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WANG WEI


Primer movimiento
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Un experimento poético

Un experimento chino

 

Todo empezó cuando leí un artículo de Eliot Weinberger en un número especial de la revista El Paseante dedicado a China. Tengo ese ejemplar desde hace bastante tiempo, y de vez en cuando leo alguno de los artículos. No sé por qué leí precisamente ese durante una breve enfermedad (seis días) que me obligó a mantenerme en ayunas durante dos días. Se me ocurrió hacer una especie de juego y empecé a mandárselo a varias personas.

PRIMER MOVIMIENTO

Hola. Puesto que voy a mandar esto a varios amigos y amigas, me dirigiré a un ente abstracto que parezca muy concreto. Tú puedes imaginar que te hablo precisamente a ti.
  Se trata de una especie de juego, ya conoces mi enfermiza afición a los juegos. Estaba en Madrid en mi casa en mi lecho de dolor y leía un artículo de un número especial de una revista (El Paseante) y entonces sucedió algo. Pero, lo mejor será que tú también leas el artículo que yo leía, para que te pueda suceder lo que a mí me sucedió y puedas hacer lo que yo hice.

CÓMO SE TRADUCE UN POEMA CHINO

Eliot Weinberger
(Traducción del inglés de Menchu Gutiérrez)


 Poesía es aquello que es digno de ser traducido. Por ejemplo, este poema de cuatro versos, de mil doscientos años de antigüedad: una montaña, un bosque, un pedazo de musgo iluminado por el sol poniente. Se trata de un fragmento de la literatura china. Su forma hablada ha dejado de ser la que utilizó su autor en el pasado. Se ha hecho —por siempre y en sí mismo— inseparable de su lenguaje. Y , sin embargo, algo inherente a él le ha obligado a llevar una vida nómada: a insinuarse en la mente de los lectores; a exigir comprensión (pero en los términos propios del lector); a provocar pensamientos; incluso, algunas veces, a imponer su escritura en otras lenguas. La gran poesía vive en un estado de perpetua transformación, de perpetua traducción: el poema muere cuando no tiene dónde ir.
  Las transformaciones impresas, que adoptan el nombre formal de «traducciones», se convierten en sus propias criaturas, e, igual que el poema, llevan vidas errantes. Algunas de estas vidas son largas, otras no. ¿Qué clase de criaturas son? ¿Qué sucede cuando un poema, cuyo origen fue y sigue siendo chino, se convierte en una composición de poesía inglesa, española o francesa?

I. TEXTO
wang 

El poema fue escrito por Wang Wei (c.700-761), conocido en su tiempo como acaudalado pintor y calígrafo budista, y para las generaciones posteriores, como maestro de la poesía, en una época de grandes maestros como fue el período de la dinastía Tang.
La estrofa de cuatro versos pertenece a una serie de veinte poemas inspirados en distintas vistas cercanas al río Wang (nombre no relacionado con el de su autor). Los poemas fueron escritos como parte de un paisaje horizontal, pintado en un rollo de papel de gran tamaño: un género de su invención. La pintura fue copiada (traducida) durante siglos. El original se perdió y las copias más antiguas que se conservan datan del siglo XVII: el paisaje de Wang después de novecientos años de transformaciones.
  En chino clásico, cada carácter (ideograma) representa una palabra de una sola sílaba. En contra de la opinión más extendida, son pocos los caracteres completamente figurativos; si bien, parte de su vocabulario básico es pictográfico y, con la ayuda de esos pocos centenares de caracteres, uno puede jugar a creer que lee la escritura china.
  Si leemos el poema de izquierda a derecha, y de arriba abajo, el carácter 2 de la línea 1 parece una montaña, el último carácter de la misma línea, una persona, se trata en ambos casos de estilizaciones desarrolladas a partir de representaciones más literales. El carácter 4 de la línea 1 era el favorito de Ezra Pound; según su interpretación: un ojo soportado por dos piernas, es decir, el ojo en movimiento, ver. El carácter 5 de la línea 3 está formado por dos árboles, bosque. Las relaciones espaciales aparecen particularmente representadas en el carácter 3 de la línea 3, entrar, y el carácter 5 de la línea 4, arriba o sobre, encima de.
  Más característico de la escritura china es el carácter 2 de la línea 4, brillar, el cual contiene una imagen del sol, en el extremo superior izquierdo, y del fuego, en la parte inferior, así como un elemento puramente fonético —clave para la pronunciación de la palabra— en el extremo superior derecho. La mayoría de los caracteres restantes no tiene un contenido pictórico que ayude a su comprensión.

II. TRANSLITERACIÓN

LÙ ZHÁI
Kóng shan bù jiàn rén
Dàn wén rén yü xiang
Fan jing (ying) ru shén lin
Fu zhao qing tai shang

La transliteración ha sido efectuada a partir del chino moderno, utilizando el singular sistema en curso, el sistema pinyin. Obvio, quizá para los rumanos que colaboraron en su desarrollo, pero no para personas de habla inglesa, el sonido zh equivale a un sonido 11 fuerte, con un vestigio de ch (j, inglesa); el sonido x a un sonido s (s, inglesa, fuertemente aspirada); el sonido g a un sonido ch (una dura ch inglesa) y el sonido a equivale a un sonido a (ah, inglesa, como en father).
  A pesar de que los caracteres siguen siendo los mismos, su pronunciación ha cambiado considerablemente desde la dinastía Tang. En los años veinte, el filólogo Bernhard Karlgren intentó recrear el lenguaje Tang; podemos encontrar una transliteración de este poema, realizada con el sistema Karlgren, en el libro 55 Tang Poems (Yale,1976), de Hugh M. Stimson.
Lamentablemente, la transliteración aparece escrita en su propio lenguaje imponente, con letras invertidas, letras que flotan por encima de palabras y un bosque nivelado de señales diacríticas.
  De entre las lenguas más importantes, la china es la que menor número de sonidos tiene. En chino moderno un monosílabo se puede pronunciar en cuatro tonos, pero cualquier sonido dado en cualquier tono dado tiene gran número de posibles significados. De esta forma, una palabra monosilábica china (y, a menudo, el carácter escrito) resulta comprensible sólo en el contexto de la frase; un fundamento lingüístico, quizá, para la filosofía china, que siempre estuvo basada en la relación más que en la sustancia.
En el caso de la poesía, esto significa que la rima es inevitable, y el «metro» occidental, imposible. La métrica china está íntimamente relacionada con el número de caracteres integrados en cada línea y la distribución de los tonos, ambos intraducibles. Pero los traductores tienden a precipitarse allí donde los hombres sabios nunca se atrevieron, y, a menudo, los encontramos intentando insuflar patrones de rima chinos en el medio hostil de. una lengua occidental.

III. TRADUCCIÓN CARÁCTER POR CARÁCTER
Kóng

Vacío

shan

Montaña (s)

Colina (s)

(negativo)

jiàn

Ver

rén

Persona

Gente

Dàn

Pero

Sólo

wén

Escuchar

rén

Persona

Gente

Palabras

Conversación

xiang

Sonido

Producir eco

Fan

Regresar

jing (ying)

Brillante

Esplendor

Sombra (s)

ru

Entrar

shén

Profundo

lin

Bosque

Fu

Regresar

Otra vez

zhao

Brillar

Reflejar

qing

Verde

Azul

Negro

tai

Musgo

Liquen

shang

Arriba

Sobre

Encima de

cima

He presentado sólo aquellas definiciones que son  aplicables a este texto. Existen varias más.
Un solo carácter puede ser nombre, verbo y adjetivo. Puede, incluso, tener lecturas contradictorias: el carácter 2 de la línea 3 significa, al mismo tiempo, jing («esplendor») y ying («sombra»). Una vez más, el contexto lo es todo. Una de las grandes dificultades que se le plantean al traductor occidental es la ausencia de tiempos en los verbos chinos; en el poema, lo que está sucediendo ahora, ya ha sucedido y sucederá. De la misma forma, los nombres no tienen número: rosa es una rosa y todas las rosas. Contrariamente a lo que se evidencia de la mayor parte de las traducciones, la primera persona del singular raras veces se utiliza en poesía china. Al eliminar la mente individual y controladora del poeta, la experiencia se torna, simultáneamente, universal e inmediata al lector.
El título del poema, Lu zhai, es el nombre de un lugar, algo parecido a Arboleda del ciervo (Deer Grove), el cual he tomado de un mapa de Illinois. Probablemente, alude al Parque de los Ciervos de Sarnath, donde Gautama Buddha predicó su primer sermón.
  Las dos primeras líneas son bastante claras. El segundo par, como veremos, presenta muchas lecturas posibles, todas ellas igualmente «correctas».

