El noveno cielo

Página de comic, manga, anime, ilustración de Daniel Tubau
La muerte de Will Eisner
Hace unos días (2005) murió Will Eisner, a consecuencia de complicaciones después de que le implantaran un cuadruple bypass. Tenía 87 años.
Will Eisner es considerado por muchos como el autor más importante e influyente de la historia del comic. Probablemente con razón.
Durante años dibujó las historietas de un héroe enmascarado llamado Spirit, en las que fue introduciendo nuevas maneras narrativas y nuevas técnicas.
Ahora se está editando por primera vez en español íntegro en unos álbumes caros pero muy buenos. Todavía no ha llegado a la época que yo considero mejor, en la que sus deseos narrativos podían ser convertidos en realidad gracias a un dominio del dibujo impresionante, así que espero que se edite hasta el final, porque varias veces se ha intentado sin llegar más que a unas pocas aventuras.

Eisner dibujó impresionantes primeras páginas para las historietas de Spirit, en las que el título de la colección (Spirit) jugaba siempre un papel gracioso o interesante, integrándose a menudo en la acción, como en este caso, absolutamente deslumbrante
Eisner regresó al mundo del comic al publicar Contrato con Dios inauguró un nuevo género (aunque siempre se puede encontrar algún precedente) al que él mismo dio nombre: la novela gráfica. Se trata de comics que cuentan historias tan complejas o tan interesantes (como dice mi hijo Bruno, lo interesante no siempre tiene por qué ser complejo) como las de una obra literaria, y dirigidas a un público adulto (que no quiere decir necesariamente mayor de edad).
Después, Eisner siguió publicando extraordinarias novelas gráficas, como El edificio o Fagin el judío, en la que cuenta la historia de Oliver Twist desde el punto de vista del judío Fagin, y que es una hermosa manera de entender lo que ha sido el antijudaísmo, incluso en alguien como Dickens que no era realmente antisemita. Como cuenta Eisner, Dickens se arrepintió del estereotipo que había creado e intentó borrar toda alusión a que Fagin era judío, más exactamente, cualquier identificación entre la maldad de Fagin y el hecho de ser judío, pero no pudo.
Por ello, Oliver Twist también tuvo una lamentable influencia en la propagación de los tópicos antijudíos, que todavía hoy padecemos (y padecen, sobre todo, los judíos).
Will Eisner también dio clases y escribió varios libros de teoría del comic muy buenos, como El comic y el arte secuencial.
En las aventuras de Spirit hay, en mi opinión, verdaderas obras maestras, no del comic, sino de la narración en general. Muchas películas siguen argumentos que Eisner contó en tan sólo siete páginas. Tal vez no inventó muchos de ellos, pero los mostró de una manera muy difícil de superar.
He leído en una de las necrológicas que Orson Welles pudo ser influido por Eisner cuando hizo Ciudadano Kane. Es una idea que siempre me ha tentado y me alegra que alguien lo diga (no me acuerdo quién era). Pero también se produjo la influencia en sentido contrario: el propio Orson Welles protagonizó una aventura de Spirit. No la he conseguido por ahora, pero sí la primera página. Lástima que en ella no aparece la caricatura de Orson Welles.
Los extraterrestres invaden la tierra
publicado en Monadolog en 2005
Pyongyang, de Guy Delisle

Pyonyang es un comic de Guy Delisle, un dibujante de animación canadiense que viaja a Pyonyang, la capital de Corea del Norte, que es, junto con China, uno de los últimos regímenes comunistas del mundo. Pero China es ahora una mezcla de capitalismo y comunismo, mientras que Corea del Norte se mantiene en la ortodoxia más estricta.
Está gobernada por Kim Jong Il, hijo del fundador de la Corea comunista Kim Il Sung. Porque Corea del Norte es también tal vez la primera y única dinastía comunista hereditaria. Delisle cuenta con mucha gracia la extravagante historia de cómo Kim Jong Il ha conseguido fundirse con su padre, de tal manera que parece que uno y otro son casi la misma persona.


