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Anime Classics 1
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Last Life in the Universe

Kakuto

 

 


DIRECTOR
Yusuke ISEYA

ACTORES
Yusuke ISEYA
Atsushi ITOH
Hassei TAKANO
Ryo KASE
Akiko MOMOH
Reiko SUHOU
Teruyuki KAGAWA
Takamasa KAMEISHI
Susumu TERAJIMA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

kakuto

KAKUTO

Iseya Yusuke

 

Suele ser inevitable que si una película la dirige un joven que, además de actor, es modelo y muy guapo las criticas adopten desde el principio un tono paternalista y se trate al recién llegado como a un intruso. Si la película trata de jóvenes que se divierten por el día y por la noche, que consumen drogas, que practican sexo, etcétera, parece imposible que los críticos no aludan a la estupidez o trivialidad del argumento.

Para que se entienda a qué me refiero, reproduzco aquí la crítica de Jordi Picatoste:

"En un mundo en el que gran parte de la población se posiciona en contra de la globalización, hay un concepto que, se quiera o no, parece incontrolable en su expansión a escala mundial (y apostaría que interplanetaria también): la estupidez. Ya no hay motivo para irritarse porque innumerables producciones estadounidenses nos invadan con adolescentes descerebrados. Ya es tarde: la fiebre se ha expandido a otros países. El cine español ya ha producido, incluso, alguna nimiedad del estilo (Gente pez y alguna más cuyo título no recuerdo). Claro que Kakuto, al venir de una cultura como la japonesa es diferente. Pero una vez vista, el regusto que queda es el mismo: mixtura de géneros (comedia y thriller) en el que los protagonistas, jóvenes de vida desordenada y relacionados con actividades ilegales de la mafia nipona, se entregan a un frenesí nocturno en busca de la droga perdida. Todo con exasperantes toques modernillos (cámara nerviosa principalmente) para enganchar, me imagino, a cierta audiencia, aunque no sé a cuál ya que relacionar ese estilo con el público adolescente suena a tópico. Y cómo no, planos gamberros como ese precioso plano detalle de unas manos en cuenco, que no recogen agua bendita sino el vómito de uno de los protagonistas. Entre tanta tontería, y aquí radica la diferencia antes comentada, Yusuke Iseya quiere dotar la película de una importancia que, evidentemente, no tiene y en algún pasaje se recrea en lo que tendría que ser un doloroso retrato generacional. Y no es doloroso, sino insoportable, con diálogos de perogrullo mal insertados dentro de una película que no merece ni cinco minutos de atención. Jordi Picatost

 

Es curioso porque a nadie se le ocurre decir cuando  hace la crítica de un western de Howard Haws, de John Ford o de quien se que trata de una pandilla de asesinos que viven en el oeste y que son a cada cual peor y más descerebrado, que sólo saben recurrir a la violencia para solucionar sus problemas, con efectistas tiroteos y duelos, etcétera, etcétera. Pero con un joven director, modelo y guapo la carnaza está servida. No es la única crítica que he leído en este tono de pretenciosidad elocuente, de dar lecciones al mundo, de mostrar lo tontos que son todos los demás: "a escala interplanetaria" dice ya freno en su afán de cargarse lo que sea como sea.

Pero bueno, es lo que suele suceder. Las críticas españolas son unánimes, otras en inglés elogian la película, pero se pasan cuatro o cinco párrafos justificándose porque les haya gustado. Que es precisamente lo que parece que estoy haciendo yo ahora.

Me gustó muchísimo Kakuto. Junto a Last life in the Universe es la que me ha resultado más intensa de todo el Baff. Me interesaba la historia, me interesaban los personajes, me gustaba el humor, me parecían fantásticas las escenas de acción, me parecían justificados los movimientos de cámara en función de lo que se estaba contando. Y me parece que atrapa eso que quiere atrapar: la energía, la inseguridad, la atracción, el deseo, la prisa, el miedo, la velocidad, las ganas de probar cosas nuevas, el riesgo y todas esas emociones básicas que se asocian a la juventud y que forman parte de las grandes obras de la literatura, del arte y del cine. Así que me he permitido por esta vez ser un poco rimbombante a la manera de Ángel Fernández Santos en sus críticas de El País, pero es la mejor manera de describir esta película.

Kakuto quieree decir "El iluminado" o "El despierto" y sin duda tiene algo que ver con Buda, que quiere decir lo mismo. Pero el carácter kanji de kakuto parece tener un doble sentido, refiriéndose también a ciudad iluminada o ciudad que se despierta.

El director, Iseya Fuyuke hace aquí su debut bajo la producción  de un mito del cine japonés, el director Kore Eda Horokazu (Maboroshi, After Life).

El protagonista Ryo (Iseya Yasuke) está celebrando su 21 cumpleaños con su amigo de la Universidad Makoto y su amigo de la infancia Naoishi.

      Makoto, Ryo, Naoishi

Ryo decide visitar a un amigo que trabaja para un yakuza (mafia japonesa) para conseguir droga y entonces se inicia todo un enredo terrible, en el que también están implicados otros personajes que se van cruzando y descruzando durante la larga noche. El ritmo y la velocidad de los acontecimientos va aumentado hasta llegar casi al paroxismo, pero en mi opinión no de manera torpe y caótica, sino perfectamene medida. Es difícil contar más cosas de la película, porque lo impresionante es como te atrapa esa vida que estalla, siempre y cuando estés dispuesto a dejarte atrapar. No hace falta haber vivido situaciones semejantes para epxerimentarlo: como dije antes no sé por que es perfectamente posible identificarse con unos brutos del salvaje oeste y no puede uno sentir una mínima afinidad con unos jóvenes japoneses del siglo XXI.

 

Comentarios

 


26 de mayo de 2004

Daniel Tubau, 2004 danieltubau.com