AJEDREZ POÉTICO

Un duelo entre Marcos y Daniel

Hace unos años a mi amigo Marcos Marcóticos y a mí se nos ocurrió llevar nuestros combates a terrenos inéditos y pensamos en mezclar varios juegos, como solemos hacer siempre. El resultado fue un torneo poético de ajedrez, o nos jueglos florales poéticos sobre un tablero de ajedrez.

 

Torneo Poético de Ajedrez

Aviso preliminar (hacia 1996)

Se nos ocurrió la idea porque ambos, en ese instante, estábamos muy interesados por la poesía. Marcos había iniciado, hacía no demasiado tiempo, una inmersión en las grandes obras de la poesía y el teatro, terrenos que tenía muy descuidados.
  Daniel, enfermo, veía en los poetas a los compañeros ideales para pasar sus días de convalecencia.
Semanas, antes, inspirado por la lectura de Du Bellay y Keats, Daniel había empezado a escribir sonetos. Marcos visitó un día a Daniel y, hablando en la terraza, llegaron al teatro y a la poesía, vieron los sonetos inacabados de Daniel y también una sextina, y poco a poco fue surgiendo la idea de iniciar un duelo poético, en el que ataque y contraataque serían sonetos.
  Marcos aceptó ser él quien golpease primero.
  Sumergido entre libros (pues trabajaba entonces en la Feria del Libro), Marcos compuso el primer soneto. Además del movimiento poético, añadió el de un peón que iniciaba la apertura de una partida de ajedrez.
  Las normas de este duelo se fueron construyendo verso a verso, y cada movimiento en el doble tablero supuso una novedad métrica.
  Pero de todo ello se da cumplida cuenta en el texto encuadernado aparte, así como de las claves, trampas, bromas y significados ocultos y la explicación de algunas referencias que pueden resultar oscuras para quienes no estén interesados en los asuntos que suelen ocupar los días y las conversaciones de Marcos y Daniel.

Aquí, en la página web, no hay tal texto encuadernado, sino que los comentarios se harán a continuación de cada movimiento.

Pero, antes de comenzar con el duelo, también había un prólogo escrito por alguien que, al parecer, nos conocía muy bien:

PRÓLOGO (hacia 1996)

  Que sepamos, no se conoce casi ningún juego de los emprendidos por Daniel y Marcos, del que no hayan sentido la irresistible tentación de cambiar las reglas. (Lo que, por cierto, si nos atenemos a la definición de juego que propone Huizinga, podría interpretarse como una constante búsqueda de aprehender realidades).
  Sólo hay un juego que ha resistido y suponemos resistirá su constante escepticismo. Nos referimos, obviamente, al ajedrez.
  Por lo tanto, si un juego por sus propias características no admite modificación alguna, Daniel y Marcos no tenían más posibilidades que jugar a la poesía sobre un tablero.

Y entonces, Marcos hizo el primer movimiento....

PRIMER MOVIMIENTO

1. P4R

Solitario por valiente
siciliano avanza el peón
descarado hacia el frente

El tablero
ajedrez p4r

Estancado torpe en triste puerto
sin una sola Musa que a mi vera
triture de mi mente la ceguera
o cuanto menos me deje tuerto

Esqueleto estoy de miedo muerto;
soneto: sólo te pido por mi espera
una semilla donde el verso creciera
no sea que muera este triste huerto

Ríase el que en este entuerto
espinoso, retador me metiera
tomaré mi venganza en calavera
oronda por mi futuro acierto

Mar, vientos veo por fin y me alejo
costa yerma, esperando un reflejo

Ariel

Antes de poner mi respuesta a este movimiento, será conveniente una interpretación del poema, lleno de secretos y referencias, que pondré pronto. Pero si quieres contar lo que a ti te sugiere, puedes hacerlo aquí:

Envía tu interpretación

Interpretación del movimiento 1 de Marcos

Como dije antes, en el primer movimiento de la partida de ajedrez poético que hizo Marcos había muchos secretos.