¿Y por qué viaja un dibujante canadiense a Corea del Norte?
Porque allí también hay estudios de animación que las grandes empresas capitalistas utilizan por lo barato que resultan. Todavía más baratos que los de Corea del sur, donde, tras la caída de la dictadura derechista y la llegada de la democracia, los trabajadores empiezan a tener más derechos y a cobrar sueldos más altos.
En la capital de Corea del Norte, Pyongyang, hay unos estudios de animación en los que se ofrece fundamentalmente eso, mano de obra prácticamente gratis (para los criterios occidentales) en condiciones que son una mezcla de la explotación en Inglaterra durante la revolución industrial y el mundo del Gran Hermano imaginado por George Orwell. En realidad, los trabajadores del estudio de animación coreano son sin duda unos privilegiados en un país en el que los trabajadores no tienen ningún derecho y en el que las hipótesis más exageradas sobre la pobreza y el hambre existente quizá se queden cortas (Corea del Norte es el país que más ayuda humanitaria recibe del mundo)

La declaración que hace Kim Jong Il en la viñeta final hace temer que en Corea del Norte haya sucedido o suceda algo semejante a lo que pasó en Camboya: el exterminio de un tercio de la población por los jemeres rojos de Pol Pot. Por cierto, Mao Zedong dijo en su momento algo semejante a lo de Kim, pero aplicado a China.
Las similitudes de Corea del Sur con la pesadilla imaginada por George Orwell no se limitan al régimen criminal, pues el régimen de Pyongyang es quizá el que más se parece a la distopía de Orwell, aunque 1984 fue escrita pensando en la URSS de Stalin (1984 es 1948 en la URSS).

El monumento que sale en la portada del libro de Delisle, que es una miniatura comparada con la estatua de Kim Il Sung, de 22 metros de altura, que también se puede ver en Piongyang
En Corea del Norte, como hizo Pol Pot en Camboya, la historia también empieza con el día de la revolución o con el nacimiento de su líder (en Corea están en el año 98), lo que es una herencia del lado oscuro de la Revolución Francesa, que instituyó un nuevo calendario y dio origen durante el Terror a muchas de las ideas milenaristas que han llenado el planeta de sangre durante el siglo XX, aunque la idea existía, por supuesto, ya antes, y casi todos los tiranos han querido reescribir la historia a partir de ellos mismos. El lado luminoso, muy luminoso, de la Revolución francesa son las ideas republicanas y los derechos humanos.
Además del comunismo, en Corea del Norte hay una teoría propia (también el camboyano Pol Pot tenía su propia filosofía, el angkar), que se llama la idea Juche.
Recuerdo haber leído hace más de 20 años el libro de Kim Il Jong en el que explica la idea Juche y que sólo recuerdo vagamente (debo tener notas en alguna libreta). Era algo que recordaba a la frase extraordinaria de Protágoras "El hombre es la medida de todas las cosas" y que creo que se definía así mismo como "antropocentrismo", y que mezclaba argumentos de sentido comun, a veces certeros, a menudo triviales, con todo tipo de desvarios al estilo de Mao Zedong, que, como es obvio, es el verdadero inspirador de las formas de despotismo asiático comunista ( y también de Sendero Luminoso en Perú, por ejemplo).
Es difícil saber qué es lo que ha sucedido en Corea del Norte, porque es un réginen hermético, pero cuando la dictadura caiga, y eso tal vez suceda antes de lo que se piensa (espero que no en medio de una masacre) me temo que nos enteraremos de cosas terribles. Delisle ni siquiera intenta contárnoslas porque él sólo explica algunas cosas que permitan entender al lector en que consiste el régimen coreano, pero se limita a sus propias experiencias allí, como quien hace un reportaje periodístico (parte del mejor periodismo actual se hace en forma de comic). Pero poco podría Delisle contar del horror oculto si ni siquiera le dejan cruzar la calle sin que le acompañe un guía.
Pero esa cotidianeidad de Pyongyang es ya estremecedora y uno no puede creer que exista una ciudad así en el mundo. A ratos Pyongyang, el comic, no la ciudad, es también muy divertido.