[FIN DEL ARTÍCULO DE ELIOT WEINWERGER]

Además, gracias a Hugo Rocha y a la página China the beautiful, puedes escuchar una lectura del poema:
Wang Wei: Deer Park Ermitage

¡ NO LEAS TODAVÍA LAS TRADUCCIONES DEL POEMA QUE HAY EN ESA PÁGINA !

Y por si esto no fuera suficiente, añado aquí, de mi propia cosecha una transliteración al español del poema, pues lo que ofrece Weiberger es una transcripción del poema en pinyin y mucha gente no sabe leer pinyin:

PINYIN

LÙ ZHÁI
Kóng shan bù jiàn rén
Dàn wén rén yü xiang
Fan jing (ying) ru shén lin
Fu zhao qing tai shang

ESPAÑOL

La t' pronunciada expulsando aire, casi escupiendo
La j como en francés "Je"

Lu chai
Kong shan pu tchian jen
Tan wen jen yu siang
fan jing ju shen lin
Fu tzao ching t'ai shang

Aquí termina el primer envío, pero no el artículo de Weinberger, que empieza a ponerse realmente interesante. Antes de enviarte el resto, me gustaría que hicieses lo que yo hice: interrumpí la lectura y escribí una traducción del poema. Después sigue leyendo.
  Para traducir el poema, por supuesto, lo único que tienes son las palabras que aparecen en la tabla "Traducción carácter por carácter": en cada casilla se ofrecen las posibles traducciones de cada uno de los caracteres chinos del poema. Es decir, la primera fila son los primeros cinco caracteres, etcétera.
 Esto es sólo un entretenimiento, y espero que un placer: yo no dediqué más de cinco minutos a mi intento de traducción. Ten en cuenta lo que dice el autor del artículo acerca de la ambigüedad de las palabras chinas: no se indica si es plural o no, no se indican los pronombres personales, no se indica tampoco el tiempo verbal… Así que tú tienes que decidir esas cosas.
  Cuando hayas enviado tu traducción, puedes seguir leyendo este documento y hacer el segundo movimiento.
  Si tienes alguna duda, puedes consultarme por cualquier método, aunque temo que sólo podré resolverla si lo haces por uno de los canales tradicionales para la comunicación humana. Por ejemplo, correo electrónico:
(danieltubau@gmail.com).

Salud

daniel tubau

 

 

Envíos primer movimiento

 

Envía una traducción (pero no leas las que hayan enviado otros):

 

 

RESPUESTAS AL PRIMER MOVIMIENTO

¡No leas estas respuestas si no has enviado ya tu traducción!

Personas que han enviado la traducción:

Natalia Tubau, Victoria García, Ana Aranda, Nacho López, Alicia Sagi-Vela, Carmen González, Fernando Fuenteamor, Alfonso Amador, Karina Pacheco, María Cabrejas, Luis Rodríguez, Tonino, Marcos Méndez, Luis Jiménez Vicioso, Bruno Tubau, Anónimo 001, Leafar, 1+, Cafeína, Xavierxia, Hugo Rocha, Roser Amills, Luis Chacón, Lorena Faúndez, Alberto Magnet, Daniela Rodríguez, Juan, Encarna (Zelestina), Daniel Tubau.

La primera en contestar fue mi hermana Natalia.

Yo le había enviado el siguiente mensaje:

“Te mando una especie de juego. ¿Puedes hacer también una copia y dársela a
Iván? Besos, Daniel.”

Natalia me respondió ese mismo día:

"No sé que pretendes, pero yo te sigo el juego, ahí va mi particular traducción del poema:"

RESPUESTA NÚMERO 1: NATALIA TUBAU

No hay nadie en la montaña
sólo se oye el eco de las palabras de la gente.
Caen (regresan) las sombras sobre el profundo bosque
y otra vez brilla el verde de los líquenes en la cima.

Al final, Natalia añadía:

“ No sé si es eso lo que me pedías, pero al menos suena poético y evoca la solitaria contemplación de una puesta de sol. Espero que lleves con resignación tu ayuno. Un beso, Natalia”

Le contesté lo siguiente:

“Has sido la primera en contestar y por ahora la única. Aquí tienes la segunda parte. Pero también tienes que hacer llegar una copia de la primera parte a Iván. Muchos besos”

María Cabrejas también contestó pronto, pero sólo para decirme que había recibido mi mensaje y que me enviaría el poema:

“Hola Dany: ante todo :QUE LINDO RECIBIR MENSAJES TUYOS!!!!!!! Prometo que en estos días voy a responder intentando una traducción. Muchos cariños. María.”

A Fernando Fuenteamor le escribí:

“Hola de nuevo, ¿Cómo va todo? Te mando una especie de juego. Espero tu respuesta. Un abrazo, Daniel”

Fernando, desde Canarias me contestó el 7 de junio:

“Dani,eres un caso. Voy a intentar este jueguecito que propones. Como voy a Madrid el 19, te llamo y nos vemos. Abrazos,Fernando”

Vicky (mi madre) me dijo por teléfono que no entendía nada de lo que le había mandado. Al final se aclaró el asunto: yo le había mandado por error la segunda parte en vez de la primera, así que le mandé la primera con un aviso.

Enseguida me mandó la traducción:

“7 de junio del año 2000: No sé si he sabido interpretar el juego. Ahí va mi poema:"

RESPUESTA NÚMERO 2 VICTORIA GARCÍA

No sé si he sabido interpretar el juego. Ahí va mi poema:
Nadie habita en la solitaria montaña
Sólo se oyen los ecos de antiguas voces
Regresando como sombras al profundo bosque.
Y en la cima el verde musgo vuelve a brillar”

 

Después me llegó un correo de Karina con una duda:

“Allillanchu Danicha:

Recibido el poema chino. Traducirlo resulta diver. Hice una version pero tengo una duda: ¿está permitido incluir artículos, conjunciones y alterar el orden de las palabras de una línea?

Bueno, ya me dirás.

Que estés recuperado, y si no, que sigas pasando una convalecencia feliz (como así parece, ja, ja). Ahora me voy corriendo a mis clases de runasimi (runa= humano, gente; simi= lengua, idioma).

Un beso y muchas más luces, mishk'i Danicha.

Karina

Le contesté enseguida: "Vale todo lo que tú quieras. No hay reglas. Besos, Daniel" 

A Ana le envié este mensaje, que ya empezaba a resultar un poco repetitivo (para mí):"Hola, te mando una especie de juego".

Ana hizo la traducción delante de mí, por lo que me esforcé en no decirle nada para no influir. Esta es su traducción: 

Respuesta Nº3: ANA ARANDA

Las montañas están vacías. No se ve a ninguna persona
Sólo se escucha el eco de unas palabras
Regresa la sombra al entrar en el profundo bosque
Otra vez se refleja el musgo azul en la cima

Nacho vio el juego y quiso hacerlo también. Enseguida lo leyó e hizo su traducción, que escribió sin separar versos y todo en mayúsculas bien grandes:

Respuesta Nº 4: NACHO LÓPEZ

Vacía montaña, no verás personas, pero escucharás gentes conversando, produciendo eco regreso brillante entrada profunda cual bosque otra vez reflejando verde musgo encima de la cima.

Poco después, Alicia entregó su traducción:

RESPUESTA Nº5 ALICIA SAGI-VELA

No vio la montaña vacía
Sólo escuchó el eco de las palabras
Al regreso, entró en el profundo y brillante bosque
Vuelve a brillar en la cima el verde musgo

 

Carmen también andaba por allí (por la oficina) y se enteró del juego. Leyó la primera parte e hizo su traducción: 

RESPUESTA Nº 6 CARMEN GONZÁLEZ

Colina vacía
No se ve ninguna persona
Pero se escuchan palabras de gente
Traídas por el eco
Regresa la sombra y entro en un profundo bosque
Otra vez brilla el verde del musgo
Arriba, en la cima

Alicia entregó entonces su segunda traducción. Pero esa la pondré más adelante, para seguir el orden de los envíos. 

Desde Canarias, llegó la traducción de Fernando Fuenteamor, con este mensaje:

“Dani, el avieso:

Oye, diabólico amigo, aquí te mando mi “versión” del poema chino. Ya es gana que tienes de jugar con nosotros, pero bueno estoy muy interesado en cómo continuamos...

Espero que te sirva para tu experimento y espero tus noticias. Abrazos, Fernando"

RESPUESTA Nº7 FERNANDO FUENTEAMOR

En la soledad de las colinas no se ve a nadie,
Sólo se escucha como un rumor de palabras…
Regresar a las sombras del bosque umbrío.
Hasta el lugar donde reverbera al sol el verdinegro color del líquen

 

Alfonso me hizo una pregunta por teléfono: si los caracteres chinos se leían en horizontal o en vertical. Le dije que en horizontal de arriba abajo. Él hubiera preferido que fuese al revés pues veía más posibilidades a Vacío-pero-regresar-regresar que a Vacío-montaña-(negativo)-ver-persona. Me mandó su traducción con el siguiente mensaje:

“Dani, ahí va lo mío. Para ser riguroso con tu planteamiento, le he dedicado exactamente cinco minutos. Así que la cosa no es muy allá.