Tal vez en la interpretación de ese movimiento que se da a continuación falte algún detalle, pusto que la hice yo sin mucha colaboración del autor del poema, Marcos. Pero aquí está:

Interpretación del Primer movimiento (1996)

 Marcos empieza el desafío con un primer movimiento en el tablero de ajedrez y un primer poema. La forma elegida es un soneto.
  Al soneto le anteceden tres versos que son lo que se llama un "estrambote".

1. El movimiento (1.P4R)

  P4R siginifica Peón Cuatro Rey, es decir que el peón que está delante del rey avanza dos casillas. Es la apertura más frecuente en ajedrez.

2. El estrambote

Solitario por valiente
siciliano avanza el peón
descarado hacia el frente

"Solitario por valiente":

 Como el peón de rey es la pieza que inicia la partida, puede entenderse que su valor (avanzar hacia el campo contrario) hace que se coloque en una posición solitaria, en medio del campo de batalla y alejado de su propio bando.

"siciliano avanza el peón":

  Se llama siciliano al peón porque Marcos, con este movimiento del peón, pretende iniciar iniciar la partida con la Apertura Siciliana. En ajedrez se denomina "apertura" a los primeros movimientos de una partida, que, en ciertpo modo, definen el carácter que va a tomar el enfrentamiento. Así, algunas aperturas suelen conducir a un planteamiento más agresivo, mientras que otras suponen un inicio más prudente y conservador.
  Hay dos tipos fundamentales de apertura, de dama (P3D, P4D) y de rey (P3R,P4R), porque es muy rarpo que a alguien se le ocurra iniciar la partida con un movimiento de caballo o moviendo otro peón que no sea el de dama o el de rey.

"Descarado hacia el frente"

  Se alude otra vez a la valentía del peón, que puede llegar a parecer descaro, por parte de este peón que avanza en un doble sentido
- hacia el frente: hacia delante
- hacia el frente: el frente de la batalla que enseguida se va a iniciar.

EL SONETO (primer cuarteto)

Estancado torpe en triste puerto
sin una sola Musa que a mi vera
triture de mi mente la ceguera
o cuanto menos me deje tuerto

  Se entiende que la nave poética está varada en el puerto y no puede iniciar la singladura, lo que sería una muestra de modestia por parte de Marcos, quien no se considera todavía capaz de llevar adelante el desafío.
  El problema, más que técnico parece ser espiritual: a Marcos le falta la inspiración ("sin una musa") y no ve claro el rumbo que ha de tomar. Lo de "o cuanto menos me deje tuerto" tenía un significado, que Marcos me explicó, pero que yo no recuerdo y él tampoco. Puede aludir, claro, a lo de "En el país de los ciegos el tuerto es el rey", pero no era sólo eso.

Soneto (segundo cuarteto)

Esqueleto estoy de miedo muerto;
soneto: sólo te pido por mi espera
una semilla donde el verso creciera
no sea que muera este triste huerto

  El primer verso de este cuarteto tenía también un significado, posiblemente bastante rebuscado, pero de nuevo Marcos y yo lo hemos olvidado. Sin duda hay más cosas en este cuarteto, pero Marcos no ha querido colaborar a su interpretación. [2005: más que nada parece que Marcos insiste en llamar a la inspiración, necesita una semilla tan sólo para que de ella crezca un huerto (el poema, la partida). En este sentido, el movimiento (P4R) puede ser esa semilla.

Soneto (tercer cuarteto)

Ríase el que en este entuerto
espinoso, retador me metiera
tomaré mi venganza en calavera
oronda por mi futuro acierto

  El que se ríe soy yo, su rival y quien le incitó a la batalla. En cuanto a la calavera, alguna relación tiene con mi afición por las calaveras y quizá a una que tenía que era al mismo tiempo calavera y copa.
  También los dos somos muy aficionados a los vikingos y a la mitología nórdica y hemos hablado más de una vez de esos grandes banquetes en el otro mundo en el que los guerreros beben hidromiel en los cráneos de sus enemigos. Pero el sentido exacto de la mención a la calavera queda de nuevo oculto. Quizá pretendía beber en mi cráneo al matarme (vencerme) en la justa poético-ajedrecística.