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Extraordinario apunte. |
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Si yo fuera mayor, de Eva Janikovsky
En Budapest he descubierto que uno de los libros que más me gustaron de pequeño es húngaro: Si yo fuera mayor. Hasta ahora pensaba que era un libro polaco, como parece indicar el nombre de su autora: Éva Janikovszky. Pero es húngara, como lo es el ilustrador del libro: László Réber.
Si yo fuera mayor en algún idioma que no conozco (no es húngaro)
Si yo fuera mayor es un libro infantil delicioso, de esos en los que uno encuentra, al releerlos, el germen de lo mejor de su carácter. Otros de esos libros son, para mí, los de Tom Sawyer y Huck Finn, La Isla del tesoro, las aventuras de Guillermo y las del geniecillo Kasperle.
Éva Janikovszky murió hace muy poco, el año pasado.
SUEHIRO MARUO Y LUNATIC LOVER'S
Suehiro Maruo es un guionista y dibujante de comic japonés. Acabo de leer varias historias cortas suyas editadas en el volumen Lunatic Lovers. Sé muy poco de Maruo, excepto que su obra más conocida es La sonrisa del vampiro. Sus historias, pero especialmente la primera, me han recordado el Poema a fumetti de Dino Buzzati. Avanzo aquí la suposición de que Buzatti ha sido una de las influencias de Maruo, pero tal vez se trate de una semejanza casual. No digo lo de Buzatti para rebajar el mérito increíble de Maruo, sino todo lo contrario.
Creo que una de las cosas que hacen grande al manga (comic) y al anime (animación) japonés es precisamente lo abiertos que están sus autores a influencias de cualquier tipo. Incluso me ha parecido detectar el estilo de Muñoz y Sampayo (los autores de Alack Sinner) en uno de los cortos de Animatrix, el proyecto anime patrocinado por los hermanos Wachowsky. Lo que hace especial al comic japonés es que ellos copian de aquí y de allá sin ningún prejuicio y a mansalva, lo que hace sus obras muy originales.

La primera historia de Lunatic Lovers es Hôrichi el desorejado. Está basada en un cuento de Lafcadio Hearn, un interesantísimo autor del que hablaré pronto. La adaptación de Horichi el desorejado es lo que más me ha recordado a Buzzati. Hay algo en la manera de contar de Maruo, de la sugerencia y densidad de sus dibujos a pesar de su trazo claro y bien definido, de la brusquedad con la que a veces se desarrolla la historia, que te hace sentir que estás casi recordando un sueño o presenciando escenas como iluminados por un flash, con imprecisiones, fragmentos que parecen incoherentes pero que no lo son después, una sensación de alucinación muy vívida. Me gusta.
[lunes 2 de febrero de 2004]
Poema a fumetti, de Dino Buzzati
En la estación Termini de Roma compré un libro de Dino Buzzati. Buzzati es famoso sobre todo por su libro El desierto de los tártaros, que Borges elogió e incluyó en su colección de obras maestras de la literatura. Yo desde hace muchos años tenía ganas de leer ese libro, tal vez porque una de mis primeras pasiones fueron los mongoles y pensaba que eso del desierto de los tártaros tenía relación con Gengis Khan y sus sucesores. Pero parece que el libro de Buzzati no trata de eso, sino que fue escrito cuando él estaba como enviado especial en algún lugar de África en tiempos de Mussolini (supongo que en Abisinia) y el libro trata de nada, de la nada, del desierto, de lo que esta vacío, tal vez de la soledad. Pensé comprar allí en Roma ese libro pero temí que mi italiano no me permitiera entenderlo bien y elegí otro libro de Buzzati: Poema a fumetti . En realidad no es un libro, sino un comic (fumetti significa comic en italiano).
Un comic extraordinario en el que Buzzati cuenta la historia de Orfeo, el músico que bajó a los Infiernos a buscar a su amada Eurídice. Pero Buzzati sitúa la historia en el siglo XX y Orfeo, llamado aquí Orfi, es un músico pop-rock. La historia y los dibujos me gustaron tanto que me decidí a plagiar a Buzzati y en ello estoy, dibujando una actualización de Pinocho en comic. Para ello me compré allá un Pinocchio, que es una historia que siempre me ha gustado muchísimo (creo, por ejemplo, que casi lo único bueno de IA, Inteligencia Artificial de Spielberg es lo que está sacado de Pinocho, incluido el guapísimo Jude Law en el papel de zorra o gato tentador.