Espero instrucciones. Un abrazo".

RESPUESTA Nº 8 ALFONSO AMADOR

Las montañas están vacías, no se ve a nadie
pero se escucha el eco de una conversación
Así que regreso a las sombras de lo más profundo del bosque
y brilla otra vez el verde sobre los musgos.

Karina me envió desde Perú su traducción:

"Hola Danielito!

Pues aquí te envío mi traducción:

RESPUESTA NÚMERO 9: KARINA PACHECO

Caminante no hallarás silencio en las montañas
Y en las palabras de los hombres sólo hallarás ecos
Regresa al esplendor de la sombra, sumérgete profundo
Y vuelve otra vez al brillante musgo de la cumbre

Luego añadió un comentario acerca de su traducción y acerca de otra traducción:

“Incluí caminante pues la quinta figurita de la primera línea me parece a mi un hombre que camina hacia adelante habiendo pasado por las montanas. Y hablando de caminantes, esta es la traducción al quechua del "caminante no hay camino se hace camino al andar" de Machado:

Puriq manan nan kanchu

Nan ruwakun purishan

El nan es nhan (este ordenador no tiene acentos ni la letra enhe).

Bueno chicucha, salud, besos y luces:

Karina.

 

María Cabrejas desde Buenos Aires contestó

HOLA AMIGO: ME RESULTA INTERESANTE SENTIRME EN ALGO ASI COMO UN TALLER LITERARIO A DISTANCIA (OCEANO POR MEDIO Y A MUCHA DISTANCIA) HUMILDEMENTE NO SE SI SOY MERECEDORA DE INTENTAR UNA TRADUCCION , NI SI ENTENDI LA CONSIGNA, PERO AL MENOS ESTE ES UN INTENTO:

RESPUESTA NÚMERO 10: MARÍA CABREJAS

En lo vacío de la montaña no se ven personas
sólo se escucha la gente,sus palabras,el sonido producido por el eco
al regresar a las sombras, entrando a lo profundo del bosque
otra vez un reflejo,verde del musgo sobre la cima.

 

María añadió también un comentario:

Yo entiendo que desde el lugar donde estás sólo escuchas ecos y ves reflejos de lo que pasa en otro lado. Lo que está más allá siempre son reflejos de imagen o sonido para nosotros.

Es la primera vez que leo (si se puede decir que eso hice) un poema chino, así que pido disculpas a los chinos...

El fin de semana quedé con Luis a tomar unas copas y a bailar, así que me costó mucho no darle pistas acerca del juego, pero resistí. El lunes me envío su traducción, que tenía escrita desde el jueves o el viernes:

"Querido amigo,    aquí te envio el poema traducido.

   Un abrazo,   Luis"

Respuesta nº 11: LUIS RODRÍGUEZ

No se puede ver una persona en una montaña vacía,
pero sí escuchar el eco de las conversaciones de la gente.
Al entrar en la profundidad del bosque regresa la sombra,
pero también regresa el brillo del musgo verde.

 

Vicky me mandó otra versión "Y ahora, en verso:"

 

RESPUESTA 14: VICTORIA GARCÍA (2)

A la montaña vacía
sólo el eco trae voces
el sol penetra en la umbría
y el musgo refleja luces

  

También se lo envié a Tonino:

"Querido Tonino: esto es una especie de juego, en el que no tienes (tenéis que hacer mucho esfuerzo). Ya va la cosa por el cuarto envío, pero enseguida te puedes poner al día, pues tras el quinto envío seguramente habrá un parón de una semana... Bueno, la cosa consiste en que yo te mando un texto, tú haces una pequeña tarea y a cambio yo te mando lo siguiente. En un archivo adjunto tienes la primera parte. Un beso fuerte, Daniel"

Tonino me contestó con una traducción y un comentario:

"Hola Dani, te envío mi respuesta completa y algo de carta y una sorpresa tautológica"

Respuesta nº13. Tonino

(Traducción y comentario que estoy buscando)

Le contesté con la segunda parte:

Querido Tonino: aquí te mando la segunda parte. Me ha gustado mucho tu comentario, pero todavía no puedo hacerte ningún comentario. Muchos besos.

Y a Luis Jiménez Vicioso:

Querido Luis: Además de que tenemos una cena pendiente, quería hacerte unas consultas sin importancia (te llamaré mañana). además, quizá te apetezca jugar a un juego en el que también participa Fernando. Es muy sencillo: sólo tienes que abrir el archivo adjunto. Un beso

 

Marcos me envió dos traducciones y un comentario:

"Dani, te envío dos traducciones. Una pretende ser más literal, la otra quizá se aleje más del original pero me gusta más. Por cierto que, después de este experimento, empiezo a pensar que traducir poesía china es tarea imposible.

RESPUESTA 14: MARCOS MENDEZ

En la montaña vacía, donde no se ven personas,
sólo se escuchan conversaciones reverberadas
que regresan brillantes desde el profundo bosque
hasta la cima, reflejando de nuevo el verde musgo

 

RESPUESTA 14b: MARCOS MENDEZ (2)

En el vacío pétreo de tu ausencia
hablo con tu eco
como la sombra que del profundo bosque
te devuelve reflejada el musgo negro


Le respondí con este mensaje:

"Marcos: aquí va la segunda parte. Como sabes, las reglas del juego me impiden opinar sobre tu traducción (tus traducciones).
Un abrazo, Daniel"

Intenté de nuevo enviar la primera entrega a Jose:

“Espero que ahora lo recibas. Un abrazo.”

 

El siguiente en contestar fue Luis Jiménez Vicioso:

"Querido dani, no se si he entendido bien el juego, de todas formas ahí te mando la traducción, tampoco es que me haya roto la cabeza pensando.
Besos. Luis.
Mándame la segunda entrega del juego. hasta pronto."

RESPUESTA Nº15: Luis Jiménez Vicioso

nada en la montaña, no se ve a nadie,
solo se escucha el eco de las conversaciones de la gente,
que viene de las sombras de la profundidad del bosque,
y vuelve a reflejarse en los azulados líquenes de las cimas.

Mi hijo Bruno, el concursante más joven (nueve años) también hizo una traducción en cinco minutos:

Nº 16: Bruno Tubau

Esto está vacío, en esta colina no veo a nadie
Pero sólo puedo escuchar la conversación de la gente y el sonido de las palabras
Yo regreso al bosque sombrío y profundo
Otra vez se refleja el verde en el líquen sobre la cima

[He extraviado algunas traducciones, como las de Tonino y la de Jose, que espero encontrar y añadir pronto aquí]

Hasta aquí la aventura de Wang Wei por correo electrónico privado. Pero años después, decidí resucitarlo en mi página web.

 

Wang Wei regresa en la red (y más respuestas)

Anuncio de Wang Wei en el weblog Worlds

Antes del concierto de Fangoria, estuve con Aitor en un recital de Wang Wei. Eran los Poemas del río Wang, que escribieron Wang Wei y Pei Di, ahora editados por la editorial Trotta. También fue un gran placer, del que hablaré mañana.

Publicado en Worlds, el 28 de mayo de 2004: Fangoria en Madrid

Pero "mañana" fue varios días después, en otro weblog: Mazda.

 

Wang Wei regresa en el weblog Mazda

El 8 de junio de 2004 decidí reanudar el juego:

WANG WEI

Hace unos días fui con Aitor a la Casa Encendida a un recital dedicado a los Poemas del río Wang.
Los poemas del río Wang es una obra escrita por Wang Wei y su amigo Pei Di. Los dos amigos pasaron una temporada cerca del río Wang y escribieron 20 poemas cada uno, con los mismos temas y títulos.
Entre los cuarenta poemas escritos por los dos amigos hay uno que se titula El cercado de los ciervos, que hace unos años fue el origen de un experimento o juego poético que hice con varios amigos. El juego quedó interrumpido precisamente cuando más interesante estaba la cosa, pues yo reservaba alguna sorpresa que al final quedó sin desvelar.
En fin, que este es un buen momento para retomar el juego.
Lo voy a poner en marcha otra vez desde el principio, así que puedes jugar, lector, si te apetece. Para que la cosa no se quede parada, pondré plazos para cada fase. La primera fase tiene de plazo hasta final de mes. Quienes ya hayan jugado en estas primeras fases pueden volver a hacerlo o esperar a que lleguemos a la fase en la que se quedaron.
Me gustaría recalcar que esto es un juego para pasar el rato, nada serio, porque sé que hay lectores que se cortan y no participan en los juegos que propongo. Supongo que porque son tan tímidos como yo (pero yo participo en los juegos míos y ajenos), o porque tienen un exagerado sentido de la dignidad o del amor propio (de lo que hay que librarse cuanto antes como de la peste). Este diario digital no mide ni compara ni califica a nadie, ni todas esas vulgaridades presuntuosas a las que parecen tan aficionadas algunas personas inteligentes, y que tanto abundan, no sólo en la prensa escrita, sino también en la red.

