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ANIME CLASSICS 1

Rabbit and Tortoise (Usagi to kame) 1924. Tosanae Yamamoto, 16mm, 7 min., mudo.

Shou’s Adventure (Shouchan no boken) 1924/25 o 1926. Director desconocido. 16mm, 8 min., mudo.

Easygoing Guy Yamazaki Kaido (Nonki na tosan yamazaki kaido) 1924/25 o 27. Hakuzan Kimura , 35mm, 3 min., mudo

The Story of Songoku (Songoku monogatari) 1926. Noburou Oofuji, 35mm, 8 min., mudo

Ship of Oranges (Mikanbune). 1927.Noburou Oofuji, 16mm, 8 min., mudo

Momotaro is the Greatest (Nihonichi no momotaro).1928. Tosanae Yamamoto, 35mm, 14 min., mudo

The Bunbuku Teapot (Bunbukuchagama). 1928 o 1931. Yasuji Murata, 16mm, 16 min., mudo

The Story of Shiobara Tasuke (Shiobaratasuke) 1925. Hakuzan Kimura, 35mm, 10 min. Sonorizado en 1941.

Dreamy Urashima – Easygoing Guy Goes to Paradise (Yume no urashima –
nonki na tosan ryugumairi). 1925.

Hakuzan Kimura, 35mm, 8 Min., sound track added in 1942.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANIME CLASSICS 2

Hanasakajijii
The Grandfather Who Makes the Flowers Bloom 1928, Yasuji Murata, 16mm, 7 min., mudo.

Doubutsu olympic taikai
Animal Olympics. 1928. Yasuji Murata, 16mm, 8 min., mudo.

Removing the Lump (Kobu tori). 1929. Yasuji Murata, 16mm, 10 min., mudo.

Taro’s Steamtrain (Taro-san no kisha). 1929. Yasuji Murata, 16mm, 8 min., mudo.

Aerial Momotaro (Sora no momotaro). 1931. Yasuji Murata, 16mm, 10 min., mudo.

Taro’s Adventurous Photo Shoot (Taro-san no boken satsuei). 1929. Tosanae Yamamoto, Takamasa AIHARA, 35mm, 8min. VO.

Black Cat (Kuro nyago). 1929. Noburou Oofuji, 16mm, 2 min. VO.

Village Festival (Muramatsuri). 1930. Noburou Oofuj, 35mm, 3 min. VO.

The Monkey Masamune (Saru masamune). 1930. Yasuji Murata, 35mm, 8 min. VO.

Song of Spring (Haru no uta). 1931. Noburou Oofuji, 16mm, 3 min. VO.

Ameya the Possum (Ameyadanuki). 1931. Director desconocido. 35mm, 6 min. VO.

 

ANIME CLASSICS 1-6

 

 

ANIME CLASSICS 1

1924-1928

Anime es la palabra japonesa para denominar los dibujos animados. Es una de esas cosas paradójicas del lenguaje, puesto que anime no es una palabra japonesa, ni siquiera anglosajona (animation/anime) sino, según parece, francesa: dessin animé (dibujo animado). Y sin embargo, ahora, decir anime suena inevitablemente a japonés, a dibujos animados japoneses.

En el ciclo Anime Classics, dividido en seis sesiones, se proyectaron algunos de los primeros dibujos animados que se conservan. Era una ocasión única, porque muchos de estos animes ni siquiera se han podido ver en japón en las últimas décadas.

Aunque los primeros animes que se conservan son de 1924, se sabe que ya había en 1917. Se considera que el primer anime fue creado por Oten Shimokawa, quien dibujó la aventura Mukuzo Imokawa el portero, pintando directamente con tinta negra sobre el celuloide.

En los siguientes meses, de 1917, Imokawa hizo más cortometrajes, todos de cinco minutos de duración. Al mismo tiempo, Seitaro Kitayama hizo las primeras adaptaciones animadas de cuentos tradicionales japoneses, como el protagonizado por Momotaro, del que hablaré en detalle más adelante.

En 1924 varios animadores crearon estudios de animación caseros y Sanae Yamamoto creó un célebre anime Obasuteyama (La montaña en la que las ancianas son abandonadas) que se considera el más viejo anime conservado.