El Señor de los Infiernos
de Buzzati es esta chaqueta
[En 2007 se ha publicado la edición en español de este comic de Buzzati]
Krazy Kat y el pato de Pekín
Puedes leer la traducción pasando sobre los bocadillos
El almanaque de mi padre, de Taniguchi

Viene esto a cuento no de un cuento, sino de un comic, porque esta mañana, hablando con el último premio Ausiás March de poesía, es decir, con mi padre, él me intentó llevar al cajón alternante de los que prefieren el simbolismo, la fantasía o lo la ficción al realismo y lo cotidiano. Pero yo no me dejé, porque me gustan las dos cosas.
La prueba es que he tenido que interrumpir la lectura de un comic japonés llamado El almanaque de mi padre, porque me puse a llorar a la cuarta página. Es un comic sin estridencias, suave y realista. Es curioso porque estas ganas de llorar me suelen venir cuando leo poesía, por ejemplo algunos poemas de Iván. Pero eso no quiere decir que sólo me haga llorar lo que tiene relación con padres e hijos, creo.
Coconino World
Hace muchos weblogs comencé a publicar tiras de Krazy Kat, quizá mi comic favorito, que yo mismo traducía al español. Esas tiras las sacaba de una extraordinaria página de comic que se llama Coconino World.
Coconino Kounty es precisamente el mundo en el que viven Krazy Kat, el ratón Ignatz y el resto de personajes de George Herriman.
He pedido permiso a los propietarios de la versión en red de las tiras (es decir a Coconino World), para seguir publicando esas tiras con su traducción al español. Si me lo dan, añadiré más. Si no es así, supongo que tendré que quitarlas de mis páginas.
Coconino World es una página deslumbrante, con un diseño cuidadísimo pero muy amigable. Contiene verdaderas obrs maestras del comic y la ilustración, como todas esas tiras diarias de Krazy Kat y otras muchas de clásicos de la primera época del comic. ¿Ejemplos?
Krazy Kat en Coconino World: Herriman's Krazy Kounty
Ahora, además de las tiras diarias de Krazy Kat y algunas planchas a toda página, en Coconino World están publicando otro comic menos conocido de George Herriman: Mary ha regresado a casa (desde el instituto):
Entre los ilustradores, Gustave Doré (con álbumes inéditos), Caran D'Ache, Grandville, Hokusai, Rowladson... O las ilustraciones de Heinrich Kley, que a mí me deján anonadado de placer:

Inspiración" (en Coconino World: Heinrich Kley)
De Kley hace muchos años recorté unas ilustraciones que se publicaron en Playboy, pero nunca supe quién era su autor. Una de ellas era un precioso diablo, que no sabía por qué me recordaba al diablo de Fantasía de Walt Disney. Después he sabido que, aunque a primera vista parezcan estilos opuestos, Disney tomó muchas de sus ideas de Kley, especialmente la representación de los animales.
Acrobacias en el parterre (en Coconino World: Heinrich Kley)
Este es el vínculo a Coconino World
Además de las tiras diarias traducidas de Krazy Kat, también tengo una página dedicada íntegramente a Krazy Kat, que pronto reformaré y ampliaré: Krazy Kat
En cuanto a las tiras que traduje en mis diarios, aquí están los vínculos: DE KRAZY KAT 001 002 003 004 005 006 007 008
Desde hace tiempo tengo la intención de hacer una página dedicada a grandes ilustradores (yo creo que, como a mi amiga Ana, me gusta más la ilustración y especialmente los bocetos, que los cuadros), no sé que tiene lo incompleto y lo imperfecto que me vuelve loco (a lo mejor pongo pronto por aquí mi ensayo Defensa de la imperfección). Mientras esa página de ilustradores llega a esta imperfecta página web, iré poniendo imperfectas e incompletas introducciones a esos ilustradores.
Blankets de Craig Thompson