Publicado en Mazda, 8 de junio de 2004: Wang Wei

Que yo sepa, sólo hubo una respuesta, de un desconocido, que encontré tiempo después en una página de comentarios antigua:

Ya he visto que se ha acabado el plazo, pero quiero leer el resto del artículo..., así que yo pruebo:

Nº 17: Xavierxia

Rumores de voces
en la montaña solitaria
luz que penetra el corazón del bos
que
y de nuevo el musgo baña

Lamentablemente, no hubo más respuestas, así que me fui olvidando de nuevo del asunto y el juego quedó donde estaba, hasta que llegó el 13 de diciembre de 2004 ya en el weblog La vorágine:

Wang Wei: Respuestas a la primera fase


Hace varios meses inicié o reinicié un juego que tenía como motivo un poema de Wang Wei. Puse un plazo para participar, pero, aunque el plazo acabó hace muchos meses, no he puesto todavía la segunda parte. Al visitar la página del juego me he encontrado con la agradable sorpresa de ver una nueva traducción enviada por un desconocido. Eso me ha estimulado a seguir con el juego, a lo que también me animó que mi amigo Rafael me preguntase que cuándo diablos llegaría la segunda parte.
Pues ya está aquí. Ahora bien, si no has participado en el juego y quieres hacerlo, puedes leer la primera entrega, enviar una respuesta y SÓLO DESPUÉS leer la segunda entrega. Naturalmente, puedes hacer trampas, pero hacer trampa en un juego es una de las cosas más tontas que existen, a no ser que tengamos una verdadera necesidad de ganar algo, por ejemplo, alabanzas, o si el premio es espectacular (aquí, creo, no hay premio y tampoco hay una respuesta correcta). Cuando hayas enviado tu respuesta a la primera parte podrás leer la segunda y seguir jugando. También podrás leer todas las respuestas recibidas hasta ahora.

Publicado en La vorágine, 13 de diciembre de 2004: Wang Wei, respuestas a la primera fase.

Esa traducción anónima era:

Nº 18: Anónimo 001

La montaña está vacía. No se ve gente.
Tan sólo se escucha el sonido del eco de las palabras.
Regresa el esplendor que entra en el profundo bosque.
Otra vez el brillo del musgo verde de la cima.

Y también llegaron otras. Por ejemplo, la primera traducción ¿con seudónimo?:

Nº 19: Leafar

En la colina vacía no se ve gente,
solo se escucha el eco producido de sus palabras.
¿Volvemos a entrar en la sombra del profundo bosque,
o bien, regresamos al brillante musgo verde sobre la colina?

1 + me envío una traducción con algunas palabras entre corchetes que no sé si son restos de código HTML o si pertenecen a la traducción:


Nº 20: 1 +

</Gente>
No veo la montaña vacía,
Solo escucho una conversación sobre el eco
</Gente>
<Regresar>
Entraré en las sombras del profundo bosque
y me reflejaré sobre el verde liquen
</Regresar>

Y otro colaborador habitual de mi página, Cafeína, también envñio una traducción:

Nº 21: Cafeína

Entre el vacío y la montaña no veo gente
Pero escucho el eco de una conversación de la gente
¿Será el regreso de una sombra del bosque profundo
que otra vez refleja el verde musgo de la cima?

Y después, la cosa volvió a quedar atascada, aunque al menos el juego ya estaba en al red en su segunda fase (por correo electrónico privado había llegado hasta la sexta).

Cuatro weblogs más tarde, volví a intentarlo en Monadolog:

Wang Wei

Ya sé que me tomo las cosas con mucha calma y que raramente cumplo mis promesas, especialmente en la página del experimento chino dedicado a Wang Wei (¡se inició el asunto en 1999!). Sin embargo, ahora la pelota está en el tejado de los visitantes. En cuanto reciba, digamos, cinco traducciones de la segunda parte del experimento, subiré la tercera parte, donde las cosas comienzan a ponerse interesantes.

(Publicado en Monadolog, 22 de febrero de 2005: Wang Wei)

El truco no funcionó y no se produjeron las respuestas esperadas. Así que Wang Wei volvió a quedarse dormido.

 

Más traducciones de Wang Wei en otra página

Un día que navegaba buscando poesía china, me encontré una página en la que también se proponía el juego de traducir a Wang Wei. El juego se parecía tanto al que yo proponía que era de hecho mi propio juego. El autor de la página copió parte de mi planteamiento y remitió a mi página para quien quisiera más información. Lo que me parece muy bien.

La gracia del asunto es que yo apenas conseguí que nadie tradujera el poema en su versión de Internet, pero el duplicado de mi página tiene ya nueve respuestas. No las incluyo aquí para no hacer más confuso este juego. Pero puedes leerlas con este enlace:

Buscar la aguja en el fondo del mar: Wang Wei

No sé quién es el autor o la autora de la página, pues en su perfil lo único que tiene es el logo de Jamiroqai.

Puesto que el juego ya vivía en otra página, me desentendí de seguir con ello, al menos con urgencia, pero un mensaje me ha hecho cambiar de idea.

 

HUGO ROCHA resucita a Wang Wei

En octubre de 2005 el juego se reanudó con esta entrada que publiqué en mi weblog Mundos Flotantes:

Wang Wei regresa

En este mundo flotante las cosas se pierden por las olas de bits y van y vienen. Ahora regresa el viejo juego de Wang Wei, que inicié hace unos años por correo electrónico y que languidecía en algún meandro de este río eléctrico. La razón para este regreso es un correo que me ha llegado de Hugo Rocha, a quien hasta ahora no conocía. Me dice Hugo:
"Apreciado Daniel: me gusta tu juego. He encontrado tus datos en Internet, mientras buscaba la escritura en caracteres chinos del poema Lu Zhai para hacérselos llegar a amistades que quisieran hacer versiones a partir de la traducción de Octavio Paz. Con sorpresa y gratitud me doy cuenta que ya iniciaste el juego y prefiero unirme a el".
Quiero aportarte algo. Como surgió mi interés en el poema. Ayer  "casualmente" me acerque a mi librero y tomé uno:  "Invenciones de Papel" de Elliot Weinberger, editado por Vuelta, 1990, traducción de Purificación Jiménez. En ella por supuesto esta el escrito de Weinberger, "Diecinueve maneras de ver a Wang Wei", el cual es una versión corregida y aumentada por el autor para esta edición, que previamente había sido publicado en la revista Vuelta en el número 91 de junio de 1984 en traducción de Ulalume Gonzalez de León".
Curiosamente, esa página está alojada en mi página china preferida, China the Beautiful, que fue la que me hizo empezar a amar Internet. Me dio la idea de hacer mi página dedicada a la Dinastía Tang (con hipervínculos pero sin ponerla todavía en Internet).
Después supongo que contagié un poco a Marcos y él a su vez me recontagió y me hizo fabricar mi barquicuela y navegar en la red: por él estoy aquí.
Bueno, ahora, Hugo me estimula a reanudar lo de Wang Wei, así que ya he subido la esperada (¿esperada?) tercera parte. Si ya estabas jugando puedes reengancharte, si no, puedes empezar a jugar ahora.

(Publicado en Mundos Flotantes, 20 de octubre de 2005: Wang Wei regresa)

Y, ajustándose con rigor a las reglas, Hugo Rocha me enviaba una traducción:

"Aquí va mi versión de cinco minutos:

Número 22: Hugo Rocha

La montaña vacía, no hay nadie allí
Solo se escucha el eco de la gente hablando
Hay sombras que deja la luz al penetrar el bosque
Y reflejan el verde-azul arriba en los líquenes.

Como he dicho, Hugo me enviaba un enlace divino: una lectura del poema, que he incorporado a la introducción de Weinberger más arriba. Y me contaba otras cosas de las que no hablo por el momento porque algunas forman parte de los siguientes movimientos.

Poco después llegó una traducción de Roser:

Hola!

Aquí tenéis una traducción-juego para el juego del gran-wang-wei-popular (¿qué pensaría él ante tanta popularidad?); os felicito y animo a todos a seguir dándole vueltas!

