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A finales del siglo 20 y principios del 21, se atribuía el hiperenlace a dos personas: Vannevar Bush y Ted Nelson. Hoy estamos mejor informados, pero ello no nos ha hecho olvidar la gran aportacion de ambos. Se consideraba entonces que Bush fue el primero que había imaginado el sistema de una manera general, pero que Nelson, joven en los inicios de la epoca algoritmica, lo formuló de manera explícita y lo llamó hiperenlace. Sucedió en el año 1968.
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Vannevar Bush anticipó el hiperenlace en su artículo As we may think, publicado en 1945, y lo llamó memex
Quien quiera encontrar mas informacion acerca del hiperenlace debera consultar en el texto dedicado a ese concepto |
Nelson es hoy en día
más conocido por Xanadú y también por su lucha en
favor de la liberación de los hombres a traves de las maquinas y los primeros
manifiestos a favor de la liberación de las propias máquinas, como cuando
publicó aquel clásico inolvidable Computer Lib.
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| El
precedente más inmediato de Dream Machines/Computer Lib
era The Whole Earth Catalog, de Stewart Brand, (1968). |
Un libro doble Ted Nelson publicó en 1974 un libro doble: Computer Lib y Dream Machines. Empezabas leyendo Computer Lib, por ejemplo. Llegabas al final, le dabas la vuelta al libro y podías leer Dream Machines .
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| Las grandes compañías, movidas por intereses comerciales, posibilitaron la revolución informática del siglo 20 e incluso propiciaron el vertiginoso desarrollo de un mundo hacker con pretensiones de subcultura pero con cientos de miles de adeptos, y muy diferente a los primeros hackers que conoció Nelson. | El
titulo Computer Lib hacía alusión a la liberación
a traves de las computadoras y a la liberación de las computadoras
mismas. Aunque el libro fue inspiración constante de la primera
era hacker, la mayoría de los hackers de segunda generación
no llegaron a comprender o aplicar muchas de las ideas básicas
de Nelson, que a menudo fueron llevadas a cabo por los que deberían
haberse considerado los enemigos naturales de Nelson: las grandes compañías. |
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En danieltubau.com (ArqueoRed, por supuesto) se puede encontrar una de las primeras galerías virtuales de arte ASCII |
En
Computer Lib se pueden encontrar muchos de los intereses de Nelson
en aquellos años: psicología hacker, ataques a IBM, hologramas,
notación musical, el Watergate, cómo programar en Trac,
las primeras muestras de arte ASCII y todo tipo de referencias literarias.
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| Para ver una ampliación de las portadas de Dream Machines y Computer Lib pulsa en las imágenes reducidas de dichas portadas un poco más arriba de esta página |
Nelson el precursor |
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| El primer ordenador personal (el Altair 8800) se había vendido el año anterior a la publicación del libro de Nelson, que coincidió con la aparición del segundo ordenador personal: el primer modelo de Apple. |
Hay que recordar
que entonces apenas había computadores personales y que los pocos
que había tenían una capacidad tan limitada que resultaba
dificil imaginar para qué otra cosa que no fuera hacer cálculos
podían servir (por otra parte, apenas había metalenguajes
accesibles a alguien que no fuera programador). |
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Esta era una de las ideas
de Nelson que más inpiró a los hackers, quienes lo demostraron
una y otra vez. A pesar de las continuas cerraduras, candados y puertas
que los chicos del hardware pudieran colocar, olvidaban ingénuamente
que al final de la cadena siempre se necesita pasar por las horcas claudinas
de una instrucción de software.
