LA VERDADERA HISTORIA DE LAS SOCIEDADES SECRETAS
DANIEL TUBAU
DICCIONARIO DE "LA VERDADERA HISTORIA DE LAS SOCIEDADES SECRETAS"
Notas al libro ordenadas por orden alfabético
(Si deseas consultar página a página, puedes hacerlo con el menú lateral)
T
Tabla Esmeraldina (o Esmeralda) (342)
Escrito atribuido a Hermes Trimegisto.
Aunque la Tabla Esmeraldina no es uno de los escritos del Corpus Hermeticum, sin embargo, desde que Marsilo Ficino tradujo aquellos extraños textos, la Tabla Esmeraldina ha estado asociada a ellos.

Edición del texto en latín de Chrysogonus Polydorus,
Nuremberg 1541.
A continuación, el texto de la Tabla Esmeraldina:
Es real, sin mentira, cierto y muy verdadero.
Lo que que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para hacer los milagros de una sola cosa.
Y así como todas las cosas han salido de una cosa por el pensamiento de uno, así mismo todas las cosas han nacido de esta cosa por adaptación.
Su padre es el Sol, su madre es la Luna, el viento lo ha llevado en su vientre; la tierra es su nodriza. Ahí está el padre de todo el Thelema del Universo.
Su potencia sobre la tierra no tiene límites.
Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso, suavemente, con gran industria. El que sube la tierra al cielo y en seguida vuelve a bajar sobre la tierra, y recoge la fuerza de las cosas superiores e inferiores. Así tendrás toda la gloria del mundo, por eso toda la oscuridad se alejará de tí.
Es la fuerza fuerte de toda fuerza, porque vencerá toda cosa sutil y penetrará toda cosa sólida. Así es como fué creado el mundo. He ahí la fuente de admirables adaptaciones, aquí indicada. Por eso he sido llamado Hermes Trismegisto, que posee las tres partes de la Filosofía Universal. Lo que he dicho de la operación del sol, es completo.
Thelema ha sido traducido como "Voluntad".
Thelema
(La verdadera historia de las sociedades secretas, 11,176, 282s, 311, 341-343)
La abadía de Aleister Crowley en la isla de Cefalú se llamaba Thelema (342).
Probablemente se inspiró en la abadía de Thelema que aparece en el Gargantúa de Rabelais (283) y es seguro que también conocía la abadía de Thelema de Francis Dashwood, y quizá la sociedad secreta de los Caballeros del Júbilo, de John Toland (282s), que también imitaba a Rabelais.
Sin embargo Crowley aseguraba que su filosofía de Thelema ("Haz lo que quieras y eso se convertirá en ley") le fue inspirada por algún espíritu durante un viaje a El Cairo.
Curiosamente, la palabra aparece en la Tabla Esmeraldina (ver), un misterioso escrito que suele asociarse al Corpus Hermeticum traducido por marsilo Ficino para Cosme de Medicis, pero que es, sin duda, anterior.
En las páginas 342 y 343, se intenta desentrañar la rocambolesca historia de Thelema, y se menciona también su relación con Agustín de Hipona.
(Ver también: Thelema, abadía de)
Existen tres abadías de Thelema relacionadas con los asuntos tratados en La verdadera historia de las sociedades secretas.
La primera es la que aparece en la obra Gargantúa, de François Rabelais.
La segunda, la que creó Francis Dashwood en Inglaterra.
La tercera, la de Aleister Crowley en la isla de Cefalú.
1. Abadía de Thelema (Théleme), de Rabelais
En su obra Gargantúa, Rabelais dice que Gargantúa construyó una abadía para su amigo el monje. El monje le pide que no sea una abadía como las demás, pues bastante dificultad tendría él para gobernar a los monjes si no sabe siquiera gobernarse a sí mismo.
La petición agradó a Gargantúa, quien le ofreció todas sus tierras de Télema, a orillas del Loira y a dos leguas del gran bosque de Port-Huault.
La abadía de Thelema se regirá justo al contrario que todas las demás: no tendrá muros, ni relojes, en ella ingresarán hermosas novicias, y también muchachos hermosos; cualquiera podrá entrar o salir de la reclusión cuando le apetezca y hombres y mujeres convivirán.

Gargantúa contempla la abadía de Thelema que ha construido para el monje
De las hermosas páginas dedicadas a la abadía inversa de Thelema, selecciono la parte que inspiró Francis Dashwood y Aleister Crowley.