En La revolución de los comics, Scott McCloud decía que el comic del futuro acabaría mezclándose con otros géneros como la literatura y el cine y que debía alcanzar la madurez con historias comparables a las mejores novelas. La predicción se ha cumplido en los últimos años, en los que el comic está conociendo una época excelente, tras un eclipse en el que sólo interesaban las historias de superhéroes. Blankets es un ejemplo excelente de las posibilidades del comic. Su dibujo, aunque muy diferente, se parece por su fuerza expresiva al de Eisner, autor de Spirit y varias novelas gráficas precursoras como Contrato con Dios. La historia, emocionante, divertida y triste, es más o menos autobiográfica y en ella Thompson cuenta su infancia y su primer amor. Aquí podéis ver una plancha por gentileza de topshelfcomix

En icomics podéis ver una serie de páginas de Blankets deliciosa.
La imitación de Blankets
La lectura de Blankets me ha estimulado tanto que he pensado en hacer algo parecido: un comic autobiográfico centrado en una época concreta de mi vida. La imitación es una forma de amor, creo.
Mientras eso llega, me conformo por el momento con Craven y el experimento que hice animado por el propio Scott MacCloud y que también te recomiendo hacer a ti: un comic en 24 horas.
La página de McCloud, donde puedes encontrar decenas de comics en 24 horas y un montón de cosas interesantes.