Soneto (los dos versos finales)

Mar, vientos veo por fin y me alejo
costa yerma, esperando un reflejo

Al final del poema Marcos parece darse cuenta de que no le ha faltado la inspiración y que, casi sin quererlo, ha compuesto un soneto. Es una idea semejante a la del célebre soneto de Lope de Vega:

Un soneto me manda hacer Violante;
en mi vida me he visto en tal aprieto,
catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando, van los tres adelante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy en la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando
y aún parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo y aún sospecho
que estoy los trece versos acabando,
contad si son catorce, y está hecho".

En el soneto de Marcos "Mar y vientos veo" se puede referir a los propios versos del poema, pero también a que ha logrado por fin ver el rumbo que su nave poético-ajedrecística ha de tomar.
  "Esperando un reflejo se refiere de manera evidente a que Marcos espera mi soneto de respuesta y mi movimiento en la partida de ajedrez, pero también, de una manera indirecta, puede aludir al tema marítimo, a un reflejo como la luz de las estrellas que seguían los navegantes o a la luz de un faro que permita a la nave abandonar con seguridad el puerto.
  Marcos firma el poema como "Ariel". Ariel es un personaje de La tempestad de Shakespeare, que es una de nuestras obras preferidas del dramaturgo inglés.
  Uno de los personajes principales de La tempestad es un espíritu llamado Ariel, que está al servicio del duque Próspero. No sé muy bien cuál era la intención de Marcos al llamarse a sí mismo Ariel.

El mensaje secreto

  En el soneto de Marcos hay un mensaje escondido:
"Esto es un reto, Marcos".

  Este mensaje se lee seleccionando la primera letra de los doce primeros versos y la primera sílaba de los dos últimos versos:

Estancado torpe en triste puerto
sin una sola Musa que a mi vera
triture de mi mente la ceguera
o cuanto menos me deje tuerto

Esqueleto estoy de miedo muerto;
soneto: sólo te pido por mi espera
una semilla donde el verso creciera
no sea que muera este triste huerto

Ríase el que en este entuerto
espinoso, retador me metiera
tomaré mi venganza en calavera
oronda por mi futuro acierto

Mar, vientos veo por fin y me alejo
costa yerma, esperando un reflejo

Si comparas el soneto de Marcos con el de Lope de Vega, te darás cuentas de que las estrofas se distribuyen de forma diferente. En el de Marcos hay tres cuartetos y dos versos finales, mientras que en el de Lope hay dos cuartetos y dos tercetos. Sin embargo, el soneto a la manera de Marcos es legal, aunque quizá no muy usual. Tal vez eso también tenga un enrevesado significado.

Primer Movimiento. Negras (Daniel)

Esta fue mi respuesta al P4R de Marcos:

Primer Movimiento (piezas negras)

1 ...P4R

Un espejo mi movimiento
y también respuesta es
a tu insensato atrevimiento

Daniel
ajedrez negras P4R
Marcos

El que ligero navegar pretende
ni a vientos contrarios confiado
darse a la vela debe ni osado
arte y ciencia presumir que entiende.

También quien al Helicón asciende
si a la décima musa no ha implorado
en jaque mortal e inesperado
un cetro verá cómo desciende

Pues el aviso alejandrino atiende:
sirenas, Circe y de Alcinoo el Estado,
el Hades, los cíclopes, son lo logrado;
regresar no, si esto se entiende:

Ítaca inicio es, no fin para el viajero;
matar al rey: causa, origen, sendero

Y esta es la enrevesada interpretación de mi primer movimiento:

Primer movimiento. Negras (Daniel)

Interpretación (1996)

(1 ...P4R)

Puesto que, en cierto modo, se puede considerar que Marcos se iniciaba con este duelo en la poesía, o así al menos me lo parecía a mí, mientras que yo ya había chapoteado en ella a menudo (con no muy buena fortuna), adopté en mi respuesta el tono de un experto en la materia, que se ríe del novato al ver cómo se interna en las procelosas aguas del arte poético.
El tono de los dos primeros versos es de una insolencia evidente, aunque disimulada por los afeites de las diversas figuras conceptuales que se emplean.