"Toda su vida [la de los telemitas] estaba gobernada, no por leyes, estatutos o reglas, sino según su voluntad y libre albedrío. Se levantaban del lecho cuando les parecía bien, bebían, comían, trabajaban, dormían cuando les venía en gana. Nadie los despertaba, nadie los obligaba ni a beber, ni a comer, ni a hacer cualquier otra cosa. Así lo había establecido Gargantúa. En su regla no existía más que esta cláusula:
HAZ LO QUE QUIERAS
No es extravagante suponer que Rabelais leyera los escritos mágicos del Corpus Hermeticum traducidos por Marsilo Ficino, o bien la Tabla Esmeraldina, en la que aparece la palabra Thelema (voluntad).

François Rabelais
Algunos estudiosos de Rabelais, como Alicia Yllera, consideran que Rabelais tomó el nombre de un libro que se sabe llegó a leer, el misterioso Sueño de Polifilo, atribuido a Francesco Colonna, pero también a Luis Bautista Alberti. En esa obra, Thelemia es una de las ninfas que guía a Polifilo en su extraño viaje.

Reconstrucción de Thelema, edificio hexagonal
(Publicado el lunes, 16 de febrero de 2009 por Karina Santillan)
Después de leer "La Verdadera Historia de las Sociedades Secretas" de Daniel Tubau imaginaba que esta entrevista podría tener lugar en alguna gruta lejana, las catacumbas de alguna catedral o en la sala de reuniones de algún partido político, mas allá del contexto, sus repuestas nos adentran a un mundo interesante que despierta nuestra curiosidad.
La curiosidad ha sido uno de los motores que han permitido que el mundo ruede y detrás de los acontecimientos más trascendentes de la humanidad pareciera que se esconde un selecto grupo de personas que marcan el ritmo que ha seguido la Historia.
Esta curiosidad llevó a Daniel Tubau, guionista, director de programas y series de televisión, un hombre que aprovecha todos los recursos a su alcance para expresar su visión de las cosas, a escribir "La Verdadera Historia de las Sociedades Secretas" un libro muy bien documentado en el que logra mantener la objetividad (a pesar de tratar de un tema que le apasiona), en el que nos permite ser testigos de rituales de iniciación, conocer los orígenes y la finalidad que persiguen estos grupos.
Acompáñanos en este recorrido de la mano de Daniel Tubau quien sostiene la antorcha del conocimiento en este oscuro y frío túnel de la inopia de lo que pasa en la clandestinidad.
Eres un hombre muy inquieto que constantemente está generando contenidos, ideas y sensaciones (a través de tus podcasts, posts, guiones y libros). ¿De dónde viene esta necesidad de compartir historias e ideas?, ¿Alguien en tu familia escribe?
Daniel Tubau: "Yo no hablaría tanto de necesidad de escribir, que suena como algo obligatorio, sino de ganas. A partir de los 13 o 14 años empecé a pasarme las noches escribiendo sin parar (quizá eso me hizo suspender en todos mis estudios). No sé muy bien por qué, pero desde entonces he seguido escribiendo todos los días. En mi familia todos escriben, mi madre, mi hermana, pero supongo que la mayor influencia fue de mi padre, que es un gran poeta y ensayista."
Daniel Tubau por las calles de Paris
¿En qué contexto surge una sociedad secreta, por alguna inconformidad, necesidades espirituales no resueltas o por la necesidad humana de sentirse diferente?
Daniel Tubau: "Cada sociedad secreta surge en un contexto diferente, aunque los tres factores que mencionas suelen hallarse en el origen de todas ellas. Sin embargo, lo interesante, y eso es lo que intento mostrar en el libro, es lo que hace diferente y única a cada sociedad secreta".
¿Cómo se elige el lugar de reunión de una sociedad secreta?
Daniel Tubau: "Si de lo que se trata es de mantenerse oculto y protegido del mundo exterior, se busca un lugar secreto e inaccesible, como la fortaleza de Alamut de los asesinos del Viejo de la Montaña. Pero en muchos casos sólo se necesita un lugar discreto, por ejemplo una zona reservada de una taberna. La moderna masonería fue fundada en la taberna del Manzano (Apple Tree) de Londres".
¿Qué aportan las sociedades secretas a la vida pública?