No se proyectó esa obra en el Baff. pero sí varias de es mismo año, como Usagi to kame (La liebre y al tortuga) que es el célebre cuento de la carrera entre la liebre y la tortuga.
En estas piezas cortas (la más larga dura 16 minutos) se puede ver cómo evoluciona la técnica y como las primeras obras, de movimientos un poco torpes se van refinando y se logra poco a poco una animación más continua. Incluso se ve claramente que muchas de estas obras consistían en un fondo opaisaje fijo sobre el que se desplazan muñecos hechos de piezas sueltas (cabeza, pies, brazos y piernas). Lo que se hace es mover las piezas y grabar las distintas posiciones. Naturalmente hay varias caras y cuerpos diferentes para cada personaje: mirando a un lado, al otro, escorzos diversos, de frente y de espaldas.

Creo que de todas las piezas, la que más me gustó fue Bunbukuchagama, (La tetera Bunbuku), que trata de un campesino que salva a una especie de ardilla de una trampa y luego al ardilla se mete dentro de una tetera y hace todo tipo de diabluras.

En La aventura de Shou (Souchan no boken) se ven camellos y está claro que este animal es tan exótico en Europa o Estados Unidos como en Japón.

En estos primeros animes aparecen dos personajes que se repetirán una y otra vez en la historia del anime y del manga: Songoku y  Momotaro.

Songoku, conocido hoy por ser el protagonista de Bola de dragón, es un personaje de una de las más famosas aventuras chinas: El viaje al Oeste del Rey Mono, escrita por el sacerdote budista Wu Cheng en el siglo XVI y que ahora está publicando la editorial Siruela en versión íntegra (cientos o miles de páginas).

Momotaro, el protagonista de Nihonichi no momotaro (momotaro es el mejor) y de otras historias, y que volverá a aparecer en las sesiones de anime classics es un héroe japonés equivalente a Juan Sinmiedo o Juan Matagigantes. En el cuento tradicional se cuenta que una pareja de ancianos no podía tener hijos y que un día encontraron un melocotón muy grande. Dentro del melocotón había un niño, al que llamaron Momotaro, porque momo significa melocotón y taro "niño". Pero Momotaro es, al parecer, casi una denominación para el tipo de héroe ideal y por eso muchos animes lo tienen como protagonista, aunque ya no tengan nada que ver con el cuento original.


 

ANIME CLASSICS 2

Otros 11 cortometrajes de animación. Con un dibujo mucho más cuidado que en la sesión anterior y una animación muy mejorada.

Varios parecen basarse en cuentos tradicional japoneses o extranjeros, como el segundo (El abuelo que hacía florecer las flores), en el que una pareja de ancianos encuentra un tesoro gracias a su perro y después el vecino envidioso quiere encontrar otro tesoro usando al perro, pero el perro no encuentra nada bueno para el vecino y al final el vecino mata al perro. Después, el anciano compite con el vecino ante el emperador haciendo magias diversas. El viejecillo consigue que florezcan almendros lanzando algo así como copos de nieve, mientras que el vecino sólo consigue llenarlo todo de ceniza. Era, por cierto, muy bonita esta parte, con la ceniza del vecino cubriéndolo todo y que parecía hecha con algún método de rascado de tinta seca: por ejemplo, rascando un cepillo de dientes lleno de tinta y lanzándola sobre el lienzo.

Otro cuento también me suena mucho: Kobu Tori en el que un personaje tiene una especie de malformación congénita, un carrillo hinchado y colgante. Y una noche encuentra a los genios o demonios del bosque y baila para ellos y les complace y divierte con todas sus guasas y los demonios estiran y estiran de su carrillo y le quietan la malformación.

Como en el caso del viejecillo y su vecino, la estructura es la misma: ahora será un amigo el que querrá buscar a los genios para que le quiten el carrillo hinchado (quizá sean parientes o vivan en un pueblo muy endogámico). Encuentra a los genios, pero baila fatal, causa todo tipo de desastres e incluso intenta robar al poción mágica, así que los genios le castigan y no sólo le dejan su carrillo hinmchado, sino que le añaden el que le quitaron a su amigo (lanzándoselo como una pelota que se le queda pegada en la cara).

Me pareció muy divertido el de las Olimpiadas animales (Doubutsu olympic taikai), en el que los animales compiten en diversas pruebas. Por ejemplo, un cerdo contra un mono.