Un CRAVEN inédito, viñeta de la última aventura publicada, que acabé modificando por necesidades narrativas
Las leyes del anime
El anime es la animación japonesa. Aitor me ha enviado unas divertidísimas leyes del anime, que puedes leer con este enlace.
Si te interesa el anime, puedes leer algo más en mi página dedicada al Baff:
Por cierto, ahora hay un ciclo dedicado al anime en la Filmoteca.
Aitor y Watchmen
Aitor me ha enviado un enlace muy bueno relacionado con Watchmen. Watchmen es un comic de Alan Moore protagonizado por unos superhéroes jubilados. Es una maravilla. Esta es la dirección de la página:
Visitadla y sabréis a qué personaje de Watchmen os parecéis más. Yo he hecho el test, cuyas preguntas son bastante interesantes, y el resultado ha sido:
YOU ARE NITEOWL II (BUHO NOCTURNO)
Nite Owl II
Smart and sensitive but still packing a punch, you'd do well in law enforcement. Your sincerely chivalric approach to life and your fetish for uniforms are the stuff from which heroes are made.
Kintaro Oe, el chico de oro
Gracias a mi buena costumbre de guardarlo todo o casi todo, y de imprimirlo también, me he dado cuenta de que había borrado por accidente un día de este weblog: el 16 de mayo.
En ese día se habla del chico de oro, de Kintaro Oe, un anime que me encanta. Así que he recuperado ese día perdido y lo he vuelto a pegar. Aprovecharé para hablar un poco del chico de oro, de Kintaro.
VOCABULARIO
mangas: como los comics occidentales, pero hecho en Japón o al estilo japonés
anime: los dibujos animados japoneses hentai: erótico o porno
otakus: fans de los manga, anime, hentai...
Kintaro es un muchacho de 25 años que recorre Japón en su bicicleta, con el propósito de aprender. De aprender de todo: un día está en una empresa de ordenadores, otro en un monasterio zen, otro en un restaurante.
Kintaro apuntando en su libreta lo que ha aprendido en la campaña electoral
Como suele suceder en los mangas y anime, hay también muchas chicas impresionantes (en todos los sentidos). En cada capítulo, Kintaro encuentra nuevas chicas y aprende nuevas cosas.
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Dos chicas manejando a Kintaro en la portada de una revista
Resulta que el lema de Kintaro es "Aprendo, aprendo" o "Vivir es aprender", que es uno de mis lemas favoritos, y en cierto modo lo que yo creo que da sentido a la vida (si es que la vida ha de tener algún sentido, claro). Aprender y disfrutar.
[El etólogo Konrad Lorenz opina lo mismo que Kintaro en un libro-entrevista que me gustó mucho y que también recomiendo: Vivir es aprender
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Aprendiendo de todas las cosas
Otro de mis lemas o frases predilectos es también Sapere aude (atrévete a saber), que significa eso y algo más, pero no es este el lugar o el momento para explicarlo.
Tal vez precisamente porque vivir es aprender, estoy empezando a pensar que la manera en la que están organizados muchos de los weblog (como el mío) no es muy razonable. Esto de ordenar los días en orden inverso está bien si quieres leer el día actual, pero se hace confuso en cuanto lees días anteriores. Más confuso todavía si se hace bajando y subiendo por un documento interminable. Por otra parte, si lo que se quiere es imprimir, la cosa se hace todavía más difícil. Yo para imprimir suelo seleccionar el texto e imprimir la selección, porque así me evito gastar tinta en cosas que no necesito, pero eso no suele hacerlo la gente, y menos quienes no manejan bien los ordenadores, así que para imprimir un día del weblog muchos lo tienen crudo. Creo que, en espera del nuevo método de navegación en el que estoy trabajando, lo mejor es que cada día se abra de manera independiente. Así que pronto modificaré el weblog. Por cierto, se supone que en el weblog se hacen recomendaciones :) y yo casi no he hecho.
Enlaces a páginas acerca del chico de oro:
The official Golden Boy Fanlist
Boy Chasing America
{Espero que a mi cibernauta de Japón le guste el chico de oro}
[12 de junio de 2003]
COMIC DE 24 HORAS
Gracias a Andrés, descubrí hace poco a Scott MacCloud, un autor de comics y teórico maravilloso que ha publicado dos libros acerca del arte del comic que son una delicia: Cómo se hace un comic y La revolución de los comics. McCloud tiene una página web llena de cosas interesantes. Una de ellas es el Comic de 24 horas. MacCloud cuenta que aparte de su amigos Steve Bissete no conoce a nadie más lento que él para hacer un comic. Bissete siempre tenía dificultades para cumplir los plazos de los encargos, pero un día McCloud descubrió que cuando un fan le pedía un autógrafo a Bissete, éste hacía un excelente dibujo en apenas unos segundos. Eso demostraba que Bissete podía ser más rápido de lo que él mismo creía. Así que le propuso un desafío: hacer un comic en 24 horas, ni una más. 24 páginas en 24 horas.
MacCloud empezó haciendo un comic y luego lo hizo también Bissette y muchos otros autores, cuyos comics de 24 horas se pueden ver en la página de McCloud.