Daniel Tubau: "Cada sociedad aporta cosas diferentes. A menudo sirven para que se relacionen entre sí clases sociales que no suelen hacerlo, como la nobleza y la burguesía en las logias de francmasones. En otros casos pueden ser un factor económico de gran importancia, como fueron los templarios. A veces sirven para conservar conocimientos o creencias tradicionales, como en el caso de los cátaros, pero otras veces anticipan nuevos comportamientos sociales, como los Clubs del Fuego Infernal".
Los métodos de lucha de las sociedades secretas suelen ser la infiltración y la difamación
¿Cómo se combaten y enfrentan entre sí las sociedades secretas?
Daniel Tubau: "Casi siempre la verdadera lucha es entre las sociedades secretas y la sociedad que las prohíbe y persigue, como ha sucedido con la masonería española hasta la llegada de la democracia. Pero a veces es cierto que se enfrentan entre ellas. Los métodos de lucha suelen ser la infiltración en el bando enemigo y la difamación: exagerar el peligro que representa la sociedad secreta rival. Eso sucedió con los jesuitas o la Cofradía del Santo sacramento en relación con los Rosacruces".
¿Internet es una herramienta a favor o en contra del hermetismo de estas sociedades?
Daniel Tubau: "En Internet, si uno sabe buscar, se pueden encontrar casi todos los secretos que las sociedades secretas han intentado ocultar durante siglos,. Pero, por otra parte, gracias a Internet, ha aumentado el número de afiliados a las sociedades secretas, pues la red es un medio publicitario impresionante".
¿Los nuevos adeptos entran a una sociedad porque tienen talento o porque descubrieron el secreto?
Daniel Tubau: "En casi todos los casos, para entrar en una sociedad secreta es necesario que un iniciado te recomiende. Es lo que se llama cooptación. Pero se conocen caso de personas que han ingresado en la masonería u otras sociedades porque presenciaron ritos de iniciación o espiaron reuniones secretas. Se cuentan casos de varias mujeres que ingresaron en al masonería debido a ello: la alternativa era o matarlas o dejarlas ingresar, y los masones, a pesar de su fama y sus terribles juramentos, han sido muy poco aficionados a matar a nadie".
Varias mujeres ingresaron a la masonería porque presenciaron ritos de iniciación
¿Encontraste algo en común en las sociedades secretas que mencionas en el libro?
Daniel Tubau: "Es importante lo que mencionamos antes: la necesidad de sentirse diferente o de cubrir anhelos espirituales no reconocidos por la religión oficial. Pero también el deseo de encontrar a personas con intereses y pasiones comunes. En algunos casos, como las Órdenes de caballería, también es importante lo que en el libro llamo "nostalgia del brillo", la nostalgia por una organización social más jerarquizada".
¿Qué pasos sigue una sociedad secreta cuando se publica una novela en torno a ella, se adapta a los nuevos tiempos, refuta lo que se dice o permanece inmóvil?
Daniel Tubau: "Muchas veces se muestran escandalizadas por lo que se dicte en las novelas, como el Opus Dei con El código Da Vinci, aunque después ha resultado que gracias a la novela de Dan Brown ha aumentado el número de candidatos a ingresar en el Opus. En general, las novelas, con sus medias verdades o mentiras, contribuyen a dotar de un aura de misterio a sociedades que no son ni mucho menos tan misteriosas".
Las sociedades secretas viven en una paradoja constante ya que deben permanecer invisibles a los ojos de la mayoría pero requieren iniciar a nuevos miembros. ¿Cómo logran el equilibrio?
Daniel Tubau: "Sí, es una paradoja. Mayor todavía si pensamos que quienes ingresan en una sociedad secreta quieren sentirse diferentes a los demás y escogidos. Así que, cuando el número de adeptos se hace demasiado grande, suelen crear nuevos grados a los que sólo acceden los más veteranos, o un Círculo Interno, como en el caso de la Aurora Dorada (Golden Dawn), a la que pertenecía Aleister Crowley, considerado el hombre más malvado del siglo XX".
Cuando el número de adeptos a una sociedad secreta crece demasiado, suelen crearse nuevos grados
¿Has sido testigo de ritos de iniciación?, ¿Te pusieron alguna condición para presenciarlos?
Daniel Tubau: "Aunque a veces se celebran ritos públicos de iniciación, a las verdaderas iniciaciones sólo pueden asistir los adeptos".
¿Qué sentimiento predominaba en ti cada vez que te acercabas o conocías un rito nuevo?