Roser (ru-shén)

 

Número 23: Roser Amils

Cuando se apodera de mí el silencio huyo, solitario, a la montaña
y por mucho que me aparte dentro de mí siento la vibración de conversaciones de las gentes
cual fulgor que anima mi espíritu a internarse una y otra vez en el
bosque,
a penetrar sus sombras fulgurantes para meditar nuevamente hasta lo más alto
el negro-verde-azul de un pedazo de musgo.

Además, Roser (Ru-shén) ponía en su weblog una entrada interesantísima relacionada con los colores del poema de Wang Wei y con los colores del jade, que puedes leer con este enlace:

En busca del fuego: verde-negro-azul mi color preferido

Y poco después intervino en el juego mi amigo Luis Chacón:

Daniel, circulando por tu web he decidido participar en el juego poético de Wang Wei. No he seguido la instrucción de los cinco minutos (me ha llevado una media hora la cosa). Lo que sí he hecho es no leer nada antes de hacer la traducción a partir de las palabras de la cuadrícula. Como verás, no tengo ni idea de poesía china y sin ningún antecedente he hecho una "españolada".

Mañana miraré de leer la segunda parte para continuar. Un abrazo.

PD.: No sé si el juego sigue en marcha. He visto fechas como 2000 y 2004. Ya me dirás.

La respuesta es que sí, que el juego sigue en marcha. Y aquí está la traducción de Luis Chacón (alias Max Desastre, el autor de La oficina imaginaria).

Número 24: Luis Chacón

Vacío de ti, no veo gente en las laderas de la ausencia
y sólo oigo tus palabras en una conversación como un eco
que regresa para entrar en la profundidad sombría de mi bosque
y se refleja, negro otra vez, en el liquen de las cumbres

Poco después, Luis Chacón me enviaba un comentario a su traducción:

Sobre Wang Wei
Antes de continuar leyendo, he revisado la "traducción" que hice ayer (en realidad fue un juego con una lista de palabras obligadas intentando conservar, en la medida de lo posible, las posiciones). He hecho dos versiones nuevas del mismo asunto. La primera con cuatro versos de dieciocho sílabas y, en la segunda, como esa medida me resulta estrambótica, lo he subdividido en decasílabos (una medida un poco más familiar) y me he permitido un poco más de libertad con respecto a las palabras obligadas.
Aclararé que la <ausencia> del primer verso proviene de la idea de <negación> (negación de la presencia) y que en el segundo sustituyo la palabra <persona> por el pronombre <tus>.
También he resuelto un asuntillo de métrica, en la segunda versión, con un efecto de eco que no resulta tan mal: "Sólo oigo, oigo". Este es el resultado:

Número 24b. Luis Chacón

Vacío de ti, no veo gente en las laderas de la ausencia.
Sólo oigo tus palabras en una conversación de ecos
que regresa y entra en la profundidad sombría de mi bosque
y se refleja, negro otra vez, en el liquen de las cumbres.

Número 24c Luis Chacón

Vacío de ti, no veo a nadie
en las laderas de la ausencia.
Sólo oigo, oigo, tus palabras
en una conversación de ecos
que retornan a lo más profundo
y a lo más sombrío de mi bosque
destellando en negro otra vez
sobre el verde liquen de las cumbres.

Y añadía Luis:


En mi ignorancia diría que resulta más ortodoxa la versión en un cuarteto de dieciocho sílabas. Pero un poco más de libertad con respecto a las palabras obligadas y la conversión a decasílabos me hacen sentir más cómodo con la segunda versión. Si las reglas del juego lo permiten, me quedo con la segunda versión. Por otro lado, parece que los versos más breves le fueran mejor a la poesía china (ya te digo que no conozco nada acerca de esta poesía).

Un abrazo.

Poco después de poner una especie de ultimatum en el weblog Il Saggiatore, donde decía que el juego continuaría si llegaban 10 respuestas hasta la tercera fase, me llegó este mensaje desde Santiago de Chile:

Hola Daniel, Como estas ?? Bueno lei tu pagina y he seguido cada paso que indicas en ella ...aqui va mi traduccion... ; )

Saludos desde Santiago de Chile

Número 25: Lorena Faúndez

En la montaña vacia no se ven personas
pero se escuchan ecos de conversaciones de personas
regrese a la sombra y entre en lo profundo del bosque
otra vez brillo el verde del musgo encima de mí  

Y finalmente, por correo privado me llegó una traducción de otra persona a la que no conocía, Alberto Magnet:

"Estaba buscando material sobre la poesía clásica china que me ayudara en una traducción de un poema de Li Shangyin. Y me he encontrado tu página. Ignoro cuándo empezó el juego. Aquí va mi versión."
 

Número 26: Alberto Magnet

 

A nadie he visto en lo alto del monte
Pero escucho el eco de gentes a lo lejos,
En lo profundo del bosque, vuelve a sus territorios la sombra
Vuelve a jugar la luz sobre el musgo verde

Me quedé interesado por saber quién era este tal Li Shanyin.

 

En febrero de 2006 estaba en Montevídeo y me llegó un mensaje desde el cercano Buenos Aires:

¡Bueno, Dani, tocayo! Tu juego me ha mantenido entretenida por un buen par de horas. Tras haber escrito mi traducción original, he seguido leyendo el artículo todo de corrido y al llegar a la segunda parte lo he refinado un poquito. Te cuento que traduzco habitualmente grandes volúmenes de texto de inglés a español neutro de sabor latino y no sé nada de poesía. El poema me quedó como verás a continuación y me satisface mucho haber hecho mejor trabajo que algunos de los traductores "profesionales", aunque tras la lectura del artículo de Paz me diera cuenta que no fui del todo fiel.

Puesto que Daniela sólo envía uan traducción, he de suponer que es la segunda (la refinada tras leer el artículo de Paz). Es una pena no ver la primera. Puesto que sería ilógico tener una segunda traducción y no una primera, copio aquí esa traducción y la repetiré en la segunda fase:

Traducción nº28 Daniela Rodríguez

Ya no hay nadie en la desnuda colina
Sólo se escucha el eco del hablar de la gente
Vuelve la sombra a reinar en el bosque profundo
Y brilla otra vez el verde líquen en la cima.

(...)
Me encantó el juego, espero que vuelvas a hacer algo parecido pronto; y arregla tu página que en Mozilla se rompe.

¡Un beso y muchas gracias!

Le contesté:

¡Hola Daniela!
Me alegra que te haya gustado el juego chino. En realidad todavía no ha terminado. Hace unos meses puse como condición que la siguiente fase se iniciaría cuando hubiera 10 respuestas a la tercera fase. Y creo que eso ha sucedido con tu respuesta.
Ahora da la casualidad que estoy a este lado del mar, en Montevideo. Hace tres semanas estaba en Buenos Aires y ha sido una decisión echada a suertes el venir a Montevideo estos últimos días antes de regresar a España. Así que podría estar ahora en Buenos Aires ahora mismo y tomar tu correo como una señal del destino (lástima que no creo en el destino, pero me encantan las casualidades).
Mañana regreso a Madrid y ya te contaré desde allí, cuando ponga la cuarta fase, que  es bastante divertida."

 

El siguiente traductor fue un estudiante de chino:

Hola Daniel:
Mi nombre es Juan, junto con mi novia estamos estudiando mandarín desde hace un par de años. En este momento estamos viendo lugares por internet como para ir a estudiar en forma intensiva a China o Taiwan. Fue así como encontré tu sitio.
Bueno me gustó la idea del juego así que aquí va mi traducción:

TRADUCCIÓN nº29 Juan

Montaña vacia, no se ve nadie,
Ni sonido ni palabra.
Regresa esplendorosamente penetrando en el profundo bosque nuevamente el brillo verdoso sobre la montaña.

Ahora sigo mirando tu página...
Saludos,
juan

 

En junio/julio de 2006 me llegó la traducción número 30, en un mensaje lleno de cosas interesantes:

Hola Daniel:

Hace tiempo que conozco tu página y la voy siguiendo de vez en cuando,  tuve la suerte de dar con ella a traves de un amigo que tiene un blog y te citó en una de sus entradas.

Contralasinrazón

Entonces leí la primera parte de tu experimento con Wang Wei, hice mis traducciones y me divertí con el juego.
Ahora a traves de los podcast he conocido http://www.todachina.com/modules/loudblog/index.php
 
Me gustó mucho el podcast de Victor o Pink Panther, me registré en la página de TodaChina y aporto lo que puedo, entonces recordé tu experimento y he mandado tu enlace, con lo cual he visto que continuaste con la segunda parte y lo habías ampliado mucho más.
 
Mi propuesta es que plantearas tu juego desde la página de Toda China, puede ser muy interesante ver como traduce gente que conozca un poco el chino, o chinos que conozcan un poco de castellano.
 