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A pesar de la admiración que los hackers sentían hacia Nelson, durante los primeros 25 o 30 años de computación su obsesión pareció ser no el facilitar las cosas sino el complicarlas, construyendo una jerga ininteligible para los profanos y elaborando a menudo programas que solo podían ser manejados por personas que se pasaran 18 horas al día frente al computador. Como suele suceder,
el cambio conceptual más radical vino propiciado por los avances
tecnológicos de las primeras décadas del siglo 21, que hicieron
posible que los ordenadores manejasen cantidades de información
virtualmente infinitas a velocidades casi instantáneas. Ello propició
la progresiva conversion de los lenguajes máquina y humano en uno
solo y, tras la época oscura y la desaparición efectiva de consolas,
teclados, ratones y discos duros, en el fin de la dualidad entre hardware
y software, entre máquina y programa, incluso entre externo e interno
y, por tanto, convirtió en obsoleta la distinción entre
analógico y digital de una manera que, por supuesto, Ted Nelson no habría
podido imaginar. |
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Aunque aquí Nelson expresa una idea correcta, la referencia a consolas y otros dispositivos de hardware externo hoy nos hace sonreír. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas confusiones entre las ideas y su soporte han sido habituales, como señala danieltubau.com en un ensayo de inicios del siglo 21: Por que el mundo digital no es digital (confusión en la que él mismo no podía evitar caer en algún momento).
Curiosamente, aquí Ted Nelson parece habernos captado y rectificado, por lo que, del mismo modo, nosotros rectificamos y elogiamos la clarividencia de Nelson.
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Nelson y el hiperenlace
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Frente
a los relatos secuenciales, frente a artes en mayor o menor grado secuenciales
como el cine, el comic, o la televisión, Nelson anticipaba la no
secuencialidad para los textos. Aunque se puede considerar que Nelson
se refería tanto a la narración en sí como al manejo
de la información, su influencia fue mayor en el segundo aspecto,
y no se le puede atribuir, al menos de una manera directa experimentos
no secuenciales como Rayuela, del escritor argentino Cortazar, los juegos
de rol o los libro-juegos que empezaron a ponerse de moda en los años
ochenta del siglo 20. |
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Casi siempre es más correcto hablar de multisecuencailidad que de no secuencialidad.
El multimedia, otro fenómeno mediático del siglo 20, ya existía desde mucho tiempo atrás, por ejemplo en una cita para ir al cine, que incluía estímulos auditivos, visuales, táctiles e incluso olfativos y gustativos, a través y mediante diversos soportes: pantallas, bafles, palomitas, bocas, cuerpos, perfumes, etcétera. |
No es este el momento para hablar de la secuencialidad
que encierra incluso un relato aparentemente no secuencial, o de la
secuencialidad temporal que inevitablemente introduce el degustador
del texto no secuencial al elegir un itinerario que se desarrolla secuencialmente
en el tiempo, pues el aspecto mas importante del hipertexto nelsoniano
tiene más que ver con la herramienta que con su uso. Sin embargo, lo que proporcionaban los ordenadores
y los soportes digitales primitivos era una facilidad de uso del hiperenlace
que permitía explotar casi todas sus posibilidades. |
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| Ahora
en un texto, una señal sencilla, como una palabra subrayada en
azul, permitía abrir un nuevo documento, leerlo y regresar de nuevo
con un solo click al lugar de origen. El hiperenlace reproducía
de manera efectiva el modo de funcionar de un cerebro intelectualmente
sano, que no se mantiene en un mismo carril, sino que salta continuamente
a uno y otro lado, explorando las vías paralelas o perpendiculares. |
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En
1981, Nelson publicó otro libro en el que hacía una descripción
extensa del hipertexto: Literary Machines. El libro tenía
un capítulo Cero, dos capítulos Uno, un capítulo
Dos y siete capítulos Tres. Nelson proponía al lector que
empezara con uno de los capítulos Uno, leyera entonces el Dos,
después uno de los capítulos Tres, y regresara con otro
de los capítulos Uno, para leer luego otra vez el capítulo
Dos y a continuación otro de los Tres. Literary Machines
era, pues, una ejemplificación del hiperenlace y uno de los primeros
hipertextos que realmente aprovechaban las caracterísicas narrativas
del hiperenlace. |
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El proyecto Xanadu |
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Samuel Taylor Coleridge
In Xanadu did Kubla Khan But oh ! that deep romantic chasm which slanted
Ted Nelson era hijo del director de cine Ralph Nelson, autor de Soldado azul, una de las primeras películas que mostraron la conquista del oeste desde el punto de vista indio, como un exterminio cruel y salvaje |
Pero a finales del siglo 20 lo que se sabía
de Xanadú, fuera del círculo de Nelson y sus seguidores,
era que el nombre procedia del célebre poema de Coleridge Kublai
Khan. En efecto, en el siglo 19 el poeta Coleridge tuvo un sueño
de opio y en ese sueño le fue ofrecido un largo poema acerca
de la legendaria ciudad de Xanadú y el emperador chino de origen
mongol Kublai Khan. Coleridge empezó a escribir todo lo que recordaba
hasta que, inesperadamente, recibió una visita a la que no pudo
dejar de atender. Pero eso hizo que el resto del poema desapareciera
de su mente.