Daniel Tubau: "En primer lugar curiosidad, pero enseguida el deseo de desentrañar ese misterio, entenderlo, conocer su origen".
Antiguamente las matemáticas, el álgebra y la geometría eran un camino para conectar con la Verdad (Dios), ¿crees que el desprecio de las generaciones actuales por las ciencias exactas y la falta de apoyo de los gobiernos por fomentar la investigación en estos campos nos bloquean espiritualmente?
Daniel Tubau: "No estoy seguro de que no se apoye la investigación científica. Tal vez en España eso suceda si lo comparamos con países más desarrollados, pero son más frecuentes las quejas de los que estudian humanidades, que se sienten discriminados por el supuesto cientifismo de nuestra época. Por otra parte, en algunos casos, las matemáticas han servido para conectar con una verdad trascendente, cono en la sociedad secreta de los pitagóricos, los cabalistas o los rosacruces, pero actualmente los aficionados a lo espiritual han dado la espalda a la ciencia".
Actualmente los aficionados a lo espiritual han dado la espalda a la ciencia
¿Se puede formar parte de una sociedad secreta sin saberlo? ¿Cómo sé si formo parte de alguna?
Daniel Tubau: "Supongo que es difícil, a no ser que consideremos que la Iglesia católica tiene ciertos comportamientos de sociedad secreta (probablemente es así) y que, en consecuencia, al ser bautizados, ingresamos en una sociedad secreta".
Actualmente circula un libro, video y conferencias conocidas como "El Secreto". ¿Qué opinas de ello?, ¿Tiene sentido que se llame así?
Daniel Tubau: "Es un título contradictorio, claro, que busca atraer el interés del lector. Lo he leído y puedo decir que en él no hay ningún secreto interesante. Ni siquiera creo que haya en él algo no secreto interesante. Es bastante trivial. El verdadero secreto es cómo ha logrado convertirse en un best seller".
Como fundador de la Sociedad Decepcionista ¿Aceptas a seguidores de clubes de fútbol, corazones rotos y miembros de partidos políticos?, ¿A quién le cerrarías las puertas?
Daniel Tubau: "La Sociedad Decepcionista no acepta nuevos miembros desde hace unos 15 años. Y no aceptaría a socios cuya decepción procede de accidentes como el fútbol o un amor roto: tiene que tratarse de un decepcionismo menos casual, más absoluto. Así que le cerraría las puertas a casi todo el mundo, incluso a mí mismo, pues como decía Groucho Marx, no puedo pertenecer a una sociedad que acepta miembros como yo. Además, el decepcionismo y el pesimismo son hoy en día un lugar común tan común que yo prefiero ser optimista".
Después de esta respuesta una sonrisa se dibujó en mi rostro al confirmar una vez más que uno de los placeres más grandes que hay en esta vida son las buenas conversaciones, si quieren "escuchar" como Daniel Tubau nos explica el origen de las Sociedades Secretas no dejen pasar la oportunidad de conocer este documento tan interesante publicado por Alba Editorial.
La verdadera historia de las sociedades secretas en Vigo
La semana pasada presenté en el Club Faro de Vigo mi libro La verdadera historia de las sociedades secretas, que acaba de publicarse. Además, Fernando Franco me hizo una entrevista y escribió también una crónica de la conferencia.
A continuación, reproduzco la entrevista, que no era sobre las sociedades secretas sino sobre temas diversos, y que ha quedado bastante simpática, lo que no es extraño porque Fernando Franco es un periodista excelente, además de un tipo verdaderamente amable e inteligente.
Lo cierto es que mi breve estancia en Vigo fue estupenda, con una organización eficaz y encantadora a cargo de Marisa Real, una gran presentación que me hizo Antonio Pinacho y un público que llenó la sala, que pareció seguir con interés la charla y que me hizo muchas preguntas al terminar. Un placer de principio a fin, incluida una cena deliciosa (el fin fue el regreso, porque debido a la niebla hubo que desviar el vuelo a Santiago y fue un poco cansado, pero eso sucede al parecer de vez en cuando).
Un ejemplo de la eficacia en la promoción es esta selección de anuncios que se fueron publicando en Faro de Vigo:
Anuncios que se publicaron en Faro de Vigo
Otro anuncio. Aquí junto a Antonio Pinacho, el presentador de la conferencia.
Crónica de la presentación

Como en este tamaño no hay quien lo lea, lo he recortado y ampliado.
Dentro de unos días subiré la crónica de la conferencia.