En primer lugar, vamos con la entradilla o estrambote:

Un espejo mi movimiento
y también respuesta es
a tu insensato atrevimiento

En los dos últimos versos del soneto anterior, Marcos se daba por fin a la vela, movido por los vientos. Al alejarse de la costa, decía esperar un reflejo. Por ello, en mi estrambote se hace referencia a ese reflejo solicitado, que es precisamente mi soneto de respuesta.

Pero también el movimiento con el que respondo en la partida de ajedrez (P4R) es un reflejo del suyo (P4R).

Por último, el reflejo se halla también en el acróstico o mensaje oculto: si en el soneto de Marcos, tomando la primera letra de cada verso y las dos primeras sílabas de los dos últimos, se podía leer "Esto es un reto: Marcos"; en el mío se puede leer: "Mi respuesta: Daniel", pero empezando por la primera letra del último verso y terminando con la primera sílaba de los versos antepenúltimo, penúltimo y último, con lo que es un reflejo por partida doble, pues no es sólo una respuesta, sino que, como un espejo, se lee al revés: en vez de arriba abajo, de abajo arriba.

Esto en lo que se refiere al reflejo, porque hay otra palabra oculta en el texto: si se toman las iniciales de las palabras del último verso se lee: "Marcos":
Matar Al Rey: Causa, Origen, Sendero.
Así, la lectura completa del mensaje que he ocultado en el soneto y el estrambote es:
"Marcos: esta es mi respuesta, Daniel."
Ya no hay más secretos ocultos, creo.

ANÁLISIS DEL PRIMER CUARTETO

"El que ligero navegar pretende
ni a vientos contrarios confiado
darse a la vela debe, ni osado
arte y ciencia presumir que entiende."

Continúo aquí con el tema marino del primer soneto de Marcos (más reflejos). Algunas de mis expresiones tienen claras resonancias griegas: ligero navegar, vientos contrarios y darse a la vela son de tono homérico y preparan lo que vendrá más adelante.

Arte y ciencia, evidentemente, se refiere al arte poético y a la ciencia del ajedrez. También buscaba una doble lectura, pensando que el ajedrez se solía considerar tanto arte como ciencia. Sin embargo, ahora ya no estoy tan seguro de que exista esa costumbre, que sería perfectamente razonable. Lo que se dice, eso seguro, es que el ajedrez "es demasiado juego para ser ciencia y demasiada ciencia para ser un juego".

En conclusión, en este cuarteto, afirmo que Marcos no sabe ni de poesía ni de ajedrez, puesto que se da a la vela con vientos contrarios, es decir sin conocimiento suficiente del arte de navegar.

SEGUNDO CUARTETO

"También quien al Helicón asciende,
si a la décima Musa no ha implorado,
en jaque mortal e inesperado
un cetro verá cómo desciende"

El Helicón es el monte de las musas, así que hay que imaginar a Marcos ascendiendo por el monte para pedir la ayuda de las Musas y especialmente de la protectora de la poesía.

Pero también puede pedir la ayuda de otra musa: la décima musa. Las musas de la Antiguedad eran nueve, aunque en algunas variantes son menos. La décima es una incorporación tardía y no clásica: Casia, la protectora del ajedrez.

El jaque mortal es naturalmente el jaque mate del ajedrez y el cetro que desciende el del rey vencido que cae sobre el tablero.

Creo que hice esta alusión ambigüa al cetro que desciende a propósito, pues podría haber escrito "su cetro verá como desciende" (y no "un cetro").

