dejo llevar por el placer y el capricho.
Muchos antisistema europeos tienen como ídolos a pensadores americanos que luchan contra lo establecido. Sorprende la ingenuidad con que los europeos interpretan esa lucha: como si fuera por la libertad, a pesar de que lo único que desean los antisistema americanos es encontrar una mejor manera de ganar más dinero y disfrutar en exclusiva de todos los beneficios.
El caso más extremo de divorcio entre teoría y práctica es tal vez el de Schopenhauer, quién decía que un moralista no tiene por qué aplicarse sus propias ideas. Se podría decir en su defensa que la reflexión teórica puede llegar a conclusiones que después no es tan fácil llevar a la práctica, porque, al igual que sucede en la física, la reflecxión moral trata de situaciones idealizadas, sin tener en cuenta cosas como la fricción, la irregularidad del terreno, la no esfericidad perfecta de una esfera de metal, supuestos que se dan en el terreno ideal de los conceptos, pero nunca en la realidad.
Siempre hay grandes soluciones para la humanidad, que vendrán de la mano de quienes no han tenido todavía la oportunidad de intentarlo.
UN DIOS TÍMIDO, TRAVIESO O MALVADO
Una de las cosas que más me hacen dudar de la existencia de Dios es su empeño en mostrarse sólo en circunstancias dudosas. Ese esconderse durante siglos o milenios a cualquier contacto natural y su afición a dejarse ver sólo por personas poco dignas de crédito y en situaciones incomprobables e irrepetibles. Demasiada casualidad incluso para un Dios travieso.
El cerebro es capaz de encontar una explicación casi para cualquier cosa. Puede justificar fácilmente una idea y su contraria. Si estamos tristes y nos enamoramos es para salir de esa tristeza; si estamos alegres y nos enamoramos es como consecuencia de esa alegría. Sea cual sea la circunstancia, la explicación resulta convincente. Hay que sospechar que algunas veces esas explicaciones tan convincentes, son también verdaderas.
No sólo se comportan como ovejas quienes alaban las obras de arte sólo tras mirar cuánto valen; también son ovejas quienes, al ver los precios, las rechazan.
[Cronos 9, 1999]
Darme cuenta de que tengo algo muy claro me hace sospechar. Demasiada unanimidad con uno mismo es una señal de alerta que debe hacernos dudar de nuestras certezas. Al menos cada cierto tiempo conviene plantearse de nuevo, casi desde cero, las cosas que nos parecen más evidentes, nuestros gustos y nuestras manías.
[Cronos 9, 1999-2000]
Quizá lo que define a la inteligencia en general y al pensamiento creativo en particular es la capacidad de encontrar semejanzas entre cosas aparentemente distintas y diferencias entre cosas aparentemente idénticas.
(Memes, ideas y mundos, 2004)
Walter Murch dice que editamos nuestros sueños y que casi siempre lo hacemos por corte: a una escena le sucede otra de manera brusca, a menudo sin que logremos entender qué es lo que las une. Pero también editamos en nuestra vida diaria, como prueba el que dos personas que recuerdan un mismo acontecimiento lo cuentan seleccionando momentos diferentes y concediéndo mayor duración e importancia a unos que a otros.
viernes, julio 09, 2004
El egocéntrico verdaderamente insoportable no es el que gira en torno a sí mismo, sino el que hace girar a todos a su alrededor.
EL EFECTO ES EL PADRE DE LA CAUSA
Se supone, aunque Hume mostrara que no se podía demostrar, que en la naturaleza los efectos proceden de causas anteriores. Pero en el mundo psicológico a menudo sucede lo contrario: las causas son posteriores a los efectos. Puesto que sentimos aversión hacia algo, buscamos en nuestro pasado una causa que lo explique. Y podemos estar seguros de que si miramos atentamente encontraremos una causa para cualquier efecto presente, y también para su contrario.
El remedio contra el plagio y la imitación servil no es dejar de imitar, sino imitar más: si copiamos a cien, no copiamos a ninguno.
RELATIVISMO
Y RELATIVISMO CULTURAL
Auguste Comte decía en 1817: "Todo es relativo
y éste es el único principio absoluto".
Yo puedo estar de acuerdo con esta afirmación y lo estoy cuando considero
las razones de Montaigne: escuchar a los otros y pensar si no estaremos equivocados,
o las de Zhuang Zi: cada situación y momento exige su propia solución.
Pero no por ello soy relativista cultural: el relativista cultural finge decir:
"Todo es relativo", pero lo que dice es: "Todo es bueno considerado
en relación a la cultura a la que pertenece", lo que implica,
siempre, justificar al poder dominante en cada cultura.
LA POLÍTICA
DE ROMEO Y EL BALCÓN
Kipling decía que en el patriotismo inglés había demasiado Romeo, mientras que en el americano había demasiado balcón. Se refería a que los ingleses creían que la historia la hacían los grandes hombres, mientras que los americanos creían que la hacía el pueblo. Marx extendió la idea americana, pero ¿qué decir de el culto casi divino al Líder por parte de los países totalitarios? Se podría considerar que Romeo y el balcón se han convertido en una y la misma cosa. Seguramente lo más sensato es regresar a la escena original y contar con Romeo, con el balcón... y con Julieta.
Para una comunicación electrónica es
indispensable filtrar el ruido para que el mensaje pueda ser recibido con
claridad. En una discusión a menudo hay que evitar que se pierda el
ruido, para no quedarnos con un mensaje tan claro que carezca de interés.
Sucede con la discusión lo mismo que con la música: si eliminásemos
los armónicos todos los intrumentos sonarían igual.
Los demagogos pasan sus propios mensajes por un filtro que elimina todo ruido, toda disonancia, matiz e impureza. Consiguen así ser al mismo tiempo más convincentes y más mentirosos.