Te mando una de las muchas traducciones que he hecho de Wang Wei:

TRADUCCIÓN nº30: ENCARNA/ZELESTINA

La montaña parece vacía, no se ve gente
Solo se escucha el eco de sus voces
Al entrar en la profundidad del bosque regresan las sombras
Otras vez brillan los reflejos sobre el musgo verde oscuro (verdinegro)

Hasta pronto.
Encarna, o Zelestina en la página de toda China.

 

El enlace al que se refería Encarna, es Contralasinrazón, la página de . Pongo aquí el párrafo en el que mencionaba esta página:

"Estuve pensando hace tiempo, casi al principio de confeccionar esta bitácora, ofreceros escaneado el texto completo del artículo [de Weinberger]. De hecho ya había comenzado escaneando el poema en chino para consumo propio. Ahora, con el acicate del viaje [a China]y el firme propósito de conseguir una versión caligrafiada profesionalmente en la propia China he rescatado el antiguo proyecto. Cuando me disponía a trabajarme todo el escaneo del articulo se me ocurrió buscarlo en San Google, por si acaso ya a alguien se le había ocurrido la misma idea. Y, claro, por supuesto que alguien había tenido la misma idea. Lo encontré en una interesante página, cuyo autor no sólo ofrecía la primera parte del texto, sino que promovía un juego consistente en proponer a los visitantes el envío de su propia una traducción del poema para hacerse merecedores de recibir la segunda parte del artículo por vía de correo electrónico. Así que a la propia página remito al curioso que quiera conseguirlo, para evitar andar fusilando páginas ajenas. Al final cuelga también la segunda parte, aunque no un añadido de Octavio Paz muy interesante, donde el escritor mexicano daba una nueva versión del poema y analizaba minuciosamente cada uno de los versos del mismo. Tal vez lo cuelgue yo aquí pronto. La aguda, hiriente lucidez de Paz siempre es impactante. "

Supersticiones: Un poema de Wang Wei

 

EPÍLOGO A LA PRIMERA PARTE

Antes de iniciar el Segundo Movimiento, escribí otra breve nota y añadí mi propia traducción:

"Esto del poema chino es una cosa que se va desarrollando por sí misma, sin una intención clara, tan sólo yo os llevo una o dos jornadas de ventaja y conozco caminos por los que vais a pasar (pero no todos los caminos por los que vais a pasar). Creo que lo entenderás bien cuando leas el resto del artículo. Cuando lo hayas hecho, te pediré otra cosa. No te comento nada de tu poema porque eso es parte del juego, pero sí te envío el poema que escribí yo:

RESPUESTA 31: Daniel Tubau

En la montaña vacía no se ve a nadie
Sólo escucho el sonido de palabras de otros
Entro en el bosque profundo y regreso
El musgo verde brilla en lo alto

Y aquí está, el segundo movimiento, con el final del artículo de Elliot Weinberger que le interesaba leer a Xaviexia (espero que sigas visitando esta página después de tantos meses).

 

UN EXPERIMENTO POÉTICO

SEGUNDO MOVIMIENTO

Elliot Weinberger continua su artículo ofreciendo más traducciones, que podríamos sumar a las recibidas en este juego...

 

CONTINUACIÓN DEL ARTÍCULO DE ELIOT WEINBERGER...

IV. LA MADRIGUERA DEL CIERVO

Tan solitarias parecen las colinas; no se ve a nadie allí.

¿Pero de dónde viene el eco de las voces que oigo?

Los rayos sesgados del sol poniente se abren paso en el bosque

Y, en su reflejo, musgos verdes aparecen.

 

THE FORM OF THE DEER

So lone seem the hills; there is no one in sight there

¡But whence is the echo of voices I hear?

¡The rays of the sunset pierce slanting the forest,

And in their reflection green mosses appear.

(W.J. B. Fletcher, 1919.)

Se trata de una traducción característica de las escritas con anterioridad al reconocimiento general de Cathay, de Ezra Pound, publicado originalmente en 1915.

El pequeño libro de Pound, que contiene algunos de los más bellos poemas escritos en lengua inglesa, estaba basado en un cuaderno de traducciones literales chinas del orientalista Ernest Fenollosa, en colaboración con un asesor japonés. La «precisión» de las versiones de Pound sigue constituyendo un punto conflictivo: los pedantes continúan burlándose de los errores, pero Wai-Lim-Yip ha demostrado cómo Pound —que a la sazón carecía de conocimientos del chino— corregía intuitivamente errores del manuscrito de Fenollosa. Al margen de su valor de erudición, Cathay significó, en palabras de T. S. Eliot, la invención de la poesía china en nuestro tiempo».

En vez de constreñir el original en el corsé de las formas poéticas tradicionales, tal como Fletcher y otros nuchos habían hecho, Pound creó una nueva poesía en inglés, extraída de lo que era inimitable en el chino.

«Cada fuerza», dice la madre Ann Lee de los Shakers, «desarrolla una forma». El genio de Pound le conduce al descubrimiento de la materia viva, la fuerza del poema chino, aquello que llamó las «noticias que continúan siendo noticias» a través de los siglos. Esta materia viva trabaja de forma parecida al ADN, tejiendo traducciones individuales que son parientes, no clones, del original. La relación que existe entre el original la traducción es la de padre-hijo. Inevitablemente, hay algunas traducciones vinculadas en exceso al original, y otras que se rebelan contra éste de manera constante.

Fletcher, como todos los primeros traductores (y muchos de los últimos), se siente en la obligación de explicar y «mejorar» el poema original. Allí donde el sol poniente de Wang entra (enters) en el bosque, los rayos de Fletcher se abren paso sesgadamente (pierce slanting); donde Wang sencillamente manifiesta que se oyen voces, Fletcher inventa un narrador, en primera persona, que pregunta de dónde vienen los sonidos. (Y si las colinas están allí (there), ¿dónde se encuentra el narrador?)

En la línea 4, la ambiguedad se ha convertido en confusión: el verso de Fletcher carece de significado. (¿Qué reflejo, dónde?) O, quizá, el verso contiene una encantadora y poco probable sutileza platónica: en el caso de que su (their) hiciera referencia a los musgos, lo que aparece (appears) es el reflejo del propio musgo.

Fletcher explica su curioso (e igualmente platónico) título con una nota en la que nos informa que zhai significa «el lugar donde el ciervo duerme», lo que él llama su «madriguera» (form).

 

V.ERMITA DEL PARQUE DEL CIERVO

Parece no haber nadie en la montaña vacía...

Y, sin embargo, creo oír una voz,

Donde la luz del sol, al entrar en una arboleda,

Me devuelve su brillo desde el musgo verde.

 

DEER-PARK HERMITAGE

There seems to be no one on the empty mountam...

¡And yet I think I hear a voice,

Where sunlight, entering a grove,

Shines back to me from the green moss.

(Witter Bynner y Kiang Kang-hu, 1929)

 

Witter Bynner fue uno de los más importantes proveedores de traducciones chinescas en inglés de los años veinte, si bien no tan extremo ni exótico como sus imaginistas compañeras, Amy Lowell y Florence Ayscough. Su poeta chino parece describir, de alguna forma, desde las etéreas nieblas de una incierta medio-percepción: parece no haber (there seems to be); Y, sin embargo, creo oir (And yet I think I hear). (Wang, simple y abiertamente, no ve a nadie y oye a alguien.)

Allí donde Wang es concreto, el Wang de Bynner parece estar mirando el mundo a través de una neblina de opio, y verlo reflejado en cien dedales de vino. Se trata de un mundo donde ninguna aseveración puede hacerse si no es a través de una elipsis significativa, sensible y cansada de la vida. El sujeto, Yo, incluso oye una voz donde la luz del sol le devuelve su brillo desde el musgo. Semejante falta de sentido se explicó, tradicionalmente, relacionándola con un místico, inescrutable y tópico Fu Manchu.

VI.EL PARQUE DEL CIERVO

Una colina vacía, no se ve a nadie,

Pero oigo el eco de voces.

El sol sesgado, en la tarde, penetra los bosques profundos

Y brilla reflejado sobre los líquenes azules.

 

THE DEERPARK

An empty hill, and no one in sight

But I hear the echo of voices.

The slanting sun at evening penetrates the deep woods

And shines reflected on the blue lichens.

(Soane Jenyns, 1944.)

 

Aburrido, pero bastante directo, las únicas particularidades de Jenyns son el inevitable sujeto yo (I) y el explicatorio Sol sesgado en la tarde (slanting sun at evening). El único traductor que prefiere el liquen al musgo, a pesar de que su forma plural es particularmente fea.

En la cuarta línea, zhao se convierte en brilla reflejado (shines reflected), sin que el traductor elija entre lo primero y lo segundo, si bien continúa en la trampa del «reflejado» (reflected): ¿Qué refleja el sol?