Conferencia sobre las sociedades secretas
Copio aquí la excelente crónica de Fernando Franco que se publicó en el periódico Faro de Vigo a propósito de la conferencia que di en el Club Faro de Vigo.
Tubau: "Hoy quizás hay más sociedades secretas que nunca, pero registradas"
"Si levantaran la cabeza muchos de los antiguos miembros de estas comunidades se avergonzarían al saber en qué han derivado; muchas sólo buscan ingresos""Hoy quizás haya más sociedades secretas que nunca pero, paradójicamente, no son secretas sino públicas porque están obligadas a registrarse por ley. Y de eso se puede deducir que no es la prohibición,a lo largo de la historia de estas sociedades, la razón de su existencia como tales ni la que les genera sus miembros". Esa fue una de las afirmaciones vertidas ayer por Daniel Tubau, guionista y director de programas y series de televisión, en su charla en el Club FARO sobre "La verdad oculta de las sociedades secretas".
Presentado por el periodista de FARO Antonio Pinacho, más que hacer consideraciones prefirió Tubau dar muy variadas pinceladas de todo un magma de sociedades secretas que habrán existido o no a lo largo de la historia pero se han nombrado. Y empezó por abordar la diversidad de perspectivas con que podemos valorarlas.
"Puede ser -dijo- una organización de cuya existencia no se supo, aunque sí mucho tiempo más tarde, como la de los cataros, herejía medieval. Están, por otro lado, las sociedades secretas que pudieron haber o no existido, como la de los rosacruces; o aquellas de las que siempre se habló pero se ha demostrado como falsa su existencia, como la de los Sabios de Sión, el Priorato de Sión, el Círculo Interior de los Jesuítas...Y, en cuarto lugar, las que no cabe duda de que existieron como la de los masones en las que el secreto, está, si acaso, en saber lo que hacen".Tubau habló, como en su libro, de la esencia de estas sociedades, las que presumen de poseer un conocimiento secreto, algo que podría destruir o salvar a la Humanidad, por ejemplo: "Yo no hablo -afirmó- ni he escrito sobre las criminales (Mafia, Yakuza...), sobre las revolucionarias o políticas (carbonarios, comuneros, iluminados de Baviera...), sobre las conspirativas o racistas (Club Bildeberg, de la que mucho es inventado, Ku Klux Klan, Sociedad Thule...) o sobre las satánicas o sexuales".
Pero de las que sí habló aunque pasando rápido por ellas por lo muchas que son para el tiempo de que disponía, fueron de otras como los citados rosacruces, los de la Escuela de la Noche, coetáneos de Shakespeare, las primitivas" mannerbunde" o sociedades de hombres, los sicarios, zelotas y esenios, la misma sociedad secreta cristiana de los primeros tiempos..."No todas las sociedades secretas persiguen los mismos objetivos -dijo-y hay diferentes motivaciones para entrar en ellas".
Leyó,por ejemplo,el juramento de los rosacruces:
"Nunca adscribir la orden a ningún demonio o espíritu sino sólo a Dios; rechazar vicios tales como la pereza, la incontinencia y la suciedad; asistir con todo su saber a aquellos que necesiten ayuda; no usar ese conocimiento para obtener poderes o autoridad..."
Dice Tubau que, aunque parezca decepcionante, no existe ninguna conexión probada entre las sociedades secretas de la Antigüedad o la Edad Media y las modernas, con la excepción de los masones medievales y los modernos, aunque en aquel tiempo eran gentes relacionadas con el mundo de la construcción y que guardaban secretos relacionados con la misma. "Como dice Eco, cuando se buscan conexiones se encuentran; pudiera haberlas pero no pueden ser documentadas".
Vergüenza
"Si levantaran sus cabezas miembros de algunas sociedades secretas en sus comienzos se avergonzarían de lo que han hecho con ellas o en qué han derivado. No se puede ocultar que muchas de las actuales tienen como primer objetivo obtener ingresos gracias a la incredulidad de sus adeptos.Y lo cierto es que consiguen grandes resultados a pesar de que estamos en una era científica. Pocas veces ha habido tanta credulidad como la hay ahora, salvo en la época renacentista". He ahí otra de las ideas de Tubau vertidas en el libro que acaba de sacar en la editorial Alba,"La verdadera historia de las sociedades secretas". Y desde luego, piensa él para no confundir más y parafraseando a A.E. Waite: "la historia del ocultismo no debe ser escrita por ocultistas".