La primera página del comic de 24 horas de MacCloud
Yo también he recogido el guante y he hecho un comic en 24 horas. Y no sólo eso, también hice el borrador en.... 24 minutos. Exactos.
Pongo aquí un enlace a ese comic que he alojado en mi página, aunque también lo enviaré a la de McCloud cuando lo traduzca.
Es un método buenísimo para hacer cosas, esto de ponerse un plazo tan breve, así que os animo a hacer lo mismo y enviarme a mí y a McCloud vuestros comics de 24 horas. Como podéis suponer, la brevedad del plazo (yo no tardé más de seis horas con pausas largas en hacer el mío) obliga a una crítica benevolente. Además hay que recordar la idea de Chesterton que preside este weblog: "Las cosas que vale la pena hacer, vale la pena hacerlas mal".
Snoopy y la filosofía
He decidido copiar la idea de una página web ajena. Se trata de Philosophy Comix, en la que se muestran cuestiones filosóficas con tiras de comics conocidos. Mi excusa para un plagio tan descarado es que ya le estaba dando vueltas a la idea desde hace tiempo. Lo cierto es que mi página dedicada a Krazy Kat a menudo es precisamente eso, como puede verse en el capítulo 2 (Krazy Kat 03), en el que se plantea una cuestión relacionada con la filosofía del lenguaje. También hice algo de eso en Niveles y Metaniveles, una página con la que casi inicié mi vaije web y que en septiembre recuperaré.
Mientras esa página de Comic y Filosofía para la que todavía no tengo nombre llega, pondré aquí algunos anticipos de la extraordinaria página Philosophy Comix de Larry Hauser. Pondré siempre un vínculo al original, pero reproduciré aquí la viñeta para poder traducirla.
SNOOPY: Post hoc ergo propter hoc
El autor de Philosophy Comix utiliza esta historieta como ejemplo de la conocida falacia Post hoc ergo propter hoc: una vez que algo ocurre explicamos fácilmente por qué ha ocurrido, pero a mí me parece que también sirve muy bien para plantear cómo nos fijamos en las cosas que confirman nuestras teorías y no atendemos a las que las refutan. Siempre pongo el ejemplo de los taxistas: si tienen un problema con una conductora dicen: "Mujer tenía que ser" y creen que están haciendo una estadística fiable ("Las mujeres no saben conducir)", pero cuando tienen un problema con un conductor nunca dicen "Hombre tenía que ser", sino que lo insultan sin más, con lo que los casos observados de mujeres malas conductoras siempre aumentan y los de los hombres no.
Pero en la historieta, la tercera viñeta muestra la falacia del argumento: si lo haces todas las noches, entonces es absurdo plantearse si el método funciona o no.
Melvin contra E.T.

Hace poco conocí en Terrasa a una chica llamada Irene que me contó la historia de un proyecto que se llama Melvin contra E.T.
Se trata de un documental que cuenta el fascinante caso del dibujante Joaquín Blazquez, quien creó en una historieta a un personaje llamado Melvin.

Al ver su parecido con E.T., cualquiera pensaría que se trata del alter ego malo del extraterrestre de Spielberg, o que el creador de Melvin se vio sometido a una demanda de plagio por parte del poderoso Spielberg. Sin embargo, sucedió todo lo contrario, porque Melvin fue creado antes que E.T. y fue Joaquín Blazquez quien intentó que Spielberg reconociera que lo había copiado. Al parecer, Spielberg ni siquiera contestó a Blazquez.
La versión oficial de la creación de E.T. dice que fue imaginado por el dibujante Carlo Rambaldi, a partir de su dibujo Mujer del Delta, que luego fue modificando siguiendo el deseo de Spielberg de que se pareciera a Einstein y al poeta Carl Sandburg.

Carl Sandburg
Pero también es posible que Rambaldi hubiese leído la historieta de Blázquez.
Seguro que estas dudas y muchas otras se plantean en el documental que prepara el equipo de La caja Negra, que promete ser muy interesante, porque se sigue no sólo el asunto del supuesto plagio, sino la triste vida de un Blazquez obsesionado por que le reconocieran la idea original de E.T.
En la Caja Negra tienen una página web dedicada al proyecto, tan completa que incluso incluye el comic de Blazquez en pdf.
Puedes visitarla con este enlace:
Melvin contra E.T.
Sin la sombra de las Torres
20 de mayo de 2005
Art Spiegelman es uno de los autores de comic más prestigiosos. Entre otra cosas porque es al parecer el único que ha recibido un premio Pulitzer con un comic pero en al categoría de periodismo.El Premio Pulitzer es uno de los premios a su vez más prestigiosos de Estados Unidos. Fue creado por Joseph Pulitzer, magnate de la prensa y rival de William Randolph Hearst A mí me gusta mucho cuando algo sale de las limitaciones, casi siempre subjetivas, que le impone el medio es que es expresado. Por un lado, hay que entender los medios, saber que una película es diferente a una obra de teatro y por tanto no se puede contar de la misma manera, pero, por otro lado, una buena obra casi siempre es traducible a otro medio. ¿Por qué no dar un premio a la mejor narración, ya se trate de cine, comic, teatro, novela, periodismo o radio? En el caso de Maus, la obra premiada de Spiegelman, no hubo necesidad de traducción: simplemente su comic se podía leer como una novela o como un ensayo acerca del Holocausto o como una magnífica crónica periodística.Joseph Pulitzer sabía eso cuando creó sus premios, y por ello concedió libertad a los gestores para modificar o añadir categorías a las originales: cuatro para periodismo, cuatro para cartas y obras de teatro o novelas, uno para educación y otro para viajes de estudio. Además, dejaba al criterio del jurado el dar premios a disciplinas no incluidas en las anteriores o en las actuales (creo que ahora hay 25 categorías diferentes).