En esta y en otras historias protagonizadas por animales de estos animes se ven bastantes una coincidencia en los estereotipos animales: los monos son simpatáticos, atrevidos, casi siempre amigos del héroe, traviesos y a veces sinvergüenzas; los perros son fieles, los cerdos tontos o malos, como en el anime del viaje en tren, donde un millonario maleducado es un cerdo.

La aventura aérea de Momotaro (Sora no momotaro), debe esconder cierto simbolismo bélico.

Momotaro, el héroe tradicional
nacido de un melocotón, ahora
en aventuras aéreas

Seguramente cada animal representa a un lugar. Los héroes se tienen que enfrentar a un águila maligna que tiene toda la pinta de representar al águila estadounidense. Las focas isleñas atacadas parecer representar las islas del Pacífico, océano por cuyo control competían Estados Unidos y Japón. La ballena que parece medio aliada con los héroes ha de ser sin duda China.

Hay que tener en cuenta que en esa época Japón había logrado ocupar un puesto entre las grandes potencias mundiales, sorprendiendo al mundo entero con su victoria aplastante en la guerra ruso-japonesa de 1905. Se empezó entonces a hablar del peligro japonés (un peligro amarillo, como después lo sería el chino). En este anime se ve claramente que también los japoneses hablaban del peligro (no sé si lo llamarían blanco, rosa o gaijin (extranjero), representado por los estadounidenses: águilas rapaces que se querían apoderar de las islas del Pacífico y de los países del sudeste asiático.

Curiosamente, hace unos días leí un famoso artículo escrito por William James hacia 1910: El equivalente moral de la guerra, en el que se menciona un libro de un general norteamericano en el que plantea un enfrentamiento Japón/EEUU:

"El general Lea hace una detallada comparación de la fuerza militar que tenemos actualmente opuesta a la fuerza de Japón, y concluye que las Islas, Alaska, Oregón y el sur de California caerían sin apenas resistencia, que San Francisco habría de rendirse en quince días ante un cerco japonés, y que en tres o cuatro meses la guerra terminaría, y nuestra República, incapaz de recuperar lo que con descuido no protegió, se desintegraría entonces, hasta que algún César se planteara volver a unirnos como nación."

Este planteamiento o es algo que ahora nos parece un argumento de ciencia ficción poco creible (de ciencia ficción retrospectiva o ucronía), pero está claro que entonces era una posibilidad real: Japón se hizo en 1937 con el control de toda China y hundió la mitad de la flota estadounidense en Pearl Harbor (ya hablaré de un anime en el que se cuenta este suceso).

En algunas de estos cortometrajes, al mismo tiempo que se proyectaba la película se ponía un disco, haciéndolo coincidir con la acción. Aquí estan tambien los primeros karaokes de los que yo tengo noticia: la letra de la canción aparece impresa junto a las imágenes. Hay que tener en cuenta que también sonaba el disco, por lo que todo el cine debía cantar al unísono. Incluso, en una de las piezas, una bolita va señalando los caracteres en el momento adecuado, para ayudar a los cantantes, como en los karaokes modernos. Así que, al parecer, el karaoke no es un invento tan moderno (se dice que se inventó en los años 70 en Köbe por un tal Daisuke Inoe) y que los japoneses ya eran aficionados a él en los años 20 o 30. Supongo que también en Estados Unidos y Europa existirían por la época cosas similares. No lo sé. Intentaré averiguarlo, aunque el karaoke siempre se ha considerado, al menos en España, un invento típicamente japonés.

Imagen de uno de los animes sonoros

 

Por cierto ahora hay una cosa nueva que es como el karoke pero interpretando toda una película. El aficionado a este entretenimineto interpreta toda la película, con movimientos, diálogos y efectos sonoros incluidos. A veces son dos o más personas a la vez. Supongo que pronto llegará a España.

También se ven en estos animes temas cómicos universales, como la cáscara de plátano en la que se resbala un personaje.

Aunque en muchas de las historias los personajes, hombre o animales, visten al estilo occidental, no recuerdo ninguna que trascurra en algo aparecido a Europa o Estados Unidos. Sin embargo, como ya dije en lo referido a Anime Classics 1, también para los japoneses, como para nosotros y los americanos, África es el lugar de la fantasía y la aventura. También aquí los negros que habitan áfrica son presentados como salvajes e ingénuos. Sorprende que no haya, sin embargo, referencias  a la India, que es la tierra del misterio y la magia también para los japoneses (e incluso para los chinos).

 

Comentarios


 


Daniel Tubau, 2004 danieltubau.com