La poesía china estaba basada en la observación precisa del mundo físico. Jenyns y otros pertenecen a una tradición de traductores en la que la idea de verificar una imagen poética era absurda; una tradición en la que la misma palabra «poética» era sinónimo de «soñadora».

Podría habérselas ingeniado, de haber escrito Y brilla reflejado por los líquenes azules (And shines reflected by the blue lichens); de esta forma, hubiera sido justo, si no con Wang, si con la naturaleza. Pero Jenyns —a la sazón, conservador ayudante del departamento de antiguedades orientales del Museo Británico—, garabateando bajo un intenso bombardeo, se encontraba tan alejado de la experiencia del poema que encontró necesario añadir la siguiente nota a pie de página, para la línea 2: «La espesura del bosque es tal que oculta a leñadores y pastores».


VII.EL BOSQUE

En la montaña todo es solitario,

Se oye, desde muy lejos, el eco de voces humanas,

El sol que penetra hasta el fondo del bosque

Refleja su rayo sobre el musgo verde.

 

LA FORÉT

Dans la montagne tout est solitaire,

On entend de bien loin l'écho des voix humaines,

Le soleil qui pénétre au fond de la forêt

Reflète son éclat sur la mousse vert.

 

THE FOREST

 On the mountain everything is solitary,

One hears from far off the echo of human voices,

The Sun that penetrates to the depths of the forest

Reflects its ray on the green moss.

 

Margouliés prefiere generalizar. El específico Bosque del ciervo de Wang se transforma, simplemente, en El Bosque; no se ve a nadie se convierte en el sufrido y tedioso todo es solitario.Enla segunda línea, el traductor poetiza las voces haciéndolas llegar de muy lejos. Felizmente, el pronombre indefinido francés excluye la necesidad de un narrador.

 

 

VIII.ERMITA DEL BOSQUE DEL CIERVO

 A través del bosque profundo, la luz sesgada del sol

proyecta formas moteadas sobre el verde-jade de los musgos.

No hay rastro humano en esta montaña solitaria

Sin embargo, tenues voces vagan por el aire.

 

DEER FOREST HERMITAGE

Through the deep wood, the slanting sunlight

Casts motley patterns on the de jade-green mosses.

No glimpse of man in this lonely mountain,

Yet faint voices drift on the air.

(Chang Yin-nan y Lewis C. Walmsley, 1958.)

 

Chang y Walmsley publicaron el primer libro de Wang en versión inglesa, aunque, lamentablemente, su trabajo se semejaba muy poco al original. En este poema, sin ningún motivo, los dos pares de versos aparecen invertidos.

Las voces son tenues (faint) y vagan por el aire (drift on the air). La montaña está solitaria (lonely) (¡sin duda, este vacío=solitario debe de ser un concepto occidental!) pero su descripción le encantaría a cualquier decorador: el musgo es tan verde como el jade y la luz del sol proyecta formas moteadas (casts motley patterns).

Se trata de un ejemplo clásico de cómo el traductor intenta «mejorar» el original. Tales casos, nada infrecuentes, son producto del desprecio tácito de un traductor por el poeta extranjero. No parece que Chang ni Walmsley hayan pensado por un momento que Wang podía haber escrito el equivalente a proyecta formas moteadas de haberlo deseado. No es el caso.

Siendo a su manera un ejercicio espiritual, la traducción depende de la disolución del ego del traductor: una humildad absoluta hacia el texto. Una mala traducción es la voz insistente del traductor; es decir, cuando uno no ve poeta alguno y sólo oye hablar al traductor.

 

IX. EL COTO DEL CIERVO

En la montaña solitaria

No encuentro a nadie,

Sólo oigo el eco

De voces humanas.

Inclinados, los rayos del sol

Entran en las profundidades del bosque,

Y brillan

Sobre el musgo verde.

 

THE DEER ENCLOSURE

On the lonely mountain I meet no one,

I hear only the echo of human voices.

At an angle the sun's rays

Enter the depths of the wood.

And shine

Upon the green moss.

(C.J.Chen y Michael Bullock, 1960)

 

Chen y Bullock llevan a cabo algunos «arreglos» que nos son familiares: el narrador en primera persona, la montaña solitaria (lonely), los rayos del sol inclinados (at an angle). El ver (see) de Wang se transforma en encontrar (meet) en la segunda línea. Su mayor innovación consiste en la creación de ocho líneas sustituyendo a las cuatro de Wang, gesto que parece resultarles un poco forzado, cuando se ven obligados a romper la última línea en dos.

 


x.

En las montañas vacías no puede verse a nadie,

Pero se oye el resonar de voces humanas.

La reflejada luz del sol se abre paso en el bosque profundo

Y cae de nuevo sobre la tierra musgosa.

 

On the empty mountains no one can be seen,

But human voices are heard to resound.

The reflected sunlight pierces the deep forest

And falls again upon the mossy ground.

(James J. Y. Liu, 1962.)

 

El libro de Liu, The Art of Chinese Poetry, aplicó las técnicas de la nueva crítica de los años cuarenta a la interpretación de la poesía china. Los nuevos críticos predicaron una estricta atención al sentido (énfasis especial en ironía erudita) y el general abandono de la música. Así, la versión de Liu es más precisa que la mayoría, pero las dos primeras líneas jadean, la tercera se queda sin aliento y la cuarta se da un batacazo sobre la tierra musgosa.

En la primera línea, al cambiar el esperado "no se ve" por "no puede verse", Liu ha transformado lo que para Wang era específico por una expresión general y no demasiado brillante. "Voces humanas" (human voices), un hurto de Elliot, es redundante; en cuanto al resonar (resound) del siglo xix, sólo debe su presencia en el poema al hecho de rimar con tierra (ground). Un rayo de sol podría abrirse paso hacia el bosque profundo, pero no la reflejada luz del sol; por otra parte, la tercera línea de Liu ignora que la escena transcurre a última hora de la tarde y que la luz del sol regresa al bosque. En la cuarta línea, el verde desaparece y se añade tierra.

En favor de Liu, no obstante, habla la ausencia del «Yo» y las habituales explicaciones.

 


XI.EN LO PROFUNDO DE LA SOLEDAD DE LA MONTAÑA

En lo profundo de la soledad de la montaña

Donde nadie viene nunca

Sólo muy de vez en cuando

Algo así como el sonido de una voz lejana.

Los rayos bajos del sol

Se deslizan a través del oscuro bosque

Y brillan de nuevo sobre el musgo sombrío.

 

DEEP IN THE MOUNTAIN WILDERNESS

Deep in the mountain wilderness

Where nobody ever comes

Only once in a great while

Something like the sound of a far off voice.

The low rays of the sun

Slip through the dark forest,

And gleam again on the shadowy moss.

(Kenneth Rexroth, 1970.)

 

La taxonomía de los traductores del chino es bastante sencilla. Están los eruditos, la mayoría de los cuales es incapaz de escribir poesía, aunque existen excepciones (entre ellas: Burton Watson, A. C. Graham, Arthur Waley, Jonathan Chaves), y están los poetas: la mayoría carece de conocimientos del chino, o, en algunos casos, tiene un conocimiento superficial de esta lengua.

Kenneth Rexroth pertenecía a la última categoría (junto con Gary Snyder y el último Pound), aunque este caso particular quizá se trate más de «imitación» que de traduccion.

Rexroth ignora aquello que seguramente no le agrada o cree no puede traducirse del original. El titulo es eliminado y el filosófico montaña vacía se transforma en el empírico soledad de la montaña (mountain wilderness). Algunas palabras y frases son de su invención. Una de ellas, donde nadie viene nunca (where nobody ever comes) le lleva a caer en una trampa: debe modificar el sonido de una voz lejana por medio de algo así como (something like), dejando una cuarta línea bastante desmañada. Sin embargo, es éste el primer poema del grupo, capaz de sostenerse a si mismo. Es el más próximo al espíritu, si no a la letra, del original: el poema que Wang podría haber escrito de haber nacido americano del siglo XX.

El gran talento de Rexroth se evidencia en tres pequeños detalles. En la línea 2, al utilizar viene (comes) en vez del más evidente va (goes), crea la figura implícita de un narrador-observador (por ejemplo, «viene aquí donde yo estoy») sin necesidad de hacer uso de la primera persona. En segundo lugar, toma una frase muy corriente, muy de vez en cuando (once in a great while), y la convierte, por primera vez, a nuestros oídos, en algo bello y onomatopéyico. Y, en tercer lugar, el se deslizan (slip) de Rexroth por el entrar de Wang es quiza demasiado sensual —una reminiscencia de las citas en el bosque del sánscrito—, pero irresistible.

 

XII.EL CERCADO DEL CIERVO

 Colinas vacías, no se ve a nadie,

Sólo el sonido de alguien que habla.