Joseph Pulitzer retratado por Singer
Pulitzer era un tipo muy interesante y creo que bastante extravagante. No en vano era de origen... ¡húngaro!. Quizá haya ocasión de hablar de él próximamente en Están entre nosotros (página dedicada a los extraterrestres húngaros) o en un libro que espero publicar pronto acerca del asunto. Mientras tanto, hablemos de Spiegelman.Maus es desde luego una obra maestra del comic, pero también de la literatura (o al menos de la narración) y por supuesto del periodismo. En ella, Spiegelman cuenta el holocausto tal como se lo contó a él su padre. A pesar del éxito de Maus, Spiegelman vivió casi una década 'intentando no hacer comics'. Según él dice, es demasiado trabajo. Sin embargo, tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y la caída de las Torres Gemelas, sintió la necesidad de volver a dibujar.

Art Spiegelman
Y lo que quería dibujar tenía que ver con el 11 de septiembre. No le resultó fácil, porque sus críticas al gobierno de Estados Unidos no sentaban nada bien, ni siquiera al New Yorker, una de las revistas más progresistas de Estados Unidos, que le había encargado precisamente la portada de su ejemplar posterior al 11 de septiembre. Pero gracias a la colaboración de varios periódicos europeos, Spiegelman pudo ir publicando páginas hasta completar 12 planchas.

La portada de Sin la sombra de las Torres,
que fue también la portada del New Yorker
(pero sin la viñeta central)
El formato elegido, a gran tamaño, es el de los antiguos comics de la época de Pulitzer y Hearst precisamente, llenos de vivos colores.Spiegelman no se limita a usar el formato de los comics de principio del siglo XX, sino que recupera a muchos de aquellos personajes clásicos y los integra en la historia, por ejemplo a Yellow Kid (oficialmente el primer comic), Little Nemo, los Katzenjamer Kids (dos de mis preferidos), y Krazy Kat, mi favorito de toda la historia del comic, y también del propio Spiegelman (puedes ver la página que le dedico con este enlace: Krazy Kat). La introducción de estos y otros personajes clásicos en las pesadillas y obsesiones de Spiegelman es a menudo muy ingeniosa y cada plancha es una delicia En cada una de las planchas, Spiegelman va desarrollando todo lo que vio o vivió tras el atentado, por ejemplo cómo fue a recoger a su hija que estudiaba junto a las Torres, pero también su miedo, su descontento y su rabia por la manera en la que reacciona su gobierno, como en esta viñeta:
"Igualmente aterrorizado por Al Qaeda y su propio gobierno", dice el texto. En el lateral se ve la progresiva transformación de Spiegelman en rata. Las ratas son los judios en Maus, mientras que los nazis son gatos: Spiegelman teme verse condenado a vivir lo que vivieron sus padres en la época nazi.
Al final de Sin la sombra de las Torres, Spiegelman escribe un interesantísimo ensayo 'El suplemento del comic' en el que analiza esos comics de principios del siglo XX. Y como regalo final, unas cuantas planchas de la época.