Entre cristianos, sicarios, esenios yzelotes
En su recorrido por las diversas sociedades esotéricas se paró en los llamados sicarios, esenios y zelotes, propias de! pueblo judío en la antigüedad."Se especuló sobre si Jesucristo era de los sicarios, más belicosa, a la que sí pertenecía Judas, o la de los esenios, más pacífica, a los que Plinio el Viejo consideraba los más santos de todos los creyentes. Tengan en cuenta que el pueblo judío vivía en una zona fronteriza con varias culturas, como la egipcia, asiría, hitita... y eso hizo que se viera implicado en numerosas guerras con sus vecinos. , entre ellos habla de los sicarios, que cometían sus asesinatos no sólo contra los romanos invasores sino contra cualquier judío que consideraran tibio, y fueron considerados uno de los primeros grupos terroristas, serían como la facción extremista del movimiento zelote.que predecía la llegada del Reino de Israel y así se llamaba a Simón,uno de los discípulos de Cristo: el zelote".
Los maniqueos
Paseó su palabra también por los cristianos: "Durante unos 200 años -afirmó- tuvieron que vivir en secreto porque eran perseguidos. En sus inicios el cristianismo fué una religión en dificultades y los cristianos tenían conciencia de estar separados del resto de la sociedad gracias a su iniciación por el rito del bautismo. Enfrente tenían también a los mitraístas,que era la religión preferida por los soldados romanos".
Habló también de los maniqueos, que sostenían que existían dos principios cósmicos enfrentados; los gnósticos, cuya intención era buscar lo oculto tras lo aparente; los "asesinos" o ""hassasin" musulmanes, una secta de asesinos nacida al final del siglo XI; los cataros, que cuestionaban el poder de la Iglesia..."Se habla -dijo- del conocimiento secreto que buscaban todas estas sociedades pero [ese conocimiento secreto] no suele coincidir con el que se cuenta. Y la mayoría de las historias son falsas".
He corregido algún error, inevitable al dar una conferencia, como el que cometí al confundir en un momento dado a los cátaros y los templarios en su relación el el rey de Francia y el Papa. También la cita de Eco, que no decía que cuando se buscan conexiones no se encuentran, sino que sí se encuentran. es decir, que es muy fácil encontrar conexiones entre casi cualquier coss, por ejemplo, dos sociedades secretas, cuando se desea encontrar tales conexiones. Podría matizar más cosas y otros errores que cometí, pero no vale la pena porque todo el mundo sabe que una conferencia no es un libro, que es fácil caer en inexactitudes e imprecisiones y que tampoco se le puede exigir al periodismo un rigor extremo, incluso cuando se cuenta con un periodista tan capacitado como Fernando Franco. Todo resumen, y las conferencias y el periodismo son esencialmente resúmenes, implica una cierta distorsión, que casi siempre (no es este el caso) es casi indistinguible de la mentira.
Sociedades secretas por Josan Hatero
Contraseñas, saludos especiales, símbolos ocultos, ceremonias iniciáticas, el saber de los templarios, masones, rosacruces y demás emboscados, reuniones clandestinas con oscuros propósitos… A pesar de ser un conspiranoico convencido y de que todo lo que rodea a las sociedades secretas me atrae (¿quién no formó algún club “exclusivo” con sus amigos en la niñez?), reconozco que mis conocimientos sobre la materia eran prácticamente nulos, quizás porque toda la información que rodea a estas sociedades se antoja demasiado brumosa, hinchada de fantasía, socavada por errores históricos, y me tiraba para atrás la sensación de que sería leer como el que anda a tientas. Por eso ha sido una grata sorpresa “La verdadera historia de las sociedades secretas”, que ha publicado Alba Editorial y que prácticamente me he devorado en apenas dos días. Erudita, sí; pero clara de polvo y paja, directa, compartiendo dudas y contando en tono cómplice. Mérito sin duda de su autor, Daniel Tubau, que incluso se permite alguna que otra sutil pincelada de humor. Lo dicho: te lo leerás del tirón.
Link a De Libros, Publicado el 23 de enero, 2009 por Josan Hatero
CRÍTICAS Sociedades secretas por Josan Hatero
ENTREVISTAS "¿Qué hay detrás de las sociedades secretas? (nosotras.com)
PRESENTACIONES
Abadía de Thelema de Dashwood Thelam de Crowley Regresa a Libros |
|