Menard, Pierre

Pierre Menard (1872-1939) fue un escritor francés muy notable que pasó desapercibido en el mundo de la literatura hasta que en 1939 Jorge Luis Borges escribió un artículo en el que elogiaba su personalidad y su principal obra: El Quijote.

Antes de hablar de su obra, se debe destacar que Pierre Menard ha pasado a la historia como fundador de la técnica del anacronismo deliberado y de las atribuciones erróneas (ver menardismo), una de cuyas obras más representativas es La novia en el fotógrafo de Francois Klein. El propio Pierre Menard se quedaría asombrado si viviera porque nunca buscó el reconocimiento social, ni jamás pensó en convertirse en fundador o ideólogo de ninguna corriente artística.

Pierre Menard fue muy amigo de Jorge Luis Borges. Los dos autores compartían pasiones como el ajedrez y las calles de Ginebra, mantenían largas discusiones literarias y admiraban a Paul Valéry o Edgard Alan Poe. Mantuvieron una relación epistolar intensa entre 1914 y 1918, precisamente en un momento en el que Menard trabajaba intensamente en su Quijote. Cuando Menard murió, Borges intentó reconstruir su obra pero no logró.

Aunque Menard rechazada la vanidad y la gloria del artista, publicó algunas obras. La primera en el año 1899: un soneto simbolista que apareció en la revista La conque. Pero Les problèmes d`un problème fue su obra más admirada. En ella, Menard discute las soluciones a la paradoja de “Aquiles y la tortuga” de Zenón de Elea.

En cualquier caso y como ya se ha dicho, la obra más importante de Menard es El Quijote, inconcluso, que escribió entre 1913 y 1918. La obra de Menard es exactamente igual palabra por palabra a El Quijote de Miguel de Cervantes y, sin embargo, son muy diferentes. La intención de los dos autores es distinta, del mismo modo que lo es la percepción de los lectores de uno y otro. Cada momento histórico otorga un significado inevitablemnte diferente a cualquier obra.

Puede resultar extraño que alguien dedique sus energías a escribir algo que ya estaba escrito. Quizá estas palabras de Menard nos ayuden a entender el talante de este escritor y por qué llevó a cabo esta empresa:

“Pensar, analizar, inventar no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia. Glorificar el ocasional cumplimiento de esa función, atesorar antiguos y ajenos pensamientos, recordar con incrédulo estupor lo que el doctor universalis pensó, es confesar nuestra languidez o nuestra barbarie. Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será.”

(Fragmento de una carta que Menard envió desde Monpellier a Borges en 1919 )

 

ver también:

menardismo

Francois Klein

 

En las salas del Museo de los Mundos Paralelos

La novia en el fotógrafo (F.Klein)

Museo de los Mundos Paralelos