Su tendencia en las discusiones era a simpatizar siempre con la idea rechazada o despreciada. Hay que aclarar, sin embargo, que Nelson estaba muy orgulloso de su enfermedad, y consideraba que el Síndrome de Atención Deficiente fue llamado así por los Chovinistas de la Regularidad. Los Chovinistas de la Regularidad son “esa gente que insiste en que tienes que hacer la misma cosa todos los días”. Nelson prefería un nombre más positivo para su enfermedad, algo así como Mente Revoloteadora. |
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También en danieltubau.com, se publicó un artículo premonitorio en el que se argumentaba en contra algunas de las ideas de los defensores de la no-autoría, pero no desde el punto de vista de las grandes corporaciones: Un regreso a la Edad Media |
Xanadú, el Docuverso y la Arqueo-Red Nelson quedó muy decepcionado cuando la Arqueo-Red iniciada por Berners Lee y Andreessen adoptó un sistema de hiperenlaces incompatible con Xanadu, de un sólo sentido y compuesto de múltiples copias en vez de vínculos a un único texto. Porque otra de las funciones de Xanadu era, paradójicamente, poder defender los derechos de copyright, con lo que Nelson, de nuevo, se anticipó incluso a sus seguidores, durante mucho tiempo partidarios de la desaparición del autor. |
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Todos los que trabajaban
en el proyecto Xanadú tenían prohibido hablar de él
y de su algoritmo secreto. Sólo se sabía que una de sus
claves era algo llamado enfilade. |
En efecto, el docuverso de Nelson no era
otra cosa que un universo textual, de tal manera que cuando alguien
citaba a otro autor, no copiaba en su texto la cita, sino que tan sólo
ponía una flecha o gancho que apuntaba al fragmento en cuestión
(que se hallaba en el docuverso) y lo situaba entre las comillas. |
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El termino vaporware fue acuñado para describir lo ocurrido con una paquete de software para DOS, llamado vaporware, que fue anunciado en 1983 por Ovation Tecnologies y nunca se comercializó Sin embargo, Nelson desmintió a sus críticos a principios del siglo 21, cuando presentó el primero de sus productos informáticos: zigzag
Lamentablemente, la censura aplicada a la Arqueo-Red nos impide saber qué hizo después Nelson y si Xanadú llegó a aplicarse antes de la Época Oscura, pero obsérvese que el símbolo de ZigZag casi podría ser también el de Xanadú
El Xanadú de Orson Welles
Como se ve, nuevamente,
todo esta relacionado, pues este proyecto nos recuerda inevitablemenre
al libro que inspiró Dream Machines/ Computer Lib: The Whole
Earth catalog. Por
cierto, una interesante premonición del sistema de catalogación
universal se puede encontrar en la colección de ensayos y relatos
arcaicos publicada en Recuerdos de la era analógica, en
el ensayo Que nada se crea (por cierto que esa antología
también incluye este ensayo).
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Aunque
el proyecto Xanadú duró décadas y fue incluso financiado
por empresas tan importantes como Autodesk (de 1988 a 1992), el caso Xanadú
se consideró durante mucho tiempo el mejor ejemplo de vaporware
de la historia de la informática.
Un modelo explicativo del funcionamiento de Xanadú
Los problemas para un sistema
como Xanadu no solo se debían a la dificultad primera de crear
enlaces a fragmentos en vez de a documentos como decidió hacer
la antigua World Wide Web (la Arqueo-Red), sino en la determinación
de los contenidos de ese docuverso, la selección de la variante
correcta de cada texto, la catalogación de todos los textos a incluír
y la preparacion de una edición princeps binaria de cada uno de
ellos, etcétera. |
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