"Feliz quien, como
Ulises,
ha hecho un hermoso viaje"
Du Bellay, Les Regrets
¿Volver?
Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos.
Del amor que al regreso fiel le espere.
Mas
¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
Sino seguir siempre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue,
sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto
(Neruda,
Peregrino)
Cuando emprendas
tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico
Posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide
que el camino sea largo,
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente
en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca
en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó
tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque
la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas
Deja
tus moradas y busca costas extranjeras,
oh
joven: para ti nace un nuevo orden de cosas
No
sucumbas al mal: te ha de renovar el Danubio extremo,
el
bóreas helado, los tranquilos reinos del Egipto
que ven al sol levantarse y descender.
Y, más grande, que descienda Ulises en lejanas playas.
Linque
tuas sedes alienaque litora quaere,
o iuvenis: maior rerum tibi nascitur ordo.
Ne succumbe malis: te noverit ultimas Hister,
te Boreas gelidus securaque regna Canopi,
quique renascentem Phoebum cernuntque iacentem:
maior in externas Ithacus descendat Harena
Petronio, Exortatio ad Ulixem
ULISES
(fragmento)
De poco sirve que
como un rey perezoso,
junto a este hogar en calma, entre riscos yermos,
junto a una esposa anciana, yo dicte e imponga
leyes desiguales a una raza salvaje,
que acumula, y duerme, y come, y no me conoce
No hay reposo para mí
del viaje; apuraré la vida
hasta las heces: en todo tiempo he gozado
grandemente, y he sufrido mucho,
solo o con aquellos que me amaban; en la orilla
o cuando con raudas rachas las lluviosas Híades
azotaban el oscuro mar: me he ganado un nombre;
vagabundo eterno de corazón hambriento,
he visto y conocido mucho; ciudades humanas,
costumbres, climas, concejos, gobiernos, y de todos
antes que menosprecio obtuve honra;
y allá en las planicies de la ventosa Troya
bebí delicias de batallas con mis pares.
Soy
parte de todo cuanto he tenido ante mí;
pero toda experiencia es un arco a través del cual
destella el mundo aún no recorrido, cuyo margen
no deja de desvanecerse a medida que me muevo.
¡Qué insulso es detenerse, terminar, acumular
óxido sin ser bruñido, sin relucir por el uso!
Como si respirar fuera vivir. Las capas de vida
apilada fueron pocas, y de la postrera poco
me queda: mas cada hora algo se salva del silencio,
algo que es portador de cosas nuevas;
y sería una vileza encerrar, aun por el lapso
de tres soles, a mí y a este gris espíritu
anhelante de deseo de perseguir el saber
como una estrella que se hunde allende
los confines del pensamiento humano.
Alfred,
Lord Tennyson
Ulysses
It little profits that an idle king,
By this still hearth, among these barren crags,
Match'd with an aged wife, I mete and dole
Unequal laws unto a savage race,
That hoard and sleep, and feed, and know not me.
I cannot rest from travel: I will drink
Life to the lees: all times I have enjoy'd
Greatly, have suffer'd greatly, both with those
That loved me, and alone; on shore, and when
Thro' scudding drifts the rainy Hyades
Vext the dim sea: I am become a name;
For always roaming with a hungry heart
Much have I seen and known; cities of men
And manners, climates, councils, governments,
Myself not least, but honour'd of them all;
And drunk delight of battle with my peers,
Far on the ringing plains of windy Troy.
I am a part of all that I have met;
Yet all experience is an arch wherethro'
Gleams that untravell'd world, whose margin fades
For ever and for ever when I move.
How dull it is to pause, to make an end,
To rust unburnish'd, not to shine in use!
As tho' to breathe were life. Life piled on life
Were all too little, and of one to me
Little remains: but every hour is saved
From that eternal silence, something more,
A bringer of new things; and vile it were
For some three suns to store and hoard myself,
And this gray spirit yearning in desire
To follow knowledge, like a sinking star,
Beyond the utmost bound of human thought.
This is my son, mine own Telemachus,
To whom I leave the sceptre and the isle—
Well-loved of me, discerning to fulfil
This labour, by slow prudence to make mild
A rugged people, and thro' soft degrees
Subdue them to the useful and the good.
Most blameless is he, centred in the sphere
Of common duties, decent not to fail
In offices of tenderness, and pay
Meet adoration to my household gods,
When I am gone. He works his work, I mine.
There lies the port: the vessel puffs her sail:
There gloom the dark broad seas. My mariners,
Souls that have toil'd, and wrought, and thought with me—
That ever with a frolic welcome took
The thunder and the sunshine, and opposed
Free hearts, free foreheads—you and I are old;
Old age hath yet his honour and his toil;
Death closes all: but something ere the end,
Some work of noble note, may yet be done,
Not unbecoming men that strove with Gods.
The lights begin to twinkle from the rocks:
The long day wanes: the slow moon climbs: the deep
Moans round with many voices. Come, my friends,
' Tis not too late to seek a newer world.
Push off, and sitting well in order smite
The sounding furrows; for my purpose holds
To sail beyond the sunset, and the baths
Of all the western stars until I die.
It may be that the gulfs will wash us down:
It may be we shall touch the Happy Isles,
And see the great Achilles, whom we knew.
Tho' much is taken, much abides; and tho'
No
quieras detener el instante
en que eres feliz y nada deseas
sino seguir viviendo del mismo modo
Lo
que se detiene, muere
lo que no se mueve, se pudre
No pidas que el momento sea eterno
pues la eternidad está fuera del tiempo,
del tiempo en que vives y amas,
de la sucesión de instantes irrepetibles
Cuando
inicies tu expedición hacia el conocimiento que tu jornada sea
larga, repleta de aventuras, plena de entendimiento. No temas al mareo
ni al agotamiento ni a la furiosa barbarie. Las encontrarás durante
el camino si el pensamiento es elevado, si la emoción jamás
abandona tu cuerpo ni tu espíritu. Mareos y agotamiento y furiosa
barbarie estarán en tu camino, aunque no los llevas cargados en
tu alma, se colocarán delante de tus pasos porque son parte del
camino.
Espero
que tu camino sea largo, que sean muchas las mañanas de verano
y que el placer de caminar por las calles te traiga una alegría
nunca vista. Procura visitar los cafés de la ciudad y recoge lo
que haya de mejor. Ve a las playas de arena fina y aprende con un pueblo
que tiene tanto para enseñar.
No
pierdas tu meta de vista pues caminar hacia allá es tu destino.
Pero no apresures tus pasos;es mejor que la jornada se prolongue muchos
años y tu barco sólo ancle en la isla cuando ya estés
enriquecido con todo lo aprendido en el camino. Espera que el conocimiento
te dé riquezas, el camino ya te da un hermoso viaje, un viaje sin
regreso y una partida anhelada. Él ya te dio todo y nada más
te puede dar. Tienes que saber que nunca encontrarás tu meta porque
es tan rica que no se puede alcanzar. En el camino tú te has hecho
sabio, y has vivido una vida intensa. Y el significado es que todavía
queda mucho más.