Lo más probable es que estuviese pensando en la historia que cuenta Herodoto: el rey Creso de Lidia fue a preguntar al oráculo de Delfos si debía enfrentarse a los persas. La pitia de Apolo le dijo que "si entraba en guerra con los persas pondría fin a un gran imperio". Creso quedó muy satisfecho y se enfrentó a los persas. Resultó que fue él quien salió derrotado, pero la predicción del oráculo se cumplió: el gran imperio destruido era el del propio Creso, Lidia.

TERCER CUARTETO Y TERCETO FINAL

"Pues este aviso alejandrino atiende:
sirenas, Circe y de Alcinoo el Estado,
el Hades, los cíclopes, son lo logrado;
regresar no, si esto se entiende:"

"Ítaca inicio es, no fin para el viajero,
matar al rey: causa, origen, sendero."

Este cuarteto deja finalmente de lado la insolencia y el insulto y plantea un asunto que es un tópico clásico, cuyo origen no sé hasta dónde puede remontarse.

Es semejante al carpe diem (vive el día, el resente) o el rosa est in horto (la rosa está en el huerto...tómala ahora que todavía está fresca).

Se trata de la idea según la cual, más que el destino de nuestro viaje, lo que importa es el viaje mismo, el recorrido. Hay frases que lo ejemplifican como "Ojalá no encuentres nunca lo que deseas".

Konstantino Kavafis es tal vez quien mejor ha expresado la idea en su poema "Ítaca".

El último cuarteto de mi poema y los dos últimos versos hacen referencia precisamente a ese poema. Antes de continuar, vale la pena recordarlo:

ÍTACA
(Konstantino Kavafis, 1911)

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico Posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo,
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.

Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.


Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas

En la alusión a este poema en mi soneto, en primer lugar menciono al autor ("el aviso alejandrino atiende"), pues Kavafis nació en Alejandría, aunque era de origen griego. Aquí hay una pequeña duplicidad, pues el verso, según mi torpe entender de las reglas de la métrica, se puede considerar de once sílabas, y por tanto reglamentario en un soneto, pero también de catorce:
Pues el aviso alejandrino atiende
1 ...2 .3 4 5 6. 7 8 9..10.11.12.13.14

Pues el aviso alejandrino atiende
1.. 2 ..3 4 5 6.... 7. 8 ..9 .10... 11

Pues bien, los versos de catorce sílabas se llaman alejandrinos. Es decir, con 'alejandrino' se alude a Kavafis y al verso mismo en el que comienza el aviso.

Los personajes que son mencionados a continuación (sirenas, Circe, Alcinoo, el Hades, los cíclopes) son todos de la Odisea: las sirenas, que Ulises puede escuchar atándose al palo del barco y tapando con cera los oídos de sus marineros; la maga Circe, que retiene al héroe varios años, impidiéndole continuar su viaje a Ítaca; el misterioso reino de Alcinoo, en el que se desarrolla uno de los pasajes más amables y sugerentes de la Odisea; el Hades o infierno, al que desciende vivo Ulises y donde puede ver a antiguos compañeros que murieron en Troya; y los cíclopes, gigantes de un sólo ojo a cuya isla llega su barco, teniendo que emplear Ulises toda su astucia para escapar del temible Polifemo.
La conclusión es que todo eso, todas esas peripecias, como se dice en el poema de Kavafis, son lo que importa, y que lo de menos es cumplir el ansiado regreso a Ítaca.

En el penúltimo verso se recalca esta idea de manera clara:

"Ítaca inicio es, no fin para el viajero",

puesto que Ítaca, meta del viaje, es también su origen, pues es el deseo de alcanzar su isla, lo que lleva a Ulises de un lado a otro, sin conformarse nunca con lo que tiene ni con lo que le ofrecen, por ejemplo, Circe y Calipso.
En el último verso
"matar al rey: causa, origen, sendero",
se traslada esta idea al ajedrez, cuyo fin es matar al rey contrario, pero ese fin un objetivo es, al mismo tiempo, inicio o motivación para iniciar una nueva partida.
Y también ha de aplicarse esto a toda la aventura poética que supone el duelo iniciado entre Marcos y yo: perder o ganar es lo de menos, a pesar de que es la razón de todo lo demás.

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