La última luz del sol entra en el bosque profundo

Brillando de nuevo sobre el verde musgo

 

DEER FENCE

Empty hills, no one in sight,

0nly the sound of someone talking;

Late sunlinght enters the deep wood,

Shining over the green moss again.

(Burton Watson, 1971)

 

Watson es un excelente y prolífico traductor de poesía, historia y filosofía en chino y japonés clásicos; su labor es sólo comparable a la de Arthur Waley, en este siglo. Fue también el primer erudito cuyo trabajo reveló una afinidad con la revolución modernista de la poesía americana: precisión absoluta, concisión y utilización del lenguaje coloquial.

(Curiosamente, mientras la mayor parte de los modernistas franceses y americanos encendía palitos perfumados en los altares de sus ancestros chinos recién encontrados, los eruditos del chino ignoraban, cuando no rechazaban abiertamente, la poesía moderna. Muchos continúan haciéndolo. No obstante, los poetas chinos se sentían atraídos por lo que se hacía en Occidente. Los manifiestos de 1917 de Hu Shi, que significaron el lanzamiento del «Renacimiento chino» en literatura, y en los que se rechazaba el lenguaje y los temas clásicos en favor de la lengua vernácula y el «realismo», estaban profundamente inspirados en los manifiestos imaginistas de Ezra Pound, de 1913. Circulo completo: Pound pensó que lo había encontrado en China y Hu Shi pensó que venia de Occidente.)

Watson convierte los dos primeros caracteres de la línea 1 en dos palabras. Ningún artículo. Ninguna explicación. Su presentación de la imagen es tan directa como la china. Existen veinticuatro palabras (seis por línea) para las veinte chinas; sin embargo, cada palabra del chino ha sido traducida sin ninguna clase de indulgencia (como otros hicieron), en un minimalismo telegráfico. En la traducción de poesía china, como en todo, no hay nada más difícil que la sencillez.

Más que en los arreglos de tono, en la ríma o en el número de caracteres por línea, la poesía china, como sucede con todas las poesías antiguas, está basada en el paralelismo: la naturaleza dual (yin-yang) del universo. Las dos primeras líneas de Wang son características: no ver gente/pero oír gente. Incluso, repite un carácter. Watson mantiene el paralelismo de Wang sin demasiado esfuerzo (nadie/alguien), siendo el primer traductor que lo consigue.


XIII.EL COTO DEL CIERVO

Montaña vacía: no se ve a ningún hombre,

Pero se oyen voces de hombres.

El reflejo del sol introduce su mano en los bosques]

Y brilla sobre el musgo verde.

 

DEER ENCLOSURE

Empty mountain: no man is seen,

But voices of men are heard,

Sun's reflection reaches into the woods

And shines upon the green moss.

(Wai-Lim Yip, 1972.)

 

Yip es un crítico que ha escrito con brillantez sobre la importancia de la poesía china en la poesía americana del siglo Xx. Como traductor no es tan convincente; quizá, porque el inglés es al parecer su segunda lengua. (Son raros los casos —aunque muchos lo intentan— en los que sea posible traducir si no es en lengua materna.) Así se explica el extraño no se ve a ningún hombre (no man is seen) y el estrambótico y antropomórfico introduce su mano (reaches into).

Al igual que Burton Watson, Yip mantiene la repetición de la persona de Wang, en las dos primeras líneas (aunque sus personas son hombres), y presenta seispalabras inglesas en cada línea, frente a las cinco chinas. Sin embargo, alejándose de Watson y de otros traductores, Yip nos ofrece menos que el original, al descartar profundo (deep) y otra vez (again).
En una versión posterior a ésta, publicada en su antología Chinese Poetry(University of California Press, 1976), Yip recortó la primera línea hasta convertirla casi en pidgin: Montaña vacía: ningún hombre (Empty mountaín: no man).

 

XIV.PARQUE DEL CIERVO

Colinas vacías, no se ve a nadie

Sólo oímos el eco de voces

Con la luz que regresa al bosque profundo

Lo alto del musgo verde se enciende de nuevo.

 

DEER PARK

Hills empty, no one to be seen

We hear only voices echoed

With Iight coming back
into the deep wood

The top of the greensmoss is lit again.
(G. W. Robinson, 1973)

 

Lamentablemente, la traducción de Robinson —publicada por Penguin Books— es la edición de Wang más difundida en lengua inglesa.

En este poema, Robinson no sólo crea la figura de un narrador, sino que la convierte en un grupo, como sí se tratara de una excursión familiar. Con esa única palabra, nosotros (we), arruina por completo la esencia del poema.

Al interpretar la última palabra del poema como lo alto (top), nos ofrece una imagen con muy poco sentido al hablar del suelo del bosque: uno tendría que ser realmente pequeño para pensar en el musgo de forma vertical.

Para trastorno de nuestro sistema, intentemos leer esto en voz alta.

 

XV. EN LA ERMITA DEL PARQUE DE LOS VENADOS

No se ve gente en este monte.

Sólo se oyen, lejos, voces.

Por los ramajes la luz rompe.

Tendida entre la yerba brilla verde.

 Octavio Paz, 1974.

Para la segunda edición de Versiones y Diversiones (1978) —una selección de sus traducciones— Paz escribió:

“La traducción de este poema es particularmente difícil porque extrema las características de la poesía china: universalidad, impersonalidad, intemporalidad, ausencia de sujeto. En el poema de Wang Wei la soledad del monte es tan grande que ni el mismo poeta está presente. Después de muchas consultas y tentativas, escribí estos cuatro versos sin rima, todos de nueve sílabas salvo el último, que es de once.

Meses después, leyendo algunos textos mahayanas, me sorprendió la frecuencia con que se menciona el Paraíso Occidental, sede del Buda Amida. Recordé entonces que Wang Wei había sido ferviente budista: consulté una de sus biografías y descubrí que su devoción por Amida era tal que había escrito un himno en el que habla de su deseo de renacer en el Paraíso Occidental —el lugar del sol poniente

[Ésta es] poesía de la naturaleza pero poesía budista de la naturaleza: ¿no reflejaba el cuarteto, más allá del esteticismo naturalista tradicional en este tipo de composiciones, una experiencia espiritual? Un poco más tarde, Burton Watson, que conoce mi afición a la poesía china, me envió su Chinese Lyricism. Allí encontré una confirmación de mi sospecha: para Wang Wei la luz del sol poniente poseía una significación muy precisa. Alusión al Buda Amida: al caer la tarde el adepto medita y, como el musgo del bosque, recibe la iluminación. Poesía perfectamente objetiva, impersonal, muy lejos del misticismo de un San Juan de la Cruz, pero no menos profunda y auténtica que la del poeta español.

Transformación del hombre y de la naturaleza ante la luz divina, aunque en sentido inverso al de la tradición occidental. En lugar de humanizar al mundo que nos rodea, el espíritu oriental se impregna de la objetividad, pasividad e impersonalidad de los árboles, las yerbas y las peñas para así, impersonalmente, recibir la luz imparcial dé una revelación también impersonal. Sin perder su realidad de árboles, piedras y tierra, el monte y el bosque de Wang Wei son emblemas de la vacuidad. Imitando la reticencia de Wang Wei, me limité a cambiar ligeramente las dos últimas líneas:

No se ve gente en este monte.

Sólo se oyen, lejos, voces.

La luz poniente rompe entre las ramas.

En la yerba tendida brilla verde.”

Paz elimina vacío de la primera línea; en la segunda, igual que hicieron Margouliés y Rexroth, dice que las voces se oyen lejos. Puede que su tercera línea, aunque no estrictamente literal, sea la más bella de todas las versiones, al reemplazar el abstractola luz entra en el bosque por la concreta y dramática Por los ramajes la luz rompe, y convertir la luz, casi, en la súbita iluminación, satori, del budismo Zen. En la cuarta línea, el musgo se ha convertido en yerba, sin duda por el hecho de que la palabra española musgo evoca un desagradable lodo blando. (¡Qué musgoso —suave y húmedo— es el moss (musgo) inglés!)

Lo que falta en estas bellas tercera y cuarta líneas es la cualidad cíclica del original. Wang comienza ambas líneas con regresar: al elegir un tiempo especifico del día y transformarlo en un momento, detenido en su repetición, éste deviene cósmico. Si leemos la imagen como una metáfora de la iluminación, lo ordinario (la puesta del sol en el bosque) representa lo extraordinario (la iluminación del individuo); lo cual, en términos del cosmos, es tan ordinario como la luz del sol que ilumina un trozo de musgo.

Infinita cadena de negaciones: la montaña parece vacía (sin gente) porque no se ve a nadie. Pero se oye a la gente, luego la montaña no está vacía. Sin embargo, la montaña está